Comenzando este fanfic, que llevo un buen tiempo planeando, entre tantos fanfics con este tipo de situaciones, me vi interesado en volver a hacer algo por el estilo.

He de dar algunas aclaraciones, si bien estaré cubriendo la serie de Kobayashi desde el inicio, intentaré en la medida de los posible, el no calcar el capitulo del anime y agregar a Gohan solo con algunos diálogos, verán nuevas situaciones y cambios claros en capítulos del anime que si llegue a tocar de manera similar.

Sin más que decir por el momento, mi nombre es Stigma y damos inicio a esta historia.

Capítulo 1: El final, es el inicio de tu viaje.

Momento del suceso: tras la muerte de Cell.

El choque de Kamehameha había destrozado el terreno de batalla, ante la mirada estupefacta de sus compañeros, el joven híbrido cayó al suelo respirando lentamente, sus tímpanos retumban tras el impacto pero una enorme sonrisa lleva en su rostro, una calma recorrió su adolorido cuerpo.

Los guerreros bajaron para recoger a Gohan, se querían apurar pues las heridas de Gohan, si bien no mortales, eran lo suficientemente graves para preocuparse en curarlo.

Cuando Yamcha estaba por recogerlo, una débil energía los había alertado.

— Ese Ki a lo lejos… No creerán que…—

— No hay forma de que aún se trate de Cell, Yamcha — Piccolo sudo frío, si ese monstruo seguía vivo tras el enorme ataque del saiyajin, no habría forma de salvarse si se recompone de sus heridas una vez más.

El pequeño Ki se acercó al área de pelea, los muchachos pudieron divisar un vehículo y, por suerte, al estar más cerca lograron percatarse que no había peligro alguno, sólo era…

— Al final te decidiste en aparecer, Yajirobe. Maldita sea, ¿alguna vez te presentaras cuando aún haya algo importante que hacer? — el terrícola que cargaba en brazos a una inconsciente androide bufó ante la aparición del nombrado.

— ¡Silencio! Había decidido en llegar para ayudar con la pelea, pero como no se volar, tarde en acercarme, eso es todo, no creí que una pelea así duraría tan poco — menciona el gordinflón humano al bajar de su vehículo.

Yajirobe se acerca al pequeño saiyajin siendo seguido por la mirada del resto

— Hey, Gohan, come esto, Karin me mando por que creyó que no serían suficientes semillas — Acercó, al casi inconsciente niño, una semilla para poder recuperarse rápido. Tras comerse dicha semilla, el joven saiyajin saltó del suelo con sus energías restauradas.

— ¡Muchas gracias, Yajirobe! — exclamó Gohan.

— No fue nada, niño, a decir verdad se nota que deben dejar de depender de mi jajajaja — mientras Yajirobe se engrandecía, fue interrumpido el buen ánimo de los Guerreros Z al sentir un fuerte temblor a su alrededor.

La tierra bajo sus pies empezó a abrirse, todo el planeta estaba pasando por lo mismo, parecía como si el fin del mundo estuviese cerca.

— ¿Ahora que diablos sucede? — Piccolo, quién fue el primero en tomar vuelo, preguntó para nadie en específico, tras elevarse el resto hizo lo mismo, incluso Vegeta se acercó ante la impresión de lo sucedido.

— ¿El ataque del chiquillo podría haber causado esto? —

— Pero lo arrojé fuera de la tierra, ¿como podría afectar de esa manera? — El híbrido estaba estupefacto, el suelo se destrozaba rápidamente pero una luz se veía resplandecer desde el interior.

— Tal vez el choque de energías empezó a desestabilizar todo el planeta, Cell afirmó que podía borrar todo el sistema solar, tanta energía no podría cesar sin afectar el alrededor, debemos ir a pedir a Shenrong que restaure el planeta antes que esto empeore… eh, Yamcha ¿Y Yajirobe? — preguntó Tenshinhan.

— Yo creí que alguno de ustedes lo había… — su respuesta se vio interrumpida al escuchar el grito de aquel humano, mirando nuevamente al suelo divisaron al gordinflón sujetándose de un pedazo de tierra agrietado para tratar de no caer.

