Chicas ya estoy aquí con un nuevo cap, esperando que les guste mucho, y para que vean que en la vida todos reciben lo que merecen jajaja.
Chicas quería decirles que entre a un concurso que se llama y espero se puedan pasar por la historias para que me digan que les parece.
También quería avisarles que ya se acerca el final de La Princesa Loca, si como lo oyen , juro que casi me da un ataque cuando decidí que era momento de terminarla, pero bueno espero que se pasen para verla.
Bueno no las aburro mas y las dejo con lo importante, no sin antes agradecerles todos sus comentarios , sus alertas y sus favoritos.
Las quiero
ANNA
Bella se puso pálida, yo no dejaría que nada ni nadie arruinara nuestra boda, bella estaba a punto de ponerse a llorar, me iba a levantar cuando vi que Rosalie y Alice ya se habían levantado iban directo al lugar de Tanya.
-Conozco a Edward desde hace mucho años la mayoría de la gente que nos vio juntos, pensó que el y yo terminaríamos casados- dijo levantando la copa- pero no, es una situación extraña, ya que muchos de aquí no saben realmente quien es la hermosa bella swan, mejor conocida ahora como la princesa bella, - dijo con burla y tomo un trago de su bebida.
-Es demasiada larga de contar la historia no crees tany-le dijo Rosalie poniéndose a su lado.
-Y bella y Edward quieren brindar por su futuro no por su pasado- dijo Alice que se había puesto del otro lado de tanya.
-Aparte creo que es hora de el brindis- dijo Rosalie levantando se copa.
-Salud- dijo Alice , toda la gente dijo salud y bella y yo no quitábamos la vista de encima de donde estaba tanya, discretamente nótese el sarcasmo Rosalie tiro la copa de vino tinto sobre Tanya, y su vestido blanco, vi de reojo que bella sonreía, tanya comenzó a hacer escándalo pero Alice y Rosalie la sacaron y le comenzaron a decir a la gente que tanya estaba ebria.
La gente comenzó a comentar y la prensa estaba seguro mañana lo sabría, pero todo mundo diría que es verdad que Tanya estaba completamente ebria.
Después de algunos minutos Alice y Rosalie regresaron al salón, las dos venían un poco despeinadas , pero nos sonrieron y la verdad es que no quise preguntar que era lo que había pasado.
Mi hermano Emmet parecía perrito faldero atrás de Rosalie, y la rubia lo trataba como si fuera el hombre mas aburrido sobre la faz de la tierra y Alice no se quedaba atrás, ella nada mas le decía a Jasper quiero para que mi hermano le dijera cuando y cuantos.
La fiesta fue hermosa pero yo lo que quería era estar con mi bella, quería hacerle el amor como era debido y ahora como mi esposa.
Cuando por fin llego el momento de salir para irnos al aeropuerto mi familia nos iría a despedir, nos iríamos en un auto descapotable para saludar a toda la gente, sabíamos que ya faltaba menos para que por fin estuviéramos solos.
Y no fue asi el dichoso camino al aeropuerto que por lo regular dura 15 minutos duro una hora, yo quería acelerar y llegar al avión y despegar y asi poder comerme a mi esposa a besos, pero sabia que mucha gente llevaba horas aquí parada solo para saludarnos.
Cuando por fin llegamos al aeropuerto, los padres de bella y los mios nos despidieron casi no le doy oportunidad a sus amigas de decirle adiós por que la quería arrastrar al avios, cuando por fin estuvimos solos en el avión, ya que nos iríamos en un avión privado deje que el avión despegara, en cuanto lo hizo me quite el cinturón de seguridad fui al asiento de bella hice lo mismo con el de ella y la arrastre a la habitación.
-¿Ansioso señor Cullen?- pregunto con una sonrisa.
-No se imagina cuanto sra culle- conteste besando su cuello.
-Ya somos dos- dijo ella ladeándose para darme mas acceso a su hermoso cuello.
-No sabes las ganas que tenia de arrancarte el vestido y hacerte mía desde hace horas- dije comenzando a desabrochar su vestido, lo hice lentamente por que a pesar de que me moría por estar dentro de ella, quería disfrutar nuestra primera vez como marido y mujer pero sobretodo quería que bella gozara al máximo.
Gire a bella para que ella quedara de espaldas a mi, y conforme le desabrochaba un botón le daba un beso, ella arqueaba la espalda sabia de sobra que bella estaba gozando ya que hacia gemiditos.
-Edward por favor- decía ella, sabia a que se refería, ella quería que le arrancara el vestido y la hiciera mia , eso era lo que quería y claro que yo también pero esta noche todo seria despacio, después de que ya pasáramos las faces románticas, la podría hacer mía como ella quería, poseerla como se me diera la gana.
Termine de quitarle el vestido y quedo en una mini tanga y en medias, carajo nunca una mujer con medias se me había hecho tan sexy y sensual, la recosté en la cama por que quería deleitarme con esas piernas fabulosas que tiene mi esposa, así que comencé acariciándolas, besándolas, soplaba en su piel y diablos la media daba otro tipo de sensación.
