Lamento haber tardado tanto con el final de esta historia, espero me perdonen, pero aquí estoy con los últimos dos capítulos.

CAPÍTULO 44 JUICIO

Habían pasado unos meses desde que Daniel Cartel había aparecido afuera de la estación de policía, después de un tiempo en el hospital finalmente estaba en condiciones de estar frente a un juez para ser juzgado. Aún quedaban lagunas en su memoria, pero los médicos lo declararon apto para ser juzgado.

Se había declarado inocente, aludiendo a que él tenía una relación previa con Hermione. Que no entendía el motivo por el cual decían que la había secuestrado. Ellos eran una pareja próxima a casarse. Desde el lugar donde se encontraba declarando le suplicó a su amada castaña que dijera la verdad.

Hermione, quien se encontraba junto a Pansy y su abogado, lo miró con asco y no dijo una sola palabra. Solo estaba ahí para asegurarse que se hiciera justicia. Quería saberlo encerrado y lejos de ella y su familia.

-¡DILES! - Grito desesperado, tratando de moverse, pero sus heridas aún lo mantenían en una silla de ruedas - ¡Diles que es mentira! ¡Diles que eres mía! ¡SOLO MÍA! -

Draco quería acercarse y volver a golpear al idiota, pero sabía que no debía. Solo apretó los puños y trató de serenarse, Hermione lo iba a necesitar, podía ver que ella estaba temblando.

El juicio terminó rápidamente, después de que el fiscal presentara todas las pruebas recabadas en el domicilio del hombre y las declaraciones de Hermione y Pansy, era bastante obvio que Daniel era un enfermo mental. Fue sentenciado a 40 años de encierro en un hospital psiquiátrico. Mientras era desalojado de la sala del tribunal no paraba de gritar - ¡HERMIONE ES MÍA! ¡VOLVERÉ POR TI AMOR! ¡ERES MÍA! -

Draco corrió a abrazar a su novia para darle su apoyo y sacarla de ahí.

-Al fin se terminó - Lo abrazó mientras sollozaba, había aguantado las lágrimas durante el juicio para no darle el gusto a su captor de verla llorar. Aguantó durante toda su declaración y el resto del proceso, pero ahora que sabía que no saldría libre podía darse el lujo de ser débil.

-Vayámonos de aquí, me urge tomar un buen café - Les dijo Pansy que estaba en brazos de Harry - El que compraron aquí afuera sabía horrible - Tomó de la mano a Harry y salió repiqueteando sus altos tacones.

Fuera del recinto los esperaba un sonriente Blaise con la actualización del juicio de la comadreja: unos años en Azkaban estaban a la vista para él, su apelación no había prosperado. Lo único que se guardó para después fueron los detalles de sus arreglos con los carceleros ... La comadreja no la tendría nada fácil en ese lugar, nadie se mete con la familia de un Zabini.