— ¡Yajirobe! — grito Krillin preocupado, antes de que nadie hiciese nada, Gohan se lanzó al rescate de Yajirobe. Lo sujetó y dio media vuelta cuando paró en seco, sentía que algo lo detenía en su lugar, o incluso, pareciera que lo estaban jalando hacia atrás en dirección de la grieta.

— Gohan, ¿qué es lo que sucede? — Gritó Piccolo a su discípulo

— Hay algo extraño con este sitio, señor Piccolo, no puedo moverme de aquí… — al girar su mirada para ver nuevamente la grieta, observa cómo el resplandor de antes se intensificó, empezó a ser atraído a la grieta, viéndose incapaz de poner pelea ante el arrastre, optó por transformarse en Súper saiyajin, parecía que esto le ayudó más, sin embargo ante más poder, el resplandor aumentó todavía más.

Yajirobe estaba aterrorizado, si ni la fuerza del súper saiyajin les estaba ayudando, esto acabaría muy mal, y quién sabe qué pasaría si llegaban a tocar esa cosa, Gohan extendió su mano izquierda que tenía libre, en dirección al resplandor, tras aumentar su poder, se propuso disparar una ráfaga a dicho sitio, pero el grito de Vegeta lo hizo frenar dicho plan.

—¡Ni se te ocurra hacer eso, mocoso! — Gohan guio su vista hasta el gruñón saiyajin. — La tierra ya está en muy mal estado por tu energía de antes, si tratas de destruir esa cosa quién sabe si solo empeore las cosas — el saiyajin se veía preocupado, dijó eso, más sin embargo, dejar morir a Gohan, con el poder que tenía ahora, no sería mejor opción ni tampoco una que el resto permitiría.

Gohan se quedó mudo, casi actúa sin pensar nuevamente… Ya provocó suficiente daño a la tierra por sus acciones sin mencionar a su… "supongo que tampoco quedan muchas opciones" pensó Gohan, antes de decirle en voz baja algo a Yajirobe, el gordinflón negó con la cabeza pero su opinión no tuvo tiempo de ser escuchada, Gohan sujeto con ambos brazos por debajo de las axilas a Yajirobe y lo lanzó tan fuerte como pudiera suponiendo que el arrastre del resplandor disminuiría la velocidad en que saldría disparado, un objeto cayó de la ropa de Yajirobe, una bolsita café que fue atraída por el resplandor, Yajirobe fue atrapado con dificultad por Ten Shin Han, quien se percató tarde que lo habían lanzado hacía el.

Tras observar que Yajirobe estaba a salvo todos volvieron su mirada a Gohan quien había regresado a su forma básica, y tras esto fue arrastrado nuevamente acercándose bastante al resplandor, todos quisieron acercarse y ayudarlo.

— ¡No se acerquen! — Gritó Gohan y al instante los guerreros Z pararon en su sitio. — No quiero que alguien más vaya a morir aquí por mi culpa, vayan con Kami-sama, pidan que todo se arregle y revivan a los inocentes, ya se preocupan de mí después —

— Pero Gohan — exclamó Krillin temeroso de dejarlo ahí

— ¡No estén perdiendo el tiempo, vayan! —

—… El enano tiene razón, será peor si no hacemos nada… — dijo Vegeta, quien, aunque frustrado por seguir las órdenes del joven, tratar de salvarlo y que otro más sea atraído por ese resplandor sería incluso peor.

Sin esperar reclamo alguno, Vegeta se fue de ahí tras tomar a Trunks ahora en brazos con la excusa de que ellos "Son demasiado lentos y tardarían más en arreglar todo".

Gohan sonrió ante la acción de Vegeta y miró al resto, una mirada como la de su padre al despedirse de sus amigos. — Ya escucharon... por favor no me hagan repetirlo ahora. Nos veremos pronto chicos — El joven fue arrastrado nuevamente, esta vez al no oponer resistencia alguna fue llevado dentro del resplandor, viendo por ultima vez, a sus amigos preocupados por él.

