Tendría que haber sido su semana de éxito. Era una de las semanas más ocupadas de Afterglow, debían estar viviendo su sueño.

Luego de lidear por un par de años con la banda, los resultados para el grupo de amigas eran de los mas prometedores. Varias agencias les llamaban para presentaciones o colaboraciones e incluso habían dado ya un par de entrevistas por radio.

Su música poco a poco había madurado junto con ellas, atreviéndose a melodías y letras cada vez más complicadas que les garantizaban el pase a diversos lugares e invitaciones ambiciosas a distintos festivales de música.

Incluso Himari les había hecho saber que tenían clubs de fans dispersos por internet y las personas esperando al final de cada concierto cada vez se hacían más habituales.

Ellas sabían que el fin de su grupo no era exclusivamente la fama. La banda era su refugio, un parque de juegos en otoño donde podían ser ellas mismas. Pero parecía ser que eso solo acrecentaba la popularidad del grupo. Su estilo callejero, sus notas divertidas, sus canciones enérgicas que regresaban a quien las escuchaban al colegio combinadas de nuevos temas más complejos y su sencillez para pararse en cualquier parte era el mayor atractivo de Afterglow.

Para todas se había vuelto una realidad nueva, su nuevo "mismo de siempre". Y si bien su popularidad no era una exageración, sin duda les había traído realidades totalmente nuevas.

—Un poco más.—Un hombre de pasados los treinta años las acomodaba en una habitación—Ah, Ran-chan. ¿Podrías colocarte mas al centro?—Les indicaba el fotógrafo quien planeaba hacer un pequeño reportaje sobre la banda.

—Himari es la líder del grupo—Aclaró la chica desde su posición a la derecha.

—Himari puede quedar al lado tuyo Ran. Anda, eres la vocalista ponte al frente—Le indico el hombre enmarcando la imagen en su cabeza.

Ran ignoro al fotografó y le dirigió la mirada a la chica de cabello rosado, quien solo le sonrió con simpatía.

—Anda Ran, ven—Le indico su amiga a un lado suyo. La chica caminó en silencio y solo se limitó a acomodarse como le indicaron.

—...—Quizás era eso, lo que precisamente le dejaba un sentimiento tan desconocido a Ran que se le acumulaba día con día al fondo del estómago.

En las entrevistas eran Tomoe y Himari quien les ponían mas chispa a las conversaciones, dejando que Ran solo se centrará en los detalles relacionados con la musica, Tsugu siempre la apoyaba gracias a su personalidad amigable y Moca solo se gastaba bromas muy precisas.

Sin embargo a pesar de eso, era un rasgo que particularmente llamaba la atención de la gente. Que Ran no compartiera su vida personal solo la hacia más atractiva para los grupos de fans que indagaban sobre la silenciosa vocalista.

Ese día un grupo de chicas las esperaban fuera de sus camerinos después de un gran show, habían pasado la cinta de seguridad y se arremolinaban soltando gritos.

Ran no podía decir aun que estaba del todo acostumbrada a la fama, en realidad apenas lo estaba. Tsugumi y Tomoe se tomaban fotos mientras Moca y Himari les firmaban discos con total naturalidad mientras ella hacía lo posible por tardar en asomarse.

No le era fácil, ni parecido en dificultad a su mayor reto con la guitarra.

De todas quizás era Ran quien estaba menos acostumbrada y si bien no es que llegara a ser brusca con sus fans, si era bastante torpe, su incomodidad se hacía presente siempre por el simple hecho de no saber como lidear con ello. Sus amigas podian contar mil anecdotas que les era extremadamente graciosas en el repertorio privado de Afterglow debido a que Ran al ser la vocalista era a quien más buscaban, casi solo alcanzada por Tomoe.

—Raaan—Una chica se acercó a abrazarla, era quizás solo un poco más grande que ella, con algunos rasgos extranjeros, vestía una chamarra de cuero y un par de pines de Afterglow.

—Uhm—Le colocó una mano en la espalda—Gracias por apoyar a Afterglow, significa mucho para nosotras —Ella solía mantener cierta distancia personal y centrarse solo en la banda como un habito. Pudo escuchar con molestia a Tomoe reír un poco mientras se tomaba selfies con una de las asistentes del show.

—Eres igual de guapa que en las fotos Ran, tómame una foto con ella Cindy, anda. —La chica soltó un gritito antes de aferrarse y Ran solo se acomodo de acuerdo a como la movían las chicas que se le encimaban una tras otra mientras su amiga les tomaba múltiples fotos.

