Ya han pasado casi diez años desde que la idea original de este fiction me llego a la mente, y con el estreno de la segunda temporada de Xcros Wars la historia cada vez se aleja mas y mas de la realidad actual en Digimon.

Y es que la aparición de personajes de temporadas pasadas, ha sido confirmada en el nuevo plano argumental de Xcros Wars, acabando con las teorías propuestas en miles de crossover. ¿Debería de afectar esto a nosotros los autores de fanfic?... desde luego que no. Después de todo, ¿Por qué nos atrevemos a escribir fanfic, si no es para hacer nuestros la historia y los personajes?

Dicho lo anterior, presento este nuevo capitulo. Ha sido un verdadero desafío re-editar la ya escrita pelea contra Karenina Karhia, pero al fin y al cabo, creo que valió la pena, pues al fin pude darle a esta tamer una historia mas profunda.

Doy gracias ha Teo, anaiza18 y a Vale Yagami Cullen por comentar. La verdad estaba comenzado a pensar en declinar, pero con saber que hay quienes leen el finc es suficiente razón para continuar. Se que el hilo de la historia y los tiempos son complejos, pero seguiré esforzándome en la narración para hacerlo todo mas ameno.

Saludos.


Capitulo 21:
La dama de la lujuria
欲望の女性

Miyako se aparta sigilosa al percibir el inminente inicio del combate. Con sumo interés ve a los dos hermanos mirándose fijamente. Karenina tomo los dos digivaices en forma de cuchillas y se apresuro a su hermano agresivamente. El digi-human no hizo mas que levantar su mano para que su digivaice en poder de la tamer levitara hacia el. Sin mayor esfuerzo azota la hoja de su digivaice con el de Karenina.

Miyako abre su boca sorprendida. Kuree y Karenina se apartan.

– La guadaña de la parca. – le dijo el digi-human a su hermana. – ¿Dónde esta?

La muchacha sonríe.

– Cierto… todo esto es por las armas de los abismos. – dijo con la mirada en el suelo. – En su momento, la usare para asesinar a esa niña, claro… después de matarte a ti primero.

La tez de la chica cambio a una grotesca cuando volvió a embestir a su hermano. Kuree se limitó a detener los ataques de su hermana que no dejaba de embestirlo, hasta que decidió hablar una vez más:

– Hermanita, al fin he tomado una resolución… si para liberarte del mal que te controla es necesario terminar con tu vida, habré de hacerlo; porque este terrible mal ha cometido el peor crimen de todos: arrebatarte tu belleza

La elegida ve sorprendida como ambos hermanos se movían sorprendente mente con sus cuchillas en mano. El sonido de la escopeta de Beelzebumon apuntándole le roba su atención. Su sagrado protector de inmediato se interpone. Miyako retrocede.

– Vamos angelito, comencemos con esto. Estoy ansioso.

Saint-Gabrielmon comienza a brillar con una luz cegadora. Sus hermosas alas se desvanecen al ser cubiertas por el sorprendente manto estelar que cubria su cuerpo y que ahora era una capa sobresaliendo de su espalda. Una blanca armadura con tallados dorados cubrió su cuerpo. El divino protector de Miyako estaba listo para luchar.

Saint-Gabrielmon, Modo Santo.

El digimon divino analiza a su oponente. El terror llego como trueno a su mente cuando en el interior del digimon logra percibir su verdadera naturaleza.

– Tú eres…

Beelzebumon sonrío.

– Ya entiendo. – Continúo Saint-Gabrielmon. – Entonces el no es el único que se ha logrado manifestar por los datos digitales.

– Así es. – respondió Divilot. – Todo se lo debemos a los humanos que han creado este mundo.

– No puedo permitir… – dijo el digimon divino, frustrado. – que un Daimon como tu permanezca aquí. Mi deber es sellarte para siempre.

El aura divina Saint-Gabrielmon comenzó a brotar de su cuerpo nuevamente. Devilot ve extrañado como el arcángel digital se sienta en el suelo en posición de meditación. Extendiendo ambas manos, el ángel mete su mano derecha en la palma de su mano izquierda y dentro de ella saca un hermoso rosario de 108 esferas.

Crux Sacra Sit Mihi Lux. – rezaba el ángel.

– ¡Ya terminaste de decir tonterías!

Beelzebumon mostro sus enormes garras, y de manera amenazadora se acerco para atacar al ángel con todas sus fuerzas.

– ¡Darkness Claw!

El rosario de 108 esferas rodeo el brazo derecho del digimon divino. Entonces junto sus palmas para rezar y dejar salir un monosílabo.

¡Om!

Un poderoso campo de energía color dorado rodea al Saint-Gabrielmon y repele todo a su alrededor. Beelzebumon cae de cabeza y azota fuertemente.

– ¿Qué fue eso? – dijo Devilot dolido.

– No podrás hacerme daño mientras este meditando.

Devilot se levanta con una agresiva mirada.

