Capítulo extremadamente serio e importante.
Los personajes pertenecen a Disney y LucasFilms, la historia es de mi propia invención.
Ambientado después de los sucesos en Exegol.
Capítulo 25: Oculto.
Gregory Glenn estaba furioso después de lo que había pasado en el juicio, el tiempo valía oro y si la mayoría del Senado aceptaba perdonar la vida de Kylo Ren entonces la espera habría sido en vano y tendría que tomar medidas desesperadas.
- Hice lo que pude, traté de controlarme frente a todos ellos - habló el anciano mientras una voz estaba gruñendo en su cabeza.
"¡Inepto! ¡Quiero a Ben Solo muerto! ¡Tráeme a su hijo!"
- Trato de hacer esto con la mayor discreción posible - se excusó el senador sonando desesperado - Si alguien llega a sospechar de mí, probablemente perderé el título de Senador y me matarán, .
"Eres tan inútil como aprendiz... Ya no eres aquel joven que tenía aspiraciones a ser un Sith"
- Recuerde que fui yo quien le mostró aquella visión a la estúpida de Mara Jade - contradijo el anciano ante la ofensa.
"¿Y eso de qué sirvió? Prefirieron guardarlo como un secreto, todo lo que haces siempre sale mal ¡Tráeme al hijo de Rey ahora!"
- Sí mi Lord... Le prometo que lo tendrá - dijo para después simplemente quedarse en silencio, la voz se había ido por completo.
Glenn cayó de rodillas apretando los puños.
- Los odio, los odio ¡los odio! - exclamó el anciano - ¡Malditos Senadores!.
Tomó asiento tratando de calmar su respiración, la edad le estaba cobrando factura y eso no era bueno.
Por un breve momento observó sus arrugadas manos y recordó la primera vez que vio a la Jedi llegar junto con aquel pequeño niño en sus brazos sin saber que ese bebé sería su oportunidad de traer de vuelta a los Sith.
El anciano estaba escuchando el relato de la Jedi, sintió odio y rencor por aquella chica que había intentado matar a su maestro obligándolo a tomar otro recipiente. Glenn miró a Anakin con desprecio en todo momento por el simple hecho de ser hijo de las dos personas que destruyeron toda la flota Sith en Exegol. Aunque el anciano se mantenía encubierto desde hace años, siempre había estado a favor del Lado Oscuro, y no tuvo mejor maestro que Sheev Palpatine, aunque eso había sido muchos años atrás antes de que el emperador se viera obligado a ocultarse en las regiones desconocidas luego de que Darth Vader lo enfrentara.
- ¿Qué estás diciendo? ¿Acaso ese niño es de Kylo Ren? - preguntó el anciano alterado, despreciaba con todo su ser al maestro de los Caballeros de Ren por su cruel traición a Palpatine - ¿Cómo pudiste traerlo al mundo? Ese niño puede ser un peligro cuando crezca... Yo he visto todo lo que ha hecho Kylo Ren alrededor de la galaxia, ese hombre era un monstruo y no dudo en que su hijo también lo será, debemos elimi... - intentó proponer para ganar apoyo del Senado pero ni siquiera pudo terminar.
- Detente - le ordenó Mara furiosa, esa pelirroja tan intrépida que no se dejaba doblegar ante nadie - No hables así del nieto de la princesa Leia, no te lo voy a permitir.
Al final, Mara protegió a ese pequeño de todas las acusaciones del senador.
- Estaré de acuerdo en cada cosa que necesiten para restaurar la Orden Jedi, pero con una condición, y creo que todos estarán de acuerdo conmigo, el bebé no puede ser presentado como hijo de Kylo Ren mediante los midiclorianos, causaría temor en la gente y todo el trabajo que hemos hecho por mantener la paz se iría a la basura - propuso el anciano teniendo otras intenciones, hacer sufrir a la Jedi.
- Me temo que... eso es cierto - asintió Mara y todos los demás miembros del Senado comenzaron a murmurar cosas apoyando al Senador Glenn.
- Además - continuó el anciano - El apego está prohibido en los Jedi, la señorita Rey se mantuvo en celibato pero sin embargo quedó embarazada por la fuerza de Kylo Ren cuando él le devolvió la vida ¿acaso las normas Jedi no lo prohíben?.
- Si lo que quiere es hacerme sentir mal por haber traído a mi hijo al mundo Senador Glenn, lamento decirle que su técnica no está funcionando - habló la Jedi tratando de contener su enfado - Yo estoy agradecida con la fuerza por haberme dado este regalo.