Se sintió un calor extraño por unos segundos, lo que quedaba del superior de su gi de combate había desaparecido, en un parpadeo sintió como su cuerpo reposaba en una piel cálida y escamosa, creyó estar en caída libre pero el caer sobre esa escamosa piel fue bastante más lento y cuidadoso, como hacia poco había recuperado su energía con la semilla y por suerte dejó de oponerse y perder energías contra ese resplandor…

–¡EL RESPLANDOR! – Gritó Gohan y dirigió la mirada a su alrededor buscando la apertura resplandeciente de antes, no logró divisar absolutamente nada. - ¿Qué habrá pasado con eso? La tierra se ve perfectamente y no siento que los temblores sigan, aunque ahora es de noche… tal vez, ese resplandor me llevó a otra parte de la… —

— Humano, disculpa que corte tus profundos pensamientos, pero si no te mueves me veré en la obligación, no, mejor dicho, me encantará lanzarte de encima de mí, aproveche que estoy dándole una opción, ahora, ¡bájate! — una prominente aunque algo femenina voz resonó por debajo de Gohan, el chico salto del sitio al suelo para ver mejor que era lo que le habló. – Menos mal, en serio que los humanos son desconsiderados… ¿sigues aquí? – Giró su cabeza para no tener que verlo – Si no tienes más que hacer aquí, entonces vete y déjame en paz –.

El pequeño, sin hacerle mucho caso, observó con detenimiento el cuerpo de la criatura, un enorme ser de color verde y escamas, logró ver sus grandes alas descansando flexionadas sobre su cuerpo, un dragón a todas luces, el chico sorprendido y emocionado de ver un dragón de esa forma, distinto a Shen Long, se acercó a ver el rostro de la criatura.

– Vaya, eres bastante bonito viéndote de cerca – Gohan abrazó el hocico del dragón acariciando su piel – Además de muy cálido – río lleno de júbilo el pequeño saiyajin.

El dragón se mostró estupefacto por lo que hacía el chico, más, sin embargo, tener al niño así le estaba molestando por lo que trató de apartarlo, aunque, por más que se agitaba, el niño no se alejaba. Cuando el saiyajin notó el descontento del dragón se apartó con un ademán de disculpa aun riendo para sí mismo por tener ante sus ojos tal ser.

– Disculpe señor dragón, es solo que jamás vi un dragón como usted – mencionó el saiyajin, el enorme dragón miró extrañado al niño por su actitud tan relajada, pero decidió no darle más vueltas, igualmente se sentía cansado esa noche y no tenía fuerzas para pelearse con el humano, recostó su cabeza y comenzó a hablar.

– Supongo que haga lo que haga no te iras espantado, ¿o me equivoco? –

– No, está en lo cierto. La verdad no veo razón para estar espantado de usted – respondió Gohan.

El dragón suspiro vencido y solo maldijo para sus adentros, Gohan miró nuevamente a la majestuosa criatura, aunque su vista se dirigió al objeto incrustado en ella, una espada bastante enterrada, parecía llevar tiempo ahí pues no vio rastro de sangre, más allá que la poca sangre seca alrededor de la herida.

– disculpe señor dragón, ¿quién le hizo eso? Si gusta, puedo retirarla – el niño señaló la gran espada en su lomo, el dragón, callado ante tal propuesta, tras pasados unos momentos soltó una leve risita y contestó.

– ¿Retirarla, dices? Eres un humano extraño ya por el hecho de estar en frente de mi sin correr, pero incluso el querer ayudarme me parece insólito, de cualquier modo, dudo mucho que un niño como tu pueda lograrlo – aún riendo levemente para sus adentros el dragón sintió como se paraban sobre este, cuando se dio cuenta, Gohan ya estaba tomando la espada con una mano. – ¡Hey! ¡Te dije que será inútil y también te dije que no te quería sobre de mi! – Exclamó el dragón rugiendo en dirección al chico, Gohan sin hacerle caso, con suma facilidad levantó la espada desde la herida hasta el cielo, el dragón no se podía creer que el niño tuviera fuerza para hacer algo así, sintió levemente el dolor de la hoja saliendo de su cuerpo, pero al fin estaba libre de esa maldita arma.

