Chicas aquí esta el segundo capitulo de Entre Balas, recuerden que esta historia esta inspirada 100% en la novela/serie (El Señor de los cielos).
Advertencia: Esta historia puede contener leguaje obsceno asi que si lees es bajo tu responsabilidad.
Recuerden dejarme sus comentarios.
Las quiero
Anna
Edward Pov.
Los negocios con los colombianos iban perfectamente bien, ya habíamos traído toda la mercancía y había salido mucho antes con grandes ganancias, estábamos en tregua con los Swan, pero en realidad ni ellos ni yo íbamos a estar en paz nunca, ellos querían el poder que yo tenia y jamás se los daría.
Solo había un problema, Bella ,esa mujer me volvía loco, hacia que mi sangre hirviera era como una droga para mi ,cuando ella y yo comenzamos yo ya estaba con mi mujer, Tanya es mi puerto seguro su padre Aro me enseño todo lo que se, el me metió en este negocio, el era como un padre para mi, así que desde muy joven supe que ella seria la madre de mis hijos, mi esposa mi mujer, ella tenía 16 años cuando nació nuestro primer hijo y ya no se separo de mi.
Pero conocí a la pequeña de los Swan, Isabella, una mujer de carácter, inteligente y con un coraje que muchos hombres quisieran y que decir del cuerpo de tentación que tenia.
Yo siempre he sido muy mujeriego no lo puedo negar, y jamás he dudado de que mi lugar estaba con Tanya , ella es mi puerto seguro.
Pero con bella me pasaba algo, siempre regresaba a ella, con ella podía hablar de todo, ella me entendía, y no se diga hacer el amor con ella era una necesidad, yo sabía que ella me amaba y yo me aprovechaba de eso para que nos viéramos siempre que yo quisiera.
Pero desde que los colombianos entraron en escena no se que tanto este bella disponible para mi, de buena fuente supe que bella se había estado viendo con Jacob, y ella me había estado llamado pero yo no le contestaba , quería que tuviera más necesidad de mí y mi sorpresa fue que ella dejo de llamar.
Yo sabía que Bella frecuentaba mucho el bar del hotel Imperial así que había hablado con el mesero para que cuando fuera bella de inmediato me lo informara.
Y así lo hizo, las propinas que yo daba eran muy buenas, por fin la tenia de nuevo en mis brazos, por fin le haría el amor nuevamente.
-Mmm..creo que alguien está ansioso- dijo bella ya la tenía en la cama y ya solo traía una diminuta tanga que no tarde mucho en arrancar.
-Sabes que siempre estoy ansioso de tu cuerpo- le dije honestamente. Esta mujer me tenía enloquecido.
Así que sin perder más tiempo en hablar pendejadas comencé a besar su cuerpo, no hubo rincón de su piel que no besara, que mi lengua no recorriera, mi manos tenían vida propia.
Oírla gemir cada vez que la penetraba me volvía loco, ella se entregaba por completo a mi el que como me rogaba que le diera mas, que no parara.
Ella sabia como complacerme como ninguna, comenzó a cabalgar sobre mi moviendo sus caderas de forma que me enloquecía ,ella tocaba sus pechos el sube y baja de sus caderas estaba haciendo que terminara pronto.
Ella comenzó apretar aun mas mi miembro que estaba en su interior, sus movimientos eran mas rápidos ,mi orgasmo se vino derramando toda mi semilla dentro de ella.
-Wow, tengo que reconocer que eres fabuloso Edward-dijo bella, que se había dejado caer sobre mi al sentir mi orgasmo bella había tenido el suyo.
- Tu eres maravillosa bella- dije besando su frente.- Quiero que me digas por que fuiste a mi boda- le dije.
- Quería ver como te casabas con Tanya- dijo sin mirarme.
- ¿Y te gusto la boda?-pregunte riendo, quería que ella me dijera algo para ver si poniéndose loca podía sacármela de la mente.
-Vete a la chingada Cullen- dijo parándose y jalando la sabana para cubrir su desnudez.
