Capítulo 4

"ESCUELAS"

REINO CREPUSCULAR

La mañana se asomaba en el reino del crepúsculo, la luna se desvanecía en el horizonte ante los primeros rayos del sol que se inmediato tomaban un color naranja rojizo, no importaba el momento del día, ese lugar estaba gobernado por el eterno crepúsculo. Mucho había cambiado en el reino, antes no se tenía una forma exacta de poder medir el paso del tiempo, pero ahora, gracias a la tecnología Equestre incorporada al reino, ellos podían saber la hora en la que se encontraban. Usando los instrumentos traídos de Equestria, tomaron la luna como base para determinar la hora exacta, el primer reloj comenzó a funcionar justo en el momento en que el astro menor se encontraba en su punto más alto, dando inicio a las 12 de la noche y con eso, por fin la cuenta oficial del tiempo en el reino crepuscular, ahora cada año, desde que eso ocurría, se celebra el festival del tiempo, para honrar el momento en que por fin pudieron saber su hora y también honrar a Dicronio, dios del tiempo y el espacio, tal evento se daría en menos de un año, pero los preparativos ya estaban comenzando.

La reina Diana se encontraba en el balcón de su habitación, contemplando el amanecer en su reino, más bien, el balcón de la habitación que alguna vez perteneció a su madre, ella estaba ya despierta desde hace unos momentos y de acuerdo a sus nuevos relojes, eran alrededor de las 5:30 de la madrugada, se encontraba mirando hacia el bosque que hace años su madre había incendiado, mucho se había perdido en ese tiempo de locura de su madre, pero ahora, gracias a la cooperación y el trabajo conjunto de todos y el paso de los años, el bosque había recuperado parte de su vegetación, aún faltaba trabajo por hacer, pero los avances eran ya notorios.

La mirada de la reina, sin embargo, estaba llena de consternación y preocupación, recorría de un lado a otro los árboles que alcanzaba a divisar pensando solo en una cosa, los Aracknos, esas criaturas que sus soldados habían encontrado en el bosque y que habían provocado la muerte de uno de ellos.

El grupo de expedición y exterminio que había preparado tiempo atrás saldría de nuevo a las ocho de la mañana, todo estaba siendo preparado desde antes y el grupo recibiría sus órdenes y sitios específicos en los cuales tendrían que buscar, cuevas, árboles viejos, cualquier lugar oscuro y húmedo que pudiera servir de nido para esas horribles criaturas.

Su grupo estaba siendo armado con varias armas de fuego, cañones, espadas, ballestas y un par de cajas llenas de frascos con antídoto contra el veneno tan mortal de los Aracknos, su misión era simple y en extremo peligrosa a la vez, buscar, localizar y exterminar a las criaturas junto con su nido antes de que pudiese expandirse más, aunque Diana temía que para este punto el nido ya su hubiera expandido más y no pudiesen controlarlo a tiempo.

La puerta de su habitación se abrió de pronto, sobresaltando a Diana un poco, pero se calmó al ver que se trataba de una de las sirvientas del castillo que apenas venía a despertar a la princesa, y también a hacer el aseo de la habitación real, aquella sirvienta se sorprendió un poco al ver que la monarca ya estaba levantada.

-Su majestad, mil perdones, no sabía que ya hubiese despertado- Se disculpó aquella sirvienta con reverencia –Volveré en otro momento- Dijo ella con la intención de retirarse.

-No es necesario, puedes comenzar con tus labores, ten un buen tiempo- Contestó Diana entrando de nuevo a la habitación, la sirvienta le ayudó a colocarse una capa de su traje real y luego se dirigió a la puerta.

Los guardias que hacían sus rondas se sorprendieron tan bien un poco de ver a la monarca tan temprano pero de igual manera le hacían reverencia e incluso le saludaban con los buenos tiempos, Diana era una reina muy querida por parte de casi todo el mundo en el reino crepuscular, fue al comedor real donde dio instrucciones de que se le llevara el desayuno al salón del trono pues había asuntos urgentes que tenía que atender lo más pronto posible. Al entrar al salón del trono se dio unos momentos para ver las imágenes de los antiguos reyes del reino crepuscular que había en las paredes del salón real, sobre todo, contempló el retrato de su madre.

"Royalis Alexia Solaris Shine", "El azote de Héderis". Decía la placa bajo el recuadro de la reina, así es como la habían nombrado los mismos habitantes del reino crepuscular por todas las crueles acciones que la antigua monarca había realizado, algunos guardias incluso se ponían nerviosos con el solo hecho de ver la pintura de la reina Royal Shine, Diana por otro lado se sentía algo melancólica, a pesar de todo, era su madre, y la extrañaba, aun después de tantos años, le dolía haber participado en la muerte de la reina, pero sabía que era algo necesario.

Dio un suspiro y se sentó en el trono, junto a este había ya algunos pergaminos enrollados, cada uno con un asunto y marcados con cera de un color específico según su prioridad e importancia, rojos para asuntos generales, azul oscuro para temas militares, amarillos para temas escolares y negros para asuntos urgentes, por ahora solo había uno negro, seguramente lo referente a los Aracknos en su reino, lo revisó antes que los demás pero según el informe, nada nuevo hasta ahora, no había azules por el momento pero si varios amarillos, desde hace tiempo, y siguiendo el ejemplo de la tierra de Equestria, ella abrió más escuelas en las distintas regiones de su reino, progresaban de poco en poco, pues hasta hace unos años la educación era un privilegio reservado solo para la clase alta de la sociedad, esto fue mal visto por los nobles del reino y miembros de la clase alta quienes de inmediato insistieron en que esto se revocara y que las clases media y baja se dedicasen solo a las labores del campo y trabajos forzados, Diana tomó acciones ante estas críticas y discriminación por parte de los nobles al reafirmar su autoridad como reina e incluso, expropiar tierras de algunos nobles que mantenían una innecesaria cantidad de extensiones territoriales para que ahí se formasen las escuelas, aunque se ganó mucho resentimiento de la clase alta, los demás ciudadanos y el ejército estaban de su lado y la fama de su madre hacía a los nobles pensar dos veces las cosas antes de intentar algo.

-¿Todo listo para iniciar las clases?- Preguntó ella a uno de los guardias que había entrado y le entregaba otro pergamino de sello amarillo.

-Si majestad, recibimos más reportes de confirmación, todos han sido leídos y pasados a usted con el respectivo sello- Respondió el pony con una reverencia y se retiró.

-Bien, espero estar haciendo lo correcto, tener clases con los Aracknos ahí afuera puede ser muy peligroso, pero si las cosas se salen de curso puede desatar el miedo en el reino, dioses del crepúsculo, ayuden a nuestra tierra por favor- Pensó ella dando un suspiro antes de volver a sus tareas como reina.

EQUESTRIA, IMPERIO DE CRISTAL

La mañana asomaba ya en el imperio de cristal, los rayos del sol hacían relucir a ese lugar en todo su esplendor en medio del gran ártico en el que se ubicaba. Muchos ponys estaban ya fuera de sus hogares en camino a las distintas escuelas del reino, el camino más concurrido era el que llevaba a la academia militar y a la escuela de jóvenes yeguas.

