Los personajes pertenecen a Disney y LucasFilms, la historia es de mi propia invención.

Ambientado después de los sucesos en Exegol.


[Extra]

Después de que la galaxia hubiera estado tantos años en guerra, al fin había paz, democracia y justicia.

El mal había sido eliminado, pero no para siempre, siempre hay personas malas y corruptas que buscan su propio beneficio personal, pero nada de eso se comparaba con el Imperio y la Primera Orden.

Rey había traído la paz a toda la galaxia y con eso se convirtió en leyenda, y con ayuda de Ben, logró eliminar la amenaza que estaba intentando renacer.

Palpatine nunca volvería a gobernar ni hacer daño a nadie.

No importaba la sangre, el Sith no eran nada para Rey, ella se había declarado una Skywalker y después había pasado a ser la esposa de Ben Solo.

Rey ya tenía la familia que siempre quiso, nunca más volvería a estar sola, y tampoco Ben.

- Mira este holovídeo, este es lindo - dijo la Jedi mostrándoselo a su esposo - ¿Lo recuerdas?.

- Es hermoso, el primer cumpleaños de Hannah - contestó Ben viendo con adoración el vídeo donde salía su pequeña hija en los brazos de su madre.

- Mira a Anakin, está a su lado, él quería soplar las velas - señaló Rey sonriendo al ver a su pequeño hijo intentando acercarse al pastel.

- Eran tan tiernos - murmuró el pelinegro apreciando el holovídeo, era uno de sus recuerdos más hermosos.

- ¿Eran? - cuestionó la Jedi viendo fijamente a su esposo.

- Y lo siguen siendo - corrigió Ben un poco nervioso por la mirada de la castaña.

- Anakin es mi príncipe, lo amo - alardeó Rey volviendo a reproducir el holovídeo.

- Y Hannah es mi princesa, es justa y amable, pero también es fuerte y delicada al mismo tiempo, no dejaré que nadie la aleje de mí - dijo Ben causando que su esposa mire disimuladamente al suelo como si buscara alguna mancha.

Pero la verdad era que Rey desde hace meses venía guardando el secreto de su hija, como buena madre se había ofrecido a ayudarla porque sentía el amor que Hannah tenía hacia Temiri.

- Pero Hannah algún día se irá de aquí, querrá dedicarse a seguir un camino, ya sea como Jedi o cualquier otra cosa, encontrará a un hombre que la ame y tendremos nietos muy hermosos - Rey se detuvo dándose cuenta que había hablado demás.

- ¿Hombre? ¿Nietos? Rey ¿te sientes bien? ¿Estás enferma? - preguntó el pelinegro poniendo su mano en la frente de su esposa - No, no estás enferma.

- Quita tu mano - exigió la Jedi temiendo que su esposo viera sus pensamientos y no pudiera evitarlo - No estoy enferma.

- ¿Entonces por qué dijiste todas esas cosas? - preguntó Ben sin poder entenderlo.

- Porque es la verdad, Hannah ya no es una bebé, tiene 19 años - contestó Rey cruzándose de brazos.

- ¿Y? - cuestionó Ben.

- ¿Y? Ella ya es mayor, si quiere enamorarse, puede hacerlo; si quiere ir a vivir a otro planeta, puede hacerlo; si quiere tener hijos, puede hacerlo - sin darse cuenta, la Jedi había elevado su tono de voz.

- No, eso no, nadie se la va a llevar de aquí, ningún hombre es digno de ella - negó Ben apagando el holovídeo furioso.

- ¿Ah sí? ¿Y quién sí lo es? - le cuestionó su esposa viéndolo enojada.

- Eso lo decido yo - contestó devolviéndole la misma mirada de enojo.

- ¿Qué? ¿Acaso escuchaste lo que acabas de decir? - Rey negó con la cabeza varias dando a entender que no estaba de acuerdo con su esposo.

- Sí, sé muy bien lo que acabo de decir - contestó Ben viéndola fijamente a los ojos.

- Sólo falta que también pienses que ninguna chica es lo suficientemente buena para Anakin - murmuró Rey.

- Hay muchas mujeres interesadas en Anakin, sólo que él no les hace caso - alardeó Ben haciendo enojar a su esposa.

- ¡Ay, no puedo creer lo que acabas de decir! - exclamó la Jedi furiosa - Nuestra hija también puede enamorarse, es tu deber como padre apoyarla.

