Bueno chicas, como lo prometi aquí esta el nuevo capitulio de, recuerden dejarme su opinión

Las quiero Anna

-Así que esta viva- le dije

-No te la vas a llevar de aquí Cullen, primero te mato- Me amenazo el pendejo Ruso.

-Nadie va a morir aquí hoy, y si Edward estoy viva y no gracias a ti o a tu esposa- me reclamo.

-Tenemos que hablar Bella- Le pedí.

-Bajen todas sus armas, no queremos llamar la atención y tengamos mil policías aquí- grito Bella.

-Bájenlas – ordene, el ruso hizo lo mismo con su gente.

-Bella, ¿Y Alice?- Pregunto Jasper ansioso.

-Ella está bien, está adentro, tranquilo ella también quiere verte- Le dijo bella con una sonrisa.

-Vámonos Bella, tenemos que hablar – Le dije.

-Ella no se va- Intervino Vladimir.

-Tu cállate cabron, me estas colmando- Le advertí.

-Se calman los dos, Vladimir, sabes que tengo que hablar con Edward y tu Edward no vengas aquí a gritar y sentirte el amo de todo porque no lo eres- Bella nos estaba poniendo en nuestro lugar a los dos.

-Bella por favor, tenemos que hablar- Le pedí lo más tranquilo que podía, pero me urgía poder tocarla, creerme que estaba viva.

-Está bien- ordeno a uno de los hombres que trajeran su bolsa y a Alice, Vladimir le rogaba que no fuera, pero sabía que Bella era terca y haría lo que ella quisiera.

-Voy a estar bien Vladimir, tranquilo- Le aseguro ella.

-Claro que va a estar bien, va a estar conmigo- Le dije.

-Te recuerdo que tu mujer la mando matar- El pendejo Ruso sabía que yo no podía decir nada de eso.

Cuando Alice salió, Jasper casi corre a su lado – Hola Alice- le dijo mirándola con adoración.

-Hola- Respondió ella tímidamente.

-Vámonos- Ordene. Tome a bella del brazo y la subí a mi camioneta, de pendejo la iba a dejar regresar con este ruso, así que di instrucciones para irnos al aeropuerto.

-Edward no voy a viajar contigo a ningún pinche lado- me dijo cuando vio que llegamos al aeropuerto.

-Lo siento Bella pero de mi lado ya no te vas- le dije la baje de la camioneta y la subi cargando al avión.

Cuando por fin despegamos me desabroche el cinturón de seguridad y fui a donde ella estaba sentada, me hinque frente a ella y solo la observaba.

-Me mataste- le dije recordando todo el dolor que había sentido durante este tiempo.

-Una de cal por las que van de arena Edward- respondió seria.

-No Bella, no sabes lo que me hiciste pasar- le dije.

-¿Qué querías que me quedara para ver como tu mujer me mandaba matar de nuevo?- Pregunto enojada.

-Me hubieras buscado bella, sentí que enloquecía, el día del atentando yo ya venía para acá, te había estado buscando como loco, yo te hubiera protegido- Ella no entendía que a mi lado jamás nada le pasaría.

-Si Edward me hubieras protegido de tu mujer, pero de ti quien me protege-

-No necesitas que nadie te proteja de mi.- No sabía porque me decía eso.

-Edward si alguien me puede hacer daño en esta vida eres tú- Dijo y sus ojos se llenaron de lágrimas.

Yo no resistí más y le desbroche el cinturón de seguridad, la jale y los dos quedamos abrazados en el suelo.

-Quise morirme Bella, no sabía cuánto era lo que sentía por ti ni cuanto te necesitaba, pero la vida me está dando una segunda oportunidad para tenerte- Le dije abrazándola.

-¿Cuándo es lo que sientes Edward?- Pregunto Bella llorando.

-Te amo Bella, eres el amor de mi vida y sé que soy un cabron, pero te juro que voy hacer hasta lo imposible por cambiar bella, te amo- Me sincere con ella y por fin pude volver a sentir sus labios.

-¿A dónde vamos?- Me pregunto con unas sonrisa.

-A mi rancho – La quería ahí.

-Tu familia no creo que este muy feliz con mi llegada- Ella le preocupa mi familia y a mí lo único que me preocupaba era llegar para estar juntos.