Aquí pasaban ya de las 7 de la mañana, las clases darían inicio a las 8:15. En el castillo del imperio, la princesa Crystal Wings tenía ya todo preparado para su primer día en la escuela de jóvenes yeguas, no negaba que se encontraba algo nerviosa, pues había sido encomendada con la tarea de dar el discurso de bienvenida junto con su primo, el príncipe Silver Shine, confiaba en que su primo estaría listo así que con toda seguridad bajó para tomar su desayuno, solo para encontrar que en el comedor real solo estaban los sirvientes que servían el desayuno, sin señales de su primo y tampoco de su madre.

-Buenos días princesa- Saludó uno de los sirvientes que acomodaba una silla para Cristal.

-Buenos días, gracias- Respondió ella -¿No ha bajado mi madre aún?- Preguntó Cristal.

-Lo ignoro majestad, discúlpeme- Respondió el sirviente y regresó a la cocina por el desayuno de ella.

-Mmm, Guardia- Llamó Crystal.

-A sus órdenes majestad- Contestó un guardia entrando al comedor real.

-¿Sabe dónde se encuentra mi madre?- Le preguntó ella.

-La Princesa Cadence ha partido ya para las escuelas majestad, me ha pedido que le informe que les espera a usted y al príncipe Silver Shine lo más pronto posible- Respondió el guardia con una reverencia.

-Oh, ya veo, gracias- Dijo ella en un tono algo apagado, esperaba al menos ver a su madre antes de la escuela, siguió entonces con su desayuno -7:30, ¿Dónde está ese unicornio perezoso?- Se preguntó a sí misma al no ver señales de Silver Shine por ningún lado.

En su habitación, Silver dormía plácidamente en su cama, su despertador estaba en el suelo, pues al sonar, él le había dado un golpe para callarlo y seguir durmiendo, a diferencia de cuando era pequeño y de haber sido criado por alguien con un sentido del orden tan estricto como el de Twilight, Silver se había vuelto descuidado y algo desordenado a esta edad. Algo de trajes sucios y comics estaban en el suelo, había incluso comida de la cena y una lata de refresco en sus muebles cercanos a la cama, la cual tenía las sábanas por un lado mientras él dormía con la mitad del cuerpo en el suelo sobre una almohada y sus patas traseras en la cama, sus ronquidos fueron lo primero que alguien escuchó al entrar a su habitación.

-Hey Silver, ya tengo tu uniforme, solo falta que traigan…- Los ronquidos del unicornio llamaron la atención de Fía, eso la molestó un poco, no podía creer que Silver siguiese dormido aún, se acercó a él, lo movió, lo tumbó de la cama y le gritó, pero el unicornio se negaba a despertar –Muy bien señor holgazán, tú lo pediste- Dijo ella y exhaló vapor caliente sobre uno de los cascos traseros del unicornio.

Silver despertó con un gran grito y rodando en el suelo al pensar que se estaba quemando, se levantó y corrió pero resbaló casi de inmediato con un comic para luego chocar contra una montaña de más comics y cajas de pizza de vegetales.

-Oh bien, ya despertó- Se dijo a sí misma Cristal entre risas mientras caminaba hacia la salida del castillo, vestía ya una blusa blanca con un chaleco rosa pálido y una falda-short celeste, los colores de la escuela para jóvenes yeguas.

-¡Oh cielos, oh cielos, Agua, Agua, agua, rápido!- Decía Silver desesperado mientras soplaba su casco que aun ardía algo, Fía entonces tomó una jarra de agua con toda tranquilidad y se la arrojó encima a Silver Shine, el ardor había desaparecido pero ahora estaba todo empapado –Gracias…, ahora, en nombre de Celestia, ¡¿Qué rayos fue eso Fía?!, ¡¿Planeabas hacerme barbacoa?!- Preguntó el unicornio plateado, molesto, mientras se secaba con una toalla y su magia.

-Yo no tengo la culpa de que tengas el sueño tan pesado jeje- Se burló ella a lo que Silver dio una risa sarcástica –Además, vas a llegar tarde, ya son las 7:40, las clases empiezan en 35 minutos y tu tía los quiere ahí 15 minutos antes para hablar contigo y tu prima la princesa Cristal, te traje tu uniforme, y desayuno- Dijo ella dejando el uniforme en la cama y el desayuno en un mueble.

-¡¿7:40?!- dijo él sorprendido y preocupado –¡Oh por Celestia!, rayos, es muy tarde, mi madre y mi tía Cadence me matarán si llego tarde al primer día, Gracias Fía, pero tengo que correr- Dijo él tomando solo un pan con mantequilla y un trago de leche, se puso como pudo el uniforme, no tenía tiempo ya de una ducha por lo que solo se roció algo de desodorante en aerosol, tomó la mochila con su magia y salió disparado –Oh y para la próxima, sin vapor caliente por favor- Mencionó él regresando un momento.

-No prometo nada- Murmuró la dragona mientras acomodaba algunas cosas del cuarto de Silver Shine.

Afuera, el carruaje los esperaba pero Cristal contaba el tiempo en un reloj, regalo de su madre, normalmente ya se hubiera ido, pues Silver prefería irse por su cuenta, pero sabía que el unicornio bajaría enseguida todo apurado como muchas otras veces.

-Ya llegué, ya llegué- Dijo él entrando al carruaje, cansado y recuperando el aire.

-¿Se te hizo tarde primito?- Preguntó en tono burlón Cristal,

-No molestes ¿quieres?- Respondió él respirando agitadamente.

Cristal volvió a reír un poco más y dio la orden al guardia para que este los llevara hasta sus escuelas, ya era algo tarde lo cual los ponía muy nerviosos, la princesa Cadence y su estricto horario dejarían afuera de las escuelas a quienes llegaran tarde sin importar quienes fueran.

ACADEMIA MILITAR (UN PAR DE HORAS ANTES)

El primer día estaba por comenzar y casi todos los estudiantes ya estaban levantados y preparándose para iniciar sus clases, se vestían con sus uniformes, preparaban los útiles necesarios y revisaban algunos de sus papeles para asegurarse de que tuviesen todo en orden y no les faltase nada.

Dentro de una de esas tantas habitaciones solo se escuchaba el sonido del agua saliendo de la regadera, era en el cuarto de baño de la habitación de August Shield y Claudius Everstone. El pony terrestre había terminado de ducharse hace rato pero le gustaba quedarse sintiendo como el agua fría pegaba en su piel, él prefería esa agua, por alguna razón sentía que le calmaba la ira y que lo hacía sentir menos molesto con todos y todo, aunque también le traía ciertos recuerdos a su mente.

FLASHBACK

-¡No hay nada más que discutir jovencito, tu comportamiento es más que inaceptable, le rompiste la nariz a ese pobre pony y lastimaste uno de sus cascos, tienes mucha suerte de que los haya convencido de no llamar a la policía!, ¡¿Me estas escuchando August Eliot Shield?!- Gritaba Rarity muy molesta a su hijo que estaba frente a ella recibiendo el regaño de su vida, tenía un ojo algo morado, moretones y raspaduras en el cuerpo y la cabeza agachada además de mantenerse en silencio todo el tiempo -¡Mírame cuando te hablo!- Le espetó -¡¿Qué tienes que decir en tu defensa?!- Exigió ella una respuesta.

