Capítulo 3

"La Academia"

Silver regresaba en el tren a la academia en el imperio de Cristal, las vacaciones habían llegado a su fin y pronto iniciaría un nuevo ciclo escolar para el unicornio plateado, el último antes de terminar sus estudios y poder salir de ahí como un diplomático, él no quería otra cosa más que todo estuviese en paz, sabía de las tensiones en la tierra de Equestria y quería ayudar a que todo se mantuviese en armonía, en otras palabras, buscaba evitar que se llegase hasta una guerra, recordaba el dolor que causó aquella invasión hacía varios años y de todos los que murieron solo por salvarlo a él.

Durante el camino, se quedó dormido por un par de horas, fue en ese momento de descanso que su mente no pudo estar tranquila, algo pasaba en su cabeza. Silver se veía a sí mismo caminando en medio de lo que parecía ser Canterlot, pero para su sorpresa e incredulidad todo era un caos, ponys huían y gritaban desesperados, las casas, parques y árboles estaban en llamas, si no es que destruidos, pero lo que más lo dejó atónito fue el ver a guardias solares que luchaban contra guardias Lunares y en lo más alto del castillo ahora humeante, se daban una pelea de la que él solo podía distinguir a dos figuras, una blanca y una negra, ambas embistiéndose a una gran velocidad y con una fuerza tan tremenda que creaban ondas de choque, una vez más ambas chocaron de manera directa causando una onda expansiva tan grande que lanzó a Silver volando por sus sueños y despertó de golpe casi cayendo al suelo del vagón.

-¿Qué… qué fue eso?- Pensó él al despertar.

-¿Qué ocurre contigo?- Preguntó el pony frente a él, permanecía en la misma posición, parecía no haberse movido en lo absoluto más que la expresión de su rostro que miraba extrañado a Silver.

-Nada solo… un mal sueño- Respondió él acomodándose de nuevo en su asiento, fue ahí que al mirar de nuevo hacia el pony y su equipaje notó un folleto saliendo de este, uno que él reconoció al instante por la marca en este, un folleto de la academia -¿A qué año vas compañero?- Le preguntó Silver Shine al pony terrestre.

-Entraré apenas, no por decisión propia, completamente- Respondió el pony soltando un bufido.

-Entiendo, ¿Padres militares acaso?- Preguntó el unicornio plateado que estaba seguro de haber visto a este pony antes pero no lo reconocía del todo.

-Más bien una madre obsesionada con mi comportamiento- Contestó casi gruñendo de frustración, era obvio que se trataba de un caso de conducta que querían corregir.

-Eso veo, Soy Silver Shine, por cierto- Se presentó él y extendió su casco pero el pony no regresó el saludo.

-Sé quién eres- Respondió –Eres el llamado "príncipe de dos reinos", vienes del reino crepuscular pero te criaste en Equestria, eres el hijo adoptivo de la princesa de la amistad etcétera… etcétera, y si te preguntas por qué lo sé, es sencillo, soy August, August Shield, mi madre y mis hermanastras te envían saludos- La respuesta del pony dejó con la boca abierta a Silver de la impresión, ahora lo recordaba.

-¿August? ¿De verdad eres tú?- Preguntó él incrédulo –Vaya que has crecido, de verdad no te reconocí, ¿Cómo está tu madre?, Mi tía Rarity- Dijo él ahora con una sonrisa, este era aquel pony hijo de la unicornio modista y producto de uno de los peores momentos de su vida, aun así, Rarity jamás se dio por vencida y a pesar de lo que le recordaba, ella cada ocasión solo veía a su hijo, uno que ella criaba con amor y cariño y nada de culpa tenía de las horribles acciones de su padre, cualquiera que haya sido la forma en la que llegó al mundo, ella lo amaba.

PONYVILLE

-¡¿Lo enviaste a la academia?!- El grito de sorpresa vino a la vez de, Twilight, AJ, Rainbow y Fluttershy, todas reunidas junto con Rarity en el castillo de la amistad, hacía tiempo que no estaban las 5 juntas ahí, no desde el deceso de una de las suyas.

-Me temo que no tuve otra opción, su comportamiento era por mucho inadecuado y no podía permitir que se convirtiera en un rufián cualquiera- Explicó Rarity que tomaba una taza de té con toda elegancia, era ya una yegua madura, su crin, antes larga, ahora era corta, a altura del cuello apenas, pero igual de arreglada como siempre, su sentido de la moda no había fallado, como siempre la elegancia se mostraba en la ropa que usaba, misma que ella confeccionaba, vestía de un vestido verde aqua y un sombrero acorde al color con una flor blanca como accesorio.

-Bueno, sí piensas que es lo mejor, no cuestionaremos tu decisión Rarity- Comentó Applejack mientras tocaba su vientre crecido -¡Oh!, tranquila pequeña, se nota que serás buena para la cosecha- Rio ella un poco al sentir una patada en su vientre.

-Ow, parece que alguien quiere conocer ya el mundo- Dijo Fluttershy a lo que todos hicieron sonidos de ternura.

-Un bebé siempre es una gran bendición AJ, de verdad te felicitamos- Dijo Twilight sonriendo.

-Lo sé, cada uno de ellos es especial- Mencionó Applejack que seguía acariciando su vientre.

-Saben… estoy segura de que Pinkie ya hubiera hecho varias fiestas para tu bebé AJ, y de seguro tendría una lista para el día en que viniera al mundo- Comentó Rainbow Dash algo melancólica, las demás asintieron y miraron hacia el lugar vacío en el salón del trono.