-No tiene por qué preocuparte nada, al que no le guste se puede largar de mi casa-

Todo el vuelo nos las pasamos entre besos y caricias tiernas, no paraba de aspirar su aroma, carajo sentía que mi corazón volvía a latir.

Cuando llegamos al rancho también iban llegando Jasper, Alice y Emmet ellos se habían venido en otro jet, mi madre salió de inmediato al ver que llegaban varias camionetas.

Isabella estas viva- Dijo mi madre sorprendida.

-Buenas noches señora Esme- Le dijo Bella de manera Educada.

-Me da gusto que estés viva, Edward sufrió mucho – Dijo mi madre.

-Bella y Alice se van a quedar aquí mama- Le informe.

-Si hijo, ahorita ordeno que les preparen unas habitaciones- sabía que mi madre no iba a aprobar que Bella durmiera conmigo, pero nada del mundo me iba a impedir tener a bella esta noche en mis brazos.

-Tranquila mama, Bella y yo nos quedaremos en la cabaña de atrás, me imagino que Jasper se llevara a Alice con el- Le informe, en un tono dándole a entender que no me importaba si le gustaba o no.

-Está bien, ordenare que les lleven comida- dijo mi madre y se metió a la casa.

Dimos unos pasos y salieron mis hijos, Nessie y Alec.

-Papa – Me llamo Alec. Bella y yo nos giramos y mis hijos se pusieron pálidos.

-Bella está viva- dijo Nessie como si hubiera visto un fantasma.

-Si , está viva y estaba muy escondida- les dije.

-Me da gusto saber que estas bien – Le dijo Alec.

-Nos apeno mucho lo que hizo mi mama- Le confirmo Nessie.

-Bueno tu mama y yo nunca hemos tenido una relación de amigas y ya no vale la pena hablar de eso- Sabia que Bella estaba incomoda con esta situación.

-Me da gusto que estés aquí con mi papa, el parecía un animal herido esperando morir- Le dijo Nessie y en un momento ya la tenía abrazada.

-Gracias- dijo Bella y le respondió el abrazo.

-Creo que quieren descansar y tienen mucho que hablar, así que los vemos mañana- Dijo Alec y tomo a Nessie y entraron a la casa.

-¿Tus hijos saben lo que paso entre tú y yo?- Pregunto Bella sorprendida.

-Cuando pensé que estabas muerta, mande que recuperarán tu cuerpo y los funerales se hicieron aquí, ya no me importaba si todo mundo se enteraba cuanto te amo- Le respondí.

-¿Y ahora que va a pasar?-

-No lo se Bella, pero lo que si se es que te quiero a mi lado siempre.

Entramos a la cabaña en cuanto cerramos la puerta jale a Bella para abrazarla y besarla como tanta falta me había hecho.

Prendí el fuego de la chimenea y ella se sentó frente a ella y yo acomode unos almohadones para estar más cómodos, ni siquiera tenía la necesidad de desnudarla y hacerla mia, lo único que quería era abrazarla, sostenerla entre mis brazos y que el maldito tiempo se detuviera.

-¿Puedo preguntarte algo?- Sabía que si lo preguntaba podría volverme loco.

-Dime-

-Estas con Vladimir?-Sabia que parecía un adolecente celoso.

-Si tuviera algo con el no estaría aquí contigo Edward- Me dijo como si yo fuera un niño.

-No te vuelvas a ir- Le dije mirándola a los ojos.

-No vuelvas a lastimarme.- Me pidió, sin decir más palabras ella me beso.

Poco a poco hicimos que la ropa desapareciera, sentirla por completo y de nuevo mía me llenaba el alma, las caricias y besos fueron el condimento toda la noche, bella entregándose a mi sin importar nada solo nosotros dos, a la luz del fuego de la chimenea, nuestros cuerpos sudados y nuestras respiraciones agitadas era todo lo que se podía oir.

Nos quedamos dormidos, desnudos con nuestros cuerpos entrelazados frente a la chimenea.

A la mañana siguiente nos despertaron unos toqui dos en la puerta, Bella se puso mi camisa yo solo me puse los pantalones y abrí para ver quién nos molestaba.

-Buenos días señor Edward, dice su mama que los esperan a desayunar – Me dijo una de las muchachas del servicio.

-Ahorita vamos- Le dije y cerré la puerta.

