Hola a todos!
Les traigo una pesadilla que tuve hace unos dias, una que daba pie a un interesante relato.
La publico mas que nada porque la premisa parece genial, NO voy a hacer una historia de esto.
So...
Espero les guste!
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Ellos
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Hazel, Dakota del Sur.
272 dias tras "El Suceso"
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-Vamos Jordan!
-No puedo Lana, duele…
-Si puedes, Vamos!…
-Aggh!
Gritos. Odiaba los gritos.
Lori quería cubrirse los oídos, salir de la habitación y jamás regresara ese lugar. Lo que fuera con tal de no escuchar a Jordan gritar de esa forma tan desesperada otra vez; llena de un dolor indescriptible que ella solo podía asociar a la peor de las situaciones.
A sus veinticinco años, solo quería correr como una niña pequeña.
¿Valía la pena vivir así?
Pero la mayor de los Loud estaba decidida a soportar ese pequeño e involuntario tormento que la novia de su hermano le estaba instigando. Debía soportarlo, no podía negarse a escuchar.
No con tantas cosas sucediendo al mismo tiempo: Lana hablaba por primera vez en meses, Jordan se había emocionado otra vez por la vida, su sobrino naciendo en aquella habitación...
-AGHH!
-Una más, Jordan! Tu puedes! –Un grito desgarrador se extendió por toda la casa y Lori cerró los ojos, rogando a… lo que fuera que el pequeño y su madre estuvieran bien. La idea casi le hace soltar una marga risa. Hace mucho debía se haber dejado de rogar. Nunca obtenía respuesta.
Tan solo una hora atrás había rogado tener fuerzas para acompañar a Lana y Jordan en la habitación durante el parto, era toda su intención ser apoyo para ambas, pero dos segundos en la labor y se había puesto tan nerviosa e indecisa que Lana prácticamente le ordeno salir para que no estorbara. A su pesar, Lori no dudo en obedecer.
Y ahora estaba en medio del pasillo, soportando el silencio que siguió a ese grito sin saber cómo interpretarlo.
Abrió los ojos la notar que el silencio se estaba prolongado demasiado para no ser importante y una fuerte sensación de desasosiego se instaló en su pecho, haciéndole incapaz de respirar con normalidad. Miro a la puerta con pánico, desesperada por escuchar la menor señal de vida de su interior.
Realmente esperaba no tener que intervenir por si le esperaba algo malo, pero… Resignada, Lori apretó su rifle y se puso en pie, llegando a la puerta justo cuando una sonriente Lana se asomaba de su interior. Lana se sorprendió de verla tan cerca, pero eso no detuvo su sonrisa.
- Están bien. Es un niño. - informo en voz baja. Lori sintió que el alivio remplaza su desasosiego de inmediato y con tanta fuerza que tuvo que apoyarse en la pared para no caer de rodillas bajo su peso. Lana no lo noto y si lo hizo no lo menciono. –Quieres pasar a conocerlo? El pequeño nació hambriento, así que nada de abrazos, eh? –añadió en un tono alegre que Lori no había logrado escuchar desde lo sucedido con Lola…
No era momento de pensar en eso.
-Ya voy. –asintió trato de ocultar la tristeza que le dio el recuerdo. Lana asintió y le sostuvo la puerta para dejarla pasar antes de seguirla dentro del cuarto.
Ahí está Jordan, completamente despeinada, pálida y sudorosa, pero más radiante y sonriente que nunca mientras sostenía contra su pecho una cosita envuelta en una toalla que encontraron por ahí.
Lori no pudo evitar pensar que Lincoln la hubiera llamado hermosa, en ese tonto estado hipnotizado con que siempre la veía, mientras se acercaba a la cama. Justo como ella estaba haciendo en su lugar.
Jordan la miro con ojos más vivos que antes y, a pesar del claro cansancio que la embargaba, le dedico una nostálgica sonrisa, seguramente pensando lo mismo que ella.
-Luca. Luca Loud.- Informo en un susurro revelando un poco el rostro del pequeño, especialmente ese pequeño mechón de cabello blanco que coronaba su cabecita.
