Chicas recuerden que esta historia está inspirada el 100%En la serie el señor de los cielos.
Mil gracias a todas por sus comentarios, de verdad me hacen muy feliz y hacen que me den más ganas de escribir
ADVERTENCIA: Esta historia puede contener leguaje sexual u obsceno así que leer bajo su propia responsabilidad.
Bueno pues no las aburro mas y les dejo el cap. de hoy.
Recuerden dejarme su opinión
Bella Pov.
Había pasado una maravillosa noche con Edward, yo sabía que no era normal que yo me dejara rebajar tanto por el, él era casado y sabía que tenía muchas amantes, pero lo amaba y el jamás me había prometido nada, como en alguna ocasión me había dicho Alice, la que se hacía castillos en el aire era yo, pero no me importaba iba a disfrutar de él, el tiempo que durara.
Edward despertó después que yo, amaba este momento aunque fueran solo fantasías.
-Buenos días hermosa- me dijo Edward al despertar.
-Hola guapo, ¿cómo pasaste la noche?- De sobra sabia como había pasado la noche
,-Maravillosamente- estábamos por darnos un beso cuando su maldito teléfono sonó
-Bueno- Se vio que le molesto que cortaran nuestro momento.- Hola Tanya- ya se había arruinado mi mañana,- Si hoy mismo viajo al rancho – Eso quería decir que pasaría un tiempo en volver a ver a Edward, ya no quise seguir escuchando la plática con su esposa y me fui al baño.
Edward me alcanzo en la regadera –Lo siento- me dijo al oído.
-No tienes por qué, ella te puede llamar cuando quiera ¿no? – Respondí molesta.
-Tú también me puedes llamar cuando quieras, de hecho te voy a dar un número, que solo tres personas tienen, mi madre, mi hermano y Tanya- Sabía que tenía ese número pero nunca me lo había querido dar.
-Ok, espero no pase mucho tiempo para volver a vernos- Me moría por estar más tiempo con él.
- Porque mejor no aprovechamos esta rica ducha para otra cosa y después hablamos- No pude resistirme a su invitación y de inmediato respondí a su beso.
No importaba la forma en que el me hiciera el amor, siempre era maravillosa para mí.
Comenzamos a arreglarnos para salir de hotel cuando me hizo sentarme de nuevo en la cama –Bella este es el número del que te hablo, pocas personas solo tres personas lo tienen y ahora tu- Y me dio una tarjeta con el numero- Trata de memorizártelo – me pidió y saco una cajita- esto es para ti bella para siempre la traigas puesta- cuando abrí la caja era un brazalete con unos diamantes y tenía grabado en la parte de atrás "Más allá de lo terrenal".
-Esta hermosa Edward, gracias- Estaba hermosa y me hacía completamente feliz.
-Aparte no acaban ahí las sorpresas – dijo pícaramente, saco unas llaves –Ya está la casa donde nos podremos ver tranquilamente y nadie sabrá de ella, Bella sé que en muchas me equivoco, y son un cabron, pero nunca dudes que lo que hay entre nosotros es real- Me lo dijo mirándome a los ojos, aunque él no me lo hubiera dicho con palabras, yo sabía que él me amaba.
-Te amo Edward, nunca dude de eso por favor- Yo sabía que podían venir tiempo difíciles pero mi amor por Edward era fuerte y jamás lo traicionaría.
-Me tengo que ir pequeña, pero te prometo que no tardaremos mucho en vernos- Con esa promesa y un dulce beso nos despedimos.
Yo Salí rumbo a mi casa, los hombres que me cuidaban ya sabían que no podían decir nada de donde yo venía o que hacía.
Cuando llegue a la casa Victoria, Alice y James estaban desayunando.
-¿De dónde vienes Bella?- Me pregunto James molesto.
-No sabía que ahora tenía que dar explicaciones- Dije enfrentando a James.
-No soy pendejo Bella y sé que vienes de ver a Cullen, ese cabron no entendió que no lo quería cerca de ti.- Me grito y me tomo fuertemente del brazo.
