Hola, ya estoy aquí, perdón por haber tardado un poco en actualizar, pero el trabajo me tuvo como loca, pero ya estoy aquí con un nuevo capitulo.
Mil gracias por todos sus comentarios, recuerden que esta historia esta inspirada en la de El Señor de los Cielos, pero no es estoy siendo fiel a la historia , no soy tan mala jajajaja.
Bueno pues no las aburro mas y recuerden dejarme su opinión.
Las quiero
ANNA
Edward Pov:
Después de que Bella se había ido, mis hijos me fueron a buscar a la cabaña, la verdad es que no sabía si estaba listo para dar todas las explicaciones que ellos me pudieran pedir.
-Hola papa – Me saludo mi princesa Nessie.
-Hola pequeña – Le di un beso a mi princesa.
-¿Por qué se fue bella?- Me pregunto Alec
- La verdad no sé muy bien que va a pasar con nosotros- Les dije honestamente.
-¿Tan mal fue? –Pregunto Nessie.
-No la verdad es que pensé que ella estaría conmigo pero al parecer su loca cabeza tiene otras ideas- Les explique, tampoco quería dar detalles específicos de que habíamos pasado una noche maravillosa.
-Papa, espero no te ofendas por lo que te voy a decir, pero el culpable de todo esto eres tu, la verdad esperabas que Bella te siguiera siendo fiel después de todo lo que ha pasado, mira papa, Alec y yo nunca nos hemos metido en tu vida, pero si un hombre me tratara como tu la has tratado a ella te aseguro que ya le hubiera metido un tiro- En ocasiones odiaba que mi hija fuera tan inteligente.
-Lo Nessie, pero mi relación con Bella siempre ha sido complicada y llenada de Matices con ella nunca ha podido ser estable- Les conte.
-Pues como querias que fuera estable si tu te la pasas de mujer en mujer papa, por eso es que también entendemos que mi madre se haya enrredado con Eleazar- Me explico Alec.
-Mira papa, nosotros no juzgamos ni tu comportamiento ni el de mi madre, lo único que no nos late es como están haciendo las cosas, si mi mama quería estar con otro hombre que padre, esta bien, pero no tenía por involucrar a Emily en todo esto y mucho menos tratar de matar a Bella, este asunto es entre mi mama y tu- Me Dijo Nessie.
-Hay rumores muy fuertes de que tu tienes una relación con Irina Ivanova, la hermana del ruso que quiere a Bella – Me conto Alec.
-¿Cómo saben eso?- Pregunte sorprendido.
-Papa, Alec y yo salimos y escuchamos cosas, lo mejor que puedes hacer es que si de verdad quieres estar con Bella, es terminar tu etapa de mujeriego – Me dijo tiernamente Nessie.
-Lo se Nessie, pero no es fácil cambiar, hija- En estos momentos es cuando me daba cuenta del gran amor que mis hijos me tenían.
Después de hablar con ellos, sabía que tenía que ponerme en los negocios, quería reunirme de nuevo con Jacob y su gente, y más que nada hacer buenas alianzas con Bella, sabia que podíamos llegar a ser los dueños del mundo.
Me reuni con Emmet por la tarde, ya había decidido que mañana mismo saliéramos para la ciudad, los negocios no podían esperar más y tampoco me podía dar el lujo de descuidar a Bella.
Jasper Pov.
Por fin estaba a solas con Alice y no tenía ni la más remota idea de que decirle, pero lo importante es que estábamos juntos.
-¿Que hacemos aquí?- Pregunto Alice nerviosa.
-Esta es mi casa, ¿Espero que no te moleste?-La verdad es que no sabía que decirle.
-No, es muy bonita- Dijo la verdad es que no tenía nada, era bastante simple, nunca me había esforzado por hacerla más un hogar.
Alice se sento en la sala, que realmente solo había unos sillones y una mesa en el centro
-¿Te ofrezco algo de tomar?, aunque la verdad es que solo tengo tequila- dije nervioso.
-Un tequila está bien- dijo apenada.
De inmediato me fui a servir los tequilas y en el camino me tome uno para agarrar más valor.
