Hola a todos.
Antes que nada, quisiera disculparme por no revisar el texto de la presentación anterior (mismo que aparece incompleta). Lo que quería comentarles desde la actualización pasada, es que la historia está por culminar y calculo que serán entre cinco y siete capítulos restantes.
Todavía no he comenzado a escribir el capítulo 31, pero ya tengo muchas ideas en mente y eso es suficiente para asegurar que lo tendré listo a tiempo (esto tomando en cuenta que prometí subir un capitulo cada mes).
Agradezco a los que puntualmente se toman su tiempo para dejar reviews en cada actualización, principalmente a anaiza18. Especial agradecimiento a El Grinder (tengo reservado un último conflicto que enfrentaran Daisuke y Takeru, y que sin duda espero iguale o hasta supere la carga emocional a la que aludes. De nuevo, muchas gracias :D :D :D)
Capítulo 30:
Los errores de la digi-evolución
進化のエラー
31 Diciembre de 2002. Tokio, Japón
Las calles de la capital Japonesa estaban tan activas como siempre. El fresco frío de invierno no era suficiente para que los nipones salieran a comprar lo necesario para recibir el año nuevo. A diferencia de otras épocas, en ese momento era más común ver a jóvenes estudiantes paseando por cada rincón de la ciudad en busca de entretenimiento y diversión, lo que fuera con tal de librarse del estrés que sus escuelas les dejaba. Quizás por esas razones, poco o mucho importaba que varios chicos se estuvieran reuniendo en Hikarigaoka ("La colina de la luz"), sitio clave que tendría gran protagonismo en todo cuanto se refiera a los digimons.
Takaishi Natsuko caminaba con el ceño fruncido por las congestionadas calles llenas de propaganda navideña. Eran muchas cosas las que le preocupan, dentro de ellas estaba el hecho de la relación que tenía su hijo y otros elegidos en la aparición de las "agujas de control" por todo el mundo, así como el secuestro de los ya rescatados niños.
La periodista no tenía ni la menor idea de que ese día iba a ser importantísimo, ya que su hijo y los otros elegidos pelearían contra el mal que representaba BelialVamdemon; pero mientras tanto, ella tenía sus propios asuntos. Para su sorpresa, ese hombre la había contactado para una entrevista.
En un principio se negó rotundamente y hasta lo amenazó con avisar a la policía de su paradero, pero al entender que podría tener información muy útil para su investigación, se decidió a buscarlo.
La madre del "elegido de la esperanza" llega a una calle poco concurrida, luego, toca fuertemente en una puerta de metal viejo que estaba a mitad de la calle. No paso ni un segundo cuando una anciana de baja estatura la invito a pasar. La anciana cierra tan pronto como Natsuko entra, y de inmediato la escolta por un largo y oscuro pasillo hasta un bar clandestino.
A la periodista poco le importó los menores de edad que se encontraban bebiendo sake o los ancianos del rincón que fumaban gustosos alguna droga ilícita. Ahora mismo, a ella solo le importaba encontrarse con ese hombre.
Tras caminar un poco más, al fin vio su figura sentada de espaldas a ella; pudo reconocerlo por el cabello largo, su alta estatura y su piel pálida, ni que decir de su abrigo púrpura.
̶ Bienvenida, Takaishi-san.
̶ No tiene que ser cortes conmigo. ̶ Le dijo cortante, mientras se sentaba de frente a él. ̶ Recibir eso de parte de un prófugo de la ley no es nada grato.
El hombre ríe.
̶ Se ha vuelto muy dura, Takaishi Natsuko.
̶ Es así como me comporto cuando alguien pretende afectar a mi familia... Oikawa Yukio.
El señor Oikawa pierde su sonrisa.
̶ Su hijo no tiene nada que ver con lo que planeo. Mi único objetivo es llegar al Mundo Digital, ellos solo pretenden intervenir.
̶ ¿A qué precio?... Deme un solo motivo para no decirle a todo el mundo que está aquí.
̶ No juegue conmigo. No lo hace por qué le interesa lo que estoy a punto de darle ¿No es cierto?
Natsuko calla.
̶ Aquí lo tiene. ̶ Decía Oikawa mientras botaba en la mesa una carpeta negra y una memoria USB. ̶ En mi anhelo por llegar al mundo digital, encontré muchas cosas acerca de los digimons, esto es un resumen de todo lo que he recabado en estos años.
La periodista hojea rápidamente los documentos.
̶ ¿Por qué me da esto?
̶ Tarde o temprano, la gente buscará respuestas. Esta es mi forma de contribuir para que cuando llegue el momento, todo ocurra con más calma.
̶ Si tiene tan noble preocupación ¿Por qué no lo publica usted mismo?
̶ Tomo mis precauciones. Algo importante está a punto de pasar. ̶ Decía mirando al vacío profundamente. ̶ Y después de eso, no tengo ni idea de lo que ocurra conmigo.
Oikawa Yukio toma lo que quedaba de su sake, y luego se levanta sin si quiera voltear a ver a la periodista. Tan pronto como da los primeros pasos, Natsuko lo llama.
̶ Oikawa-san.
Yukio se detiene.
̶ Si le hace algo a mi hijo o a sus amigos, voy a matarlo.
̶ Me parece justo. ̶ Le respondió dándole la espalda.
Y el hombre sale del bar a paso lento. Natsuko lo observa con cizaña, luego se dispone a estudiar los documentos con más detenimiento.
La periodista revive esa memoria mientras conducía hasta su hogar después de investigar el paradero de los cuerpos de la familia Motomiya.
̶ ¿Hasta dónde ha llegado esta investigación? ̶ Se preguntaba así misma, lamentándose.
14 de Agosto del 2004, 7:00 hrs.
Mundo Digital. "Zona Cero"
Guariada de Wisemon.
