Sí, sí. Ya sé, me demoré una eternidad otra vez. Me disculpo, pero hay esta cosa llamada "falta de inspiración" y "muchos animes buenos que se estrenan cada temporada". Me disculpo, pero sólo soy un humano.
Aviso que este capítulo va a estar narrado en tercera persona y no desde la perspectiva de Tsuna como es costumbre en esta historia.
Por cierto, ¿alguien más quiere matar a Kentaro Miura? ¡Dame el maldito reencuentro de Guts y Caska! ¡No quiero esperar eternidades por un nuevo capítulo de Berserk para ver al desgraciado de Griffith, ese maldito Griffith, espero que Guts lo destroce dejándolo irreconocible!
-Idracso Redhawk.
Capítulo 10
La realidad, una palabra que nos hecha para definir lo que es verdadero en este mundo. Muchas veces nos convencemos a nosotros mismos de que vivimos en la realidad, y pensamos que los demás viven en una fantasía. Entonces podemos decir que mientras vivamos en la realidad y los demás en la fantasía, nuestras palabras serán la verdad absoluta, ¿no?
A las personas les gusta tener la razón, ¿a quién le gusta estar equivocado? A nadie. Al vivir en la realidad nuestras palabras son una verdad objetiva, pero, a veces la realidad también es una fantasía. No puedes determinar por ti mismo si estás viviendo en la realidad. Es necesario de dos personas para ello, un realista y un fantasioso. Sin embargo, no podemos saber quien está viviendo en la fantasía y quien en la realidad. Cada persona acusará al otro de vivir en una fantasía ya que esa persona está negando su realidad, al saber esto, nuestra verdad absoluta pierde su significado. Entonces, ¿la realidad es una mentira?
Siendo seres humanos sólo podemos ver y comprender lo que está a nuestro alrededor al igual que determinar nuestra vida con nuestras experiencias, por medio de esto creamos nuestra perspectiva de la realidad y considerarlo nuestra verdad. La realidad es sólo una perspectiva de cada persona, de esta forma, todas nuestras perspectivas son la realidad o todas son una fantasía. Nada es objetivo, pero, siempre habrá quien desee imponer su perspectiva como realidad absoluta.
Viviendo una fantasía escapamos de la realidad, al menos eso dicen. Pero, ¿acaso eso está mal?
En nuestras fantasías no sufrimos, no odiamos, no sentimos tristeza, etc. En estas podemos hacer que las cosas salgan bien en cada ocasión, ¿por qué vivir en una realidad dónde eres un perdedor? ¿Por qué vivir la realidad dónde solo eres útil cuando alguien te da un valor? ¿Por qué vivir en una realidad dónde no pudiste proteger a una persona que te pidió ayuda? Tienes que ser un masoquista si quieres vivir en un mundo así.
Al menos, eso es lo que piensa a veces, Sawada Tsunayoshi.
-Es cálido- es lo que pensaba el inútil castaño.
Generalmente, en la época posterior a la vacaciones de verano japonesas, aunque cálidas en algunas ocasiones, todavía sigue siendo tiempo de que se acerque el otoño. Durante esas mañanas se siente los frescos vientos otoñales entrando por su ventana, una sensación refrescante que llega a tu rostro pero no pierde la calidez que hay en su cuerpo, como si hubiera una fuente de calor junto a él. De hecho, parecía como si otra persona estuviera compartiendo la cama con él, descartó esa idea al pensar de forma somnolienta en el pequeño tamaño de su cama.
Sin embargo, se sintió totalmente despierto al recordar que cierta persona no tiene respeto por los limites y siempre repite esto cada mañana, sin importar la estación, así haga calor, llueva, relampaguee, esta persona siempre se cuela en su cama. Abrió los ojos.
-Buenos días, Tsuna-kun- respondió la dueña de unos ojos violetas.
-¡Lo sabía!- pensó, Tsuna mientras su rostro se ponía rojo de vergüenza.