- De acuerdo señorita Skywalker, no diré nada más en contra de su hijo, pero deben aceptar mi condición, el niño no puede ser presentado como hijo de Kylo Ren - volvió a repetir el Senador Glenn - Ni siquiera debería ser presentado como hijo de una Jedi.
- ¡No! - exclamó Rey - Yo no voy a negar a mi hijo, cuando mis padres me dejaron en Jakku sola y desamparada no tienen idea de la tristeza que sentí, con el pasar de los años apenas recordaba sus rostros y esa no es la vida que quiero para Anakin, él va crecer junto a mí y sabrá que tiene una madre que está dispuesta a todo con tal de protegerlo.
El Senado permaneció en silencio ante las palabras de la Jedi, uno que otro estaba asombrado de su valentía excepto el Senador Glenn que seguía viendo con enfado a Anakin.
- Rey... - la llamó Mara - El hecho de que tengas un hijo, rompe cierta parte de las reglas en los Jedi ¿cómo podríamos reparar eso si decimos que Anakin es tu hijo? - preguntó la pelirroja.
- Hay cosas que deben cambiar en el reglamento de los Jedi, empezando por la regla de prohibir el apego... - respondió Rey decidida.
- Estoy de acuerdo - se escuchó en la sala y todos los presentes miraron al Senador Glenn sorprendidos de sus palabras - Estoy de acuerdo porque nos ayudará a encubrir ese pequeño detalle - dijo señalando con la mirada al pequeño Anakin.
Rey por un momento tuvo fe en que el anciano dejaría ese lado rencoroso y la apoyaría, pero al escuchar la forma en cómo se refirió a su hijo, supo que ese hombre jamás estaría de su lado.
- ¿A qué se refiere? - preguntó la castaña.
- Fácil, podemos decir que has dado a luz a un niño cualquiera y no a un hijo de Kylo Ren, el punto es... ¿Quién se ofrece para el papel de padre? - respondió el anciano irónicamente haciendo explotar la paciencia de la Jedi, tal como quería.
Y lo logró, el verdadero origen de Anakin había sido negado.
Pero todo cambió cuando el emperador sintió a los lejos al bebé y se obsesionó con tenerlo.
- La Jedi tuvo un hijo con Kylo Ren mediante las células de la fuerza - dijo el senador mientras intentaba sentir la esencia de su maestro - Creo que lo mejor sería deshacernos de él como venganza, después de todo por su culpa usted está...
"Silencio... Mi nieta ha dado a luz a un niño de Kylo Ren... "
- Es algo increíble pero es verdad, el niño está aquí en Coruscant - informó el Senador Glenn.
"Es lo que estaba esperando, la oscuridad nos está dando una nueva oportunidad, un nuevo recipiente"
- ¿Recipiente? ¿De qué está hablando maestro? - cuestionó el anciano intentando analizar las palabras del Sith - ¿Acaso usted quiere...?.
"Así es Glenn, el hijo de Rey también es mi sangre, es un cuerpo perfecto para resistir todo mi poder"
- Pero mi Lord, es apenas un bebé que nació hace poco, tendríamos que esperar años hasta que crezca y usted no resistirá tanto tiempo en ese cuerpo defectuoso - explicó el anciano.
"No necesitamos esperar años, podemos traerlo al laboratorio y experimentar con él para llevarlo a una edad lo suficientemente apta para recibirme"
- Podría funcionar... Quizás... - murmuró Glenn.
"Intenta traerme al niño con discreción, nadie debe saber dónde me encuentro, haz tu mejor trabajo"
El anciano se quedó callado y las palabras del Sith hicieron eco en su cabeza. Cada noche antes de dormir las mismas palabras se repetían y él estaba dispuesto a cumplir la orden con la esperanza de un día traer de vuelta a los Sith.
- Debo quitarles al niño de una u otra forma... El legado de los Sith debe continuar con un digno heredero como Anakin - Glenn miró al fondo de su habitación donde se encontraba oculta aquella caja con su reliquia más preciada.
Mientras tanto, en los territorios del borde exterior, para ser más exactos en el sector Atravis, Lando y Jannah se encontraban varados en su nave luego de que una falla mecánica los llevara hasta ese lugar.
- Estamos en el sistema Mustafar - informó la morena desde la cabina - Amiguito ¿estás seguro que puedes repararlo? El sistema de coordenadas ha estado fallando desde hace días.
