¡Capítulo 6 ready! juasjuas
Ya el siguiente estaría siendo el final de este Fic y a decir verdad quedó más largo de lo que tenía planeado inicialmente haha, pero me ha gustado el resultado de esta idea que me resultó tan bizarra en el pasado :3
[ Cupido Yamanaka ]
Capítulo 6
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Cuatro fue la cantidad de días que trascurrieron desde su último encuentro con Ino Yamanaka, el cual había tenido lugar en el domicilio de la misma para proseguir la discusión del tema en torno a la única persona que ahora los unía, Sakura Haruno.
Naruto tenía más que claro que ambos jamás estarían viéndose las caras con tal frecuencia si no fuera por el supuesto plan que la joven rubia decía tener bajo la manga, pero ahora dudaba de la efectividad que éste pudiese tener en su relación con Haruno pues conforme progresaron se percató que éste más que ayudarle estaba causando un efecto opuesto y la repentina aparición de Sakura en casa de Ino mientras él también yacía ahí presente era una prueba más que suficiente para confirmar tal idea, con tan solo recordar cómo tuvo que soportar permanecer oculto durante varios minutos en el estrecho espacio en que Yamanaka lo forzó a meterse con tal de que su novia no descubriera que lo realmente ocurría en su ausencia.
Comprendía las intenciones de Ino al querer echarles una mano, se lo había dejado claro desde el primer momento pero con meditarlo un poco... se cuestionaba si acaso quería seguir haciendo lo que ella le pedía, solo aceptó a su propuesta por la incertidumbre que lo abrumó en el momento. Ese no era él, en el pasado no necesitó de ningún plan de ese índole para llamar la atención de la joven kunoichi que robó su corazón y no lo necesitaba ahora, ser él mismo era el único modo de garantizar que el amor de Sakura continuase siendo suyo.
Hasta que llegara la oportunidad de platicar con Ino la realidad de la situación, Naruto optó por aventurarse un poco y hacer las cosas a su modo iniciando por los pequeños detalles que disfruta hacer por Haruno.
Cabía destacar que era toda una fortuna que la floristería de la familia Yamanaka no fuese la única que existía en la aldea, podía pasarse y comprar flores sin tener la mirada de Ino recriminándole al hacer algo sin siquiera informarle, ignorando los dos pasos restantes del plan "los cuatro puntos débiles de una mujer", como según lo titulaba ella.
Una vez realizada su compra, Uzumaki le echó una rápida ojeada al ramo de orquídeas que con mano sujetaba, estaba más que satisfecho con el resultado y dejando que una juguetona sonrisa se esbozara en su rostro emprendió camino a casa de la rosada kunoichi, en el peor de los casos, aguardaría a su regreso a las afueras de su hogar en caso de no estar presente. Para suerte suya, vio a Sakura de pie en la entrada de su casa al momento en que él llegó, pareciera que había llegado hace tan solo unos pocos minutos.
Con la joven de espaldas, Naruto aproximó hacia ella y dijo. –¡Sakura-chan!
Uzumaki no pudo evitar reír divertido al ver la sorpresa plasmada en su rostro, Haruno claramente no tenía conocimientos de su visita y no se esforzaba en ocultar su asombro, él de verdad gozaba tomarla con la guardia baja cada vez que podía... tal y cómo hizo en el hospital al aparecerse de improviso por la ventana de su oficina.
–¿Qué estás haciendo aquí, Naruto?
–Vine a verte.
Sakura, quien había estado dirigiendo sus verdes ojos a los azules de él, de repente los desvío y apuntó al ramo de flores que Naruto traía consigo. –Esas flores...
–Ah, son para ti, las compré antes de venir aquí. –Explicó él, tendiéndoselas a la espera de que su gesto fuese recibido, lo cual no necesitó más que unos escasos segundos.
–Gracias pero... ¿por qué? ¿hay algo en especial?
–No tengo que tener ningún motivo para poder hacerte un regalo, solo quise hacerlo... ¿Está mal?
Riendo con sutileza por la inocente pregunta del rubio, Sakura contestó. –Eso no es lo que dije... Viniendo de ti, es una agradable sorpresa.