Lori sitio enormes ganas de llorar, recordando una escena parecida con actores diferentes, y por una vez en estos tiempos dejo que las lágrimas cayeran mientras acercaba una mano para acariciar la mejilla del bebe, quien aparentemente estaba más interesado en la comida que su madre podía ofrecerle que en el cariño de su tía.
-Es hermoso.- comento Lori con una forzada sonrisa de su parte. Jordan rio.
-Lo es… Estoy segura… que Lincoln hubiera dicho "No sé qué decir… Es... No se… Eh…"- bromeo la chica acomodando el pelo al pequeño, ignorando sus propias lagrimas resbalando por su rostro para sonreír. Después añadió en un susurro–Siempre se quedaba corto de palabras en el peor momento, por más que planeara que decir…
La mención de su hermano fue demasiado para Lori, especialmente por lo acertado que hubiera sido. Lentamente alejo su mano del pequeño y la coloco en el hombro de Jordan, dándole un apretón que esperaba transmitiese su agradecimiento y comprensión pues el nudo en su garganta no le iba a dejar hacerlo.
Jordan le miro y pareció entender sus sentimientos, porque coloco su pálida mano sobre la suya rugosa y apretó unos segundos antes de regresar su completa atención al bebe.
Lori lo tomo como su oportunidad de alejarse de la cama y lo hizo, no sin antes mirar como Lana terminaba de limpiar lo que había utilizado para la riesgosa acción en que tenía pobre entrenamiento.
Una parte de ella quería ir a felicitarla por su excelente labor en solitario, a pesar de que el rostro de hermanita volvía a tener ese aire inexpresivo que la caracterizaba durante los últimos meses, pero Lana estaba tarareando una canción conocida mientras limpiaba.
Era una buena señal de que no se había vuelto a cerrar emocionalmente de nuevo, pero…
Luna….
Una alarma comenzó a sonar desde su reloj abollado y todos en la habitación se tensaron, cualquier pensamiento o emoción previa siendo olvidada en el acto. Incluso el bebé comenzó a sollozar como si supiera que ese sonido era el sinónimo de algo malo. Lori miro el reloj y no evito apretar los labios. Eran las 3:49 pm. Bobby no había regresado.
-Voy a revisar que todo este bien. –informo sin mirar a nadie, sabiendo perfectamente que Lana había tomado su pistola y Jordan estaba cubriendo al bebe como podía. Las tres se miraron y asintieron, y Lori dejo el lugar con prisa y con el rifle en la mano.
La casa que habían tomado "Prestada" (No tenían idea de que paso con sus dueños y necesitaban lugar), estaba construida en un estilo cuadrado y cerrado que facilitaba mucho la labor de revisar que todas las ventanas estuvieran tapadas y que la puerta trasera estuviera completamente cerrada.
Lori lo hizo en tiempo record y de inmediato salio a la terraza delantera, un lugar cuadrado y completamente enrejado hasta el techo, dándole una ligera sensación de estar en una celda con una ventana grande.
Era perfecto. Los mantenía protegidos de "Ellos" y los demás a la vez que les permitía una visión completa de la carretera y las casas alrededor, por si la ayuda llegaba o era hora de partir. Así pudo confirmar que sus vecinos también estaban iniciando su confinamiento y solo un par peleando con sus perros estaban en la zona de peligro: Afuera.
Igual que Bobby y Luan, quienes estaban demasiado atrasados para su gusto. Lori reviso de nuevo su reloj. 3:55pm. Respiro para calmarse y apretó el rifle, Preguntándose que era los que los había retraso.
Conocían las reglas, no se hubieran retrasado por algo mínimo.
Regla No. 2.
Nunca salgas después de las 4:04pm o antes de las 8:08 pm, excepto si es una situación de vida o muerte.
Sus padres nunca llegaron a poseer ese dato.
Era una de las primeras cosas que se descubrieron de "Ellos", aunque nadie había logrado explicar el porqué de esas horas. A Lori no le importaba la causa, solo agradecía ese breve sentido de normalidad.
