Septiembre 23, 1916

Querida Éponine,

Si te soy completamente honesto, no soy un hombre de postres, en absoluto. ¡¿Por qué me emocionaría con un bizcocho o pastel desagradablemente dulce cuando podría comer una comida en forma, una pasta, o un pedazo de carne cubierto de salsa blanca?! No debí escribir eso, ya que ahora muero de hambre, lo que daría por un poco de pasta en este momento, o simplemente por algo que no sepa a cartón con tierra.

Y por supuesto que recuerdo el pastel del que hablas, cada año desde su cumpleaños número siete, la madre de Courfeyrac horneaba uno de esos pasteles y cada año lo devorabamos como si fuera lo último que comeríamos; sí, incluso yo con mi desagrado por lo dulce. Pero qué puedo decir, ese pastel es un verdadero tesoro. Conforme los meses comiencen a enfriarse, te recomiendo hacer un poco de vino caliente con especias e intentar venderlo junto con los pasteles y postres. También, tal vez un pudín caliente de chocolate sería genial, conforme el clima se enfría. Cuando era más joven siempre solíamos hacer pasteles de lava de chocolate. Por fuera parecía un pastel seco, pero tan pronto lo partías con el tenedor, la más deliciosa salsa de chocolate comenzaba a salir del centro.

Felicidades por dominar la pastelería, tal vez ahora puedas hacer pays salados, de pollo, pescado, res y hongos para ampliar tu variedad y atraer a más clientes. Podrían comprar tus pays para cenar y los pasteles como postre, a eso le llamaría yo maximizar tus ganancias, solo pregúntale a Courfeyrac, seguramente estará de acuerdo conmigo.

Hablando de Courfeyrac, puedo entender por qué no le has contado de las muertes de Combeferre y Grantaire. Tal vez podrías darle las noticias poco a poco, en un par de meses sentarte con él y contarle que Combeferre murió, un par de meses después Grantaire y así. Debemos evitar una regresión; creo que el progreso continuo es imperativo para su supervivencia. Tal vez esté fuera de la guerra física, pero aun lleva la guerra mental consigo. Debes tener cuidado y abordar el tema con delicadeza.

Habiendo dicho esto, necesita enterarse lo más pronto posible. ¿Qué pasaría si yo muriera mañana y mis cartas dejaran de llegar? Seguramente él lo notaría y sospecharía algo. Entonces tendrías que explicar cuatro muertes al mismo tiempo, y estoy seguro de que el resultado sería una total y completa regresión mental, de la que tal vez jamás se pueda recuperar y eso me aterra. Confío en que tomarás la decisión correcta en cuanto a la salud de Courfeyrac. Has hecho un trabajo brillante hasta ahora y creo que eres más que capaz de juzgar cuando será el momento apropiado para decirle todo.

Han sido un interesante par de semanas aquí en el frente. Al mismo tiempo que nuestra batalla aquí en Verdún, la batalla de Somme se está combatiendo, principalmente por los británicos. Nuestros aliados británicos ahora han introducido tanques en Somme. Siento la necesidad de contarte esto porque en verdad levanta el ánimo de nuestras tropas cuando escuchamos sobre las victorias y los avances tecnológicos de nuestros aliados. Sólo podemos esperar que estos tanques ayuden a girar la guerra a nuestro favor y que pronto puedan traer los tanques a Verdún para ayudarnos a salir del punto muerto en el que nos encontramos ahora.

Todos estamos muy emocionados, esperamos que, al menos estos tanques nos ayuden a ganar la guerra y, si nos atrevemos a soñar, esperamos que aterren tanto a los alemanes que se rendirán de inmediato. De nuevo, esa es una pequeña esperanza y un sueño distante, nada hasta ahora los ha hecho rendirse, ¿quién puede asegurar que un tanque los espantará? Después de todo lo que he visto estando aquí en la guerra, un tanque no me asustaría. La guerra es tan aterradora que te convierte insensible a todo lo demás. He visto a hombres volar en pedazos junto a mí, me han salpicado sus sesos y carne, pero esto no me pasa solo a mí, no. Todo lo que te cuento lo han experimentado cientos de miles, si no es que millones de hombres, aliados y enemigos por igual. Mi experiencia no es única, y sí creo que puedo soportar los tanques, también ellos lo harán.