-Espero no estarte causando muchas molestias, sé que Bella se va a quedar con Edward.- Dijo cuándo me vio llegar con los tequilas, ella no entendía que el más feliz de que ella estuviera aquí era yo.
-Para mí no es ninguna molestia que estés aquí, al contrario me hace muy feliz- dije tomando mi segundo tequila al hilo.
-Sé que les causamos muchas molestias cuando creyeron que estábamos muertas- ¿Molestias?, no esa no era la palabra correcta, la palabra correcta era dolor.
-No Alice, no fue molestias lo que causo el saber que habías muerto- Dije recordando el dolor que sentí cuando vi llegar el cajón donde se suponía venia ella.
-¿Estás enojado conmigo? – Preocupada
-Nunca podría enojarme contigo Alice – Era verdad, ella era el centro de mi vida.
- ¿Por qué me dices eso?- Pregunto mirándome fijamente.
-Por qué te amo Alice, porque hace años me enamore de ti a primera vista, te vi por primera vez en el racho de tus padres, pero Marco Swan llego primero y tu padre ya había decido – Me sincere con ella.
-¿De verdad? – Pregunto soprendida.
-Si Alice, y todo el tiempo que pasaste con Marco Swan yo lo odie con toda el alma, y lo odie aun más cuando vi cómo te trataba estando en Colombia, cuando me entere que Tanya te había mandado matar, enloquecí, de hecho el funeral que les habíamos hecho le apunte, estaba dispuesto a matarla, esperando que Edward me diera un tiro y asi poder alcanzarte – No valía la pena que le siguiera ocultando mis sentimientos.
- ¿Jasper porque nunca me dijiste lo que sentías por mí? –Me dijo entre enojada y sorprenida.
- Porque sé que eres una mujer de una sola pieza y mientras estuviera con Marco no lo ibas a traicionar. – Sabía que Alice era asi.
No resistí mas y me acerque ella, nuestras miradas no se despegaron un segundo el uno del otro, en el momento en que nuestros labios se tocaron, sentí que estaba vivo, por primera vez en mi vida sentía que mi corazón latía de nuevo
No sé cuánto duro el beso pero para mí fueron segundos, pero los segundos más hermosos de mi vida.
-Yo siempre me sentí atraída hacia ti – Me confeso.
-Me da gusto porque nunca te voy a dejar ir de mi lado Alice, dame una oportunidad de demostrarte cuando te amo y que a pesar de dedicarme a lo mismo que a Marco, yo no me parezco a el – Le aclare.
- Jasper, yo sé que no te pareces en lo más mínimo a Marco, no tienes que demostrarme nada – Dijo acariciando mi mejilla.
- No te imaginas lo que eres en mi vida – Ya no resistí mas y la volví a besar.
Pero ella no se merecía que le hiciera el amor en un sillón, ella se merecía que venerara su cuerpo, que se le tratara como lamas delicada flor.
La tome en brazos y la lleve a mi sencilla habitación, la puse delicadamente en la cama – Quiero que sepas que jamás había estado una mujer aquí – Le aclare.
-Lo sé – Dijo y volvió a besarme.
Lentamente fui desprendiéndola de su ropa, su cuerpo era un templo para mí, un templo maravilloso y único.
Comencé a besar su cuerpo desde la punta de su pie derecho, subiendo por su pantorrilla, cuando deposite un beso en su rodilla le dieron cosquillas, subí por su muslo aspire el delicioso aroma al pasar cerca de su centro, la respiración de Alice, era cada vez más agitada.
Bese su cadera, su vientre completamente plano, pero esperaba que algún día ella me concediera el honor de tener un hijo conmigo.
Subí a su estómago donde me entretuve un poco con su ombligo, seguí mi recorrido por en medio de sus pechos hasta llegar a su cuello y terminar con un delicioso beso en sus labios.
-Hazme tuya Jasper- Me pidió.
Ella me ayudo a quitarme mi ropa – Me encanta tu cuerpo – Me dijo. Sus manos acariciaban delicadamente mi piel, repartía tímidos besos en mi pecho.