Raynare, la bella amiga de la infancia de Tsuna y técnicamente hermanastra de Tsuna. Una persona popular en la academia Kuoh, llamativa por su belleza y personalidad dulce y simpática. "No la conocen" piensa Tsuna cada vez que escucha a alguien halagarla de esa forma. Tsuna quien creció con ella, conoce su antigua naturaleza que aún está en alguna parte de ella. Raynare era una persona cruel y engañosa, una huérfana que vivía en las calles y buscaba como sobrevivir. Tsuna rápidamente se había convertido en su banco a la edad de siete años. Se conocieron en un parque, justo después de que ella estafó a un niño pervertido.
Debido a la personalidad llorona de Tsuna, Raynare se aprovechó de él durante varios meses. Sin embargo, empezó a desarrollar cierto afecto por el castaño. Él nunca dejó de intentar ser su amigo, aunque lo hiciera sentir mal, aunque le quitara su dinero, aunque mirara como un ser inferior, Tsuna nunca dejó de querer ser su amigo. Dejó de tratarlo mal y robarle, empezó a tratarlo como su amigo y ese afecto se hizo cada vez más fuerte.
Tsuna al saber que era una huérfana, no dudo en ofrecerle vivir con él. Ella se sorprendió por eso, llegó a pensar que él se estaba burlando de ella y estuvo enojada varios días. Pero, él siguió insistiendo debilitando la necedad de Raynare. Ella accedió. Esperaba que los padres de Tsuna se enojaran o al menos que se opusieran totalmente a la idea, estaba muy equivocada. La recibieron con tanto amor que le hizo pensar que ellos tenían algún bicho en la cabeza. Al sentir el amor de una familia, abandonar la idea de dormir en una caja de cartón en un callejón, se sintió muy conmovida. Empezó a abandonar esa forma cruel de ser y dejar de engañar, con el tiempo desarrolló la personalidad que la hizo popular.
Tsuna se volvió su razón de vivir desde ese día. No la evadió a pesar de lo mal que lo trataba, no dejó de intentar ser su amigo, no permitió que pasara su vida en soledad, consiguió que le dieran amor que nunca imaginó. Tsuna se convirtió en su héroe, su salvador, ella hará todo lo que él le pida. No moriría por él, sabe que eso no haría feliz a Tsuna en ningún sentido y por eso hará lo posible por vivir lo más feliz posible. Su afecto se convirtió en algo más profundo que la amistad y el amor familiar.
-Esto... ¿no es hora del desayuno?- la familia Sawada descubrió que Raynare al ser una huérfana tiene un apetito voraz, este apetito terminó siendo una táctica muy usada por Tsuna.
-Sí, mamá lo debe de tener pronto- estiró sus brazos envolviéndolos alrededor de la cabeza de Tsuna y acogiéndola contra su cuello, poniendo su barbilla encima de la cabeza del castaño permitiendo que ella pueda oler su cabello que desafía la gravedad -pero quiero estar así un rato, contigo.
Esto normal en cada mañana de Tsuna, pero jamás ha podido acostumbrarse a Raynare comportándose de forma consentida. Sabe que no puede negar sus caprichos, su vieja naturaleza sale a la luz cuando lo hace (en resumen una yandere) y no quiere volver a tener que lidiar con ella esperándolo en la puerta del baño de la escuela. Vigila que él no sea infiel.
-Somos técnicamente hermanos, no puede hacer eso. ¿Verdad?- Tsuna pensaba mientras Raynare acercaba su cuerpo cada vez más.
Hizo una nota mental para ver Oreimo, ese anime de hermanos incestuosos para confirmar si es peligroso permitirle a Raynare seguir así.
-Buenos días, Tuna y Ray-chan.
Sawada Iemitsu saludó desde la silla del comedor, vestido con su traje formal para otro día en la empresa CEDEF.
-Buenos días- Tsuna no pudo evitar que le temblara una ceja, amaba a su padre y su alma trabajadora entregada a su familia, pero, ese apodo que le recuerda que su nombre también puede significar atún le causaba molestia.
-¡Aquí está el desayuno!- proclamó Nana al terminar de poner el último tazón de sopa de miso en la mesa.
-¡Ittadakimasu!- la familia desayuno junta como lo hacen cada día.
