Ohayo! Aquí yo a altas horas de la noche actualizando mis dos historias que tengo pendiente en la página! Espero no haber hecho esperar a nadie aquí! De verdad la vida es difícil y más si no tienes tiempo para escribir! Kishimoto es el dueño del universo de Naruto, yo solo lo utilizo para crear historias alocadas sobre mi pareja favorita! Tengo otras en mente pero no las sacare hasta que de cierre aunque sea a una de las dos que tengo activas en la página… Sin más que decir espero disfruten este nuevo capitulo

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Cap. XVII. Cambio de Planes, Una Lucha contra el Destino.

La fría brisa nocturna choco contra su cuerpo estremeciéndola, desde que había abandonado aquella habitación un presentimiento lleno su corazón produciéndole temor pero, por ese mismo temor no había tenido el valor de regresar sobre sus pasos y liberarse a si misma de esos fantasmas que parecían perseguirla.

-Que sucede?- Una ronca voz la hizo suspirar inconscientemente, era con quien menos quería estar en esos momentos, se giro lentamente intentando mantener a raya su preocupación para evitar preguntas innecesarias de su intruso.

-No deberías estar por este lado de la mansión- Reclamo dejando caer a cada lado de su cuerpo sus brazos, sintió una nueva corriente fría recorrerla pero intento dejar de lado esa incomodidad. –Buscabas a alguien en particular?- La pregunta escapo de sus labios sin que pudiera detenerla llenándola de vergüenza al verlo asentir y avanzar dos pasos mas hacia ella.

-Estabas muy extraña en la cena- Empezó viendo como la mujer retrocedía un paso poniendo más distancia entre ellos, sonrió tristemente pero volvió a avanzar hacia ella. –Me preocupe por lo que podías estar pasando- Confeso viendo como la sorpresa brillo en esos ojos azules que siempre lograban tranquilizarlo.

-No tienes miedo?- Soltó y dio un paso nervioso hacia su compañero, podía sentir a su mente decirle que se alejara, que era peligroso para su felicidad estar a esas horas sola con él y mas en un lugar tan aislado. –Por Sasuke-kun?- Agrego sin separar su mirada del hombre que abrió levemente su boca y la volvió a cerrar dejando a su paso un gesto resignado.

-Es la primera vez que el comete tal cantidad de estupideces juntas- Se quejo cruzándose de brazos viendo como la rubia parecía relajarse ahora al saberse comprendida. –Demo, creo que el sabrá como resolverlo, no te preocupes por el- Dijo intentando restarle importancia a sus propios presentimientos, no quería preocupar aun mas a la rubia.

-Me preocupa que solo sea un capricho- Recordaba nítidamente las palabras que la ojiblanca le había dicho horas antes, su corazón golpeo fuertemente contra sus costillas pero debía continuar. –Hinata-san lo ama realmente demo el, Sasuke-kun creo que solo siente curiosidad por ella, por ser una heredera y el un guerrero-

-Conoces bien a Sasuke, el no se aprovecharía de Hinata-chan demo…- Se corto intentando encontrar las mejores palabras para lo que tenía en su mente desde hacía varios días. –Creo que mas que curiosidad por la situación que tiene es curiosidad por los sentimientos de Hinata-chan, el nunca había conocido a alguien que lo quisiera de esa manera- Revelo sonriendo quedamente, el mismo había sido testigo de cómo lo buscaban las mujeres pero, el pelinegro nunca había dado señales de disfrutar aquellas demostraciones de afecto.

-Tu crees entonces que no le hará daño a Hinata-san?!- Dijo sorprendida al entender la línea de pensamiento de su acompañante. –Demo el no la quiere como Hinata-san lo quiere- Se quejo cruzándose de brazos y acercándose un poco más al hombre.