Moca hablaba a un par de pasos alegre con las chicas quienes solo reían de la platica, y al asomarse Ran pudo ver como se volteaba a verla un momento y le sonreía, disculpándose con las chicas sobre tener que irse. Ran comprendió que la guitarrista solo venia a salvarla entre tantos gritos y abrazos que recibía...eso o a reírse de su sufrimiento, podría ser mas bien eso, si, probablemente Moca haria eso.

Moca traía una bola de arroz y reía por lo bajo, Ran no era la persona mas sociable del mundo, se apenaba muy fácil y como era torpe al hablar casi no hablaba. Se debatió un momento si intervenir o solo disfrutar a Ran en la penosa situación, mejillas rojas, asentía de vez en cuando, las chicas le hacían comentarios sobre su look y la abrazaban sin descanso, era tierno.

Sin embargo la misma chica con la que se encontró hace un instante volvió a acomodarse y Moca noto que en particular esta era muy insistente, sacándole a Ran mas y mas gestos de incomodidad con los comentarios exagerados, por fortuna parecían ya despedirse cuando se disponia a intervenir cuando la chica saco una copia de su primer disco junto a una pluma para dársela a Ran quien solo sonrío educada. Esta para ella era la parte mas fácil.

—¿Me puedes firmar?—Preguntó parándose frente a ella.

—Uhm claro —Tomó la pluma y bajo la mirada para observar los rostros de sus amigas en la portada, habían crecido bastante desde aquel entonces.—¿Me recuerdas tu nombre? —Tsugumi le había dicho que era lindo colocar el nombre de la persona a quien le firmaba, así que estaba intentando hacerlo costumbre. Sin embargo la chica no contestó, acompañando solo un espeso silencio, extraño siendo que hace un instante no paraba de hablar. Cuando Ran levanto la mirada para preguntar de nuevo fue cuando la chica sin permiso le robo un beso. Provocando que palideciera por completo.

Y si no solo Moca, quien estaba totalmente arrepentida de no intervenir antes en la escena la miraba con los ojos abiertos, sino que además el resto de las chicas de Afterglow que estaban algo distraídas se dieron cuenta de la escena, fue probable que fuera porque tardó mas de lo que a ella le hubiera gustado.

Tsugumi tragó pesado, Himari se estremeció y Tomoe tosió muy fuerte.

Moca, quien antes de eso comía su bola de arroz con tranquilidad ni siquiera sintió caer un par de granos de su boca hacia el suelo.

Cuando la chica desconocida se separo lanzó las manos al aire con un gesto triunfante, soltando un grito como si hubiera cometido una travesura inocente mientras sus amigas reían y cotilleaban. Antes de que pudieran parpadear se habían ido, como si le hubieran gastado una broma cruel a la pobre y apenada vocalista, pegándole una ola de intensa vergüenza justo después.

—¡P-Pero que demonios!—Grito, como 5 minutos tarde después de que las chicas ya se habían ido. Sus amigas guardaron un silencio de mala muerte antes de que se escucharan sonidos de ahogado y Tomoe golpeara fuerte a Moca en la espalda.

—¡Oye! no te olvides de cómo tragar—La escena las hizo salir de su trance y después de un silencioso intercambio de miradas decidieron despedirse del staff y rechazar su oferta de transporte para tomar por su cuenta el autobús de regreso a casa.

Era muy tarde, nadie estaba abordo.

Todo el camino fueron en silencio hasta que Tomoe tuvo el valor de romper el hielo.

—¿Y…que tal estuvo eh?—Preguntó intentando sonar de lo más casual.

—¿Es enserio? ¡Me preguntas como si hubiera tenido suerte!—Soltó Ran molesta.

—¡N-no! Lo que quiero decir es que…—Tomoe sabía con certeza que lo que sea que dijera al respecto iba a molestar a Ran, así que no sabia ni de qué manera abordarla, aunque todas realmente querían hablar del tema.

—¡Ran-chan tiene razón para estar molesta!—Se atrevió Tsugumi—Lo que hizo esa chica estuvo muy mal. Puede hasta meter una demanda por acoso si quiere.

—Gracias Tsugumi—Respiro agradecida por un momento la vocalista de Afterglow respirando hondo mientras escondía el rostro en sus palmas.

—¿Ran, vas a demandarla? Imagina todo el drama—Se atrevió a preguntar Himari conteniendo cierta emoción.

—¿Eh? ¡N-no! Suena muy problemático, de por si a mi no me gusta llamar la atención así.

—Pero eres la vocalista—Señaló Tsugu.

—Y tienes un mechon rojo en el cabello—Acompaño Himari con algo muy obvio.

