Los personajes pertenecen a Disney y LucasFilms, la historia es de mi propia invención.
Ambientado después de los sucesos en Exegol.
Capítulo 29: Infiltrados
- Rey - la llamó el pelinegro viendo cómo su esposa observaba su sable de luz desde hace varios minutos - Rey.
- ¿Uh? Lo siento... yo... no puedo dejar de pensar en Ani - confesó la castaña - Debí defenderlos, nunca debí dejarlos solos.
- Rey - volvió a repetir Ben tomándola por los hombros - Escúchame cariño... No te culpes de lo que pasó, se supone que yo debía protegerlos a ustedes, son mi familia... Si hay algún culpable aquí pues entonces soy yo, pero por favor quita esa mirada decaída.
- No puedo evitarlo Ben, Anakin es tan sólo un bebé, no quiero imaginar las cosas que Glenn tiene en mente, ese hombre siempre estuvo en contra de Ani desde que llegamos a Coruscant - dijo la Jedi viendo los ojos de su esposo - Ben... Tengo miedo, después de tanto tiempo he vuelto a sentir miedo.
- No hay por qué sentir miedo, no estás sola amor - susurró el pelinegro rodeándola con sus brazos.
- Tú tampoco lo estás - dijo Rey recordando aquella situación similar cuando estuvieron juntos en Ahch-To.
- Estamos juntos ahora - Ben le dio un beso en la frente seguido de una caricia en la mejilla - Y vamos a traer a nuestro hijo y a Temiri de vuelta.
Rey no resistió las ganas y buscó el consuelo en los labios de su esposo, no era un beso apasionado, todo lo contrario, era triste, como si buscaran alguna cura, ambos sentían un vacío profundo y lo único que les quedaba por el momento era tenerse el uno al otro.
Un tos fingida interrumpió a la pareja quienes no se habían dado cuenta que la Senadora Holden y Poe habían entrado a su habitación sin avisar.
Rey y Ben se separaron de inmediato un poco avergonzados.
- Lamento interrumpir su "momento" pero venimos por Rey, es hora de ir a Mustafar - avisó Mara lista para recibir las quejas del pelinegro.
- ¿Y qué hay de Ben? - preguntó la castaña frunciendo el ceño.
- Lo lamento Rey pero Ben no puede venir con nosotros, no puede salir de Coruscant hasta que tenga un juicio, por el momento él es un prisionero - contestó Poe causando que Ben lo mire con odio.
- ¿Qué carajos estás diciendo Dameron? - le reclamó - ¿Mi hijo está en peligro y ustedes quieren que me quede aquí sin hacer nada? Están muy equivocados.
- Ben, cálmate - le ordenó la pelirroja imponiendo su autoridad - Te prometí que íbamos a salvar a tu hijo y eso haremos, pero el Senado no quiere que salgas de Coruscant, recuerda que tú tienes un juicio pendiente.
- Pero Mara Jade, él debe venir - pidió Rey con tono suplicante - Es nuestro hijo y los dos debemos estar juntos.
- Si de mí dependiera entonces Ben vendría con nosotros, pero el Senado no tiene la confianza suficiente en él, lo siento - se disculpó la pelirroja.
- ¡Al carajo con el Senado! ¡Yo debo ir a Mustafar, mi hijo está en manos de ese anciano y quién sabe qué cosas tiene planeado hacer! - reclamó Ben alzando su tono de voz.
Rey lo tomó del brazo llamando su atención - Ben... Por favor, no grites, no te alteres...
Ben observó los ojos suplicantes de su esposa y decidió tragarse toda su furia sólo por ella.
- Rey... Tengo que ir a Mustafar, debo salvar a Anakin - le dijo a la castaña buscando su comprensión.
"Lo sé, vendrás conmigo... Sólo finge que estás de acuerdo, te infiltrarás en el transporte de Mara Jade y después en el Halcón"
Le habló la Jedi a través de su conexión.
"Por eso te amo mi chatarrera de Jakku"
Le contestó Ben causando un leve sonrojo en su esposa.
- Ben, yo te prometo que traeremos a Anakin sano y salvo - dijo la senadora acercándose al pelinegro - Puedes confiar en mí.