-Entiendo- Dio como respuesta al ver a la rubia detenerse a unos centímetros de él, sonrió al llenarse con su delicado aroma a azucenas y en un movimiento rápido atrapo los hombros de la mujer sintiéndola estremecerse a su contacto. –No has pensado en desistir del amor que le tienes a Neji-sama?- Soltó centrando sus ojos azules en los de ella que lo miraron sorprendida.

-Neji-sama?- Interrogo confundida, ella hacía muchos años que había entendido que el supuesto amor que creía tenerle al heredero era solo admiración por su personalidad, no creía que Sasuke y Naruto siguieran pensando que lo quería. –Naruto-kun yo no estoy enamorada de Neji-sama- Aclaro sintiendo como un sonrojo se apoderaba de sus mejillas al ver como el rubio la miraba sorprendida.

-Y entonces porque hablas siempre de un amor no correspondido? Pensé que todavía seguías enamorada de el!- Dijo sorprendido viendo como la rubia sonreía tiernamente y se liberaba del agarre que tenía en sus hombros poniendo un poco de distancia entre ellos.

-Neji-sama siempre fue muy bueno conmigo y por eso pensaba que lo amaba demo…- Se corto al sentir su corazón chocar nuevamente contra sus costillas. –Demo no es de el de quien estoy enamorada- Murmuro bajando su mirada y girándose, estaba muy cerca de perder la confianza del rubio, no podía, no quería siquiera imaginarse diciéndole a Naruto sus verdaderos sentimientos.

-Y de quien estas enamorada entonces?- Pregunto sorprendido de aquella revelación. –No me dirás que estas enamorada del teme porque de verdad que…- Se corto al escuchar la cálida risa de su compañera confundiéndolo un poco más de lo que ya se encontraba.

-Naruto-kun baka…- Dijo todavía entre risas, lo escucho gruñir levemente llenando su corazón de felicidad. –Iie… Yo nunca podría enamorarme de Sasuke-kun, no es el tipo de hombre que me gusta- Revelo sintiendo la mirada confundida del rubio sobre ella y siguió riendo por lo debajo.

-Y entonces quien es tu tipo de hombre?- Soltó sintiendo su corazón empezar a latir rápidamente contra sus costillas, se sintió ansioso de golpe al ver que ella había dejado de reír y solo lo miraba fijamente.

-Es muy tarde Naruto-kun, deberías irte ya a descansar- Dijo cambiando el tema y viendo como el rubio fruncía el ceño inconforme. –Te prometo que seguiremos esta conversación demo, ya es hora de que me acueste- Se excuso inclinándose levemente ante el rubio y dándose la vuelta para dejar de verlo, necesitaba calmar su propia ansiedad.

-No olvidare que me dijiste que me lo dirás!- Dijo alegremente al tiempo que se daba la vuelta para empezar a marchar hacia su habitación. –Debe ser muy baka para no darse cuenta que tiene tu corazón Ino-chan- Agrego sin siquiera girarse a ver que la rubia se había detenido al escucharlo.

"Supongo que debe ser así" Reflexiono al ver que el rubio había empezado su marcha lentamente, alejándose de ella sin siquiera tener idea de lo que su sola presencia causaba en ella. –Hai… Debe ser muy baka- Susurro apretando sus puños sobre la seda de su kimono, había sido un día extremadamente largo y solo quería acostarse a descansar.

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Suspiro quedamente al sentir el suave contacto de sus dedos sobre su espalda desnuda, hacia unos minutos que había escuchado a las últimas ayudantes dejar aquellos pasillos desiertos, aunque no podía estar segura de que sus hermanos ya estuvieran dormidos.

Apretó posesivamente su estrecha cintura acercando su tersa espalda a sus labios empezando un nuevo recorrido de besos, deleitándose con los suspiros que escapaban de sus ahora rojos labios, la sintió estremecerse despertando nuevamente su libido.