Sin embargo, los alemanes han sufrido otro golpe este mes, lo que nos da más esperanza de que esta guerra pueda terminar en el futuro inmediato; muchos de nosotros comenzamos a temer que esta se convierta en la próxima guerra de los cien años, y entonces definitivamente podría decir que no la sobreviviría. En el frente Oriental (donde creo que Joly se encuentra trabajando) los rusos han completado una victoria masiva, lo que no sólo ha mejorado nuestra posición en la guerra, sino que también ha diezmado a los austro-húngaros y ha obligado a los alemanes a redireccionar sus tropas hacia el frente Oriental para ayudar en la batalla.

Es un bienvenido alivio para nosotros en Verdún. Esta batalla parece no tener fin, pero ha experimentado una calma en la batalla; nuestros oídos sonarán por siempre con el sonido de bombas explotando y el susurro de las balas, pero por ahora, no ocurre con tanta frecuencia.

Está calma es aterradora porque uno comienza a relajarse, comienza a bajar la guardia y en la guerra no hay nada más peligroso. Los alemanes podrían enviar su ofensiva en cualquier momento; espero no estar relajándome muy lejos de mi arma cuando lo hagan.

Te deseo lo mejor en tus andanzas en París. También espero que cuando le cuentes a Courfeyrac acerca de nuestros amigos caídos, no lo tome muy mal y que continúe con su recuperación. También, si alguna vez sientes la necesidad de desahogarte y hablar de tus más recientes inventos culinarios, por favor, no dudes en escribirme al respecto. Sí, hacen que me de hambre, pero también me recuerdan a casa.

Enjolras.


Octubre 5, 1916

Querido Enjolras,

¡¿Cómo te atreves a hablar de los pasteles y dulces de ese modo?! ¡Lo declaro traición! ¿Cómo puedes preferir lo salado a lo dulce? En verdad no lo entiendo. La única razón por la que ahora ceno es para poder comer postre, pobre de mí, ¡creo que estoy en estado de shock! ¿Cómo podré recuperarme? Aunque, habiendo dicho eso, sí admitiste que el pastel de chocolate es maravilloso, así que tal vez puedo perdonarte poco a poco. Sólo bromeo... pero aún así, los postres son lo mejor.

Aceptaré tus ideas en cuanto a los platillos salados, ya que podrían atraer más clientes. Sin embargo, las cosas en el local no han ido tan bien como lo esperaba. Hay un gran y obvio problema, no hay gente en las calles. Parece que el pánico se ha esparcido por la gente de París quienes temen ser bombardeados. No salen a la calle, y sí lo hacen, van de prisa con la cabeza gacha, evitando hacer contacto visual con las personas, como si ellos fueran los enemigos de los que intentan esconderse.

Esto impacta severamente el negocio, ya que la gente no se detiene a comprar mi comida. Así que estoy tirando (o con más frecuencia) comiendo cantidades masivas de pastel que sobra, ya que la mayoría no dura más de un día y necesito venderlos frescos. Aunque la escasez de gente no ayuda a cambiar los precios de la renta. Están más altos que nunca y esto hace absolutamente imposible tener ganancias y continuar con mi negocio. Me encantaría comenzar a hacer pays, pero para eso tendría que comprar carne y vino, que en estos momentos, no podemos costear. Por eso he ideado un nuevo plan (uno que creo te va a encantar).

Esas mujeres ricachonas de alta sociedad aún van al café, a pesar del miedo que recientemente ha invadido la ciudad. Estas mujeres tienen el dinero para comprar mis productos, pero jamás se acercan al mercado. Prefieren caminar hacia el café y quedarse ahí hasta la noche. Estas son las mujeres que pueden comprar mi comida y necesito que lo hagan. Es por eso que actualmente estoy preparando mis postres favoritos para llevarlos al café en su próxima reunión, que es mañana por la tarde. Primero planeo animarlas con los pasteles, porque como tú dijiste, se trata de hacer ganancias. Después les diré dónde está mi tienda, espero que esto las anime a ir al mercado, y con un poco de suerte, al ver a estas mujeres en el mercado, más y más personas querrán volver a las calles de París.