– ¡Prepárate para ser expulsado a los abismos donde perteneces! – grito Saint-Gabrielmon.– Vade Retro Satana.

Su rosario de 108 esferas se aparto de su brazo y fue directo a ser sostenido por su mano derecha, y al agitarlo con fuerza hacia Beelzebumon, un resplandeciente rayo de luz fue directo contra el Demon Lord.

¡Supremacía Celestial!

La inmensa luz rodeo a Devilot. El digimon demonio sintió como si una ardiente energía se metiera en su cuerpo y luego explotara por dentro. El humo negro comienza a salir de el por todos lados. Luego, cae al suelo mal herido.

Saint-Gabrielmon frunce el ceño al escuchar la risa de su oponente pavoneándose con burla. Devilot se levanta con dificultad. Ya de pie, daba la apariencia que azotaría en cualquier momento.

– El Poder Divino... – dijo sereno. – …realmente es increíble.

Rápidamente, Karenina volteo a hacia el. Apuntándole con su digivaice, deja salir un rayo rojizo que fue directo hacía su digimon. Devilot se llena de energía al mismo tiempo que su cuerpo comenzaba a digievolucionar. Su color cambio a un rojo como las llamas del infierno, sus brazos se convirtieron en armas destructivas y de su espalda salieron dos enormes alas negras.

Beelzebumon X

– ¡El Anticuerpo X! ¿Cómo lo conseguiste? – le pregunto Kuree a su hermana, muy sorprendido.

Karenina no respondió y se abalanzo contra el para continuar su pelea.

El digimon divino mira a su oponente serio.

– Este poder se opone a la volultad de Dios. – le dijo el Demon Lord con su peculiar sonrisa.

El arcángel digital le lanza un rayo de luz que esquiva con facilidad. Divilot vuelve a sonreír y se prepara para atacar.

¡Blast Canon!

Un inmenso destello proveniente del arma derecha de Beelzebumon X se apresuro contra el protector de Miyako.

Mientras levitaba, Saint-Gabrielmon dejo salir su escudo protector, pero el inmenso destello le hace frente ha su técnica. El arcángel digital lo nota sorprendido. La preocupación lo invadió cuando vio como su oponente dirigió parte del destello contra su elegida.

¡Om! – grito engrandecer el escudo protector y evitar que el destello alcanzara a la elegida.

Una explosión detona al momento en que ambas fuerzas se neutralizan. El humo se retiro rápidamente mientras descubría al digimon divino que mostraba una herida en el rostro. Devilot sonrío.

– ¿Qué paso? –se burlaba. – ¿No dijiste que no podía lastimarte mientras estuvieras meditando?

Un gemido de dolor se escucha por detrás del arcángel digital. Preocupado, voltea para ver un hilo de sangre escabulléndose por la frente de Miyako. Sus sospechas fueron comprobadas. El D-dako no es suficiente para que la elegida contralora el Ultimo Poder. Tal y como paso con Daisuke e Iori, la chica recibía el mismo daño que su protector.

Al ver lo sucedido, Saint-Gabrielmon se levanta ante la mirada ansiosa de su oponente. El manto estelar que le rodeaba se escabullo por su espalda y se impregto en la parte anterior de sus cuatro hermosas alas.

– Al fin pelearas en serio.

Ambos digimons hacienden al cielo para comenzar su batalla. Con el ceño fruncido, el digimon divino mira desafiante al Demon Lord y se prepara para defenderse de sus ataques.

La batalla comienza al instante. Beelzebumon lo embiste con su destructiva garra izquierda, la cual es desviada directamente con el brazo del arcángel. Inmediatamente, Devilot contraataca con un punta píe con el mismo resultado. Con ambas extremidades ocupadas, Saint-Gabrielmon nota atónito como su oponente le dispara de cerca a su frente.

¡Blast Cannon!

Sin poder evitar el ataque, Saint-Gabrielmon decide utilizar una de sus técnicas especiales. Su cuerpo se impregno con una luz santa, adquiriendo la forma de una hermosa ave luminosa.

Haire Keharitome

La energía electromagnética del ataque del Demon Lord se desvanece al tocar al ave luminosa. Luego, con su nueva forma se lanza contra del Beelzebumon atravesándolo por el abdomen.

Devilot miro la herida causada por el ataque. En sus ropajes y sobre su piel, una X marcaba el punto donde el ataque le había penetrado. Luego, esta marca le estalla por encima.

Saint-Gabrielmon recupera su forma luego de que su oponente cayera al suelo nuevamente. No paso ni un segundo para que Devilot se levantara. Mirando atento, el arcángel nota como su herida se regeneraba poco a poco. Una vez sanado, su oponente levanta su mirada y le sonríe maliciosamente.

¡Double Impact!

El digimon divino apenas y percibió el ataque. Con dificultad, esquiva las veloces balas de la escopeta de Devilot. Sorprendentemente, una vez esquivadas, estas estallaron detrás de él. Justo después de que se cubre de la explosión, el Beelzebumon aparece a su lado.