Era la familia ideal, ambiente amoroso, padres presentes que no permanecen ausentes. Tsuna no podía evitar sentir una gran felicidad por tener algo como esto. Pequeños momentos, es que él se repite, no necesitas ser el más afortunado del mundo, el más inteligente, el más atlético ni nada de eso para conocer la felicidad.
Para Sawada Tsunayoshi, la autentica felicidad se encontraba en los pequeños momentos de la vida. Desayunar todos juntos en familia, salir una tarde con amigos, tener platicas sin sentido, un momento de relajación. Una vida de pequeños momentos llenos de felicidad es lo que él quiere en su vida. Esa es su realidad.
-¡Es tarde!
La tradición de Tsuna aparte de ser abrazado por Raynare. Correr como loco para llegar a tiempo a la academia porque se distraen en el ambiente familiar del desayuno.
-¡Hibari nos matará!- dijo Raynare
-¡A ti nunca te hace nada!- protestó Tsuna -¡Sólo huyes mientras a mi me persigue!
-¡Es que él da mucho miedo!
Finalmente llegaron a la academia Kuoh. Prestigiosa academia que solía ser una institución únicamente para chicas hasta que se convirtió en mixta, famosa por tener una gran cantidad de jóvenes hermosas a quienes los chicos codiciaban como novias. Raynare asistió a está academia durante su primer año bastante aburrida ya que Tsuna todavía estaba en la escuela secundaría, cuando se convirtió en mixta, Raynare forzó a Tsuna a olvidar la preparatoria Namimori y lo inscribió en Kuoh sin el consentimiento del castaño.
Ese mismo año, Hibari Kyoya fue aceptado en la academia y menos de dos días se convirtió en el líder del comité de disciplina. Rige con mano de hierro, no tiene excepciones al castigar a quienes ponen en peligro la moral con sus tonfas metálicas. Estaba como cada día de pie en la entrada, alrededor de él se encontraban sus subordinados esperando pacientemente a que Hibari castigara a Tsuna como lo hace cada día.
-Herbívoro.
-¡Hiiiee!- parándose frente a Tsuna lo forzó a frenar el paso, miro a su lado y Raynare no lo había abandonado.
-Diez minutos tarde, son diez rondas de castigo- una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Hibari mientras sacaba a relucir sus tonfas.
-¡E-Espera, detente Hibari-san!
-¡Alguien! ¡Por favor, bájenme de aquí!
El castigo general por parte de Hibari es una golpiza. pero en ocasiones, disfruta experimentar con nuevos tipos de castigo. Dejar colgado de cabeza a Tsuna en el segundo piso de la academia donde todos los estudiantes de segundo año pueden verlo, es uno de ellos. Raynare se le aplicó un castigo distinto, ella se está encargando de deshierbar el césped de la academia. A su manera, Hibari es más gentil con las mujeres aunque en la mayoría de las ocasiones no lo importa en lo más mínimo el género.
-Parece que te la pasas bien, chini-tsuna.
Al ya mencionado le tembló una ceja una vez que reconoció la voz que acaba de oír. Giró la cabeza para encontrarse con quien esperaba desgraciadamente... Xenovia. Lo miraba con una sonrisa burlona mientras se apoyaba en la ventana. Tsuna había sido colgado de cabeza justo frente al salón de clases de Xenovia.
-¡Xenovia-chan!- habló con dulzura el castaño -es grato verte, ¿hay alguna posibilidad de qué puedas bajarme de aquí, por favor?
-¿Qué pasa con ese tono de voz? Das repelús- se veía muy disgustada -puedo ayudarte... sólo si me alabas cada día diciendo: "por favor guíame por el camino de la salvación, Xenovia-sama".
Eso no le hizo gracia a Tsuna
-¡Cómo si fuera a hacer eso, cerebro de músculos!
-¡¿Cómo me llamaste, enano?!
Tsuna posee una amabilidad casi ilimitada e indiscriminada, es amable con cada persona que conozca, pero, hay excepciones. Xenovia es una gran fanática religiosa del cristianismo, una vez que llegó a Japón creyó que Tsuna era un demonio con apariencia humana. ¿Razón para afirmarlo? Argumentaba que su cabello solo podía estar así de erizado por algún tipo de energía demoníaca. Realizó multiples intentos para exorcizar a Tsuna y de esa forma empujó su paciencia al límite, se ganó su enemistad en poco tiempo.