Yo quería hacerle el amor con el alma no nada más físicamente, quería que ella entendiera un poco aunque fuera de lo que ella era mi vida y lo que yo la amaba.
Durante toda la noche nos entregamos el uno al otro, hacerle el amor había sido la experiencia más intensa de mi vida, Alice se entregó a mi sin reservas y yo me entregue a ella en cuerpo y alma.
Todo lo que yo era o tenia ahora y siempre le pertenecia a ella.
A la mañana siguiente, Alice recibió la llamada de Bella diciéndole que se había regresado a la ciudad, que todo había salido bien, pero que tenían que retomar los negocios, Alice le dijo que estaba conmigo que no se preocupara, y ella en cuanto pudiera se reuniría con ella en la ciudad.
Eso me lleno de alegría inmensamente, porque eso quería decir que Alice no se quería separar de mí.
Me levante de la cama sin cubrir mi desnudez, pero al ver que Alice se sonrojaba decidí ponerme aunque sea.
Sabía que aunque no tenía muchas cosas en la cocina, podría hacer algo para desayunar, así que pique un poco de fruta, hice unos huevos y pan tostado, quería tener mil manos para apurarme más.
Coloque todo en una charola y le lleve el desayuno a la cama, ella me sonrió de tal manera que sentía que el corazón se me paralizaba.
-Quien me iba a decir que el peligroso Jasper, sería un todo un romántico – Dijo.
-Aunque no lo creas la seducción y el romanticismo también son peligros – respondí sentándome junto a ella.
-¿Por qué?- Pregunto comenzando a comer su fruta.
-Porque si tú te fueras me matarías – Era la verdad no tenía sentido hacerme el fuerte con ella, sui de sobra sabía que había llorado como un niño pequeño cuando creí que había muerto.
-Jamás Jasper, ¿Por qué tardaste tanto en llegar?- Pregunto con una sonrisa.
- Me disculpo señorita – Respondí de inmediato.
- No lo hagas de nuevo – Cuando me dijo eso, sabía que me estaba entregando su vida como le había entregado la mía.
Lo único que me daba un poco de miedo era saber cómo iba a reaccionar Alice si se enteraba que nosotros habíamos matado a los Swan, habíamos matado a los hombres que habían sido de su familia mucho tiempo.
Vladimir Pov
No descansaría hasta encontrar a los hermanos de Victoria la mujer de James Swan, tenía que encontrarlos, aunque me preocupaba que se enteraran que Bella había matado a su hermana tratando de defender a Edward Cullen, pero no sería difícil hacerles creer que la muerte de esa mujer también era obra de Cullen.
Tenía a todos mis hombres buscando a esos desgraciados por todos lados, tenía que armar un plan para que Bella supiera la verdad de lo que había pasado en realidad con sus hermanos.
Irina, se iba a estar encargando de que a Bella se le desataran los celos, era bien sabido que Cullen no sabía mantener sus pantalones arriba.
Y cuando eso pasara yo me encargaría de consolar a Bella, ella se merecía un hombre que solo la amara a ella, que no estuviera con mil mujeres, porque Bella era mucho más que todas juntas.
-¿Estefan por qué estas molesto?- Después de que habíamos hablado con Bella mi hermano estaba muy enojado.
-¿No te diste cuenta que Alice no estaba?- pregunto casi echando humo por los ojos.
- ¿No me digas que te gusta? – Pregunte sorprendido.
-Pues claro que me gusta, Alice es el tipo de mujer que cualquier hombre quiere para madre de sus hijos, y estoy segura que esta con el gato de Cullen el tal Jasper – Dijo mi hermano.
-Hermano piensa que les durara poco el placer de estar con ellas, no podemos hacer nada estúpido y perder la cabeza como Cullen – Sabia que Stefan quería matar a Jasper, pero no nos convenía en este momento.
Tenía que encontrar a esos hombres pronto.