—Si bueno, además de que cantas muy bien y eres muy joven—Concordó Tomoe amistosa.

—¡Suficiente! ¡Está prohibido hablar de esto! Yo no planee que me dieran mi primer beso de esta forma, es totalmente, ¡ugh!—Ran se paro de golpe. Oh genial, ahora todas sabían que era el primero. Sus orejas se tiñeron de rojo. No es que fuera algo de lo que tampoco tendrían que sorprenderse tanto porque la conocían de toda su vida, pero por algún motivo el pensar que este vendría de una absoluta desconocida solo le revolvía el estómago.

Y revelar algo así podía adelantar las bromas de Moca desde kilómetros.

Sin embargo nada de eso vino. La guitarrista de Afterglow miró por la ventana intentando distraerse. Ran supuso que Moca solo era lo suficientemente observadora para saber que era algo con lo que no debía bromear.

—Uh, disculpa…se que fue algo feo, tienes razón en eso—Admitió Tomoe con simpatía—Pero sabes que viene en parte de que la gente te quiere mucho, últimamente todos quieren tomarse fotos contigo fuera de los conciertos e incluso está esa vez que te lanzaron un calzón en un concierto ¿Si te acuerdas?

Ran se torno color escarlata de recordar tan malafortunada escena. Casi se le olvida el estribillo de la canción cuando paso eso, pero lo cierto es que era cierto que no era la primera vez que le sucedía algo tan incómodo y raro.

Todo se sentía tan extraño y desconocido. ¿En qué momento se volvió todo así?

Se sentía fuera de lugar, esto no era similar a nada que hubiera imaginado jamás.

Cuando bajaron del autobús el tema no volvió a tocarse en el camino. Partieron caminos antes de despedirse.

—Bueno, nosotros vamos en esta dirección, animo Ran-chan—Tsugumi le sonrió compasiva y Tomoe le dio una palmada amistosa antes de partir mientras Himari le sonreía y las seguia. Como siempre solo se quedaron ella y Moca.

Era bastante tarde, había humedad en el aire, sintiéndose un previo a una lluvia que comenzaba a anunciarse. Normalmente Ran habría valorado mas el silencio porque en realidad ella y Moca podían pasar ratos confortables y eternos en el, después de todo eran el duo que se podía comunicar sin hablar, pero por algún motivo hoy mas que nunca le sorprendía de Moca la escasa conversación respecto al tema, su mejor amiga no la miraba a los ojos desde hace rato y había perdido todas las oportunidades que tuvo para hacerle uno de sus clásicos chistes. Quizás estaba prestando demasiada atención. No debía preocuparle cuanto le importaba ¿O si?

Una de las luces de la calle parpadeaba, a solo poco de dejarlas en la oscuridad.

—Ran…—La voz de Moca la saco un momento de sus pensamientos. Estaban justo en el cruce donde se separaban y Moca la miraba con una expresión indescriptible. La albina le sonrió, era una de esas sonrisas poco comunes de Moca en las que había algo de seriedad y un sentimiento guardado a la vez.

—No hiciste ningún chiste al respecto—Le comento de una forma que parecía similar a un reclamo.

Moca abrió los ojos un poco impresionada antes de sonreír adoptando una expresión de malicia que le iba más.

—¿Ehh? ¿Querías que te molestara Ran? ¿Acaso lo gozas mas de lo que me has dicho? Que revelación tan fuerte— Se cruzo de brazos fingiendo impresión.

—¡No! Solo uhm…—La voz se le fue apagando. Moca no la estaba juzgando, pero por algún motivo aún le costaba mucho hablar.—Solo no fue muy bueno y pensé que te ibas a reír de todo ello quizás...

—¿Fue malo? ¿Le olía mal la boca?—Preguntó Moca con naturalidad.

—¿Huh? ¡No! No es eso—Ran ni siquiera había pensado algo al respecto. La verdad solo le había dejado todo un sentimiento incómodo y desconocido—Solo he pensado que no era así como realmente lo quería. Nunca quise que sucediera con una desconocida.

Moca se mantuvo en silencio, acrecentando solo sus nervios.

—¿Querías que fuera con alguien que conocías?—Preguntó con esa sonrisa extraña que la inquietaba.

Ran sintió como le hacían cosquillas las mejillas, antes de escuchar reír a su amiga.

—Ay Ran, si eso querías era muy fácil...—Moca se detuvo en la broma apoyandose sobre el poste de la calle antes de pasar saliva nerviosa. La acción solo logro que Ran se apenara un poco más.