-Por que te enojas pequeña, sabes muy bien como son las cosas- la pique aun mas.
- Si Edward yo sabia muy bien como eran las cosas, pero tampoco tienes por que restregármelas ¿no crees?, yo no se que nos hacemos pendejos los dos, tu sabes perfectamente que te amo y que soy capaz de lo que sea por ti.- Me reconoció con sus ojos llenos de lagrimas, jamás la había visto asi.
Me levante de la cama y sin cubrir mi desnudez camine a donde estaba bella parada y la abrace por la espalda. –Bella tu sabes que eres mucho mas que mi amante- le dije besando su cuello.
Ella se soltó de mi abrazo y me encaro- ¿Qué es lo que quieres Edward?- pregunto mirándome a los ojos y las lagrimas que había estado aguantando salieron.
-Tanya lleva muchos años a mi lado, es la madre de mis hijos, la lealtad de su familia, pero tú haces que mi sangre hierva, cuando no estoy contigo te extraño y cuando estoy contigo no me lleno de ti bella, te quiero a mi lado, pero con las condiciones que ya sabes- dije
-Está bien Edward seré tu amante, pero de una vez te digo que la única mujer con la te comparto es con Tanya, no me provoques por qué no sabes de lo que soy capaz- dijo mirándome retadoramente.
Yo no lo pensé mas y la jale para besarla de nuevo –¿De qué eres capaz? – le pregunte pero no deje de besar su labios.
-Te amo Edward, pero se acabaron todas tus putas, no quieras que se me suba lo Swan a la cabeza- dijo mientas yo besaba su cuello y comenzaba a quitar la sabana que cubría su glorioso cuerpo.
- Shh, no hablemos mas, quiero disfrutar de ti toda la noche- y la calle con mis labios
Y eso hice, disfrutar de ella toda la noche, hacerla mía de todas las maneras posibles y ella se entregaba a mi sin ningún tipo de reserva.
A la mañana siguiente cuando despertamos la volví hacer mía, no me podía llenar de ella, me volvía loco.
-Es hora de irme pequeña, tengo negocios que hacer, mañana voy a Colombia y hoy quiero estar con mis hijos- dije comenzando a vestirme, no mencione a Tanya, pero siempre que salía de viaje, pasaba una noche antes con mi esposa, tenerla en mis brazos me daba tranquilidad.
-¿Cuando te volveré a ver? Pregunto sentándose en la cama, luciendo su desnudez y me estaba tentando a volverla hacer mia.
- Cuando llegue de Colombia y arregle algunos asuntos yo te llamo para vernos- le dije apartando la mirada verla asi era una debilidad para mi.
- Te voy a extrañar- ronroneo y mi fuerza de voluntad para no volver a la cama con ella estaba comenzando a flaquear, así que agarre mi saco y mis armas y Salí de la habitación de inmediato.
Saliendo de hotel subí a mi camioneta, para irme al aeropuerto y llegar lo antes posible al mi rancho.
En cuanto llegue a mi rancho salió Tanya a recibirme, ella sabia que me encantaba que saliera a recibirme en la puerta.
-Hola mi amor- Dijo mi esposa corriendo abrazarme.
-Hola princesa- respondí dándole un tierno beso en su frente.
-Te he extrañado amor- Amaba a Tanya, la abrace para entrar a la casa y saludar a mi madre y a mis hijos.
-Hijo , que bueno que estas aquí- Me saludo mi madre, Esme, una mujer que había luchado mucho para sacarnos adelante, pero que con todo el esfuerzo que ella hacia había días que no teníamos para comer, así que cuando Aro me ofreció un empleo en el Narcotráfico no dude en aceptarlo de inmediato.
-¿Como estas mama? - la salude besando su frente.
-Hermano, que bueno que llegas, tenemos que organizar el viaje de mañana- dijo en cuanto entro mi hermano Emmet, mi brazo derecho y mi hombre de más confianza, mi familia sabía muy bien cuales eran mis negocios, nadie decía nada y Emmet trabajaba conmigo.