-¡Toma esto! ¡Ataque de agua bendita!- ella sigue creyendo que es un demonio.
-¡Eso es agua del grifo!- le gritó el castaño con el rostro mojado.
Su discusión se extendió durante un par de horas, incluso siguieron discutiendo cuando el profesor daba su clase.
-Llegas tarde.
-Sí.
-¿Hibari?
-Sí.
-No es excusa.
Reboyama-sensei, el despiadado maestro de los estudiantes de primer año. Tsuna lo conoce como Reborn ya que fue su tutor durante la escuela secundaría antes que el asistiera a la academia, no tenía idea de que Reborn era profesor de matemáticas en la academia.
-Serán 2.000 voltios.
-¡Hiiiee!
Actualmente, el pequeño cobarde se encontraba amarrado a una silla eléctrica en frente del salón de clases. Todos los estudiantes se preguntaban al principio de dónde sacaba Reborn esas cosas hasta que se volvió algo natural ver bombas, panales de abejas, armas de fuego, etc.
-¡Alguien ayúdeme!
Su mirada se posó en su estoica amiga desde que empezó a asistir a la academia. Tojou Koneko, la mascota de la academia. Ninguno recuerda cómo empezaron su amistad, sólo saben que se agradan.
Koneko le tiene mucho aprecio a Tsuna. Él la ayudó a restaurar la relación rota que tenía con su hermana, Kuroka, quien se volvió parte de un grupo de delincuentes en la ciudad. Desde ese momento, Koneko le confió a Tsuna su verdadero nombre y ella lo llama por el mismo apodo que le dio su madre.
En un principio, Koneko pensaba que Tsuna era alguien agradable, desafortunado, torpe y amable. Además de eso, no llegó a verlo más que un amigo. Desde que empezó a intentar ser parte de la vida personal de Koneko comenzó a verlo distinto. Nadie había querido ser parte de su vida personal, ciertamente ella tiene amigos, pero todos tienen la errónea impresión de que no quiere ser cercana a nadie. Tsuna fue la única persona que ha querido ser parte de su mundo, no la juzgó ni se alejó cuando supo la historia de ella y su hermana. Él hizo la estupidez de buscar el grupo de delincuentes al que pertenece su hermana y pedirle que hable con su Koneko. Ese día estaba temblando de miedo, deseoso de salir corriendo, pero, se quedó esperando una respuesta de Kuroka. Terminó siendo apaleado.
Insistió cada día, fue golpeado en cada ocasión sin excepción alguna. Sin embargo, después de dos semanas de sangre y dolor durante cada día, logró que Kuroka hablara con su hermana. En esa conversación repararon lo que parecía roto para siempre. Entonces, debido a los esfuerzos de Tsuna, el corazón de Koneko se empezó a estremecer al pensar en el castaño. Empezó a desear más que amistad.
Pero...
-Buena suerte, Tsu-kun-dijo Koneko levantando su pulgar.
Ella suele dejarlo sufrir los castigos de Reborn y Hibari sin culpa alguna.
-¡Shirone, traidora!- pensó Tsuna.
-Prepárate, Dame-tsuna- Reborn sonreía mientras ponía su pulgar en el botón incluido en el control remoto de la silla eléctrica -sólo duele al principio.
-¡Eso significa que moriré!
-¡Espere, Reboyama-sensei!- una voz apareció.
De radiante sonrisa, la chica más querida por los estudiantes de primer año.
-¿Puede perdonar a Sawada-san, por favor?- pidió con un poco de timidez.
-¡Yuni!- Tsuna lloraba cómicamente.
Yuni, una de las amigas más cercanas de Tsuna, siempre hace lo posible para que Hibari y Reborn eviten castigar a Tsuna. La mayoría de las veces tiene éxito.
-Hmm…- Reborn lo pensó, realmente estaba tentado a oprimir el botón.
-¡Gracias, Yuni!
Tsuna se postró ante Yuni mostrando su agradecimiento, su frente tocaba el piso lo cual era excesivo.