-Yo puedo hacer de mi vida lo que se me de mi gana James- le grite de vuelta tratando de zafarme de su agarre.
-No vas a ser su puta- me giro y me abofeteo, jamás me había pegado.
-James, por favor cálmense – intervino Alice
-Tú no te metas, James tienen que corregir a su hermana para que deje de ser la puta de Cullen- Grito Victoria.
-Tu cállate, porque por tu culpa es que Marco está muerto, fueron los pendejos de tus hermanos quien lo mataron, y sabes que cuñadita, James los está buscando para matarlos.- Le grite a Victoria.
James me había dicho que ella no sabía nada, pues ahora se iba enterar.
-¿Eso es verdad?- Le pregunto Victoria a mi hermano.
-Luego hablamos de eso Victoria, no quiero saber que te estas convirtiendo en una más de Cullen, porque lo voy amatar- me amenazo.
-No te metas en mi vida James así como yo no me meto en la tuya- dije y como ya no quería seguir escuchando sus pendejadas me fui a mi habitación.
Edward Pov.
En cuanto llegue al rancho sabía que algo había pasado, Tanya no había salido a recibirme como siempre. Estaba por entrar a la sala cuando mi madre salió primero.
-Hola Hijo, ven acompáñame a la cocina- Me pidió Edward mi madre. Ahora si algo pasaba.
-¿Que pasa Mama?- Pregunte preocupado.
-Edward, nunca me he metido en tus asuntos, pero ayer Aro estuvo hablando con Tanya y le dijo que Bella Swan es tu amante, que arriesgaste a Alec por salvar la vida de ella.- Así que mi querido suegro había venido a informar de todo a Tanya.
-Mama, la vida de Alec nunca estuvo en riesgo y a Bella la secuestro un grupo en Colombia- le respondí.
-Lo que no me has dicho es si ellas es tu amante Edward, porque si te acuerdas que su familia quiso matar a tu esposa y a tus hijos?- me reclamo molesta.
-Ella o tuvo nada que ver- la defendí
-Edward -¿Estás enamorado de la Swan?- Me pregunto mirándome a los ojos.
-No lo sé mama, pero Bella no tuvo nada que ver en lo que le quisieron hacer a Tanya ni a los niños – De eso estaba seguro.
-Solo te prevengo, Tanya está muy enojada y su papa le lleno la cabeza de cosas, ahora tienes que reconocer que has tenido muy abandona a tu esposa por andar con tu amante- me recrimino.
-No ando con ella mama, estoy haciendo mis negocios y tanto ella como tu saben que mis negocios no se arreglan en un minuto, voy hablar con mi esposa – Salí de la cocina sin querer hablar más con mi mama, ahora tenía que ver que era lo que le había dicho el estúpido de mi suegro a Tanya.
Cuando entre a la habitación, Tanya estaba recostada en la cama con un libro en la mano.
-Hola mi amor – La salude como si mi madre no me hubiera dicho nada.
-Hasta que te acuerdas que tienes una esposa- Ella solo levanto su rostro del libro para reclamarme.
-¿Ahora qué te pasa?-
-¿De verdad me vas a preguntar eso Edward?, Cuanto tiempo pensabas que iba a tardar en enterarme que andas con las estúpida de Isabella Swan- me reclamo.
-¿Quién te dijo que ando con ella?- Yo seguía guardando la calma, tenía que medir muy bien el terreno de lo que le decía.
-No te hagas tonto Edward, sé muy bien que andas con ella, y sé que te fuiste a Colombia con ella- Me reclamo, se levantó de la cama para poder enfrentarme mejor.
-Mira Tanya, ella fue a Colombia porque tenemos negocios, también iban sus hermanos, no me fui en plan romance.- Le asegure.
-¿Andas o no con Isabella Swan?- Me pregunto directa.
-No, Tanya eres mi esposa, claro que no ando con ella- le dije y poco a poco me fui acercando para abrazarla.
-Mi padre me dijo que si andas con ella, que es tu amante desde hace mucho tiempo- Me conto Tanya con los ojos llenos de lágrimas.