– ¡Es muy rápido!

¡Crimson Claw!

Con mucha dificultad, Saint-Gabrielmon esquiva la enorme garra carmesí que estuvo apunto de atravesarle el cuello. Luego, se acerca veloz para señalarle con el indicie a la frente de su contrincante.

¡Rayo lunar!

Todo alrededor se oscureció para que una hermosa luna llena apareciera detrás del árcangel. De inmediato se esfuma cuando del índice derecho del divino protector sale un rayo luminoso que azoto contra la frente del señor de la gula.

Beelzebumon cae desde una altura considerable. Cuando se reincorpora, ve como de las alas del digimon divino, rodeadas por el manto estelar, comenzaron a salir millares de finos rayos blanquecinos.

¡Lluvia estelar!

Beelzebumon vuelve a sonreír. De inmediato, sus alas se expandieron al máximo, y apuntando contra el arcángel digital, de sus alas comienzan a salir millares de dagas rojizas.

¡Metal thorms!

Ambos ataques azotan entre si. Una gran explosión se escucha por toda la zona. El divino protector de Miyako cae al suelo, al mismo tiempo que ve sorprendido como desde los cielos Beelzebumon X preparaba su técnica mas poderosa, dibujando primero un pentagrama en el aire. Una vez que la esterella de cinco picos aprecio luminosa, Devilot disparo un destello mortal.

¡Star of chaos!

Y un aplastante destello se dirigió contra Saint-Gabrielmon, amenazando no solo con su vida, si no con dejar en ruinas todo el templo dado su inmenso poder. Solamente había una forma de detener dicho ataque, y era utilizando todo su poder en su escudo definitivo.

Estando en el suelo, junta sus manos para rezar y deja salir nuevamente el monosílabo.

– ¡Om!

El escudo definitivo de arcángel azota contra el poderoso ataque del señor de la gula. Una tremenda explosión resuena por todo el mundo digital.


Kuree se cubre el rostro tras recibir la fuerte ventisca que estuvo apunto de empujarlo al suelo. La fuerte explosión se escucha a lo lejos al mismo tiempo que Karenina se acerca hacia el de manera amenazante.

– Es impresionante el poder del Anticuerpo-X, ¿No crees?... hermanito.

Serio, el digi-human voltea a verla.

– Tal y como el poseído dijo. – decía la tamer. – Hemos sido seleccionados por nuestra habilidad para poder desafiar al último poder.

Embistiendo a su hermano, ambos azotan sus digivaices con firmeza. Sin separar sus armas, los hermanos miden fuerzas al mismo tiempo que se miraban fijamente.

– Y esa patética niña. – continuo Karenina volteando hacia Miyako. – No es capaz de controlarlo.

Miyako aprieta con fuerza su D-dako. Agotada, hecha sus rodillas al suelo, al mismo tiempo que se limpia la sangre que le volvió a brotar desde su cabeza, probablemente resultado de una nueva herida realizada a su divino protector.

– Si es todo lo que tienen, nuestra victoria esta asegurada.

– Nina… – le llamo Kuree… –Yo se que fue lo que te prometió el maligno una vez cumplas su encomienda.

La tamer frunció el ceño.

– ¿Realmente es lo que quieres? ¿Acabar con tu existencia?

Ambos hermanos se alejan de un salto.

– Y más importante. – continuo Kuree. – ¿Por que lo deseas? ¿Es que en tus adentros sientes remordimiento por haberme matado?

Enfadada, la tamer lanza un destello con su digivaice. Kuree mueve veloz el suyo para desvanecer la energía lanzada por su hermana.

– Te odio hermano. – dijo con dificultad. – El destino que te esperaba en el mundo digital, es el que yo tuve que seguir. Por eso, te odio. Ha sido este odio el que me ha mantenido viva. Y una vez que te mate ¿Qué caso tiene seguir viviendo?

Kuree escucha sorprendido.

– Pero aun cuando muera, mi alma seguirá existiendo por toda la eternidad, recordándote, enfermándome más y más hasta la locura. ¡No me lo merezco! ¡Yo no pedí seguir tu destino! Por eso, una vez que todo esto termine, el desvanecerá mi alma. Dejare de existir, y al fin encontrare paz.

Atónito, el digi-human retrocede.

– ¿Qué te han hecho? ¿Quién en ti ha acrecentado ese odio a tal grado de que te atrevas a negar la vida?

– ¡Nadie lo ha hecho! – grito furiosa. – Es así como soy en realidad.

– ¡Imposible! ¡Por mas que me odies! ¡No puede ser suficiente como para obligarte ha hacer todo esto!

Karenina no hablo.

– Se que aún me quieres, hermana. Por eso mi recuerdo te esta enloqueciendo.

Kuree, levanta su D-Slasher y apunta hacia su hermana.

– Te lo diré una vez mas… si para liberarte del mal que te controla es necesario terminar con tu vida, abre de hacerlo.

– ¡Inténtalo!