– no parece gran cosa, pero seguro que te dolía, hmm parece que te dejara cicatriz – el niño salto del lomo del dragón y se dirigió frente a su hocico nuevamente. – ¿Te duele aún? Puedo buscar algo para mantener tu herida cerrada – sonrió Gohan ante la mirada inexpresiva del dragón, el niño miró sus alrededores al no recibir una respuesta, mientras el dragón en su silencio trataba de mirar su herida nuevamente, no emitía ningún sonido por lo que él no sabía que tenía en mente, al inspeccionar su entorno logró ver cierta bolsita entre el pasto del lugar, Gohan, esperanzado por que fuese lo que él creía, se acercó a la bolsa en el suelo, seguido por la mirada de su bestial acompañante.

Al estar más cerca, el chico apresuró a tomar la bolsa, las semillas que trajo Yajirobe habían caído por el resplandor antes y acabaron en ese lugar también, ese sujeto podía ser de mucha ayuda cuando uno no lo esperaba.

Regresando frente al dragón sacó una de las semillas. – Coma esto señor dragón, le ayudará a curar esa herida en un segundo – El dragón miró dudoso aquella cosa que le acercaba el niño, ya le ayudó con la espada, tal vez eso era suficiente para confiar… pero.

– Niño, si esa cosa me hace algo peligroso, te prometo que pagarás con tu vida, incluso si no soy yo quien lo causa – Gohan, borrando la sonrisa de su rostro partió la semilla sin dudar, el dragón miró tal acción y preguntó. – ¿Qué es lo que planeas ahora? – Y sin responder absolutamente nada, Gohan se cortó a sí mismo, portando la espada, los dedos de su mano izquierda (la espada no era realmente especial para el, pero con la fuerza que impone a la misma es que puede causar tal daño a si mismo) "¡¿Estas loco?!" alcanzó a gritar el dragón, el chico con una leve expresión de dolor apuro a comer la mitad de la semilla, poco después de hacerlo sus dedos aparecieron como si nunca hubieran sido cortados, el dragón abrió los ojos sorprendido por esto, lo vio mover sus dedos como si nada, acostumbrándose a estos, o eso parecía, Gohan luego extendió la semilla al dragón.

– Cómela, por favor, creo que es obvio ahora que no busco hacerte daño, te prometo que te curará – dando un vistazo de nuevo a esa semilla el dragón abrió el hocico casi involuntariamente tras verlo regenerar sus dedos, Gohan alegre por su acción, introdujo la semilla en su hocico, aunque fue complicado morderla por el tamaño de sus dientes por lo que la trago casi tal cual, al instante sintió como su energía regresaba a su cuerpo, dejó de sentir el ardor que quedaba por su herida y rápido miró a dónde antes se encontraba, estaba completamente curada, Gohan al momento en que comió la semilla sintió un Ki muy poderoso de parte del dragón pero trató de no comentar sobre eso por si acaso, el dragón regresó su mirada incrédula al niño frente a él y en un tono más alegre preguntó.

– ¿Cómo hiciste eso? Jamás oí de un alimento que logrará hacer algo como esto –.

– Se llaman semillas del ermitaño, recuperan tus energías y curan tus heridas como pudiste notar, también pueden satisfacer el hambre por un tiempo, la verdad no conozco mucho sobre su elaboración, pero como ves, los resultados hablan por sí mismos –.

El dragón estaba maravillado, aun más por que un humano conocía de algo tan espectacular, y… que haya llegado a tal interés de ayudarle tan despreocupadamente. Tras un ligero silencio.

– Humano, ¿puedes decirme tu nombre, por favor? – el dragón soltó con más respeto en su voz.

– Mi nombre es Son Gohan – respondió alegremente el saiyajin

– Son Gohan ¿Eh? Entonces, te lo agradezco mucho, yo no creí que un humano en este mundo me brindaría esta ayuda. No es lo mío pero, ¿Cómo puedo devolver este favor? –

– Realmente no necesito nada, aunque quisiera saber dónde estoy, no siento el Ki de nadie en este lugar, por mas lejos que este de donde empezamos la pelea, es imposible que no pueda sentir sus Ki – Lo relacionado al Ki lo menciono en voz baja, para solo ser oído por si mismo. – Entonces si pudieras acompañarme para ver el sitio me ayudaría mucho –

– ¿Acompañarte? Puedo hacer eso, será un placer – dijo el gran dragón, se veía algo contento con la petición y se levantó estirando su cuerpo un poco.

