Los personajes pertenecen a Disney y LucasFilms, la historia es de mi propia invención.
Ambientado después de los sucesos en Exegol.
Capítulo 4: El regalo de la fuerza.
El momento estaba por llegar y ella podía sentirlo cada vez que su hijo daba una patadita diciéndole que estaba muy cerca de conocerlo al fin. Faltaba poco para que Rey cumpliera los 9 meses de embarazo y tal como prometieron sus amigos de la Resistencia, ellos llegaron hasta Takodana para ayudarla pues el pequeño Anakin podía nacer en cualquier momento.
- Poe es un poco terco, desde hace meses le han ofrecido un puesto en el Senado y él se niega a aceptarlo - contó Rose mientras ayudaba a Rey a vestirse.
La Jedi ahora debía usar vestidos sueltos para mayor comodidad pues su vientre no le permitía llevar la ropa de siempre.
- ¿En serio? ¿Por qué él no me lo había dicho? - preguntó Rey mirando de reojo a la asiática.
- Porque es tonto, Poe fue nuestro general y dirigió la batalla en Exegol, el Senado ha decidido que como mínimo merece un puesto junto a ellos, pero él lo sigue rechazando - se quejó Rose mientras observaba que el vestido de Rey no estuviera tan ajustado.
- Quizás tenga otros planes, no creo que a Poe le interese mucho la política, recuerda que antes de ser piloto él fue un traficante de especias - comentó la Jedi viéndose en el espejo - Él ama la aventura.
- Lo sé Rey, pero la verdad yo estaba pensando que si Poe tuviera un lugar en el Senado, quizás pueda influir para la creación de una nueva Orden Jedi aportando con recursos - dijo Rose sacando a flote sus ideas.
- Eso sería... de mucha ayuda, pero tampoco quisiera aprovecharme de él, no sería correcto - negó la castaña dándose la vuelta para ver a su amiga de frente - Además el Senado aún no sabe que estoy embarazada, soy la última Jedi y sin duda ellos me juzgarían.
- Pero ese niño viene de la Fuerza.
- Y de Ben - completó la Jedi - No quiero pensar en lo que pasaría con mi hijo si se enteran que su padre es Ben Solo, aunque toda la galaxia lo conozca como Kylo Ren.
- Pero dijiste que él se redimió - dijo Rose aumentando el tono de voz.
- Y lo hizo... Pero sólo yo fui testigo de aquello, si él estuviera vivo quizás hubiera sido juzgado y enviado al exilio o peor aún, hubiera sido condenado a muerte - explicó Rey demostrando su temor a enfrentar al Senado y a la Nueva República.
Detrás de la puerta se encontraba Poe, quien había escuchado la conversación de las chicas sin querer, pero aquello le hizo reflexionar demasiado.
Desde que se enteró que Rey estaba esperando un hijo de aquel que consideraba un monstruo, simplemente no pudo soportarlo, pero no debía culpar a la Jedi pues todo fue una obra de la fuerza.
- Haber haber si entendí - indicó Finn que había escuchado la idea de su mejor amigo - ¿Vas a aceptar la propuesta de ser miembro del Senado sólo para ayudar a Rey?.
- Así es Finn, la República se está levantando poco a poco y cuando convoquen a la última Jedi, osea Rey ¿qué crees que pasará si se enteran que está embarazada de Kylo Ren? - preguntó Poe tratando de hacer muy obvia la situación.
- Pues... ¿La juzgarán por traición o algo así? - intentó adivinar el moreno.
- ¡La juzgarán por traición! - gritó Poe.
- Espera ¿entonces es en serio? ¿ellos podrían juzgarla sólo por tener un hijo de Kylo Ren? - preguntó Finn poniéndose serio ante el asunto.
- Así es y eso es lo que me causa temor... Voy a enviar el mensaje, aceptaré el puesto en el Senado y si la cosa se pone fea, yo voy a dar la cara por Rey - dijo decidido el piloto.
- Me alegra escuchar eso de tu parte - se escuchó decir detrás de ambos.
- ¿Maz?... ¿Qué tanto escuchaste? - preguntó Poe observando a la mujer de mediana estatura.
- Todo - respondió sonriendo - Me alegra que quieras ayudar a Rey, he escuchado por algunos amigos del bar que la Nueva República se hace cada vez más grande y han nombrado líderes para poner cierto orden en la galaxia, pero jamás pensé que te hubieran ofrecido un puesto en el Senado - comentó Maz mientras se ponía sus gafas y hacía un zoom para observar a Poe.
- Oh rayos, lo está haciendo otra vez - murmuró Finn detrás del piloto.
