Marzo 16, 1915
Querida Éponine
Te escribo porque sé que probablemente estas terriblemente preocupada. Desearía haber podido escribirte antes pero desafortunadamente no he tenido un solo momento libre para hacerlo. Los ingleses decidieron que deberíamos atacar a los alemanes, retrasarlos hasta Chipre. La idea general era tomarlos por sorpresa y forzarlos a retirarse inesperadamente. Estábamos tan esperanzados, tan seguros de que saldríamos con éxito pero estoy seguro de que has escuchado las noticias en el radio o en el periódico antes de que esto llegue a ti.
Fue un desastre absoluto, que nos hizo pensar que podíamos vencer a las fuerzas alemanas con tan poca artillería de bombardeo? No lo sé. Sé que probablemente estas confundida por mis palabras. Tal vez estaba tan sumido en el fervor aliado nacionalista que no me di cuenta de que el éxito era imposible. O tal vez solo lo deseaba demasiado, no lo sé. De cualquier modo no tiene caso pensar en lo que paso, o en lo que pudo haber pasado, estoy seguro de que nuestros comandantes ya están pensando en la próxima batalla, y yo estoy concentrando mi atención en cambiar este regimiento.
La moral aquí esta tan baja que la mayoría de los hombres ya tienen un pie en la tumba. De hecho, creo que nuestros comandantes y tenientes esperan que todos muramos cualquier día.
Es verdad; las tropas alemanas son absolutamente increíbles. Tan disciplinadas, tan bien entrenadas y su armamento es muy superior al nuestro pero eso no significa que nos debemos rendir. En 1789, la gente de Francia no tenía el equipo de la Guardia Suiza, ni estaban tan bien entrenados, pero su pasión y su desesperada necesidad de cambio hizo posible la revolución que volvió a nuestro país la brillante nación que es hoy.
Como tropas francesas debemos hacer lo mismo, debemos personificar el espíritu de los hombres de 1789, debemos pelear aun con las probabilidades en contra, no debemos rendirnos, y de ser necesario sacrificarnos para poder vencer.
Sé que en este momento debes de estar poniendo los ojos en blanco por mi comparación pero los hombres de la Revolución siempre me han inspirado, y si eso es lo que me mantiene luchando entonces seguiré creyendo que esa es la manera de pelear esta guerra.
Pienso que debe haber un cambio en nuestra administración, necesitan ideas nuevas y diferentes, y yo pretendo proporcionárselas. Lo he discutido con Combeferre y él está de acuerdo, no vamos a ganar esta guerra utilizando esas técnicas viejas y predecibles. Necesitan una inyección de espíritu fresco, y yo pretendo ser ese espíritu.
He comenzado a reunir hombres, en pequeños grupos para no alertar a nuestros superiores y discutimos la posibilidad de un motín. Es un riesgo, un gran riesgo pero es uno que creo que debemos tomar si queremos tener alguna posibilidad de ganar esta guerra.
Con suerte la guerra habrá terminado antes de que Gavroche decida enlistarse. No tengo idea de cómo el otro chico consiguió pasar las restricciones de edad pero generalmente debes tener al menos quince para enlistarse. Gavroche tiene trece, correcto? Por lo tanto tenemos dos años para asegurarnos que esta guerra termine.
Te lo prometo Éponine, Gavroche no ira a la guerra, el no vera las cosas que yo he visto. Trabajare lo más duro que pueda para asegurarme de eso.
Éponine, aunque te agradezco por tus amables palabras acerca del grupo y yo, debo recordarte que una persona o un grupo no hacen a Francia. En su lugar esta increíble nación nos hace las personas que somos, nos da forma, nos transforma y nos moldea en quienes somos.
Ella puede ser una dura y cruel nación pero también puede ser hermosa. Debemos trabajar para encontrar la belleza en ella que también es la belleza en todos nosotros.
Debo decir, Éponine; hace mucho tiempo que no me sentía tan vivo. Siento que ahora tengo un propósito. No seré manipulado por superiores incompetentes; no seguiré sus órdenes sin pensarlo. Por qué lo haría? Creo que soy más capaz de comandar este ejército que la mayoría de los generales aquí y planeo que suceda.
Hay algunos en nuestro batallón que están escribiendo a otros hombres que están más alejados en el frente. La comunicación es tan sencilla ya que muchas cartas tardan menos de un día en llegar (y sin embargo tardan semanas en llegar a Paris. No es como si Francia fuera un país tan grande). Desde Ypres a Verdun hasta Alsace los hombres no están contentos. Conforme ven a más y más de sus amigos morir el fuego de la rebelión arde dentro de ellos. Es momento de capturar este fuego, usarlo en nuestro favor, derrocar a estos inútiles comandantes y ponerle fin a esta guerra.
Deséame suerte.
Con respecto a tu pregunta sobre los espías, creo que es una muy real posibilidad. La noción de ello me disgusta por supuesto (como a cualquier leal francés) pero la verdad es que la lealtad de muchas personas puede ser comprada. Págale a un hombre la cantidad correcta de dinero y confesará todos los secretos de la milicia francesa y no me sorprendería que ya hubiera pasado. Creo firmemente que hay espías franceses en territorio enemigo reuniendo información para nosotros acerca de los alemanes así que porque no habría espías alemanes aquí buscando información sobre los franceses, simplemente tiene sentido.
También antes de irme, pensé en tu comentario sobre Antígona y como no estás de acuerdo conmigo, y hasta ahora tu opinión suena justo como algo que Antígona diría!