Gohan guardó la bolsa de semillas en su ya muy maltratado gi, y se dio la vuelta para denotar un camino que podría ayudarles a ir a algún sitio más concurrido, supuso que si la tierra no se veía en el estado que antes tal vez durante el tiempo que entró a ese resplandor habían arreglado todo, al menos se podría relajar mientras averiguaba donde estaba, la voz del dragón le sacó de sus pensamientos.

– Listo Gohan, podemos irnos – Gohan se giro a ver a la criatura que le acompañaría, solo para toparse con una señorita usando una prenda que tapara la mayor parte de su cuerpo, la señorita de cabello rubio y un par de cuernos miraba con una sonrisa al saiyajin, también sobresalía una larga cola verde que levantaba parte de la prenda de la chica, Gohan se quedó callado esbozando una sonrisa y una mirada en blanco al observar a esta mujer con detenimiento. – ¿Pasa algo, Gohan? ¿Acaso es mi aspecto? Puedo volver a ser un dragón si lo prefieres pero la gente en este mundo se volvería loca al verme supongo –

Entonces ELLA sí es el dragón de antes, no, no, aún si vas por ahí con eso puesto igual la gente se volverá loca – Pensó el saiyajin quien se escandalizó un poco por su aspecto, como su padre, algo como esto no debería serle de mucha importancia, pero la señorita frente a él tenía una figura que sobresalía bastante, ni Bulma a quien logró ver en ropa interior durante su viaje a Namkusei, podía competir con la señorita frente a el, tal vez eso hasta a él le sobresaltaba.

– Disculpa Gohan, entiendo que como un macho en crecimiento sientes curiosidad por el cuerpo del sexo opuesto, pero no te quedes mirando tanto, antes me viste desnuda como dragón ¿no? –

– No le estoy viendo de esa manera, es solo que me sorprendió que se transformará en algo más humanoide, aunque, su forma de vestir… puede ser problemática, bueno, si logramos llegar pronto a una ciudad podemos conseguirle ropa – al menos Gohan podía mantener la calma en esa situación

- ¿Ropa? ¡Ah! Puedo hacer algo con respecto a eso. Veamos, no recuerdo mucha ropa humana… - tras pensarlo un poco, dirige su mirada al atuendo de Gohan y con sus escamas se crea un pantalón similar aunque… - Listo, supongo que con esto bastará ¿Eh Gohan? – La chica olvidó crearse algo que cubriera su pecho.

– ¡No, tampoco va a funcionar, no puedes ir por ahí mostrando la parte de arriba! – señaló los pechos de la chica y ésta, fingiendo vergüenza, se tapa con sus manos lo que puede. – Aunque esa habilidad es útil, déjate el pantalón y vuelve a usar esa capa de antes al menos, cuando veamos a alguna chica copia su ropa –

– Que exigente eres ¿No? –

–… Oye, no me has dicho tu nombre aún – buscó cambiar el tópico de la conversación.

La chica rasco su cuello levemente y asintió, se acercó a Gohan y dijo. – Mi nombre es Tohru, estoy a tu cuidado, joven Gohan – a pesar de que la chica no parecía muy lista a veces, en realidad era muy amable a ojos del saiyajin, sería agradable tenerla como acompañante.

Gohan y Tohru sólo dieron media vuelta para seguir el sendero de la montaña, al cabo de un rato llegaron a una ciudad bastante grande, Gohan no la reconoció, pero podía entender lo que estaba escrito en los establecimientos así que decidió que irían a una tienda de ropa, al menos para que Tohru viera algo que vestir.