- Está bien - mintió Ben - Voy a creer en sus palabras senadora... Por favor cuide de mi familia.
- Lo haré - juró la pelirroja.
Poe, Mara y Rey salieron de la habitación listos para reunirse con los demás.
"Enseguida te alcanzo"
Dijo Ben a través de su conexión y Rey no pudo evitar mostrar una sonrisa cómplice que no pasó desapercibido por el ex-piloto.
- Por favor Armitage, no te pongas así - pidió Rose intentando calmar al pelirrojo.
- No puedo permitir que vayas a Mustafar, es peligroso Rose... No quiero que nada malo te pase - dijo Hux mientras daba vueltas por toda la habitación.
- Una flota de apoyo vendrá con nosotros, ya descubrimos al culpable de todo esto, la Senadora Holden nos dijo que es probable que Glenn haya capturado a niños sensibles a la fuerza con fines macabros, experimentos o cosas así... Ese hombre está loco - explicó la asiática viendo cómo el pelirrojo se sentaba a su lado, ella aprovechó su cercanía para tomar las manos de Hux - No me pasará nada malo.
- Glenn no es la mayor amenaza... - murmuró el pelirrojo - Por favor no vayas, Mustafar es un lugar peligroso.
- ¿A qué te refieres? - preguntó Rose confundida.
- En mis memorias, en algún lugar de mi mente está algo oculto... Y tengo miedo Rose, por favor no vayas - volvió a suplicar.
- El hijo de mi mejor amiga fue secuestrado, debo ayudarla, son mis amigos y compañeros - Rose llevó sus manos hasta las mejillas de su amado - Voy a estar bien - susurró viendo sus ojos tan tristes y suplicantes.
- Me preocupo por ti, no quiero perderte - confesó Hux con lágrimas a punto de caer - Desde que comencé a recordar, hay algo que me está atormentando y tengo miedo.
- Todo va a estar bien Armitage, lo prometo - la pelinegra sonrió antes de darle un corto beso en los labios - Debo irme, la senadora debe organizar a toda la flota.
- Espera - la detuvo el pelirrojo.
- ¿Qué sucede? - preguntó Rose preocupada.
- Sólo uno más - contestó Hux tomando esta vez la iniciativa de besarla.
Rose no pudo evitar reír en medio del beso - Ya, detente, debo irme, si sigues así llegaré tarde y la flota se habrá ido sin mí.
- Al menos lo intenté - confesó Hux ganándose un golpe en el hombro.
- Me voy, por favor haz caso a los droides médicos en todo lo que te digan, no sé cuándo volveré pero en cuanto lo haga vendré a verte - prometió Rose antes de salir de la habitación de Hux - Cuídate mucho.
- Tú tambien... Rose - la llamó antes de que saliera - Te amo mucho.
La asiática simplemente sonrió antes de salir y dejarlo solo.
Hux de inmediato se acercó a la puerta y la abrió para ver a lo lejos a su "novia" alejarse. Ni de broma dejaría a Rose ir a ese planeta, no sin él.
Habían varios droides médicos por el lugar y la salida de la zona médica estaba mucho más adelante. Hux se armó de valor y con tan sólo una bandeja metálica como arma, salió de su habitación y atacó al primer droide médico que se interpuso en su camino golpeándolo en su cabeza.
Corrió lo más rápido que pudo ignorando el llamado de los droides hasta llegar a la salida.
Creyó que encontraría a Rose al salir pero no había rastro de ella, abandonó la zona médica sin saber a dónde ir. No conocía ese edificio para nada, el único camino que recordaba era el que lo llevaba a los jardines.
Perdido y desorientado siguió corriendo por distintos pasillos, pero se detuvo al llegar a una zona llena de guardias, con silencio y discreción se fue alejando de allí para no ser descubierto.
- Piensa, ellos van a ir junto a una flota, y la flota se encuentra en... ¡el hangar de Coruscant! - adivinó el pelirrojo - Pero para llegar al hangar ellos deben tomar un transporte desde este edificio... Rose dijo que iba a tener una reunión con la senadora, necesito infiltrarme en uno de esos transportes antes de que se vayan.