-Sasuke-kun no debería estar dormido?- Murmuro sensualmente dándose la vuelta en el posesivo abrazo para quedar justo frente a aquellos oscuros ojos que la miraban deseosos. –Yo pensé que…- Se corto al sentir como en un rápido movimiento el la acostaba sobre su pecho, obligándola a sentarse sobre su fuerte abdomen.

-Lo que sea que hayas pensado estas equivocada- Dijo prepotentemente empezando a acariciar descaradamente sus redondos senos haciéndola jadear y despertando totalmente su miembro apretándolo contra las nalgas de la mujer.

-Sasuke-kun…- Gimió al sentir nuevamente el miembro del hombre reclamándola, sintió un poco de vergüenza al estar en aquella posición pero también una extraña satisfacción al saber que el todavía podía seguirla deseando como horas antes.

La tomo de la muñeca y la obligo a bajar su rostro hasta poder besarla, su delicioso sabor era aun mas provocativo ahora que podía sentir su aroma mezclarse sobre aquella pálida piel, gruño entre besos al sentir la humedad de la mujer sobre su abdomen haciendo casi imposible su deseo de alargar la exploración de ese perfecto cuerpo sobre el suyo.

Las manos del pelinegro apretaron rudamente sus costados haciéndola jadear y obligándola a romper el beso para enderezarse en su posición sobre él, sonrió tímidamente al escucharlo gruñir roncamente al tiempo que sus caricias se hacían cada vez mas rudas calentando cada centímetro de su piel, coloco sus manos en su espalda y busco a tientas el largo miembro del pelinegro.

-Que haces?- Gruño cortando su respiración al sentir las suaves manos de la mujer atrapar fuertemente su miembro, intento separarla pero al hacerlo la hizo subir y bajar sus manos masturbándolo.

-Te gusta- Se sorprendió al sentirlo ronronear satisfecho y dejar caer su cabeza sobre la almohada, jadeo deseosa de lo que había descubierto y se giro sobre el abdomen del hombre para quedar totalmente frente al miembro. –Es muy grande- Murmuro agachándose un poco y soplando en la punta sintiendo como el pelinegro se tensaba en su posición y la tomaba por las nalgas.

-Deja de jugar- Se quejo apretando la blanca piel de la mujer escuchándola jadear sobre su miembro estremeciéndolo aun mas, cerró los ojos con fuerza al sentir el aliento de la mujer contra su punta nuevamente mientras sus manos seguían moviéndose lánguidamente arriba y abajo haciéndolo gemir.

Hinata sonrió y con nerviosismo paso su lengua por sus labios y planto un casto beso en la caliente punta del hombre, se sorprendió al sentirlo tensarse y tomarla de las caderas rompiendo el agarre que sus manos tenían con él, jadeo impaciente justo cuando él la dejo caer totalmente sobre su miembro entrando en de un solo golpe en ella.

-Eres más traviesa de lo que pensaba que serias- Se burlo manteniéndola quieta sobre su miembro, la estrechez de su intimidad parecía querer absorberlo por completo haciéndolo gruñir, empujo lentamente viendo con satisfacción como se erizaba aquella rosada piel.

-Sasuke-kun no le gusto lo que estaba haciendo?- Interrogo inocentemente girándose un poco para poder ver el rostro del hombre, jadeo al moverse sintiendo todo lo largo del pelinegro en su interior e instintivamente se movió hacia adelante y atrás escuchándolo gruñir, el agarre se hizo más fuerte sobre sus caderas obligándola a contener un grito.

-No te muevas así- Dijo apretando sus dientes intentando mantener a raya el creciente deseo de dejar a un lado la delicadeza y tomarla como mejor le pareciera, las pequeñas manos de la mujer empezaron a liberar sus dedos de aquella cadera y la sintió subir lentamente y dejarse caer obligándolo a jadear de satisfacción, sus manos subieron hasta agarrar firmemente sus grandes senos haciéndola jadear cuando toco sus erectos pezones.

