Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi. Por el contrario, la trama es completamente mía.


Este fic participa en la campaña "Fickers unidas para llevar al canon hasta la cima", perteneciente al grupo de Facebook ´´Estrellas de la biblioteca prohibida´´.


Regalo

Algunas veces los mejores regalos no son materiales.


Drabble

Kagome esperaba que Inuyasha regresara, se había quedado con Ichiro pues este le pidió que le contase otro cuento para dormir, y su esposo, como siempre, no podía negarse a complacer a su hijo, a ninguno de hecho.

Cuando Ichiro nació notó un gran orgullo de su parte, y por supuesto mucha emoción. Y cuando llegó la pequeña Keiko, se mostró incluso más orgulloso y emocionado. Él adoraba a sus hijos, y era un padre maravilloso.

Y como esposo no se quedaba atrás, por supuesto, nunca dejaba de sorprenderla y demostrarle cuando la amaba.

Desde hace meses él había comenzado a pedirle que tuviesen otro hijo, esta vez planificado, no como la pequeña sorpresa que se llevaron con Keiko. Una hermosa sorpresa, eso no lo negaba.

Ella le había dicho que esperasen un poco más, al menos hasta que Keiko comenzara el colegio, y él, aunque había aceptado, seguía insistiendo.

Claro que ella sabía muy bien en que se metía cuando aceptó casarse, pues él siempre dejó muy claro su deseo de tener una familia numerosa.

Se estiró en la cama y se acomodó de medio lado apoyando su cabeza sobre un brazo. Lo único que cubría su cuerpo era una cinta de color rojo que atravesaba su cintura, y un lazo justo sobre su vientre, por lo que esperaba que su esposo regresara antes de que se congelara de frio. Bien podría cubrirse con la manta, pero eso quitaría el factor sorpresa, además, prefería el calor de los brazos de Inuyasha.

—Finalmente se ha quedado dormido —escuchó la voz de su esposo al empujar la puerta—, tuve que leerle dos veces… —sus palabras quedaron el aire al verla sobre la cama—. ¿Es este mi regalo de cumpleaños?

—Podría decirse, ¿te gusta?

—Me encanta —respondió al acercarse a ella. Una vez en la cama la besó en los labios—. Pero ¿el lazo no debería ir un poco más abajo? —preguntó en tono sugerente. Ella sonrió y se mordió el labio.

—No, porque la verdadera sorpresa está aquí —dijo al poner una mano sobre su vientre.

Inuyasha se separó de ella al instante para verla, y de inmediato lo vio pasar de la incredulidad a la felicidad.

—Tu… ¿de verdad estas…? —aunque no podía terminar ninguna oración no dejaba de sonreír.

—Si, lo estoy —respondió con una sonrisa. Él de inmediato la envolvió en un abrazo y la besó con ternura.

—Creí que habías dicho que esperásemos un poco más, además estabas tomando la pastilla —comentó él después de unos minutos. Ella tan solo se encogió de hombros.

—Quería sorprenderte —dijo al darle un corto beso en los labios.

—Y lo hiciste muy bien —le devolvió otro beso.

Kagome había dejado de tomar las píldoras dos meses atrás, cuando planeó su sorpresa. Tanto el embarazo de Ichiro como el Keiko resultó al primer intento y en esa oportunidad no fue lo contrario. Ya en ese punto no sabía si ella era demasiado fértil o si Inuyasha era un completo semental, claro que de lo segundo no tenía dudas, su esposo nunca la defraudaba.

Se había hecho la prueba el día anterior y se le había dificultado no comentárselo a Inuyasha o a sus amigas. Pues justamente esa misma tarde Rin les reveló que ella y Sesshoumaru habían comenzado a intentar quedar embarazados, y Kagome al saber que aún tenía una prueba de embarazo no dudo en obligar a Rin a hacérsela. El resultado, al igual que el de ella, fue positivo. Y entre las cuatro amigas lo celebraron.

Kagome se contuvo de revelar su propia emoción, pues quería que Rin disfrutara de ese momento especial, ya ella les diría después. Además, también quería que esta vez fuese Inuyasha el primero en saberlo, pues sabía la ilusión que le hacía.

—Creo que tendremos que comprar una casa más grande —comentó Inuyasha haciéndola salir de sus pensamientos.

—O podríamos cerrar la fábrica después de este —bromeó.

—Mmmmm —Inuyasha parecía pensarlo seriamente—. No, compraremos otra casa —habló decidido, y ella tan solo se pudo echar a reír.

—Te amo —dijo al volver a besarlo.

—Y yo a ti —correspondió al acomodarla en la cama y comenzar a besarla con fervor.

Kagome no podía pedir más, contaba con una familia que la apoyaba, compartía con excelentes amigas, y tenía a un hombre maravilloso a su lado, dos hijos hermosos y un tercero en camino que sabía amarían igual.

Si, estaba más que satisfecha con la vida que tenía.

Fin.


¡Hola, hola, gente linda! Como ven les he traído un poco mas de amor. En orden esto vendría luego del epilogo de "Efervescente Pasión" (SesshRin), durante el mismo día, y a su vez tres años después del OS "Divertida Perversión" (InuKag), pero como podrán ver se puede leer en solitario.

En un principio esto iba a ser parte del mismo OS, pero al final me decidí a separarlo, pues allí ya tenían su momento y, además, hubiese dado un spoiler por orden de publicación.

Miles de gracias a todos los que me leen y apoyan, y más a quienes se toman el tiempo para dejar sus lindos comentarios, son un amor.

Ahora si paso a darles una mala noticia, para la próxima semana no habrá actualización, y aun no tengo fecha estipulada para cuando vuelva a actualizar. Espero no les moleste y nos sigamos leyendo cuando llegue el momento.