El pequeño anzellano respondió que sí aunque no fue muy entendible; en la mayor parte de su vida había trabajo con droides y no con naves, pero no eran tan diferentes, o eso suponía el pequeño.
- ¿Esa cosa es confiable? - preguntó Lando señalando al anzellano - Ni siquiera sé por qué nos ofrecimos de aero-taxistas.
- Babu Frik es de confianza, él me contactó a mí y al resto de la Compañía 77 para que fuéramos hasta Exegol a pelear - contestó Jannah - No te asustes, él no hace daño.
- No me asusta, es sólo que... es raro - se excusó el mayor - Y a todo esto ¿cómo nos encontraremos con su amiga? Se supone que iríamos al sistema Coruscant pero literalmente estamos atrapados en el sistema Mustafar y ni de chiste pienso ir hasta ese planeta.
Babu Frik habló tratando de sonar entendible para los dos - Zorii... rastreador, ella podrá encontrarme.
- ¿Estás diciendo que tu amiga podrá venir hasta aquí? Sólo espero que nos pagues lo que acordamos por reunirte con ella - le recordó el moreno al pequeño anzellano.
Babu Frik le cuestionó que ese no era el lugar donde debían estar, por lo tanto reduciría la paga.
- ¿Qué? Claro que no, teníamos un trato - le reprochó el moreno ganándose un golpe en el hombro por parte de Jannah - ¡Ah! ¿Y eso porqué?
- Babu Frik tiene razón, es justo reducir la paga, además él está tratando de reparar el sistema de coordenadas de la nave - lo defendió la morena señalando al anzellano con decenas de cables a su alrededor.
- O quizás lo está averiando aún más - murmuró Lando viendo con rareza al pequeño.
Babu Frik soltó un grito de alegría al lograr conectar los cabellos provocando que el sistema de coordenadas de la nave se apagara y encendiera otra vez.
- ¿Funciona? - preguntó Lando sorprendido.
- ¡Funciona! - afirmó la morena verificando el sistema - Ahora sí podremos dar el salto a la luz sin terminar en el lugar equivocado.
- No me parece seguro, no confío mucho en el pequeño - dijo Lando ganándose una mirada enojada por parte del anzellano - De todas formas debimos estar en el sistema Coruscant hace 2 días, quizás su amiga ya venga para acá con ganas de querer matarnos por dar un mal servicio.
Babu Frik se rió de una forma tan contagiosa que incluso Jannah terminó soltando una carcajada.
- Zorii va a matar-matar a ustedes dos - intentó decir el pequeño anzellano mientras se reía.
Jannah dejó de reírse para después mirar a Lando un poco asustada - Bueno, basta de risas, debemos esperar hasta que tu amiga llegue.
- Estoy de acuerdo - asintió el moreno alejándose del tierno Babu Frik.
- Ya no tendrás que ir vigilándola a cada rato, Zorii se fue hace dos días y al parecer no va a volver - comentó Rose mientras caminaba al lado de su amiga.
- ¿Crees que Poe esté bien? - preguntó Kaydel mientras jugaba con sus manos.
- Kaydel, ya habíamos hablado de esto antes, Poe es un tonto que no sabe valorar lo que tiene, es hora de que lo olvides - le recordó la asiática y de inmediato la rubia recapacitó.
- Tienes razón, ya basta de lo mismo, él nunca me vio como algo más sin importar todo lo que hice por él, es un tonto - admitió la rubia.
- Así es, bien dicho - la felicitó su amiga.
Juntas llegaron hasta la entrada de la zona médica, Kaydel se despidió de su amiga pues ya no trabajaba ayudando a Hux después del incidente que habían tenido.
- ¿No ha vuelto a reaccionar de mala forma? - preguntó Kaydel antes de irse.
- No, tranquila - contestó la asiática - Hux es bueno, sólo que aún está asustada.
Kaydel asintió para después marcharse. Rose ingresó a la zona médica y se dirigió a la habitación de Armitage, desde afuera se escuchaban gritos desgarradores y eso alertó de inmediato a la pelinegra.
- ¡Armitage! ¡Armitage! - lo llamó a gritos abriendo la puerta.
Rose estaba horrorizada, apenas podía asimilar lo que veía. Todo el lugar estaba hecho un desastre, las ropas, la cama, las sábanas, los medicamentos y el droide médico que se encargaba de Hux.