̶ ¡Aquí voy! ¡Obaa-san! ̶ Gritaba Jijimon justo en el momento en el que embistió a su esposa. ̶ ¡Beckoning Cat!
La digimon anciano bloquea la garra de gato de su esposo con la punta de su escoba. Ambos digimons miden fuerzas.
̶ ¡Oji-san! ¡No es momento de hacer esto! ¡Ryo-kun está descansando! ̶ Le reclamaba Babamon.
̶ ¡Eso no puede interrumpir nuestro ejercicio matinal! ̶ Le debatía su esposo.
Y ambos comienzan a azotar sus respectivos medios de sostén como si de espadas se trataran.
Al tamer, quien se estaba recuperando de sus heridas en una cómoda habitación, poco le importaba el ruido. Ya tenía rato que estaba despierto, y lejos de que le molestara el duelo de la pareja, dicha situación le ayudo a ver las cosas más claras.
"Los digimons adoran pelear entre sí, está dentro de su naturaleza." pensaba el tamer. "Claro que ha habido excepciones, pero aun los digimons que enviaron a matarnos cuando apareció Abadodmon, preferían mantener un duelo que atacarnos.
"El que vi en el laboratorio subterráneo del distrito Oji era totalmente distinto." El Adepto frunció el ceño, con la mirada totalmente perdida. "Me atacaba solo a mi"
El tamer levanto su mano para acariciar la cabeza de Monodramon, quien dormía acurrucado a su lado, y que poco a poco se recuperaba de sus heridas gracias a los tratamientos de Babamon.
"Es un digimon sintético…" continuo. "Creado con ayuda de los digignomes, a partir de una de las "armas de los abismos", mismas que son de la misma naturaleza que los ángeles caídos".
"Las murallas Ryle´h hablaban sobre un ejército liderado por el "último ángel caído", y el nombre se esos monstruos era Daimon."
El tamer suspira.
"Si mis sospechas son ciertas, y el digimon que vi era un Daimon, …por la forma de pelear de los chicos de este mundo, …estaremos en gran desventaja."
El tamer tomo su D-Ark y lo miro pensativo…
"Necesitamos hallar una solución a este problema cuanto antes"
8:00 hrs.
Mundo Real. Odaiba, Japón.
"Tu madre está en estado vegetativo. Se encuentra internada en el hospital general." Le decía Natsuko a Daisuke, no sin antes sentarse de frente a ambos chicos para hablarles muy seriamente.
Takeru mira expectante a su amigo, el moreno no hace más que bajar la cabeza, mirando al vacío mientras escuchaba muy atento a la madre de su amigo.
"Una vez pasado el incidente, el hospital volvió a operar de inmediato. Justo como me pediste, me presente ahí como periodista, evitando dar tu nombre o el de tu familia. Les dije que estaba investigando a las personas desaparecidas en los eventos del 8 de Agosto." Continúo la madre del rubio. "Los directivos se comportaron muy cooperadores, e incluso me permitieron entrar a la morgue y, sin que nadie se percatara, identifique los cuerpos de tu padre y hermana. Luego me dieron acceso al censo de los pacientes internados, y ahí estaba."
La señora calla por un momento, esperando que Daisuke dijera algo, pero eso no ocurrió.
"Intente ir a la habitación, pero para mi sorpresa, estaba resguardada por dos policías."
El chico se muerde el labio. Takeru frunce el ceño.
"Un médico se percató de que tenía interés en ella, así que antes de levantar más sospechas, decidí retirarme. Es todo lo que te puedo decir, …por ahora".
Daisuke se levanta y le agacha la cabeza en señal de agradecimiento.
"Por favor, no se moleste más. Ya ha hecho suficiente."
Y el chico se da la media vuelta y se retira para encerrarse en la habitación de huéspedes que le proporcionaron. Ambos lo miran preocupados.
Daisuke recuerda con detenimiento esa escena, mientras respiraba el aire fresco que una tenue brisa llevaba consigo a la sima del edificio donde actualmente se hospedaba. El niño perdió el sueño muy temprano, y para no aburrirse, decidió subir a meditar en la solitaria soteuela.
Hacia un poco de frio, y el niño no estaba bien abrigado. Se limitó a vestirse con una delgada playera negra de manga larga y unos jeans oscuros.
Mientras observaba el tráfico de la gran ciudad en la sima del edificio, el chico comenzó a indagar en esos preocupantes hechos:
Se supone que Ryo y Arkham habían ocultado toda evidencia sobre sus crímenes. Si realmente era así…¿Porque mantienen vigilada a su madre? ¿Es que todo ese asunto aún no había acabado?
En el peor de los casos, lo buscarían, y pondría en dificultades a la familia Takaishi.
Todo eso le preocupaba, aun después de escuchar las palabras de Koushiro. Tan pronto como culmino su conversación con Natsuko, él lo contacto.
Koushiro le explico que quizás, dentro de las investigaciones sobre los eventos del 8 de Agosto, hayan identificado a su madre y demás familiares, descubriendo que él era ahora un huérfano. Deben de estar buscándolo, pero no para encarcelarlo, sino más bien para ofrecerle apoyo. Mantenían vigilada a su madre quizás como medida por si el apareciera para visitarla.
Aun así, el pelirrojo le pidió a Daisuke que se mantuviera oculto en lo que se esclarecía la situación.
El niño suspira. Justo ahora, lo que más anhelaba era ir a ver a su madre, y estaba dispuesto a ir al hospital, aun si tuviera que hacerlo solo.
Un pequeño ruido le hace llamar su atención. Justo en el instante en el que voltea, él bebe digimon salta a sus brazos.
̶ Chibomon… ¿Cuándo despertaste?
̶ ¡Hey!… ̶ le saludaba alguien en el extremo.
El moreno entre cierra los ojos y se acerca un poco para distinguir mejor a aquel muchacho.
̶ ¡Wallace! ̶ le reconocía sonriente.