-¿Aún recuerdan las fiestas que hacía?, eran las mejores- Mencionó Fluttershy recordando a la pony rosa.

-Fiestas así… y amigas como ella, son imposibles de olvidar, son únicas- Comentó Rarity que tomaba otro sorbo de té, el ambiente se había puesto un poco serio y silencioso, se notaba la falta de alegría en ese momento.

-Chicas, está claro que todas extrañamos a Pinkie Pie, de hecho todo el pueblo la extraña, su presencia hace mucha falta, pero mientras la mantengamos en nuestros recuerdos y demos una sonrisa a las cosas buenas, ella vivirá siempre en nuestros corazones, ¿Qué dicen? Por Pinkie Pie- Comentó ella levantando su taza de té como un brindis.

-Por Pinkie Pie- Dijeron todas ella y tomaron sus bebidas.

-Hablando de cosas relacionadas a Pinkie, ¿Han sabido algo de Blue Knife y Sweet Smile?- Preguntó Rarity por la familia de la difunta Pony.

-La verdad no he sabido de ellos en mucho tiempo, por lo que sé, vienen una o dos semanas al año a visitar a los abuelos de Sweet en la granja de rocas, pero casi nunca se pasan por aquí- Mencionó Twilight a las demás.

-Twi, ¿Has hablado con Night Strike?- Preguntó AJ, pues todas estaban preocupadas también por él y por su familia y los efectos que había causado en ellos la desaparición de Aqua Night.

-Tampoco, hace tiempo que no hablo con él, pero Trixie me ha dicho que él sigue bebiendo, es algo lamentable la verdad, solo espero que no se suma en su dolor- Respondió la princesa de la amistad con algo de pesar y en ese momento le alegraba que Silver aún no supiese sobre la verdadera identidad de Night Strike.

-Am, no es por incomodar pero, ¿Has descubierto algo con respecto a los elementos de la armonía Twilight?- Preguntó ahora Fluttershy.

-Nada aún… lo cual me preocupa demasiado, ha pasado ya mucho tiempo y no sé cuánto más podrá resistir el árbol de la armonía antes de que se acabe su poder mágico, después de eso, temo lo que pueda pasar, la última vez esas plantas invadieron Ponyville, esta vez podría ser peor- Dijo ella preocupándose por esa situación.

-Descuida Twilight, si hay alguien que puede descubrir cómo solucionar eso, eres tú, no importa el tiempo que te tome y estamos aquí contigo para ayudar- Mencionó Rainbow Dash a lo cual todas asintieron al estar de acuerdo.

-Son las mejores- Contestó Twilight con una sonrisa, acto seguido las 5 se dieron un abrazo para despedirse.

-De verdad ha sido muy agradable verlas después de tanto tiempo amigas, casi había olvidado lo reconfortante que pueden ser las pláticas con ustedes, pero debo regresar a Manehattan, Dejé a Sweetie Belle y a Soul Sweet a cargo de todo, pero hay compromisos que debo atender yo misma, y solo Celestia sabe qué es lo que Wind Rush esté haciendo con el local que le tocaba atender, a veces me pregunto si debería haberla enviado a la academia también- Comentó ella algo frustrada, mientras que Lavanda y Soul Sweet habían avanzado, Wind Rush tenía más resentimiento por lo que pasó en su infancia, y nunca lo superó del todo.

-Entendemos Rarity y te deseamos mucha suerte de verdad- Contestó Twilight a lo que las demás asintieron.

-Bueno, yo igual debo retirarme, tengo que ir al médico para la revisión de esta manzanita- Comentó AJ acariciando de nuevo su vientre.

-¿Te importa si te acompaño Applejack?- Preguntó Fluttershy.

-Para nada, me vendría bien un poco de compañía, gracias- Respondió ella y ambas partieron.

-Las veo luego chicas, tengo que regresar a mi hogar, aún hay cosas por hacer antes de que mis hijos regresen a clases y claro Soarin necesita su uniforme de trabajo limpio jeje- Dijo Rainbow dando una media sonrisa, estaba feliz con su vida pero se podía sentir cierto tono de melancolía en su voz.

EN EL TREN HACIA EL IMPERIO

-¿Cómo fue que mi tía Rarity decidió enviarte a la academia, August?- Le preguntó Silver al pony para seguir con la plática.

-Meh, dice que necesito disciplina- Respondió él cortante y algo molesto.

-¿Pasó algo?- Cuestionó Silver Shine.

-No la gran cosa, solo le di una paliza a unos ponys que me molestaron, pero a decir verdad fue cuando me habló un poco sobre mi padre, nunca habla de él, solo dijo que fue militar- Respondió August poniéndose un poco melancólico.

-Te entiendo, Yo ingresé a la academia para estudiar diplomacia, pero debo admitir que de pequeño siempre quería ser un soldado como lo fue mi tío Shining Armor y como mi padre, no Flash, no, mi verdadero padre. Su amigo, el señor Night Strike me contó de muchas cosas que hizo, lo valiente que era, la habilidad con la que manejaba la espada y su gran determinación en el combate, pero con el tiempo las cosas cambian y viendo cómo está la situación, creo que el mundo necesita más ponys de paz y no tantos guerreros, ¿Tú qué opinas?- Comentó el unicornio plateado.

