Noviembre 9, 1914

Querida Éponine,

Se nos ha hecho retroceder hasta la frontera del norte de Francia y aunque amo estar de vuelta en mi país, el saber que los Alemanes están aquí para invadirlo me enfurece. La atmósfera aquí no es mejor que en París, ahora el frente está lleno de chicos estúpidos que están aterrorizados después de darse cuenta de que sus 'vacaciones' terminarán con muchos de ellos no regresando a casa. He escuchado cobardes rogando que los envíen de regreso a casa y eso me molesta mucho, incluso ha habido desertores. Cómo pueden huír cuando la libertad de su nación está en riesgo?

Todos sobrevivimos la batalla. Llegamos tarde, como refuerzos cuando la batalla estaba terminando. Cuarpos yacían tendidos en el campo de batalla, los animales comenzando a rescatar lo que podían de los muertos. Pero sobrevivimos, todos lo hicimos. No puedo decirte conscientemente que todos estamos bien; no puedo evitar temer que algunos de los hombres están perdiendo la cabeza. Por las noches se retuercen y gritan como si no pudieran escapar esta guerra, incluso en sus sueños.

De momento hemos convergido con un numero de batallones Aliados de Canadá, Gran Bretaña, Australia y por supuesto Francia. Los Británicos traen alcohol consigo y nos dicen que es con propositos medicinales, y hasta cierto punto estoy de acuerdo. La bebida provee para muchos un escape del mundo y durante la mayoría del tiempo, muchos de los hombres en las trincheras están ebrios. Yo me abstengo de la bebida; no puedes disparar un arma correctamente si apenas puedes mantenerte en pie. Los Alemanes harian bien en observar nuestros niveles de importación y atacar la noche que recibimos el alcohol, sería una victoria sencilla para ellos.

No puedo enojarme con los hombres que escapan por medio de la bebida; ellos son más valientes que aquellos que escapan físicamente.

Por favor, te lo ruego Éponine, no me envíes nada. Nuestras trincheras se inundan constantemente, el agua arruina todo lo que toca. Si las balas, los cañones y las bombas no nos matan, la hipotermia lo hace; algunos incluso se han ahogado mientras duermen. Nunca puedes relajarte aquí, nunca puedes bajar la guardia. No he dormido en meses, estoy seguro; a muchos de nosotros nos pasa lo mismo. Pero seguiremos peleando, los Alemanes son fuertes y están bien armados con armas superiores a las nuestras; incluso si no somos más que carne de cañón, prefiero sacrificarme por mi nación que sobrevivir sabiendo que soy un cobarde que no merece su título de ciudadano.

Todo lo que te pido, Éponine, es que me sigas escribiendo, por favor. Todos los días me rodea el mismo grupo de hombres, que discuten repetidamente sobre lo mismo. El tiempo pasa tan lento que siento que llevo años aquí, aunque tus cartas me recuerdan que solo han pasado algunos meses. Tus cartas son un escape; me permiten imaginarme que estoy en París aunque sea por algunos minutos. En verdad las atesoro. Le conté a los hombres de tus planes para ser enfermera y todos están muy orgullosos, aunque un poco preocupados por tu trato con los pacientes. Aunque dicho lo cual, siento que tú y tu hermana serán unas fantásticas enfermeras y buenas compañeras para ayudar a curar a nuestros paisanos heridos.

Dile a Gavroche que debería comenzar por leer algunas de las novelas mas sencillas que tengo en mi librero. Intenta Antígona de Sófocles, tiene una historia clásica que estoy seguro todos disfrutarán.

Espero con ansias tu próxima carta, sinceramente.

Enjolras


Noviembre 20, 1914

Para Enjolras,

No tengo mucho que decir en respuesta a lo que me has escrito. Es devastador escuchar lo terrible que debe ser el frente para todos en esas condiciones. Me imagino lo reconfortantes que deben ser mis cartas para ti, sin embargo, mientras tú quieras que te escriba, lo haré.

Como está Marius? Estoy segura que está teniendo dificultades para mantener su personalidad optimista en tan terribles situaciones.

Nadie debería presenciar lo que ustedes están viviendo, no es solo inhumano ver lo que la guerra puede hacerle a un hombre; sino que el hecho de que esas imágenes estarán grabadas por siempre en su mente es simplemente cruel. Ustedes están intentando salvar su país y ahora los recuerdos los atormentan, incluso cuando duermen. Por lo tanto, de ahora en adelante no habrá más discusiones y pláticas sobre esta horrenda guerra en estas cartas. Aunque todavía tengo que hablarte de mi trabajo.

Han enviado algunos soldados, en su mayoría de Alsace y Lorraine donde aparentemente ha habido muchas batallas. Principalmente atiendo sus heridas limpiando la sangre, dándoles paracetamol y cambiando sus vendajes. Solo hemos tenido pocas heridas graves donde las enfermeras certificadas nos quitan del camino para poder ir a acomodar huesos o cambiar puntadas. En verdad disfruto hablar con los hombres, tienen historias maravillosas y algunas veces sus rostros se ven tan tristes y solitarios, pero después de que he hablado con ellos sus rostros se alegran y parecen mejorar ligeramente. Probablemente solo sea en efecto del paracetamol pero estoy segura de que la conversación y la plática son los compañeros perfectos en el proceso de sanación.

He visto a Joly en el hospital un par de veces y dice que tal vez vaya al frente del este, ya que hay muy pocos doctores asistiendo a los enfermos ahí y las enfermedades por infección están aumentando. Te haré saber si lo veo de nuevo.

Enjolras, te agradezco una vez más por todo lo que has hecho por nosotros, con tu ayuda y el dinero extra que Azelma y yo hemos ganado, he descubierto una nueva pasión, todos lo hemos hecho. Con el poco dinero extra que tenemos, Azelma compra acuarelas y ha comenzado a pintar el panorama de la ciudad. Iremos al Jardin du Luxembourg mañana después del trabajo, y ella espera pintar la Fontaine de Medicis. Si la pintura queda bien estamos pensando colgarla sobre la chimenea, si no te molesta, por supuesto!

Mientras tanto, Gavroche y yo vamos al mercado los sábados por la mañana y él escoge un libro para leer durante la semana, y hemos encontrado algunas joyas que definitivamente merecen un lugar en tu librero.

He comenzado a cocinar, preparo pasta, pan y guisados, aunque debo decir que prefiero y amo hacer pasteles y galletas, y son mis favoritos. Cada día intento tener algo de comer en la mesa para cenar. Todos estamos comenzando a subir de peso y por fin, por primera vez en nuestras vidas, comenzamos a lucir saludables. Solo podemos agradecerte a tí por todo esto, agradecemos tu generosidad, tu preocupación y tu amabilidad. Nada de esto hubiera pasado de no ser por ti. Gracias.

Hoy averiguaré si puedo enviarte algo de comida, es un crimen que no puedas probar lo maravillosas que son mis galletas! Volveremos a hablar pronto.

Mantente a salvo, Enjolras. Espero que las cosas estén mejor la proxima vez que te escriba.

De

Éponine


A/N:

Nuevo capítulo chicos!

Espero que les guste y por favor haganme saber cualquier duda o inquietud que tengan. Nos leemos dentro de quince días.

Los quiero a montones.

À bientôt.

Bren