Los personajes pertenecen a Disney y LucasFilms, la historia es de mi propia invención.

Ambientado después de los sucesos en Exegol


Capítulo 36: La primera vez que nos vimos.

El Halcón Milenario aterrizó cerca del nuevo castillo de Maz Kanata, la nave no pasó desapercibida para la mujer de mediana estatura quien de inmediato salió de su bar para ir a recibir a sus visitantes.

- ¡Tía Maz! - exclamó Temiri muy feliz bajando por la compuerta del Halcón para ir a abrazar a la mujer de enormes gafas.

- ¡Mi niño! - lo recibió con los brazos abiertos - ¡Qué alegría verte! Siempre espero con ansias tu visita.

Rey bajó junto con C3PO, el droide tenía a Anakin en sus brazos, pero la anciana ni siquiera les prestó atención, pasó por su lado y se dirigió a la compuerta de la nave donde Ben recién hacía presencia.

- Maz... Hola - saludó nervioso el pelinegro.

La nombrada muy molesta le hizo una señal para que se agache y Ben obedeció un poco confundido.

De inmediato recibió una fuerte bofetada que superó a las anteriores que había recibido por parte de la anciana.

- ¿Y eso por qué? - se quejó Ben y al instante se arrepintió por su tono de voz, la anciana se veía muy enojada.

- ¿Por qué no me dijiste que Anakin había sido raptado? - preguntó Maz cruzando los brazos - ¿Tienes idea de cómo me sentí cuando me enteré mediante la Holonet? Obviamente ya todo había pasado pero de todas formas debieron avisarme.

- L-lo siento Maz, no había mucho tiempo y todo fue un poco apresurado - se excusó Ben volviendo a reincorporarse.

- ¡¿Y dónde está mi novio?! - exclamó Maz viendo a ambos lados del pelinegro.

El wookiee salió de la nave rugiendo que no era su novio.

- Pero de todas formas me agradas - añadió Maz - No me importa si estás casado.

Chewie solamente rodó los ojos y le dio los saludos por parte de Mara Jade.

- Dile a esa Senadora que aún me debe una cuenta de hace más de 20 años - dijo la anciana un poco molesta - Ahora vengan, todos, quiero ver cómo está Anakin.

C3PO un poco inseguro entregó a Anakin a los brazos de la mujer de mediana estatura.

- Ya está más grande, se ve muy sano, han hecho un buen trabajo como padres - les felicitó la anciana mientras se dirigían a la construcción.

- Maz, creo que sería mejor que me pases a Anakin- pidió Ben - No quiero que ninguno de tus clientes esté cerca de él.

- ¿Qué quieres decir? - cuestionó la anciana - ¿Crees que no puedo manejar a mis clientes?.

Maz le dirigió un mirada a Ben que asustaría a cualquiera, aquellos pequeños ojos tras las enormes gafas sin duda eran una tortura mental.

- Ella es más fuerte de lo que aparenta, me protegió a Temiri y a mí durante mi embarazo, nunca tuvimos problemas con sus clientes - murmuró Rey cerca de su esposo - Sólo... no veas a ninguna bailarina o juro que no te hablaré en todo el mes - amenazó la castaña.

- ¿Qué? ¿En serio acabas de decir eso? - preguntó Ben sin poder creerlo, su chatarrera también era posesiva.

- ¿En serio acabas de cuestionar a tu esposa? - contradijo Rey y Chewie se burló del pelinegro.

- La confianza y comunicación son la base fundamental de un matrimonio y de una familia, yo sugiero... - intentó decir C3PO pero al instante la pareja le dirigió una mirada que lo hizo callar - Oh... Entiendo.

Maz fue la primera en ingresar al bar abriendo la puerta con ayuda del wookiee, de inmediato todos los clientes, traficantes, bailarinas y músicos dirigieron su vista hacia la dueña del lugar. La anciana caminó con confianza en medio de todos y detrás le seguían la pareja, Chewie, Temiri y C3PO.

