Los personajes pertenecen a Disney y LucasFilms, la historia es de mi propia invención.
Ambientado después de los sucesos en Exegol.
Capítulo 20: Visión
Rey fue la primera en despertar encontrándose con la bella imagen del rostro de su hijo, sonrió al verlo tan tranquilo y calmado, miró más atrás de él y encontró a Ben durmiendo de la misma forma que el bebé, comparó sus rostros y se dio cuenta de que cuando Anakin creciera sería muy idéntico a su padre, mismo color de ojos, mismo color de cabello y misma forma de labios, sólo faltaba saber si su nariz iba ser tan grande como la del pelinegro.
Entonces se dio cuenta que no estaban solos, alertada se sentó sobre la cama encontrando a su alumno dentro de la habitación y al lado Rose quien estaba sorprendida y a la vez asustada.
Rey se golpeó mentalmente al darse cuenta que no le dijo a su amiga que Ben estaba aquí, aunque ella lo conociera como Kylo Ren, y probablemente Temiri ya le dijo todo.
- Esto... tiene una explicación un poco larga - comenzó a hablar Rey poniéndose de pie - No es peligroso, está de nuestro lado.
- Tranquila Rey, lo entiendo perfectamente... Lo único que no me cabe en la cabeza es por qué está vivo si él te dio su... - la pelinegra se detuvo dándose cuenta que Temiri aún estaba presente - Ya sabes.
Rey agradeció internamente que la asiática no hablara demás, su padawan aún no sabía con detalles lo que había pasado en Exegol pero sí sabía que Ben había muerto, ella misma se lo dijo cuando lo entrenó en Takodana.
- Hablaré contigo más tarde, lo prometo - Rey se puso de pie para caminar hasta su alumno - Buen día Temiri ¿dormiste bien?.
- Sí maestra Rey, vine a ver a mi hermano antes de comenzar mi entrenamiento - contestó el niño - Pero veo que aún está durmiendo.
- Podrás verlo más tarde, ahora ve y prepárate, hoy continuaremos con tu entrenamiento - ordenó la Jedi alborotando la cabellera del muchacho.
- Sí maestra Rey - obedeció Temiri yendo en busca de su uniforme.
- Ben tendrá un juicio dentro de unos días pero debo continuar con el entrenamiento de Temiri, necesito que llames a C3PO y BB8 para que cuiden de Anakin - pidió la castaña a su amiga - Te prometo que te contaré todo más tarde, Ben es bueno y no hay porqué tenerle miedo.
- Tranquila Rey ¿sabes? Entiendo perfectamente cómo te sientes - dijo Rose recordando al pelirrojo y entonces sonrió - Me alegra que Anakin ahora tenga a su padre vivo, es la primera vez que lo veo tan cerca y se ve que es una buena persona.
- Gracias por apoyarme Rose - la Jedi abrazó a su amiga con un profundo sentimiento de amistad - Justo ahora lo que necesito es el apoyo de mis amigos.
- Siempre me tendrás de tu lado - murmuró la asiática en medio del abrazo.
Rey tenía en sus manos su sable de luz, practicando movimientos de combate como una muestra de lo que debía hacer su padawan.
Temiri tenía en sus manos una espada de madera y veía sorprendido a la Jedi intentando recordar todos sus movimientos; y cuando Rey terminó de dar la muestra le pidió a su padawan que intentara hacer los mismos movimientos.
El niño la sorprendió con sus increíbles habilidades, se había memorizado gran parte de los movimientos de combate y tenía una gran precisión para mover su espada pero sin un contrincante el espectáculo no estaría completo.
Rey apagó su sable y tomó una de las espadas de madera dándole un ataque a su padawan, Temiri supo defenderse evitando el golpe, retrocedió y se preparó para un salto intentando atacar a su maestra, la castaña lo esquivó fácilmente pero no se dejaba de sorprender por las habilidades de su padawan.
- El joven Temiri es cada vez más impresionante ¿cierto BB8? - preguntó C3PO que observaba la pelea junto al pequeño droide.
BB8 soltó pitidos afirmando lo dicho por el droide dorado.
- ¿Y usted qué opina amo Ben? - preguntó C3PO dirigiéndose al pelinegro el cual estaba embobado viendo los movimientos de la Jedi - Amo Ben ¿me está escuchando?.
BB8 se acercó al pelinegro y tocó la punta de sus pies com unos de sus bracitos mecánicos haciéndolo reaccionar.