Sin esperarlo recibió un piquete en la pierna derecha, miró hacia abajo y casi da un salto del susto al encontrarse con un droide redondo de color blanco con líneas naranjas.
- ¡Ah! - Hux retrocedió unos cuantos pasos - ¿Eres de la zona médica? - preguntó.
El droide soltó unos pitidos negando y le preguntó qué hacía allí.
- Escúchame gordito, por favor no le digas a nadie que me viste, necesito llegar al transporte de la Senadora de pelo rojo ¿la conoces? - explicó Hux.
El pequeño droide asintió.
- ¿En serio? ¿Podrías llevarme hasta allí? - entonces el droide se negó de inmediato - ¿Qué? ¿Por qué?.
Con unos cuantos pitidos explicó que la senadora junto a un equipo seleccionado iban a partir al hangar de Coruscant para después ir hasta Mustafar.
- Esa parte ya me la sé gordito - le interrumpió Hux - Escúchame bien, una "amiga" mía va a ir junto con la Senadora, necesito protegerla, tengo que infiltrarme en ese transporte... ¿Acaso tú no querrías proteger a una persona que consideras importante en tu vida?.
El droide se quedó callado unos segundos antes de hablar diciendo que lo llevaría hasta el transporte de la senadora.
- ¡Gracias! - exclamó el pelirrojo - ¿Cómo te llamas gordito?.
Con un par de pitidos el droide dijo su nombre.
- ¿BB8? Bueno, gracias BB8 - Hux le acarició la cabeza metálica - Mi nombre es...
Pero el droide contestó antes que él lo dijera.
- ¿Cómo lo sabes? - preguntó confundido.
BB8 simplemente contestó que lo conocía desde hace mucho, pero que de todas formas sabía que era una buena persona ahora.
- ¡Oye, espera! No te deslices tan rápido - dijo Hux corriendo detrás de BB8.
El droide dijo en pitidos que no le quedaba mucho tiempo y debía volver con su amo lo más pronto posible.
Pero al parecer no era el único que quería infiltrarse en el transporte.
BB8 se detuvo avisando que no eran los únicos en el estacionamiento personal de la senadora.
- ¿Son guardias? - le preguntó Hux al pequeño droide.
BB8 negó y decidió deslizarse suavemente por el estacionamiento hasta acercarse a la nave de transporte, había alguien oculto y él estaba listo para electrocutarlo. Hizo un escaneo rápido en todo el lugar y de inmediato escondió su herramienta para después soltar un pitido alegre.
- ¿BB8? ¿Qué haces aquí? - preguntó Ben saliendo de su escondite llevando un blaster en su mano.
El droide contestó que venía como un guía, señaló la entrada del estacionamiento en donde Hux se hallaba escondido.
- ¿A quién has traído? - preguntó el pelinegro.
BB8 invitó a Hux a acercarse diciendo que no había peligro alguno, aunque eso era casi una mentira.
Armitage se dejó ver y de inmediato Ben lo apuntó con su blaster. BB8 soltó fuertes chillidos pidiéndole al pelinegro que no disparara.
- Así que eres tú... "General Hux" - dijo el pelinegro llamándolo como antes solía hacerlo - No lo creí cuando lo escuché pero veo que es cierto, estás vivo.
- Y-yo no te conozco... Por favor baja ese blaster - pidió Hux con las manos en alto.
- No - se negó Ben - Tú fuiste el que le dijo al idiota de Dameron sobre las cosas ocultas en Mustafar y también sobre el desgraciado de Glenn. Tú sabes mucho más de lo que aparentas - lo acusó Ben acercándose al pelirrojo sin bajar su blaster.
- Te lo digo en serio ¡no te conozco! - exclamó Hux asustado - Solamente quiero proteger a alguien... Por favor baja el blaster.
- No hasta que me digas cómo rayos sobreviviste en Exegol y por qué sabes que en Mustafar el desgraciado de Glenn tenía algo oculto, si no hablas juro que te disparo ahora mismo - amenazó el pelinegro.