Y de inmediato, corrió hacia su amigo.
̶ Supe que estuviste aquí hace un par de semanas. ̶ le decía a su amigo, quien se había sentado en el frio piso.
Daisuke se acerca y se sienta a su lado.
̶ Nos ayudaste a derrotar a Genai. ̶ Continuaba el Moreno. ̶ Muchas gracias.
̶ No hay nada qué agradecer. ̶ Le decía sonriente. ̶ Me hubiera gustado quedarme desde un principio, pero tenía que arreglar unos asuntos familiares.
El contestable se queda analizando un poco al americano, lo que hace que el rubio se ponga un poco nervioso.
̶ ¿Pasa algo?
̶ No, es solo que… ya son 2 años desde que nos conocimos, y fuera de que has mejorado mucho tu japonés, no siento que hayas cambiado.
̶ Tú si has cambiado, Daisuke. Aunque… solo un poco.
El moreno baja la mirada. De inmediato volvió a animarse cuando sintió la leve palmada que su amigo le dio en la espalda.
̶ No tienes que contarme nada. Ya lo sé todo.
Daisuke sonríe levemente. Luego observa como Terriermon y Lopmon jugaban con él bebe Chibomon. Los gemelos juntaron sus enormes orejas para improvisar un columpio en el que Chibomon se mecía. El pequeño digimon estaba encantado y disfrutaba mucho del juego.
̶ Sabes…, después de esto, voy a ir a visitar a Miyako. ̶ Dijo Wallace.
̶ Oye… tranquilo casanova. ̶ le advirtió. ̶ Escuche que ella ya está con Ichijouji Ken.
̶ ¿En serio? ̶ Continuo el americano, sonriendo maliciosamente. ̶ Entonces… mejor lo hare con Hikari.
Daisuke frunce el ceño y mira al otro lado todo indignado.
̶ ¡¿A qué viene todo esto?! ̶ Le reclamaba con el rostro levemente sonrojado.
Wallace ríe.
̶ Realmente hay cosas que no cambian.
Ambos se quedan observando a sus digimons por unos instantes. Para sorpresa del moreno, no paso mucho tiempo para que el americano se levantara y caminara unos pasos para sacudirse el polvo que quedó en sus pantalones.
̶ Bueno… Mejor nos ponemos a trabajar. ̶ Decía mientras le ofrecía su mano a Daisuke para ayudarlo a levantar. El chico lo miro incrédulo y luego la acepto.
̶ ¿Trabajar en qué?
̶ Takeru me puso al tanto de lo de tu madre, …y conociéndote, querrás ir solo a verla. ̶ Continuo sonriente, mientras le enseñaba su digivaice.
Daisuke ve muy sorprendido lo que el americano sostenía en su mano.
̶ Los elegidos no debemos trabajar solos, y más cuando pertenecemos al mismo grupo ¿Recuerdas? ̶ Le dijo el americano, sin dejar de sonreír.
̶ ¡Un D-Dako! ̶ gritó el moreno con sorpresa. ̶ ¡Tú también manejas el Uno!
̶ Soy el ultimo elegido. ̶ Le respondió, esta vez, mostrando serenidad. ̶ Mis digimons se fusionan, y luego digi-evolucionan a un ángel, justo como los de ustedes.
El moreno lo mira boquiabierto.
̶ Daisuke. La primera vez que nos conocimos, tú me ayudaste. Déjame ayudarte ahora.
El contestable vuelve a suspirar, luego, mira a su amigo con gran determinación.
̶ ¿Qué es lo que tienes en mente? ̶ Le preguntaba Daisuke, muy serio.
Mundo Digital, 10: 00 hrs
"Zona Cero"
Guarida de Wisemon.
El "laboratorio de Wisemon" como el lo llamaba, estaba muy lejos de los que los humanos considerarían como un "laboratorio", y más cuando observabas la extraña tableta de roca que contenía todo el "alfabeto digital" y el enorme monitor en cuya pantalla solo se veía una serie de "ceros" y "unos" repetidamente y apareciendo en cantidades exageradas.
El "digimon humanoide" se cubre su misterioso rostro con su capucha café, mientras las dos esferas del "tiempo y espacio" flotaban en sus hombros de lado a lado. Con una hipnotizadora concentración, comienza a teclear repetidamente la tableta con el "alfabeto digital" al tiempo que analizaba las cifras en código binario que aparecían una y otra vez en el enorme monitor.
El tamer entra con cautela.
̶ ¿Y bien? ̶ le preguntaba Ryo, mientras se acomodaba las vendas que cubrían su desnudo torso.
̶ Tal como dijiste. El código de la digi-evolución de este plano tiene muchas fallas. ̶ Le respondía el digimon humanoide. ̶ Es por que la estuvieron forzando tanto tiempo con estos dispositivos.
Wisemon se interrumpe un poco así mismo para sacar de entre su manga izquierda el D-Ark de Ryo, y arrojárselo. El tamer lo atrapa sin problema.
̶ Se mas especifico. ̶ Le pedía Adepto, muy serio.
Wisemon le contesto sin siquiera perder un solo milisegundo la concentración en su trabajo.
̶ Primero, el elegido en cuestión tiene que estar a por lo menos a 333.33 metros cerca de su digimon para activarla. Segundo, una vez digievolucionado, no puede apartarse del elegido a más de 1122.22 metros, de lo contrario, su poder tanto ofensivo y defensivo disminuye progresivamente, haciendo más fácil que pierda la digi-evolución con un daño relativamente menor a cuando está cerca de su camarada. Y tercero, las emociones del humano son transmitidas a su digimon de una forma más eficiente cuando este presencia la batalla que cuando el humano no está presente. En otras palabras, el humano tiene que estar cerca de su digimon acompañante para que este pueda pelear con todas sus fuerzas.
Ryo traga saliva.
̶ Eso creí… ̶ dijo con preocupación.