No era desconocido que algunas veces se podía ver a uno de "Ellos" fuera de ese horario, pero era realmente raro y era prácticamente mala suerte, pero dentro de esas horas era 100% seguro que "Ellos" aparecerían. Siempre lo habían hecho desde el día que se supo de su existencia.
Serían despreciables seres, pero al menos eran puntuales.
Brevemente se preguntó quiénes eran "Ellos", de donde venían y porque rayos estaban dispuestos a arruinar su vida de la peor forma posible, pero como siempre dejaba de lado esas dudas hasta que pudieran reunirse con Lisa.
Necesitaban reunirse con Lisa.
No tenían ninguna otra idea de que hacer.
La camioneta de Bobby apareció en la calle en ese instante y se estaciono frente a la casas sin cuidado alguno de aparcar correctamente. Lori reviso su reloj. 3:57pm. A penas tenían tiempo.
Bobby se bajó de un salto del auto junto a Luan, ambos pálidos como la cera, pero decididos en llevarse sus recursos a la casa toda costa. Lori abrió la reja de entrada y salió corriendo a ayudarles.
-Nació?- pregunto Luan cuando fue a su lado para tomar los paquetes que le ofrecia. Lori asintió y se dio la vuelta para llevarlos a la casa, aunque eso no evito que escuchara a la castaña maldecir y golpear el vehículo antes de que la siguiera.
-Apareció uno en el mercado. –explico Bobby, quien ya dejaba los paquetes en el lugar. Lori se permitió un segundo para expresar su amarga sorpresa. –Tuvimos que encerrarnos en el auto hasta que se fuera. –Lori asintió, su cuerpo tensándose por el dolorosamente familiar escenario.
Regla No. 3.
Si te encuentras con "Ellos" fuera del horario: Aléjate y enciérrate en algún lugar, tapate los oídos y no te muevas por nada.
No te les acerques, no dejes que se te acerquen, no permanezcas en el mismo lugar una vez has notado su presencia. Si estas con alguien, no lo pierdas de vista.
Una regla estúpidamente obvia, pero que hubiera deseado saber cuán grande era su importancia en el momento adecuado, cuando aún tenía un chance de actuar, aunque fuera mínimo. No lo hizo y perdieron a alguien de forma estúpida.
Lucy…
Una sirena de emergencia comenzó a rugir en las calles de la ciudad de forma imperturbable, el reciente regalo de Lisa a su país para alertar a los supervivientes del peligro que se acercaba cumpliendo su función de anunciar la necesidad de refugio.
Todos se detuvieron un instante por lo repentino y Lori miro su reloj de nuevo. Eran las 4:00pm. Por un estúpido minuto los tres se quedaron quietos como si sus padres los hubiesen encontrado en mal momento. Escucharon a lo lejos a los vecinos apurándose, guardando todo, llantos lejanos.
Pánico.
Tomaron lo que quedaba en el auto, cerraron sus puertas y corrieron a la casa lo más rápido que se podía justo cuando el ambiente decidía ponerse en su contra.
El aire comenzaba a cambiar, poniéndose más pesado y opresivo a medida que avanzaban hacia la casa. El viento ceso de soplar, los pájaros enmudecieron, el calor del sol se apagó, el color de la naturaleza comenzaba apagarse…
Para cuando llegaron a la casa, el mundo parecía hacerse detenido y solo la alarma hacia evidencia de que el tiempo seguía corriendo en realidad.
Luan no se detuvo y siguió recto por el pasillo con lo que llevaba, diciendo algo de avisarles a las demás de su pequeña aventura, pero los adultos sabían que estaba huyendo de lo que iba a suceder. Bobby y Lori se miraron un segundo con la misma resignada expresión solemne.
-Teodora, entra! -La desesperada voz de una vecina le hizo mirar de la cercada terraza a una casa unos metros calle abajo, cuya falta de barreras les permitía ver a una desesperada mujer que estaba indecisa entre salir de la casa o correr tras una niña que parecía había escapado de su cuidado y estaba muy alejada de la casa, casi llegando a la calle.
Lori podía ver que detrás de la señora había dos pequeños y otra niña, quienes también trataban de salir tras la que era seguramente su hermana, mientras una anciana trataba de alejarlos de la puerta a ellos y a la mujer.