-Al parecer mi mama quiere que todos desayunemos en familia hoy- Le dije a bella cuando me senté junto a ella, se veía completamente hermosa con su cabellos castaño despeinado, mi camisa puesta y su carita adormilada, se veía completamente comible.

Nos arreglamos lo mejor que pudimos y llegamos al comedor, ahí ya estaban mis hijos, mi madre, Emmet y Rosalie.

Durante el desayuno todos tratamos de no hablar de temas incomodos, fue un desayuno un poco tenso pero tranquilo.

Cuando terminamos de desayunar, Bella me dijo que iria a darse un baño a la cabaña y yo me fui al estudio con Emmet que lo veía un poco impaciente.

-Que tienes Emmet, relájate- Le dije.

-Tenemos que ver vamos hacer con los rusos, tienes que hablar con Bella, ayer la reacción de Vladimir no m gusto nada y ese no se anda por la ramas- Me explico Emmet.

-Tranquilo, ese par de pendejos no nos van a decir que hacer o que no hacer, ya nos encargaremos de ellos cuando llegue el momento.-

-Edward sabes que no podemos empezar una guerra en este momento, las cosas se están poniendo cada vez más complicadas, es bueno que Bella este de nuestro lado, y no me malentiendas me gusta que estén juntos y todo, pero sabes que los policías andan atrás de nosotros y esos cabrones no nos quieran poner una trampa.- Dijo Emmet.

-Si Vladimir hace una pendejada de esas, no va a durar mucho, tranquilo, refuerza la seguridad y yo hablare con Bella- Le dije para tranquilizarlo.

-No he sabido nada de Jaspe- Me dijo Emmet con una sonrisa.

-No creo que sepamos nada del ni de Alice hoy. –

-Bueno pues no te entretengo más que tu damisela te espera en la cabaña- Dijo con una sonrisa mi hermano.

-No te quejes, que Rosalie ya hasta desayuna con la familia- Me burle.

-Sí, y se lleva bastante bien con Seth.- Me conto.

-Bueno hermano, pues ya conquístala y hazla una Cullen.-

Después de mi platica con Emmet, Salí a la cabaña donde estaba Bella, cuando entre ella ya estaba muy arregladita.

-No sé para qué te vistes si te voy a volver a desvestir- Le dije tomándola por la cintura.

-Lo siento, pero tengo cosas que hacer, aparte tengo que ir hablar con Vladimir- Me dijo retocándose el maquillaje.

-No tienes nada que hacer con ese pinche ruso.- le dije molesto.

-Mira Edward, si esta padre lo que paso anoche, y no te voy a negar que sigo enamorada de ti, pero eso no quiere decir que yo me voy a seguir dejando llevar por tus manipulaciones ni tus palabras bonitas.

-¿De qué hablas?- No estaba entendiendo bien lo que ella me decía.

-Pues tan fácil de que yo sigo con mis negocios y todo lo que yo tenía planeado, y que no voy a dejar de hacer tratos con Vladimir- Me respondió tranquila.

-¿Qué te pasa Bella, pensé que lo querías era estar conmigo?-

-Me has engañado tanto Edward que la verdad ya no creo que en tus palabras bonitas, hace unos días te estabas revolcando con Irina, ahora me tiene que demostrar que yo voy a ser la única en tu vida- Me pidió.

-Ayer te lo dije, te jure que iba a cambiar- Me recordé.

-No Edward a mí no me jures, a mi demuéstramelo- Me dijo, - Ya organice todo, mi gente de no debe de tardar en llegar por mí.

-No te estoy entendiendo Bella. – Me estaba comenzando a poner de malas.

-Como ya no tiene caso que me siga escondiendo voy a regresar a la casa donde vivía con mis hermanos, pero antes de hacerlo tengo que hablar con Vladimir, tengo muy buenos negocios con ellos y no me voy a dar el lujo de perderlos.

-¿Me estás diciendo que vas a seguir con el pendejo Ruso?- Le pregunte gritando.

-Ya te dije que no ando con él, y estas son ahora las reglas del juego Edward, si quieres jugar me vas a tener que demostrar que puedo confiar en ti, si no quieres jugar no hay problema tu sigues con tus múltiples viejas y yo hago mi vida por mi lado- Me advirtió.

-Está bien Bella, vamos a jugar el juego como tú quieres- Le dije.

