Hi! Estoy algo desesperada porque no encuentro mis amados lentes y me está costando trabajo revisar este capítulo para ver si tengo errores, no soy ciega, pero sin lentes me cuesta ver de cerca. Así que lamento si hay algún error, si es así por favor avísenme para solucionarlo en cuanto los encuentre. Y aquí empiezan a pagar los malos de esta historia, espero les siga gustando la misma y si no, me dicen en un review sus impresiones. Y gracias a todas las que me han dejado review! Las amo!

CAPÍTULO 37 JUNTAS

Kingsley Shacklebolt estaba furioso, había regresado de un largo viaje y lo único que anhelaba era llegar a casa para descansar, habían quedado atrás los días de problemas con mortífagos, lo único que ahora lo molestaba era tanta burocracia y los asuntos diplomáticos con otros países, pero daba gracias a que solo fuera eso y no los problemas de la guerra.

Así que cuando apareció en el atrio del Ministerio, junto con la gente que lo acompañaba, lo último que imaginó encontrar fue una batalla campal entre sus aurores y una buena parte del ED en combinación con los profesores de Hogwarts. Y encima los del ED le estaban poniendo una paliza a sus "entrenados" aurores. Una verdadera vergüenza.

Y como no, Potter tenía que estar involucrado, ese chico de verdad que tenía mala suerte. Pronto pudo poner orden, o más bien Mcgonagall ya había puesto orden al encargarse de los últimos aurores, una vergüenza pensó de nuevo.

Después de escuchar a las partes mientras Potter y sus amigos estaban siendo tratados por Madam Pomfrey, definitivamente quería un hoyo para ocultar la cabeza cual avestruz, no podía creer que su jefe de aurores y todo el cuerpo se habían dejado influenciar así por lo que a todas luces era un caso de envidia por parte de Weasley, dejando a su suerte a dos chicas que estaban desaparecidas. Y no solo eso, sino que habían golpeado a tres inocentes y secuestrado a Potter. Alguien tenía mucho que pagar.

Cuando apareció Weasley supo que tenía que castigarle, no sólo siguió en sus trece de querer culpar a Malfoy y compañía, sino que asustó a las víctimas, quienes se habían esfumado y no tenía remordimiento de nada. Y para rematar, había activado ilegalmente el rastreador de Luna Lovegood, si era cierto lo que le informó Traver.

Afortunadamente, Harry había golpeado al pelirrojo, cosa que ni siquiera se preocupó por impedir, los reclamos del pecoso lo tenían fastidiado. Fue un gran alivio cuando las chicas aparecieron, aunque de nuevo quiso ser él el que golpeara al estúpido que pronto dejaría de ser auror, el lamentable estado de las chicas lo hizo enfurecer más si era posible.

Llamó a uno de los pocos aurores que estaban de pie y sin ataduras y se paró frente al pelirrojo -Ronald Weasley queda detenido hasta que termine la investigación sobre el secuestro de Harry Potter, la detención ilegal de Malfoy, Nott y Zabini, así como el seguimiento ilegal de la magia de la señorita Luna Lovegood y veremos si hay otros cargos, auror -le hizo una seña al agente- tome la varita del sr. Weasley y llévelo a una habitación de detención-

Ron no podía creer lo que estaba pasando, apenas había regresado al Ministerio le quita George su varita, Malfoy y Harry lo golpean, y ahora era detenido.

-¡ESO NO ES JUSTO! YO NO HE HECHO NADA MALO- Empezó a gritar, no iba a aceptar semejantes cargos, él no había actuado mal, todos están mintiendo - ESTO NO…- un golpe en la cara que no vio venir detuvo sus quejas, al tiempo que le rompía la nariz otra vez. Cuando buscó a su atacante, una rubia estaba plantada frente a él.

-Y eso es por ponerme el rastreador de nuevo, si me hubieras detenido no hubiera logrado rescatar a mis amigas ¡IDIOTA!- Luna se giró y volvió a los brazos de un sorprendido Theo. -No le habían roto la nariz como yo esperaba, así que lo tenía que solucionar- dijo como si fuera lo más normal ir por la vida golpeando gente. Theo solo asintió -Está bien Luna, está bien- y la abrazó de nuevo.

El ministro miró a la menuda rubia sorprendido, no quería estar en su lado malo, así que dio indicaciones y pronto un par de aurores se llevaron Ron del lugar, cuando se lo llevaron se escucharon aplausos alrededor del atrio. Aún faltaba mucho por aclarar y quería hacerlo rápido para irse a descansar a casa.

Pronto, todo estuvo arreglado, las chicas dieron su declaración de los hechos, permitieron ser revisadas por un médico que dio cuenta detallada de su estado físico, después de algunas horas dieron luz verde para dejar ir a las dos chicas y también a Harry con las serpientes.

Pero aún estaba pendiente lo que habían dicho los aurores sobre el muggle que las tenía cautivas, ellos aseguraban que el hombre presentaba signos de haber sufrido bajo la maldición de la tortura, pero cuando enviaron a averiguar el estado actual del mismo, nadie sabía nada de el paciente en San Mungo, parecía que se hubiera desvanecido en el aire. Y solo estaba la palabra de Ron y Sander sobre esa situación, pero Ron no había visto claramente que Luna hubiera lanzado la maldición, no había visto el color de la misma, y aunque revisaron su memoria, no había indicios.

Kingsley no aceptó que Luna fuera sometida al Veritaserum, ya había pasado por mucho y sin siquiera tener al muggle, no había forma de enjuiciar, además de que los abogados que ya había llamado Nott y Zabini estaban dandole más dolores de cabeza.

Al final, las tres chicas salieron de ahí juntas, justo como habían llegado.