Marzo 2, 1916

Querida Éponine,

Me disculpo por no haber escrito antes, sin embargo, no hemos tenido mucho tiempo para dormir, mucho menos para escribir. Espero que no te hayas preocupado demasiado, hemos estado en movimiento casi todo el tiempo, nos han enviado a un nuevo destino y por ello hemos estado relativamente seguros, aunque entramos directo en un absoluto campo minado.

Estoy seguro de que ya te habrás enterado, incluso aunque el gobierno haya intentado ocultárselo a la gente. La Batalla de Verdún comenzó hace un poco más de una semana y aún continúa. Se esperaba que fuera una batalla de tan solo tres días, pero cuando se volvió evidente que los eventos no iban de acuerdo con el plan, nos llamaron para proveer apoyo. Los alemanes planean tomar Verdun y desearía ser positivo o proveerte buenas noticias, pero la verdad es que se rumora que hay más de un millón de alemanes, y actualmente hay un poco más de 200 000 franceses en Verdun y los alemanes ya han avanzado al menos 4 millas.

Durante una pausa en la pelea pude preguntarle a uno de los hombres estacionados aquí sobre su experiencia en esta guerra. La Batalla de Verdun comenzó con un bombardeo que duró casi un día completo. Apenas pueden escuchar las órdenes de su general y no puedo evitar preocuparme por que algunos sufran de daños permanentes en el oído.

No sé con exactitud qué decir Éponine, bueno, sí sé que decir, es solo que me siento culpable de escribirlo, me siento culpable de pensarlo también; la verdad no me siento feliz, pero por primera vez en lo que se siente como una eternidad, me siento en paz.

Ha sido casi agradable estar rodeado de hombres nuevos, de hombres que han estado en esta guerra por años y que realmente la han experimentado. Podemos discutir sobre esta guerra y cómo nos ha afectado, y es tranquilizador y casi terapéutico discutir mi lucha con aquellos que lo entienden y con aquellos que pueden identificarse con mi historia. Es agradable que te recuerden que no eres el único que está sufriendo, que está perdiendo a sus seres queridos; tal vez la palabra adecuada no sea agradable sino reconfortante. Hablar con ellos me anima y me da esperanza de que puedo sobrevivir esta guerra, de que en verdad volveré a casa.

La batalla ha durado casi una semana, es un lento y extenuante proceso durante el que varios hombres se van heridos o muertos y en verdad es un terrible desperdicio de vidas. He preguntado por nuestro nuevo campo si alguien ha escuchado algo sobre el resto de nuestro grupo, pero la única respuesta que obtengo es negativa.

He comenzado a ver las características de mis antiguos compañeros en las nuevas personas que he llegado a conocer. Hay un hombre, Pierre, quien habla con el lenguaje más hermoso y hace que la guerra suene como una hermosa y desgarradora tragedia griega. Y entre más hombres conozco aquí, más me doy cuenta de que los borrachos como Grantaire son la norma entre mi género en vez de los que nos aferramos a nuestra sobriedad como si fuera una noble tarea. Así que ahora lo hago, no dudo en admitir que bebo; bebo una buena cantidad de alcohol. No como Grantaire, pero me ayuda a sobrevivir en el día y a dormir por las noches. Todo lo que tengo que hacer es sobrevivir los días y noches hasta que finalmente escape de esta guerra. No necesito ser un héroe, solo necesito sobrevivir.

En cuanto a Courfeyrac, estoy de acuerdo contigo y creo que has tomado mucho entre tus manos, pero comprendo porque sientes que no puedes regresarlo al hospital y por eso te animo a resistir. Sé que debe ser duro, pero solo continúa trabajando con él, continúa haciendo lo que haces y tal vez un día verás regresar al viejo Courfeyrac. Podría ser por todo un día o tan solo por un momento fugaz, pero te prometo que cuando lo veas –a quien solía ser- aunque sea por un segundo, valdrá la pena.

Si debes renunciar a tu trabajo en el hospital entonces hazlo. Aunque Azelma también trabaja en el hospital, tal vez no tiene la suficiente edad o madurez para manejar a Courfeyrac cuando está en sus peores momentos y por ello pienso que sería mejor que tú lo cuidaras de tiempo completo. Aunque habiendo dicho eso, lo único que sé de Azelma es lo que tú me has escrito de ella y por eso tú estás en mejor posición para juzgar lo que será mejor para tu familia. Te dije en una de mis cartas previas dónde podrías encontrar más dinero y por ello te animo a no dudar en renunciar a tu trabajo para cuidar de Courfeyrac, tengo fondos suficientes disponibles para asegurar por un largo tiempo que tú y tu familia no pasen hambre.

En cuanto a lo que dijiste sobre cambiar y volverme como Courfeyrac, pasé mucho tiempo pensando cómo responderte y eliminar tus preocupaciones, pero la verdad es que jamás conociste a mi antiguo yo. Aparte de ver pequeños rasgos de mi personalidad durante mis discursos, cuando asistías al café con Marius y las pequeñas conversaciones que me llevaron a dejarte mi departamento, nunca hablé contigo en verdad ni tú conmigo. Es por eso por lo que solo conoces al nuevo yo, el Enjolras que está afectado por la guerra. Cuando regrese a casa, no te sorprenderás, no del modo en que lo hiciste con Courfeyrac porque tú has estado conmigo mientras cambiaba, lo has presenciado todo, has sido parte de mi cambio. Físicamente luzco completamente diferente, pero verás a la persona a quien le has estado escribiendo, no el viejo yo sino quien soy ahora.