-Lo sé, no tienes por que inclinarte tanto- la chica italiana estaba un poco nerviosa por la atención que atraía Tsuna con este acto.
Yuni llegó como alumna transferida pocos meses después del inicio de clases, no tardó en hacerse amiga de toda su clase. Siendo amiga de cada uno de sus compañeros, su atención fue puesta en Tsunayoshi, este inútil de cabello castaño la intrigaba. Nunca había conocido a nadie como Tsuna, admitía que le recordaba a unos pocos protagonistas de manga, pero de alguna forma era distinto. Sólo decidió volverse parte de su vida sin ninguna razón, de la misma forma que tiende a hacerlo Tsuna.
Yuni al tener una vida aislada en Italia, nunca había experimentado lo que es tener amigos y salir con ellos. Tsuna se encargó de darle todo lo que a ella le faltó, unas bellas experiencias de lo que es la amistad, pequeñas salidas después de la escuela, perder el tiempo hablando cosas sin sentido, ver a Tsuna huir del comité disciplinario, etc. Sin embargo, su experiencia más apreciada fue cuando él la llevó a ver los fuegos artificiales durante la semana dorada. Yuni nunca había visto algo como eso y Tsuna le permitió tener esa experiencia, se convirtió en el complemento de su vida, lo que siempre sintió que la hacía falta. Tsuna se convirtió en su felicidad.
-Tsu-kun- lo llamó la chica gato -¿no debes ir al consejo estudiantil?
-¡Ahh, lo había olvidado!- se alteró un poco antes de salir corriendo -¡Las veo luego, Yuni, Koneko-chan!
Ellas lo despidieron con su mano y una pequeña sonrisa.
-Sin importar lo desafortunado de su vida, el sigue adelante. ¿No es maravilloso?- le habló Yuni a Koneko.
-Sí, solo Tsu-kun logra algo así- Koneko asintió, pero después le dio una mirada seria a Yuni -sólo para que lo sepas, Tsu-kun es mío.
-Jaja, si, si. No intentaba nada de eso- Yuni se sintió nerviosa por el aura intimidante de la loli.
-Voy a morir.
Los documentos se estaban apilando cada vez más en la mesa, uno tras otro, las gafas que cubrían unos ojos violetas que brillaban siniestramente y observaban al miedoso que se encogía ante su mirada.
-Voy a morir.
Los presentes ya estaban haciendo sus plegarias, sabían que solo Tsuna era capaz de tener tres castigos consecutivos y rezaban para que esa resistencia nunca se agotara.
-Tsuna…- su fría voz hizo estremecer a Tsuna -has llegado tarde 28 veces este mes, ¿puedes explicarlo?
-E-Esto, yo...
"¿Qué quería que dijera? Llegué tarde porque Raynare no me suelta por las mañanas", era lo que Tsuna pensaba. No podía decirle eso a ella, eso sólo le causaría más problemas, Tsuna tenía que salir de esta situación pero tampoco podía decir la verdad.
-Kaichou, esto es el papeleo respecto a todos los clubes que rompieron algo durante este mes- Shinra Tsubaki, vice-presidenta depositó tres pilares enormes de papel.
-Gracias, Tsubaki- su mirada volvió a Tsuna -independiente de la razón por la que hayas llegado tarde no te salvarás del castigo. Un miembro del consejo estudiantil no puede dar un mal ejemplo.
Shitori Souna, la presidenta del consejo estudiantil. Una de las más grandes bellezas de toda la academia, no tiene piedad ante nadie. Tsuna para ella era un desafio que no puede ignorar.
-Vas a encargarte de este papeleo, ¿no es así?
-S-Sí.
Dijo que lo haría, pero, Tsuna ya tenía un plan en su mente.
-Me quedaré para vigilarte, no destruirás estos papeles como lo hiciste el mes anterior.
Su plan fracasó antes de que lo pusiera en marcha.
-Sí- su voz ahora estaba deprimente.
-Los demás pueden retirarse, gracias por su trabajo.
Los demás miembro se retiraron, Genshirou Saji le deseo buena suerte y Tomoe Meguri le dio una pequeña palmada. Una vez que se retiraron, se encontró a merced de un bolígrafo y una montaña de papel.