Realmente espero verte pronto y hablar contigo, creo firmemente que si ponemos a los hombres de nuestro lado, esta guerra habrá terminado antes de que termine el año.
Hablaremos muy pronto
Enjolras
Abril 3, 1915
Enjolras,
Como te gusta molestarme! Tal vez si vamos a continuar con esto debería preguntar por qué un hombre tan lleno de pasión y fervor revolucionario tiene una repisa llena de novelas románticas? Tal vez eso es demasiado, incluso para Antígona?
No encuentro palabras para expresarte lo agradecida que estoy de finalmente recibir noticias relativamente buenas de ti. Prácticamente puedo escuchar la esperanza y el entusiasmo en tus palabras y eso me complace en gran medida. Casi puedo escucharte dándole discursos alentadores a las tropas acerca de derrocar viejos gobiernos justo como lo hacías en el café y creo que serás tan inspirador como siempre lo has sido.
Si escuchamos sobre la batalla aquí en Paris, sin embargo, parecía que la mayoría de la culpa fue puesta sobre las fuerzas inglesas en lugar de las francesas y definitivamente no escuchamos nada acerca de que nuestras tropas no tenían las suficientes armas.
Es increíble como esta guerra y hablar contigo me han hecho tan crítica de nuestro gobierno. Creo que quieren evitar más deserción de la gente aquí en Paris y es por eso que se rehúsan a decirnos del involucramiento de las tropas francesas en la guerra. A veces estoy convencida de que están escalonando la publicación de los nombres de los muertos para que la gente no se rebele cuando descubran que cientos sino miles de hombres están siendo asesinados todos los días. Lo que sea que escuche en el radio y lo que leo en el periódico me hace sospechar. Realmente no confió en que nuestro gobierno nos esté proporcionando toda la información sobre esta guerra. Mira! Estoy comenzando a sonar como tú!
He tratado de hablar con algunas de las damas en el trabajo acerca de esto pero ellas solo me hacen a un lado diciendo que 1) todo esto es la voluntad de Dios o 2) debemos confiar en nuestro gobierno. Pero no confío en el gobierno, aunque si confío en ti. Me has demostrado en los últimos meses que estás dispuesto a decirme los detalles de esta horrible guerra en vez de solo decirme lo que tu crees que pueda soportar. Quiero saber todo lo que está pasando en el frente y te agradezco por decírmelo.
Aunque debo expresarte una de mis preocupaciones, y si nuestro correo es interceptado y la milicia francesa descubre tus planes? Y si alguna de las cartas que tus hombres están enviando de un lado a otro del frente es interceptada por la milicia francesa o británica? Que pasara contigo? Yo esperaría o supondría que te castigarían severamente y por eso rezo para que te mantengas a salvo, y no permitas que sus voces sean escuchadas hasta que estén seguros de que todos los hombres están dispuestos a alzarse junto a ti.
Esos hombres necesitan a alguien como tu; de hecho, toda Francia necesita a alguien como tú, especialmente en estos momentos.
Necesitamos a alguien que esté dispuesto a defender sus creencias y quien ponga el futuro de nuestra nación por delante de sus intereses personales. Rezo para que tu rebelión sea exitosa, rezo por que seas capaz de poner fin a esta guerra y rezo para que estés en casa en Navidad.
Ahora está comenzando Abril y parece que la vida vuelve a Paris. Los arboles están comenzando a florecer de nuevo y creo que hay más gente en las calles, lo que tiene sentido ya que se terminó el invierno.
Estaba hablando con Madame Julien del piso de abajo y me dijo que la primavera y el verano son sus estaciones favoritas cuando se trata de cocinar, al parecer es la época en la que los productos son mejores. Ha prometido enseñarme a preparar quiches de cangrejo, sopa de naranja y fresas y soufflé de chocolate y avellanas. Prometo contarte como me va.
Lo que más me emociona es la sopa. Puede que no lo sepas pero odio completamente la sopa y por lo tanto nunca la preparo. Recuerdo que cuando éramos más chicos mama nos preparaba caldo de pescado o de pollo y solía odiarlo, y nunca me mantenía satisfecha tampoco. Al parecer es saludable para mí pero no me importa, si no sabe bien entonces no lo quiero! Pero si amo las naranjas y las fresas así que espero que la sopa sea increíble. También les he prometido a los soldados llevarles un poco si resulta tan buena como se escucha. Las enfermeras aun sacuden la cabeza y se quejan acerca de las "alergias". Le pedí a una mujer que me explicara cuales eran esas alergias y no pudo! Ni un solo soldado ha caído fulminado debido a mi comida aun y eso me lleva a la conclusión de que estas alergias simplemente no existen. Las enfermeras simplemente están celosas de que los soldados disfruten más mi comida que la de ellas!
Honestamente Enjolras, la comida en el frente debe ser peor de como la describes. Los soldados devoran absolutamente todo lo que les sirvo, incluso la comida que Azelma y Gavroche se niegan a comer (chicharos, brócoli y sopa de betabel... nunca más). Tal vez me envíen al frente para que pueda cocinarles? Lo dudo, pero al menos podría verte, ha sido demasiado tiempo y en verdad te extraño. No puedo esperar a que termine esta guerra.
También me gustaría agradecerte por prometer mantener a Gavroche alejado de esta guerra. Sé que esta fuera de tu control pero en verdad te agradezco por tenerlo en tus oraciones.
Buena suerte con todo Enjolras, espero hablar contigo o incluso verte pronto, mis mejores deseos, mantente a salvo.
Éponine