̶ Entiendo cuál es tu preocupación con los Daimon, pero no le encuentro ninguna solución a esto.
̶ Hay una. ̶ dijo el niño bruscamente. Wisemon lo mira interesado. ̶ Matrix Evolution.
̶ ¿Por eso me pediste que analizara todos los digivaices?
̶ Si. ̶ respondió al instante.
̶ Lo que propones suena muy interesante. ̶ dijo mostrando su amor por el conocimiento. ̶ Muy bien.
Ryo se da la vuelta y sale del laboratorio, no sin ver como Wisemon se volvía a enajenar en sus investigaciones. Mientras caminaba dolorido hacia su habitación, el tamer escribe un mensaje para Koushiro.
11:00 hrs.
Mundo Real. Odaiba, Japón.
Los chicos no podían evitar mirar extrañados al americano. Hasta ha Natsuko le pareció curiosa la situación.
Después de que todos tomaran el desayuno, Wallace agarro su computadora y comenzó a teclearla enajenado, todo mientras hablaba por celular con su madre. Así se la paso por un buen rato, mientras sus amigos se encargaban de limpiar los platos.
Como buenos estudiantes japoneses, Takeru y Daisuke entendían el inglés del americano. La señora Takaishi también lo hacía a la perfección. Todo se resumía en: "Si, mamá", "No, mamá", "Estoy bien, mamá" "Regresare pronto, mamá", etc…
Daisuke suspira.
̶ ¿Es en serio? ̶ se preguntó, lamentándose. ̶ No puedo creer que aun siga con eso. Realmente, no ha cambiado nada.
̶ Me impresiona que alguien tan sobreprotectora le haya permitido viajar solo a Japón. ̶ Comentaba Takeru.
En esos instantes, Wallace cuelga y se voltea hacia sus amigos.
̶ Perdón. ̶ Se disculpaba avergonzado. ̶ Desde que me dieron este celular, mamá no deja de llamarme.
Dicho esto, el chico guarda su móvil y pide a todos que se acerquen.
̶ Logre hackear las computadoras del hospital central de Tokyo, no sin cambiar nuestra dirección IP y utilizar un programa que protege nuestra identidad. ̶ Les decía Wallace mientras tecleaba a velocidad de rayo en su laptop. ̶ Esto es lo que tenemos hasta ahora…
Daisuke y Takeru ven con detenimiento la pantalla de la computadora
̶ El expediente médico de mi madre… ̶ decía Daisuke, frunciendo el ceño seriamente.
̶ Es importante conocer el estado de salud de la señora Motomiya. Se lo enviare a un amigo que estudia medicina en New York. ̶ Continuo Wallace. ̶ También encontré esto…
̶ Mmm… Son los horarios del personal. ̶ Examinaba Takeru. ̶ Ya veo… si vamos a infiltrarnos, tiene que ser en el cambio de turno, cuando hay más gente circulando en todo el hospital.
̶ Infiltrarse en un hospital es fácil… aun siendo el General de Tokyo, ¿no? ¿Señora Takaishi?
Natsuko asiente.
̶ Los hospitales tienen múltiples vías de acceso. Clásicamente son diseñados así. ̶ Explicaba la madre de Takeru.
Wallace sonríe, luego, teclea en su laptop una vez más para abrir un archivo que revelaba los planos del edificio.
̶ Eso facilitara más las cosas. ̶ Decía Takeru. ̶ ¿Podrás ayudarnos con esto? ¿Mamá?
Daisuke miro a la señora con cautela.
̶ Por supuesto. ̶ le respondió a su hijo, amablemente.
̶ Bien, entonces esto es lo que haremos… ̶ Continuo Wallace.
Un gemido de conmoción lo interrumpe. Todos voltean a ver a Daisuke.
El moreno baja la mirada y rápidamente se limpia la delgada lágrima que escurría tenuemente por su rostro.
̶ Todos… ̶ les decía con la mirada en el suelo, después de aclarar su voz. ̶ Muchas gracias.
Natsuko se acerca al chico y acaricia su rostro delicadamente. El moreno levanta la mirada para verla.
̶ Para el final del día, te reunirás con tu madre. Te lo prometo. ̶ Le dijo la periodista.
El chico asiente.
̶ No se olviden de nosotros. ̶ Decía Patamon. A su lado, los digimons gemelos de Wallace se mostraban llenos de determinación y el bebe Chibomon saltaba una y otra vez muy entusiasmado.
Los niños sonríen.
14:00 hrs
Después de ayudar a los británicos a instalarse en las casas de Sora y Mimi, un agotado Koushiro al fin llega a su casa. Tras poner en el microondas un paquete de comida instantánea, el pelirrojo se hecha sobre la silla de su escritorio para luego suspirar profundamente.
Se mantuvo con los ojos cerrados unos momentos. Al fin reacciona cuando la alarma del horno de microondas le advertía que sus alimentos estaban listos.
El elegido del conocimiento se levanta bruscamente. Mientras se dirigía a su cocina, toma el celular y llama a Akiyama Ryo.
´´Hey… ya instalamos a los británicos.
´´ Bien… ¿Y Wallace? ´´ le preguntaba la distorsionada voz de Ryo a través de la bocina del móvil.
´´ Me mando mensaje, …dice que hoy estaría con Daisuke. ´´ Le respondía mientras sacaba su comida del horno y la servía en un plato.
La voz del tamer mostro un leve enojo.
´´ Más les vale que no hagan nada imprudente.
´´ No podemos hacer nada. ´´ Le respondía justo en el momento que llego a su habitación y ponía su plato en su escritorio. ´´ De cualquier forma… lo de Daisuke no me preocupa. Seguro querrá ir a ver a su madre. Deberíamos dejarlos.
El tamer suspira.
Koushiro prende su computadora y comienza a comer en lo que la misma se encendía.