- ¿Armitage? - lo llamó adentrándose en la habitación. Podía escuchar un llanto desgarrador y sabía que estaba cerca.
No faltó mucho para que se encontrara al pelirrojo sentado en un rincón de la habitación con la cara cubierta, estaba llorando.
- ¡Armitage! - exclamó la pelinegra poniéndose de rodillas para quedar a la altura de Hux - No llores... ¿Qué fue lo que pasó?.
- Aléjate... Por favor Rose, aléjate - pidió Hux sin dirigirle la mirada.
- ¿Qué estás diciendo?... Hux, mírame - le ordenó Rose sonando calmada - Por favor mírame amor.
El pelirrojo lentamente alzó la vista dejando ver sus ojos azules tan tristes y empapados de lágrimas.
- Rose... Hay algo que debo contarte, pero necesito que después te alejes de mí - dijo Hux asustando a la asiática.
- ¿Por qué dices eso? Armitage ¿qué te sucede? ¿Has recordado algo estos días? - interrogó la pelinegra acariciando las mejillas de su amado - Ya te dije que si tienes dudas con tus recuerdos, me lo cuentes y veré si puedo ayudarte.
- No Rose, esto es diferente... Algo me dice que es peligroso, por eso quiero que te alejes de mí, yo no quiero que nada malo te pase a ti - Hux negaba con la cabeza una y otra vez mientras sus manos temblaban.
- Pero dime qué sucede, necesito entenderte - Rose miró a los ojos del pelirrojo esperando una respuesta.
- Pensé que era una pesadilla... Pero era un recuerdo, uno muy real - susurró Hux con la voz entrecortada - Yo había escapado de Exegol, necesitaba un lugar donde esconderme... Y al parecer sabía a dónde ir.
- Armitage ¿recordaste lo que pasó después de la batalla en Exegol? El Senador Glenn dijo claramente que te habían encontrado en una nave sin combustible y tú estabas casi muerto, no habías comido en días y tus heridas eran graves - dijo Rose pero de inmediato el pelirrojo la detuvo.
- Eso no es del todo cierto... Yo lo recuerdo, la nave fue atacada, no me dejaron siquiera acercarme al planeta Mustafar - contó Hux con la respiración agitada - C-creo que yo iba a ir a Mustafar porque allí hay algo, no sé lo que es pero... es peligroso.
- ¿Por qué atacarían tu nave? ¿Quién lo haría? - cuestionó la asiática.
- El anciano que estaba en el juicio... Él está ocultando cosas; cuando desperté el me dijo que me habían encontrado en una exploración para saber de los planetas donde la Primera Orden tuvo mayor influencia, y justamente en el Sistema Mustafar cuando me encontraron, decidieron cancelar la exploración; al principio estaba confundido y no entendía lo que me decía pero ahora he podido razonarlo y con los pocos recuerdo que vienen a mi mente he estado cuestionándome ¿por qué? - preguntó el pelirrojo mientras comenzaba a jalar de sus cabellos - Si tan sólo lo pudiera recordar...
- Es sospechoso... El Senador Glenn canceló la exploración cuando estaban en el sistema Mustafar ¿crees que hayan llegado a explorar Mustafar? Él no nos dijo nada sobre eso - habló Rose poniéndose a analizar la situación.
- Mustafar, hay algo en ese planeta y por más que trato de recordar no puedo... Pero de algo sí estoy seguro, alguien atacó mi nave para que yo no pudiera aterrizar en ese planeta, por eso quedé en coma... Y el único sospechoso que se me viene a la cabeza es ese anciano - lo acusó el pelirrojo alternándose cada vez más.
- Armitage... Si hablo de esto con el Senado, entonces ellos sabrán que estás comenzando a recordar y quizás ni siquiera me crean, quizás decidan cambiar tu sentencia... Tú y yo sabemos que te estás recuperando fácilmente y mentirle a los demás es difícil; debes entender que no quiero que te vayas, y tampoco me quiero alejar de ti - dijo Rose comenzando a llorar.
- Mi Rose... Perdón, no había pensando en eso - se disculpó Hux tomando las manos de la pelinegra - Pero tampoco me puedo quedar callado, hay algo en Mustafar y ese anciano lo está ocultando... Debes alejarte de mí ahora, no quiero que te involucren en esto.
Rose negó con la cabeza - ¿Y qué pasa si no te creen? Si cuentas esto, entonces ellos de inmediato sabrán que estás recordando. Si vas a declarar entonces yo iré contigo, no te pienso dejar solo en esto.