- ¿Eh? ¿Sí? ¿Qué decías? - preguntó Ben un poco avergonzado, no pudo evitar quedarse viéndola como un bobo enamorado.
- Olvídelo, al parecer usted está muy enfocado en la ama Rey, tanto que ni siquiera se ha dado cuenta que Anakin ya está aburrido - C3PO intentó mecer al bebé en sus brazos pero era demasiado incómodo pues sus brazos de droide no se movían igual que los de Rey.
- Pásame a Anakin - pidió Ben extendiendo sus brazos, C3PO obedeció la orden y le dio a su hijo.
Mientras tanto, Temiri y Rey peleaban sin detenerse, el niño quería demostrar que era fuerte y hábil y sólo lo lograría venciendo a su maestra, pero debía pasar mucho tiempo para que llegue ese momento pues Rey salió victoriosa en la batalla.
- No pongas esa cara Temiri, sin duda me has sorprendido, cada día eres más hábil... Muy pronto, en el futuro, te enseñaré a construir tu sable de luz - dijo la Jedi extendiendo la mano hacia su padawan para levantarlo del suelo.
- ¿Lo dice en serio maestra Rey? - el niño tomó la mano de la castaña hasta lograr ponerse de pie - ¡Eso sería fantástico! - exclamó con felicidad.
- Lo sé, descansa unos minutos, continuaremos después - Rey le dio la espada de madera - Y guarda esto por mí.
- Sí maestra Rey - obedeció el niño.
La castaña miró a su detrás encontrando al pelinegro con su hijo en brazos, sonrió al verlos y se dirigió a ellos. Las puertas de la sala de entrenamiento se abrieron lentamente dejando ver a la Senadora Holden, Rey estaba a punto de ir a darle la bienvenida pero entonces notó algo extraño, la pelirroja tenía algo en sus manos. La vio dirigirse hasta Ben y sin esperarlo, Mara activó el sable de luz mirando fijamente al pequeño Anakin y después a Ben.
Rey se asustó y reaccionó rápidamente en defensa de su hijo.
- ¡Mara Jade! ¡Detente! - gritó la Jedi extendiendo su mano para empujar a un lado a la pelirroja con ayuda de la fuerza.
El sable de luz se apagó y cayó en alguna parte de la sala mientras el cuerpo de Mara fue arrojado algunos metros lejos de Anakin.
Ben estaba sorprendido de no haberse dado cuenta de las intenciones de la senadora, Rey corrió hasta el pelinegro y revisó a su hijo el cual había comenzado a llorar.
- Ani... - susurró la castaña con preocupación - Mi pequeño.
- ¿Qué acaba de pasar? - preguntó Ben enfureciendo a cada segundo - ¿Qué demonios acaba de pasar?.
Ben pasó a Anakin a los brazos de su madre y se dirigió apretando los puños hasta el cuerpo de la senadora, estaba cegado por la furia y con fuerza la tomó del hombro girando su cuerpo para poder verla a la cara.
Mara estaba agitada, con una expresión de horror en su rostro, su nariz había comenzado a sangrar por el impacto contra el suelo. Miró a Ben con miedo y entonces recordó lo que estuvo a punto de hacer.
- Traidora... Dijiste que estabas de nuestro lado ¡¿por qué demonios intentaste matar a mi hijo?! - le gritó el pelinegro tomándola por el cuello.
Todos los presentes, incluso Rey, estaban asustados al ver la escena, Temiri se había escondido y los droides estaban detrás de la Jedi mientras el pequeño Anakin no dejaba de llorar.
- ¡¿Por qué ibas a matarlo?! - volvió a preguntar Ben.
Mara empezó a llorar haciendo notorias sus arrugas en los ojos, miró a Rey a los lejos y después volvió a ver al pelinegro.
- Y-yo... Yo no iba a matar a tu hijo... Iba a matarte a ti - respondió con un nudo en la garganta para después contar los hechos.
Mara se encontraba en sus aposentos viendo aquella caja sobre su cama, dudó en abrirla varias veces pero al final decidió hacerlo. Habían pasado muchos años desde la última vez que tuvo en sus manos su sable de luz con el cual había matado a cientos de personas por órdenes de Palpatine, años después el cristal del sable había sido purificado con ayuda de Luke Skywalker, su primer amor.
- Sólo un intento y nada más - se dijo a sí misma - Si puedo intentar hablar con Luke... Esta es la única forma.