-Tanya tu sabes que he tenido diferencias últimamente con tu padre, de verdad mi amor no ando con Isabella Swan, ni con ninguna otra- le asegure y me dejo darle un beso.
-Edward, no quiero que estés cerca de Isabella Swan, no me importa si tienes negocios con su familia, trátalos con su hermano, no quiero a esa mujer cerca de ti yo sé que ella te ama. – Me dijo.
-Amor tranquila- Dije abrazándola fuertemente. Estábamos abrazados cuando tocaron la puerta de la habitación.
Adelante –
-Perdón que los interrumpa, pero me puedes dar unos minutos Edward – Era Emmet.
-Si – Me gire a ver a Tanya – En un momento regreso – le dije y le di un beso en los labios.
-Fuimos al despacho y ahí estaba Jasper esperándonos.
-¿Qué es lo que pasa?- pregunte y me senté detrás de mi escritorio.
-Edward tu suegro te quiere traicionar – Me dijo Emmet
-Algo así me sospechaba, ¿qué fue lo que paso? Ya se me hacía raro que mi suegro le anduviera metiendo pendejadas a Tanya en la cabeza.
-Pues nos enteramos que tu suegro quiere hacer trato con los Atarea para quitarte poder, porque dice que estás haciendo los negocios a lo pendejo- Me explico Jasper.
-Aro ya está viejo para estas cosas y no entiende que el tiempo cambia, por el momento no voy hacer nada, pero quiero que lo tengan bien vigilado, no quiero más problemas con Tanya por la culpa de su padre.
-Hablando de Tanya, ella quiso mandar a uno de los hombres que la cuidan a que siguiera a Bella – Cuando Emmet me dijo eso sentí que la respiración se me iba.
-¿De qué chingados estás hablando?- Pregunte sin entender bien que era lo que me decían
-Que Tanya no es pendeja y ahorita nos enteramos a tiempo lo que quería hacer, pero su papa tiene hombres de confianza.- Emmet temía mucha razón.
-Mira Edward, yo nada más te digo que si Tanya se le sube el apellido a la cabeza le puede mandar dar un tiro a Bella y la verdad es que yo siento que alguien de aquí le está diciendo que haces y que no a tu mujer – Dijo Jasper
-Investiguen quien chingados se está atreviendo a traicionarme y con lo de Bella, creo que voy a tener que dejar se enfríen las cosas y después buscarla- Eso era lo que más me pegaba, dejar a Bella un tiempo.
Las operaciones seguían, yo seguía en contacto con James, cuando me tenía que reunir con el Bella no iba y lo agradecía, sabía que esa mujer podía hacer mi fuerza de voluntad flaqueara.
Bella me había estado buscando y yo no le contestaba, tenía que ser fuerte, Tanya había estado mucho más tranquila, eso me decía que nos vigilaban.
Estábamos en una de las casas de seguridad de la ciudad cuando mi suegro entre histérico.
-Cullen- Grito Aro.
-¿Que pasa Aro?, Tranquilo- Le pedí.
-Secuestraron a Tanya, los cabrones de Billy y Alistair tiene a mi hija- Grito.
-Tranquilo Aro, como chingados la secuestraron con toda la pinche seguridad que le puse- grite encabronado.
-No se Edward, pero tienes que recuperar a mi hija.-
-Jasper localízame a esos cabrones- Le ordene, el sabia donde llamarles.
-En cuanto tuvo la llamada me la paso.
-No mames cabron , yo te entregue a Marco , mi mujer que chingados tiene que ver en todo eso- Le dije a Alistair que era que había contestado.
-Pues las cosas cambian Cullen, quiero que nos pongas en bandeja de plata a James o me chingo a tu vieja- me contesto el pendejo.
-Te voy a matar cabron – grite.
-Tienes 24 horas para entregarnos al pendejo de James y si no lo haces tú mujercita se muere- Dijo el cabron y me colgó.
-¿Que te dijeron?- Me pregunto Aro.
-Quieren que les entregue a James Swan- le dije.