-Ellos empezaron…- Gruñó -¡Yo solo me defendí de ellos y me aseguré de que no me volvieran a molestar, eso es todo!- Gritó él lo que causó que Rarity se molestara aún más y pisara fuerte en el suelo.

-¡Cuida tu tono jovencito que soy tu madre!- Le dijo ella aun airada.

-¡Ugh…! Yo solo me defendí…- Volvió a decir él irritado pero reprimiendo otro grito.

-¡A tu habitación en este instante, sin peros!- Le ordenó Rarity con severidad y señalando rígidamente las escaleras que llevaban a la planta alta de su hogar en Manehathan.

-Iré, pero solo porque yo quiero hacerlo- Respondió él antes de ir a su cuarto a regañadientes.

Un par de horas pasaron, horas en las que August solo se mantuvo mirando hacia el techo mientras revivía en su mente lo acontecido, aquello que no le había dicho a su madre que ocurrió, aquellos ponys empezaron a molestarle y a llamarle nombres en la calle por ser un crepuscular, algo que no era nuevo, lamentablemente en varias partes de Equestria algunos de los ponys jóvenes tenían la tendencia a molestar a los crepusculares, ellos eran inconfundibles por su acento y sobre todo sus ojos de color dorado, pero en las grandes urbes si había un grupo que era molestado más que los crepusculares, eran los llamados "medias castas" o "Crecuestres", aquellos que habían nacido de la unión de un crepuscular con un Equestre, y August era exactamente eso, un media casta.

El problema fue que él había iniciado con la pelea al arrojar el primer golpe, con ese ataque le había roto la nariz a uno de los ponys que le estaban molestando en su antigua escuela, la escuela preparatoria de Manehathan, el otro se había abalanzado sobre él pero August lo arrojó contra un bote de basura, el otro pony lo quiso atacar con todo y nariz rota pero August esquivó uno de sus golpes y le dio uno más en la cara lo que lo hizo sangrar más, lo tomó y lo empezó a golpear pero el pony agresor llegó con el bote de basura y derribó a August, ambos ponys lo patearon varias veces pero él agarró la pata a uno y se la torció, el otro intentó soltarlo pero August le dio un golpe en el estómago y luego un cabezazo, lo tomó por el cuello y lo arrojó contra su compañero quedando ambos en el suelo y él jadeando de lo cansado y con varias lesiones.

-La próxima vez…- Les dijo aun jadeando –No se vuelvan a meter en mi camino… ¡par de imbéciles!- Agregó él para luego darles una patada más a cada uno e irse de ahí, llegó a su casa donde Sweetie Belle lo vio todo golpeado, se negó a dejar que lo curaran así que la unicornio fue a buscar a Rarity de inmediato que para el momento ya discutía con los padres de los otros ponys a los que August había golpeado.

-Hijo, ¿Puedo pasar?- Preguntó Rarity desde la puerta del cuarto de su hijo.

-Si quieres- Dijo él dándose la vuelta para no dar la cara a su madre, ella entró y se sentó junto a él en la cama, traía consigo un botiquín para curarle las heridas –Yo solo me defendía…- Comentó August después de un rato en silencio.

-Lo sé hijo, sé cómo te tratan otros por ser como eres, a ver, date la vuelta, déjame curarte esos raspones al menos, anda- Dijo ella en un tono más calmado, August suspiró e hizo como su madre le pidió, Rarity sonrió y empezó ponerle alcohol en las heridas con un hisopo.

-Au, mamá, ten cuidado con eso, arde- Se quejó el pony por el ardor del alcohol.

-¿Peleaste con dos ponys y no puedes aguantar alcohol para heridas?- Dijo ella a lo que August giró su cabeza –Hijo, sé que te defendías, pero debes entender que esa no era la forma correcta, ojo, no digo que no te defiendas, pero tienes que tener más control sobre ti mismo y tus acciones, ¿Sabías que uno de los ponys que golpeaste tuvo que ir primero al hospital para ser atendido?, tiene dos costillas fracturadas y una contusión fuerte, de no haber hablado con sus padres y con los oficiales tu podrías haber terminado en una prisión juvenil, si eso pasara, no podría soportarlo, eres mi hijo y te amo, me destrozaría el corazón verte en uno de esos lugares, alejado de mí, de tu tía y de tus hermanas, ¿es eso lo que en realidad quieres para tu vida August?- Le platicó ella con lágrimas en los ojos, August la vio, sabía que su madre tendía a hacer algunos dramas a veces, pero esto era real, su madre estaba muy triste.

-No mamá, no- Respondió él dando un suspiro y lego se quejó una vez más al sentir el alcohol en sus heridas -Entonces… ¿Cuál va a ser mi castigo?, ¿De nuevo encerrado en casa por un mes?- Preguntó él esperando su reprimenda, Rarity suspiró, se limpió las lágrimas de los ojos y abrazó a su hijo, algo no estaba del todo bien ahí.

-Pues… hijo, la verdad es que después del incidente que acabas de tener… y de hablarlo con las autoridades, porque, no es la primera vez que esto sucede y bueno, tu comportamiento ha llevado a las dos últimas opciones que nos han dejado- Dijo ella y suspiró –Una de ellas es que tengas un arresto domiciliario oficial, pero, hablé con alguien por medio de carta y bueno, nos ofrecieron una nueva opción- Comentó ella y sacó un papel de su bolsa y se lo entregó a su hijo.

-No… ¿Estas bromeando verdad?- Preguntó él incrédulo.

-Lo siento hijo, es el arresto en casa o…- Y fue así que August terminó en la academia.

FIN DEL FLASHBACK

-Oye, no termines toda el agua caliente amigo- Se escuchó la voz de Claudius quien estaba afuera y tocaba la puerta del cuarto de baño, August cerró la regadera, se secó y salió.

-El agua caliente es toda tuya- Le dijo a su compañero de habitación al salir él.

-Muy amable de tu parte amigo- Contestó Claudius Everstone.

-Como sea, y no soy tu amigo- Le respondió August y fue hacia la cama para ponerse su uniforme ya listo, este era algo especial, aunque el diseño era el mismo que todos en la academia, pues la compañía de diseño y modas de Rarity tenía los contratos con la academia y casi todas las demás escuelas de Equestria, este lo había bordado y cocido su madre personalmente, incluso tenía el nombre del pony en la parte de detrás del cuello bordado con un hilo de arcoíris, junto al uniforme había llegado una carta de su madre en el que le recordaba cuanto le amaba y que ya lo extrañaba –Gracias madre- Dijo él en voz baja mientras se colocaba su uniforme.