La mujer de mediana estatura llegó hasta las gradas que llevaban al segundo piso.

- Pueden continuar - dijo Maz y al instante volvió a sonar la música en el bar y todos los clientes siguieron haciendo de las suyas.

- Yo admiro mucho a tía Maz - comentó Temiri viendo el gran empoderamiento de la anciana.

Todos subieron al segundo piso donde las cosas eran más calmadas, algunas habitaciones tenían mercancía ilegal pero nada de qué preocuparse.

- Este lugar no ha cambiado nada - murmuró Ben viendo los pasillos, las puertas, las paredes, todo estaba exactamente igual que la última vez que había estado en Takodana.

- Y no lo pienso cambiar - habló Maz mientras se dirigía a una de la habitaciones, precisamente en la misma donde Ben y Rey habían dormido antes - Entren - les ordenó a la pareja - Temiri, por favor comparte tu habitación con Chewie, y C3PO...

El droide esperó a que Maz terminara de hablar.

- Hagas lo que hagas, no bajes abajo, probablemente quieran robar tus piezas - aconsejó la anciana antes de cerrar la puerta.

Rey tomó asiento en la orilla de la cama al mismo tiempo que Maz dejó a Anakin en los brazos de su padre.

- Gracias por permitirnos quedarnos aquí otra vez - agradeció Rey.

- No es nada, ni siquiera tienen otro lugar dónde quedarse - dijo la anciana mientras ajustaba sus gafas - Desde que llegaste he notado algo en tus ojos, un brillo muy especial... creo que ya lo vi antes.

Rey y Ben se miraron al mismo tiempo un poco nerviosos, acto que no pasó desapercibido por la mujer de mediana estatura.

- ¿Qué están ocultando? - les preguntó Maz mientras hacía un gran zoom a sus gafas.

Rey se sonrojó avergonzada por lo que iba a decir.

- Estoy embarazada... otra vez - confesó la Jedi finalmente.

La anciana se quitó las gafas dejando ver sus diminutos ojos y se sentó al lado de la castaña.

- Y supongo que la fuerza no tiene nada que ver esta vez ¿cierto? - acertó Maz tomando la mano de Rey - ¿Estás segura que quieres estar aquí durante tu embarazo?.

Rey asintió para después dirigir una mirada a su esposo.

- Takodana no es el mejor planeta para tener hijos, fácilmente puedes ir a Coruscant o a cualquier parte de la galaxia para dar a luz a tu hijo - sugirió la anciana - Ni siquiera entiendo por qué desde un inicio querías tener a Anakin aquí.

- Estoy decidida a tener a mi hijo aquí, además, será un buen lugar para entrenar a Temiri - dijo Rey para después ponerse pie.

- De acuerdo, no te atormentaré con preguntas, los dejo solos, hay un par de borrachos que debo controlar allá abajo - Maz salió de la habitación dejando solos a la familia.

Rey tomó a su hijo en brazos meciéndolo suavemente.

- Me gusta verte así - confesó Ben haciendo sonrojar a su esposa - Me agrada la idea de... poder estar a tu lado durante estos meses tan importantes.

- Ben... - la Jedi se acercó lentamente a su esposo hasta el punto en que lo único que los separaba era su pequeño hijo - En serio lamento que no hayas podido ver cómo Anakin crecía día a día en mi vientre, y que tampoco lo hubieras podido tener en tus brazos cuando nació, pero ahora... cada momento, cada instante, tú podrás ver cómo nuestro hijo se va formando, y cuando nazca... podrás verlo.

Ben dejó un beso en la frente de la Jedi para después abrazarla con delicadeza, Anakin poco a poco se fue durmiendo al sentir la calidez y el amor de sus padres más vivo que nunca.


Los tres se habían recostado en la cama como siempre acostumbraban hacer, Rey, Anakin y Ben. Ese simple acto provocaba un ambiente de paz y seguridad para la familia, en especial para el pequeño Anakin.