Al venderles pasteles a estas mujeres, me establezco como una socia suya. A partir de ese punto quiero comenzar activamente a alentar a estas mujeres a que expresen sus preocupaciones y sufrimiento sobre el estado de la nación y la guerra a nuestros líderes en un intento de hacerlos escuchar.

Por supuesto, sé que esto será difícil, estoy confiando en que muchas circunstancias diferentes resulten a mi favor, pero aun así pienso que esta idea podría funcionar. No será sencillo, pero creo que eventualmente las mujeres se rebelarán; creo que protestarán y creo que nuestras protestas ayudarán a traerte, y al resto de los hombres en la guerra, a casa.

Espero que esto mejore tu estado de ánimo, no nos hemos olvidado de ti y te queremos en casa. Por favor, incluso aunque la batalla comience a empeorar de nuevo, recuerda eso.

Tienes razón, necesito contarle a Courfeyrac acerca de una de las muertes y necesito hacerlo pronto. Esta semana ha estado muy bien, ha bajado al mercado un par de veces y ha estado interactuando con los locales. Es increíblemente apasionado y esta muy involucrado con el negocio, así que espero que eso lo ayude a no pensar tanto en la muerte de sus amigos cuando se lo cuente.

Solo voy a contarle que Combeferre ha muerto. Después de ver su reacción y recuperación al respecto, decidiré el mejor modo de contarle sobre Grantaire. Me preocupo mucho por él, es increíblemente frágil, pero me preocupa que me tenga resentimiento si continúo escondiéndole la verdad. Es una época tan confusa y no sé qué hacer, pero te haré saber si algo cambia.

Gracias por estar dispuesto a escuchar mis disparates, ya que el resto de la familia se desconecta por completo cuando comienzo a hablar de comida, me disculpo por causarte hambre, pero espero que el festín que te espera te dará algo a lo que ansiar, así que, tal vez sea algo benéfico.

Gavroche ha comenzado de nuevo a hablar sobre unirse a los esfuerzos de la guerra, y eso me preocupa un poco. Más y más chicos de su escuela se van a la guerra y, al partir, estos chicos son idolatrados, los tratan como héroes y es más o menos la misma reacción cuando recibimos la noticia de sus muertes un par de meses después. No puedo entender por qué querría ir a la guerra, está escuchando constantemente sobre la muerte de sus amigos y ha visto a los heridos en el hospital, pero por alguna razón aún quiere "servir a su país". No voy a mentir, me preocupo mucho por él, aún es un niño y no está preparado para la guerra. Puede que haya sobrevivido en las calles de París, pero no sobrevivirá en las trincheras, eso lo sé. Cada mes se acerca más y más a la edad de alistamiento. Esta guerra necesita terminar antes de 1918, en ese año tendrá edad para luchar. Por lo que has dicho, puede ser, eso espero.

Mantente a salvo y escríbeme pronto,

Éponine.


A/N:

Hola chicos!

Hace tanto que no nos leemos, y por eso me disculpo. La verdad es que he estado muy ocupada con mi nuevo trabajo de niñera, que apenas tengo tiempo para respirar.

Aquí les dejo un nuevo capítulo que es un poco de calma antes de la tempestad, no diré nada más para no arruinar la sorpresa, pero se vienen cosas realmente turbias, tanto para Éponine como para Enjolras.

Como siempre, gracias infinitas a todos los que han leído y seguido esta historia a pesar de mi falta de actualizaciones. En verdad me emociona mucho ver que siguen aquí con esta historia.

Pues por mi parte es todo por ahora, por favor coméntenme qué les gustó, qué no les gustó, qué piensan de la situación en París y en el frente, y aún más importante, qué piensan de los pasteles y postres? Son mejores que los platillos salados? De qué lado están, con Éponine o con Enjolras?

Los quiero mucho y nos leemos pronto,

Bren.