-Pienso que hablas demasiado- Respondió August sin expresión alguna, pero el comentario le pareció a Silver más como una broma del pony.

Ambos ponys mantuvieron silencio después de eso, Silver pudo notar que August no tenía tantas intenciones de hablar por el momento, comprendía la situación, así que fue al comedor del tren para poder comprar algo de comida. A su regresó trajo consigo dos sodas y le ofreció una al pony terrestre quien después de unos momentos la aceptó.

-Gracias, supongo- Dijo Agust para luego darle un trago al refresco, Silver solo asintió y también dio un trago al suyo –Así que, familia militar también la tuya- Mencionó August.

-Sí, además vivir en un castillo rodeado por guardias todo el tiempo te hace considerar muchas cosas para el futuro- Respondió Silver más relajado.

-Ya veo, en mi caso, solo mi padre, o al menos es lo que me dijo mi madre, no habla mucho, creo que lo odia hasta cierto punto, pero eso no me importa la verdad- Respondió él para luego terminar su soda.

Silver no sabía muy bien que decir ante esto, él sabía lo que Rarity había pasado, lo oyó cuando la unicornio blanca llegó de visita un día a Ponyville con el pequeño August de unos 3 años a lo mucho, esa ocasión Rarity confesó a sus amigas lo que había pasado esa vez en el reino crepuscular y Silver se sintió a la vez devastado por que eso le hubiese ocurrido a Rarity por ir a ayudar en su rescate, no le dijo a nadie que escuchó esa conversación y se juró a si mismo nunca hablar sobre eso.

Después de unas horas por fin el tren llegó al imperio de Cristal. Ambos ponys despertaron pues habían tomado un descanso en el camino, pero Silver parecía no haber dormido del todo bien y hasta sudaba un poco.

-¿Qué te ocurre?- Preguntó August al ver al pony respirar pesado.

-Nada, solo, tenía algo de calor- Contestó el unicornio plateado tomando sus cosas con su magia, la verdad era que Silver había tenido una especie de sueño donde veía a varias figuras verdes entrar en la academia, varios gritos y nada más, le preocupaba un poco que sus sueños no le dieran detalles más completos así que los ignoraba, pero tenía un presentimiento sobre las cosas.

-Si tú lo dices- Comentó August y se echó sus cosas encima para bajar del tren.

-¿Por qué no vienes conmigo un momento? Después, supongo que te quedarás en la academia- Dijo Silver Shine que caminaba junto a August quien asintió sin mucho interés.

-Sí, mi madre pagó por la estancia completa, así que esa será mi nueva prisión, hurray- Mencionó él con apatía y aburrimiento -¿A dónde vamos por cierto?- Preguntó él volteando hacia todos lados.

-Al castillo del imperio, pensé que te gustaría verlo, además, necesito dejar un par de cosas ahí antes de ir a la academia, e igual podríamos relajarnos un poco ahí, después de todo aún hay tiempo antes de las inscripciones- Respondió Silver Shine lo cual pareció, interesante a August, hacía mucho tiempo que no estaba en el imperio de Cristal y quizás turistear no sería algo tan malo.

Caminaron por las calles del imperio, August observaba ese lugar un poco extraño para él, aunque sabía que a su madre le encantaba ese sitio, nunca dejaba de hablar de lugares así en Equestria y hasta cierto punto, August había tomado interés por ese tipo de cosas también, aunque nunca lo admitía. Por fin llegaron al castillo, el cual dejó algo sorprendido a August, era más grande de lo que recordaba, pero trató de no parecer impresionado por la estructura.

-Así que este es el castillo, solo recuerdo haberlo visto una vez, pero fue hace mucho- Comentó observando bien ese sitio para luego girar la vista hacia la base del mismo donde se encontraba el corazón de Cristal, aquel que protegía a todo el imperio.

-Bienvenido, Príncipe Silver Shine, esperábamos su llegada- Saludaron un par de guardias reales que se acercaron al unicornio e hicieron reverencia ante él, cosa que lo incomodó un poco, el ser llamado "Príncipe", se limitó a dar un suspiro ante la mirada intrigada de August por esa actitud.

-En descanso soldados- Dijo él y al momento los soldados retomaron posiciones -¿Se encuentra la princesa Cadence?- Preguntó él.

-No majestad, la princesa está atendiendo asuntos en la academia y la escuela anexa, regresará más tarde- Respondió uno de los guardias sin perder la postura militar.

-Gracias, pueden retirarse- Dijo él y ambos guardias saludaron para luego irse en marcha –Bueno August, creo que tenemos el lugar para nosotros dos- Mencionó él pero una voz llamó su atención.

-Siento arruinarte tu fiesta primito, pero que mi madre no esté aquí no significa que podrás hacer lo que quieras en el castillo, Silver- La voz, procedía de la Alicornio Cristal Wings, la hija de Cadence y el difunto Shining Armor.

-Pensaba que tú ya estabas en la escuela, Cristal- Comentó él dando una leve sonrisa.

-A diferencia de ti, yo realizo mis cosas con tiempo, enserio Silver ¿Cómo es que teniendo a la Tía Twilight como mamá no logras ser más organizado?- Preguntó ella burlándose un poco del unicornio plateado, aunque era verdad, Silver se había vuelto un poco menos organizado con el paso de los años.

-Jaja, que graciosa primita- Respondió él y fue cuando la princesa vio al acompañante de su primo.

-¿Quién es tu amigo Silver?- Preguntó ella.