- Rey... - murmuró Ben en medio de la noche - ¿Sigues despierta?

- ¿Qué sucede? - preguntó la Jedi luego de algunos segundos - Anakin está durmiendo.

- Lo sé, sólo quería saber... ¿por qué quieres que nuestro hijo nazca aquí en Takodana? Anakin ya lo hizo - cuestionó Ben con la intención de saciar su curiosidad.

- ... ¿No lo recuerdas? - habló Rey después de unos minutos con un tono de voz decaído.

- Amor ¿e-estás bien? - se preocupó Ben al escuchar la voz de su esposa - ¿E-estás triste?.

- ¿De veras no lo recuerdas? - repitió Rey dejando una gran duda en el pelinegro - Takodana es...

La Jedi se calló con la intención de que su esposo terminara la oración por ella.

Pero Ben no dijo nada, se mantuvo callado por varios minutos intentando recordar el más mínimo detalle respecto al planeta.

- Rey es de Jakku por lo tanto no es su planeta natal, yo nací en Chandrilla pero ella no lo sabe, nuestra primera conexión juntos fue en Ahch-To ¿entonces Takodana qué es? ¿qué significa para Rey? - pensó Ben al punto de tener que recordar mucho más antes de que la conociera - Papá solía venir muchas veces aquí, Maz fue una buena aliada de contrabando y una amiga en la que siempre confió... La nave, Rey, él la trajo hasta aquí, el castillo de Maz quedó en ruinas por la Primera Orden... El bosque de Takodana... esa fue la primera vez.

Rey cerró los ojos fingiendo estar dormida y la oscuridad de la habitación era una buena aliada para ocultar su tristeza y decepción. La Jedi llevó su mano hasta su vientre y buscó consuelo en la pequeña energía luminosa que era su hijo.

- Rey... Lo siento - se disculpó Ben y al instante su esposa abrió los ojos - Soy un tonto por no haberme dado cuenta antes, Takodana es especial.

La castaña se mantuvo en silencio esperando que su esposo siguiera hablando.

- No fue de la mejor manera pero todavía recuerdo el bosque... y el disparo de tu blaster, nunca lograste dañarme - contó Ben soltando una leve carcajada - Aquí en Takodana fue la primera vez que nos vimos.

Rey sonrió orgullosa de que su esposo al fin recordó tan importante suceso.

- Lamento haberte manipulado con la fuerza, lamento haberte asustado, lamento haberte hecho llorar pero... nada se compara como la primera vez que te tuve en mis brazos - confesó Ben girando su vista hacia el lado derecho de la cama donde yacía el pequeño Anakin al igual que su esposa - Sentí... una conexión muy extraña, y a diferencia de otros prisioneros, no quise que te lastimaran físicamente, por eso preferí hacer el interrogatorio yo mismo.

- Ben... - susurró Rey al escuchar las confesiones de su esposo.

- Perdóname por la pelea en el bosque nevado... Deseaba tanto que te quedarás conmigo - Ben se sentó sobre la cama y al instante, la Jedi hizo lo mismo - No era mi intención hacerte daño.

- Lo sé - habló Rey en voz baja - Quiero que mi hijo nazca en Takodana, este planeta fue el primer lugar que vi después de salir de Jakku, el verdor... es simplemente hermoso, el bosque guarda muchos recuerdos y quizás no fue de una forma linda pero... allí te conocí en persona.

Con mucho cuidado, la Jedi se inclinó hacia su izquierda con la intención de llegar a besar los labios de su esposo.

Ben captó el mensaje e hizo lo mismo, sus labios se unieron en un delicado beso mientras entre medio de ellos descansaba su pequeño hijo.

- Ben... - lo llamó Rey separándose - Creo que... quiero...

- ¿Q-quieres...? - tartamudeó su esposo un poco nervioso malinterpretando las palabras de la Jedi.