Suspiro sensualmente y echo para atrás su cabeza, apoyando sus manos en los fuertes pectorales del hombre al tiempo que el masajeaba fervientemente sus senos, su cuerpo ansiaba sentirlo más adentro, atraparlo totalmente con toda su intimidad, haciendo que el calor en su bajo vientre se hiciera cada vez más insoportable.

-Muévete Hinata- Ordeno el pelinegro sintiendo el suave cabello de la mujer acariciar sus brazos y pecho, gruño roncamente necesitando mas de ella, la empujo intentando dejarla en su posición original, subió su cuerpo quedando sentado con la pequeña espalda de la mujer contra su pecho la tomo de las caderas y empezó a entrar con más fuerza en ella escuchándola jadear cada vez que se hundía totalmente en ella.

Lanzo su cuerpo hacia adelante apoyándose en sus manos intentando hacer más profundas las embestidas del pelinegro, el nudo en su bajo vientre empezaba a ahogarla y necesitaba que el entrara con más fuerza en ella, necesitaba sentirlo enteramente en su interior, marcándola como suya.

-Kuso- Maldijo empujando un poco el trasero de la mujer para dejarla apoyada también en sus rodillas, libero sus piernas de aquella endemoniada prisión y tomándola por las caderas se hundió totalmente en ella escuchándola gritar quedamente su nombre encendiéndolo aun mas.

-Sasuke… Sasuke- Suplico apretando las frías sabanas entre sus manos, jadeo con fuerza al sentir las manos del pelinegro atrapar sus senos y empezar a apretar sus pezones frenéticamente, sus embestidas se estaban haciendo más fuertes con cada segundo que pasaba, lo sintió agrandarse en su interior haciéndola gritar nuevamente.

-Muérdeme- Dijo roncamente el pelinegro colocando sus dedos a nivel de la boca de la ojiblanca, sabía que no podía dejarla gritar como lo había hecho anteriormente, un sonido gutural abandono su garganta al sentir los dientes de la mujer y como una señal empezó a embestirla con toda su fuerza.

Grito ahogadamente intentando no liberar los largos dedos del pelinegro, podía sentirlos moverse en el interior de su boca así como lo sentía entrar y salir con fuerza de ella, su vientre se contrajo al sentirlo agrandarse en su interior y una corriente eléctrica recorrió todo su cuerpo haciéndola gritar fuertemente.

La sintió contraerse a su alrededor y no pudo contenerse de llenarla con su esencia, su mano cubrió a tiempo la suave boca de la mujer cuando esta grito su nombre dejándose caer totalmente en el futon, se dejo caer cuidándose de no aplastarla con su peso y la sintió ronronear satisfecha contra las sabanas.

-Go… Gomen- Su voz salió ronca de la excitación avergonzándola, lo escucho reír contra su cuello y empezó a removerse bajo el peso del hombre, lo sintió apartarse lentamente y con la poca fuerza que le quedaba logro sentarse para quedar justo frente al pelinegro que la admiraba descaradamente.

-No te disculpes por esto- Dijo prepotentemente, tomo la muñeca de la ojiblanca y la jalo hasta dejarla contra su pecho, la escucho jadear sorprendida y con una sonrisa torcida se acostó sin dejar que ella se separara de su pecho.

-Sasuke-kun se quedara conmigo?- Murmuro al sentir como el pelinegro atrapaba su cintura y la pegaba totalmente a su cuerpo, un suspiro de satisfacción escapo de los delgados labios del hombre que la obligo a subir su rostro.

-No tengo otra opción Hinata- Murmuro liberando a la mujer para tomar su delicado rostro entre sus manos, vio la tristeza que sus palabras causaron y se sintió torpe por ser tan insensible. –Eres mía ahora, lo entiendes verdad?- Dijo intentando disipar la tristeza que adorno sus bellos rasgos femeninos.

