Sin contar el epílogo, este sería el último capítulo de esta historia :3 la cual ya ha estado siendo publicada desde marzo del 2018... el tiempo vuela, les juro que creía que había empezado en el 2019.


[ Cupido Yamanaka ]

Capítulo 7

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Se sentía mareado, aquella corta frase formulada por los rosados labios de Sakura habían sido suficientes para tirar abajo su elevado estado de ánimo, su cabeza no dejaba de dar vueltas y los latidos de su corazón no parecían tener intenciones de frenar su acelerado acompasar.

Que ahora se viese atrapado entre la espada y la pared no debería ser un hecho que lo sorprendiese, Haruno era una kunoichi bastante perspicaz, era solo cuestión de tiempo para que se diera cuenta de lo que ocurría a sus espaldas y aunque técnicamente no era consciente de la realidad de la situación, si era cierto que ya sabía que Ino y él traían algo entre manos. El recuerdo de la vez que estuvo en casa de Ino seguía erizándole la piel, no era capaz de imaginar qué habría pasado si Sakura los hubiese descubierto, pero sin duda no se habría librado de la forma en que lo hizo, la conocía muy bien y sabía que malinterpretar la situación es lo primero que hubiera hecho y no la culparía por ello, era cierto que las cosas tenían un aire bastante absurdo.

Naruto estaba desorientado, no tenía idea alguna de cómo proceder a continuación, su cerebro estaba trabajando a gran velocidad con tal de hallar una solución a su problema, pero los verdes orbes de Sakura le hacían más difíciles las cosas.

–¿Por... Por qué dices que estuve ahí?

–No creas que soy tonta, sé muy bien que estuviste ahí.

–¿Cómo puedes estar tan segura?

–Mm, déjame pensar... –Empezó Haruno con notoria ironía en el tono de su voz. –Si querían evitar que los encontrara juntos por lo menos debieron haber ocultado toda la evidencia junto contigo y no dejar tirados tus zapatos en la entrada.

Uzumaki se abofeteó mentalmente una vez que cayó en cuenta del error que había cometido, las palabras de Sakura tenían toda la razón, debido a la prisa que Ino y él tuvieron ese día no se percató de que sus zapatos siguieron en la entrada, por lo que Haruno pudo haberlos visto sin ningún problema.

–Sakura-chan, yo... –Por más que abriera la boca para intentar justificarse no tenía cómo hacerlo, su mente yacía en blanco.

–¿Ni siquiera puedes decir algo? ¿No intentarás negar nada? –Ante el silencio aportado por Uzumaki, Sakura continuó. –A decir verdad, ya tenía la sospecha de que algo ocurría, pero estaba esperando que fueras tu quien me dijera todo.

–Esto no es lo que parece, Sakura-chan, no hemos hecho nada malo.

–Si ese es el caso, ¿por qué se esforzaron tanto en esconder lo que sea que estuvieron haciendo?

–No lo sé. –Exasperado, Naruto se levantó de su asiento. –Pero debes creerme, tienes que confiar en mi.

–¡Confié en ti, Naruto Uzumaki!, lo hice y aquí te tengo, presentando pretextos inútiles y sin fundamentos.

La seriedad que entre ambos se había instaurado era palpable y Naruto era consciente de la furia que en Sakura debía estar surgiendo, lo había llamado por su nombre completo y eso no podía significar nada bueno.

–Es como si hubieran estado riéndose de mi todo este tiempo, es desagradable que me impongan este papel. –Comentó Haruno, pasándose su mano por su rosado cabello. –De repente, Ino y tu comienzan a verse con mucha más frecuencia y se ocultan de mi, y al mismo tiempo tú comienzas a ser más detallista, ¿qué es lo que intentas? ¿es acaso un intento tuyo por limpiar tus culpas?

–¡No, no es así, Sakura-chan!, estás equivocada.

–Entonces dime qué es lo que se traen Ino y tu, ¿qué es lo que no puedo saber?

–Yo...

Naruto no dijo nada, la realidad de la situación era mucho más fácil de lo que Sakura creía, pero por alguna razón, dársela a conocer estaba siendo más difícil de lo que pensó... en primer lugar, no es que figurase entre sus planes hablarle de ello, desistir de continuar empleando tal estrategia era lo que quería hacer, nada más.

Ante su silencio, Haruno exhaló en un pesado suspiro haciendo espabilar a Uzumaki, quien había tenido sus ojos en cualquier parte de la habitación menos en ella.

–Es evidente que hay algo que están ocultándome y por tu cara no parece ser algo precisamente positivo. –Se explicó la joven. –Vete de aquí.

–¿Q-Qué?

–Ya me oíste, no quiero tenerte aquí. –Aquel ceño fruncido en su rostro le heló la sangre, Sakura estaba hablando en serio.

–Si lo hago ¿qué pasará entonces?, con nosotros.

–Eres lo suficientemente capaz de responder esa pregunta por ti mismo, en cuanto salgas por esa puerta... hasta aquí llegamos.