-Es un viejo conocido, August Shield, viene de…-

-¡¿August Shield?!- Interrumpió ella de súbito –Oh cielos, eres el hijo de la famosa diseñadora "Rarity de elegancia", sí, no me puedo equivocar- Dijo ella emocionada, Rarity de elegancia era como habían llamado a la unicornio cuando tomó por asalto el mundo de la moda de Manehathan.

-Demonios, no de nuevo…- Murmuró para sí mismo August.

-Sí, estoy segura, vi tu fotografía junto a la de tu madre y tu familia en la revista de los ponys más famosos de este mes- Comentó ella e hizo aparecer una revista de moda –Vaya que te metiste en un escándalo- Dijo ella lo cual hizo a August voltear a un lado para evitar el tema.

-¿Escandalo?- Mencionó Silver sorprendido –Permíteme Cristal- Dijo él tomando la revista la cual tenía marcado un artículo que sorprendió al unicornio al leerlo.

"AUGUST SHIELD, HIJO DE LA FAMOSA DISEÑADORA, RARITY DE ELEGANCIA, INVOLUCRADO EN UNA PELEA CALLEJERA" era el título de nota en la revista, ante esto Silver solo volteó a ver a August, esa era la pelea de la que le había hablado en el tren y la razón por la que había sido enviado a la academia del imperio de Cristal, el pony terrestre al notar la mirada solo dio una especie de gruñido.

-¿¡Si bueno, y que!?- Comentó August molesto –Esos pony se lo buscaron, no es mi culpa, ellos me provocaron y…, no importa la verdad ¿Nos vamos ya?- Agregó él un poco más calmado pero aun molesto, tanto Silver como Cristal notaron el sentimiento de tristeza en August.

-Creo que él tiene razón Silver, deberían ir a la academia para que tengan las cosas en orden, ¿O debo recordarte tu primer día?- Mencionó la princesa para luego reír un poco.

-Nunca me vas a dejar olvidarlo ¿cierto?- Preguntó él dando un suspiro de frustración.

-No- dijo ella –Guardias, ¿Serían tan amables de llevar el equipaje del príncipe a su habitación?- Pidió ella a lo que un par de guardias de cristal asintieron –Gracias de verdad-

-Sabes lo que pienso de que me llamen así- Comentó él haciendo una mueca.

-Oh vamos, eres un príncipe, enorgullécete de tu título, primo- Dijo ella mientras extendía sus alas mostrando elegancia.

-¿Siempre es así?- Preguntó August en voz baja.

-Solo cuando está despierta- Respondió Silver a manera de broma –Bueno, ¿Listo para ir a la Academia August?- Le preguntó Silver al pony terrestre.

-¿Tengo opción acaso?- Respondió él con sarcasmo para luego voltear a ver el corazón de cristal y acercarse –El famoso corazón de cristal, es la primera vez que lo veo así de cerca- Comentó él observando una de las reliquias más poderosas de Equestria.

-¿Fascinante verdad?- Comentó Cristal acercándose al ver el interés de August pero…

-No parece la gran cosa- Dijo él de pronto lo cual molestó a la princesa.

Al oír las palabras de August, la princesa se enojó, había estudiado mucho el corazón de cristal así como su historia y lo que había hecho por Equestria antes, así que perdía un poco la cabeza cuando alguien menospreciaba aquella reliquia tan preciada, al ver eso Silver tragó saliva nervioso.

-¿Disculpa?- Mencionó ella – Tal vez tu no lo sepas pero, si sabes un mínimo de historia, deberías conocer de la importancia que ha tenido el corazón de cristal, no solo para el imperio, sino también para toda la tierra de Equestria, tiene un poder muy grande y se usa para defendernos de la tormenta, se usó para derrotar al Rey Sombra y mantiene la paz, así que deberías de mostrar un poco más de respeto- Comentó ella algo airada y un poco fuera de sí.

-Apuesto a que se rompe si gritas muy fuerte- Comentó él sin expresión.

-¡Óyeme niño no creas que…!-

-Y nos vamos, cierto, es tarde, adiós Cristal, te veo luego bye- Intervinó Silver Shine tomando a August y tele-transportando a ambos a otro lugar –No vuelvas a hacer eso August, ella se puede poner muy a la defensiva cuando se trata del corazón de Cristal- Mencionó el unicornio plateado mientras tomaba algunas de las cosas de August para ayudarle, como siempre, Rarity empacaba de más y para las maletas de su hijo no había diferencia tampoco.

-¿Tu madre sí que pensó en todo verdad?- Comentó Silver al ver las maletas.

-¿Todo?, enviará el resto luego- Respondió August lo que dejó a Silver con los ojos abiertos, ¿Qué tanto le enviaría Rarity?

-Bueno aquí es, hemos llegado- Mencionó Silver Shine al arribar junto con Augusta a la entrada de la academia.

Ese portón era imponente, el perímetro estaba delimitado por hileras de barras de acero que terminaban en punta, un verdadero muro de metal que dejaba ver hacia el exterior e interior del lugar, las partes de concreto estaban pintadas de color celeste claro, su acceso principal consistía en dos puertas grandes de color blanco echa de varas de hierro como el muro, a su alrededor y sobre esta, un arco de piedra que en letras doradas decía "ACADEMIA MILITAR Y ESCUELA SUPERIOR SHINING ARMOR" y justo arriba de esas letras se encontraba un escudo con la CM del fallecido pony. A uno de los lados había una placa con un mensaje dedicado a la memoria del unicornio blanco y capitán de la guardia real.