- Desde que llegaste he notado algo diferente en ti Poe, la primera vez que nos visitaste tenías una mirada alegre y llena de esperanza, ahora te veo roto, triste y decepcionado - habló Maz sin dejar de observarlo - ¿A qué se debe eso?.
- Eso no le incumbe y por favor dejé de mirarme así, me está asustando - pidió él tratando de desviar la mirada.
- Esos ojos me dicen que te han roto el corazón pero que aún guardas una chispa de esperanza... Es por Rey ¿cierto? - preguntó la mujer de mediana estatura dejando de verlo para después quitarse las gafas.
- ¿Qué? - soltó Finn al escuchar las palabras de Maz - ¿A qué se refiere?.
- A nada, ella está equivocada - respondió Poe tratando de ocultar sus nervios.
- No puedes ocultar lo que sientes - le reclamó Maz - Escucha Poe, quizás deberías confesarle tus sentimientos a Rey, te haces daño guardando todo tu amor y actuar como si nada pasara.
- ¿Para qué? Ella ama a Ky... Ben Solo, va a tener un hijo con él, perdería mi tiempo si se lo confesara, yo sólo voy a ayudar a Rey cuando deba enfrentar al Senado, nada más.
- Pero Ben Solo está muerto - murmuró Maz - ¿No has pensado que quizás tú podrías ocupar su lugar en la vida de Rey? Tú podrías ser...
- ¡No! - interrumpió Poe - Y ya déjenme en paz - dijo retirándose mientras trataba de no estallar de ira.
Maz se quedó con la palabra en la boca y Finn no desaprovechó la oportunidad de saciar sus dudas.
- Entonces... ¿Él está enamorado de Rey? - preguntó un poco asustado de la mujer.
- ¿Eres su mejor amigo y ni siquiera te has dado cuenta? Siento pena por ti - respondió Maz dejándolo solo.
Rey había notado ciertos cambios en Poe durante los últimos dos días, siempre la evitaba o trataba de no hablar con ella y eso la hacía sentirse frustrada. Sabía que algo le pasaba al piloto pero no se atrevía a preguntarle a Rose o a Finn, quizás sólo era su imaginación o los nervios de que faltaba poco tiempo para el nacimiento de Anakin.
- Tengo a dos ayudantes que nos darán una mano durante el parto, aunque sigo creyendo que es mejor idea ir a la capital de Naboo pero tú decides niña - explicó Maz observando el lago junto a Rey.
- Gracias Maz, pero me gustaría que mi hijo nazca aquí en Takodana, no sé cómo podré pagarte todo lo que has hecho por mí estos meses - agradeció la Jedi mientras acariciaba su abultado vientre.
- No es nada, te dije que te iba a apoyar y eso estoy haciendo, es lo que Leia hubiera hecho - murmuró al viento recordando a la fallecida princesa - A donde sea que la haya llevado la fuerza, estoy segura que ella está feliz de saber que tendrá un nieto.
- ¿Crees que Ben también esté felíz? - preguntó Rey mirando su vientre un poco triste.
- Por supuesto que lo está - respondió Maz de inmediato - La Fuerza ha sido generosa al dejar un legado de ambos - comentó viendo de reojo a Rey - Y ese legado es el pequeño Anakin.
La mujer de mediana estatura se giró disimuladamente viendo a Poe observarlas a poca distancia, decidió retirarse para que hablaran a solas.
- No tengas miedo - le dijo al piloto cuando pasó por su lado.
Poe se tragó su orgullo y caminó hasta llegar al lado de Rey ocupando el lugar de Maz, pero no podía mirarla, no estaba listo.
- Poe... - lo llamó Rey - Estos días te he notado muy distante, no sé qué he hecho pero siento que cada vez que quiero hablar contigo, huyes de mí.
- Y no te equivocas - habló Poe aún sin mirarla - Creo... Creo que no sé cómo empezar.
- ¿Qué te parece si inicias por la parte de que te ofrecieron un lugar en el Senado? ¿Por qué no me lo dijiste? - preguntó la Jedi mirándolo seriamente.
- Porque no era necesario, ni siquiera iba a aceptar el puesto hasta que... - se detuvo unos segundos - Hasta que me dí cuenta que te podría ayudar.
- No es necesario que lo hagas por mí Poe, cuando el Senado me convoque yo estaré dispuesta a enfrentar lo que sea con tal de defender a mi hijo - dijo Rey muy decidida.
- Muy tarde, ya acepté el puesto y unos días después de que nazca tu hijo voy a ir a Coruscant - contó el piloto tomando una gran bocanada de aire para después verla a los ojos - Y quiero que tú y tu hijo vengan conmigo.
Rey lo observó sorprendida sin saber qué decir, ni siquiera entendía el significado de las palabras de Poe.
- ¿Q-qué quieres decir? - preguntó nerviosa.