La pequeña, que estaba jugando con algo en el suelo se puso en pie y miro a su madre con curiosidad, pero sin dar el paso para acercarse, como si no entendiese que sucedía. No debería ser mayor de 4 años, y tenía un largo cabello cobrizo, una vincha de tiara y un chándal rosa con un tutú del mismo color.
El corazón de Lori se contrajo con rapidez en un conocido pánico.
Lola…
Lori comenzó a calcular la distancia que la madre tenía que recorrer desde la casa a la niña y el tiempo que tornaría hacer el recorrido.
Por la contextura de la madre tomaría unos 25 segundos, 20 si la niña era más ligera de lo que pensaba.
Con algo de esperanza miro su reloj, sintiendo la conocida sensación de que su alma cayese al suelo al ver la hora. 4:03pm, 36 segundos. 37… 38… Era muy tarde, esa familia no tenía tiempo. Para realizar el rescate y salvarse.
La madre pareció llegar a la misma conclusión, porque soltó una especie de llanto desesperado antes de echar a los dos niños y la anciana dentro de la casa y cerrar de un portazo.
Eso pareció asustar a la niña, que en ese momento comenzó un muy lento avance a la casa mientras llamaba a su mama con miedo en la voz. Lori sabía que ella era más delgada y rápida de pies, además de que está acostumbrada cargar niños toda su vida. Si se movía ahora…
Lori desvió la mirada y tuvo que usar toda su fuerza para recordar la más reciente regla que habían creado.
Regla No. 11.
No te hagas el héroe si lo inevitable está cerca.
La única que había creado que sabía que era capaz de romper por su familia, pero que igual había hecho en un desesperado intento de que esta no hiciera nada estúpido
Ella podría romperlo, no porque despreciara su vida y las pobres decisiones que había tomado en ella, sino porque quería conservar lo poco que tenía de su pasado, la familia que le quedaba, quienes merecían seguir adelante.
Esos dos idiotas… Definitivamente pensaron en eso al actuar.
Lynn…
Lincoln…
-Vamos. –ordeno Bobby desviando la mirada de la pequeña, llevando lo poco que quedaba de su provisiones dentro de la casa. Lori le imito a su pesar, lamentándose por la pobre madre y su peor fortuna, y estuvo a punto de seguir a Bobby dentro de la casa, cuando sintió que su piel se ponía como la de una gallina.
Algo estaba mal.
De inmediato se giró y miro alrededor, notando de inmediato el problema.
La verga de entrada no se había cerrado apropiadamente.
La casa en que se encontraban, completamente cercada como era, tenía como única y principal entrada esa puerta metálica. Ese pedazo de metal era excelente para vigilancia, pero también un arma de doble filo. No sabía porque, pero esa era la puerta que los mantendría seguros cuando llegara la hora que temía.
Regla No 1.
NUNCA dejes la puerta de entrada abierta.
La regla más importante, la que en su inicio había ignorado por petulancia y que termino quitándole su primera hermana y la más querida de las personas que más apreciaba en su vida como la hermana mayor de los Loud después de su novio…
Leni…
Debía actuar rápido.
-Lori!- Bobby trato de detenerla, pero ya estaba corriendo al portón. En ese punto había una presión incesante a su alrededor, como si la gravedad hubiera decidió incrementarse sin consultarlo con los residentes del planeta.
Había olvidado por un segundo porque las misiones de rescate eran tan difíciles. Ese extraño ambiente producía un enorme dolor al que quisiera enfrentarlo.
Dolía caminar, dolía correr, rayos le dolía respirar, pero Lori estaba decidida a no dejar que se cometiera el mismo error otra vez.
No cuando lo que quedaba de su familia estaba en esa casa, cuando había vuelto a ver a Lana sonreír, no cuando acaba de Nacer su sobrino. Por las mismas razones que no pudo correr por unos gritos que esperaba, no podía detenerse por el miedo que la agobiaba ante la hora temida.