- Creo que quiero comer algo... tengo antojos - completó la castaña un poco avergonzada - ¿Podrías pedirle a Maz algo para comer?.

- Oh, antojos... sí, por supuesto - dijo Ben rascándose la nuca - Pero ¿no crees que es un poco tarde? Maz seguramente está descansando.

- ¿Estás usando excusas? - le cuestionó su esposa.

- Digo, ¿qué quieres comer cariño? - se corrigió Ben al ver el ceño fruncido de la Jedi.


Habían pasado 5 meses desde la llegada a Takodana, Rey había tenido que encargar a su esposo supervisar el entrenamiento de Temiri ya que ella no podía hacerlo por su estado.

Su vientre estaba muy abultado e incluso ya no podía caminar por mucho tiempo, pero cada día que pasaba era un regalo porque su pequeño bebé estaba cerca de llegar.

- Ya peso mucho, me haces comer bastante - habló la Jedi sola en la habitación, obviamente las palabras iban dirigidas a su vientre - Creo que quiero descansar un poco... y tú también.

Rey se recostó sobre la cama con mucho cuidado aprovechando que C3PO estaba cuidando de Anakin y Ben estaba entrenando a Temiri, llevó su mano hasta su vientre y lo acarició con delicadeza.

- Tu padre está emocionado, aquí todos estamos esperando tu llegada - murmuró Rey trazando una forma de corazón sobre su vientre - Mi pequeño... Anakin estará feliz de tener 2 hermanos.

- Pequeña - corrigió una voz al lado de Rey.

Allí apareció de pie, el fantasma de Leia sonriéndole a la Jedi.

- La criatura que llevas en tu vientre será una niña, una bebé muy hermosa - dijo la princesa y Rey comenzó a llorar de emoción - Ella tendrá un hermano y un maestro.

- ¿U-una niña?... Leia - tartamudeó la castaña secando sus lágrimas - Gracias.

- ¿Y bien? ¿Cómo se encuentra mi otro nieto? - preguntó la princesa acariciando la cabellera de la que alguna vez fue su aprendiz - La familia está creciendo muy rápido.

- Anakin está bien, es un niño muy sano, después de lo que pasó en Mustafar, él no ha tenido ningún problema - contestó Rey viendo cómo Leia tomó asiento a los pies de la cama.

- ¿Y mi hijo? - añadió.

- Ben está feliz, y estoy segura que se pondrá aún más feliz cuando sepa que vamos a tener una niña - la castaña sonrió viendo su abultado vientre.

- ¿Puedo? - preguntó Leia acercando su mano a Rey.

La Jedi entendió lo que quiso decir la princesa y asintió.

Leia posó su mano sobre el vientre de su nuera y sonrió como nunca antes lo había hecho.

- Es hermosa... Una niña que nacerá con mucha bondad, será amable y siempre seguirá el camino de la luz - dijo la princesa viendo unas pequeñas visiones del futuro - Ama a sus padres y a su hermano más que nada en el mundo, ella está feliz, ya quiere llegar al mundo.

Rey lloró aún más al escuchar las palabras de la princesa - ¿E-eso es lo que ves?... Estoy segura que será muy hermosa, le enseñaré todo sobre el camino de la luz y la protegeré con mi vida, a ella, a Anakin y a mi padawan.

- Sé que harás un buen trabajo Rey... Luke se siente muy orgulloso de ti - susurró Leia - Adiós niña, que la fuerza te acompañe... siempre.

- Adiós... maestra - se despidió Rey mientras observaba como el fantasma de Leia desaparecía.

La Jedi observó su vientre otra vez, ahora ya sabía que el bebé sería una niña, sin duda una noticia que iba a alegrar a Ben.

- Serás un niña... ¿Qué nombre debería ponerte? Esta noche hay que hablar seriamente con tu padre - dijo Rey sonriendo al imaginar el rostro de su esposo cuando le dijera que su bebé sería una hermosa princesa.