Enero 16, 1915
Querida Éponine,
Sé que la Navidad es una época para pasarla con tus seres queridos y es por eso que la pasé escribiéndote. En los meses que he estado fuera, tú has sido el único enlace con el mundo exterior y te estaré por siempre agradecido por eso.
Me alegra saber de la maravillosa Navidad que tuvieron este año y debo decir que definitivamente espero celebrarlo con ustedes el próximo año con una cena de mariscos.
Me da gusto que disfrutaras mi historia Navideña y me atrevo a decir que estuve completamente sorprendido al leer el pequeño poema que Gavroche eligió. Es muy corto pero siento que captura muy bien la anticipación de la Navidad. Dile a Gavroche que lo hizo bien y que no puedo esperar a leer los libros que ha añadido a mi colección cuando llegue a casa.
Desafortunadamente, nuestras condiciones han empeorado desde Navidad. No estoy seguro de que estas noticias hayan llegado a Francia (aunque no me sorprendería que el gobierno estuviera reteniendo esa información) pero ha habido un desastre marítimo en el océano. De hecho ha habido varios desastres y estamos peligrosamente bajos en provisiones. Aunque eso no es lo peor.
Se ha vuelto una rutina que cada semana un barco llega para llevarse a los muertos. Es una mórbida tarea pero debe hacerse para evitar la propagación de infecciones, la atracción de roedores y para remover el hedor. Este barco no ha venido en casi un mes. Al principio creíamos que era debido a la Navidad y al Año Nuevo, tal vez estaban tomando algún tiempo para pasarlo con su familia. Sin embargo, muy pronto se hizo evidente que estos barcos han quedado atrapados en los bombardeos en el mar. El hedor es asqueroso. Tan insoportable que muchos de nosotros somos incapaces de comer o dormir. Se ha vuelto otro desafío con el que lidiar; otra pequeña guerra contra uno mismo para ver si puedes soportar el hedor de los cuerpos en estado de putrefacción.
Hemos visto a nuestros amigos heridos, a nuestros compatriotas morir, y ahora esta maldita guerra nos está haciendo lidiar con el hedor de sus cuerpos pudriéndose en este infierno.
Recuerdo haber viajado aquí al norte de Francia cuando era niño y pensar lo mucho que me gustaba. Todo era tan verde y abundante a diferencia de París, que en comparación asemeja un oscuro y sucio Inferno. Pero no era como el verde del sur, que era brillante y exuberante. En su lugar, era más oscuro, con tonos de rojo y gris en las hojas.
Me repugna ver como el paisaje ha sido destruido por la guerra. No es nada más que café y gris. La tierra está desolada y no hay señales de vida en muchas millas, a menos que nos cuentes a los hombres en las trincheras como algo vivo.
Yo no creo que lo seamos. De alguna manera funcionamos pero por dentro, puedo verlo, estamos muriendo lentamente. Recuerdo hombres que llegaron aquí tan llenos de optimismo y de vida que ahora han caído en depresiones tan profundas que parece que no pueden salir de ellas. En sueños, muchos hombres le ruegan al Señor que simplemente los mate, pero nunca lo hace. Estos hombres, los que ruegan por escapar, viven más que los que están llenos de vigor. Es como si fuera un castigo de Dios. Se lleva con Él a los que quieren vivir y deja a aquellos que quieren morir aquí en la Tierra, en Purgatorio perpetuo.
Me disculpo por estacarte. Es oscura y es deprimente. De hecho creo que todas mis cartas se están volviendo así. Es todo por lo que estoy rodeado y siento como si me estuviera olvidando de lo que era la felicidad.
Conozco la tristeza; es ver como disparan y matan a los hombres mientras saltan sobre sus trincheras.
Conozco la ira; es cuando nuestros comandantes nos fuerzan a seguir luchando incluso cuando sabemos que no tiene sentido.
Conozco el alivio; es el momento cuando una bala pasa tan cerca de tu cráneo que sientes el calor irradiando de ella mientras pasa.
Pero no conozco la felicidad. Ese sentimiento es completamente desconocido para mí.
Tal vez es lo que siento cuando llega el correo y sé que hay una carta para mí. Es el único momento aquí en el que siento alegría, cuando recibo una carta de tu parte.
Dejo que algunos de los otros chicos la lean también. Especialmente aquellos que nunca reciben cartas de casa. No me puedo imaginar cómo debe ser para ellos. Tú eres lo que hace que continúe aquí, Éponine, Nunca pensé que diría esto o que sentiría esto hacia alguien pero, Éponine, dependo de ti. Tú eres lo que hace que sobreviva los más oscuros días aquí. Cuando se siente como si los bombardeos nunca terminaran y en esas noches cuando trato de dormir pero puedo escuchar los gritos de mis compatriotas moribundos que han sido abandonados en la llanura.
El saber que te tengo a ti para escribirte me da un propósito; me hace levantarme en la mañana y me obliga a seguir luchando. Más que nunca, justo ahora, estoy desesperado por regresar a París. Extraño mi hogar, extraño la cálida chimenea y la sensación de tener el estómago lleno, pero sobre todo eso, estoy comenzando a extrañarte. El sonido de tu voz se ha desvanecido hace mucho de mi memoria y desearía haber pasado más tiempo tratando de absorberlo cuando estaba en París. Aunque aún recuerdo tu apariencia, tu sonrisa y tus oscuros ojos. Recuerdo a la tímida Azelma y al pequeño Gavroche, y no puedo evitar preguntarme cuánto ha crecido desde la última vez que lo vi.