Llego a la puerta y con manos temblorosas termino de cerrarla, girando el pestillo y cerrando el candado justo cuando su reloj dio la alama una vez más.
4:04pm.
Un fuerte viento surgió de la nada y le hizo agarrarse a la verja para que no la llevara, además de obligarle a cerrar los ojos con fuerza para que no se le secaran. Pudo escuchar a Bobby soltando una exclamación y a la pequeña niña perdida gritar del susto cuando sucedió.
Tan rápido como llego el viento desapareció y la alarma de Lisa se apagó sin aviso; dejando al mundo de nuevo en un estado separado del tiempo .
La única y mayor diferencia era una ligera, pero constante estática se podía sentir en el ambiente en que "Ellos" estaban. Lori retiro las manos de la reja.
Ya estaban aquí.
-Papa? –la voz de la niña resonó en el silencio como una bala de cañón, el mismo silencio que le permitió a Lori escuchar los desesperados gritos de su madre ordenándole que cerrara los ojos y que no se moviera bajo ninguna circunstancia.
Como si eso fuera a funcionar. Lori ya había estado en esa posición, sabia de primera mano que ese era posiblemente la más estúpida de las órdenes que podía dar en una situación como esa.
También sabía que era el último intento desesperado de la madre por proteger a su pequeña, una mentira que uno se hacía para pensar que hizo todo lo posible para evitar lo inevitable hasta el ultimo momento. Pero solo era eso…
Una estúpida mentira.
Lily…
La risa de la niña la tomó por sorpresa y el eco de sus contentos pasos hacia ese "Papa" que había visto eran tan alegres que Lori estaba tentada en ver la escena, en dejarse engañar y ver si era posible que todo lo que sabía de esos seres estaba equivocado y realmente tenían salvación.
Después de tres veces repitiendo lo mismo, realmente debía dejar de pensar de forma tan idiota.
Confirmando sus pensamientos pudo escuchar a la niña rogando a su "Papá" que la dejase ir. Suaves e infantiles ruegos que pronto se transformaron en un horrible llanto de dolor y finalmente en un agudo grito que se extendió en el aire como cuchillas que atravesaban a todo superviviente que tuviera la desdicha de escucharlos.
Cuando la niña guardo silencio, todos sabían una cosa. Ya no era parte de ellos...
Era una de "Ellos".
La madre, la abuela y los pobres hermanos de la niña, desde su confinamiento, soltaron su propio llanto de dolor, el silencio lograron que el sentimiento se expandiera y llevara la desesperación que sentían hacia los demás.
Lori se abrazó a sí misma, tratando de protegerse de ese dolor y sentimientos horriblemente conocidos, pero que no eran suyos. El perder un ser querido frente a ti, el saber que un error tuyo fue la razón de su partida, el ser consciente que debías decidir a quién salvar, el que no tener otra opción que dejarlos sufrir porque no podías evitarlo…
Sintió lagrimas caer por su rostro.
Odiaba sentirse así.
Algo se movió frente a ella al otro lado de la reja y la estática comenzó a invadir sus sentidos, en una forma reconfortante y casi autoritaria, pidiéndole sin palabras que abriera los ojos, que todo iba a estar bien... si dejaba pasar a su esperado visitante.
Era un sentimiento conocido y, a pesar de lo agradable que se sentía, la chica se alejó una vez más de esa sensación para no hacer una estupidez, la única en la que en esa situación había mantenido suficiente fuerza para evitar cometer.
Pero sus instintos, igual que en el momento que iba a entar a la casa sin mirar atrás, le decían que mirara cual de "Ellos" era esta vez.
Ese instinto en específico había surgido de la nada dentro de ella, poco después de perder a Lola. Era algo extraño que hasta ese momento solo Lincoln y Lucy podían percibir.
Al inicio pensó que estaba perdiendo la cabeza, pero tras una conversación supo que no era algo malo, sino una gran ayuda.
Tuvo sus momentos de idiotez, pero a estas alturas sabía que la aparición de ese instinto sin nombre no era simple casualidad. A veces le advertía de un peligro o le guiaba a un lugar en que tendrían seguridad.