-Ok , ya llegaron por mí, te aviso en cuanto este instalada de nuevo en la ciudad- Me dijo , me dio una largo y profundo beso y salió de la cabaña, esta mujer seria mi perdición.

Bella Pov:

Edward tenía razón, el juego se jugaría ahora como yo quisiera, sabía que el no había tenido nada que ver en atentado que su esposa loca me había hecho, pero Edward me había lastimado de mil formas diferentes y ya no podría seguir pisoteando mi dignidad, si realmente me quería me lo tendría que demostrar y ganarse de nuevo mi confianza.

Mis hombres me informaron que Vladimir y Stefan estaban en mi casa cuando llegue a ella, sabía que me esperaba un enfrentamiento con Vladimir, y lo último que quería era lastimarlo.

-Ellos llevan buen rato esperándola Señorita Bella.- Me informo uno de mis hombres.

Le di las gracias y entre a la casa, los dos hermano estaban sentados en la sala, se me hacía raro ver a Vladimir con una copa en la mano tan temprano.

-Bueno días- Los salude.

-Bella, por fin, pensé que Cullen te había hecho algo- dijo Vladimir y corrió a abrazarme.

-Tranquilo estoy bien – le dije separándome un poco de él.

-Bella sabes que ahora ya no estas segura, su esposa ya sabe que estas viva he intentara matarte de nuevo. – me recordó Estefan

- Me queda claro que Tanya en estos momento está pensando en cómo deshacerse de mí, pero no le será tan fácil, aparte es momento de que yo reaparezca necesito lavar mucho dinero y no puedo hacerlo escondida.- Ellos también tenían que entender que los negocios no se iban a manejar solos.

-Tienes razón, hay que tener mucho cuidado con eso o la policía te va a comenzar a poner en la mira- me apoyo Stefan.

-¿Volviste con Cullen?- pregunto Vladimir, se veía que tenía ganas de preguntarlos desde que me vio entrar por la puerta.

-Te voy a decir lo mismo que le dije a él, No voy a dejar de hacer negocios con él y no voy a dejar de verlo, pero tú eres importante para mi Vladimir. – quería ser lo más clara posible.

- Él te va a volver a lastimar- Me dijo molesto.

-Lo más probable es que sí, pero esta vez yo decido si voy a dejar que lo haga o no, el ya no tiene ese poder sobre mi Vladimir, pero un amor tan fuerte y profundo como el que yo que siento por Edwad no se pude en unos cuantos meses.- Le dije.

Bueno Bella creo que solo me queda decirte que siempre contaras conmigo y que el día que me digas que vas a matar a Cullen estaré encantado de ayudarte a desaparecer su cuerpo- me dijo Vladimir con una dulce sonrisa.

-Gracias y lo sé, - respondí y le di un abrazo.

-Bueno me da mucho gusto que las cosas entre nosotros sigan igual de bien, sabes que siempre contaras con nosotros Bella- Me confirmo Stefan.

-Lo sé y ahora más que nunca necesitamos hacernos de más territorio, necesitamos controlar más cosas- me dije.

-¿Estás pensando en desbancar a Edward Cullen?- Me pregunto Stefan.

-No, aun no – Era vedad aún no estaba en mis planes quitarle territorio a Edward.

Bueno hermosa es momento de que nosotros nos retiremos, nuestra gente ya encontró una casa de seguridad y tenemos que ir a instalarnos.- Vladimir siempre tan caballero.

-Muchas gracias por todo y pronto estaremos en contacto- les asegure.

La verdad es que las cosas salieron mucho más fáciles de lo que yo imaginaba.

Vladimir Pov.

En cuanto nos subimos a nuestra camioneta comencé a despotricar en contra de Edward Cullen.

-Cálmate Vladimir, hiciste bien en no ponerte así delante de Bella- dijo Stefan.

-Maldito hombre pero juro que encontrare la manera de quitarlo de en medio el no merece a una mujer como Bella- Estaba que explotaba de rabia.

-Vladimir, piensa con la cabeza, no con el corazón, porque si no lo haces comenzaras hacer las mismas estupideces que hace Cullen- Mi hermano siempre tenía razón.

Estaba por contestarle algo cuando mi celular comenzó a sonar – Bueno- conteste enojado. – ¿Cómo consiguió mi número telefónico?- Pregunte extrañado al saber quién era. – Este bien, ahí nos vemos- Respondí y colgué.