Fui subiendo poco a poco, cuando llegue al centro de su feminidad, no pase por ahí, quería hacerla sufrir un rato, ella gruño un poco cuando vio que no me dirigía ahí, pero en cambio seguí repartiendo besos y lengüetazos, ella gemía y se retorcía debajo de mi, cuando llegue a sus firme pechos no pude resistirme y de inmediato uno de sus pezones termino en mi boca siendo succionado, mientras que con mi mano me encargaba del otro pezón, bella gemía mas alto, ella comenzaba a mover sus caderas era como si necesitara fricción en esa hermosa parte de su cuerpo, me deleite con sus pechos, pasaba de uno a otro, bella cada minuto gemía mas alto y me pedia que por favor la hiciera mía, pero aun faltaba algo por hacer y que nada del mundo me haría dejarlo, sin darle tiempo a reaccionar, me fui directo a su centro y con mis manos me ayude a abrir un poco mas esa sensible zona. En cuanto lo logre mi lengua busco ese botón tan placentero y comencé a moverla ahí, bella parecía poseída así que supe que era el momento de introducir un dedo dentro de ella, así que ahora estaba mi lengua en su botón del placer y un dedo mío dentro de ella.
-Edward .. dios..- grito y sentí como el delicioso elixir comenzó a salir de ella claro que por nada del mundo me separe de ahí, bella intento cerrar las piernas pero no se lo permiti quería beber todo de ella.
Cuando por fin sentí que sus piernas terminaron de temblar me separe de ella y la bese, aun tenia su sabor en mi boca, nos besamos de una forma que parecía que nos queríamos comer el uno al otro.
-Edward te lo ruego hazme tuya, te lo ruego- dijo ella pegándome mas sus caderas y claro que yo como un buen esposo que soy de inmediato me acomode en medio de sus piernas , aun tenia la tanga puesta , ya que solo la había movido de lado cuando había estado en su centro, pero era momento que esa tanguita desapareciera, así que la arranque, cuando hice eso bella gimió mas alto, puse sus piernas en mis hombros y la comencé a penetrar , lentamente, que sintiera como entraba en ella, eso era lo que yo quería , ella disfrutar de cada centímetro de mi, cuando por fin entro todo, la saque un poco y la segunda embestida si fue , fuerte, dura y rápida como yo sabia que le gustaba a bella, desde ese momento bella no dejo de mover sus caderas y claro que yo tampoco dejaba de embestirla.
Esa noche la hice mía de mil formas diferentes, juro que no hubo posición que no hiciéramos, agradecía que el vuelo era largo, que si no , nos hubiéramos quedado en la pista un buen rato sin dejar despegar ni aterrizar a nadie, supimos que estábamos por llegar cuando el piloto por medio del micrófono nos anuncio que en quince minutos nos abrocháramos los cinturones, bella en esos momento estaba dándome el mejo oral que me habían dado en mi vida, ella no tenia intenciones de parar y yo honestamente no tenia la menor intención de decirle que lo hiciera, pero mi esposa como una mujer inteligente que es comenzó sus movimientos mucho mas rápidos y juro que no habrá tardado ni cinco minutos en que me viniera en su deliciosa boca, cuando bella se separo de mi, juro que no podía ni moverme.
-Amor tenemos que vestirnos- dijo mi esposa comenzando a ponerse unos pantalones y una blusa , pero me di cuenta que no se había puesto interior.
A regañadientes me levante y comencé a vestirme- amor ¿por qué no te pusiste ropa interior?- le pregunte mientras yo me ponía mi playera.
-Para que perder el tiempo en eso, en cuanto lleguemos al hotel me arrancaras la ropa – dijo ella y diablos estaba ansioso por llegar al maldito hotel.
Diablos en ese momento me di cuenta seria una luna de miel llena de pasión, y mucho pero mucho sexo.
Habíamos ido a Grecia de, visitaríamos varias islas, asi que en cuanto bajamos del avión, la limosina ya nos esperaba para llevarnos al yate en el que estaríamos, cuando bajamos había varios periodistas y ya nos esperaban asi que saludamos un poco y nos subimos a la limosina, en cuanto supimos lo primero que había ahí eran mil revistas que habían cubierto nuestra boda, pero había algunas que nos llamaron mas la atención.
"La princesa Tanya Denaldi con problemas de alcohol". Decía una
"La familia real Denaldi avergonzada de la princesita."
"Tanya Denaldi completamente ebria en la boda real del siglo"
Y asi había muchos titulares, bella no dejaba de reir y yo tampoco, la verdad es que tanya se lo merecía, y no sentía ni un poco de pena por lo que decían las revistas de ella.
-Pobre se ha de sentir fatal- dije al ver otra revista
-Se lo merece por perra, pero en estos momentos no quiero hablar de la princesita – dijo bella acercándose a mi.
-¿Y que es lo que quiere hacer mi esposa?- pregunte pícaramente.
-Esto- dijo ella y se fue completamente encima de mi.
Y dios hacer el amor en la limosina era una de la cosas mas deliciosas que había hecho en mi vida, estaba completamente seguro que estos días me la pasaría entre las piernas de mi esposa, que es lo mismo que en el paraíso.
¿Que opinaron?, espero les gustara y me dejen sus comentarios.
Las quiero
Anna