Kuree levanta la daga de su digivaice para liberar todo su poder. Karenina hace lo mismo. En el momento justo en que ambos se abalanzan el uno contra el otro, ambos digivaice adquieren la forman de enormes espadas luminosas.

Miyako observa sorprendida el evento. Ambos espadas se dirigen amenazantes al tórax de ambos hermanos. Habiendo llegado el momento decisivo, Kuree logra esquivar el ataque de su hermana, y logra enterrar la hoja de su digivaice en cuerpo de la chica.

Con la espada aun enterrada en el cuerpo de la Cazadora, y con el rostro lleno de lágrimas, Kuree se acerca para abrazar a su hermana y soltar todo su llanto.

– Nina… perdóname. – dijo entre gemidos. – pero es por tu bien y por el de todos aquellos que salvaré de la locura que te produce el ser oscuro que te controla.

Miyako ve sorprendida los sucesos. Una esencia maligna comienza ha salir del cuerpo de la Tamer. Kuree interrumpe su llanto al sentir la presencia del mismo ser oscuro que había percibido cuando la luz del D-dako de Miyako azoto contra su hermana hace unos momentos.

Una onda de energía sale del cuerpo de su hermana, esta lo aparta de la chica y lo obliga a caer al suelo.

– Al fin apareces. – dijo Kuree, desafiante.

La poseída tamer, toma el digivaice de su hermano y lo saca de su tórax. Luego, lo tira al suelo. Del cuerpo de la chica, comienza a salir un extraño humo color negro, el cual, toma la figura de una hermosa mujer. Su vestimenta era un kimono purpura, cuatro alas negras sobresalían de su espalda, de piel pálida y cabellos oscuros. Sus hermosos ojos purpuras denotaban malicia.

– Entonces, tú eres quien ha poseído a mi hermana. – dijo Kuree, furioso. – una de los siete reyes demonio, la dama de lujuria. Lilithmon.

La verdad es que no esperaba que me obligaras llegar a este grado. Pero no podía permitir que terminaras con ella. – dijo la Demon Lord, sonriente. – La decisión de matar a Karenina era la mas acertada, por algo tu eras el elegido para tomar su lugar en un principio.

Kuree aprieta su puño con fuerza y se levanta desafiante.

– ¡Maldito Socúbo! ¡Libera a mi hermana!

Ya es demasiado tarde para pedir eso. – dijo ante la mirada furiosa de Kuree. – El proceso ya casi esta completado.

– ¡Kuree! – le grito Miyako. – ¿Qué esta pasando?

El digi-human se acerco un poco a la elegida. Tenia que contarle todo, pues probablemente no podría decírselo a los elegidos después de dicho enfrentamiento.

– Era muy difícil para mí creer que mi hermana me hubiera matado. Además, sus actos aun tras lograrlo eran muy sospechosos. – Le explico sin perder la vista de su contrincante, Miyako escucho atenta. – ¿Por qué mi hermana seducía jóvenes tamers y luego los asesinaba? ¿Realmente era por que todos le recordaban a mí? ¿O ha caso había otra razón? – continuo pensativo. – Entonces, llegue a una conclusión. Alguien la estaba controlando. No lo pude comprobar hasta que la luz de tu D-Dako me lo revelo.

Así es. – Interrumpió la Reyna demonio. – Caminante, tú le dijiste a nuestro Lord que no había forma de destruir el alma humana, pero te equivocas. Estoy utilizando la de Karenina para poder materializarme en este mundo, y cada joven con el que fornicábamos me daba la fuerza necesaria para lograrlo. Y de esa forma, su alma se desvanecerá con el pecado de la lujuria, y yo podre resurgir a partir de ella.

Miyako escucha atónita.

Lilithmon saca de entre sus ropajes un espejo dorado, y se lo muestra a ambos jóvenes.

¡Hechizo del espejo!

Los recuerdos de Karenina se comenzaron a revelar atreves de aquel espejo dorado. Los últimos misterios de los hermanos Karhia estaban apunto de ser revelados.


Sorprendentemente, Miyako logro ver atreves del espejo el mismo escenario que aconteció en el momento en que Karenina se apartaba de su hermano. Mientras Kuree llamaba a sus padres, la pequeña Kerenina miraba a su alrededor. Entre la multitud, pudo observar un extraño ser, semejante a un duende, que se movía entre las personas sin que ellas se percataran. Karenina fue víctima de su curiosidad y le siguió.

La niña camino entre multitudes a través de muchas calles. Al final, el ser quedó acorralado en un callejón oscuro. Ahí corrió hacia el rincón más oscuro...y Karenina le siguió.Ambos entraron por un tubo de drenaje, y desde entonces la pequeña niña no volvió a ver el Mundo Real.

Karenina salió por el otro lado de un tubo en una zona grisácea, el mar se levantaba imponente frente a ella. Pero no era el mar que ella conocía. Este tenía un aspecto oscuro, siniestro, con la bruma tan densa que impedía ver el horizonte.La pequeña se asustó, e intentó volver atrás. Pero solo se topó con un grueso bloque de piedra, el portal, había sido cerrado.

