Junio 13, 1916
Éponine,
El movimiento sufragista no me llevará a casa. ¿Quieres que regrese? ¿Quieres que todos los hombres en París regresen con sus familias? ¿Quieres asegurarte que tu hermano no se vuelva un esclavo de esta guerra? Luchar para terminar con esta guerra, eso garantizará que tu hermano jamás venga al frente, el movimiento sufragista no lo hará. Sé que te estás acostumbrando al modo en que la vida es ahora, tal vez parece normal y no puedes recordar la época cuando todos los hombres estaban en París, y las amenazas de bombas no estaba siempre presentes en nuestras mentes, pero esta guerra puede terminar así que, por favor, te lo ruego, no te rindas conmigo, por favor.
Es admirable que quieras cambiar el mundo en el que vives y si yo estuviera contigo en París, te apoyaría con todo mi corazón, pero no estoy en París, estoy varado aquí en el frente y tú necesitas hacer algo para llevarme a casa, para llevarnos a todos a casa. Necesitas luchar para traernos a casa del mismo modo en que nosotros luchamos para protegerte de las fuerzas del Eje. Sé que es duro, sé que la mitad del tiempo estás demasiado cansada, demasiado ocupada para luchar y que tienes demasiadas cosas en la mente, pero necesitas protegernos, necesito que luces por mí del modo en que yo lucho por ti.
¿Cuál es la finalidad de crear una utopía, un mundo de igualdad para hombres y mujeres si no hay nadie con quien compartir ese mundo? Podrías crear un mundo equitativo para las mujeres en París, pero ¿es acaso más importante que una guerra pacífica? La igualdad es importante, no te discutiré eso, pero justo ahora siento que sería mejor enfocar tu energía en llevarnos a casa. Te admiro por descubrir una causa que en verdad te apasione, y los derechos de las mujeres es una causa muy noble en sí, pero este no es el momento de comenzar una cruzada dentro del país.
Piénsalo un momento, el gobierno está muy ocupado vaciando todos sus recursos en esta guerra, todo su tiempo y su energía está dedicada a los esfuerzos de la guerra, y si marcharas hacia el parlamento con una petición sobre los derechos de las mujeres, probablemente lo tirarían directo a la basura, no debido a que la causa es inútil, sino porque hay asuntos más importantes en este momento. No quiero hacerte menos ni hacer trivial tu causa, así que, por favor no lo interpretes de ese modo, es solo que llevarnos a casa, esa es una situación de vida o muerte y no estoy seguro de que los derechos de las mujeres lo sea, aunque, por favor, si tienes evidencia que se oponga a mis punto de vista, estoy más que dispuesto a escuchar. Te admiro por lo que estás haciendo y rezo porque seas capaz de transferir incluso un poco de esa energía a luchar por llevarnos a casa.
De hecho tuve que abandonar esta carta durante varias horas ya que nos llamaron al deber y apenas acabo de volver. Para ser honesto, si pudiera, la tiraría a la basura y comenzaría de nuevo, pero hoy estamos escasos de agua, mañana podría ser el papel así que es mejor que conserve todo lo que tengo. Me disculpo por lo que dije antes, aunque no voy a mentir, es lo que creo. Hasta cierto punto, estoy tan desesperado por volver a casa que, de ser posible, le escribiría a cada hombre y mujer en toda Francia suplicándoles que protesten contra la continuación de esta guerra. Sin embargo, sólo te escribo a ti y en consecuencia tú recibes los golpes de mi desesperación; como dijiste hace un par de cartas, tú eres la que recibe mi enojo, mi alegría y con más frecuencia mi desesperación. Por favor, si continuarás con tu movimiento de los derechos de las mujeres, después de todo mereces tener las mismas oportunidades que nosotros los hombres pero por favor, no te olvides de los hombres que estamos aquí en el frente. Por favor no te olvides de los hombres que sacrifican sus vidas para que puedas continuar intentando crear el mundo en el que sueñas vivir. Y mientras te embarcas en esta nueva cruzada, por favor no te olvides de mí.