—¿...Muy fácil que?—Preguntó con los ojos abiertos. La verdad no era algo de lo que tuviera que sorprenderse, Moca le hacía bromas de ese tipo a cada rato. Quizás el hecho de que no la terminara era lo que la había hecho sentir extraño.

—¡Era muy fácil pedírselo a Tomochi!—Terminó Moca con las manos en el aire.

—¡¿Qué tiene que ver Tomoe con esto?! No dije que quería besarla a ella—Le reclamo la chica visualmente sorprendida, alterandose más de lo que pretendía.

—¿Hii-chan? Hii-chan es muy bonita y femenina—Moca fingió impresión mientras adivinaba los nombres.

—¡Himari no es mi tipo Moca!—Se defendió la chica molesta con que se pusiera a adivinar al azar.

Moca se tapo la boca mirándola como si hubiera descubierto una tremenda verdad digna de encontrar un tesoro perdido.

—Ran, no puedes tener a Tsugu, ¡Tsugu es de todas!

—¡AGH MOCA!—Ran normalmente se habría reído de lo absurdo. Moca siempre tenía esa facilidad con ella, de volver temas complicados en temas mundanos y divertidos.

Era una de las cosas que más le gustaban de Moca, tenía una facilidad de volver las cosas simples, de quitar esa tensión sobre sus hombros y detectar los momentos en los que no era lo mejor hacer un chiste.

—O será acaso que...—Ran sintió sus mejillas teñirse de rojo antes de voltear a verla anticipando el resto, pero la chica solo le miro de vuelta con un dedo en los labios sin terminar la frase.

—¿Huh?—Ran se quedó básicamente sin aliento. Olvido como se sentía respirar un momento y el sentimiento de agitación en su pecho se volvió acelerado y fuerte.

—¿Huh? No nada—¡¿Por qué no acababa los chistes?!

Moca se giro a ver el suelo, la luz seguía parpadeando y comenzaba a hacer más frio.

—Ran…

—¿Moca?—Preguntó la vocalista siguiendo su mirada, aún manteniendo algo de su vergüenza previa por haber pensado…por haber pensado algo como eso.

—Debí darme prisa a llegar contigo ¿No? Hasta en eso soy lenta—Admitió la chica de ojos azules con una expresión que Ran nunca le había visto.

—No fue tu culpa—Le aseguro Ran bajando la voz.

—Quizás es cierto, pero ¿No moriste con el beso o si?—¿Era un intento extraño de parecer seria?

Ran giro los ojos molesta.

—No, por fortuna no—Decidió que le podía seguir el juego, quizás a su modo podría entender más que le pasaba a su mejor amiga.

—Mmmmh que bueno—Escucho un par de pasos y pensó que quizás se estaba preparando para irse hacia su casa, pero cuando levanto la mirada en realidad estaba mas cerca.

Muy cerca.

—¿Moca?—Cuando la miro, ella le sonreía con esa mirada extraña de hace un instante, emociones mezcladas. ¿Tristeza? ¿Afecto…?

—Uno más no te puede matar Ran—Declaró antes de cerrar la distancia y darle su segundo beso del día.

La luz de la calle que estaba luchando por sobrevivir se fue justo en ese momento.

Ran tardo en procesar que realmente sucedía. No podría ser posible ¿no? Era Moca, ¡Moca!

Antes de darse cuenta su calidez le invadió todo el cuerpo y reconoció algo que no había sentido en toda la semana.

Se sentía como estar en casa, se sentía correcto.

Antes de darse cuenta sus ojos se cerraban y la acercaba más buscando su tacto y profundizando el beso, anhelando más su afecto.

Cuando se separaron a pesar de la oscuridad Ran quizás vio por primera vez a Moca de verdad apenarse. Sonreía nerviosa con las mejillas coloradas. Ella seguro se veía igual o peor en este contexto.

Se despidieron de un modo torpe y Moca prácticamente salió corriendo.

De lenta no tenía gran cosa, era una perfecta mentirosa.

Ya tendrían tiempo para hablarlo, Ran estaba segura de eso, pero si no hubiera caído la primera gota de lluvia sobre su mejilla quizás se habría quedado a la mitad de la calle pasada la media noche parada como una perfecta idiota ver a Moca perderse entre la lluvia.

Quizás habría muchos cambios a los que le costaría acostumbrarse en su nuevo "Mismo de siempre" pero quizás podría encontrar aun en ese lugar un hogar al que quisiera regresar siempre a pesar de la confusión y la lluvia.

Era un sentimiento que más extraño le resulto conocido porque Moca tenia la capacidad de sentirse así cada que estaba con ella, era alguien familiar a quien regresaría siempre.