-Sasuke-kun puede estar con quien quiera- Susurro sintiendo la presión de la noticia de su hermano amenazar con quitarle esa efímera felicidad que acababa de obtener, lo vio negar lentamente llenándola de confusión.

-No deseo estar con nadie más- Dijo roncamente empezando a acariciar la suave y cálida piel de la ojiblanca. –Conseguiste algo que pensé nadie lograría nunca- Explico atrapando las mejillas de la mujer y subiéndola rozo sus labios suavemente.

Cerro sus ojos dejándose llevar por los suaves besos del pelinegro, no quería pensar en nada más que ese mágico momento que estaba viviendo, ese momento donde solo eran hombre y mujer y el la reconocía como suya, que de alguna manera aceptaba tranquilamente sus intensos sentimientos por él.

-Duérmete Hinata, es demasiado tarde- Ordeno sintiendo su propio cansancio apoderarse de su cuerpo, una extraña tranquilidad lo recorrió al sentirla asentir suavemente contra su pecho, se acomodo un poco tomando las frías sabanas para cubrir aquella preciada desnudez.

"Te amo" Pensó la ojiblanca abrazándose al amplio pecho del hombre, suspiro tranquila al sentir sus cálidas manos apretarla por la cintura dándole seguridad en aquella posición, sonrió contra su piel al sentir las frías sabanas cubrir su cuerpo y el cansancio tomo control de ella internándola rápidamente en la inconsciencia.

"Que es lo que me has estado haciendo Hyuuga" Reflexiono moviendo sus dedos lánguidamente el largo de aquella estrecha cintura, un suspiro relajado le indico que ya se había dormido y sonriendo deposito un casto beso en el cabello de la mujer dejándose arrastrar por Morfeo hacia el mundo de los sueños.

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El fresco amanecer golpeo su cuerpo obligándolo a estirarse un poco mas quitándose el resto de la flojera que le quedaba al ser tan temprano, bostezo sonoramente y empezó una marcha que conocía de memoria, tenía ganas de entrenar y sabía que solo una persona estaría dispuesta a hacerlo a tan tempranas horas del día.

"Pronto empezara a nevar y Hinata-chan se ira definitivamente de este lugar" Reflexiono sintiendo una ola de tristeza pasear por su cuerpo, sabía que no había nada que hacer para cambiar ese destino pero, por lo menos siempre tendría cerca a la persona que amaba.

-El teme no tendrá con quien entrenar en aquel lugar, nadie como yo- Dijo burlescamente tocando distraídamente el shoji de la habitación del aludido, espero unos segundos sintiendo una ansiedad impropia de su persona y volvió a tocar el shoji empezando a impacientarse por la falta de respuesta.

Se rasco nerviosamente su nuca y dubitativamente empezó a abrir el shoji para ver qué era lo que estaba evitando que el pelinegro le respondiera, su corazón se detuvo al encontrar el futon totalmente arreglado haciendo que su cuerpo se tensara ante la posibilidad que empezaba a dibujarse en su cerebro.

-Kisama…- Maldijo apretando sus puños y cerrando de un tirón el shoji, no quería creer lo que su mente estaba planteándole, esperaba que solo fuera un presentimiento sin fundamento, su cuerpo rígido empezó a avanzar velozmente hacia una dirección impropia de un guerrero como el, nadie aparte de las ayudantes de la familia debían estar por esos pasillos tan temprano.

Sus sentidos se alertaron al sentir el ligero aroma del pelinegro bailando en el ambiente de una manera insistente, apretó un poco mas sus puños e intento llegar lo más rápido posible a aquella habitación que conocía muy bien.

Se detuvo justo cuando el shoji se deslizo sigilosamente frente a él, dejando ante sí el cuerpo semidesnudo del pelinegro, sus ojos se encontraron detallando la sorpresa adornar los siempre inexpresivos rasgos de su amigo de la infancia.