-Y yo creía que tu prima exageraba- Comentó August algo impresionado por la arquitectura del lugar.

-Debes comprenderla, tampoco está equivocada, el corazón de cristal ha sido muy importante, y más ahora que faltan los…- Silver se quedó estático por un momento sin terminar su frase.

-¿Qué te ocurre?, ¿Silver?- Preguntó August pero el unicornio no le respondió.

Silver estaba estático en cuerpo pero su mente lo llevaba a un lugar que nunca había visto, un bosque que parecía el Everfree, pero diferente, y después de eso solo varias columnas de piedra, 12, que brillaban "ESTAN AQUÍ", escuchó en su mente y volvió a la realidad.

-¿Qué? Oh nada, solo, recordé algo, vamos August- Respondió él sacudiendo su cabeza, August lo miró con extrañeza pero igual lo siguió.

Silver llevó a August al edificio principal, para llegar tuvieron que pasar un gran patio que lo separaba de la entrada, un espacio de recreación dentro de la academia para los tiempos libres de los alumnos, tenía varios árboles plantados así como mesas y bancos para descansar y comer al aire libre, el edificio principal parecía más una gran fortaleza por su diseño, el cual recordaba a un castillo más, ahí en ese lugar estaban reunidos la mayoría de los ponys, varios en fila esperando su turno para registrarse, otros tantos recogiendo sus uniformes y varios más charlando con sus viejos amigos.

-Bien August, por allá están las casillas de registro para los de nuevo ingreso- Comentó Silver señalando a una ventanilla –Fue agradable verte de nuevo, espero que podamos vernos más seguido aquí en la academia amigo, oh por cierto, ten cuidado, los grados superiores gustan de hacerle bromas algo pesadas a los novatos en las primeras semanas de escuela, sobre todo bueno, si son, crepusculares- Comentó Silver esperando no ofender a August pero el pony no le dio importancia.

-Puedo arreglármelas solo- Dijo él muy serio.

-Y hagas lo que hagas, trata de no meterte en problemas con el comandante Strong Bolt, él dirige la academia para mi tía Cadence y tiene reglas muy estrictas en cuanto a las peleas entre alumnos que no sean en la hora de entrenamiento de combate- Comentó Silver de nuevo más el pony terrestre solo hizo una mueca dándole poca importancia a la situación.

-Gracias por el consejo, debo irme, mi madre me pidió que le enviase una carta y si no lo hago se pondrá dramática y no quiero eso de nuevo- Dijo él recordando la última exageración de su madre por un retraso de 3 minutos en un día de escuela.

-Jaja, sí tienes razón, bueno, nos veremos luego August, adiós- Se despidió Silver para ir a la ventanilla de inscripciones a grados superiores.

-August Shield, primer semestre, aquí tienes chico, tu horario de clases y la llave de tu habitación, el que sigue- Dijo una pony secretaria entregándole una hoja y una llave al pony terrestre, después de haber esperado en fila por casi una hora al fin estaba inscrito en la academia, también le fue entregado un rollo donde venía la bienvenida y el reglamento de la institución educativa militar.

August tomó esos papeles y buscó un lugar dónde poder leerlos, al no ver una mesa o un banco vacío, se decidió a sentarse sobre su maleta, revisó su horario y pudo ver como su madre había enviado ya especificaciones para que estuviese inscrito en toda clase que le enseñara disciplina y responsabilidad, de los cuales salían muchos de los nuevos guardias reales, sin embargo pudo ver que la elección de carrera de estudios estaba vacía por lo que al menos, le había dado libertad de escoger lo que quería ser más adelante.

Abrió luego el pergamino donde venía su número de habitación así como la carta de bienvenida a la academia militar.

ACADEMIA MILITAR Y ESCUELA SUPERIOR SHINING ARMOR

(HONOR LEALTAD Y SACRIFICIO AL SERVICIO DEL IMPERIO Y EQUESTRIA)

"La princesa Mi Amore Cadence, el comandante Strong Bolt y la decana Black Rose, se complacen en dar la bienvenida a la academia militar y escuela superior Shining Armor a _ en su primer semestre de estudios en nuestra institución.

La academia se complace en tu elección y a la vez está orgullosa de sus doce años de servicio dando en cada generación ponys formados, aptos y capaces a la guardia real del imperio de cristal, el castillo de Canterlot y el castillo de la amistad así como al resto de Equestria. Recibe de nuestra parte la mejor de las suertes y ánimo durante tu estancia en esta institución formadora y esperamos grandes cosas de ti en un futuro.

Se te recuerda en todo momento cumplir con el reglamento de la academia evitando caer en faltas que ameriten una penalización y respetar los horarios que se te han asignado siendo puntual a tus clases y entrenamiento. Por lo demás esperamos que tu experiencia sea grata y provechosa para tu vida y tu formación.

ATTE… Directivos, docentes y todo el personal que labora en nuestra institución".

-Que fastidio- Mencionó al terminar la lectura de su carta de bienvenida.

Después revisó los demás papeles que le habían entregado, en uno estaba dibujado el mapa de la academia que le mostraba la ubicación de cada lugar de la institución así como le marcaba los horarios en que cada uno prestaba sus servicios a estudiantes y de igual manera los límites a los que no estaba permitido entrar, más que nada la única puerta que conectaba con la academia de jóvenes yeguas anexa a la escuela militar, el mapa fue lo único que guardó después de haber ubicado los dormitorios para los estudiantes de nuevo ingreso, más al este de donde se encontraba, en su paquete de hojas venía incluido un reglamento, el cual arrugó y tiró a un bote de basura.