PONYVILLE

Con la fundación un par de años atrás de la escuela de magia y ciencias de Ponyville ese antes pequeño poblado, había crecido mucho más, tanto en edificios como en población, cosa que no fue tan buena cuando se intentó talar parte del bosque Everfree para la construcción de nuevos hogares, el bosque tomó represalias, los animales invadieron el pueblo y pareciera que los árboles cobraron vida ya que algunos invadieron casas, pero gracias a la cooperación de la princesa Twilight que con ayuda de Fluttershy lograron calmar a las criaturas al prometerles que nada le pasaría al bosque y también a la cooperación de Filthy Rich quien construyó más casas en terrenos que fueron vendidos a él mismo por parte de la familia Apple, ciertos campos de manzanas que jamás se recuperaron de las plagas que les azotaron, la familia sin embargo salió adelante con lo que tenían y con el apoyo de su demás familia en Appleloosa quienes les abrieron una granja propia en ese lugar, razón por la cual la abuela Smith hacía viajes allá para coordinar el lugar, a pesar de su edad aun hacía muy bien las cosas, Big Mach se quedó por tanto a cargo de la granja en Ponyville junto con AJ.

Filthy Rich hizo un gran trato pues las tierras que le vendieron eran de calidad, no para cultivar algo, pero si para su construcción, así fue como todos pudieron superar las cosas a través de los años. Twilight entonces decidió que su escuela fuese construida en las laderas de una cascada, de camino al castillo de la amistad y también cerca de otros condominios que se construyeron al llegar más ponys de otros lugares, incluido por supuesto, el reino crepuscular, parte de esos condominios fueron construidos por parte de la escuela para que fuesen las casas de estudiantes para aquellos cuyas familias no se hubiesen mudado o para aquellos ponys que quisieran estar más cerca de la escuela.

-¿Todo esta listo de acuerdo a los tiempos?- Preguntó Twilight que caminaba mientras leía unos papeles de la escuela, el inicio a clases podría ser un verdadero caos en cuanto a la organización, sobre todo el año en el que entraban nuevos estudiantes a la escuela.

-Todo en orden princesa, los salones están listos, los instructores ya se han reportado a sus puestos y están organizando sus espacios, solo esperan a que suenen las campanadas para recibir de vuelta a los alumnos así como a los de nuevo ingreso- Quién respondió a Twilight fue Apple Bloom, Ahora ya como una yegua madura después de 16 años, que no habían pasado en vano, caminaba junto a la princesa y vestía como si fuese secretaria pero ella era más que eso en la escuela.

-Me alegra escucharlo, sabía qué hacía lo correcto al contratarte para que te unieras al personal de la escuela como consejera- Respondió ella con una sonrisa.

-Gracias princesa, de verdad me gusta hacer este trabajo, ayudar a los demás es una gran satisfacción para mí- Respondió ella con una reverencia, le gustaba ayudar a los demás y era buena en eso, y el trabajo de consejera solo facilitaba hacer lo que le gustaba.

-Hablando de otra cosa, escuché que Spike lo hizo ¿Es verdad?- Preguntó la princesa Twilight con un guiño de su ojo lo que hizo que la pony se sonrojara.

-Sí, ayer en la noche durante la cena, esperaba que lo hiciera pronto pero no creí que lo hiciera en ese momento, pero cuando se arrodilló, no pude contener la emoción y le dije que sí sin tener ninguna duda- Respondió ella dando un suspiro y mostrando una joya en su cuello, una con un anillo de compromiso, después de varios años saliendo juntos, al menos 7, por fin Spike había dado el gran paso y le había propuesto matrimonio a Apple Bloom.

-Estoy tan feliz por ustedes dos, ¿sabes?, después de lo que ocurrió entre Sweetie Belle y él hace tantos años, la verdad llegué a pensar que no se recuperaría, pero ahí estuviste tú para él, cuando más necesito apoyo, fuiste tú la que lo miró y le dio nueva alegría a su vida, la primera noche que llegó después de que salió contigo, no paró de cantar cuan maravillosa habías sido, lo hizo toda la noche, lo sé porque todo el castillo tuvo que estar en vela- Comentó ella causando algo de risa en Apple Bloom y luego un suspiro.

-Sí, recuerdo esa noche igual, fue casi mágico- Respondió Apple Bloom y ambas ponys suspiraron ante la imagen de una escena así de romántica.

-Princesa Twilight, Apple Bloom, buenos días- Saludó alguien llegando con ellas, Scootaloo salía de una bodega con material de educación física, balones, aros, medidores de viento, todo en una gran bolsa, vestía un uniforme deportivo celeste con rayas amarillas y una chaqueta deportiva de color blanco, sin duda ella era una de las maestras de educación física de la escuela.

-Hey Scoot, que bueno verte de nuevo- Saludó Apple Bloom a su amiga con un abrazo.

-Lo mismo digo Apple Bloom, princesa, todo está listo- Dijo ella para luego dirigirse hacia Twilight con una reverencia.

-Me alegra saber eso Scootaloo, aunque- Contestó ella para luego revisar el horario de clases –Las actividades físicas inician hasta mañana- Dijo ella después de leer el horario.

-Lo sé, pero aunque mis clases comiencen hasta mañana debo tener todo listo o podría terminar en un verdadero desorden y caos, y ya no quiero otro incidente Discord, además, este año iniciaremos más fuerte que cualquier otro año, esta vez nos llevaremos el primer lugar en el medallero de los juegos interescolares- Comentó ella con emoción y muy segura de sí misma.

-Así se habla, debemos confiar en nuestros alumnos y prepararlos para lo que viene, las competencias se han puesto muy parejas en los años que han venido, pero por ahora debemos ir a reunirnos con los demás instructores para darles las indicaciones finales antes del regreso a clases, andando- Comentó Twilight y ambas ponys, ahora parte del personal, asintieron y la siguieron.

-Oh por cierto, felicidades por tu compromiso Apple Bloom- Dijo Scootaloo con una sonrisa.

Gracias Scoot- Respondió ella asintiendo.

IMPERIO DE CRISTAL

-Vamos Silver, apenas si vamos a lograrlo- Comentó la princesa Crystal bajando a toda prisa del carruaje real y apurando a su primo –Rápido a la administración- Agregó ella apurando más a Silver, la princesa se vía algo preocupada, el tráfico hacia la academia les hizo tomar más tiempo del que pensaban y era ya casi la hora para que iniciaran con el discurso.

-Lo sé, voy tan rápido como puedo Crystal, yo no tengo alas ¿recuerdas?- Respondió Silver mientras apretaba el paso y se abría camino entre varios ponys, ambos primos estaban preocupados de no llegar a la hora que la princesa Cadence les había marcado, ella se había vuelto muy estricta en cuanto al tiempo y exigía puntualidad sobre todas las cosas desde hace ya varios años.

Pasaron como pudieron, por suerte para ellos los guardias de seguridad en la escuela los reconocieron y los dejaron pasar sin problemas, aun así fueron a toda prisa hacia la administración donde ya los esperaba todo el personal docente que tenía la reunión inicial, al entrar, sintieron todas las miradas de los demás ponys adultos sobre ellos dos, sentían como si cada ojo que estaba ahí los estuviese juzgando.