Edward Pov:
Cuando regresamos a la ciudad lo primero que hice bajando del avión fue llamar a Bella, necesitaba verla, mis hijos se habían venido conmigo y Emily se había quedado con mi mama en el rancho, Alice también había regresado con nosotros, aun no había podido hablar con Jasper de como habían quedado las cosas entre ellos.
Emmet y Rosalie al parecer ya tenían mejor relación, se había hecho mucho escandalo con su desaparición pero al parecer ya lo habían olvidado, ya casi no se escuchaba nada de ella en los medios.
También tenía que encargarme de otra cosa, Emmet me había dicho que el hijo de una rival de antaño estaba ganando terreno en el país y que en varias ciudades de estados unidos donde nosotros no repartíamos ese cabron era el que tenía esos territorios, Nahuel , el hijo de Benjamín, un tipo al que tuve que matar cuando nos traiciono.
Ahora si no había nada que me distrajera de los negocios, con Bella a mi lado todo estaría bien.
Nessie Pov.
Era la primera vez que viajaba con mi papa, yo sabía muy bien que el ser una Cullen era peligroso, pero no cambiaría mi vida por nada, quería dedicarme al negocio.
Por eso admiraba tanto a Bella, ella siempre se ha sentido orgullosa de su familia y de lo que hacen, mi madre siempre la crítica y habla mal de ella.
Pero en ocasiones mi madre me desespera, mi abuelo era un narco al igual que mi padre y que Bella, y ella siempre disfruto de los beneficios que eso le daba, y ahora viene a darnos clases de moral, como dice mi padre, para morir nacimos ¿no?
Sabía que Bella me entendería cuando le dijera que quería entrar al negocio de la familia, sabía que tendría que esforzarme mucho y aprender muchas cosas, pero haría lo que fuera necesario para ser una grande del negocio.
Había escuchado algunas conversaciones, acerca de que mi padre estaba teniendo problemas con un tipo que quería adueñarse del negocio de mi papa.
Sabían quien era de nombre y de que familia venia, pero realmente el rostro no se lo conocían sabía que si yo lograba traerle ese tipo a mi papa, me comenzarían a tomar enserio y no como una niña.
Alec y yo éramos realmente unidos, así que esta coche me dijo que quería que lo acompañara a un bar, la verdad es yo casi nunca salía, así que no lo pensé mucho y Salí con él, mi padre al ver que iba con Alec no dijo nada.
Asi que me puse toda sexy, esperaba que mi padre no viera antes de salir o me regresaría a cambiar.
Sabía que tenía 16 años, pronto cumpliría los 17 y necesitaba que me comenzaran a tomar enserio.
Me fui con Alec y con toda la guardia con la que siempre salíamos llegamos a un Bar que se veía bastante bien, tenía música en vivo, era obvio que ya conocían a mi hermano y no me pidieron identificación para entrar.
Me di cuenta que mi hermano estaba interesado en una de las meseras de ese Bar y que el muy cabron me había traído para darle celos a esa chica que parecía que quería matarme con sus ojos.
Pero no entendía como era que no se daba cuenta del parecido entre Alec y yo.
-Eres un cabron – Le dije a Alec, me daba miedo pedir una bebida, que tal si la chica esa me envenena.
-¿Por qué dices eso? – Pregunto el muy cínico sorprendido.
- Alec de verdad piensas que no me doy cuenta que esa chica, la mesera rubia quiere contigo y que le estas dando picones conmigo – No podía creer que mi hermano me considerara tan idiota.
- Eres demasiado inteligente para ser tan chiquita – Se burló en tonto de mi hermano.
- Alec, por que no vas y hablas con ella, es más fácil que traerme a mi ¿no crees? –
- Lo intente una vez y me mando al demonio – Cuando me dijo eso me sorprendí, pero como yo me quería pasar la noche sentada junto a mi querido hermano dándole picones a una mesera, tenía que hacer algo.
Me levante y fui a donde estaba la mesera, en cuanto llegue junto ella, puso una pose de como si me fuera a atacar.
-Soy Rennesme Cullen y el – Dije señalando a Alec – Es mi hermano Alec, el por alguna razón que yo desconozco está interesado en ti, aunque te repito no entiendo por qué, el me dice que no quieres nada con él, te lo pregunto por última vez, mi hermano te interesa o no? – Pregunte molesta.