-Dobe- Dijo sorprendido sintiendo detrás de si la irregular respiración de la ojiblanca, vio la rabia cubrir las facciones del rubio y avanzo dos pasos más intentando abandonar aquella habitación lo más pronto posible.

-Que has hecho teme- Murmuro sintiendo el aroma mezclado de su amigo y de la hija del feudal, su boca se abrió levemente al entender lo que esa mezcla significaba. –Sasuke que diablos hiciste?!- Se altero empujando un poco al pelinegro, un jadeo asustado sonó a unos pasos del hombre captando su atención totalmente.

-Naruto-kun- Su suave voz se deslizo atraves del cuerpo del pelinegro, tensándolo en su posición, el rubio intento acercarse pero Sasuke instintivamente le corto el paso cruzándose de brazos y gruñendo de manera amenazante.

-Hinata no estas presentable- Hablo prepotentemente sin separar sus ojos del cuerpo rígido de su amigo de toda la vida, lo vio jadear sorprendido ante aquella falta de respeto y se regaño mentalmente por haber abierto la boca.

-Hinata?- Repitió incrédulo escuchando como el pelinegro gruñía y avanzaba hacia el rubio intentando sacarlo de la habitación. –Dime que no lo hiciste, onegai…- Suplico tomando por los hombros al pelinegro, este seguía estático delante de la entrada de aquella habitación que tantas veces había visitado en el pasado.

La incomodidad de la suplica del rubio lo obligo a liberarse del contacto, sintiendo como a sus espaldas la pequeña mujer se movía de un lado a otro, suspiro resignado cuando sintió sus suaves manos acariciar su piel erizándolo y haciéndolo ronronear deseando un mayor contacto.

-Por Kami- Gimió el rubio al ver aparecer el pequeño cuerpo de la ojiblanca cubierta por la amplia haori del pelinegro, abrió su boca sorprendido al ver las manos del pelinegro atrapar posesivamente la cintura de la mujer evitando que avanzara aun más hacia él.

-Naruto-kun onegai…- Suplico sintiendo su cuerpo reaccionar al agarre del pelinegro, sus ojos sin embargo se negaron a separarse de los azules que la veían sorprendidos. –Déjame explicarte…- Se corto al escuchar un gruñido del pelinegro obligándola a girarse hacia el hombre a su lado.

-Yo hablare con el- Concedió girándose totalmente a la mujer y tomarla por los hombros sintiendo con satisfacción como se estremecía a su contacto. –Debemos irnos ya- Susurro bajando su rostro hasta dejarlo a milímetros de sus carnosos labios despertando totalmente su deseo.

-Ha… Hai- Tartamudeo sintiendo el aliento del hombre golpeando su nariz y boca, jadeo necesitando un último contacto y sin pensarlo demasiado atrapo el rostro del pelinegro y poso sus labios sobre los de él, escuchando el grito contenido del rubio a unos pasos de ellos.

-Teme!- Grito indignado tomando al pelinegro del brazo cortando el contacto de manera brusca, lo escucho gruñir pero no se resistió a ser alejado de la zona de los hijos del feudal, el miedo corría velozmente por su cuerpo al recordar cada comportamiento del cual había sido testigo.

Suspiro sintiendo el agarre hacerse mas fuerte sobre su antebrazo, caminaba sin rumbo fijo pero no se negó a ser arrastrado por todo el jardín ahora de tonos dorados por su amigo, sabía que debía comentárselo pero no esperaba tener que aclarar sus razones tan pronto y menos ser atrapado de aquella manera tan evidente.

Su mente estaba nublada por el temor de lo que acababa de ver, sabía que no podía decir nada pero tampoco sentía correcto el ayudar a que aquella situación se volviera a presentar, el crujir de las hojas secas lo trajo a la realidad dándose cuenta que estaba caminando hacia la cabaña de la ojiblanca.