Sobre todo 3 de esos ponys, la princesa Cadence que estaba detrás del escritorio, con un reloj de cadena sostenido por su magia, a la derecha, la decana de la escuela para jóvenes yeguas, Black Rose, una unicornio de pelaje gris oscuro, crin recogida en una cebolla color verde muy pálido al igual que su cola, sus ojos violetas tras esos lentes que estaban sujetados por una cadena junto con su mirada severa y cara seria, daban una imagen intimidante, vestía una blusa de color azul con cuello, un chaleco de color caqui y una falda larga del mismo color para hacer juego, unas perlas en su cuello la adornaban y con su magia siempre cargaba una regla de medio metro, a la izquierda del escritorio estaba un antiguo militar, ex-comandante, reconocido en toda Equestria, Silver de hecho lo conocía bien, él también había participado en la batalla de la invasión de las tropas de Royal Shine, en ese momento era capitán, Strong Bolt, un pegaso de color café intenso, crin recortada de color gris, por los años, arrugas en su rostro y algunas marcas de batallas como cicatrices en sus alas y rasguños en sus cascos, vestía un uniforme a lo militar de color azul con algunos toques blancos, un par de lentes oscuros cubrían sus ojos verdes y siempre mantenía esa dura expresión en su rostro.

-Madre, hemos llegado…-

-Tarde- Le cortó Cadence cerrando el reloj –Les pedí que estuviesen aquí 15 minutos antes de la hora citada y llegan con solo 3 minutos de anticipación- Habló de manera dura e inexpresiva la princesa, Crystal bajó la cabeza por la vergüenza que sentía.

-Tía Cadence…- Silver recibió una mirada severa de parte de la princesa del amor –Perdón, Directora Cadence, fue mi culpa que hayamos llegado…-

-No hay tiempo para excusas Silver- Le cortó ella –Ay que ira ya a dar la bienvenida si queremos estar acordes al horario nuevamente, así que andando, hablaremos sobre esto después, Crystal, esperaba más puntualidad de tu parte- Comentó ella con un tono neutro pero duro e igualmente, doloroso para su hija.

-Crystal… lo siento- Se disculpó Silver, sabía que por no despertar a tiempo esto había pasado y eso lo hacía sentir mal.

-No importa, no fue tu culpa- Contestó Crystal y ambos siguieron al personal de la escuela hacia el patio principal de la academia.

La princesa Cadence dirigió a todo el mundo hasta un foro que había sido preparado anticipadamente para todos ahí, en la plaza central de la academia militar, pues ese patio era lo suficientemente grande para albergar a todos los estudiantes de ambas instituciones, se encontraban reunidos los alumnos, los machos de la academia a la derecha y las hembras de la escuela de jóvenes yeguas a la izquierda, ambas escuelas divididas por una línea de guardias de cristal armados con lanzas y escudos que procuraban que los machos no se fijaran más de lo debido en las hembras jóvenes.

-Atención por favor- Habló la princesa Cadence y todos los estudiantes miraron hacia el foro donde estaban todos los docentes que serían sus maestros ahora –Sean bienvenidos todos a un nuevo ciclo escolar aquí en nuestras instituciones, a aquellos que entran en su última etapa de clases, aquellos que van a la mitad del camino y a aquellos que lo inician en este su primer día, nos honra tenerlos a todos aquí y nos llena de orgullo el que nos hayan elegido para formarlos en la carrera que elijan en un futuro, ahora sin más que agregar cederé la palabra a quienes tendrán el privilegio de darles un mensaje a todos ustedes, compañeros de sus propias escuelas, alguien que va a terminar y alguien que comienza como ustedes, la princesa procedente de nuestro gran imperio de cristal y mi hija, La princesa Crystal Wings y el llamado "príncipe de dos mundos" oriundo del reino crepuscular pero criado en Equestria, el príncipe Silver Shine- Anunció ella con voz de Canterlot y ambos ponys reales dieron un paso al frente, la princesa Crystal recibió fuertes aplausos de sus compañeras y algunas palabras bonitas de parte de los machos, aquellos que alcanzaron a ver la mirada de Cadence hacia ellos se quedaron congelados del miedo, mientras tanto a Silver Shine le dio algo de incomodidad, no le gustaba que lo "exhibieran así" el "príncipe de dos mundos" a veces odiaba que le dijeran de esa manera, él por su parte recibió aplausos de sus compañeros y algunos gritos y silbidos por parte de las yeguas, lo que le causó un poco de pena.

-Ja, suertudo- Comentó un pony entre la multitud.

Ambos entonces leyeron el discurso que la princesa había preparado con anterioridad, estaban algo nerviosos pero lo hicieron bien y al terminar la lectura ambos recibieron más aplausos de sus compañeros y pasaron a las filas de sus respectivas escuelas.

-Que tengas un buen día Silver- Se despidió Crystal.

-Gracias, suerte en tu primer día Crystal- Le dijo el unicornio plateado antes de irse.

-Crystal- Se acercó Emerald inmediatamente a su amiga –Me gustó mucho como dijiste el discurso, tu voz siempre ha sido muy bonita- Comentó ella riendo un poco con pena.

-Gracias Emerald, pero debo admitir que me puse muy nerviosa en ciertas partes y sentí que casi me mordía la lengua, además podía sentir la mirada de mi madre sobre mí, y eso me daba un poco de escalofríos- Dijo ella estremeciéndose un poco –Sentí que me convertiría en piedra jeje- Bromeó ella para amortiguar la presión que sentía de parte de su madre.

-Jajaja, eso es cierto- Comentó Emerald y se le quedó viendo a la princesa.

-¿Te pasa algo Emerald?- Preguntó Crystal confundida por la mirada fija de su amiga.

-¿Qué?- Dijo ella y se apenó un poco –Oh lo siento, sí, descuida estoy bien jajajaja…- Dijo ella con una risa nerviosa, algo roja de la cara y poniendo su casco detrás de su cabeza –Es solo que recordaba todo el tiempo en que hemos sido amigas- Explicó más calmada.

-Oh, cierto, tenemos casi 10 años de amistad, te lo agradezco Emerald, has sido siempre un gran apoyo y una pony en la que puedo confiar de verdad- Ante estas palabras, Emerald se sonrojó más y de inmediato cubrió su rostro.

-Ustedes dos, corten ya la charla y pasen a la fila para sus clases si no es que quieren terminar en detención en su primer día- Habló la decana Black Rose.

-Uy, mejor nos damos prisa- Dijo Crystal al escuchar los gritos de la decana.

-Sí…- Mencionó Emerald aún apenada –Si solo supieras la verdad de mis sentimientos Crystal…- Pensó Emerald tocando su pecho y luego se puso en marcha hacia sus clases.

ACADEMIA

-¡Hey Silver, por aquí!- Gritó un pony al unicornio plateado, él volteó para ver a un pegaso saludarlo a la lejanía, fue con él donde ya lo esperaba también otro pony.

-Robin, Obelisk, es bueno verlos amigos- Saludó Silver a los dos ponys ahí.

-Lo mismo digo amigo- Comentó el pegaso Robin acercándose y dándole una palmada a Silver Shine.

-Que bueno verte Silver- Dijo Obelisk chocando el casco con el príncipe.

-¿Pueden creerlo amigos?, estamos ya en nuestro último año- Mencionó Robin con emoción.