Te estas adaptando bien a la vida en tiempos de guerra, encontrando pasatiempos y nuevos intereses y viviendo tu vida, pero yo no. Yo estoy estancado, casi siento que esta guerra me está consumiendo como persona y te necesito. Necesito que me hagas continuar, que me des una razón para seguir luchando. Amo lo mucho que has cambiado, eres mucho más fuerte, mucho más independiente y casi completamente diferente a la mujer a quien escribí mi primera carta hace años. Siento que has llegado muy lejos, como si tu te movieras hacia adelante y yo estoy varado observándote desde la distancia mientras te diriges hacia una vida diferente. Por favor Éponine, no me dejes atrás.
Con respecto a la familia Brandt no puedo decir que los recuerdo. Aunque, habiendo dicho eso, apenas interactué con alguien en ese edificio además de Madame Julien, y eso es en su mayoría debido a que me llevaba comida, ¿cómo ha estado últimamente? El sistema legal francés (al igual que la mayoría de los sistemas legales modernos) se ha vuelto notorio por saltar a conclusiones sin considerar la evidencia que tiene a la mano cuando toma decisiones, y creo que este podría ser otro caso así. Aunque no te alarmes demasiado, estuve hablando con unos soldados australianos quienes afirmaban que muchos migrantes alemanes han sido expulsados de la sociedad en Australia también, ellos son sólo algunos de las muchas víctimas de esta guerra.
Sin embargo, no olvides que no todos en este mundo trabajan y luchan por una victoria de los Aliados. Hay personas allá afuera que quieren ver victoriosos a los alemanes y a los austro-húngaros. Hay personas que desean que los poderes del Eje tengan éxito al invadir nuestras tierras, hay personas que quieren verme, y al resto del ejército francés, asesinados, y esas personas también podrían ser nuestros vecinos.
No deseo que te vuelvas paranoica, pero por favor, no bajes la guardia.
Hasta la próxima vez,
Enjolras.
Julio 1°, 1916
Querido Enjolras,
Tuve que abstenerme de responder a tu carta por un par de días, no quería perder mi temperamento y escribir una carta que, una vez enviada, me arrepintiera de escribir, es por eso que me disculpo por mi tardía respuesta.
Entiendo lo que dices y por qué lo dices. Por supuesto que te quiero en casa, quiero que esta guerra termine y que la vida vuelva a la normalidad, aunque apenas puedo recordar lo que era normal. Más que nada en este mundo quiero que todos regresen a casa, pero esto es algo que en verdad me inspira y por favor, si puedes, permíteme demostrarte cómo las mujeres empoderadas te traerán a casa, te prometo que todos estos asuntos están interrelacionados.
Cuando asistí al café hace más de un año, me recibieron amablemente todas las mujeres que se sentaban a las mesas bebiendo café y deseando que sus esposos e hijos regresarán de la guerra, y yo estaba de acuerdo con ellas, ¿por qué no lo estaría? Todas queríamos desesperadamente que esta guerra terminara. Sin embargo, estas mujeres parecían desesperanzadas, se quejaban y criticaban la situación pero jamás hacían algo para cambiar su situación. Asistí a tres reuniones en total, y cada vez lo único que hacían era hablar sobre lo mucho que extrañaban a sus seres amados, lo mucho que necesitaban a los hombres de vuelta en la ciudad para ayudarla a funcionar apropiadamente.
Yo crecí sin fuertes figuras masculinas en mi vida y es por eso que, aunque sí quería que los soldados volvieran a casa, jamás los vi como imperativos para mi existencia y no pasó mucho tiempo después de darme cuenta de esto para que dejara de asistir a las reuniones. Estas mujeres están buscando un líder, un líder hombre que las saque de su pena y que restaure la paz en este mundo. Estaban esperando que alguien las ayude y no tenían la voluntad de ayudarse a sí mismas.