Buena suerte con Courfeyrac y por favor escríbeme pronto, tal vez si las cosas se vuelven más sencillas con Courfeyrac ¿podrás volver al café? Sé que escribí esto la última vez, pero en verdad te animo a que te involucres en la política francesa, alguien necesita hablar por nosotros los soldados en el frente y yo creo que tú puedes hacerlo.

Enjolras


Marzo 13, 1916

Querido Enjolras,

Debo decir que comenzaba a preocuparme por la extendida ausencia entre cartas, y aunque es reconfortante finalmente escuchar de ti, lo que no es reconfortante es descubrir que estás actualmente localizado en Verdún.

Si, confirmando lo que creíste que los civiles d París han escuchado de Verdún, es prácticamente imposible que el gobierno nos oculte la información, debido a los cientos de heridos que son transferidos a París cada día. Hay tantos hombres llegando al hospital que es abrumador para todos los que trabajamos ahí; ni siquiera puedo imaginar lo terrible que debe ser para todos ustedes presenciar la masacre.

¿Así que has comenzado a beber? Sé que dijiste que no eres como Grantaire, pero no puedo evitar preocuparme por ti, sí, tal vez te ayude a relajarte y dormir, pero la bebida no resuelve nada; de hecho, hablando por experiencia, lo único que hace es empeorar todo. Entiendo que esta guerra es terrible, pero debo recordarte Enjolras, que es mejor que confrontes tus problemas en vez de ahogarlos en alcohol. No estoy diciendo que no puedas o debas beber ocasionalmente (además no creo que me harías caso si lo dijera), solo te aliento a recordar lo furioso que te ponías con Grantaire cuando bebía hasta quedar inconsciente, te aseguro que no quieres volverte como él.

Espero que no te ofendas por mis comentarios ya que, principalmente, lo único que quiero es que regreses a casa a salvo. Es solo que siento que estar ebrio mientras tienes que estar en una batalla es algo peligroso.

Aunque debo decir que fue lindo leer una carta ligeramente más alegre, tal vez el cambio de escenario te ha hecho bien y es reconfortante escuchar que te sientes mejor. Porque la verdad es que, cuando sé que te va bien en el frente, hace las cosas un poco más fáciles aquí en casa. Sé que cuando escribes, lo que leo es lo que sientes en ese momento, pero el saber que no estás sufriendo tanto como antes me hace sentir mejor, y me llena de esperanza por tu regreso.

Cuando vaya a hablar con Courfeyrac más al rato, no estaré mintiendo completamente; podré decirle que las cosas van bien para ti Enjolras, incluso aunque la Batalla no sea un éxito rotundo. Y tan solo pensar que la batalla continúa después de casi un mes, es absurdo. Antes de esta terrible guerra, las guerras se ganaban o perdían en un mes, pero ahora parece que esta guerra nunca terminará. Parece que la gente ahora se ha acostumbrado a vivir bajo la amenaza constante de invasión y eso me entristece porque no deberíamos estar acostumbrados a eso. No deberíamos acostumbrarnos al hecho de que hombres como tú han estado arriesgando sus vidas todos los días por casi dos años. Sé que era inevitable, pero a veces pienso que esta guerra nunca debió haber comenzado, y estoy segura de que, si tuvieran la oportunidad de nuevo, jamás habríamos entrado en esta guerra. Ha durado demasiado tiempo y ha sido demasiado devastadora para todos y todo.

Siento que he estado esperando que vuelvas a casa casi toda mi vida. Mis recuerdos de antes de la guerra se sienten borrosos. Siento que he esperado una eternidad para conocerte, en verdad conocerte y estoy un poco impaciente. La verdad escribir esto me hace sentir tan egoísta, tan ensimismada y sé que debería estar rezando por la seguridad de nuestra nación y preocupándome por cosas como esas, pero en verdad lo único que quiero es que vuelvas a casa. Ni siquiera sé por qué estoy escribiendo esto, porque sé que, de tener esa opción, estarías en casa. No estarías peleando en esta guerra, pero por desgracia esta es la vida que nos tocó. Es cruel pero como dijiste, solo necesitamos sobrevivirla.

Aún no he hecho algún progreso con Courfeyrac y comienzo a sentir que estoy perdiendo mi tiempo y el suyo cuando me siento en su habitación por horas. He considerado traer conmigo algunos de tus libros para leer mientras paso el tiempo, pero temo que los encontrará molestos ya que le recordarán a ti y al resto de los Amis. Para ser honesta, no tengo ni idea de qué hacer, pero estoy segura de que algo se me ocurrirá. Creo que antes de renunciar a mi trabajo en el hospital le preguntaré a algunas enfermeras qué harían ellas para ayudar a Courfeyrac, pero creo que es inevitable que renuncie. Una vez más debo agradecerte por tu amabilidad y generosidad, pero espero que cuando renuncie, Azelma tome algunos turnos extra. No quiero vivir de tu dinero, siento que estaría aprovechándome de ti si lo hiciera, pero te agradezco la oferta.

Mantente a salvo Enjolras,

Éponine


A/N:

¡Hola chicos!

¡Por fin he vuelto! Una vez más lamento el retraso con los capítulos, pero la verdad he estado muy ocupada, apenas tengo tiempo de comer y dormir, pero logré hacer un espacio para seguir estas traducciones.

Como siempre muchas gracias a todos los que han leído y seguido esta historia, en verdad significa mucho para mí. La verdad espero comenzar a publicar más regularmente de ahora en adelante.

Pues por mi parte es todo, no olviden nunca que los quiero mucho a todos y cada uno de ustedes, especialmente a ti que estás leyendo esto ahora, y que los llevo siempre en mi corazón.

Nos leemos pronto.

Bren