Te deseo lo mejor y espero verte pronto.
Enjolras.
Enero 31, 1915
Querido Enjolras,
Mira! Tres cartas en un mes! Tal vez el gobierno francés está abriendo nuestras cartas y ha hecho caso a mis quejas de lo patético que es el sistema de correo, o tal vez solo tuvimos suerte? Prefiero creer lo anterior.
Enjolras, todo lo que quiero es que regreses a París. Me despedaza cada vez que leo una carta de tu parte y cada noche cuando damos gracias, rezamos para que regreses a salvo; estás en lo correcto cuando afirmas que el gobierno francés está reteniendo información al público, ya que no hemos escuchado nada sobre barcos hundiéndose en el mar. No creo que lo estén haciendo por malicia, sino para evitar que la moral se hunda más de lo que ya está.
La gente no está contenta. Cada día salen listas con los nombres de más y más franceses muertos, y la gente se empieza a preguntar de qué sirve. Sé que me dirás que es para proteger a la Madre Patria pero esta guerra parece inútil. Entramos creyendo que la guerra acabaría en un par de meses pero ha pasado casi medio año y no hay señales de que las fuerzas del Eje o los Aliados estén progresando en lo absoluto.
La gente no está contenta y creo que pronto saldrán a las calles a darle voz a sus opiniones como lo hacen los verdaderos parisinos.
Olvidé mencionarlo en mi carta anterior pero en Navidad las enfermeras me dieron unos días de descanso. Estaba nevando y sin nada más que hacer decidí buscar ese libro que le recomendaste a Gavroche, Antígona. Ha estado tan ocupado con trabajos de la escuela últimamente y no ha tenido tiempo de leerlo, así que decidí acurrucarme junto a la chimenea y leerlo.
Debo decir Enjolras, que es un libro un poco extraño. Solo me tomó un par de horas leerlo pero me pasé la mitad de ese tiempo creyendo que estaba leyendo una novela en lugar de una obra! Una vez que me di cuenta de mi error, se volvió mucho más fácil leerlo y ya no tenía que averiguar qué tenían que ver las acotaciones con la historia.
Es una historia tan apasionante (aunque debo decir que no esperaba menos de ti) y también una tragedia diferente a todo lo que había leído antes. Fue uno de los primeros libros que he leído completos y definitivamente mi primer tragedia griega. Me pregunto si sabes de algún teatro en París que represente estas obras, creo que Azelma y Gavroche las disfrutarán completamente.
Azelma sigue igual de tímida con los extraños, pero Gavroche ha crecido casi el doble de su estatura, está mucho más alto que Azelma y casi tan alto como yo. Creo que es debido a la mejor calidad de la comida que consume al igual que la frecuencia con que lo hace, es difícil crecer cuando te estás muriendo de hambre. Gavroche está cerca de cumplir los trece ahora y está decidido a seguir tus pasos y estudiar derecho en la Sorbona de París. Ahora solo tiene que trabajar duro y conseguir las calificaciones necesarias. Creo que él es más que capaz de lograrlo, tal vez algún día los dos puedan trabajar juntos.
Enjolras, debo decir que es prácticamente imposible olvidar el sonido de tu voz. La he escuchado gritando a hombres tantas veces en el Café, que su sonido está prácticamente grabado en mi cerebro. Espera, no prácticamente, literalmente! Cuando leo tus cartas es tu voz la que escucho en mi cabeza, siempre fuerte y apasionada, no puedo imaginarte hablando de otra manera.
Todo aquí continúa igual que siempre. Hemos caído en una rutina que a veces parece tedioso pero es muy reconfortante. Algunas veces me aburro, pero la verdad es que nunca renunciaría a este estilo de vida. Por primera vez en mi vida me siento segura, y todo es gracias a ti.
Antes de irme tengo una pregunta más. Crees en el concepto de los espías? El gobierno nos ha dicho que tengamos cuidado de con quien hablamos sobre la guerra e incluso han llegado al extremo de alentarnos a dejar de hablar de ella por completo. Enjolras, en verdad crees que haya espías entre nosotros, crees que la gente esté dispuesta a traicionar a su país con el enemigo? Ruego por que no sea así. Sé por experiencia que los humanos son criaturas crueles y variables pero me gustaría pensar que en estos tiempos de sufrimiento nos uniremos para proteger nuestra nación. La idea de que hay gente que intenta corromper tus intentos de proteger nuestra nación me disgusta, y ruego porque esos reportes sean falsos.
Tú qué crees? Confío en tu juicio más que en el de cualquier otro y sé que tú me dirás la verdad.
Finalmente, les mando todo mi amor a ti y a los hombres en el frente que estén leyendo esta carta. Los tengo a todos en mi corazón y en mis plegarias y espero que pronto regresen a salvo a casa.
Mantente a salvo y vuelve a escribir pronto.
Éponine.
A/N:
Hola chicos!
Aquí les dejo el nuevo capítulo, espero que les guste porque pronto todo comenzará a ir de mal en peor, así que disfruten los capítulos 'alegres'.
Espero poder subir capítulo pronto, tal vez esta misma semana.
Los quiero mucho y nos leemos pronto.
Bren