El hecho tan peculiar confunde su inocente mente, y sin más comienza llamar a su hermano. Sin embargo, el nunca podría encontrarla, pues había cruzado los limites del mundo real para adentrarse a los territorios oscuros del mar Dagon.

El ser que ella había visto antes, se dirigió a ella.

¡¿Que haces aquí? — reclamó.

Yo...yo...balbuceó la niña ¡yo quiero a mi hermano! y rompió en llanto.

¡Vaya que los humanos son débiles!

...Devilot.. llamó una voz desde lo profundo de los mares.

El Impmon mira temeroso hacia el oscuro mar. La voz que le llamaba resonaba como eco por toda la zona, tan maligna por si misma, que la pequeña niña se lleno de angustia al escucharla.

¿Dónde esta el tamer que doma a la muerte?

Impmon se muerde el labio.

¡Respóndeme!

Exigía el maligno, al mismo tiempo que una fuerte ventisca golpeo al digimon duende.

El, se aporto justo cuando lo llame, mi. Lord. – respondía asustado, con la mirada en el suelo. – En su lugar, esta niña me siguió a sus aposentos.

En sonido quejumbroso suena como rayo. Las tierras tiemblan cuando l ira del maligno se hace notar.

¡ESPERAMOS AÑOS PARA QUE LA PUERTA SE ABRIERA! ¡¿Cómo PUDISTE CONFUNDIRLO CON ESTA NIÑA?

Ella, se parecía mucho a el, mi lord. – respondió Devilot en su defensa.

Extrañas raíces se abrieron paso entre las tierras de las oscuras playas, y repentinamente salieron por debajo del digimon duende para sujetarlo con fuerza y comenzar a estrangularlo.

Al ver los hechos, Karenina retrocede, no sin tropezar con una roca y caer.

Justo cuando Impmon comenzaba a perecer, la grotesca voz de Dagomon se hace notar.

Mi Lord. – le llamaba al maligno. – He de interferir.

¿Te atreves a desafiarme?

No sin fundamento, esta niña es hermana del Tamer que esperábamos – Dijo mientras volteaba a ver a Karenina. – No importa, lo que pase, el vendrá a buscarla.

¿Estas seguro?

El amor une dos mundos... – Continúo Dagomon. – Y no hay amor mas solido que el de los hermanos.

El maligno retira las raíces que estrangulaban a Impmon, luego, lo deja caer al suelo.

He de corromper a esta niña entonces. – Dijo el maligno. – Sin embargo, aun es muy joven. Su inocencia le impide distinguir entre el bien y el mal.

Dagomon asiente.

Tendremos que esperar a que crezca un poco. Hasta entonces, Devilot se encargara de cuidarla.

Avergonzado, el Impmon acepta.


Durante horas, Devilot se dedicó a tratar de consolar a la pequeña, intentado apartar el recuerdo de Kuree mostrándole los alrededores. Pero a pesar de sus esfuerzos, Karenina seguía insistiendo en que solo hera cuestión de horas para que su hermano llegara a rescatarla. Las horas se volvieron días, los días semanas, las semanas meses, los meses años. En el momento de mayor desesperanza, Karenina comprendió al fin que su hermano le había abandonado. Llenándose de ira con el tiempo.

Devilot aprovecho para acercarse a ella, y ganar su confianza. Pues hasta los demonios sabían que lo que más necesitan los seres humanos en momentos de desesperanza es alguien en quien confiar.

Aún cuando él jamás venga por ti, Karenina, ¡yo estaré a tu lado! — prometió Devilot, tendiéndole la mano.

Ella sonrió por primera vez en mucho tiempo. Ante los ojos atónitos de Karenina, un D-Ark apareció. Se había convertido en la tamer del digimon. Esa fue la señal que le indico al maligno que el momento había llegado.

...Tráela a mi...llamo las voz a Devilot. Él obedeció.

Karenina fue guiada al mar de las tinieblas. Hipnotizada por las olas que azotaban suaves con las oscuras playas, la chica camina sin titubear y se sumerge en las aguas negras. El trance envolvió a Karenina, al mismo tiempo que se encontraba frente a frente con el maligno

– …He visto en la mente de esta chica, y el espíritu de la gula no es compatible con ella. – Le dijo el maligno a Dagomon. – He de utilizar el espíritu de la lujuria para corromperla.

Fue entonces cuando una extraña esencia oscura entro por su boca. Poseyendo su voluntad y su odio por su hermano. La niña que emergió del mar de las tinieblas ahora era la adepta de la lujuria.

Devilot. – le llamaba Karenina. – ¿Por qué me esta pasando esto a mi?

El Impmon calla.

Por favor, respóndeme. – le suplicaba la Tamer con una mirada poco cuerda.

Lo que te ocurrió a ti, le debió de haber ocurrido a tu hermano.

Karenina escucho atenta.

