Mayo 12, 1916

Querida Éponine,

Debo decirlo. Leí tu carta varias veces hasta que mi mente finalmente comenzó a procesar lo que decías. Esto no fue debido a tu redacción, sino debido a la pura incredulidad de que Courfeyrac pueda estar hablando. ¿Estaba en verdad hablando; construyendo oraciones y no diciendo solo palabras sueltas? Debo decir que suena como un milagro. Estaba convencido de que estaba sentenciado a ser mudo por el resto de su vida. Solo espero que ahora las cosas serán más sencillas en casa para ti y tu familia. Tal vez se ha sentido cómodo con su alrededor y comienza a bajar la guardia, o tal vez solo está aprendiendo a vivir en sociedad una vez más; de cualquier modo, estas son posiblemente las mejores noticias que podría haber esperado de ti. Estoy en verdad extasiado, por Courfeyrac y por ti. Estoy seguro de que, si lo hubieras dejado a recuperarse en el hospital, jamás habría vuelto a hablar. Es gracias a ti; gracias a tu innata habilidad para nutrir y cuidar a las personas que ha comenzado su recuperación. Estoy orgulloso de ti y tú deberías estarlo también. Estoy seguro de que algún día serás una enfermera en extremo amable para los muchos hombres que vuelven a casa de esta maldita guerra.

También me complace enormemente escuchar que Gavroche y Azelma celebraron tu cumpleaños del modo que mereces que lo celebren. Te mereces fresas frescas y croissants para desayunar, al igual que el ramo más grande de flores que se pueda encontrar en todo París y me alegra que ellos lo supieran. No estoy seguro de que sepas lo mucho que ayudas a la gente que te rodea, desde aquellos que están en casa como Courfeyrac y los hombres en el hospital hasta mí, y algunos de los hombres con los que comparto tus cartas en el frente. Apenas puedo expresar con palabras lo mucho que aprecio y estimo tus cartas, aunque me aferro a la esperanza de que, algún día, podré decirte en persona lo mucho que tu presencia ha hecho esta guerra más tolerable.

La idea de Courfeyrac definitivamente tiene sus méritos, pero debo alentarte a que te abstengas de hacer cualquier cambio drástico hasta que Courfeyrac comience a asimilar la vida civil de nuevo. Por ejemplo, aunque él diga que extraña y desea ir al mercado, en realidad el mercado será muy ruidoso, con montones de cajas cayendo y gente gritando. Esto podría causar una reacción por su parte que podría resultar en un ataque de violencia o una regresión en su estado, lo que sería en extremo decepcionante. Por favor, estoy seguro de que tú eres un doctor mucho mejor que yo y no dudes en corregirme si me equivoco, pero tal vez podrías llevarlo por el departamento hasta que se sienta cómodo teniendo a toda la familia en casa. Luego llévalo por el edificio, que conozca a otros residentes en los pasillos antes de si quiera considerar llevarlo a las calles d París. Yo también deseo su rápida recuperación, sin embargo, debes proceder con precaución, aunque pueda parecer que se recupera, la realidad es que es mentalmente frágil, lo será durante un largo tiempo, hasta cierto punto, todos lo seremos.

Sin embargo, me preocupan tus planes de abrir un puesto en el mercado; ocupará mucho del tiempo que dedicas a leer y escribir, lo que creo que es imperativo si en verdad deseas contribuir al fin de terminar esta guerra. Una vez más, la decisión es completamente tuya y yo creo que sería genial que volvieras a tener un ingreso propio, ya que recuerdo lo mucho que lo disfrutabas. Aunque, como ya te he dicho en muchas ocasiones, tienes la oportunidad de comunicarte con un creciente número de ciudadanos inconformes quienes podrían estar en pos de rebelarse contra este gobierno, pero debo reiterar que, ultimadamente, la decisión es toda tuya.

Aquí la batalla continúa y apenas puedo recordar un día de silencio y siento que esta batalla ha durado casi lo mismo que la guerra, pero está ligeramente mejor con la presencia de más tropas. Podemos trabajar en algo que llamamos turnos, donde nos dividimos en grupos que intercambian deberes y ciertos intervalos. El saber que hay otros hombres para relevarte y, posiblemente, incluso permitirte tener unas pocas horas de sueño entre bombardeos hace la guerra un poco más tolerable. Aunque en realidad nunca recuerdo dormir. Recuerdo girar y moverme y despertarme a causa del fino polvo, que cae desde el techo de nuestro bunker cuando golpean las bombas, y recuerdo a los hombres gritando por los pasillos pidiendo refuerzos. Nunca sabes a lo que te vas a enfrentar cuando sales del bunker aun frotándote los ojos para desperezarte. Supongo que hemos sido afortunados hasta ahora; aun no me encontrado con el cañón de un arma alemana apuntando a mi rostro, pero desconozco lo que me depara esta guerra. De hecho, hasta donde sé, a eso podría enfrentarme mañana.

Esta guerra es predecible e impredecible al mismo tiempo, pero estoy feliz de tenerte aquí conmigo. Tú me ofreces un poco de estabilidad, me ofreces algo que anhelar (que es regresar a ti), y te agradezco por eso. Sé que estas confesiones a menudo llegan en los momentos más inesperados, pero cuando estoy en el bunker y recibimos nuestras cartas, no hay mejor sensación que saber que hay una carta tuya para mí. Veo a otros hombres a mi alrededor que no reciben nada y me hace notar lo bendecido que soy por conocer a alguien como tú. Junto con esta, encontrarás otra carta, por favor, asegúrate de que Gavroche la lea.

Enjolras.