Gohan notó que nadie parecía ver a su acompañante durante el camino, las miradas se dirigían al chico en el momento, cosa que lo tomó por sorpresa por la situación que pasaba, cuando encontraron una tienda Tohru miró un poco de la ropa humana, soltó algún que otro comentario sobre cómo los diseños eran muy simples, pero aun así tomo bastante ropa para probarse. Gohan esperó por ella fuera del probador, la chica salía y preguntaba "¿estoy bien así?" Gohan respondió a todos los atuendos con un simple "si", aun así ella volvía a probarse algo distinto, tras pasar un rato en el sitio Tohru acabó vistiendo una blusa de manga corta color negro, una falda blanca que llegaba arriba de sus rodilla, una boina guinda y zapatos blancos de piso.

— ¿Al fin se decidió? Le queda bien esa ropa señorita — mencionó Gohan al verla

— La verdad me parece algo extraña la ropa humana, pero supongo que esto no está mal — Tohru tomo el conjunto del que copio la ropa y lo devolvió, tuvieron que salir rápido para que nadie creyera que ella robó dicha ropa, por suerte parecía que ni habían notado a Tohru en ese trayecto y un chico que trabajaba ahí simplemente despidió al joven saiyajin.

Tras salir del sitio y pasar por una zona menos concurrida, Tohru exclamó.

– Es bueno ya no tener que ocultar mi presencia, no se como haces para poder verme aun haciendo eso pero por suerte eso me facilita algunas cosas –

- ¿Eh? ¿Quieres decir que puedes hacer que la gente no te vea? –

– Si, es una cualidad que tengo, creí que lo habías notado ya que la gente miraba a tu dirección como si preguntaran "¿Qué hace un niño con el pecho al aire y ropas rotas caminando por ahí?" –

– Si podías hacer eso, debiste avisarme. Supongo que eso explica por qué la gente no parecía hacerte caso – soltó un suspiro en signo de derrota, había estado preocupado por nada, Gohan vuelve a mirar su pecho desnudo tras oír lo que dijo su compañera, ya se buscaría algo que vestir en cuanto pudiera, en estos momentos la habilidad de Piccolo sería bastante útil.

Siguieron su camino, Gohan buscaba algo que le fuese parecido pero simplemente las cosas eran demasiado arcaicas para el, las grandes ciudades por lo general tenían más autos flotando que de neumático, no veía torres con cúpulas alzándose hasta el cielo, y era claro que esa no era la capital del oeste, pues nunca vio la Corporación capsula.

Rendido en su búsqueda, dirige la mirada en busca de alguna sugerencia de la señorita dragón, al verla, esta llevaba dos contenedores de plástico con comida, Gohan preguntó.

– ¿Y eso de donde salió? – señala el chico a la comida de Tohru.

- Bueno, te vi tan absorto por buscar lo que sea que busques, creí que algo de comer nos vendría bien – Entregándole un recipiente en las manos procede a sentarse en una banca cercana comenzando a comer. – Escuché de unas personas que esto se llama Taoyaki, los humanos llaman de forma rara a sus platillo – resaltó, soltando una risita.

– Creo que quieres decir Takoyaki, es un platillo hecho con pulpo. De todas formas, ¿Tenías dinero para comprar esto? –

La chica comió evitando la pregunta, Gohan suspiro entendiendo que la chica los robó, aun así, de todas formas la divisa que había visto en carteles no parecía ser Zeni, suponía que podría ser una ciudad más pequeña que no estuviera siguiendo el orden del rey del mundo, eso, o simplemente querían parecer especiales al tener una moneda distinta. Escucho de algunas personas la palabra "Yenes" cuando se referían a un monto, así que confirmo que sería eso.

– De cualquier forma, si no tenemos dinero para comprar podemos cazar o pescar algo, no vuelvas a hacer eso por favor – dejó cerrado su contenedor. – regresaré esto mejor – Tohru al ver que el chico estaba algo desanimado cierra el suyo por igual.

– Están ayudando a una especie superior a alimentarse, no se por que deberían de tomarlo como algo malo… pero, si tu lo entregas creerán que los robaste… - Gohan da una mirada a Tohru, y tras una pausa – Así que, yo las devolveré, no quiero que molesten a un buen humano como tu – tomó, sin darle tiempo a Gohan de reaccionar, su comida para dirigirse rápidamente al puesto.

Gohan sonrió ante el acto de la chica, parecía que veía de manera inferior a los humanos, pero el mismo parecía ser una pequeña excepción por ayudarla. Gohan decidió seguirla hasta el puesto para luego irse a buscar un sitio para dormir.