Tu hermano debió de haber llegado a la zona oscura, no tú. Ahora, tú haz de seguir el destino de tu hermano.

¡Lo odio! — gritó ella, con el D-Ark sumergido en las turbias aguas.

El D-Ark se llenó de energía oscura y se transformó. El D-Slasher había nacido... Guiada por Devilot, y utilizando su nuevo "juguete" ella abrió el portal al Mundo Digital, con regocijo para los superiores de su ahora compañero Digimon...


Por dos años Karenina viajó por el Mundo Digital, siempre acompañada de Devilot. Y durante ese tiempo vivió la traición de otros Tamers que argumentaban la maldad de su compañero Impmon, quien, sin que ella se diera cuenta, les hacía travesuras. Todos ellos fueron chicos, en los que ella había visto un reflejo de su hermano. Y aprendió a odiarlo, a él y a cualquier otro chico por igual.

Durante el año siguiente, Karenina se dedicó a encontrar Tamers en el mundo digital. Ella los atraía usando sus encantos femeninos. Y por la noche, al dormir, alimentaba a Devilot con los datos de sus compañeros al clavarle el maligno D-Slasher en sus cuerpos, mientras sus Tamers permanecían mudos mirando atónitos el terrible espectáculo.. Después, ella se acercaba a ellos mientras lloraban la muerte de su Digimon...y les asesinaba también...

"Me hiciste sufrir mucho una vez...es hora de que pagues, hermano..." fue la última frase que muchos Tamers escucharon durante ese año.

El vestido rojo que portaba el día que llegó al mundo Digital, cambió a través de este tiempo en un atuendo negro, hasta convertirse en los ropajes que vestía actualmente.

Desde las sombras del Mar de las Tinieblas, los Superiores de Devilot decidieron que era tiempo de terminar con el plan. Entonces, Devilot mostró a Karenina como usar su D-Slasher para llamar a su hermano al mundo Digital.

Devilot anunció a su Tamer que Kuree había llegado al mundo digital. El nuevo propósito de ella fue desde entonces, era cazarlo.

Por Semanas estuvo siguiendo el rastro de Kuree, preguntando por él en cada sitio que iba. Eso le ganó el apodo de "La cazadora". Durante este tiempo, siguió seduciendo chicos, quienes atraídos por sus encantos femeninos no pudieron soportar los deseos de fornicar con ella. Ella los asesinaba, en pleno acto.

Mientras tanto, Impmon se fortalecía cada vez más y mas con los datos que iba absorbiendo de los digimon de todo Tamer que caía con los encantos de Karenina. En varias ocasiones, la cazadora solo buscaba seducir a un nuevo muchacho para zacear la hambruna que su digimon sentía. Con el tiempo, Impmon digi-evoluciono a Mephismon. El maligno vio en Devilot aquella peculiar cualidad, así que decidió entregarle el espíritu de gula, con lo cual, la llegada de otro de los generales del infierno estaba asegurada.

El tiempo paso, hasta que al fin, Karenina se reencontró con su hermano. Miyako volvió ha reconocer el escenario donde ambos hermanos se reencontraron. La ciudad industrial de la Isla File.


Hermana...– balbuceó Kuree al reconocer a la chica

Veo que aún me recuerdas, "hermanito" – respondió la chica con voz fría – …me alegro que así sea... ¡porque así sabrás quién te asesinó!

Ella tomó su D-Slasher como daga y se abalanzó en contra del joven Tamer. Phantomon apresuró su guadaña y detuvo el ataque.

– ¡Tú Traidor! – Gritó un horrendo Mephismon al Phantomon que acompañaba a Kuree – escapaste usando a este humano que tanto trabajo nos costó traer aquí.

– Yo deseaba escapar...y él también... ¿está mal querer ser libre?...– respondió el Phantomon.

Devilot se apresuró a atacar a Phantomon usando su "Night of Fire". La batalla entre Digimons comenzó.

– Hermana... ¿porque haces esto? – lloraba Kuree.

Tu me abandonaste...por años te estuve esperando pero nunca viniste por mí...he sufrido mucho por tu culpa, hermano, y ahora ¡yo te haré sufrir!

Con un rápido movimiento instintivo, Kuree se acomodó el D-Slasher en la mano y logró defenderse del ataque de su hermana.

¡Nina! ¡No te abandoné! Yo...te busqué... ¡pero nunca te encontré!

¡Mientes, Kuree!

Las navajas de los dos digivaices malignos chocaron una y otra vez.

¡Kuree! ¡Dame los datos que has absorbido en las batallas!

Pero… – le contestaba con dificultad a su Phantomon, mientras desvía otro ataque directo de su hermana.

¡Rápido! ¡Si no lo haces, nos mataran a ambos!

Kuree levanto su digivaice hacia su compañero. Los datos del D-Slaher salieron a una velocidad de trueno y se dirigieron hacia el digimon de Kuree, para dar origen a una forma variante de Phantomon. MetalPhantomon hizo su aparición.

