Cuatro estaciones contigo
Por LovelyFlower
Notas de la autora: Otra vez, han pasado años sin escribir. Mas bien sin publicar porque sigo escribiendo, escribiendo mal pero lo hago. Les traigo un Kenyako (obvio) porque aún mantengo la esperanza de ver algo de ellos en el último ova de TRI.
Serán relatos en orden cronológico, abarcando un año entero (las cuatro estaciones). Puede haber guiños a otras parejas, trato de mantener a los personajes IC y respetar el canon. El año es cualquiera, lo dejo a su imaginación.
Acepto criticas feliz, hace mucho no publico y siento que estoy oxidada en esto de escribir.
Invierno - Diciembre
Navidad. La excusa perfecta para reunirse los doce a celebrar. Para Ken, aquella fecha solía traer recuerdos agradables, fue en aquella ya lejana navidad del 2002 cuando por fin se sintió aceptado por quienes ahora eran sus amigos. Se reunieron en el departamento que compartían Yamato y Sora, una vez que estuvieron todos, cenaron y repartieron los regalos. Se había vuelto un costumbre que no querían, que no debían perder aunque pasaran los años y la vida los alejara cada vez más. Brindaron por eso, por no perder aquel lazo que los unía, por seguir siendo los niños elegidos, aunque de niñez poco les quedaba.
Mientras todos conversaban alegremente en la sala, Ken notó a Miyako en el balcón, con la mirada fija y ligeramente temblando. Se disculpó con Daisuke y Takeru, con quienes hablaba hasta ese momento, y caminó hasta la pelimorada. Se quitó la bufanda y se la colocó en el cuello con suavidad. Ella se sobresaltó y lo observó con curiosidad.
—Estas helada—le comentó Ichijouji a la chica —Es mejor que entremos—
Ella cerró los ojos y se aferró a la prenda de ropa que ahora cubría su cuello, estaba tibia y olía a una mezcla de jabón y madera. Justo como Ken. Negó con la cabeza —Necesitaba estar sola un momento. No me gustan las despedidas—
La morada se refería a Daisuke, que durante la cena había anunciado que en un par de semanas se iría a Estados Unidos. Era una sorpresa para casi todos, a excepción de Mimi, que lo estaba ayudando a buscar empleo y un lugar donde instalarse en Nueva York, y del mismo Ken, que estaba al tanto de las ambiciones de su mejor amigo.
—Es un idiota, pero lo extrañaré —se sinceró Miyako. Ken sonrió suavemente.
—Todos lo extrañaremos, Miyako. Pero es su sueño, debemos apoyarlo. Eso hacen los amigos, aunque duela—
Le dolía, era cierto. Motomiya era por lejos su mejor amigo, quien estaba a su lado cuando la oscuridad trataba de emerger y arrastrarlo a las sombras. Pero sabía que era lo mejor para el moreno y su sueño de ser un chef prestigioso. Además, contaría con el apoyo de Mimi en Estados Unidos, lo que le haría el camino un poco mas fácil.
Se quedaron en silencio contemplando las luces de la ciudad, la nieve comenzó a caer. Fue ella quien habló primero.
—Tu también te iras, ¿no es así? —soltó de pronto, en un susurro cargado de amargura —Mimi, Daisuke... si se va alguien mas no lo soportaré—
Entonces pudo ver como las lágrimas se deslizaban por las mejillas de Miyako sin control. Algo en su pecho se crispó al verla llorar. Tuvo el impulso de abrazarla, pero se contuvo.
—No tengo pensado irme a ningún lado, Miyako— dijo totalmente sincero, buscándole la mirada. La de anteojos seguía mirando el horizonte mientras las lagrimas seguían fluyendo con libertad. Entonces, ella lo observó con sus grandes ojos dorados, esta vez desprovistos de su habitual luminosidad.
—Puede que no vayas a ningún lado, pero sin Daisuke aquí es probable que nunca mas asistas a estas reuniones, inventarás alguna excusa para no venir. Lo sé, Ken, es por él que estás acá. Cuando se vaya, tu... tu...— No pudo seguir hablando, el nudo en la garganta se lo impidió.
Ichijouji se sorprendió. No creía que su ausencia (totalmente hipotética hasta el momento) afectara tanto Inoue. Pero junto con la sorpresa, surgió también un dejo de molestia. No era solo por Daisuke y su evidente lazo de amistad, todos eran importantes para el.
Taichi y su habilidad de infundirles valor hasta en los momentos mas difíciles.
Yamato y sus silencios, que enmascaraban la preocupación por sus amigos.
Sora y el inmensurable amor que entregaba a cada uno de los elegidos.
Koushiro y su capacidad de solucionar cualquier problema con su inteligencia.
Mimi, su inocencia y confianza apabullante que tenia en cada uno.
Jyou y sus miedos, que lo hacían ser un gran apoyo ante cualquier situación.
Takeru y su simpleza, su facilidad de ver la vida mas fácil y no perder la esperanza.
Hikari, tal vez la única que podía entender su miedo profundo a la oscuridad.
Iori y su seriedad y sentido de responsabilidad en todo aspecto de la vida.
Y Miyako... ella era tantas cosas... su alegría, su espontaneidad, su forma de sentir y vivir la vida tan profundamente.
Le dolió ¿Como era posible que ella creyese que solo estaba ahí por el moreno? Probablemente era su culpa, la timidez aún no le permitía mostrar sus sentimientos claramente. Debía cambiar eso, debía lograr que ella entendiera que no se iría, que sus miedos eran infundados.
—No me iré— repitió, con firmeza. Ella no lo miraba, él solo podía escuchar sus sollozos ahogados entremezclados con el ruido de la ciudad.
—No te creo— soltó ella, sus miradas se cruzaron en una mezcla de emociones. Tristeza, esperanza, miedo, vergüenza.
El peliazul sonrió antes de hablar—Que puedo decir o hacer para que me creas?— ella se mantuvo en silencio, solo levantó levemente los hombros.
Nunca supo si fue el deseo de romper el silencio o el alcohol en su sangre que causaron que lo proximo que hiciera fuese tomar el rostro de Miyako, secarle los rastros de lágrimas y juntar sus labios a los de ella. Suave, sin prisas, y contrariamente a lo que podia ser, sin vergüenza alguna.
Se alejó unos centímetros de ella, aún podía sentir su respiración tibia en medio del frio ambiental —¿Ahora si me crees?—
Miyako aun tenía los ojos húmedos, pero la sonrisa en sus labios fue luminosa —Creo que aún un no me queda tan claro—
Sus labios se juntaron nuevamente, esta vez con menos suavidad.
Eso fue... ay, los shippeo tanto a estos dos. Aún no se cuántos capítulos saldrán, en principio iba a ser uno por estación, pero se me ocurrieron mas ideas.
Gracias por leerme. Nos vemos en el siguiente capítulo.
Escrito y publicado del 22/01/2018