Cuando se dirigió para allá logró ver que un sujeto raro iba corriendo por el otro lado de la calle donde estaba el puesto, llevaba algo en las manos, una voz robusta le llamó la atención, "Detengan a ese ladrón" escuchó, parecía ser el dueño del puesto donde se llevó la comida Tohru. Cuando miró a Tohru, quien había dejado la comida en el sitio, prepararse para correr hasta el ladrón, Gohan actúa más rápido tratando de proteger la identidad de la chica dragón.

Apareciendo frente a Tohru, tapa su salida hacia el ladrón con un brazo. La chica, impactada con lo rápido que fue solo alcanza a ver como Gohan niega con su cabeza para acto seguido, volver a desaparecer, el ladrón que era perseguido aún por el mismo sujeto, fue detenido al recibir un golpe en el estómago por parte de Gohan, el ladrón soltó el objeto, siendo agarrado por Gohan, y terminando en el suelo, inconsciente.

Gohan se aproximó al dependiente y entregó lo que le habían robado. Aún con el impacto de ver como el chico se movía de esa manera, tomó el objeto,

Gohan se dirigió con Tohru.

– Bueno, será mejor irnos ahora, pescare algo para nosotros – dijo el joven pero el señor tocó su hombro buscando la atención del chico saiyajin.

– Disculpe joven, quisiera agradecerle lo que hizo – mencionó, Gohan negó con su cabeza con algo de vergüenza. Pero el hombre siguió. – Se que no es mucho, pero me gustaría que tengan esto – extendiendo su mano les entrega un par de recipientes para ambos.

Gohan decide aceptarlos, para no dejar con las ganas a Tohru, pues parecía interesarle probar más la comida humana.

Volvieron a la montaña, no tenían donde dormir, prendieron una fogata y se sentaron a ambos extremos de la misma.

– Por mucho que busque no vi nada que pareciera conocido – menciona Gohan mientras ve como Tohru disimulaba cuanto disfrutaba la comida. – Disculpa por hacerte perder el tiempo, así que disfruta la comida al menos –

Tohru negó con su cabeza, dirigió su mirada al chico antes de pasar la comida que llevaba en la boca y una vez se deshizo del bocado, empezó a hablar – No fue una pérdida de tiempo, aunque es cierto que no logramos nada en este rato, conseguimos esta comida y me divertí, mañana podemos ir a otro sitio fuera de la ciudad – sonrió la chica para animarlo, Gohan asintió agradecido y el silencio se formó entre los dos.

–… Entonces – Tohru volvió a dirigir la conversación – Esa forma de moverte antes para atrapar al ladrón, no eres un humano, ¿cierto? – Llevando un bocado de su cena aún entre los labios, preguntó. – mencionaste qué no debía ocultar esa habilidad contigo, es muy grosero que tu hagas lo mismo – finalizó su comentario a la vez que terminaba de comer.

– Si, disculpa, planeaba decirlo en un momento pero estaba algo concentrado en otras cosas, ¿te parece si hablamos de eso? Tampoco creo que sea tan urgente por si prefieres dor… – Gohan se ve interrumpido, el arrastre de pasos se alcanza a escuchar acercándose, el Ki que siente es bajo y no es maligno, no hay por qué alertarse, pero se pone de pie y ordena – Mantén tus cuernos y cola escondidos, alguien viene – Tohru obedece y se pone de pie igual.

Al pasar de los segundos, de entre el oscuro ente de árboles a su alrededor, la propietaria de estas pisadas aparece, una joven escandalosa, botella de alcohol en mano, se acercó riendo sin motivo, el olor a alcohol se desprendía y llegaba rápidamente a la sensitiva nariz del saiyajin "Apesta a alcohol" pensó el chico ya más relajado con la situación.

Al acercarse lo suficiente deja de reír y observa al par. – Oh vaya parece que los interrumpí – Menciona al notar el pecho al aire del joven, este no comprende a qué se refiere y se limita a responder.

– No interrumpe mucho, sólo platicábamos, ¿le podemos ayudar en algo? – Con un tono amigable responde el chico.