De pronto, la plática que ambos shinobis habían estado desarrollando se vio detenida con la repentina interrupción de la apertura de la puerta junto a ellos.
–Vaya, así que eran ustedes. –Dijo Kizashi enseñando una enorme sonrisa. –Creí haber oído ruidos en la entrada.
–¿Estuviste escuchándonos todo este tiempo? –Preguntó Haruno, indignada.
–Claro que no, entrometerme en la vida amorosa de mi hija no forma parte de mis pasatiempos. –Kizashi negó a la pregunta de su hija con reiterados movimientos de muñeca, sin perder su jovial y divertido temperamento. –Naruto ha venido hasta aquí a traerte ese bonito ramo de flores, deberían pasar y hablar adentro, no afuera.
–Hehe, no querría molestarlos con mi imprevista presencia...
–No digas tonterías, tu no molestas muchacho. –Comentó el hombre mientras procedía a palmear el hombro de Uzumaki con simpatía. –Las puertas de esta casa siempre estarán abiertas para ti.
Tanto para Naruto como para Sakura fue ligeramente incómodo el ambiente generado en los interiores del hogar una vez pusieron los pies dentro, ambos estaban acomodándose en la sala hasta que el mismo hombre que los orilló a dicha situación anunció que él y su esposa saldrían durante unas cuantas horas, por lo que ahora tendrían la casa únicamente para ellos.
Solo cuando la puerta de entrada se cerró es que ambos exhalaron el aire contenido en sus pulmones, conscientes de la privacidad que ahora tenían.
–Lamento eso, ya sabes como es mi padre, es algo... exasperante.
–Hehe, yo creo más bien que me adora, ojalá con tu madre fuera la misma historia, Sakura-chan.
–Ya hemos hablado de eso, solamente se preocupa.
Dejando escapar una divertida y corta risa, Naruto contestó. –Si tan protectora es contigo, entonces me aseguraré de mantenerme lejos si alguna vez llego hacerte enojar.
–Eres ridículo. –Dijo con simpleza, levantándose del sofá en que se había acomodado en busca de algún jarrón para depositar el ramo que aún tenía entre sus manos.
Una vez encontrado el florero adecuado para dicho obsequio por parte de Naruto, dándole la espalda y vertiendo un poco de agua a las flores, dijo. –No tenía idea de que planeabas venir, pero si no lo hubieras hecho yo habría ido a verte. Hay un tema que quería discutir contigo.
–¿Ah sí? ¿Sobre qué? –Preguntó él con notoria despreocupación.
Girándose sobre su sitio para así poder mirarle de frente y cruzando ambos brazos tras soltar la jarra con agua, Sakura preguntó. –¿Qué es lo que Ino y tu estuvieron haciendo ese día en su casa?, el mismo día en que yo fui a verla.
Naruto palideció, la sonrisa que había estado enseñando en su rostro con suma libertad se vio esfumada en cuanto las palabras de Haruno retumbaron en su cabeza y no solo no supo cómo responder, su corazón latía desbocado por el repentino asalto de la joven a tan solo unos pasos de distancia de él, mirándole imperturbable y tanteando sus dedos sobre su brazo a la espera de oír una respuesta salir de su boca.
Ahora lo único que oía en su cabeza era una de las frases que Ino le dedicó estando en su domicilio, Sakura no era ninguna tonta y eso lo tenía más que claro, lo que también significaba que ella era lo suficientemente vivaz para darse cuenta de lo que ocurría a su alrededor... y en esa ocasión, definitivamente había dado en el clavo.
Ino lo dijo, Sakura no es ninguna tonta, que algo se le escape de los ojos ha de ser bastante difícil hudiffhuih
¿Cómo creen que culminará dicha conversación entre los dos? ¿Saldrá Naruto con la cabeza adherida a su cuerpo? haha
Ya estamos a fines de septiembre, el siguiente mes se viene el cumpleaños de este pinche rubio(?) y ya tengo un tema bajo la manga ;u; estuve reservándomela para este momentoooo.
¡Nos leemos pronto!