-Pues créelo porque aquí estamos- Contestó Silver riendo.

-Sí, es genial y todo pero, creo que después de esto todos tomaremos caminos separados, ¿no es así?- Dijo Obelisk bajando un poco los ánimos de la conversación.

-Vaya forma de matar la emoción amigo- Mencionó Robin alzando una ceja y dando una sonrisa socarrona.

-Bueno, tiene razón en eso, Yo planeo ir a la diplomacia en Canterlot después de esto- Comentó Silver.

-Sí, Yo bueno, iré a la guardia real al terminar, no sé dónde me asignen si aquí en el imperio o en otro lado, podrían enviarme a la guardia de Canterlot o Ponyville así que, tal vez te vea por ahí Silver- Mencionó Obelisk y el unicornio plateado asintió.

-Pensando solo en este mundo, típico de ustedes jaja- Rio Robin un poco –Yo igual estaré de guardia real, pero, quiero ir al reino crepuscular, de verdad quiero conocer más ese lugar- Agregó él con otra sonrisa.

-Sabes, no entiendo el por qué quieres ir ahí- Dijo Silver extrañado de la decisión de su compañero, a él no le gustaba mucho ese reino dado sus experiencias de la infancia.

-Creo que, tengo curiosidad por lo desconocido- Respondió el pegaso con otra sonrisa, siempre sonriendo y bromeando ante cualquiera que fuese la situación.

-Estás loco, ¿lo sabías?- Dijo Obelisk y los tres rieron un poco antes de ir a sus clases.

PATIO DE LA ACADEMIA

Formados en filas se encontraban los estudiantes de nuevo ingreso a la institución quienes escuchaban los gritos, porque así daba las instrucciones, del ex-comandante Strong Bolt quien le daba a los nuevos la más "cálida" de las bienvenidas, a su manera.

-¡Les doy la bienvenida a la academia militar, insectos, les diré ahora la razón por la que los llamo insectos de tal forma que sus débiles mentes lo puedan asimilar de manera correcta, los insectos son pequeños y muy fáciles de aplastar, y eso son ustedes aquí!- Tomó aire y continuó -¡Así que voy a aplastarlos en estas semanas de bienvenida y con lo que quede de ustedes trataré de moldear algo que sea medio útil para el mundo, bienvenidos al infierno, si lloran no durarán, a sus clases, en marcha!- Gritó el regente de la academia y se retiró a su oficina a preparar algunos asuntos pendientes.

-Agradable pony, ¿No August?- Preguntó Claudius a manera de broma.

-Tanto como una patada en los testículos- Respondió August Shield captando el sentido del humor de su compañero de habitación –Así que, ¿Estás aquí por voluntad o te obligaron?- Preguntó August.

-Un poco de las dos, tenía intenciones de venir aquí, no me decidía la verdad, al final fue mi tío quien terminó por convencerme de entrar, más por su imagen pública, ya sabes, ser sobrino del primer ministro de Canterlot te hace estar en la mira, muchos esperan muchas cosas de ti- Contestó Claudius muy despreocupado, August se quedó sorprendido por un momento, su compañero era en verdad el sobrino del primer ministro.

-Sí, creo que tienes razón- Respondió August ya que comprendía lo que sentía su compañero de habitación.

La fila de ellos siguió hasta llegar a una especie de pista de obstáculos alrededor de un campo, un verdadero circuito, había varios neumáticos en líneas, una pared levemente inclinada, no más de 10 grados, con algunas irregularidades para sostenerse, una sección pecho tierra de lodo, troncos móviles sobre una pequeña piscina de agua verde que todos esperaban fuese por el colorante, escalones de equilibrio le seguían y al final una barra de equilibrio y en un lado de esta ponys sosteniendo costales de arena para arrojarlos a los cadetes que fueran pasando, August se arrepentía de haber traído su uniforme puesto, sabía que terminaría todo sucio y que su madre lo mataría si llegaba a verlo así.

-Esta, será su primera prueba y también su nuevo hogar, cada tercer día los traeremos aquí en grupos para que la recorran en el menor tiempo posible, ¿Por qué?, eso no les interesa aún, no habrá ningún tipo de recompensa por llegar primero, pero sí un castigo, los dos últimos lugares, es decir quienes tengan el peor tiempo, harán guardia a la bandera de la escuela desde las 0400 hasta las 0700, así como lo escuchan- Les dijo un pony vestido de guardia real pero con la insignia de la academia en su armadura –Soy el teniente Hard look, encargado de evaluarlos aquí, así que empecemos, será por nombres, de la A a la C primero, ya ya ya!, muévanse señoritas!, no me hagan perder mi tiempo!- Les gritó él y los ponys con nombres que iniciasen con esas letras se acomodaron, August y Claudius entre ellos.

HORA DEL RECESO

El gran comedor estaba dividido en varias secciones, aquellos que servían a los de 1º, a los de 3º y a los de 5º y 7º, cada grupo tenía su horario y por la cantidad que había los grupos de juntaban varias veces los más avanzados con los que empezaban, en esta hora coincidieron los grupos de 1º y 7º, los de 1º sentían las miradas de sus compañeros de grado superior, aun no lo sabían pero era para algo importante dentro de la academia en un tiempo relativamente corto.

-Como siempre, ¿Todos atentos a los nuevos verdad Silver?- Comentó Robin viendo a sus compañeros hablar sobre los recién llegados a la academia.

-Parecen más animales en busca de presas- Dijo Obelisk mordiendo una manzana.

-Eso es, cierto de alguna manera, será la segunda vez que estemos al mando de una tropa integrada por ellos, todos queremos ganar, o al menos quedar en una buena posición para las competencias interescolares- Respondió Silver mientras bebía un poco de agua, volteó a ver a los nuevos ponys y recordó cuando él participó en ellos como miembro de un equipo de uno de los ponys mayores, y también cuando le tocó el ser el capitán de uno de esos equipos, en la cual tuvo un desempeño decente, suficiente para alcanzar a clasificar aunque no participó del todo al final pues una lesión lo hizo abandonar la competencia en sus primeros días.

-Es una lástima que te hayas lesionado Silver, pero igual, nosotros tampoco calificamos el año anterior, me hubiese gustado participar- Comentó Robin y sus amigos asintieron -¿Qué piensan de los nuevos?- Preguntó luego el pegaso.

-Que no hay que juzgar por las apariencias, fue nuestro error la vez pasada y por lo que escuché, pondrán los resultados de las pruebas de su circuito pronto, hay que tomar en cuenta eso- Contestó el unicornio plateado que empezó a tomar algunas notas para su trabajo de clase.

-En eso tienes razón, esta vez lo haremos mejor- Dijo Obelisk y los tres asintieron.

-Tienen razón, es bueno eso- Una voz interrumpió la plática de los 3 amigos –Lástima que de nada te servirá Shine, porque igual no ganarás nada, crepuscular- la voz se volvió algo más agresiva.

-Hola Hammer- Respondió Silver dando un suspiro, el pony era fornido, grande y corpulento, desde siempre, Hammer había tenido algo contra Silver, además de unos pocos aires de superioridad, pues desde su primer año en la academia resultaba que el equipo en el que él estaba siempre tenía alguno de los primeros 3 lugares en las competencias dentro y fuera de la escuela.