-Pues háblale a la puta esa que tienes por amante y dile que quieres ver a su hermano- El pendejo de Aro me estaba hartando.
-Las cosas no se hacen así Aro, necesito que te calmes, te prometo que tu hija te la traigo sana y salva.-Eso era más que una promesa un juramento.
-Salí a buscar a Emmet y a Jasper, necesitaba pensar cómo hacer las cosas.
-¿Qué quieres que hagamos?- Me pregunto Jasper.
-Necesitamos hacer una emboscada para atrapar al pendejo de James, ni modo que entremos en su casa – Sabia que si Bella se enteraba de Esto jamás me lo perdonaría.
-El sale todas las noches a buscar a los cabrones que mataron a Marco, asi que hay podemos darle el golpe- dijo Emmet.
-Se hará esta misma noche- dije sin pensarlo dos veces.
En cuanto nos avisaron que James había salido de su casa nosotros nos dispusimos a seguirlo, ya teníamos el punto donde lo interceptaríamos.
Todos se pusieron en posición y esperamos a que su camioneta se acercara más.
Cuando menos lo sintieron los guarros de James ya los teníamos controlado, James se bajó de la camioneta, lo más tranquilo posible.
-Así que eres tu Cullen- Dijo – No me extraña.- Dijo con una sonrisa, como si él ya se esperara esto.
-Me vas a tener que acompañar James- Le dije acercándome a él pero sin dejar de apuntarle.
-¿No puedes ser rápido?- Me pregunto con flojera.
-La verdad James es que estarían encantado de ser yo quien te meta el plomazo, pero no, ese gusto se lo llevaran tus cuñados.- le aclare.
-¿Alistar y Billy?, ¿ellos que tienen que ver?- Pregunto realmente sorprendido.
-Los cabrones secuestraron a mi esposa y me exigen tu cabeza- respondí.
-Mira esto es divertido, vas a matar al hermano de tu amante para salvar tu esposa- el muy pendejo pensaba que esto era divertido.
-Ya cállate cabron- le dije subiéndolo a la camioneta.
-Oye y que vas hacer cuando veas a mi hermana?- pregunto como si se tratara de cualquier -situación normal.
-No voy hablar de ella contigo.
-No, ella tampoco habla de ti conmigo, por eso le pegue la última vez que sé que se vieron- M dijo.
-¿Que tú qué cabron?- le pregunte apuntándole en la frente, sabía que eso era lo que él quería, que yo perdiera los nervios.
-Mira Cullen si crees que a mi preocupa o me asusta morir, estas pendejo, a mi lo que me importa es que dejo a Bella a tu merced, ella está enamorada de ti y tu solo la quieres para que caliente tu cama.- El muy cabron sabía que si seguía hablando de eso me iba a sacar de mis casillas.
-No te preocupes James, que te prometo cuidar muy bien de tu hermana- lo dije en tono de burla, pero de verdad no iba a permitir que le faltara nunca nada a Bella.
-No te confundas Cullen, el llevarte a mi hermana a la cama cuando tienes ganas, no es cuidarla, pero se que en el infierno nos veremos Cullen, y ahí me las cobrare todas. – El muy cabron me había dado en la madre sin un solo golpe.
Llegamos al punto que nos habían indicado y si ahí había otra camioneta,- Bueno James creo que aquí nos despedimos – Le dije con una sonrisa.
-Nos bajamos todos de las camionetas, pude ver que Tanya venía bien, asustada pero bien.
-Aquí este James, Alistair- Le grite al pendejo que tenía a mi esposa tomada del brazo.
-Que bueno que cumpliste Cullen, aquí está tu esposa- dijo el Soltándola.
Avente a James para que fuera con ellos, en cuanto tuve a mi esposa cerca lo abrece y no lo soltaba para nada.
-Edward Vámonos- Me dijo Jasper.
Estábamos por irnos cuando oírnos la detonación de la pistola. Gire mi rostro cuando vi que le habían dado un tiro en la cabeza a James.
-¿Su deuda queda saldada no? Les pregunte
-Si Cullen gracias por tu cooperación – se burló uno de ellos, como no quería discutir delante de Tanya con estos pendejos, nos salimos.