-Tranquilo hermano, dame unos momentos para estar con mi hermosa esposa- dije dándole un rápido beso a Tanya en los labios.
Ya no di más explicaciones y jale a Tanya para nuestra habitación, estar con ella todo era más lento, más romántico, con ella no había explosiones de pasión. Pero se entregaba a mí en cuerpo u alma.
Esa noche cene con mi familia, mi madre y mi esposa se ponían muy nerviosas cada que viajaba para hacer mis negocios, pero ninguna decía nada.
Mis hijos cada día más grandes, sabían que en cualquier momento Alec mi hijo mayor seguiría mis pasos.
A la mañana siguiente Salimos muy temprano, no éramos tontos así que Emmet y Jasper mi otro hombre de más confianza se iba con migo en un jet y mi demás gente se iba en otro de mis aviones.
Cuando llegamos a Colombia ya nos esperaban llegamos a casa de Jacob Black y su brazo derecho Embry.
-Cullen que bueno que estés aquí, ¿Qué tal fue tu viaje?- me pregunto Jacob,
-Excelente , la verdad estaba ansioso por llegar y hacer muy bueno negocios- respondi.
- Ya esta todo listo para que en el momento que digas se comience a subir la mercancía a al avión y nuestras arcas se llenen un poco mas- Eso era música para mis oídos, necesitamos comenzar a mover esa mercancía.
-Pasemos a brindar y te presentare a la hermosa piloto que te llevara a donde se cargara la mercancía - Mmm en el momento que dijo hermosa piloto el asunto aun mas me intereso.
Cuando me la presento wow la hermosa mujer se llamaba Renata, y vaya que era hermosa un cuerpo de tentación y claro que este viaje seria muy productivo.
Al dia siguiente ya estaba Emmet, Jasper y la hermosa Renata en el avión, para ir al punto donde cargaríamos la mercancía.
Todo estaba saliendo de maravilla, el avión estaba cargado cuando regresamos a la casa de Jacob el ya nos tenia una fiesta con mujeres hermosas bebida y música a todo volumen.
Después de beber, bailar y reír era momento de que Renata pasara por mis armas.
-Renata por que nos me acompañas a un lugar mas privado- le dije al oído y aproveche para dar una juguetona mordida en su oreja.
Ella con una coqueta sonrisa se levanto de mi regazo y fuimos a la habitación donde me estaba quedando.
En cuanto entramos a la habitación ella me tiro en cama y comenzó a hacer un striptease y tengo que decir que esta mujer tenia un cuerpo maravillo, una piel color canela que se antojaba para comer lentamente, disfrutarla bien.
Quedo en una diminuta tanga que quitaría con los dientes y sus glorioso pechos ya estaban al aire, ya me imaginaba lo que haría con mi lengua en esos ricos pezones.
Ya no aguante mas cuando la jale para que quedara sobre mi comencé a besarla cuando de pronto la puerta de la habitación se abrió y por ahí entro una nada contenta Isabella Swan.
-Eres un cabron Edward- grito Isabela que venia con un arma en la mano – Te dije que a mi no me verías la cara de pendeja- grito apuntándonos.
-Tranquila- le dije en lo que me quitaba a Renata de encima.
-Ni que tranquila ni que la chingada , y tu perra vas a aprender a no meterte con el hombre ajeno- le dijo Isabella a Renata y le disparo.
- ¿Que chingados te pasa?, estas loca- le grite a Isabella y me puse a auxiliar a Renata.
-Te dije que no me vieras la cara de pendeja- me respondió, en ese momento entro la gente armada, me imagino que al escuchar el disparo.
-¿Qué carajos paso aquí?. –Pregunto Emmet al entrar a la habitación.
-La pinche loca de Isabella le disparo- le respondí.
Emmet le quito el arma a Isabella- Saca de aquí a esta pinche loca – le pedí a mi hermano refiriéndome a Isabella.
-No me puedes tratar como una puta- me grito ella.