Al empoderar a las mujeres, al demostrarles que pueden ser fuertes e independientes y esencialmente vivir vidas dignas sin necesidad de un hombre, las motivará a lograr un cambio en ellas mismas y al mismo tiempo crear un cambio en la sociedad sin la necesidad de los hombres. La mujeres en el café eran mujeres adineradas y poderosas, pero se consideraban no tener valor sin sus maridos quienes están esparcidos alrededor de Europa asistiendo en los esfuerzos de la guerra. Quiero mostrarle a estas mujeres que son mucho más que sólo esposas y madres, que pueden lograr un cambio y que juntas tenemos el poder colectivo para hacerlo.
Una de las repercusiones de esto, o al menos eso espero, es motivar a las mujeres a salir a las calles y comenzar a protestar en contra de esta guerra. Pensaba en tal vez inundar el centro de París para evitar que se envíen nuevos soldados al frente, también pensaba en que tal vez todas las mujeres de París podrían ponerse en huelga por un día, pero sin embargo, no quiero que esto tenga un efecto negativo en el bienestar de los hombres en el frente. Estas son solo algunas de las ideas en las que he estado pensando, y como probablemente te darás cuenta, estoy muy emocionada por ver si este movimiento puede ganar popularidad y contribuir a traerlos a todos a casa.
Enjolras, no me he dado por vencida contigo ni tampoco te he olvidado, eso sería imposible porque te has vuelto una figura muy importante en mi vida. No puedo evitar sentir que los meses estarían más vacíos si no esperara con ansias una de tus cartas. No me estoy olvidando de ti, estoy luchando con más intensidad que nunca para traerte a casa, es solo que lo estoy haciendo a mi modo. Es poco ortodoxo y estoy segura de que definitivamente no es lo que tú esperabas, pero siento que, si este movimiento se vuelve lo suficientemente grande, podría funcionar.
Sin embargo, eso tendrá que esperar un par de meses más, Madame Julien nos ha invitado a Niza por unos meses este verano, ya que ella irá a conocer a su nueva sobrina, lo que es muy emocionante. Madame Julien ha estado bien, y nunca se olvida de preguntar cómo estás cada vez que la veo. También ha sido una entusiasta partidaria de mi idea de trabajar en el mercado, y creo que también podría vender un poco de su comida para que ella también pueda ganar algo de dinero con su maravillosa comida.
Gavroche estará de vacaciones y Azelma pedirá un muy bien merecido descanso de su trabajo en el hospital, y en verdad debo decir que espero con ansias poder salir de París. Jamás he ido al sur de Francia pero he escuchado que es absolutamente hermoso, y que hay mariscos increíbles que serían una maravilla para cocinar. Me llevaré a Courfeyrac conmigo, creo que reintegrarlo a una ciudad pequeña antes de París lo ayudará a sentirse cómodo al tener a personas y sonidos extraños a su alrededor antes de sacarlo a las ruidosas calles de París. Su recuperación sigue de maravilla y avanza con rapidez, parece que desde que comenzó a hablar de nuevo, solo se ha vuelto más y más fuerte y estoy muy, muy orgullosa de él.
Debería haber otro papel junto con la carta detallando la dirección donde nos quedaremos en Niza, para que puedas escribirnos allí. Mantente a salvo y vuelve a escribirme pronto.
Éponine.
A/N:
Hola chicos!
Me disculpo enormemente por tardar tanto en subir capítulo nuevo, pero como ahora ya tengo trabajo nuevo, tengo un poco de tiempo libre para seguir haciendo y trayéndoles estas traducciones y esta increíble historia.
Habiendo dicho esto, espero que les guste el nuevo capitulo y que me dejen sus opiniones y comentarios para saber lo que debo mejorar.
Como siempre, gracias a los que leen y siguen esta historia, y a los nuevos lectores ¡bienvenidos!
Pues por mi parte es todo, no olviden que los quiero a montones y nos leemos pronto.
Bren.