Nos fuimos directo al rancho, mis hijos se morían por ver a su mama y yo necesitaba pensar como decirle a Bella lo de su hermano.
Pero los hermanos Billy Y Alistair fueron mucho más cabrones, fueron y dejaron el cuerpo de James afuera de su casa.
Todo esto me lo habia informado Jasper con la gente que tenia infiltrada. Bella había salido a ver el cuerpo de su hermano.
Esa noche me marco y como el buen cabron que soy no le respondí, así que ella llamo a Emmet.
-Acabo de colgar con Bella- Emmet venía muy serio.
-¿Que te dijo?- Tenia ansiedad.
-Que alguien fue a tirar el cuerpo de James afuera de su casa, está desesperada y desconsolada. –Emmet me lo decía con lastima –¿Vas a ir al velorio?-Me pregunto mi hermano.
-Si, sé que no va a ir nadie, asi que alista a los hombres para ir- Le dije a mi hermano.
Cuando llegamos a casa de Bella solo estaban Alice, Victoria, Bella y los hombres que trabajaban para ella.
En cuanto me vio corrió a mis brazos – Shh tranquila – le dije acariciando su espalada.
-Que voy hacer Edward, me mataron a mis hermanos- Me rompía el corazón verla asi.
-Tranquila, no estás sola, te prometo que todo va a estar bien- Le dije y la abrace más fuerte.
-Fuiste tu cabron – Dijo Victoria que ya me venia apuntando con una pistola. Quite a Bella y ella se fue atrás de Victoria.
-Baja esa arma- Le dijo Emmet que ya había sacado la de el al igual que Jasper.
- Ni madres, tu mataste a Marco y James, tu los mataste Edward, si esta pendeja no es capaz de hacer nada yo si- Dijo refiriéndose a Bella.
-Tranquila Victoria, todos sabemos que fueron tus hermanos los que mataron a los hermanos de Bella- y hasta cierto punto no mentía.
-Te vas a morir Cullen, maldito hijo de puta- dijo Victoria, lo siguiente que vi fue a Victoria cayendo al suelo, Bella le había dado un balazo por la espalda –Esta pendeja si es capaz de hacer algo ,perra- Dijo Bella y le pego otro tiro.
-Bella cálmate por favor y dame la pistola- le pedí acercándome a ella.
Pero ella me apunto a mi – Dime la verdad Edward, ¿tu mataste a mis hermanos?- Me pregunto llorando.
-Bella, baja el arma, te juro que yo no mate a tus hermanos, te lo juro- le dije y me fui acercando a ella despacio.
Ella soltó el arma y yo la abrace, mi hermano recogió el arma y me dijo que se haría cargo del cuerpo de victoria.
-Quiero que estés tranquila, te prometo que todo se va a solucionar y si quieres venganza, la vas a tener- le prometí.
-Si Edward, quiero a esos perros sufriendo- me pidió ella- Quiero que sepas que yo me voy hacer cargo de los asuntos de James de ahora en adelante – me dijo seria.
-Lo se y te prometo que nada le va a pasar a tus territorios- Sabia que bella me dejaría manejarlos a mi.
-Mañana enterrare a James junto a Marco ¿Vas a estar conmigo?- Me pregunto
Le iba a decir que si, cuando mi teléfono comenzó a sonar – Bueno – Era Tanya.
Tanya Pov:
Estaba harta de toda esta situación, yo sabía que Edward tenía muchas amantes pero nunca había durado con ninguna, con la tal Swan ya llevaba mucho tiempo, era momento de que yo me encargara de esa puta.
Llame a Eleazar, yo sabía que aparte de ser el abogado de Edward el estaba enamorado de mi, y para ser honesta yo me sentí sola, Edward se iba por semanas y no le importaba lo pasaba aquí.
Me sentía prisionera en mi propia casa, cuando le dije a Eleazar que quería hablar con el me dijo que le diera una hora para llegar.
Ahh, que va a pasar ahora?
Recuerden dejarme su opinión, mil gracias.