-¿Quién era hermano?- Pregunto extrañado Stefan

-Una persona que tal vez me ayude a que todos mis planes se lleven a cabo sin ni siquiera meter un solo dedo- Le dije sonriendo.

Como un buen caballero que soy llegue a la cita puntual al café donde me había citado.

-Me imagino que usted es Vladimir Ivanov – Dijo una mujer acercándose a mí.

-Sí, mucho gusto- La salud y la invite a sentarse.

-Como sabe yo soy Tanya Cullen- Me dijo, era una mujer muy hermosa, pero ni cerca le llegaba a mi Bella.

-Sí, lo sé, por eso me extraño aún más su llamada- Fui sincero. Era mejor que desde ahorita quedaran las cosas claras.

-La verdad es que no sé qué le ven a la insignificante de Isabella Swan, pero la muy desgraciada es como un gato tiene siete vidas- Dijo la mujer esta.

-Mire señora, a mí no me importa la opinión que tenga de Isabella, pero me imagino que le duele que su marido lloro como condenado cuando la creyó muerta y a usted la trato como una leprosa ¿no? – No iba a permitir que nadie hablara mal de Bella, - Ahora que yo sepa usted ya no es la mujer de Cullen- Le eche mas limón a la herida.

-Siempre seré su esposa- Me dijo orgullosa.

-Una cosa es ser la esposa y otra la mujer, y para mujer quiere a Bella y eso a usted la esta matando- me burle.

-No creo que lo que me mate o no a mí, le importe a usted, lo que a los dos nos importa es que esos dos no estén juntos- Me dijo casi echando chispas del coraje.

-Y como planea soparlos esta vez, poniendo una bomba en al auto de Edward?- Me burle aún más.

-No con algo mucho más fácil y mucho más efectivo- Dijo segura.

-¿Me tiene intrigado?-Dije con fingido interés.

-Simple, diciéndole a Bella que Edward Cullen mato a sus dos hermano- Me solo la mujer esta.

-¿Qué dijo?- Pregunte ahora sí bastante interesado.

-Que tengo pruebas de que Edward mando a matar primero a su hermano Marco en un burdel de mala muerte y el que dio el tiro de gracia fue Jasper y a James, Edward lo entrego para que lo mataran los hermanos de Victoria.- Dijo con una sonrisa.

-¿Está segura de lo que está diciendo?- pregunte consternado, sabía que Cullen era un cabron, pero hacerle algo a si Bella no lo podía creer.

-Claro que estoy segura, y si usted es inteligente sabrá aprovechar esta información – Me dijo, sin decir una palabra más salió se levantó y salió del lugar.

Yo de inmediato salió para mi casa, tenía que hablar con mi hermano Stefan referente a lo que ahora sabia del Edward Cullen.

Cuando llegue a mi casa, mi hermana Irina estaba ahí –Buenas noches bonita- Le dije saludando a mi hermana.

-Hola hermanito, ya hable con Stefan y me puso al tanto de que Bella y Edward pasaron la noche juntos- Dijo mi hermana molesta.

-¿De verdad te interesa este hombre tanto?- No sabía qué demonios le veían

-Sí, me interesa mucho y lo quiero para mí, no me interesa lo que se tenga que hacer, yo sé que tú quieres a Bella y yo lo quiero a el- Irina siempre conseguía lo que quería.

-Pues si me ayudas, te prometo que después de que Bella termine con Edward, el correrá a ti como un niño asustado- Le prometí.

-Claro que te ayudo eso no tienes ni que preguntarlo- Me dijo mi hermanita.

-El muy cabron de Cullen, mato a los hermano de Bella- Le solté.

-¿Qué?, - Pregunto sorprendida.

-Sí, ahora lo que necesitamos es que Bella se entere pero que sin que nosotros metamos las manos- Sabia que el idiota de Edward haría hasta lo imposible para negarlo, pero esta era mi oportunidad de separarlos para siempre.

-¿Y que es lo que vas hacer?- Pregunto mi hermana.

-Tenemos que buscar a quienes mataron a James, Bella aún tiene sed de venganza y yo se la voy a dar.

Recuerden que no pueden matara a la autora, por fis,

Las quiero