- Mi deber como padre es protegerla, ella es fuerte pero también inocente - corrigió Ben ganándose un golpe en el hombro por parte de su esposa.

- No puedo creer lo que estás diciendo, ella ya es lo suficientemente mayor como para ser independiente y tomar sus propias decisiones - dijo Rey saliendo de la habitación.

Pero su esposo la detuvo tomándola de la muñeca.

- ¿A qué se deben todas tus preocupaciones? - la interrogó Ben - ¿Por qué de repente te preocupa el futuro de Hannah? ¿Qué es lo que me estás ocultando?.

- Nada - mintió Rey rezando que su esposo no se diera cuenta - Es sólo que creo que estás exagerando en el hecho de no querer dejar que tu hija pueda enamorarse algún día.

- Te ves... nerviosa, muy nerviosa - Ben analizó el rostro de su esposa y supo que algo no andaba bien, la conocía lo suficiente para saber cuando mentía y cuando decía la verdad.

- Ya te he dicho que no es nada, pero debes entender que tu hija es mayor y puede tomar sus propias decisiones - recalcó la Jedi pensando en cómo salir de aquella situación.

Ben lo pensó unos momentos para después soltarla - Ocultas algo... es sobre Hannah ¿verdad?.

Rey se quedó callada concentrándose en cerrar su mente totalmente para que Ben no viera nada, debía buscar alguna forma de distraerlo, algo para que se olvidara de todo el asunto.

- ¿Qué es lo que pasa con Hannah? ¿Te ha dicho algo? - preguntó el pelinegro acercando su rostro cada vez más al de su esposa.

La Jedi se puso tensa e hizo lo primero que se le vino a la mente para distraerlo y olvidar toda esa absurda discusión.

- Ben, bésame - pidió Rey tratando de sonar lo más atractiva posible, aunque eso le costara su orgullo.

- ¿Qué? - exclamó el pelinegro notando el repentino cambio de humor de su esposa.

- Quiero que me beses - repitió la Jedi rodeando con sus brazos el cuello de su esposo - Bésame.

Pero el pelinegro no hizo nada intentando adivinar las intenciones de la castaña.

Rey se acercó a su rostro besando sus labios con desesperación.

La carne es débil, por lo tanto Ben cayó fácilmente en el truco de su esposa.

La Jedi lo empujó dentro de la habitación asegurándose de dejar la puerta totalmente cerrada para que nadie pueda entrar... ni salir.

- ¿Qué te sucede Rey? ¿Por qué de repente...? - la Jedi lo calló otra vez besándolo apasionadamente hasta llevarlo a la cama.

- Shh... - lo silenció Rey sonriéndole pícaramente.

- Y luego dices que yo soy un caso perdido - Ben la empujó sobre la cama para después ponerse encima de ella - No sabes cuánto extrañé tu cuerpo.

- Pero lo hicimos hace algunos días - le recordó Rey disfrutando de las caricias de su esposo.

- Pues para mí parecieron meses - dijo el pelinegro comenzando a desvestir a la Jedi, ansioso por hacerla suya una vez más.

Y de esa forma, el secreto de Hannah se mantuvo oculto durante algunos días más, pero las mentiras tienen patas cortas y sólo era cuestión de tiempo para que algo saliera mal.


Hannah había mantenido un romance en secreto con Temiri desde hace algunos meses. Pero era cuestión de tiempo para que su hermano los descubriera en alguno de sus momentos a solas con el maestro Jedi.

- Se lo diré a mamá - la amenazó Anakin viéndola furioso.

- Ella ya lo sabe - confesó la joven castaña rodeada en los brazos de Temiri.

- Pues entonces se lo diré a papá - volvió a amenazarla - Y tú - señaló al pelinegro - Suéltala, no te le acerques.

- Anakin, debes calmarte - le aconsejó Temiri acercándose lentamente a su alumno - Necesitas escucharnos para poder entender nuestra situación.

- No quiero oír nada, es increíble que no me diera cuenta antes - el joven miró decepcionado a su hermana - No quiero imaginar desde hace cuánto tiempo ustedes llevan juntos y... rayos, sólo de imaginarlo me da náuseas.

- ¿Ah sí? Pues no creo que te haya dado náuseas estar tan cerca de Paige ayer en la noche - lo acusó Hannah sonriendo victoriosa.