¿Tienes los digivaices?´´ Le pregunto el tamer cambiando bruscamente de tema.
Si…´´ Dijo con la boca llena. ´´ Tome un D-3 de los hermanos Kenneth. Y con el mío, Wisimon podrá terminar de analizar todos los tipos de digivaice con excepción del D-Dako.
´´ Con eso bastara por el momento. Mándamelos de inmediato.
´´Bien´´ Le afirmo el pelirrojo mientras comenzaba a teclear en su computadora. ´´ Estuve pensando en lo que propusiste. No tengo ni idea de cómo lograrlo. Quizás Wallace pueda, pero dudo mucho que quiera ayudarnos en esto.
Por eso quiero que lo traigas cuanto antes. No estaremos seguros hasta preguntarle.
´´ En cuanto llegue, iremos contigo. Te lo prometo. ´´
18:45 hrs
Takeru y Patamon se encontraban a las afueras del hospital. El sol recién había ocultado y el chico aprovecho la situación para escabullirse en el jardín del nosocomio antes de que las luces de las entradas fueran encendidas. Una vez dentro, ambos identifican el ventanal de la habitación de la madre de Daisuke, misma que se encontraba en el tercer piso.
Ambos asienten con el ceño fruncido, luego, Patamon vuela sigilosamente hasta el ventanal y se asoma para verificar que la señora Motomiya realmente se encuentre ahí y sin nadie más dentro. Una vez hecho lo propio, este le confirma a su compañero. Takeru asiente.
El niño toma su celular y le manda un mensaje a Wallace.
"Ya estamos en posición" decía el texto.
No pasaron ni cinco segundos para que Wallace le respondiera con un "Ok."
…
Dentro del auto que se encontraba en el estacionamiento del hospital, Wallace se mantenía atento a la pantalla de su laptop. Gracias a su gran habilidad, el americano logró hackear todas las cámaras de seguridad, permitiéndose ver cada pasillo del gran nosocomio.
Era de notarse el cambio de turno en el hospital, pues mucha gente del personal se paseaba apresurada por doquier, de igual forma, eran muchos los que entraban y salían del edificio incluso por las puertas traseras.
Una vez que el rubio recibió el mensaje de Takeru, Rockmon salio a vigilar los alrededores, mientras Natsuko, Daisuke y Terriermon se acercaban sutilmente a la entrada principal.
La periodista vestía una bata blanca simulando ser médico del nosocomio. Daisuke se limitó a usar una de las gorras de Takeru y a ponerse gafas para disimular un poco su identidad. Terriermon se colocó detrás de la espalda del moreno, simulando ser una mochila con forma de muñeco de felpa. Dichos accesorios estaban de moda para los niños, así que era difícil que alguien sospechara.
Natsuko toma de la mano al moreno y ambos pasan por la puerta principal con naturalidad. Dentro del vestíbulo, el peculiar grupo se aprovecha del alboroto por el cambio de turno para pasar desapercibidos lejos de la recepción principal.
Por recomendación de Wallace, no hicieron uso de los elevadores. Es así como ascendieron disimulando su prisa a través de las escaleras y hasta el tercer piso.
En el módulo de recepción, una joven policía se apresuraba para recoger sus cosas y marcharse cuanto antes. Natsuko se le acerca.
̶ Disculpe oficial. ̶ Le decía mientras le ofrecía una identificación cualquiera. ̶ Soy la Dra. Takaishi. Vine a cubrir al Dr. Nagai quien llegara tarde. Solo que olvide la credencial del hospital.
La joven oficial toma la identificación y la observa con prisa.
̶ Mi compañero está a punto de llegar. El verificara su acceso. ̶ Le decía mientras le devolvía su identificación.
̶ Traje a mi sobrino para hacerle un certificado médico. Se lo pidieron en el club de natación de su escuela. ̶ Decía refiriéndose a Daisuke. ̶ Me gustaría dárselo antes de que comience el turno.
La oficial voltea para observar a Daisuke. El niño le sonríe.
La oficial suspira. Luego pide la identificación de Natsuko y comienza a teclear en la computadora.
̶ Dice que viene a suplir al Dr. Nagai, ¿No?
Natsuko asiente.
La oficial comienza a verificar los horarios en la computadora. Daisuke mira con el ceño fruncido.
̶ Lo tengo registrado en el horario. ̶ Le decía mientras le devolvía la identificación. ̶ Está bien, pase. Pero en cuanto venga mi compañero, regrese a firmar ¿De acuerdo?
̶ Si. Muchas gracias.
Daisuke sonríe.
´´También logro modificar los horarios del personal. Wallace es increíble.
Tan pronto como todos llegan a los pasillos de las habitaciones, Daisuke contesta una llamada por su celular en modo vibrador.
´´ Solo hay un policía vigilando la habitación de tu mamá. Que Takaishi-san se encargue de él. Mientras, tú rodea el pasillo y entra la habitación sin que se dé cuenta.´´ Le decía la distorsionada voz del americano.
̶ Ok.
Daisuke se guarda el celular en su bolsillo, mientras Natsuko se quitaba la bata y la escondía dentro de su bolso. Él bebe digimon (Chibomon), salta de uno de los bolsillos de la bata hasta el hombro del elegido.
Todos se miran y luego asienten.
El niño se mueve con rapidez para rodear el pasillo, mientras la periodista se acerca al policía. El hombre la ve con cautela.
La mujer simula tropezarse y caer al suelo. El oficial de inmediato corre para socorrerla.
̶ ¿Se encuentra usted bien, señora? ̶ Le preguntaba el oficial, amablemente, mientras le ayudaba a levantarse. A su espalda, Daisuke entraba sigilosamente a la habitación de su madre.
̶ Si. Muchas gracias. ̶ Le respondía.