-No te voy a tratar de ninguna manera por que no te quiero ver cabrona, lárgate de aquí, tus pinches escenas de celos déjaselas a mi esposa tu no eres nadie- le grite a Isabella y Emmet la saco de la habitación; la gente de Jacob ya se estaba encargando de Renata.
Desafortunadamente la hermosura de piel canela no resistió el balazo y murió, Jacob se encargaría del cuerpo.
-Vaya Cullen provocas bajas pasiones- se burlo Jacob.
-Isabella es una pinche loca – Dije aun encabronado por lo sucedido.- Mañana a primera hora salimos, lo bueno es que las estupideces de Swan no nos arruino la transacción- dije tomando mi vaso de whiskey de golpe.
A la mañana siguiente salimos a primera hora, Emmet y Jasper no dejaban de molestarme con lo sucedido la noche anterior.
-Edward que demonios vas a hacer con Bella, esa mujer es de armas tomar- Me dijo mi hermano.
- Nada ahorita no quiero saber nada de ella- dije aun encabronado con ella.
-Tienes que pensar que tienes negocios con los Swan y que Bella puede arruinar muchas cosas- me comento Jasper.
-Ella no va arruinar ningún negocio – dije seguro, de alguna manera me encargaría.
Cuando llegamos a mi rancho, la prioridad era comenzar a mover la mercancía, tener mas control, los Swan manejaban una parte del territorio, y la cosas estaba marchando muy bien, yo ya me había conseguido una que otra amiguita, ya habíamos traído otros tres cargamentos los negocios estaban de maravilla.
Pero me estaba comenzando a molestar los Swan, James sabia muy bien llevar el negocio , pero sabia que quería aliarse con unos hermanos rivales míos para quitarme del negocio, pero eso no se lo iba a permitir.
Aunque también había otro asunto que me estaba comenzando a tener inquieto extrañaba a Isabella, la necesitaba, no dejaba de pensar en sus besos, en su cuerpo, asi que estaba pensando en llamarla pronto.
-Te tengo una noticia- dijo Emmet entrando a mi despacho.
-¿De que se trata?- Le pregunte, tenia una sonrisa en el rostro que me decía que se estaba divirtiendo con la información que me estaba por dar.
-Pues al parecer tu hermosa ex amante Isabella Swan ya encontró con quien consolarse.- dijo Emmet divertido y yo comencé a sentir mi sangre hervir de coraje y de algo estaba seguro, el cabron que se había atrevido a tocar un centímetro de su blanca piel, ya tenia una bala con su nombre.
-¿De que chingados estas hablando?- Le pregunte Emmet encabronado.
- Pues nada mas y nada menos de nuestro amigo el Colombiano, Jacob Black- Cuando mi hermano me dijo eso sabia que entre ese perro y Bella ya había paso algo antes.
-Vaya nuestro amiguito nos salió mas cabroncisto que bonito, pero esto no se queda asi – dije pensando en voz alta.
-Edward, tenemos negocios con ellos, asi que por que no te calmas, aparte tu mandaste a la chingada a Swan.-Me recordó mi hermano.
-Emmet no me salgas ahorita con tus pendejadas, yo sabré como me manejo con mis mujeres y en mis negocios- le recordé al cabron de mi hermano que sabia que se estaba divirtiendo con esta situación.
-Solo te digo que pienses bien las cosas , Jacob es nuestro mejor proveedor y bella es una mujer de armas tomar y ahorita no podemos dar pasos en falso, si no te vas con cuidado esa mujer puede ser tu perdición- me recordó
-Encárgate de todo, mañana salimos para ciudad y que me tengan listo el jet, encárgate de que me tengan a Bella en el aeropuerto a las 6 de la tarde.- Le dije a Emmet.
Solo de pensar que sus besos, sus caricias, su cuerpo estaba siendo de otro me sacaba mis mas bajos instintos asesinos.