- ¿Cómo es que...? - Anakin se sonrojó al escuchar las palabras de su hermana - Tú...

- Fue coincidencia, pero los vi... - declaró Hannah tomando la mano de Temiri - Yo estoy segura que al señor Hux no le gustará saber que últimamente pasas mucho tiempo con su hija.

- No hicimos nada, sólo le di un abrazo - contradijo Anakin - Lo de ustedes es distinto.

- Le diste un abrazo pero sé que sientes algo por ella, lo vi en tu mente hermano - dijo Hannah intentando hacer entrar en razón al joven - Ves a Paige como una niña a la cual quieres proteger con tu vida, eso es amor.

Anakin se quedó callado ante las palabras de la castaña, aceptando que quizás si sentía algo por la niña pelirroja.

- No le digas nada al señor Hux, menos a la señora Rose - pidió Anakin bajando la mirada - Pensarían que soy un enfermo... al igual que tú Temiri.

- Te juro que yo amo a Hannah con mi vida, tengo buenas intenciones con ella - declaró Temiri viendo con dulzura a la joven castaña.

- Sí, pero se te olvidó que tú eres un viejo y ella una jovencita - dijo el joven pelinegro tranquilamente.

- ¡Anakin! - le reprochó Hannah molesta.

- Perdón, pero lo que digo es verdad - recalcó el nombrado - Y por cierto ¿cómo es eso de que mamá sabe acerca de su relación?.

- Rey nos apoya y confía en mí - contestó Temiri - Estoy muy agradecido con ella.

- Bueno... ¿tregua? - Anakin extendió su mano frente a su hermana - Yo no le digo nada a nuestro padre y tú no le dices nada al señor Hux, no quiero meter a Paige en problemas.

- Hecho - aceptó Hannah estrachándole la mano.

Su relación debía seguir siendo un secreto, mínimo hasta que pudiera cumplir sus 20 años, debía hablar con su padre respecto a que se estaba enamorando, obviamente no le diría de quién pero por algo iniciaría.

Pero Hannah no contaba con que cierto wookiee fuera de mente débil.


Ben había invitado a Chewbacca a jugar una partida de Dejarik, apostando algunos créditos. Pero sobre todo por un poco de entretenimiento. El pelinegro quiso invitar a Hux pero al parecer el hombre estaba ocupado con su esposa, por lo tanto no quisieron interrumpirlos.

- Chewie ¿qué es lo que tanto te preocupa? - preguntó Ben viendo al wookiee - ¿Te sientes mal?.

Chewbacca alzó la mirada nervioso, segundos después contestó que no podía decírselo, que era un secreto, lo cual hizo crecer la curiosidad de Ben.

- ¿Un secreto?... ¿Me estás ocultando algo Chewie? - cuestionó el pelinegro - ¿Es eso?.

El wookiee negó de inmediato, no podía decir nada, se lo había prometido a Rey.

- Te delataste tú mismo, sé que me estás ocultando algo - disimuladamente Ben entró en la mente de Chewie buscando el secreto que tanto guardaba.

El wookiee repetía una y otra vez en su cabeza el beso entre Hannah y Temiri pensando en lo terrible que sería si Ben se enterara de eso.

Y no se equivocó.

El pelinegro se quedó en shock durante varios segundos, sin saberlo, había comenzado a apretar los puños haciendo enrojecer sus manos.

- ¡Hannah! - exclamó furioso levantándose del sofá dejando el juego a medias.

Chewie lo miró nervioso y se culpó a sí mismo por haberse dejado ver la mente. Intentó calmar al pelinegro para que no hiciera un escándalo.

- No Chewie, esto es muy grave, no puedo creer que me lo hayas ocultado hasta hoy - le reclamó Ben con un tono de voz muy alto.

El wookiee rugió que era para proteger a Hannah.

- ¿Por qué crees que la ibas a proteger si no me decías nada? ¿Te das cuenta de que Temiri se ha estado aprovechando de la inocencia de una niña? - le cuestionó Ben.

Chewbacca lo pensó durante varios segundos dándose cuenta que Ben tenía razón en algunas cosas.

- Y quizás ellos ya... - el pelinegro ni siquiera quiso decirlo pero Chewie entendió el mensaje.

El wookiee intentó calmarlo una vez más pero ya no había solución.

Y por primera vez en más de 20 años, Kylo Ren volvió a aparecer por unos instantes dándole una lección a Temiri que jamás olvidaría.