Cerró los ojos y soltó un suspiro para después conectarse con la fuerza, llamó a Luke esperando al menos su presencia como fantasma o escuchar su voz, pero no pasó nada.
Esperó y esperó pero no lo pudo sentir ni un poco, decepcionada, abrió los ojos y miró su sable de luz entre sus manos.
- Luke... - susurró despacio - Aunque sea sólo una vez, quiero verte.
Entonces sintió una presencia, no sabía a quién pertenecía, era como un bloqueo de su esencia pero sabía que estaba allí y la estaba rodeando.
- ¿Luke? - preguntó esperando saber la identidad de aquella energía.
De repente, aquella presencia la tocó por el hombro y le mostró una visión.
Mara estaba en shock mientras en su mente la visión le mostraba una parte del futuro.
Destrucción, muerte y sobre todo oscuridad, el pasado se repetía y el culpable de todo era una sola persona, todos los Sith habitaban dentro de él, podía sentir su oscura presencia y entonces temió de él, su fuerza era mayor a la de Palpatine, era un sujeto peligroso que causaría el caos en toda la galaxia.
Mara despertó del shock asustada e indefensa, y sin esperarlo, aquella presencia oscura junto con el miedo la dominaron, como si un hilo invisible la guiara, avanzó sin darse cuenta de sus acciones. Y aquella presencia comenzó a hablarle.
" Tráeme a Skywalker"
"Tráeme al pequeño"
"Regrésalo a donde pertenece"
"Mata a quien sea que se interponga"
La pelirroja llegó hasta la sala de entrenamiento y sin ser consciente de sus acciones, entró en ésta y se acercó hasta donde se encontraba el pequeño Anakin.
"Lo quiero..."
Mara encendió el sable de luz con la intención de matar a Ben para poder llevarse al bebé pero entonces se detuvo a tiempo y una fuerza la empujó lejos de ellos. Soltó el sable y cayó al suelo recuperando su conciencia y control total de sí misma.
Estaba confundida e intentó recordar lo que había pasado, la visión y su sable a punto de atacar a Ben fue lo único que llegó a su mente, no pudo recordar más.
Bruscamente alguien la tomó del hombro y giró su cuerpo, miro a Ben el cual estaba furioso repitiendo la misma pregunta.
- ¡¿Por qué demonios intentaste matar a mi hijo?!... ¡¿Por qué ibas a matarlo?! - escuchó por parte del pelinegro
- Y-yo... Yo no iba a matar a tu hijo... Iba a matarte a ti - respondió Mara con un nudo en la garganta, la visión que había visto se repetía una y otra vez en su cabeza, tenía miedo.
- ¿Qué?... - fue lo único que pudo decir Ben antes de que la pelirroja se desmayara.
Rey y Ben estaban sentados frente a la cama donde se encontraba la Senadora Holden, ambos estaban esperando a que la mujer se calmara y contara lo que había pasado.
Mara se veía débil, como si le hubieran quitado parte de su vida, sin sus joyas o maquillaje parecía una mujer aún más mayor de lo que era.
- Perdón... - fue lo primero que dijo la pelirroja removiéndose en su cama.
El droide médico que la había atendido diagnosticó que la pelirroja padecía una debilidad corporal extrema a la cual no encontraban explicación. Pero Mara sospechaba lo que le había sucedido.
- Mara Jade... Desde que la conocí he confiado en usted, sé que es una buena persona pero... Por más vueltas que le doy al asunto, sigo sin entender lo que pasó en la sala de entrenamiento - dijo Rey viendo a la pelirroja con decepción - Necesito una explicación.
- Senadora, usted dijo que no iba matar a mi hijo, que su objetivo era yo ¿por qué iba a hacerlo? ¿cuál era la necesidad de atacarme? - preguntó Ben directamente viendo a la senadora con desconfianza.
- Jamás te hubiera hecho daño Ben y mucho menos a tu hijo, antes de que todo eso sucediera... Creo que la fuerza me habló de alguna forma, me dio un mensaje - contó Mara intentando buscar las palabras correctas para hablar de aquel asunto tan delicado - No recuerdo mucho, ni siquiera sé como llegué hasta la sala de entrenamientos, algo o alguien me mostró una visión, pudo ser la fuerza misma o algún sensible a ella.
- ¿Una visión?... ¿De qué se trataba? - preguntó la Jedi preocupada.