Pronto Mephismon cayó, malherido por la Guadaña que MetalPhantomon portaba.

Al ver esto, Karenina comprendió que jamás podría derrotar a su hermano si seguía atacando de esa manera así que fingió desistir, tirándose de rodillas al suelo y haciendo a un lado su D-Slasher.

Hermano...te extrañe...– dijo ella, con una voz suave...

Kuree bajó la guardia y corrió a abrazarla. Él sentía su corazón latir nuevamente después de mucho tiempo. Pero ella no era sincera, y aprovechando la posición de su hermano, tomó rápidamente su D-Slasher y atravesó por la espalda el cuerpo de su hermano con la navaja, hasta incrustar la punta de esta en el propio pecho de ella...

– Hermana...– exclamó Kuree con su último suspiro. Phantomon se apresuró a llegar donde su Tamer yacía muerto mientras. Mephismon se levantaba lentamente.

Kuree...Kuree...– le llamaba MetalPhantomon mientras intentaba despertar a su tamer sacudiéndolo.

El digimon de Kuree recibió una descarga de truenos por de parte de Mephismon, que lo dejó herido en el suelo y a merced del terrible D-Slasher de Karenina.

Kuree ésta muerto, igual que tu…

Entonces, la chica clavó el maligno instrumento en el cuerpo del fantasmagórico del digimon, absorbiendo sus datos.

... he igual que yo...– dijo en voz baja mientras se reincorporaba.

El corazón de Karenina perdió todo propósito en ese instante. Había asesinado a su hermano y con él, se había asesinado a sí misma. Ahora, su cuerpo era poseído por la energía maligna del Mar de las Tinieblas y ella era la portadora del instrumento que podría liberar a los demonios que ahí habitaban. Tras absorber parte de los datos de MetalPhantomon, Devilot digievoluciono al señor de la gula, Beelzebumon.

Con la mirada perdida en el horizonte, Karenina tomo su D-Slasher y se alejó del sitio sin ningún lugar a donde ir, sin ninguna razón para existir, con el corazón envuelto en oscuridad, seguida por Devilot y mientras el cuerpo muerto y el D-Slasher de su hermano se desvanecían en el aire.


Atónita, Miyako no puede dejar de mostrar sorpresa después de ver los eventos ocurridos en la vida de Karenina atreves del espejo mágico de Lilithmon. Una leve ventisca los interrumpe.

– ¡Imposible! ¡Otro general esta por manifestarse! – grito el recién llegado Saint-Gabrielmon.

Sorprendentemente, el arcángel digital recibe una fuerte patada por la espalda que lo derriba al suelo. Beelzebumon X se había liberada de sus armas para aumentar su velocidad, y ahora solo se limitada a atacar agresivamente con sus poderosas garras carmesí.

Con una mirada poco cuerda, Devilot dirige su ataque al cuello del digimon divino, el cual, tumbado en el suelo, oponía con todas sus fuerzas utilizando sus manos.

Aprovechando el momento, desfiguro su cuerpo y sorprendentemente se acerco para morder en el brazo a Miyako.

– ¡No! – gritaba Kuree.

Miyako sintió como todo su cuerpo se comenzó a adormecer, y como pronto sus músculos se contraer agitadamente, luego sus fuerzas le abandonaron. Sus músculos no le respondían.

Es el efecto paralizante de mi veneno. – explicaba Lilithmon.

Ante la mirada atónita de Kuree, Miyako cae al suelo, incapaz de moverse.

– ¡Maldita! – le gritaba Kuree furioso.

Lleno de ira, Kuree estiro su brazo para hacer levitar su digivaice, el cual se acerca veloz a sus manos. Luego, se abalanza contra la Demon Lord, amenazándola con la cuchilla de su digivaice.

Lilithmon lo mira con burla.

¡Esfera de maldad!

De sus manos salió una forma esférica negruzca, la cual atrapa al digi-human y lo pone a levitar en el aire.

Ni siquiera hay razón para que te esfuerces – dijo con una sonrisa en sus labios. – ¿Realmente piensas que Karenina te odia por que la poseí?

Kuree escucha dolido.

Yo solo me halle en su mente llena de odio, ha sido ella misma la que ha acrecentado ese odio por ti.

– Te equivocas. – le respondía apenas consiente.

Muere creyendo lo que quieras.

Y dentro de la esfera, una explosión consume al joven. Su cuerpo sin vida cae al suelo hecho trizas. Miyako ve impactada.

La vacía mirada de Karenina ve los hechos sin expresión alguna. Lilithmon sonríe después de su cruel acto.

Hay que cumplir los deseos de nuestro señor. – dijo dirigiendo su mirada hacia Miyako. – Karenina, solo tú puedes usar la guadaña.

Del digivaice de Karenina, los datos del la Guadaña de la Muerte sale de un destello para luego materializarse. Karenina toma el arma de los abismos y se acerca a Miyako. Una vez casi tocando su cuerpo con sus pies, se detiene y la mira fijamente.