- Quiero que vayas a Coruscant conmigo, te apoyaré cuando el Senado te convoque para la creación de la nueva Orden Jedi, porque sé que tendrás que presentar a tu hijo y ellos probablemente se asusten cuando sepan que es de Ben Solo - explicó Poe.
- Ya te dije que no es necesario que lo hagas por mí, yo puedo arreglamerlas sola y...
- ¡Pero yo quiero hacerlo! - interrumpió el piloto dejando confundida a la Jedi - Rey tú me gustas... Y haría lo que fuera para ayudarte.
La castaña se quedó muda por varios segundos ante tal confesión, jamás se imaginó que Poe pudiera sentir algo por ella, nunca lo había visto de otra forma que no sea un amigo y compañero, pues los únicos que estaban en su corazón eran Ben Solo y su hijo Anakin.
Y entonces lo sintió, fue una punzada muy fuerte que la hizo soltar un gemido de dolor, la fuente se había roto.
- ¿Rey?... ¡Rey! - exclamó Poe asustado al verla con una expresión de dolor.
La cargó en brazos y la llevó hasta el bar de Maz Kanata quien tuvo que sacar a disparos a todos los clientes excepto a dos mujeres mayores que estaban allí para ayudar.
- Llévala a su habitación, nosotras vamos enseguida - le ordenó la mujer de mediana estatura mientras iba a buscar a Rose.
Poe obedeció las órdenes de Maz y la llevó hasta dicho lugar donde la recostó sobre la cama, Rey estaba sudando y no paraba de quejarse del dolor, las contracciones eran muy fuertes y probablemente durarían horas.
Tras unos minutos llegó Maz junto a dos mujeres detrás y Rose.
- Vete Poe, nosotros nos encargaremos de Rey, ésto podría tomar mucho tiempo - informó Maz un poco preocupada.
La puerta de la habitación de Rey no se había abierto en horas y Poe junto a Finn estaban nerviosos, ni siquiera entendían por qué tardaban tanto.
Mientras tanto adentro, Rey aún estaba dolida pero seguía resistiendo al dolor, el momento había llegado pero al parecer el bebé se negaba a salir.
- Esto no está bien, algo le pasa... - murmuró una de las mujeres encargadas del parto.
Rey estaba asustada, no quería que algo malo le sucediera a su bebé, nunca se lo perdonaría.
- Rey... - escuchó en su mente, era un susurro suave pero a la vez alentador - Mi nieto está muy triste, tiene miedo de llegar al mundo.
- Leia... - pensó la Jedi mientras lágrimas comenzaban a brotar de sus ojos - Eres tú.
- Debes ser fuerte Rey, protege a mi nieto de todos los que quieran hacerle daño, la Fuerza siempre los acompañará a ambos - volvió a escuchar en su cabeza - Una nueva oportunidad está por venir - finalizó la princesa.
En ese instante Rey sintió la Fuerza fluir en ella, puso todo su esfuerzo para dar a luz a su hijo sano y salvo, los minutos parecían eternos pero sabía que al final valdría la pena.
- Lo está haciendo - murmuró Maz quien había podido sentir la presencia de Leia muy cerca - No te rindas Rey, falta poco.
La Jedi soltó un quejido de dolor tras otro mientras derramaba lágrimas involuntariamente, debía ser fuerte por su hijo, no tendría miedo de enfrentar a quién sea con tal de protegerlo, Leia le había dado fuerzas pero también una advertencia de que algo malo podría pasar.
Y entonces lo escuchó... Era el llanto del pequeño Anakin.
- Lo lograste Rey, lo lograste - escuchó decir a las mujeres presentes pero la Jedi cayó rendida sobre la almohada con un gran nudo en la garganta.
No sólo escucho el llanto del pequeño Anakin, había podido sentir una presencia que creyó que nunca volvería a sentirla, y eso la hizo felíz.
- Ben... - susurró llorando de felicidad.
- Rey... - susurró el pelinegro asustado, desde hace minutos había sentido un dolor en el pecho, sabía que se trataba de ella, como si estuviera sufriendo.
De inmediato se abrochó el cinturón en el asiento del piloto y encendió el Caza Tie rezando internamente que funcionara, para su buena suerte la nave aún funcionaba, ascendió de inmediato observando desde arriba todo lo que había quedado de la batalla contra la Orden Final, cientos de naves destruidas y probablemente miles de muertos que nadie recordaría.
Cuando logró salir de Exegol soltó un suspiro ahogado, y entonces recordó a su madre y todo lo que le había dicho, ni siquiera él mismo podía creer que estuviera vivo, pero no la defraudaría, está vez haría las cosas de forma correcta.
- Rey... ¿Dónde estás? - se preguntó a sí mismo como si esperara alguna señal o que la Fuerza le diera un indicio.