Ya estando de pie, la señora saca su grabadora y enseña la credencial del noticiero donde trabaja
̶ Mi nombre es Takaishi Natsuko. Soy Periodista. ̶ Le dijo presurosa. El policía la mira con nerviosismo. ̶ Estoy investigando los hechos del 8 de Agosto ¿Me permitiría hacerle algunas preguntas? …
Tan pronto como Daisuke y los digimons entraron a la habitación, Terriermon salto para cerrar la puerta por dentro y luego correr al ventanal para dejar entrar a Patamon.
̶ Daisuke…̶ le dijo hablándole en voz baja. ̶ Tenemos diez minutos.
Pero el moreno no lo escucha. El chico se queda paralizado al ver el pálido rostro su madre recostada de frente en la camilla. Su adelgazado cuerpo era cubierto por una delgada sabana blanca, su cabeza estaba rodeada por una venda que cubría todo su cabello. Un suero blanquecino se escabullía por el pequeño espesor de la alargadera hasta su brazo canalizado, unos delgados cables conectados a varios electrodos en su torso se expandían hasta el monitor del electrocardiógrafo, mismo que emitía un molesto pitido a cada latido.
Los digimons ven con tristeza la expresión de Daisuke ante aquel deplorable estado en el que su madre se encontraba. El chico reacciona luego de sentir el humedecer de sus ojos. De inmediato se seca las lágrimas con la manga de su camisa antes de que estas escurrieran por sus mejillas, luego, se le acerca lentamente.
El chico toma la fría mano de la débil mujer y luego la mira con ternura.
̶ Mamá… ya estoy aquí. ̶ Dijo con voz ronca.
Él bebe digimon salta al hombro de su protegido en señal de apoyo. El elegido le agradece de corazón. Fue así como se quedó observando nostálgicamente al ser que le dio la vida, mientras acariciaba sutilmente su mano derecha.
Para infortunio de Daisuke, el tiempo paso demasiado rápido. De un momento a otro sintió a Patamon rodeándole por atrás para llamar su atención.
̶ Daisuke. Nos tenemos que ir.
El niño entre cierra los ojos y baja la mirada sin apartar la vista de su madre.
Alguien afuera intenta abrir la puerta sin éxito.
̶ Daisuke… ̶ Le alertaba Terriermon.
El chico reacciona, y antes de apartarse se acerca para darle un beso en la frente a su madre.
̶ Regresare por ti. Te lo prometo.
El sonido de las metálicas llaves tocando el cerrojo de la puerta se hizo notar.
Patamon vuela presuroso hasta el extremo de la habitación. La señal que Takeru esperaba era la de su digimon saliendo por la ventana, fue entonces cuando levanto su D-Dako para hacerlo digi-evolucionar a Saint-Raphaelmon.
La luz sagrada de la digi-evolucion se esfumo rápidamente. Daisuke y el resto de los digimons corren presurosos hacia la ventana. El arcángel digital recibe en sus brazos al elegido, mientras Chibomon se apoyaba en la espalda de su compañero. Terriermon salta aligerando la caída con sus enormes orejas.
El arcángel digital de Takeru cerró el ventanal en el momento justo antes de que oficial entrara a la habitación.
̶ Que raro… no me dijeron que iban a dejar cerrado. ̶ Se dijo así mismo todo extrañado.
El hombre que acababa de llegar a su turno nocturno, echa un vistazo rápido. Todo parecía estar en orden.
Natsuko sale por la puerta trasera mientras los niños hicieron lo mismo del jardín hacia el estacionamiento. Todos se reúnen y suben al auto para salir del hospital sin ningún problema.
Era la hora pico y la periodista conducía lentamente, bloqueada por el interminable tráfico. Todos estaban callados. Daisuke tenía la mirada en el suelo no sin mostrar una tenue sonrisa en su rostro.
̶ Wallace… ̶ rompía el hielo el moreno. ̶ ¿Cuándo me podrás decir el estado de salud de mi madre?
El americano se aclara la garganta antes de hablar.
̶ Mi amigo responderá mañana. En cuanto tenga algo, te avisare.
̶ Gracias.
21:00 hrs.
Después de comer gustosos la cena que Natsuko amablemente preparo, los dos niños se disponen a despedirse del americano, no sin insistirle por un buen rato que pasara la noche con ellos. Wallace se negó, no porque no estuviera agotado, sino más bien porque Koushiro insistía repetidamente en que se reuniera con él.
Es así como Daisuke y Takeru lo acompañaron hasta la entrada del edificio. El rubio quiso insistirle un poco más.
̶ Ya es muy noche. ̶ Le advertía Takeru. ̶ ¿Seguro que no te quieres quedar?
Wallace le sonríe.
̶ Takeru… bien puedo decirle lo mismo a Koushiro y presentarme con el mañana temprano. ̶ Le explicaba con amabilidad. ̶ Pero estoy consciente que ustedes tienen algo pendiente…
Los japoneses lo miran serios.
̶ Creo saber a lo que se están enfrentando, y cada segundo permanezcan unidos, debe de ser ganancia. ̶ Se excusó. ̶ Además, alguien más podría unírseles en cualquier momento ¿Verdad? …No puedo intervenir.
Los chicos asienten sabiendo perfectamente que su amigo se refería a Hikari.
El americano se da la media vuelta. Daisuke le detiene.
̶ Wallace…
El chico voltea.
̶ Nos veremos pronto. ̶ Le decía el moreno sonriéndole mientras le ofrecía su puño.
El americano sonríe, y le corresponde a su amigo. Es así como ambos chocan sus puños en señal de amistad. Luego, el rubio se da la media vuelta y se marcha. Mientras se alejaba a paso lento, los dos japoneses lo miran mientras su digimons gemelos les hacían señal de adiós con sus enormes orejas.
15 de Agosto del 2004, 01:10 hrs.
Mundo Digital. "Zona Cero"
Guariada de Wisemon.