-Este lugar es más chico de lo que esperaba- Comentó el pony al observar todo el lugar mientras se dirigía hacia los dormitorios para dejar sus cosas en su nueva habitación, según la llave, era la "37 A", que no tardó mucho en encontrar ya que, además del número, también se encontraban los nombres de dos ponys ahí, uno era el de August y el otro de su nuevo compañero de habitación –Genial, ahora tengo que soportar a alguien más- Se dijo así mismo con sarcasmo y abrió la puerta para entrar a su dormitorio, si algo le molestaba era tener que compartir habitación, vivir con 3 hermanastras mayores había sido un fastidio para él en ciertos aspectos según su propia creencia.

Al entrar al dormitorio, lo primero que notó, de manera involuntaria, fue la decoración del lugar, un cuarto sencillo, de color blanco hueso, y el techo de un color más celeste o zafiro, cortinas verde oscuro para tapar la entrada de la luz del sol si así se quería y un piso de mosaico café, el cual pensó que no combinaba tanto con el techo, sacudió su cabeza y dio un bufido antes de entrar, se odiaba cada vez que analizaba el diseño de algo, pero no podía evitarlo, la influencia de Rarity sobre él era más de la que el pony admitía.

No pudo ver a nadie más al entrar pero ya había unas cosas puestas en una de las camas, una cerca de la puerta que de seguro llevaba al baño, la otra cama estaba ubicada al otro lado junto a la pared cercana a la ventana de la habitación. El sonido del inodoro alertó a August de la presencia de su compañero, al menos esperaba poder estar solo unos momentos, la puerta se abrió para dejar pasar a un unicornio que tenía una toalla enredada en la cabeza.

-¿Uh?, Hola, no sabía que mi compañero de cuarto había llegado, un gusto conocerte, mi nombre es Everstone, Claudius Everstone- Se presentó el unicornio de color blanco, ojos grises y crin rubia un poco desarreglada por la toalla, extendió su casco hacia August pero el pony no devolvió el saludo.

-No pregunté tu nombre- Respondió August algo agresivo y solo aventó sus cosas cerca de la cama junto a la pared –Y lo más importante, no soy tu amigo- Dijo él para luego dejarse caer en la cama a descansar.

-Mensaje recibido, ¿Estás seguro de que quieres esa cama?, Digo yo llegué primero pero no me molestaría cambiar- Contestó el unicornio de manera amable, August solo se dio media vuelta -¿Al menos podría saber tu nombre compañero?- Preguntó Cludius.

-August Shield, ahora déjame descansar- Respondió él.

-Como quieras August, quieres tu espacio y lo entiendo, ni siquiera notarás que estoy aquí- Respondió el pony que subió a su cama de igual manera para leer un libro.

August durmió un par de horas, se dio una ducha y al salir, su compañero no estaba en la habitación por lo que aprovechó la oportunidad para escribir la carta para su madre sin ninguna interrupción e informarle que había llegado a salvo y se había registrado en la academia, además de haberse topado con Silver Shine en el tren.

Al salir vio que su compañero regresaba, Cludius lo saludó, pero August solo lo ignoró y siguió su camino con la carta hasta llegar a un buzón dentro de la academia donde depositó la carta y regresó a su dormitorio, no sin antes toparse de nuevo con alguien ese día o mejor dicho, esa noche.

-Fue un gusto saludarlos amigos, creo que entonces nos veremos mañana- Comentó Silver despidiéndose de dos ponys que estaban ahí con él.

-¿No te quedas amigo?, los chicos van a hacer una fiesta por la bienvenida, será divertido- Comentó uno de ellos, un pegaso de color gris con manchas más oscuras, de crin naranja y una CM de un ave del mismo color.

-Me gustaría Robin, pero tengo que regresar al castillo y preparar todo, mis cosas están allá- Respondió Silver dando un suspiro.

-Oh bueno, ya que, descuida, Obelisk y Yo nos divertiremos por ti, ¿Cierto Obelisk?- Preguntó Robin al otro pony junto a él.

-Am, no sé la verdad si quiero ir Robin, ¿por qué no mejor descansamos?, Tendremos un día atareado mañana- Respondió él algo nervioso por la idea, podía llegar a ser un poco tímido, a veces se preguntaba a sí mismo por qué entró a la academia.

-Vamos amigo, será divertido ya lo verás, jaja- Comentó Robin tomando a Obelisk del hombro y retirándose –Nos vemos Silver- Dijo él mientras caminaba.

-Hasta mañana amigos- Se despidió Silver para encaminarse a la salida desde donde vio a August poner una carta en el buzón –Te veré mañana August, suerte- Le dijo él al pony que volteó a verlo.

-Como sea- Escuchó decir a August mientras este le daba la espalda.

-¿Taxi, joven?- Preguntó un pony que se detuvo al ver a Silver esperando fuera de la academia.

-Sí, al castillo de cristal por favor- Mencionó él y el pony asintió para iniciar su recorrido hasta el castillo.

-Serían 15 bits por favor- Comentó el pony taxista, Silver sacó dinero de una mochila de su costado y le entregó al pony el dinero, además de darle dos bits más de propina.

-Gracias- Dijo Silver después de pagar.

