Hello! Lamento la espera, pero de verdad estoy vuelta loca en mi vida muggle, pero ya falta menos para que vuelva de vacaciones mi jefa y se baje la carga de trabajo que tengo. Sin más demora les dejo leer este capítulo. Gracias por sus review! Y aunque tengo trabajo, aun no tengo el dinero suficiente para comprar los derechos de HP, aún son propiedad de J. .

CAPÍTULO 38 LO HICISTE BIEN

-¿Necesitas una poción para dormir?-

-Gracias, pero solo quiero abrazarte- Hermione había tomado un largo, muy largo baño en la vieja mansión Black, no había querido regresar a casa de sus padres, el departamento de los chicos estaba sin puerta, todo revuelto, la casa Lovegood no era suficientemente grande para todos y lo mejor fue ir a Grimmauld place. El viejo elfo aún vivía ahí y ahora la mantenía limpia.

Harry había no había querido vivir ahí solo y por eso no la usaba, pero ahora fue necesario volver.

Draco se acomodó junto a Hermione y la abrazó, ella se acurrucó en su pecho, no quería alejarse de él, lo necesitaba, necesitaba la seguridad que él le daba y al mismo tiempo tenía miedo de que la tocara, se sentía sucia.

-Perdóname Draco- su voz era un poco más que un susurro, había escondido su cara para que no la viese llorar.

-No tengo nada que perdonarte, nada de lo que pasó fue tu culpa- le dijo a la par que la apretaba más contra sí.

-Si lo fue, debí irme al primer momento de notar algo raro, debí saber más magia sin varita, debí poner más atención y no dejarme secuestrar tan fácil, debí proteger más a Pansy, debí evitar que me besara… que me tocara- le dijo entre sollozos cada vez más desesperados -No se como me puedes tocar, doy asco-.

Draco acarició lentamente su espalda tratando de calmarla, tratando de que no se notara lo enojado que estaba, ese hombre sufriría mucho por lo que le hizo a su mujer.

-Fuiste víctima de un loco Hermione, no puedes culparte de nada, él es el enfermo y el que debe pagar por dañarte, no tú, tú eres mi vida y jamás, escucha bien, jamás me darías asco- besó su cabeza, ella no dejaba de temblar y sabía que seguía llorando -Hiciste lo necesario para salir de ahí, lo hiciste bien amor-.

Harry estaba pasando sus dedos por el cabello ahora limpio de Pansy quien estaba junto a él acostada. Verla ahí a su lado le daba un gran alivio, y al mismo tiempo le daba miedo el simple hecho de pensar que la pudo haber perdido.

-Si sigues mirándome así me va a dar miedo Potter, creeré que eres otro maldito acosador- le dijo entre risas.

-Pansy... - Harry no sabía cómo abordarla, pero sabía que ella tenía que sacar lo que sentía -necesitas hablar, no puedes solo ocultar lo que sientes entre risas y sarcasmo, ya estás libre, no necesitas hacerte la fuerte conmigo-

Ella lo miró directo a los ojos y sabía que tenía que hacerlo, o solo le causaría problemas en un futuro, pero tenía miedo.

-Tuve mucho miedo, pensé que moriría en esa casa, por un momento lo pensé- no había despegado sus ojos de los de él -Mientras me golpeaba... pensé que me violaría, luego me mataría y que no volvería a verte- sus ojos se volvieron acuosos mientras hablaba -Tuve mucho miedo, por un momento creí que lo mejor era darme por vencida… por un momento quise morir, soy de lo peor, no pensé en Hermione-

Harry se acomodó junto a ella sin dejar de mirarla -Se muy bien lo que sentiste, yo mismo lo sentí algunas veces y créeme cuando te digo que es normal lo que sentiste- limpió las lágrimas que corrían por la cara de ella con su pulgar -Tener miedo no te hace de lo peor, y recuerda que al final no te diste por vencida, peleaste por tu vida y la de Hermione, eres muy valiente amor, más de lo que imaginas- la abrazó y besó su frente -Eres mi hermosa serpiente valiente-

Pansy lo abrazó y lloró en su pecho y él la dejó mientras acariciaba su espalda, sabía por su propia experiencia que lo mejor era sacar ese sentimiento del corazón, así que la dejó llorar todo lo que ella ocupaba hasta quedarse dormida, el velaría su sueño ese día.

En otra habitación Theo estaba viendo a Luna cepillar su rubia cabellera. Pareciera que nada había pasado ese día para la rubia y él sabía que solo lo estaba encubriendo con su típica sonrisa.

-Sabes que nunca te juzgaría ¿verdad? Soy el menos indicado para juzgar tus acciones, pero necesito saber lo que piensas y lo que sientes amor- le tomó el cepillo de la mano de la rubia y él comenzó a cepillar su largo cabello -por favor no escondas lo que piensas-

Luna lo miró por el espejo, sabía que él tenía razón, necesitaba sacar lo que sentía

-Tuve miedo- comenzó a hablar y Theo no dejó de hacer lo que hacía -Primero se las llevaron a ellas, luego a ustedes, estaba sola, me sentí sola otra vez… y cuando las encontré… ¡Oh Merlín! Verlas así, peleando, golpeadas, Pansy llena de sangre… lo odié, por primera vez odié a alguien, ese hombre las iba a matar y lo odié- La cara de Luna estaba bañada de lágrimas y Theo la dejó llorar, lo necesitaba -Y lo peor es que lo volvería a hacer Theo, lo volvería a hacer si alguien daña a mi familia- Luna se giró y abrazó el torso de Theo quien la abrazó lo más fuerte que pudo, odiaba verla llorar, pero era necesario y se juró que ese hombre pagaría el haber roto la inocencia de su Luna.

Y mientras tanto, en una vieja mansión mágicamente escondida, abandonada por sus dueños, se escuchaba a alguien tararear una alegre melodía.

Blaise Zabini quien es el dueño de la casa ese día tenía un invitado, del cual se estaba encargando de tener "cómodamente" instalado. El invitado estaba recuperando el conocimiento después de que se pasaran los efectos de las pociones anestésicas.

Al darse cuenta el moreno, se paró frente a él -Bienvenido a tu nuevo hogar- Y levantando su varita solo dijo una palabra -Crucio-