Y otras veces, como esta, le hacía mirar hacia "Ellos", como si quisiera que recordase el peso de sus decisiones y el costo de sus errores… o recordarle porque debía seguir luchando.
Como esta vez.
Así que decidió hacer lo que le decía su instinto, otra vez.
Realmente odiaba esto.
La chica dejó escapar un suspiro que se escuchó como un sollozo y abrió los ojos con la vista fija en el suelo tratando de convencerse de que estaba haciendo algo incorrecto.
Sabía que le esperaba si miraba, sabía que no necesitaba hacerlo, sabía que podía resistirse e ir a la casa con Bobby, como si nunca hubiera abierto los ojos con otro motivo que no fuera caminar hacia su novio.
Pero no lo hizo y dirigió sus ojos a los pies que estaban frente a la reja, calzados con unas zapatillas blancas y rojas cubiertas de sangre oxidada que le resultaban familiares, igual que los pantalones vaqueros que cubrían lo bajo de las piernas.
Lori abrió los ojos un poco más. Podría ser…
Lentamente subió la mirada hasta lo bajo del polo naranja y las mangas largas blancas cubiertas de sangre que esperaba encontrar. Subiendo la mirada, poco a poco dirigiéndola al pecho, sintió una profunda tristeza y asco al ver un conocido hoyo negro con más sangre oxidada alrededor del lugar que debía corresponder al corazón del muchacho.
Lori solía detenerse ahí cuando estaba obligada a estar en esa posición. Un vistazo a la ropa era todo lo que necesitaba para saber quién era, rayos en muchos casos ni tenía que pasar de los zapatos.
No quería ver mas alla, no quería sentir otra vez ese vacio oscutro de la perdida y su estupidez, pero...
Esta vez sería la primera que se encontraría con el siendo uno de "Ellos".
No era algo raro que no lo hubiera visto, nunca había estado frente a "Leni" (y rogaba jamás verla, porque Luan le dijo que no era una vista agradable), pero tomando en cuenta lo sucedido hace menos de una hora en una de las habitaciones de la casa, estaba siendo invadida por una mórbida curiosidad.
Cerró los ojos y alzo la vista al cielo, de un azul claro que parecía burlarse de la humanidad y de sus sentimientos. Eso le irritaba más que otra cosa, así que dejo de postergar lo inevitable y dejo que sus ojos bajaran de tan hermoso cielo hacia la profunda oscuridad que le esperaba.
Era tal como había pensado.
Cabello blanco ahora con un ligero tono grisáceo, tan despeinado como la última vez que le vio.
La oreja que le quedaba con un tajo notable que no recordaba haberle visto, sentimiento que no podía compartir con el vacío negro y profunda que había tomado forma en la mitad inferior de su rostro, debajo de esas pecas tan conocidas, en el lugar de la mandíbula que ella recodaba le habían arrancado antes de que acabaran con él.
Pero lo peor de todo, siempre eran los ojos. Esos aterradores ojos.
Hubiera preferido mil veces que el curioso azul que una vez albergaban hubiera sido arrebatado por el blanco de la muerte, pero el destino de Lori no podía ser tan compasivo.
Los ojos alegres del muhcahco habían sido remplazados por un vacío color negro que parecía humo, enmarcando un ovalado iris de un color rojo anaranjado como el fuego ardiente que rodeaba una muy largada y delgada pupila.
De pie, ante ella, estaba su hermano... su unico hermano.
Lincoln.
Lori sintio que perdia la capacidad de respirar.
Aun podía recordar esa estúpida puerta que cerraba hacia dentro.
El cómo se Atascó a segundos de la hora y ni el esfuerzo combinado de Lana y Bobby lograban cerrar, razón por la que Lincoln le miro a ella, Luan y una muy grande Jordan con una sonrisa antes de alejarse con rapidez y salir por el poco espacio abierto sin que pudieran evitarlo.
La puerta se cerró, la hora llego, e incluso cuando su hermano trato de defenderse, no sobrevivió.
Lori podía remplazar la imagen de su hermano herido y desafiante hasta el final con la cosa frente a ella, como si esos seres se estuvieran burlando de su sacrificio, del que las hubiera salvado.