-A usted príncipe, que tenga buenas noches- Respondió el taxista ara luego seguir con su trabajo.

Para cuando Silver llegó al, la noche ya había caído sobre el castillo, al igual que toda Equestria, se había tomado más tiempo del que creyó y entró rápido al castillo para evitar tener problemas, Cadence se había vuelto muy estricta en cuanto a los tiempo de llegada y salida de aquellos en el castillo y eso aplicaba incluso a su hija y a su sobrino, especialmente a ellos dos.

-Finalmente llegué- Dijo él dando un suspiro.

-Qué bueno verte de nuevo Silver- Se escuchó una voz en la entrada que el unicornio reconoció de inmediato.

-¡Fía!- Dijo él con felicidad y corrió a abrazar a una dragona infante que Silver había conocido algunos años atrás, por circunstancias del destino Silver salvó a la dragona de un aprieto en Everfree que la dejó muy herida y lastimada, en agradecimiento por eso, ella le ofreció sus servicios argumentando sobre su código de dragón por el cual estaba en deuda con Silver, a pesar de las primeras negativas del unicornio terminó aceptándola, pero con la condición de que no la trataría como una servidumbre, sino como una amiga, incluso cuando ella pagó su deuda decidió quedarse al lado de Silver por la gran amistad que ellos habían entablado.

-Sí, sí, estoy bien descuida- Comentó la dragona de color verde claro con escamas grises, un par de cuernos crecían, aunque uno de ellos estaba roto, tenía un par de alas que la ayudaban a volar y al igual que Spike, podía exhalar fuego mágico para enviar mensajes por Silver así como recibirlos, aunque esto último no le agradaba del todo.

-¿Cómo ha estado todo por aquí Fía?- Preguntó él a la dragona.

-Pues como siempre, por cierto, la princesa Cadence me mandó por ti y Cristal, vengo de decirle a ella en su habitación, parece que tiene algo importante que decirles- Comentó ella.

-Oh, entonces hay que darnos prisa, mi tía se ha vuelto muy estricta en la puntualidad, andando- Mencionó él y ambos apresuraron el paso, Silver dejó a Fía subir a su lomo para ir por Cristal.

-Ahí está, oh cierto ella está aquí- Comentó Fía al ver a Cristal que venía acompañada de otra pony.

-Ya las vi- Dijo Silver acercándose –Cristal, Emerald, buenas noches- Mencionó él saludando a ambas ponys.

-Hola primo, tarde otra vez- Dijo ella en tono acusatorio a lo que Silver solo ladeó la cabeza –Supongo que ya te han dicho que mi madre nos espera- Mencionó ella.

-Sí, Fía me lo dijo, Hola Emerald un gusto verte de nuevo- Comentó él para luego saludar a la amiga de Cristal, una unicornio de pelaje magenta con la crin negra y ojos azules, tenía puestas unas gafas y su CM era de un corazón mitad azul y mitad rosa.

-Buenas noches- Dijo ella un tanto nerviosa.

-De acuerdo, me adelantaré al salón del trono entonces, andando Fía- Comentó Silver para retirarse.

-Sí, yo te alcanzo luego Silver- Respondió la princesa -¿Segura de que no quieres que envíe una escolta para que te encamine a casa?, las calles no son tan seguras ni siquiera a aquí a estas horas Emerald- Comentó la princesa a su amiga.

-Segura, no vivo lejos de aquí Cristal, además puedo cuidarme sola jeje- Respondió ella mostrándose un poco más segura que hace un momento.

-Bueno si tú lo dices, y hablando de decir, ¿Le dirás algo a mi primo?, Ya sabes de lo que hablo- Mencionó ella guiñando el ojo.

-Yo… yo no sé de lo que hablas…- Mencionó ella volteando la cara.

-Sí como no, has estado día tras día preguntando por él y vienes más seguido de lo normal, Emerald, además de que te pones muy nerviosa y tímida cuando él está cerca- Mencionó la hija de la princesa del amor, Emerald abrió la boca para replicar pero no emitió ninguna palabra, al final se dio por vencida.

-Yo… tú no puedes… ¿Soy tan obvia?- Preguntó ella apenada.

-Ven aquí amiga- Contestó Cristal para luego darle un abrazo a su amiga –Y descuida, tu secreto está a salvo conmigo, Silver no sabrá nada de mi parte- Agregó ella guiñando su ojo en señal de confidencia y confianza.

-Eres la mejor, te veré mañana entonces- Dijo ella despidiéndose de la princesa que la había acompañado hasta la entrada del castillo.

Minutos después, Cristal regresó para reunirse con su madre y con su primo en el salón del trono donde ya los esperaba Cadence que sostenía un reloj con su magia checando la hora en casi todo momento.

-Llegas tarde- Mencionó Cadence al ver a su hija entrar.

-Mis disculpas madre- Respondió ella apenada e hizo reverencia, Silver veía esto incómodo, de verdad que Cadence había cambiado mucho desde la muerte de Shining Armor.

-¿Cuál es el motivo de que nos hayas mandado hablar tía?- preguntó Silver en el tono más respetuoso posible.

-Bueno como saben, mañana es el regreso a clases por parte de ambas instituciones, por lo cual pienso hacer el recibimiento un poco diferente, como saben siempre doy un discurso de bienvenida para ambas escuelas, sin embargo he decidido que como, Silver, estás ya en último año y Cristal, vas iniciando, serán ustedes quienes den el discurso para cada una de las instituciones, después de todo no son solo representantes de las escuelas, sino también de la más alta realeza de Equestria y más allá- Comentó Cadence, lo último lo hizo volteando a ver a Silver quien comprendió el motivo de esa frase, después de todo sabía que ciertos crepusculares y Equestres le apodaban, "El príncipe de dos mundos".