-Eso entre tu hermano y yo – Dijo enojada.
-Mira mesera, no te pregunte si yo podía meterme o no, te hice una pregunta muy sencilla, te interesa mi hermano o ¿no? , si no te interesa por mi mejor, me encargare de que la mesa donde está sentado este llena de mujeres hermosas en dos segundos, pero si te interesa ve y habla con el, porque corres el riesgo de que yo me convierta en una piedra en tu zapato y te juro que puedo ser una piedra muy dolorosa- Dije.
- Alec me gusta desde hace mucho, pero es bien sabido lo mujeriego que es – Me respondió la tipa esta ya sin ser tan altanera.
- Bueno pues tu sabrás, yo te advertí lo que pasa – No quería hacerme confidente o amiga de esta tipa si mi hermano no iba enserio con ella.
La deje ahí parada y fui al tocador Salí dispuesta a decirle a Alec que me iba, cuando iba para la mesa, me lleve la grata sorpresa de que la mesera esa estaba en la mesa con mi hermano. La verdad es no tenía corazón para interrumpirlo, hace mucho que no le veía esa bonita sonrisa que tenía el.
Fui a la barra y pedí una limonada – ¿Por qué una mujer tan hermosa está sola?– dijo una voz a mis espaldas.
Me gire para verlo y la respiración se me fue, mi mente se puso completamente en blanco y sentí que mi corazón se salía de mi pecho – Permíteme presentarme, soy Nahuel- Dijo ese hermoso hombre, su mirada me tenía completamente hipnotizada. Algo en mi cabeza hizo clic al procesar su nombre Nahuel.
¿El era el hombre que mi padre buscaba? ¿O era una coincidencia de nombre?.
-Mi nombre es Nessie – Dije después de despertar de letargo.
-¿Me permites invitarte una copa? – Pregunto el.
- Claro, porque no – respondí y camine con él para irnos a su mesa.
De verdad esperaba que no fuera una cruel broma del destino, esperaba que el no fuera el hombre que mi papa buscaba.
Bella Pov.
Después de arreglar unas cosas, hoy vería a Edward en la noche, o más bien dicho pasaría la noche con él, pronto tenía que hacer una cita con mi ginecólogo para que me cambiara mi implante, aun no quería embarazarme y con el implante estaba protegida.
Me puse súper sexy para ir a vera Edward, sabía que había venido con sus hijos Alec y Nessie, aún me sentía un poco incomoda con la situación con ellos.
Estaba por llegar a la casa de Edward cuando sonó mi celular, estaba tentada a no responder la llamada era Vladimir y no quería tener una pelea con él, pero también éramos socios en los negocios.
-Hola Vladimir – Lo salude
- Bella te tengo una excelente noticia – Me dijo extasiado.
- ¿Qué pasa? – Pregunte sorprendida por su tono de voz.
- Tengo a los malditos que mataron a tus hermanos – Cuando me dijo eso casi se me cae el teléfono.
- ¿Dónde están? – Pregunte, Me dio la dirección de donde se encontraban y le di la ordene a mi chofer de que nos fuéramos.
- Voy para allá – Sin decirle otra cosa colgué el teléfono, de inmediato llame a Alice y me dijo que ella también quería acompañarme.
Alice y yo llegamos al mismo tiempo, Vladimir y Stefan estaban afuera esperando nuestra llegada.-
-Bella deja que yo me encargue de este asunto por favor, no creo que sea conveniente que hables con esos perros – Me dijo Vladimir preocupado.
-No, su muerte es mía – Grite furiosa.
Entramos a la bodega donde los tenían, y ahí estaban los malditos de Alistar y Billy, los estúpidos hermanos de Victoria.
-Malditos perros – Dije, los tenían amarrados a unas sillas y bastante golpeados. – Mataron a mis hermanos por culpa de la puta de tu hermana – Les grite.
- James se llevó a Victoria- Me grito Alistair.