- ¡Suéltalo! - exigió Hannah viendo horrorizada cómo su padre ahorcaba a Temiri levantándolo del suelo - ¡No lo hagas, suéltalo! ¡papá!.

La castaña suplicaba entre lágrimas a su padre que dejara en paz a Temiri, no quería que le hiciera daño.

Ben reaccionó a tiempo y soltó al que alguna vez fue su alumno, pero eso no evitó que aún tuviera ganas de matarlo.

- ¡Yo te entrené! ¡¿cómo pudiste hacerle esto a mi hija?! - gritó Ben furioso.

Rey y Anakin llegaron justo a tiempo viendo sorprendidos la escena.

- Papá, él no me ha hecho nada, yo lo amo - confesó Hannah - Y él a mí.

La Jedi se acercó a su esposo y lo tomó del brazo - Ben... debes entenderlos, ellos se aman, por favor no actúes así.

Anakin fue a ayudar a Temiri al ver que se encontraba débil.

- Ben... - lo volvió a llamar su esposa - No hay nada de malo en que ellos quieran estar juntos, no importa la edad.

El pelinegro miró a su esposa en silencio, observó de reojo a Temiri para después irse molesto.

Rey suspiró aliviada de que al menos Ben ya se hubiera calmado.

- Iré a hablar con él - le dijo a su hija - Todo estará bien Hannah, no llores más.

La joven asintió para después ir con Temiri.

Rey fue tras su esposo para hablar con él, no podía dejar que Ben pensara mal de Temiri, él era un buen hombre.

Llegó hasta su habitación y entró en silencio encontrando a Ben sentado a los pies de la cama, decidió hacer lo mismo.

- Cariño... no hay motivo para enfadarse, ellos se aman - dijo Rey recostando su cabeza en el hombro de su esposo - Así como tú y yo.

- Lamento haberle hecho eso a Temiri, no estuvo bien... - se disculpó Ben viendo de reojo a su esposa - Cuando vi a Hannah llorando... me acordé de ti cuando tenías su edad, en el bosque de Takodana, tú estabas tan asustada.

- Han pasado muchos años desde la última vez que Kylo Ren apareció, creí que habías dicho que murió - comentó Rey acariciando suavemente el rostro de Ben.

- Y murió, sólo... hoy no pude controlarme, pensé lo peor cuando me enteré que Temiri había besado a mi princesa - explicó el pelinegro decepcionado de sí mismo.

- Nosotros cuidamos de Temiri, lo educamos, lo vimos crecer, lo conocemos mejor que nadie - dijo Rey dejando un corto beso en los labios de su esposo - ¿No crees que Temiri es el hombre indicado para cuidar de nuestra princesa?.

- Dame otro beso y creo que lograrás convencerme - sonrió Ben acercando el cuerpo de su esposa al suyo.

- Te puedo dar algo más que eso - propuso Rey - Sólo si prometes no volver a atacar a Temiri y aceptar su relación con Hannah.

- Eres buena negociando - la halagó Ben rodeando su cintura para después besarla deseoso de tenerla una vez más.

Un trato es un trato, por lo tanto Ben tuvo que aceptar la relación de Hannah con Temiri, no quería ver a su hija sufrir y mucho menos tener problemas con Rey.

Amaba demasiado a su familia como para dividirla por culpa de sus celos paternales.

Meses más tarde, Ben tuvo un pequeño conflicto con Armitage, debido a que Anakin había estado viendo a su hija en secreto lo cual parecía muy sospechoso.

Finalmente, el joven Solo reveló que estaba enamorado de Paige pero sabría esperarla.

Rose se emocionó mucho al saber que su hija había encontrado el amor, pero Armitage no pudo resistir las ganas de intentar dispararle con su blaster al joven Solo.

Al final, Anakin pudo tener un relación formal con Paige. Años más tarde, los hermanos Solo lograron contraer matrimonio con sus respectivas parejas.

Ben y Rey no pudieron sentirse más orgullosos por ellos, su descendencia seguiría creciendo cada vez más, llevando el legado de los Jedi, los Solo y los Skywalker a muchas más generaciones que estaban por venir.


¡Terminamos!

Oficialmente la historia terminó.

Espero que les haya gustado el capítulo, ahora sí podré actualizar mi otra historia.

Que por cierto se las recomiendo, es Reylo obviamente, y sin más para decir, me despido.