Mátala, Karenina. Y al fin, encontraras paz.

La tamer levanta su mirada para ver a Lilithmon. Un aterrador escalofrió invadió a la dama de la lujuria cuando vio en el rostro de Karenina una extraña sonrisa. Mas aun, cuando Karenina dirigió la cuchilla de la guadaña a su propio cuello.

¿Qué haces? – le pregunto Lilithmon confundida. – ¡DETENTE!

Karenina se atravesó la garganta con la guadaña. La sangre brotaba por su boca al mismo tiempo que Lilithmon comenzaba a desvanecerse.

¡NO!

Al percibir como Lilithmon se debilitaba, Saint-Gabrielmon se decide a actuar.

– Es mi oportunidad.

Una inmensa luz blanquecina rodeo su cuerpo. Las garras amenazadoras de Beelzebumon X se vieron quemadas por la energía naciente del cuerpo del arcángel digital. Sin poder soportar el dolor, Devilot se aparta al mismo tiempo que la forma de su contrincante cambia nuevamente a la de una hermosa ave blanca.

¡Haire Keharitome!

Esta vez, su ataque fue dirigido a la frente del señor de la gula, aplicándole un gran daño.

Devilot cae al cielo dolido mientras Saint-Gabrielmon dirigía su poderoso ataque a ambos Demon Lords. Levitando en el cielo, nuevamente se pone en pose de meditación. Con su rosario de 108 esferas enrollado en su brazo izquierdo y sus manos juntas, comienza a rezar nuevamente. Una luz blanca volvió a rodear su cuerpo, tan brillante que se podía a percibir a varios kilómetros de la zona.

Su rosario cae de su brazo para ser sostenido por su mano y luego dirigido hacia los demonios que estaba apunto de sellar.

¡Supremacía celestial de los espíritus sobre el mal!

La inmensa luz fue dirigida hacia los Reyes Demonio, la cual esfumo sus cuerpos por completo. De Beelzebumon y de Lilithmon ahora solo quedaban esencia oscuras.

El majestuoso ángel aterriza suavemente, listo para sellar aquellos espíritus malignos.

– Generales de las ciento ocho legiones del infierno. – dijó valerosamente, brillando como la luna en una noche oscura. – Por el poder que me ha conferido el verbo, he de sallarlos para toda la eternidad.

Entonces nuevamente junto sus manos para rezar.

Crux Saneti Patrís Benedicti
Crux Sacra Sit Mihi Dux
Vade Retro Satana
Non Suade Mihhi Vana
Sunt Mala Quae Libas
Ipse Venea Bibas

Conforme rezaba, las 108 esferas del rosario se separaba y rodeaban a los espiritus de los Demon Lord. El Ritual para el sello estaba completo.

¡Heavenly Seal!

Y dos de las ciento ocho esferas absorbieron los espíritus malignos a su merced. Una vez completado el sello, toda luz se desvaneció. El rosario volvió a tomar su forma original para regresar a las manos de su dueño.

Silencio. La batalla había terminado.

Con sus últimos esfuerzos, Karenina camina lentamente hasta el demacrado cuerpo de su hermano. Sin poder soportar tan lamentable escena, el arcángel digital socorre a la tamer a llegar a su destino. Saint-Gabrielmon noto como Karenina le ofrece un pequeño frasco que dejaba ver en sus paredes transparentes una sustancia color marron. Luego, la chica deja caer su cuerpo junto con el de su hermano.

Y ahí, mirando su rostro con una sonrisa llena de ternura, la chica espera su inminente muerte.

Saint-Gabrielmon se acerca a Miyako con la sustancia que le fue entregada por Karenina, la cual le hace sospechar que sea el antídoto para librar a la chica de su mal. Ella lo bebe con dificultad, y luego se reincorpora apoyándose de su ángel mientras la sustancia hacia efecto. La elegida, quiere ir al lado de los hermanos Karhia, su protector obedece.

En los brazos de su divino protector, Miyako le habla a Karenina con dificultad.

– Lilithmon mentía. – le decía. – En realidad… tu…

Incapaz de contestar, Karenina asiente. Y sin más que hacer, muere con una sonrisa en los labios.

Con tristeza, Miyako a parta su mirada de ambos hermanos. La reluciente Guadaña dorada, que yacía clavada en el suelo, llama su atención.

CONTINUARA...


Pre-Reading:

¿Quién es ese dragón putrefacto que se niega a morir?

Tirado en el suelo, Ken mira desafiante al tamer Zenaku, quien tras derrotarlo fácilmente, le invita a enfrentar los poderes del Uno contra los del terrible Death-X-Dorugamon. El divino protector de Ken acepta el reto. Una intensa batalla comienza en la que Zenaku hace uso de sus experiencias como Tamer para enfrentar a tal increíble adversario. Ken sabe que si pierde la pelea, todo cuanto conocen acabara.

Próximo capitulo:

La voluntad oculta de Ygdrasill