-Ya estamos lo suficientemente lejos- Comento distraídamente el pelinegro sintiendo como el rubio apretó un poco más el agarre pero lo libero de mala gana empezando a saltar hacia la cabaña que estaba a unos metros de ellos. –Kuso…- Maldijo por lo debajo pero sin esperar una llamada empezó a seguirlo rápidamente, sabía que no se liberaría tan fácilmente del próximo interrogatorio.

Se apoyo en una de las columnas sintiendo su nerviosismo aumentar a cada segundo que pasaba, vio al pelinegro entrar lentamente a la cabaña haciéndolo gruñir exasperado por la tranquilidad con la que estaba tratando la situación.

-En que estas pensando?- Interrogo sin esperar a que su amigo se acercara mas. –Sabes lo que acabas de hacer verdad? Peor aún, estás jugando con los sentimientos de la hija del feudal Sasuke, no es cualquier mujer por Kami como puedes…- Se corto al escuchar un bufido de inconformidad de su oyente e incrédulo se giro para verlo cruzarse de brazos y apoyarse en la entrada de aquel lugar.

-No pude controlarlo- Admitió cerrando los ojos al escuchar un chillido salir del cuerpo de su acompañante, lo sintió acercarse y tomarlo por los hombros empezó a moverlo bruscamente. –Dobe, no tengo ningún plan- Murmuro abriendo sus ojos y encontrándose con la mirada sorprendida del rubio.

-De verdad? No pensaste en las consecuencias de acostarte con la hija del feudal? No pensaste en quemar tus necesidades con cualquier otra mujer de este maldito lugar?- Se quejo separándose nuevamente del pelinegro y rascándose nerviosamente la nuca.

-No quiero a nadie más- Dijo sencillamente congelando de golpe las acciones del rubio, lo vio girarse incrédulo de lo que acababa de escuchar y suspiro intentando calmar su propia molestia. –No es una simple necesidad de acostarme con alguien, es…- Se detuvo al escuchar un gruñido salir de los labios de Naruto.

-Por Kami! Hace unos meses ni siquiera pensabas en ella!- Dijo impotente agachándose y revolviendo su cabello intentando entender que era aquella irrealidad en la que se encontraba sumergido. –Es solo un capricho para ti Sasuke, cuando te canses de ella la dejaras y habrás deshonrado el único don que ella tiene para ofrecerle a su futuro esposo- Razono dejándose caer totalmente en el frio bambú, debía calmar la ansiedad de lo que su línea de pensamiento le estaba presentando.

-Ella no se casara con ese hombre- Murmuro sintiendo la rabia recorrer su cuerpo, preparando sus músculos para un enfrentamiento. –Ella es mía Naruto, entiende eso… Yo la tome porque la quiero para mí- Gruño posesivamente, un grito contenido lleno todo el ambiente al tiempo que el rubio se dejaba caer acostado en el suelo de la cabaña.

-Por Kami Sasuke, acaso tienes idea de lo que estás diciendo?- Dijo sorprendido viendo desde su posición la tensión que hacia vibrar cada centímetro de su trabajado cuerpo. –Es la hija de un feudal, y esta prometida a otro feudal muy lejos de aquí- Razono intentando salir de la sorpresa que le produjo aquellas respuestas de su compañero.

Masajeo sus sienes intentando comprender el porqué de su territoriedad con esa delicada mujer, sabía desde el primer beso que no sería como las demás mujeres con las que había estado, y aunque se había negado las primeras veces a tomarla para sí, luego de haberla conseguido no estaba seguro de poder dejarla ir.

-No es algo que haya planeado dobe- Admitió dejándose caer para quedar a unos centímetros del cuerpo extendido del rubio. –Intente detenerlo, entiendo mejor que tu las consecuencias de su virginidad- Comento escuchando como el rubio se removía incomodo en su posición por la crudeza de su frase.