-Escucha bien Shine, Este año volveré a ganar, pero antes de eso me aseguraré de que quedes en último lugar, voy a aplastarte principito, y voy a hacerlo frente a todos en la escuela, quedas advertido- Le dijo él y se dio media vuelta, iba con dos de sus amigos que siempre le seguían, luego arrojó lo que sobraba de su manzana a la mesa de ellos.

-Muy bien, esto ya es el colmo- Comentó Robin levantándose pero Silver lo detuvo con un ademan y con su cabeza señaló a los tenientes que vigilaban el comportamiento durante la hora del almuerzo, Robin dio un leve gruñido y se volvió a sentar.

-Como dije Shine, caerás en la competencia, y tus amigos seguirán tu ejemplo- Le dijo una vez más Hammer mientras se retiraba.

-Otro año, otra amenaza de Hammer- Comentó Obelisk y Silver y Robin asintieron –Hay que admirar su perseverancia- Agregó y sus amigos rieron.

EN OTRA MESA

-Entonces en resumen, somos solo peones para ellos- Comentó August después de haber escuchado la explicación de su compañero de habitación acerca de por qué los de séptimo los miraban tanto –Y yo pensé que todos eran gays- Agregó el pony mordiendo su manzana.

-Jaja, puede que algunos jaja- Bromeó Claudius –Pero sí, ellos buscan a los mejores a su parecer para las pruebas internas de la escuela, normalmente no se supone que debemos saber de esto hasta dentro de unas semanas, pero mi tío me contó lo que me esperaba aquí- Comentó Claudius y siguió con su almuerzo.

-Como si me importara- Respondió el pony terrestre y se levantó para ir a tirar los restos de comida de su charola al bote de basura más cercano, pero un pony de séptimo se atravesó de pronto cortándole el paso y empujándole.

-¡Fíjate por donde pasas enano!- Le dijo con agresión el pony y volvió a empujar a August tirándole comida encima de él, August entonces se molestó demasiado y le arrojó la charola al pony que la bloqueó con un casco, pero al hacerlo, August se le fue encima y lo derribó para empezar a golpearlo, pero esta no sería como la pelea callejera que tuvo en ese momento.

Al momento de que August lo empezó a golpear este pony se lo quitó de encima con facilidad, August atacó de nuevo pero este otro pony más grande que él lo detuvo y le dio un golpe en el rostro que hizo girar a August, su rival se fue sobre él pero un viejo truco salvó al pony rojo pues le arrojó el bote de basura lo que volvió a mandar al suelo al pony más grande, se fue sobre él pero otro pony llegó por detrás y sostuvo a August para que su compañero se recuperara, el primer pony se levantó y fue para golpear a August, para este punto ya había varios ponys alrededor gritando "PELEA", pero antes de que el primer pony llegara a él, el bote de basura volvió a caerle encima, esto distrajo al pony que sujetaba a August quien le dio un golpe bajo al pony que lo sujetaba lo cual dejó sonar un gran "UH!" de parte de la multitud que sintió ese dolor, August le propinó un golpe en el rostro y el pony cayó al suelo aturdido, el otro lo empujó por detrás y lo tumbó, pretendía darle con el bote de basura pero Claudius apareció de pronto con tele-transportación y le dio una patada en los cascos traseros al pony para que este volviese a caer y el bote de basura encima de él.

-¿Qué diablos crees que haces?- Preguntó irritado August.

-Ayudándote por supuesto- Respondió Claudius.

No siguieron la conversación porque los dos ponys se levantaron pero en eso fueron controlados por dos pegasos, Robin Rush y Obelisk habían llegado para detener a sus compañeros.

-Eso es suficiente- August reconoció la voz de Silver Shine que se abría paso entre la multitud de ponys.

-August, se terminó, piensa en tu madre- Comentó Silver y August solo gruñó, pero al final dio un suspiro y se calmó.

-EN NOMBRE DE MIS ESTRELLAS, ¡¿QUÉ DEMONIOS PASÓ AQUÍ?!- Todo el mundo reconoció la voz del comandante y en eso llegó con otros dos guardias, y vio la escena en la que Robin y Obelisk mantenían a sus compañeros a raya y Silver hablaba con Claudius y August.

Los ponys en el comedor hablaron rápido pues el castigo por encubrir alguna falta al reglamento era muy severo y podría incluso ameritar expulsión, los ponys involucrados fueron llevados a la oficina del ex-comandante donde recibieron unos gritos severos por parte del pony, como castigo todos ellos limpiarían letrinas con un cepillo dental por los siguientes tres meses, a los dos ponys mayores se les dejó fuera de los ejercicios de calificación por lo que estaban sumamente molestos y resentidos con Claudius y August, y a ellos dos además de eso se les asignó la custodia de la bandera por los siguientes tres meses igualmente, aun y cuando no fuesen el último lugar en las competencias diarias.

-Comandante señor, ¿puedo hablar con usted?- Preguntó Claudius al terminar de recibir su castigo, él pony asintió y los demás se retiraron, August fue a su siguiente clase, pero Claudius no se presentó hasta la última del día, no hablaron puesto que estuvieron en actividades separadas, fue hasta la comida en que los dos ponys se toparon pero August no preguntó nada.

Horas después las clases habían terminado por ese primer día y ambos ponys regresaron a su dormitorio para descansar.

-Vaya primer día que tuvimos ¿verdad?- Comentó Claudius muy animado para alguien que acababa de recibir tal castigo de trabajo.

-No te pedí que me ayudaras, pude hacerlo solo- Contestó el pony rojo echando su uniforme a lavar, August sabía hacerlo, vivir con su madre, su tía y sus tres hermanastras le había dado ciertas habilidades para las tareas del hogar.

-Lo sé, pero, ¿Para eso son los amigos no?- Dijo Claudius con una sonrisa lo que molestó a August, en ningún momento recordaba ser amigo de ese unicornio.

Por fin la hora que muchos esperaron desde que inició el día, el fin de este, ahora, todos los que estaban en la academia podrían disfrutar de una buena cena, sí, cena, las clases terminaban alrededor de las 5 o 5:30 de la tarde, dependiendo del día, la mayor parte del tiempo eran entrenamientos en la academia y casi no había tarea en las materias presenciales por lo que los alumnos no debían preocuparse tanto por trabajos escritos, y si eso se les pedía lo podían realizar durante sus fines de semana, ahora todos regresaban a los dormitorios para ducharse antes de pasar al comedor, algunos solo se cambiaban de ropa y decidían ducharse más tarde, algunos, de plano no lo hacían, algunos otros simplemente regresaban a sus hogares pues sus casas se encontraban cerca de la academia.

-Nos veremos mañana chicos- Se despidió Silver de sus amigos mientras se dirigía a la salida donde ya le esperaba su prima y su tía en un carruaje real para ir directo al castillo del imperio.

-Nos vemos Silver, hasta mañana amigo- Lo saludaron sus amigos que regresaban a su alcoba en los dormitorios.