May 30, 1916

Querido Enjolras,

Debo comenzar esta carta agradeciéndote por tus lindas palabras, significa mucho para mí escuchar que me valoras, que te preocupas por mí, y hace que escribir estas cartas y desear tu regreso a casa me parezca menos desalentador, incluso cuando veo los nombres de los cientos de soldados asesinados que se publican en la ciudad durante la semana.

Ese es el problema ahora que estoy saliendo de la casa con más frecuencia. Es difícil de explicar, pero dentro del pequeño apartamento uno comienza a olvidar los constantes recordatorios de la guerra, como el hecho de que esta casa fue una vez tuya y que Courfeyrac está aquí solamente debido a la guerra. Comienzas a aceptar estos como parte de la vida y cesan de recordarte a factores externos como esta guerra. Pero en las calles, los recordatorios son nuevos; hay nombres de los recién fallecidos colocados en las paredes, mujeres sollozando en las calles y carteles pidiendo la ayuda de los civiles en el frente de guerra. Cuando estoy en casa es casi como si pudiera esconderme de esta guerra, pero allá afuera, en las calles, todo parece más real.

Me disculpo si no tiene sentido lo que te digo, ya que encuentro increíblemente difícil expresar lo que siento actualmente debido a que hoy, cuando regresaba del mercado, presencié algo de lo más horrible.

¿Recuerdas a la familia Brandt? Vivían en el primer piso. Eran una pareja delgada y alta cuyos rostros eran inicialmente atemorizantes, pero había logrado descubrir que eran, por mucho, las personas más amables y generosas que he conocido. La señora Brandt y sus dos hijas pasaban semanas y semanas haciendo vendas y yo las recogía en mi camino al trabajo. Frecuentemente visitaban el hospital y llevaban comida a los soldados, mientras que el señor Brandt trabajaba como miembro del departamento de bomberos voluntarios que ha sido instaurado debido a que el departamento de bomberos regular ha sido enviado al frente.

Hoy fueron desalojados de su hogar, de acuerdo al oficial, fueron acusados de traición, de ayudar a los alemanes en su avance hacia París, pero me niego a creerlo. Ellos eran buenos franceses y no merecen ser tratados así por su gobierno, en especial después de la lealtad que han mostrado hacia Francia. Y me preguntaba, después de alejarme del lugar del desalojo, ¿por qué el gobierno había decidido desalojarlos a ellos y no a nosotros o a Madame Julien? Pero entonces me di cuenta de que Brandt es un apellido alemán. ¿Crees que es posible que ahora nuestro gobierno esté arrestando a la gente debido a su apellido? ¿En verdad están así de paranóicos?

Sin embargo, estoy segura de que estás más ansioso de enterarte de la recuperación de Courfeyrac. Ha ido bien y por ahora las cosas solo han mejorado. Aunque debo darte la razón, aunque luce como si se estuviera recuperando aún está muy delicado. Rezo cada día para que no vuelva a su estado anterior, necesita mejorar, necesito que mejore. Él me provee de esperanza, con la prueba física de que la gente puede recuperarse y sobrevivir a esta guerra. No hay otra opción, Courfeyrac necesita mejorar, por el bien de todos.

He comenzado a poner música en la casa en un intento de introducir más ruido en su vida, y hasta ahora ha funcionado bien. Pasa más tiempo en las áreas comunes que en su habitación y ha comenzado a acostumbrarse a la presencia de Azelma y Gavroche. Creo que pronto comenzaré a llevarlo de paseo por el edificio si continúa de este modo y espero que pueda comenzar a caminar por las calles de París en un par de meses.

Entiendo por qué te preocupa que tenga más ocupaciones, pero recientemente he comenzado a notar algo. Tú quieres que me una a un movimiento, que haga un cambio. Al abrir un puesto en el mercado soy parte del cambio, solo que no del que tú quieres que sea parte. Por favor no te ofendas con mis palabras, ya que no es mi intención que causen ese efecto, pero debes escucharme. En vez de unirme a un movimiento que pretende traer a casa a los soldados, soy parte de un movimiento… un movimiento de derechos civiles, por mis derechos como mujer. Pronto, comenzaré a ir a trabajar, ganaré mi propio dinero y tendré un negocio propio. Hace tan solo dos años esto no habría sido posible, pero aquí estoy. Pronto habré ganado mi independencia, ya no tendré que depender de nadie y eso me llena de orgullo y de alegría. Me estoy uniendo a un movimiento que creará un mundo mejor cuando la guerra termine. Un mundo donde hombres y mujeres tengan permitido trabajar, ganar dinero y recibir títulos universitarios, un mundo que no me permitirá, ni a ninguna otra mujer, ser limitada por nuestro género, un mundo donde seremos iguales. Al trabajar y tener un negocio, estoy ayudando a crear este mundo.

Lo lamento si mis palabras no te complacen y lo lamento porque sé que no es lo que quieres escuchar, pero debes hacerlo. Esto es algo en lo que creo, algo que me apasiona. Aunque estás cansado de ser oprimido por tus líderes en el frente, yo estoy cansada de ser oprimida por roles de género todos los días y voy a hacer un cambio.

Hasta la próxima, por favor mantente a salvo.

Éponine.


AN:

Hola chicos!

Me disculpo por la larga espera, pero es que ahora además de la escuela, acaba de nacer mi primo y me dieron trabajo de su niñera; así que ahora tengo menos tiempo para traducir, pero puedo garantizarles que seguiré lento pero seguro.

Como siempre, muchas gracias y abrazo fuerte a todos los que han leído y seguido esta historia hasta ahora y espero que sigan conmigo hasta el final.

Pues por ahora es todo, espero que nos leamos pronto y por favor cuidense mucho todos y no olviden que los quiero mucho.

Bren