̶ Ya es muy tarde, Koushiro. ̶ Se quejaba Wallace. ̶ ¿No pudimos esperar hasta mañana?
̶ Ya te lo dije. Ryo-kun no quiere aplazar más esto.
Los dos niños recorren el largo pasillo a paso lento. El americano da un profundo bostezo.
̶ ¡Wallace! ̶ Le llamaba la atención el pelirrojo. ̶ ¡Te necesitamos despierto!
̶ No puedo evitarlo. ̶ Le replicaba con los ojos llorosos y la voz cortada. ̶ ¿Por qué estamos aquí en primer lugar? Ni siquiera me los ha querido decir.
Una fuerte voz se escucha sorpresivamente.
̶ De esto depende si ganamos o no la batalla final, Wallace. ̶ Les hablaba la voz de Ryo quien se encontraba al final del pasillo. ̶ Así que mejor deja de quejarte.
El americano frunce el ceño. Koushiro se apresura a hablarle.
̶ ¡Ryo-kun! ¿¡Qué te paso?! ¿Desde cuándo estas así? ̶ le preguntaba el pelirrojo al ver su torso vendado y las gasas pegadas en su rostro.
̶ Te lo explicare adentro.
Los dos chicos entran cautelosos al oscuro laboratorio de Wisemon. Lo primero que les llama la atención es aquella asquerosa bestia de piel carbonizada y hocico descomunal encerrada en la esfera transparente del Nirvana Eternal de Wisemon. Tan pronto como nota la presencia de los niños, su rostro se desfiguro mostrando gran agresividad. El Daimon azota su cabeza una y otra vez sobre el invisible muro con la esperanza de romperlo y atacar a los elegidos.
̶ ¡¿Qué es esa cosa?! ̶ preguntaba Wallace, boquiabierto.
̶ Eso, es un Daimon. ̶ Explicaba Ryo. ̶ Detecte una zona de distorsión en los laboratorios subterráneos del distrito Oji, así que fui a investigar. Para mi sorpresa me encontré con esta bestia. Casi me mata.
El Daimon vuelve a gruñir mientras observaba atento a Wallace. El rubio da un paso atrás. Koushiro se limita a mirar atento.
̶ Estos monstruos tienen predilección por los humanos y, según lo que nos revelaron las murallas en R´hyle, conformaran el ejército del mal liderado por el cuarto. ̶ Continuaba el tamer. ̶ La mayoría de los niños elegidos solo pueden hacer evolucionar a sus digimons a etapa campeón. Estas bestias fácilmente podrían lidiar contra un digimon de nivel mega. Hacerlos evolucionar y pedirles los niños que se alejen tampoco es una opción. El digimon es más débil si se aparta de su camarada y viceversa.
̶ Ahora que lo dices, tiene sentido. ̶ Decía Koushiro mientras llevaba su índice a su barbilla.
̶ Debes estar bromeando. ̶ Le decía Wallace. ̶ ¿Nos estas diciendo que los llevaríamos a una muerte segura?
̶ Matarían al elegido antes que su digimon siquiera pueda evolucionar.
El rubio se muerde el labio.
̶ ¿Por eso quieres lograr la Evolución Matrix? ̶ preguntaba Koushiro.
Wallace vuelve a fruncir el ceño.
̶ ¿Evolución Matrix?
Ryo asiente.
Entonces, de la nada, Wisimon aparece. Y haciendo un sutil movimiento con sus manos, el americano siente como el peso del D-Dako que tenía en su bolsillo se esfuma para aparecer sorpresivamente en las manos del sabio digimon.
̶ ¡Oye!... ̶ le reclamaba el niño.
Wisimon no hablo y se limitó a encerrar el aparato en una pequeña esfera luminosa. No paso ni medio segundo cuando una enorme pantalla se abre paso de entre los muros, mostrando una enorme cifra en código binario.
̶ Este es el código digital del D-Dako. ̶ comentaba el digimon humanoide, mientras lo analizaba enajenado.
El digivaice del uno flota suavemente por los aires hasta su dueño. El rubio lo recibe y observa con recelo.
̶ En uno de los planos donde estuve, los tamers podíamos fusionarnos con nuestros digimons para alcanzar el nivel mega. Esa era la Matrix Evolution. ̶ Explicaba el adepto. ̶ Le pedí a Wisimon que investigara por que los digivaices de esta dimensión no pueden lograrla. Todo con la esperanza de activarla y fusionar a los elegidos con sus digimons.
̶ ¿Y bien?... ̶ apresuraba Koushiro, estando muy interesado en la respuesta.
̶ Todos los digivaices tienen exactamente el mismo código instalado. Como ocurre con el ADN de los seres vivos, algunos genes están activados y otros no.
̶ Entonces… Todos los digivaices tienen instalada esa función. ̶ Afirmaba Koushiro.
El digimon sabio asiente.
El elegido del conocimiento se acerca a la pantalla con el código binario, y al igual que Wisimon, comienza a analizarlo lleno de interés.
̶ Pero… ¿Por qué dicha función se mantendrá inactiva? ̶ Se preguntaba el pelirrojo.
̶ La razón no importa ̶ Interrumpía Ryo. ̶ Si la cuestión es modificar el código digital, los digi-gnomes son la respuesta.
Wallace baja la mirada. Koushiro lo voltea a ver expectante.
̶ Los digi-gnomes que conocemos, solo pueden modificar el código de los digimons. ̶ Continuaba Ryo. ̶ Ahí es donde entras tu Wallace.
El americano aprieta sus puños.
̶ Tienes que crear un digi-gnome que sea capaz de modificar los datos de los digivaices. ̶ Le pedía el tamer, sereno. ̶ Eres el único que tiene experiencia en ese ámbito.
Wallace tardo en responder. Se limitó a sentir el enojo que poco a poco se abría paso desde sus adentros a todo su pecho.