Nada nuevo, en realidad.
Sentía asco ante lo que tenía frente a ella y asco a si misma por pensar eso de su hermano, sensación que se incrementó cuando "Lincoln" ladeo la cabeza como si sintiera curiosidad por ella, como hacia el verdadero Lincoln de vez en cuando ante algo interesante.
Eso era lo que detestaba de "Ellos".
Ese estúpido parecido a los que se había ido que rayaba lo ridículo, lo imposible, lo doloroso… Lo real.
Para rematar no era el único.
Podía ver a los otros por el rabillo del ojo, podía sentir su presencia alrededor de la casa, asomándose por las ventanas y custodiando la puerta trasera.
No eran todos los que había perdido, estaba segura (y agradecida), pero era suficiente para que la bilis le subiera a la garganta.
Con esfuerzo la devolvió a su lugar y comenzó a retroceder cuando gano suficiente control en su cuerpo para regresar a la casa, pero tras dos pasos se detuvo con una repentina y alocada idea.
Sabía que lo que iba a hacer carecía de sentido. "Ellos" no escuchaban, pero Lori sabía muchas cosas…
No perdería la oportunidad que se había presentado, por más mala e indeseable que fuera.
–Jordan dio a luz hace una hora. –solto de la nada, en un susurro que resonó por todo el lugar. La cabeza de "Lincoln" se enderezo con un crujido, como si hubiera captado su atención. Lori siguió habando, tratando de refrenar un escalofrió. – Es un niño, se llama Luca. Se parece mucho a ti. –informo con voz quebrada. El ser no pareció inmutarse, pero podría jurar que sus ojos se habían cerrado un poco.
-Lori…- trato de llamarla Bobby, pero ella negó. Sus ojos nunca abandonaron los de la criatura.
–Se… que no soy tan valiente como tu… ni tan fuerte como Lynn... Ni tan buena como Leni o positiva como Lily… Rayos, ni siquiera soy tan sutil como Lucy o acertada como Lola… Pero voy a protegerlo. A él y a todas las demás. –indico con ojos llorosos y voz quebrada. Lori tomo Aire para calmarse y prosiguió, con tono firme. –No dejare que se los lleven. No cometeré esos errores otra vez. No perderé a nadie de nuestra familia otra vez. Vamos a sobrevivir. Llegaremos donde Lisa y encontraremos a Luna y Ronnie Anne, hallaremos la forma de detenerlos y darles el descanso que se merecen. Lo prometo como novia y como hermana. Por el nombre de Lori Loud.
Su declaración fue encontrada por silencio, tal como esperaba.
Lori asintió y comenzó a retrocedes sin detenerse hasta que estuvo en la entrada principal, al lado de un pálido y tenso Bobby. "Lincoln" no se movió en ningún momento.
Pero cuando Bobby hizo ademan de cerrar la puerta, "Lincoln" se movió.
Ambos vivos alzaron sus armas, pero "el" solo alzo la mano y la coloco sobre la reja, sin intento de entrar o moverla, mientras un extraño sonido parecía provenir de su cuerpo, como aquel que producía el gas cuando escapa de una tubería cerrada.
Luego de ese susto, bajo la mano y se quedó tan quieto como estaba al principio, aun mirando fijamente a Lori.
Los novios estaban sorprendidos por esa reacción, sorprendidos y alarmados, por lo que Bobby lo tomo como una señal para cerrar la puerta con todos los candados y cerrojos posibles, dejando a Lori mirando la madera petrificada por lo que acaba de suceder.
Al terminar Bobby la miro como si quisiera decirle algo, pero solo suspiro y le tomo la mano, guiándola por el pasillo hasta el cuarto donde estaban las demás. El chico se detuvo ante la puerta y la miro con severidad.
-No sé porque hiciste eso, fue estúpido, alocado y completamente innecesario, pero… Te entiendo. –indico antes de darle un abrazo cálido antes de continuar. -Prometo ayudarte a cumplir esa promesa. Saldremos de esto y seguiremos adelante. Estoy contigo. Lo prometo. –termino dándole un beso en la frente, lleno de cariño y aceptación.