Como ordene, todo estuvo listo, cuando llegue al aeropuerto mis hombres me informaron que todo estaba listo. Subí al Jet ahí estaba bella con los ojos vendados y las manos y piernas amarradas.
-Hola hermosa- le dije quitándole la venda de los ojos.
-No se por qué sospeche que esto era obra tuya Edward- respondió de inmediato.
-¿No me has extrañado?- le pregunte cuando termine de desamarrarla. -¿ Por que no te pones el al cinturón de seguridad estamos a punto de despegar- Le dije sentándome al lado de ella.
- ¿Y por lo menos me dirás a donde vamos?- pregunto molesta, sabia que aun no me perdonaba lo que había pasado en Colombia, pero esta noche le recordaría que ella solo era mia.
- Te llevare a tener la noche mas larga de tu vida Bella, una noche que jamás olvidaras- le respondí mirándola a los ojos, carajo como había extrañado esa hermosa mirada.
Y eso haríamos tener la noche mas larga de nuestras vidas, huyendo del amanecer, recorriendo el mundo en mi jet, solo aterrizando para lo necesario.
-Estas loco Edward, quede que todo había quedado muy claro después de lo que paso en Colombia con tu amiguita- dijo bella enojada.
-Bella entre nosotros no hay nada claro – dije desabrochando mi cinturón , y de inmediato abri la botella de Champagne que había ordenado que pusieran. Serví las dos copas , bella no me hizo la grosería de no aceptármela sabia que podía hacer que cediera.
-Pues al momento en el que me corriste de Colombia, y mandaste a tus hombres que me llevaran al aeropuerto para mi todo quedo claro – dijo mirándome con odio.
-Bella tienes que reconocer que lo que hiciste fue una pendejada- Ella tenia que entender que no podía ir matando gente en sus ataques de celos.
-Claro te advertí que no jugaras conmigo porque íbamos a terminal mal- Me respondió.
-Bella no quiero que sigamos hablando de eso, ya paso y no vale la pena que le sigamos dando vuelta a eso- le dije y la levante de su asiento y la senté en mis piernas.
-Tienes razón , ya no importa, porque queda claro que entre nosotros lo único que queda es el recuerdo de unas bonitas noches de sexo- Cuando dijo eso, los celos volvieron a mi, al imaginarme que ella estaba teniendo mas que una aventura con Black.
-Tu y yo sabemos que fueron mas que noches de sexo bella, ¿ De verdad vas a dejar lo que tenemos por una pendejada?- le pregunte y comencé a besar su cuello.
-Edward te amo, pero yo no soy la estúpida de tu mujer que te cree que nunca la has engañado y mucho menos voy a cerrar los ojos a tus aventuras, si tu puedes acostarte con otras yo puedo hacer lo mismo- respondió cínicamente.
-Has estado acostándote con el colombiano ¿no? – Le solté de la manera mas tranquila que pude.
-Vaya Edward para no ser nadie en tu vida estas muy informado- me dijo con burla. –Pero si lo quieres saber, si, me he acostado con Jacob Black- me dijo como fuera algo sin importancia.
- Bella no me retes – le dije comenzando a enojarme.
-¿A qué te refieres?-De verdad no entendía a que me refería o se hacia la tonta, la verdad es que me inclinaba mas por la segunda opción.
-Eres mía Bella, no juegues con fuego por que te puedes quemas y esta noche te demostrare que sigues y serás siempre mía- le dije atacando sus labios y sentí como si estuviera en mi hogar.
No hablamos mas, nos desnudamos mutuamente lentamente, entre tiernos besos y suaves caricias, ella recorrió con sus labios mis hombros, mi pecho, sin dejar de acariciar mi piel, hasta que llego a mi entrepierna, mi miembro estaba ya más que dispuesto, pero esta noche era larga y nos disfrutaríamos, ella dio una suaves lamidas a mi miembro haciendo que toda mi piel se enchinara, ella volvió a subir hasta quedar de nuevo repartiendo besos por todo mi pecho.