BB8 estaba asustado viendo la escena, lo peor es que ahora no podía volver con Poe, tenía que evitar que ambos hombres terminen matándose entre sí.
- ¡De acuerdo, de acuerdo!... Tienes que entenderme, perdí la memoria, pero poco a poco me fui recuperando y comencé a recordar cosas - empezó a contar el pelirrojo - Al parecer logré escapar a tiempo de Exegol, pero nunca logré llegar a Mustafar porque mi nave fue atacada, no sé por qué me dirigía exactamente a ese planeta... quizás sabía que allí había algo, por eso mis primeras sospechas cayeron sobre el senador Glenn, él fue quien me trajo aquí.
- Entonces perdiste la memoria - murmuró Ben bajando su blaster - Pero esos recuerdos siguen allí, dentro de tu cabeza... Y yo necesito verlos.
- ¿Qué? - Hux bajó sus brazos confundido - ¿Y cómo piensas hacer eso?.
En ese momento, BB8 los alertó diciendo que la Senadora y los demás estaban cerca de llegar.
- Sígueme, date prisa - Ben lo tomó con fuerza del cuello de su camisa hasta llevarlo al transporte.
Abrió la compuerta y ambos entraron rápidamente - BB8, quédate afuera y no digas nada - le dijo al droide antes de cerrar la compuerta.
El droide estaba alterado, no pasó mucho tiempo para que la Senadora Holden y sus guardias llegaran hasta allí junto con Poe y su equipo.
- ¡BB8! ¿Dónde te habías ocultado amigo? Te estuve buscando por todas partes - dijo Poe acercándose a su droide - Ya nos vamos.
- Muy bien, recuerden todo lo que hablamos; una flota nos está esperando en el hangar, iremos a Mustafar y el Senado entero ha aprobado el ataque a ese planeta sólo si es necesario, nuestra misión principal es aprehender al ex-senador Glenn, además tenemos sospechas de que las naves enviadas hace 2 meses por parte del Senado, se encuentran en Mustafar - explicó Mara frente a todos - Rescataremos a los niños "Anakin Solo Skywalker" y Temiri Blagg y ayudaremos a quien lo necesite ¿están todos de acuerdo?.
Todos asintieron y uno de los guardias de Mara fue el encargado de abrir la compuerta del transporte.
- Entremos, en unos minutos llegaremos al hangar de Coruscant - la pelirroja fue la primera en ingresar a la nave de transporte seguida de Rey la cual sonrió al sentir la presencia de su esposo.
Chewie, Rose y Kaydel entraron juntos y por último Poe con BB8 y los guardias de Mara que cerraron la compuerta.
- Senadora Holden, sigo creyendo que es mala idea que usted vaya a Mustafar, es peligroso - dijo el ex-piloto tomando asiento al lado de la pelirroja.
- Poe - lo nombró Mara - Yo puedo ser la Senadora de Coruscant, pero antes que nada soy una guerrera, no importa la edad que tenga - con una sonrisa mostró debajo de sus túnicas un sable de luz dejando al ex-piloto con la boca abierta.
Rey sonrió al ver la expresión en el rostro de Poe.
- Mara Jade también es sensible a la fuerza, sólo que prefiere desconectarse de ella - habló la Jedi desde su asiento.
- Nunca imaginé que la Senadora pudiera ser una Jedi... E-es increíble - confesó Poe sintiéndose tonto - No sé por qué pero usted... usted me recuerda mucho a Leia.
- Aprendí muchas cosas de ella, y de la misma forma tú lograste aprender a ser un buen General - dijo la pelirroja volviendo a ocultar su sable de luz - No sabemos exactamente lo que vamos a encontrar en Mustafar, pero espero que todos volvamos sanos y no tengamos ninguna pérdida.
El siguiente capítulo estará dividido en varias partes.Quiero agradecer a las personas que se han dado el tiempo de leer mi historia, en serio, muchas gracias.Una Nueva Oportunidad es mi primera historia Reylo y la verdad en un comienzo estaba asustada de no poder escribir algo que pueda llamar la atención de los fans de Star Wars.Pero esas pocas personitas que leen mi historia me animan a seguir.Muchas gracias.