Entonces recordó el lugar de donde había tomado "prestada" la nave, Kef Bir, la Luna Oceánica de Endor, aún tenía las coordenadas guardadas en el sistema de la nave, fijo el rumbo con la esperanza de encontrar en Kef Bir a alguien que supiera algo de la Resistencia y su ubicación.
- Rey, espérame por favor.
Rey tenía en sus brazos al pequeño Anakin que se había quedado dormido después de algunas horas de haber nacido.
No le importaba si estaba sudada o con ojeras, lo que importaba era que su hijo ahora estaba con ella y había nacido sano y salvo.
- Eres tan hermoso Ani - susurró Rey observando cada detalle del pequeño Anakin, cabello negro, una nariz tan tierna, labios rosados y una piel pálida al igual que su padre. Era el mejor regalo que la Fuerza le pudo dar.
- Toc toc ¿se puede? - preguntó Finn quien ya había abierto la puerta.
- Pasen - respondió Rey con una sonrisa - Hay alguien que deben conocer.
Finn y Poe entraron un poco nerviosos y detrás de ellos estaba Rose quien ya había visto al bebé pero de todas formas quería verlo otra vez.
- Waoo... Honestamente yo esperaba que se pareciera más a ti pero al parecer salió idéntico al padre, sólo espero que no tenga su carácter - comentó Finn ganándose un golpe en el brazo por parte de Rose.
Rey y Poe rieron al mismo tiempo viendo la escena de la pareja.
- Lo siento, lo siento - se disculpó Finn tratando de calmar a la asiática.
- Discúlpalo Rey, a veces Finn no sabe lo que dice ¿cierto? - preguntó Rose viendo a su novio con una mirada amenazante. Él asintió un poco asustado.
- Entonces Rey ¿cómo se llama este pequeño? - preguntó Poe cambiando el tema.
- Su nombre es Anakin - respondió la castaña viendo otra vez a su hijo.
- ¿Anakin qué...? - preguntaron los 3 al mismo tiempo dejando sorprendida a la Jedi.
- La verdad aún no lo sé, yo ahora tengo el apellido Skywalker y quisiera dárselo pero Ben es su padre y... La verdad es que no sé qué hacer - confesó la Jedi.
- Tranquila Rey, en lo que decidas nosotros te apoyaremos - dijo Rose con sinceridad mientras se acercaba para ver más de cerca al pequeño Anakin - Es tan hermoso.
- Lo sé... - afirmó la Jedi viendo a su hijo para después darle un tierno beso en la frente.
Después de tres días del nacimiento de Anakin, Temiri al fin pudo conocerlo y era obvio que lo iba a amar, Rey no podía estar más felíz de saber que al menos su hijo tendría alguien con quien jugar y crecer, después de todo Temiri era su "hermano".
- Hola hermanito, mi nombre es Temiri Blagg y soy tu hermano - se presentó el padawan mientras lo veía dormir - La maestra Rey dice que cuando crezcas yo voy a enseñarte todo lo que aprendí de ella, pero obviamente también vamos a jugar juntos, te prometo que te voy a cuidar con mi vida Anakin.
Los corazones de Rose, Maz y Rey se derritieron al escuchar las palabras de Temiri, mientras tanto Finn y Poe quedaron ignorados.
- Bueno niño, debes dejarlo descansar, no queremos que Anakin despierte y comience a llorar ¿cierto? - preguntó Maz y al instante los dos varones asintieron - Además estoy segura que Rey quiere pasar tiempo a solas con su hijo así que dejémoslos en paz.
Todos estuvieron de acuerdo y salieron de la habitación dejando a Rey, que ya se veía más recuperada, con su hijo quien había despertado al escuchar la puerta cerrarse.
- Shh... Shh... Tranquilo Ani - lo calmó Rey sacándolo de la cuna para después dar un pequeño paseo por la habitación con el bebé en sus brazos - ¿Te cuento algo Ani? Tu papá nos vino a ver cuando naciste, fue poco tiempo pero estoy segura que se puso felíz de verte, lo pude sentir Ani - le contó al pequeño con una sonrisa - Y me sentí tan felíz... Porque extrañaba sentir su presencia, sólo espero que nos vuelva a visitar pronto Ani, estoy segura que tú también podrás sentirlo.
Sé que la parte que narra a Ben es muy corta pero pues así tenía que ser, ya lo veremos más seguido en los próximos capítulos.
Y para los que no entendieron, el Benito volvió a la vida justo cuando Leia le habló a la Reynalda mientras la pobre estaba intentando dar a Luz.
Todo fue planeado por Leia, culpenla a ella no a mí :v
Instagram: @s_yeri04Muchas gracias por leer esta historia.