La señorita se acerca y mirando detenidamente a ambos se sienta cerca del fuego como ellos estaban hace unos momentos, Gohan y Tohru se miran entre ellos preguntándose qué hacía aquella chica, pero antes de articular palabra alguna ésta dice. – No se queden ahí, vamos siéntense y acompáñenme a beber – Su tono era jovial y divertido, pero de cierto modo demandante, Gohan se sentó rápidamente y Tohru le siguió como reflejo. – Bien, vamos chico bebé un poco –

– De…. De hecho, soy menor de edad, no puedo – pero fue silenciado de nuevo.

– ¡No seas así, sólo bebe un poco, no le diré a tus padres! Los chicos de hoy en día beben a muy temprana edad ¿No? – La señorita acerca el recipiente con alcohol hasta la boca de Gohan, quien al sentirse presionado busca apoyo con su compañera dragón, giró su cabeza en dirección a ella y la encontró tomando de la botella de la chica pelirroja sin contenerse, Gohan lanzó una mirada en blanco y abrió su boca ante la sorpresa, la extraña aprovecho esto y antes de que Gohan se percaté, le hace tomar el alcohol.

Tohru soltó un suspiro complacido tras un largo trago desde la botella y Gohan tragó forzosamente, con su edad no era de extrañarse, se tambaleó instantáneamente, su vista nublada le obligó a mirar a todos lados para tratar de aclararla sin éxito, la chica río y dio un trago nuevamente tras tomar la botella de las manos de Tohru, en esos momentos Gohan ya no tuvo control de la situación y mucho menos, alguna idea de lo que pasaba, miró a su compañera recargándose sobre su hombro y en un abrir y cerrar de ojos todo se volvió oscuro para el saiyajin.

La luz mañanera golpeó la cara del saiyajin como si de un puñetazo se tratase, se incorporó con una respiración agitada y haciendo que alguien a su lado cayera directo en el suelo, de pronto ya era de día para él, su cabeza lo fastidió con leves punzadas. Trató de recordar algo tras el primer tragó que dio anoche pero le fue imposible, ni siquiera vagas imágenes se cruzaron por su memoria, miró a su costado a la chica dragón que ya hacía en el suelo, parece ser que durmieron amontonados por lo que Gohan la tiro al despertarse, las ropas que llevaba ayer habían desaparecido pero llevaba el pantalón de Gohan como cuando intento copiar su vestimenta, el saiyajin la intentó acomodar para que ella siguiera durmiendo un poco, aunque al tratar de tomarla en brazos, la voz de la fémina llegó a su cabeza.

– Buenos días – dijo Tohru alegremente y Gohan alejo sus manos al instante, la chica dragón se levantó del suelo y le ofreció la mano al joven. – Vamos, hoy tenemos que ir a ver a Kobayashi –.

– ¿Kobayashi? ¿De quién hablas? – preguntó Gohan al aceptar la mano de Tohru, levantándose.

– ¿eh? Pues de la chica que vino ayer, se supone que vamos a verla hoy –.

– Y ¿Por qué? – El disperso saiyajin aún le costaba seguir la conversación, por lo que, está simple pregunta era lo mejor que podía decir.

– En serio no te acuerdas, ¿eh? Pues ayer acordamos que, ¡Vamos a ser sus maids a partir de hoy! – Emocionada, la chica da un pequeño salto en su lugar, Gohan miró a su acompañante extrañado, sin duda este sería un largo día para el joven saiyajin.

Y damos fin al primer capítulo del fanfic, espero que les gustara la situación inicial, me tomó mi tiempo pero espero empezar a retomar el ritmo que tuve alguna vez, si les gustó no duden en dejar su opinión en un comentario, si tienen sugerencias que puedan interesarme son libres de dejarlas y si me quieren mandar a chingar a mi madre también están en su libertad de hacerlo…

¡Así como estaré en mi libertad de retarlos a un duelo de Yu-Gi-Oh para que puedan hacer eso!

Por ahora me despido y espero volver pronto, a lo mejor con un capitulo más largo, por lo pronto, nos vemos luego, no se vuelvan locos en su cuarentena.