–No puedes desechar nuestra relación así como así. –Intervino Naruto, con los nervios a flor de piel. –Tienes que confiar en mi.

–Naruto, esto va más allá de si confío en ti o no, yo... no creo poder ser capaz de mantener una relación con secretos de por medio.

Sin nada más que agregar, Haruno pasó junto a Naruto para así tener el camino despejado hacia la puerta de la sala con intenciones de ir hasta la puerta principal y abrirla, despidiendo a Naruto y consigo su relación. Sin embargo, en cuanto pasó frente a sus ojos Naruto la atrapó entre sus brazos, abrazándose a ella por la espalda.

–¿Qué crees que estás haciendo?, ¡suéltame! –Exigió Sakura, esforzándose por liberarse de los brazos que la apresaban.

Luego de haber estado conteniendo el forcejeo que Haruno se empeñaba en continuar, Naruto espetó. –Estaba asustado.

–¿Asustado? ¿De qué? –Sakura dejó de ejercer movimiento alguno en cuanto Naruto le otorgó tal contestación.

–Yo... Creo que me abrumé demasiado con nuestros problemas, empezamos a tener tantas diferencias que temía que eso nos perjudicara.

En su posición Sakura era incapaz de ver la expresión que debía estar demostrando el rostro de Naruto, pero con solo escucharlo, con solo sentir su respiración chocando contra su nuca podía percibir el dolor y aflicción ensartado en sus palabras.

–Fue entonces cuando Ino me buscó diciendo que quería echarnos una mano, me salió con un plan de cuatro pasos para que pudiera conquistarte otra vez.

–¿Y... Sobre qué iba ese plan del que hablas?

–Eso no importa, es muy absurdo como para que te lo cuente.

Con solo pensar en la idea de relatar con mayor profundidad el plan que de Yamanaka provino, la vergüenza caía sobre él y teñía sus mejillas de un leve tono carmesí, era un plan tan básico y extraño que no quería ni hablar de ello.

–Entonces, el día que se vieron en la cafetería...

–Estuvimos hablando de eso y si es cierto que me la topé de casualidad. –Intervino Naruto. –Y si estuve en su casa, fui a contarle que estabas empezando a sospechar y que esto estaba saliéndose de control.

–¿Por qué no hablaste conmigo directamente?, nos habríamos ahorrado todo este lío.

–Supongo que no quería equivocarme, no quería hacer algo que nos arruinara más... no quiero perderte, Sakura-chan.

Para ese punto, la fuerza que Naruto ejercía en sus brazos era mínima, por lo que fue fácil para Sakura quitárselos de encima. Dando media vuelta, Haruno acunó el rostro de Naruto entre sus manos, permitiendo que sus azulados ojos se conectaran con los suyos.

–Naruto, no vas a perderme, no necesitas de ningún plan rebuscado para que me quede a tu lado.

–Pero...

–Pero nada, solo estuvimos pasando por un mal momento, nada más. –Las palabras de Sakura eran firmes, pero el tono de su voz era dulce y agradable. –Puede que discutamos de vez en cuando, pero la última vez lo hicimos por lo que hizo esa chica que se te acercó, esas diferencias que mencionas vinieron después.

–¿Qué estás queriendo decir?

–Lo que digo es... que quizás lo que Ino y tú han estado haciendo provocó todo, no estoy diciendo que Ino tenga la culpa, pero sus planes pareciera que tuvieron el efecto contrario. –Se explicó la joven, acariciando con sus pulgares las mejillas de Uzumaki. –Lo lamento por todo lo que dije, sobre Ino y tu.

–No es tu culpa, era natural que pensaras que algo así pudiera estar pasando.

–¿Que hayas venido hoy tiene que ver con esa táctica que te metió Ino?

–No, lo hice totalmente por mi cuenta. –Soltando una corta risita nerviosa, Naruto contestó. –Estoy seguro de que ella se molestaría si se entera que hice algo sin comentarle.

–Quizás este rol de cupido que se atribuyó se le subió a la cabeza... Hablaré con ella cuando tenga la oportunidad.

–No vale la pena, yo iba a hacerlo de todas formas. –Dudando de sus próximas palabras, Naruto preguntó. –Entonces... ¿Estoy perdonado?

–Mm, no lo sé, aún me molesta que no hayas tenido la confianza suficiente para hablarme antes. –Se explicó Haruno. –Por culpa de eso tuviste que recurrir a un truco tonto, a veces me pregunto que tan idiota puedes ser.

–Hehe, pero al fin y al cabo no necesito nada de eso, tu misma lo dijiste. –Posando su mano sobre la espalda baja de la kunoichi, atrajo su cuerpo y lo apegó al suyo. –Déjame demostrártelo en serio.

Antes de que Sakura pudiese parpadear siquiera, los labios de Naruto ya estaban sobre los suyos, sin embargo, no se resistió a su suave contacto y le regresó aquel gesto, besándolo con la misma dulzura con que él lo hacía. En un principio fue delicado, pero conforme pasaron los segundos, el roce de sus labios fue intensificándose, profundizando su beso.

