Diciembre 1, 1914
Querida Éponine,
Marius está como siempre ha estado, deprimido y pensando en Cosette. Hay hombres muriendo a nuestro alrededor pero en lo único que puede pensar es en Cosette. Hemos estado aquí por más de tres meses y si la guerra no nos vuelve locos, Marius lo hará.
Oh Éponine, lo que daría por probar tu comida, aunque debo decir que creo que he perdido la habilidad de probar gracias a la comida que nos sirven aquí. Ni siquiera puedo decirte lo que es. El pan está ligeramente descolorido por el moho y la sopa que nos sirven es de un desagradable gris oscuro. Aunque eso no es lo peor.
La sopa está fría, helada antes de que toque nuestros labios, lo que solo añade a nuestras narices tapadas y dolores de garganta.
No dormimos, apenas comemos y se espera que peleemos igual o mejor que el día que llegamos. Especialmente aquí en el frente occidental, hay tantos hombres y ni remotamente lo suficiente para alimentarnos.
La terrible idea de que cada día más y más hombres mueren o son enviados a casa dejando más comida para nosotros, cruza mi mente. Es una idea terrible. Esta guerra distorciona tus pensamientos; te hace sospechar de todo y de todos. Me siento completamente vacío mentalmente. Aunque creo que mi cuerpo aguantará por años, mi mente y la de todos a mi alrededor comienzan a debilitarse. Estoy amargado, enojado e irritado todo el tiempo. Odio ser así pero cada día se vuelve más y más difícil controlar esas emociones.
Lo que más me enfurece es lo mal equipados qque nos ha dejado el gobierno para este invierno particularmente frío. No puedo recordar lo que es la calidez y siento que nunca volveré a estarlo. El frío trasciende mi ropa, piel y músculos hasta los huesos. A veces me siento adormecido, y temo que no podré sostener mi arma apropiadamente, pero al menos aún escribo, por lo tanto debo estar haciendo algo bien.
Solo puedo imaginar lo increible que debe ser una de tus comidas y tal vez, después de esta guerra, cuando vuelva a casa podrías prepararme algo (con mucha mantequilla, por favor), he perdido tanto peso que estoy casi irreconocible. Espero que tu asombrosa comida ayude a revertir los efectos físicos de esta guerra.
Aliento a Azelma para que utilice mi casa como un lienzo en blanco. Habrán notado, seguramente, que está completamente vacía, ya que no aprecio el arte como los demás. Por lo tanto le doy a Azelma completa libertad de decorar la casa como ella desee, después de todo es su casa también.
Me alegra que Gavroche ame los libros tanto como yo. El poder escapar dentro de una novela, total y completamente raramente es posible para otros y le doy luz verde para que siga comprando libros y añadiendolos a mi librero. Me alegraría mucho llegar a casa y ver que Gavroche ha triplicado mi colección de libros. Dile que espero con ansias poder leerlos todos.
Y finalmente Éponine, sigue trabajando duro. Te aseguro que tus conversaciones con los oficiales son lo mejor de su día, y lo que haces por ellos es altamente apreciado. Se que muchos de los hombres aquí harían lo que fuera por tener una conversación con alguien tan llena de vida, tan apasionada y cálida como tú. Estoy seguro de que estás haciendo un trabajo increíble y te deseo lo mejor.
Todo lo mejor,
Enjolras
Diciembre 12, 1914
Para Enjolras,
Intenté enviarte algo de comida pero no lo permitieron. Comenzaron a decirme un montón de razones y objeciones a las cuales traté de responder lo mejor que pude pero no me hicieron caso, incluso intenté sobornarlos (incluso aunque sé que no la aceptarías tan facilmente si llegaran a ti por medios ilícitos). Sin embargo te aseguro que el día que pongas un pie en París podrás oler el increíble aroma de la mantequilla, el queso y la carne desde la estación de trenes, lo que te servirá como guía para traerte a casa. No dejarás la casa en semanas sino que descansarás y comerás, vivirás como un perezoso, aunque después de esta guerra definitivamente lo mereces. Espero que te opongas muchas veces pero no te haré caso, cuando vuelvas a casa serás tratado como rey, al menos hasta que dejes de verte tan demacrado como los hombres que atiendo en el hospital.
Recientemente he estado pensando sobre lo que sucederá cuando termine la guerra, ya que ha durado seis meses y probablemente termine pronto. Me encantaría asistir a la universidad o al menos estudiar medicina más a fondo, aunque soy consciente de que nunca aceptan a las mujeres en las universidades; tal vez yo sea la primera! Estoy tratando de convencer a las enfermeras profesionales para que me enseñen a acomodar huesos y a coser heridas grandes pero al parecer les molesta que esté cerca de ellas, tal vez Joly me enseñe algún día!
Oh y Enjolras? Me temo que no reconocerás tu apartamento cuando regreses. Desafortunadamente nos hemos adueñado de él, aunque debo decir que ahora si parece habitado, hay pinturas y dibujos por todos lados. Hay flores frescas en cada habitación y la alacena está repleta de galletas y postres horneados por mi. La mesa está llena de los libros y tareas de Gavroche y todo luce tan vivo!
Temo que no tengo mucho más que escribir, todo está yendo tan bien aquí.
Cómo está el frente? Todos siguen vivos y a salvo?
Más que nada solo deseo que esta guerra termine. Quiero que termine la tortura que estás soportando. Me duele recibir tus cartas y leer sobre las situaciones tortuosas en las que vives. Se que no estarás de acuerdo conmigo pero no tienes porque pelear esta guerra. Deberían ser los líderes de la nación los que peleen en las guerras en lugar de hombres inocentes y patriotas. No es justo, te extraño, extraño a todos los chicos. Aunque las cosas están bien me siento sola. Extraño las reuniones en el café, extraño los rostros familiares, las conversaciones sin sentido y especialmente extraño tus discursos. Creo firmemente que si te presentaras frente al Parlamento y les dieras un discurso sobre porque debería terminar la guerra, sucedería, habría un inmediato cese al fuego. Sé que no eres un pacifista pero todos queremos que termine esta guerra.
Rezo por su pronto regreso, mantente a salvo.
Éponine.
A/N:
Nuevo capítulo chicos!
Gracias a todos los que leyeron y espero lo sigan haciendo. Como siempre, los quiero mucho y nos leemos pronto.
Ah, y gracias a DennisseAngeles por su comentario, por supuesto que voy a continuar esta historia hasta el fin y espero que ustedes sigan leyendo.
Ahora si ya me voy, nos leemos pronto. Los quiero!
Ben.