-Madre, debo protestar, esto es algo muy repentino, no tenemos tiempo de preparar un discurso para mañana- Argumentó Cristal preocupada pero ante tal reclamo recibió una mirada severa por parte de Cadence.

-Ya lo he tomado en cuenta y es por eso que me tomé la libertad de prepararlos, hija, ustedes solo tendrán que leerlos, no deberían estar nerviosos o preocupados, no es nada distinto a las audiencias que han dado en eventos reales, y quiero que ambos muestren, como les dije, no solo el orgullo de la institución, sino también el orgullo de ser miembros de la realeza, sobre todo tú Cristal, como mi hija debes mostrar el temple y estar a la altura de lo que se espera de ti- Comentó ella en un tono más severo a Cristal, Silver solo se mantenía en silencio por el momento –Y Silver, como hijo adoptivo de la princesa de la amistad, como mi… sobrino, y como representante real de "ese" reino, tienes también unos estándares muy altos que cumplir, además de que por ser de último año tendrás que dar el mayor ejemplo de tu vida, ¿Me he expresado con claridad?- Cuestionó ella ante lo cual los ponys solo asintieron y se retiraron a la orden de Cadence.

Después de un rato, ambos ponys pasaron al comedor real para tomar la cena, los sirvientes del castillo pusieron la comida frente a ellos, Cristal sugirió esperar a su madre para que se uniera a la cena, pero al pasar los minutos se veía que Cadence no se aparecía por el lugar.

-No es propio de mi tía Cadence retrasarse así- Comentó Silver Shine extrañado de que la princesa del amor no estuviese puntual.

-Tienes razón, disculpe soldado, ¿Sabe dónde se encuentra mi madre?- Preguntó ella con amabilidad a uno de los guardias que estaba en la puerta.

-La princesa ha solicitado que se le lleve la comida a su habitación, ha hablado sobre unos asuntos urgentes que ha tenido que atender y se disculpa por su ausencia- Contestó el guardia real con reverencia, ante esta noticia, Cristal solo dio un suspiro.

-¿No ha cambiado nada verdad?- Susurró Silver a Fía que se servía unas cuantas gemas.

-No, todo sigue igual- Contestó ella.

-Descuiden no es nada, de todos modos ya me estoy acostumbrando, es bueno tenerte de vuelta primo, a veces hablar sola se volvía aburrido- Comentó la princesa Cristal poniendo la mejor sonrisa que pudo.

-Me imagino, después de todo, nadie soporta cinco minutos hablando contigo jaja- Se burló el unicornio plateado y chocó su casco con la garra de Fía.

-¿Eres un sinvergüenza lo sabías?- Contestó Cristal aventándole un poco de comida a Silver.

Ambos primos, aunque no lo eran de sangre, siguieron hablando, bromeando y contando lo que habían hecho en sus hogares por algunos momentos más en lo que terminaban su cena, pidieron un poco de postre para disfrutar su última noche antes de regresar a sus escuelas respectivas, a Silver le alegraba pasar tiempo así, normal, con aquellos a quienes apreciaba y se divertía.

-Bueno, creo que es hora de ir a descansar para mañana- Comentó el unicornio plateado dando un bostezo largo.

-Tienes razón, no quiero parecer desvelada frente a toda la escuela mañana y por amor a Celestia, haz el intento por levantarte temprano Silver- Dijo ella con una mueca de regaño.

-Hey, ¿Alguna vez he llegado tarde?- Preguntó él.

-Sí- Respondieron tanto Fía como Cristal a la vez.

-Ja, bien lo intentaré, vamos Fía, ¿podrías enviar una carta a mi madre por mí?- Preguntó el pony que caminaba junto a la dragona que no tardó en sacar una pluma de ave y un papel.

-No hay problema Silver, díctala y yo me encargo del resto- Comentó ella mojando la punta de la pluma con su lengua, a Silver le hizo un poco de gracia esto pues le recordó las varias veces que vio a Spike hacer lo mismo cuando era más pequeño.

Ahora una nueva etapa comenzaría a partir de mañana, para todos sería un regreso normal a clase, pero ignoraban el peligro que los acechaba desde aquella "paz" que vivían, ya que sin que ellos lo supiesen, las fuerzas malignas ya se estaban poniendo en movimiento y estaban más cerca de lo que creían.

EN ALGUN LUGAR

Lejos, en una parte de la tierra de Equestria en una habitación oscura, una figura esperaba paciente en la oscuridad, no pasó mucho cuando algo sonó en la ventana, la figura volteó y abrió la ventana para dejar entrar a un cuervo de ojos brillantes rojos que dejó un sobre encima de una mesa y luego de un graznido desapareció en la oscuridad de la noche con un resplandor verde al salir de la ventana.

La figura entonces ilumino un poco de fuego y abrió el sobre, una carta escrita en una hoja que tenía el escudo de la academia militar era lo que había adentro, carta que solo tenía una frase "TODO ESTA EN MARCHA", era lo único que decía, la figura entonces quemó la nota y la observó haciéndose cenizas en la oscuridad.

-Pronto- Dijo.

Continuará en el capítulo 4 "Escuelas"