-No hables de ella como si fuera un objeto onegai- Suplico intentando comprender las acciones de su amigo. –Que es lo que planeas hacer entonces? Sabes lo difícil que será para ella explicar todo esto?- Pregunto sintiendo nuevamente el miedo correr por su cuerpo. –Incluso podrían involucrar a Ino-chan por ser su ayudante-

-Todavía no he pensado en nada de eso dobe- Se quejo sintiéndose cada vez mas obstinado por los múltiples razonamientos que le daba su rubio y no tan despistado amigo. –Todavía faltan unos meses para que se vaya a ese feudo, yo lo arreglare para ese entonces- Dijo seguro de sí mismo al sentir la tranquilidad de saber que no tendría que compartir su atención con nadie más.

Naruto suspiro cubriendo con su antebrazo su rostro, el fresco amanecer había dejado a su paso unos tenues rayos de sol que calentaban el bambú advirtiéndole el paso del tiempo, un tiempo que seguramente la ojiblanca había aprovechado para cubrir perfectamente la estadía del pelinegro en su habitación.

-Debes ser más cuidadoso- Murmuro dándose por vencido, sabía que no tenia opción a opinar en esa situación que el pelinegro había aceptado de buena gana. –Que diablos es lo que sientes por Hinata-chan?- Soltó dándose cuenta que había dejado de lado ese gran detalle, si él estaba asumiendo tanto riesgo que era lo que lo motivaba a asumirlo, estaba seguro que no era amor lo que lo movía.

-Hmp- Gruño cruzándose de brazos y desviando su mirada, no se había preguntado que significaba aquella frágil mujer para él, en que momento había dejado de ser una malcriada heredera para pasar a ser algo significativo en su vida a tal punto de arriesgarse por ella.

Contuvo su respiración sorprendido por lo que estaba presenciando, Sasuke nunca se había quedado sin respuesta, podía sentir la tensión apretar los músculos del pelinegro y vio como frunció el ceño intentando tal vez dar con la respuesta que él le había solicitado momentos antes.

"Vaya que es extraordinario" Pensó dejando que una amplia sonrisa escapara por sus labios y como pudo se estiro en su lugar intentando relajarse, al fin y al cabo el era quien los había descubierto y si tenían más cuidado los meses pasarían sin que tuvieran que preocuparse realmente de nada.

-Dobe que tanto piensas- Dijo roncamente sintiendo una incomodidad por ver la sonrisa que adornaba las facciones de su amigo, lo vio girarse pesadamente hasta poder verlo fijamente, en sus ojos azules brillaba un razonamiento que no había visto antes.

-Creo que podemos entrenar un poco antes de que sea la hora de nuestro desayuno- Comento sentándose de un salto y estirando sus brazos para poner en movimiento sus músculos, escucho un gruñido por parte del pelinegro pero lo sintió levantarse de mala gana.

Movió su cuello de un lado a otro sintiendo sus huesos agradecer el movimiento para relajarlo, estiro sus brazos y piernas dejando de lado las preocupaciones de cómo había cambiado su imagen de la malcriada heredera que ahora rondaba sus deseos mas carnales.

"Creo que se acaba de volver una adicción" Reflexiono al imaginar nuevamente aquel perfecto cuerpo sobre el suyo, sacudió su cabeza de un lado a otro intentando mantener alejadas aquellas imágenes, por lo menos mientras no pudiera hacer nada para satisfacer sus nuevas necesidades por la Hyuuga mayor que se había empeñado en volverse imprescindible para él.

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Que tal quedo? A que no me quedo interesante eh? Estaré esperando sus opiniones y aunque sé que no doy respuesta por acá ya que se que me demoro tanto que no recordaran ni lo que escribieron prometo que quienes dejen review con su cuenta les mandare un PM para agradecerles! Yo siempre siempre leo todos los review que me dejan! Es una de las cosas que me motiva a seguir adelante con este hobby tan fabuloso! Espero nos leamos pronto! Matta ne!