- Tu hermana era una puta, que solo quería que alguien se la llevara lejos de los pendejos y perdedores de sus hermanos – Victoria siempre hablaba así de ellos. – Pero van a pagar la muerte de mis hermanos – Dije llena de todo el dolor que tenía por sus muertes.
-Traigan las navajas – Ordene.
-Bella estos no valen la pena que te ensucies – Me pidió Alice nerviosa.
-A parte, nosotros no lo hicimos solos, eres tan estúpida que no tienes ni idea de quien nos ayudó a acabar con tus pendejos hermanos – Me grito Billy.
-¿De qué chingados estás hablando pendejo?- Le grite de vuelta,
-Bella lo mejor es nosotros nos encarguemos de esto?- Intervino Stefan, ellos sabían que era lo que pasaba y no me lo querían decir.
- Rocíalos de gasolina – Ordene a uno de mi hombres. – Les juro que si no hablan, van a sufrir mucho y voy hacer que mueran de dolor, que mueran en la locura porque ya no aguantan más sufrimiento – Les advertí.
- Te faltan agallas – Me respondió Alistair, yo solo sonreí, llame a mi hombre de confianza, él sabía muy bien lo que tenía que hacer.
Prendió una parte del cuerpo de Billy, el pendejo gritaba de dolor, de inmediato lo apago con extinguidor y Billy se quedó en un grito de dolor.
-Te lo pregunto una vez más pendejo o sigues tú, ¿Quién demonios los ayudo?- Le pregunte.
-Nosotros le disparamos a Marco, pero el que le dio el tiro de gracia fue Jasper uno de los hombres de Edward- Dijo el pendejo.
-¿De qué hablas? – Pregunto Alice consternada.
-Estábamos esa noche en el burdel y nos topamos con él, nos dijo que donde estaba Marco y él nos ayudó, pero nos pusimos nerviosos y el tiro que le dimos no le hizo nada así que Jasper termino el trabajo por nosotros- Dijo nervioso.
-¿Edward no sabía de esto verdad?- Pregunte rogando a dios que me dijeran que no.
- Claro que si, Cullen nos entregó a James porque nosotros teníamos secuestrada a su esposa a la hija de Aro a Tanya – Cuando dijo eso, sentí que el mundo se me caía en mil pedazos, mi corazón se estaba rompiendo por completo.
-Mudo – Así le decía a mi hombre de confianza. – No los mates, enciérralos yo te diere cuando matarlos y los mandaremos de regalo – Dije llena de coraje.
Me gire a donde estaba Vladimir y Stefan - ¿Ustedes sabían que Edward había matado a mis hermanos?- Pregunte casi histérica.
-No bella cuando los comenzamos a golpear ellos nos dijeron eso, porque eso no quería hablaras con ellos – Me dijo Vladimir.
En este momento necesito pensar Alice y yo salimos de ahí, mi celular no dejaba de sonar, era Edward, no podía creer que el muy maldito había mandado matar a mis hermanos, era una cabron que no se cansaba de burlarse de mí, no se cansaba de humillarme.
-No puedo creerlo, me acosté con Jasper, ¿qué mente retorcida es? – Dijo Alice.
-Son unos malditos Alice, unos desgraciados pero Cullen me las va a pagar- Dijo tratando de control mi llanto.
Cuando llegamos a mi casa ordene que la seguridad se reforzara al máximo, que si Edward o alguien de la gente de Cullen venían no los dejaran pasar.
Alice no se encontraba mejor que yo, le di la orden al Mudo de que matara a esos cabrones y se los enviara a Edward, el sabría en ese momento que yo sabía que él había matado a mis hermanos, y sabia de sobra que la guerra la tena declarada.
Pov Nahuel
Era momento de comenzar a dar mis golpes fuertes, sabía que sacar a Edward Cullen del negocio sería muy complicado, pero no imposible, era momento de comenzar una guerra entre carteles, yo ahora sería el amo y señor.
Creo que las cosas complicaron un poco para nuestros protagonistas o ustedes que opinan?
Plis recuerden dejarme sus comentarios.
Los quiero.