̶ De ninguna manera. ̶ Respondió firmemente. ̶ Bien saben que las cosas no salieron nada bien la última vez que intente algo parecido.
Koushiro suspira para luego volver a poner atención en el código binario. Ryo frunce el ceño.
̶ No creo que estés en posición de negarte. ̶ Le decía el tamer, de manera muy seria. ̶ Sabes cuantas muertes podríamos evitar.
El americano levanta la mirada.
̶ A diferencia de ti, yo si pienso en las consecuencias. Akiyama Ryo. ̶ Dijo enfado, mirando de frente al tamer. ̶ Te he estado investigando. Se lo que hiciste.
̶ ¿En serio? ¿Y qué es lo hice?
̶ Debilitaste el sello que mantiene a raya a ZeedMilleniumon.
El tamer frunce el ceño. Koushiro y hasta Wisemon voltearon sorprendidos.
̶ Buscabas su poder ¿De qué otra manera pudiste viajar entre las dimensiones y traer de vuelta a Hikari? ¿De qué otra manera pudiste recuperar tus habilidades como Adepto?
El tamer legendario bajo la cabeza. Por un momento su mirada se perdió en el vacío.
̶ Llegaste a este plano y te llevaste a Wisimon para que debilitara el sello, ¿no es así? ̶ Continúo Wallace volteando a ver por unos segundos al digimon humanoide para lanzarle una penetrante mirada. ̶ Desprotegieron a los 24 gekozen sleutel*1dejándolos a merced del Arkham, y perjudicaste a los primos Keneth.
̶ ¡Yo no contaba con que el llegaría aquí! ̶ se excusaba furioso Ryo sin levantar la mirada para darle la cara al desafiante Wallace.
̶ ¡Independientemente de lo canalla que fue eso! ¡¿Qué pasara si ZeedMilleniumon escapa?! ̶ Le replicaba. ̶ Si este mundo no termina por el cuarto, lo hará por Milleniumon.
Ryo al fin levanta la mirada para ver a los ojos al desafiante contestable.
̶ Cada segundo de mi existencia… ̶ dijo el tamer, despacio. ̶ … está destinado a evitar… ¡QUE ESO PASE! ̶ Exploto al final, lleno de ira.
El ambiente se tornó muy pesado. Wisimon y Koushiro los observaban expectantes mientras Wallace no paraba de desafiar al tamer con su mirada. Ryo comenzó a hiperventilar para tranquilizarse.
Un sutil momento de silencio apareció al momento que todos permanecían inmóviles. Breve, pero que duro horas para los cuatro que se encontraban en el laboratorio.
El tamer rompe el silencio repentinamente cuando azoto sus rodillas al piso y agacho la cabeza ante Wallace.
̶ Discúlpame. No voy a negar que la guerra que viví ha nublado mi juicio. ̶ Le decía el tamer. ̶ Pero todo lo que he hecho es para evitar que ese infierno se repita. Y justo ahora, tú eres el único que puede ayudarme.
El americano lo miro perplejo, luego, suspira.
̶ Levántate. ̶ Dijo forzando una mueca de serenidad.
El tamer accede. Wallace se da la media vuelta.
̶ ¿Quién eres realmente, Akiyama?
Y dicho eso, el americano se comienza a alejar a paso lento. En el momento justo cuando llego a la salida, este se paraliza.
̶ Te ayudare. Pero a cambio de eso quiero que nos cuentes todo acerca de ti. ̶ Le dijo dándole la espalda. Luego abre la puerta y sale con calma ̶ Voy a descansar. Estoy agotado.
Y Wallace sale del laboratorio.
El tamer suspira aliviado. Koushiro y Wisimon lo miran serios.
CONTINUARA…
NOTAS DE AUTOR:
*1 Gekozen sleutel: Del neerlandés, se puede traducir como "elegidos llave".
Sobre Wallace:
Quiero decir, que en los foros donde se comenzó a escribir este fanfic siempre me enseñaron a respetar la historia original del anime, mismo que he intentado hacer hasta donde se me es eso, considero importante dejar en claro algunas consideraciones.
Primero: Mucho se ha discutido sobre el hecho de si el personaje de Wallace es o no canónico. En mi opinión, si que lo es (principalmente por el CD drama Natsu e no Tobira), sin embargo, los más adentrados en el tema opinan todo lo contrario. Desconozco si hay una declaración oficial respecto a esto.
Segundo: En "Digimon: La película", (estrenada en el 2000 en nuestra región por la cadena Fox y que resulta ser una edición, censura y cambio de la historia de las tres primeras películas: Adventure: The Movie, Our war game y Hurricane Touchdown! & Supreme Evolution! Golden Digimetal) a Wallace se le confieren ciertos atributos que nada tienen que ver con los de la historia original (básicamente, que es un genio de las computadoras, mucho más dotado que el mismo Koushiro). Desafortunadamente para cuando comencé a escribir esta historia, desconocía todo esto. De cualquier forma, decidí retomar aspectos tanto de la versión original como de la versión editada.
Pre-reading:
¿Cuál es la guerra a la que Akiyama Ryo ha estado haciendo alusión todo este tiempo? ¿A qué sitio fue llevada Hikari cuando Yggdrasill la alejo de la influencia de "El maligno"? ¿Cuál es el rol que jugo Kimura Kouchi en el regreso de Hikari a su plano?
Hikari se presenta sorpresivamente ante Daisuke y Takeru para contarles todo cuanto sabe, no sin antes sentir una oleada de culpa y nostalgia. Los dos muchachos la escuchan con fascinación. Ellos ya se lo suponían, si quieren seguir escapando de la influencia del "ultimo ángel caído", los tres tienen que permanecer juntos. Todo para prepararse para la batalla final.
Por su parte, Ryo reúne a todos para de una vez por todas, esclarecer todos los misterios.
PROXIMO CAPITULO:
"Las ultimas revelaciones"