- Rey... Ben... - la pelirroja miró con lástima a la pareja, sabía que lo que iba a decir probablemente les rompería el corazón - Pude ver el futuro, los Sith encontraron un cuerpo en el cual habitar, no sé cómo pero la oscuridad era muy fuerte dentro de él.
- ¿De él?... Senadora ¿de qué está hablando? - Ben se tensó al escuchar el relato de la pelirroja y recordó las cosas que le había dicho su madre, rezó internamente a la fuerza que su hijo no tuviera nada que ver en esto.
- Ben, tú sabes perfectamente que Rey es la nieta de Palpatine... Si Rey lo hubiera matado con su sable, a sangre fría, todos los Sith iban a habitar dentro de ella - respondió Mara siendo interrumpida por la castaña.
- ¡Pero no fue así! Yo maté a Palpatine usando su propia fuerza en su contra, todos los Sith que habitaban en él ya no existen - dijo Rey contando lo sucedido en Exegol.
- No estoy segura pero... Quizás aquellos Sith encontraron otro lugar donde habitar antes de extinguirse, no encuentro otra explicación a lo que ví en esa visión - comentó Mara tomando la mano de Rey y de Ben - Tienen que ser fuertes.
La pelirroja dejó fluir la fuerza dentro de ella para después mostrarles la visión que había visto, con mucho dolor volvió a ver aquellas imágenes tan claras y precisas.
A Rey casi se le paraliza el corazón al ver a un joven lleno de oscuridad, y lo peor fue su parecido con el hombre que amaba.
Ben estaba atormentado, era como verse a sí mismo cuando era joven, pero sabía que no era él, a esa edad él aún era un padawan de Luke.
Ambos soltaron la mano de la pelirroja totalmente alterados, Rey negaba con la cabeza una y otra vez y Ben estaba controlando su ira para no estallar, le dolía en lo más profundo haber visto todo eso.
- Ese joven era... - intentó decir la Jedi.
- Es Anakin, tu hijo - completó Mara sonando débil - Sospecho que los Sith están dentro de él.
- Eso es imposible, Anakin es un regalo de la fuerza - dijo Rey negando con la cabeza una y otra vez.
- Sigue siendo un descendiente de Palpatine - Mara abrazó a la Jedi en forma de consuelo.
- ¿Cómo es que pudiste ver esa visión? ¿Por qué tienes un sable de luz? - le interrogó Ben.
- Soy sensible a la fuerza, serví a Palpatine hace mucho tiempo y después me enamoré de Luke, fui su alumna y te crié cuando eras tan sólo un bebé - respondió Mara rompiendo el abrazo con Rey - Me desconecté de la fuerza cuando supe que Luke se había ido al exilio por voluntad.
- Y ahora volviste a conectarte con la fuerza... - añadió Ben - ¿Quién fue el que te mostró esa visión? ¿Fue Luke?.
- No lo sé... No pude identificarlo, ví esa visión y de repente estaba frente a ti a punto de atacarte, reaccioné a tiempo y Rey me empujó hacia atrás - respondió la pelirroja avergonzada de sus acciones - No sé lo que me guió hasta ti.
- ¡Demonios! - exclamó Ben furioso - No lo entiendo... Se supone que él es un regalo de la fuerza... Es tan sólo un bebé y ahora tú vienes y me muestras esto.
- Lo siento Ben... Lo siento Rey - se disculpó Mara.
- Mara Jade... Si tu visión es cierta, entonces... - Rey soltó un sollozo y miró al pelinegro.
- Debe haber un error... - interrumpió Ben - Mi hijo no cometerá mis errores, juré que lo protegería y eso voy a hacer ¡ningún Sith del pasado está dentro de mí hijo! ¡eso te lo puedo asegurar! - exclamó furioso poniéndose de pie para después salir de los aposentos de la senadora.
Mara observó con lástima a la Jedi la cual había comenzado a llorar y recordó una frase muy importante que Luke le enseñó una vez.
- Rey... El futuro siempre puede estar en constante movimiento, quizás podemos cambiarlo - dijo la pelirroja intentando animar a la Jedi.
- Es posible... Si puedo guiar a mi hijo por el camino correcto entonces nunca caerá en la oscuridad, no importan los Sith del pasado, Anakin seguirá en la luz - Rey levantó la mirada decidida - Nadie más debe saber esto.
Teorías, sospechas, amenazas.
Acepto lo que sea :v
¿Qué creen que haya pasado?
¿Qué opinan de la visión de Mara Jade?.