- Entiende que es mejor que no te veas involucrada conmigo - le repitió el pelirrojo.
- No, tú entiende que te amo y siempre voy a estar de tu lado, y si vas a ir a cometer suicidio al querer declarar ante el Senado pues entonces yo también iré contigo - recalcó la asiática - Te amo Armitage... Y siempre voy a estar a tu lado.
Hux se calmó poco a poco para después intentar sonreírle a su chica - Gracias Rose... Gracias por amarme.
Después de casi dos horas de espera, al fin habían detectado una nave acercándose. Lando de inmediato despertó a Jannah la cuál se había quedado dormida después de tanto aburrimiento mientras Babu Frik jugaba con su cabello.
- Sólo espero que lo que dijo el anzellano no sea cierto ¿crees que en serio nos reduzca la paga? - preguntó el moreno.
- Ya ni siquiera me importa la paga, sólo quiero entregar a Frik a su compañera, ese es nuestro trabajo - contestó la morena - Intentaré comunicarme con ella.
De inmediato la llamada fue aceptada.
- Zorii Bliss ¿estás ahí? ¿Me escuchas? - preguntó Jannah hablando a través del comunicador de la nave - Desde aquí podemos ver a un Y-wing. Repito, Zorii Bliss ¿estás ahí?.
Nadie contestó.
- Quizás no sea ella, quizás es simplemente otra nave que pasaba por aquí - dijo Lando al ver que nadie contestaba.
- Zo-zorii, esa es su nave, nave, su nave - habló el anzellano llamando la atención de la morena.
- ¿Estás seguro? - preguntó Jannah - Lo intentaré otra vez. Zorii Bliss ¿estás ahí? ¿Puedes escucharme? Mi nombre es Jannah, estoy a bordo con Lando Calrissian y tenemos a tu amigo Babu Frik.
"Aquí Zorii Bliss ¿me pueden decir por qué demonios están tan lejos del lugar acordado? Llegar hasta aquí ha consumido una gran cantidad de combustible"
- Nos va a reducir la paga... - murmuró Lando triste.
Babu Frik se rió ante la expresión del moreno.
- Aquí Jannah, lamento mucho que no hayamos podido llegar al sistema Coruscant hace dos días pero hubo una pequeña falla en nuestra nave. Tenemos a Babu Frik como acordamos, estamos listos para hacer el intercambio - habló Jannah a través del comunicador.
"Bien, por favor bajen hasta el planeta Mustafar, allí nos reuniremos"
Dijo Zorii terminando la llamada.
- ¡¿Qué?! - exclamó Lando - Yo no pienso bajar hasta Mustafar, ese planeta es extremadamente caliente, y no en el buen sentido.
- ¿Y cómo esperas que entreguemos a Frik a su compañera? - le cuestionó Jannah.
- No lo sé, creí que lo arrojaríamos por el conducto de la basura, podría ser buena opción - sugirió el moreno ganándose una mirada furiosa por parte del anzellano.
- ¿Y cómo recibirías la paga? - preguntó la morena cruzándose de brazos.
- Hay que ir a Mustafar - dijo Lando sentándose en el asiento del piloto.
Jannah simplemente negó con la cabeza mientras sonreía.
- De veras eres un dolor de cabeza pero de todas formas te quiero - admitió la morena sentándose en el asiento de co-piloto - Sujétate pequeño Frik, muy pronto te reuniremos con tu amiga.
Y así, la nave se dirigió hasta el planeta Mustafar siguiendo el Y-wing de Zorii Bliss, sin saber las cosas que hallarían cuando aterrizaran.
- Poe - lo llamó Rose.
El nombrado se detuvo al escuchar su nombre y se dio la vuelta - Rose ¿qué sucede.
La pelinegra estaba nerviosa pero sabía que su General de la Resistencia era el único que los podía ayudar.
- Necesito que vengas a la zona médica conmigo, hay algo que debes saber - contestó la asiática - Tiene que ver con Hux.
Poe de inmediato sospechó lo que pasaba y asintió.
- Vamos.
¿Qué tal el capítulo? Osea ¿en serio creyeron que me olvidaría de Lando y Jannah? Por supuesto que no, yo valoro a todos los personajes por igual, no como "otros" (J.J. Abrams) :v
Nomás este man me la arruinó el final de Star Wars, pero para eso están los fans, para reparar sus errores.