Ella se puso a horcadas sobre mi y lentamente se introdujo mi miembro en ella, era la gloria, sus movimiento eran lentos, pausados, disfrutando ella y haciendo que yo tocara el cielo.
Sus pechos eran atendidos por mi boca, mis manos la sujetaban fuertemente de la cadera, esta era la primera vez que realmente hacíamos el amor, sentía que bella no solo me entrega su cuerpo si no su alma y su vida entera.
y como lo prometí fue la noche mas larga que podía darle, cuando por fin el amanecer nos alcanzo, lo vimos desnudos, con nuestros cuerpos entrelazados y tiernos besos.
-No quiero dejar de verte Bella- Le confesé.
-Ni yo a ti Edward, pero no se si soy capaz de hacerme de la vista gorda con todas tus aventuras-.
-Pequeña ,lo que tu y yo tenemos es algo que ni con mil mujeres podría tener- Era verdad, con ella no tenia que fingir ni esconderme de nada- Pero sabes como soy, me conoces y no voy a cambiar- Fui honesto con ella.
-Eso quiere decir que si tu te acuestas con otras y yo puedo hacer lo mismo- aseguro ella, pero estaba loca si cree que permitiría eso.
-No Isabella , no has entendido que eres mía y que yo no soy un hombre compartido y quiero que escuches muy bien, ya tengo una bala con el nombre de Jacob Black.- le dije mirándola fijamente.
Ella ya no dijo nada solo se abrazo mas a mi y suspiro, sabia que ya se había rendido, y ahora era momento de comenzar a encargarme de de sus hermanos y de Black.
Como todo en esta vida, la hermosa noche que habíamos pasado termino, cuando aterrizamos de nuevo ya nos estaban esperando dos camionetas, una que llevaría a Bella a su casa y a mi me estaba esperando Jasper y Emmet, tenía varios mensajes de ellos que era urgente vernos.
-Te amo Edward, espero podamos vernos pronto- Bella en ocasiones me causaba mucha ternura.
-Te prometo que nos veremos muy pronto.- Era algo que pensaba cumplir.
Nos despedimos y cada uno tomo rumbo diferente, en cuanto llegara a donde me estaban esperando hablaría con Eleazar, mi abogado para que comprara una casa en donde Bella y yo nos pudiéramos ver tranquilamente.
-Edward por fin llegaste cabron, mientras tu conquistabas a la perra de Swan aquí las cosas se pusieron color de hormiga cabron- Fue lo primero que me grito Emmet al verme.
-En primera cálmate cabron y no me hables asi, en segunda no le vuelvas a decir perra a Bella y en tercera explícame de que carajos hablas- le conteste en el mismo tono a Emmet.
-Por que no se calman – pidió Jasper parándose entre Emmet y yo.
-Edward las cosas se pusieron muy difíciles- Me dijo Eleazar preocupado y eso era raro , ese cabron nunca mostraba ningún tipo de emoción por nada.
-¿Que fue lo que paso?-
-Pues que los Newton quisieron matar a Tanya y a tus hijos- Dijo Eleazar
-¿De que carajos estas hablando cabron?- Me levante como resorte y mas que encabronado- ¿ Donde chingados esta mi familia?- Pregunte sintiendo que el aire me faltaba.
-Ellos están bien, Tanya a la mera hora no se quiso subir a la camioneta, asi que ellos están bien, uno de los hombres que cuidan a tu familia asegura que el vio a uno de los Newton cerca de la camioneta y casualmente la camioneta exploto.- Me conto Eleazar.
-Ya comenzamos a buscar a los Newton, no te preocupes van a pagar lo que quisieron hacer con tu familia.- me dijo Emmet.
- A esos cabrones me los traen vivos, los Newton son muy pendejos para armar un atentado solos, atrás de esto de hay alguien mas- Estaba seguro que los Swan estaban atrás de este atentado y caro me lo pagarían, lo que aun no sabia era si Bella también tendría que ver en esto.
Chicas recuerden dejarme su opinión, es muy importante para mi.
Mil gracias por leerme.
Saludos
