Hello, lo prometido es deuda, aún es lunes, no pude actualizar temprano porque surgieron algunos contratiempos laborales, pero aquí está el capítulo. Recuerden que no soy Rowling, solo me divierto con sus personajes.
CAPÍTULO 34 SE LA PARTO.
Pansy ya estaba terminando de quitar los amarres con ayuda de la cuña que llevaba, con la que había podido botar la chapa de la puerta que tenía el sótano. Se estaba cortando un poco los dedos al hacerlo cuando la puerta se abrió de golpe.
-¡MALDITA PUTA! ¡ALÉJATE DE ELLA!- Daniel se lanzó contra Pansy.
La pelinegra vio horrorizada como ese hombre se le fue encima, pero no flaqueó, iba a pelear por su vida si era necesario, cayó de la cama donde estaba sentada con Daniel encima, el golpe en el suelo le reactivó el dolor en varias partes de su cuerpo, pero no iba a dejar que la mataran tan fácil. Tomó la cuña, que no había soltado, con más fuerza al momento en que él la comenzó a asfixiar.
Hermione que ya estaba libre de sus piernas, saltó sobre Daniel para alejarlo de su amiga, no iba a dejar que la mataran, iba a pelear hasta el final por ella.
Daniel tomó el cuello de la maldita que quería alejar a su pequeña de él, no podía permitirlo, comenzó a apretar el cuello más y más, Hermione estaba sobre él, pero ya arreglaría cuentas con ella después, primero iba a encargarse de esa mujerzuela, pero nunca vio el arma que ella portaba. Sin esperarlo sintió un fuerte dolor que lo hizo gritar, soltar a la desgraciada y le nubló la visión, estaba desangrándose y Hermione lo estaba asfixiando.
Pansy no lo había dudado, con la improvisada arma atacó con gran puntería el rostro del maldito, sabía que no podría igualarlo en fuerza, ni mucho menos resistencia, estaba sin comer, golpeada y con frío, pero si le tocaba morir, al menos se llevaría un recuerdo con ella, lanzó su golpe contra el ojo izquierdo y supo que había logrado lastimarlo cuando sintió el un líquido cálido deslizarse por su mano.
Los tres estaban tan envueltos en la pelea que fue una gran sorpresa la explosión que destruyó la cabecera.
Hermione reconoció enseguida que eso era producto de la magia y buscó la fuente, fue grande la sorpresa de ver a Luna parada en la puerta, pero había algo en ella que la hizo estar alerta: la forma en que miraba a Daniel.
Se separó como pudo y lo más rápido posible de él, quien ni siquiera se había movido. Y entonces pasó lo que nunca creyó posible. Sus oídos solo escucharon una palabra -Crucio- y todo el lugar se llenó de los gritos de dolor de Daniel. La dulce Luna tenía una mirada de odio que la misma Bellatrix hubiera aprobado, y supo que tenía que detenerla o la perdería para siempre.
Como pudo se lanzó contra su amiga, rompiendo así con el hechizo.
-Detente Luna por favor, detente- le dijo entre sollozos -No vale la pena, ya estas aquí, ya nos podemos ir, vayámonos, por favor vayámonos ya-
Sintió a Pansy reunirse con ellas, al fin estaban las tres juntas otra vez. Luna lloraba al igual que ellas.
-Están tan lastimadas… tu cara Pansy...- le dijo mientras le acariciaba la mejilla -¡Oh Merlín!- Y la volvió a abrazar.
-¡ESTÁN VIVAS!- El grito que escucharon las tomó por sorpresa, al mirar hacia las escaleras vieron a Ron y otros aurores, Luna rápidamente se puso de pie. Su voz fue un murmullo que apenas escucharon a la par que les entregaba sus amadas varitas -No confíen en Ron, vayan de prisa al Quisquilloso- Las chicas tomaron su varita, sin entender bien lo que pasaba, pero nunca cuestionaron lo que Luna les indicaba.
-Luna baja la varita- escucharon que ordenó Ron, pero ella no obedeció -Hermione tenemos que hablar- Hermione ni siquiera lo pensó y sin más se largó de ese odiado lugar.
Apareció en la sala de la antigua casa de Luna, estaba tan débil que se fue de bruces al llegar, y no fue la única Pansy también perdió el equilibrio y terminó cayendo, pero en vez de quejarse estalló en risas, no una risa de felicidad, sino una histérica, como si no pudiese creer que hubiera salido con vida de toda esa situación de mierda.
Cuando Luna apareció lo primero que hizo fue quitar las sogas de las manos de Hermione y comenzar a buscar entre las pociones que había tomado del cuarto de Theo alguna para curar las heridas y disminuir el dolor.
-¿Dónde está Draco y Harry? ¿Por qué no fuimos a su departamento?-
Luna la miró y contestó con mucho coraje en su voz -Ron se los llevó detenidos al Ministerio, están culpando a Draco, Theo y Blaise por tu asesinato, a Harry lo tienen aislado-
-¿¡QUE!?- Pansy y Hermione gritaron al mismo tiempo.
-¡ESO ES UNA ESTUPIDEZ!-
-Lo se, pero Ron convenció a todos Mione, por eso tenemos que curarlas e ir de inmediato a salvar a los chicos, les pedí venir aquí porque cambié las protecciones para evitar que nos encuentren fácilmente, la casa y el departamento están descartados-
Hermione se levantó de golpe de donde estaba sentada, no iba a esperar ni un momento más, tomó una de las pociones que reconoció para aliviar el dolor y la tomó de golpe.
-No voy a esperar más, en este momento iré a sacar a Draco de donde esté y Ron se puede ir a la mierda-
Pansy la imitó -Si crees que serás la única en patear el trasero de ese infeliz te equivocas, yo voy por mi hombre-
Luna las vio mientras sonreía, al fin estaban juntas -Creo que antes de que salgan les tengo que prestar algo de ropa, o ¿acaso piensan en ir desnudas a rescatar a sus príncipes?-
A las dos se les había olvidado su estado -¡Oh dulce Morgana! No me acordaba-
Con un poco de magia lograron cambiar rápidamente unas viejas prendas que Luna había dejado en esa casa, a la par que comían a la carrera unos frutos secos que quedaban en la cocina, no era mucho, pero al menos ya no estaban en total ayuno.
La red Flu de la casa aún funcionaba, por lo que tomando un puñado de polvos partieron al Ministerio.
La primera en llegar fue Pansy, que no pudo avanzar más de dos pasos, ya que un gran trozo de escultura bloqueaba el paso, Hermione y Luna se estrellaron contra ella al llegar. Escucharon gritos y peleas verbales del otro lado del obstáculo. Reconocieron de inmediato las voces de sus parejas.
-Creo que hay una pequeña pelea aquí- dijo Luna a la par que comenzaba a mover el pedazo de piedra y al reconocer la voz de Ron añadió -Y espero le partan la cabeza a Ronninski-
-Y si no se la parte Draco, se la partiré yo misma- Hermione tomó con fuerza su varita y caminó hacia el lugar donde se veía reunida un gran número de gente.