El calor que no se había dado cuenta había perdido regreso a Lori con ese gesto, esas palabras, y no dudo dos segundos más en devolver el abrazo con más fuerza de la debida.
Estuvieron así un rato hasta que Bobby se separó, y le dedico una sonrisa antes de adentrarse para saludar a los demás, dejando a Lori sola en el pasillo con sus pensamientos.
Aunque realmente no sabía que pensar. Al menos algo que no fuera lo alocado que habían sido los últimos 30 minutos. Se sentía confundida, por sus acciones y lo que había sucedido.
Lori sabía que su hermano se había ido hace mucho tiempo, y que la cosa ante ella no era más que los restos que "Ellos" habían dejado, igual que todos los demás.
Pero llevaba tanto tiempo guardando esas palabras, postergando decirlas porque no sabía a quién debía hacerlo. No quería echarle sus emociones a los que tenía a su lado, ni se creía capaz de cumplirlas si la única conocedora de estas era su persona.
Al ver a eso, pudo ver a Lincoln otra vez. Al hermanito que siempre hizo mejor trabajo que ella, que era la razón de que llegasen tan lejos. Vivo o no, su recuerdo presencial era lo que necesitaba para hablar, tal vez porque no se atrevería a mancillar su recuerdo, tal vez para obligarse a sí misma a aceptar lo que tenía que hacer de ahora en adelante.
Sea lo que sea lo hizo y realmente se sentía aliviada por ello. Había cumplido su objetivo, su promesa ahora era realidad. No iba perder a nadie más de su familia. Nunca más.
Lo extraño del asunto fue el movimiento de "el". Nunca había visto a uno de "Ellos" responder a palabras, ni siquiera de sus seres más queridos. Muchos idiotas lo habían intentado, pocos vivieron para contarlo.
El movimiento de "Lincoln" le había preocupado, pero ahora que estaba más tranquila ya no parecía un reflejo o un intento de atacar. Podrían llamarla loca, pero Lori podría jurar que lo hizo como si estuviera apoyándola, dándole coraje para cumplir lo que había dicho.
No sabía cuánto necesitaba ese gesto hasta que inesperadamente sucedió.
Con paso decidido se adentró a la habitación, encontrándose con una escena que le hizo sonreír. Jordan estaba mirando divertida como Bobby con Luca en brazos trataba de alejar a Luan, quien insistía que su turno de hacer reír al recién nacido no había terminado mientras Lana le recordaba que era muy pequeño para eso y que necesitaba descansar.
Una escena hermosa y tranquila, más irreal que la realidad.
Lori no se sentía más capaz ni más alerta tras hacer su promesa, pero ya no iba a pensar en huir. Ni de los gritos, ni de su miedo, ni de su inutilidad. Tal vez no podría hacer mucho por ahora, pero daría todo de sí para asegurar que los demás tuvieran más escenas como esta en el futuro, algo bueno que esperar.
Iba a ayudarles a superar esta prueba a como dé lugar.
No sabía que les esperaba el futuro, el camino estaba lleno de ladrones y traficantes, tal vez uno que otro renegado que dispararía antes de hablar, eso sin contar a "Ellos" y los otros monstruos que rondaban el lugar.
Inevitablemente tendrían que dejar esa casa, volver al camino, rogar encontrar otro lugar antes de que la hora llegara, buscar provisiones en un mundo caído en la decadencia.
Era un viaje lento y tedioso el que tenían por delante.
Pero por momentos como ese, valía la pena el intento.
Desde mañana, se encargaría de todos los detalles. Mientras, Iba a disfrutar los ratos que podía.
-Vamos chicos, literalmente es mi turno de cargarlo.
Sí, valía la pena vivir.
.
.
.
Fin!
Realmente NO es el inicio de una historia, aunque he pensado muchos detalles curiosos del tema...
Si alguien quiere continuarla me escribe, porque no me siento capaz de hacerla.
Les gusto? Les sorprendio?
Es mas extraña que pimiento con jengibre?
Sea lo que sea.
Gracias por leer!
Hasta otra!
:)