Una vez llegado el momento en que separaron sus rostros, Naruto alzó el cuerpo de Sakura, forzándola a rodearle la cintura con sus piernas con tal de obtener estabilidad y fue en dicha posición en que cargó a la joven escaleras arriba hasta llegar a su cuarto, en aquel corto trayecto Sakura besó el cuello de Naruto sin pudor, ejerciendo presión sobre el delicado latido en él.
Dejándola caer de espaldas sobre el colchón, bajó el cierre de su chaqueta y soltó sobre el piso, y en tanto, Sakura desabotonó y retiró aquella blusa verde limón que traía, dejando al descubierto su delgada figura.

Luego de observar con brevedad la vista que en frente tenía, Naruto se recostó a ahorcadas sobre ella, procediendo a unir nuevamente sus labios. Sus bocas parecían estar hambrientas, ansiosas por saciarse del contacto del otro, permitiendo que sus lenguas jugueteasen entre sí.

–¿Es... Es esta tu manera de demostrarme lo que sientes?

–Tengo otras formas de hacerlo. –Naruto deslizó su mano por debajo de la espalda de Haruno, justo por encima de su brasier. –Pero esta es una de ellas.

Con un poco de esfuerzo consiguió desabrochar y deshacerse de dicha prenda, por lo que los pechos de Sakura se vieron expuestos.

Naruto estaba maravillado, bajo sus ojos toda la esencia de la mujer bajo él era bello y perfecto, Sakura era hermosa tanto por dentro como por fuera, verla con sus mejillas sonrojadas y con sus rosados labios ligeramente hinchados por sus besos lo tenía hipnotizado y se dio un momento para admirarla de arriba a abajo, deteniendo sus azulados ojos sobre sus senos.

–Deja de mirarlos tan fijamente. –Comentó Sakura, haciendo espabilar al rubio sobre ella. –Tal vez prefieras ver pechos más grandes.

–No me gustan tan grandes, me gustan los tuyos.

–Solo estás diciéndolo por ser amable.

–Estoy hablando en serio. –Refutó Uzumaki con toda seguridad en sus palabras. –Son hermosos.

Sin apartar sus ojos de ellos, Naruto posó sus manos sobre los pechos de la joven, comenzando a masajearlos y apretarlos, puede que no fuesen grandes en comparación a los de otras chicas, pero a Naruto le gustaban así tal cual y nunca se hizo una idea que pudiese contradecir tal pensamiento, los pechos de Sakura cabían perfectamente en sus manos, es como si hubiesen sido hechos para que él los tocara, para que fuera él quien les proporcionara el amor que merecían.

Tras haber estado sintiendo su suavidad con las palmas de sus manos, Naruto los liberó momentáneamente de su toque y dejando caer el peso de su cuerpo sobre el de Sakura llevó sus labios hasta su seno izquierdo, dándole unos cortos besos antes de meter su pezón a su boca, podía sentir el cuerpo de Sakura temblando bajo el suyo debido a la atención que estaba dedicándola a aquella delicada zona, era tan sensible, los quejidos que de su boca escapaban solo conseguían motivarlo a continuar, por lo que lamió y mordisqueó su pezón sin recato, hacía uso de su lengua para jugar con él, provocando que la espalda de Haruno se arqueara bajo el intenso roce de su lengua.

Sin dejar de estimular el seno de la joven, con su mano libre recorrió suavemente todo su cuerpo hasta llegar a su pantalón, colando sus dedos por debajo de este y su ropa interior y comenzando a masajear su intimidad.

Sakura era incapaz de detener los gemidos que eran liberados por su boca, el efecto que Naruto podía tener sobre ella era inimaginable, él sabía perfectamente dónde y cómo tocarla para obtener tales respuestas de su parte, la tenía a su merced.

Por muy molesta que estuvo con él en cuanto dieron pie a la plática que los llevó a tal situación, la honestidad que luego le brindó amainó su enfado y hablar con Ino al respecto era algo que necesitaba hacer, requería saber las razones que la motivaron a actuar en la forma en que lo hizo, no obstante, Naruto mantenía atraída toda su atención en ese momento, los roces de su lengua y dedos le impedían pensar con claridad, en su cabeza no cabía otra cosa más que el placer que él buscaba darle, cuando su boca liberó su seno y sus manos procedieron a desabotonar su pantalón y a tirar de ellos solo pensó en una última cosa... Ino podía esperar, ahora quería sentir los dedos de Naruto recorrer cada centímetro de su cuerpo, quería hacerle sentir el mismo placer que él estaba otorgándole.


Creo que es la primera vez que escribo algo así, me refiero a más extenso... fue más difícil de lo que pensé hahah para qué nos vamos con mentiras haha
Ahora solo falta el epílogo y esta historia ya estará conclusa, abriéndole paso a otras historias que tengo muchas ganas por publicar :3

¡Nos leemos pronto!