-Hola Crystal, Buenas tardes tía- Saludó él a ambas ponys, Crystal saludó y dio una sonrisa mientras Cadence solo asintió y dio la orden para que los llevasen de regreso al castillo.

-Espero que ambos hayan tenido un buen día en sus clases, sobre todo tú Crystal, espero nada menos que excelencia de tu parte, eres el futuro del imperio, mi hija y la próxima gobernante de este lugar, así que, no me decepciones- Hablo Cadence con un tono que no se podía saber si era recomendación o amenaza, la princesa de verdad se había vuelto muy fría desde la muerte de Shining Armor.

-Sí, madre- Respondió ella y bajó la cabeza.

-Silver- Al escuchar su nombre el unicornio se sobresaltó –Tengo entendido que hubo un percance en el comedor durante la hora del primer receso- Comentó ella en tono neutro.

-Así es tía- Respondió él temiendo tener que decir más y que algo le pasara a August por haber hablado.

-Ya veo, bueno, me encargaré de eso en su momento- Silver suspiró aliviado –Oh cierto, quisiera decir Silver, que espero que esta vez elijas participar para la academia en los juegos interescolares que vienen, sé que la vez anterior tuviste un percance y quedaste fuera, una verdadera pena, estoy segura de que contigo, el medallero hubiera sido diferente, ¿No lo crees tú?- El tono de Cadence se volvió más amable de pronto.

-Bueno, de eso no lo sé, lo que sí sé es que la academia lo hizo muy bien, y claro que sería un honor representarla en los juegos, pero…, para serte sincero tía, esperaba poder ayudar a Ponyville en esta ocasión- La frente de Cadence se arrugó algo e hizo una mueca con su boca, no le gustaba lo que había oído –Quiero participar al lado de mis amigos en Ponyville y hacer feliz a mamá también- Agregó él sintiendo la mirada de su tía sobre sí.

-Entiendo tu posición Silver, y claro, estas en todo el derecho de escoger, solo te pido que, consideres tus opciones, tu ayuda de verdad sería valiosa para nosotros, querido sobrino- Eso sí lo agarró en curva, también a Crystal que la miró confundida, Cadence sonrió con dulzura, eso había sido de verdad extraño o inusual ya que hacía años, más de 10 desde que Cadence le había dicho así a Silver, pero justo cuando quería preguntar algo, el carruaje arribó al castillo y Cadence fue la primera en bajar –Ustedes adelántense y prepárense para la cena, debo atender algunos asuntos pero me uniré a ustedes lo más pronto posible- Dijo ella y ambos ponys asintieron para luego entrar al castillo.

-Bueno, supongo que te veo en un rato Crystal- Comentó Silver mientras ambos caminaban por los pasillos del palacio y su prima asintió, se veía que estaba algo triste.

-Hey, bienvenidos chicos, ¿Qué tal su día?- Preguntó Fía que salía de una habitación con algunos libros y pergaminos.

-Hola Fía, un día normal la verdad- Comentó Crystal sin mucho ánimo –Nos vemos en unos momentos- Agregó y entró a sus aposentos.

-¿Qué le pasa a ella?- preguntó Fía.

-Lo de siempre, descuida, ella estará bien, mi prima es muy fuerte- Comentó Silver y Fía asintió -¿Pasó algo mientras no estuve?- Le preguntó Silver a la dragona.

-Oh sí, llegó una carta de tu madre en Ponyville, toma- Dijo ella y le entregó uno de los pergaminos usando su cola.

-Oh que bien, gracias Fía, vamos, hay que leerla- Mencionó él y la dragona asintió.

HABITACIÓN DE CRYSTAL

La princesa cerró la puerta de su habitación y hecho llave, quería privacidad total porque incluso realizó un hechizo de aislamiento de sonido para no ser escuchada, acto siguiente gritó para desahogar toda su frustración, lloró un poco y luego se calmó, tomó entonces una fotografía en la que estaban ella, su madre y su padre, su padre se veía tan valeroso como su tía Twilight, su primo y todos los que le conocieron le contaban, mientras que su madre… su madre se veía totalmente diferente, el rostro en la fotografía mostraba felicidad, cariño y vida, la madre que veía todos los días no se parecía ni a la de la foto, siempre con expresión seria, fría y ojos como si nada le importase más que la escuela.

-De verdad nos haces falta papá…- Dijo ella y derramó unas cuantas lágrimas más sobre la fotografía, volvió a limpiarse el rostro y entró a su cuarto de baño para darse una ducha antes de la cena.

ACADEMIA MILITAR

August Shield se encontraba ya, recostado en la cama de su habitación, apenas terminó su cena y se dirigió a su cuarto sin hablar con nadie, miraba el techo fijamente pensando en lo ocurrido hoy, al igual que con aquellos ponys que le molestaban en Manehathan, no pudo controlarse y terminó en una pelea, seguramente esta noticia ya debía ir en camino hacia su madre y sabía que le esperaba una carta de ella acerca de su actitud, estaba molesto, molesto consigo mismo pues no lograba entender la razón por la que hacía esas cosas, tenía un temperamento demasiado corto, pero veía a su madre, a sus abuelos, su tía, todo el que estaba relacionado a él por sangre, nadie era como él, ¿Sería acaso que esto tenía que ver con su padre?, Rarity nunca le había dicho nada o solo le había comentado muy poco acerca de él, seguía sumido en sus pensamientos hasta que el ruido de la puerta de su habitación se escuchó, ladeó la cabeza solo para ver a su compañero entrar al cuarto.

-Hey August, vaya primer día que tuvimos ¿Verdad?- Dijo el pony riendo un poco por la pelea y el castigo que tuvieron.

-Eso supongo- Respondió el pony girando de nuevo su cabeza hacia el techo.

-¿Estas lavando algo acaso?- Preguntó el unicornio al escuchar ruido en el cuarto de lavado cerca de su habitación.

-Solo el chaleco que se ensució hoy, cuando mi madre se enteré de lo que hice me dará un sermón, eso lo puedo tolerar, pero si se entera de lo que pasó con el chaleco estaré los días de vacaciones remendando ropa vieja- Dijo él y Claudius soltó una carcajada.

-Si tú lo dices jaja, bueno, será mejor que descansemos, será un largo mes de cuidar la bandera y limpiar letrinas- Comentó él lo cual confundió a August.

-¿Mes?, nos dieron 3 meses genio- Contestó el pony rojo.

-Eran 3 meses- Respondió Claudius –Digamos que alguien habló con el ex-comandante Strong Bolt y lo convenció de que 3 meses es demasiado castigo además de exagerado, sobre todo si uno de ellos es sobrino del pony más importante en Canterlot después de las princesas y digamos que ese importante pony fue quien lo recomendó personalmente con la princesa Cadence para dirigir la escuela, así que digamos que el comandante, reconsideró la situación- August no creía lo que escuchaba, Claudius había chantajeado al ex-comandante para que les redujesen el castigo, este pony ocultaba muchas más sorpresas de las que August pensaba y pronto descubriría que en su futuro habría muchas más inesperadas.

CONTINUARÁ EN EL CAPÍTULO 5 "EL NIDO"