Papel tras papel, en esa academia destruyen muchas cosas en un solo mes. Tsuna no pudo evitar quejarse por la gran cantidad de shinais que el club de kendo rompe en la cabeza del trio pervertido, le dio mucho desgrado las quejas que encontró del club de manga por haber destruido sus manga yaoi que involucraban a Tsuna y Reborn y una gran cuota por el mantenimiento de las tonfas de Hibari. Pensó que sólo terminaría si reencarnaba dos veces y trabajaa sin parar desde el momento en que naciera.
Ignorando al resto del mundo, Souna se estaba acercando cada vez más a Tsuna.
En la academia causó una gran polémica cuando Dame-tsuna se convirtió en miembro del consejo estudiantil, todos estaban en desacuerdo con esto pero debido que fue elegido por la misma Souna, no pudieron hacer mas que quejarse. Era un pequeño proyecto, Souna estaba segura de que podía reformar a un estudiante tan desastroso como Tsuna, al igual que logró hacerlo con ún su razonamiento, Tsuna no podía progresar debido al ambiente que se encontraba, estudiantes que siempre le recordaban sus bajas notas, abusivos, maestros que perdieron la fe en él, etc. Souna creyó que el consejo estudiantil sería un gran cambió que motivaría a Tsuna ha ser mejor, ha tenido sus cambios pero han sido muy lentos.
Desde el comienzo Tsuna no quería estar en el consejo, pero con el tiempo lo fue aceptando. Los miembros del consejo se empezaron a encariñar con él. Tomoe en especial, Saji por otro lado... estuvo mucho tiempo con un aura hostil hacia Tsuna, pero empezó a ser más amigable después de las vacaciones de verano cuando aceptó que debían apoyarse como los únicos miembros masculinos del consejo. Rayanre intentó convertirse en miembro, pero fue totalmente rechazada por Souna, ella considera que Raynare es una de las razones por las que Tsuna no puede progresar (no se equivoca) y la mantiene alejada el mayor tiempo posible del castaño. Sin saberlo, desarrolló un gran afecto por él.
Tsuna era todo lo contrario a lo que las personas de clase alta consideran una pareja aceptable. Era bajo, torpe, desafortunado, poco entusiasta, mínimo intelecto, etc. No lo querían cerca de Souna. La familia Shitori no tenía problema con Tsuna, pero era un dolor de cabeza tener que lidiar con la presión de las otras familias de clase alta. Souna se convirtió en la guía de Tsuna, le recalcaba cuando se equivocaba, le ayudaba a encontrar respuestas, y le felicitaba cuando hacía las cosas bien. Era su adorable kouhai desde su perspectiva, pero sin saberlo, deseaba cada vez más estar con él. No se dio cuenta de su apego hasta que llegó la hora del matrimonio arreglado con el hijo de los Rokudo. Todos la felicitaron y se sentían felices por ella, pero Tsuna… el no lo estaba, sólo el pudo ver que Souna no estaba feliz.
-Kaichou, ¿está segura de qué quiere casarse?- fue lo que le preguntó aquel día.
Fue totalmente sincera con el cobarde, y como ella esperaba, el no se quedó de brazos cruzados. Sabía perfectamente como reaccionaria Tsuna ante el hecho de que no quería casarse, que causaría problemas a su familia y solo quedaría en vergüenza ante todos. Pero, ella quería que lo hiciera, Tsuna ha sido la única persona que le ha dicho que quiere que sea feliz aparte de su familia. Participo en un evento bastante extraño con el hijo de los Rokudo y salió victorioso, canceló el compromiso de Souna de forma limpia evitando causar vergüenza a la familia. Aunque, Tsuna no sabía que ahora el tenía que desposar a Souna y... sigue sin saberlo. Ella se dio cuenta de sus sentimientos hacia Tsuna desde que rompió el compromiso, ella podría tener al castaño con mayor facilidad si le dice del compromiso, pero no lo ha hecho porque siente que no sería verdadero. Quiere hacer que Tsuna se enamore de ella de verdad.
-¡K-Kaichou!- sus brazos rodearon a Tsuna -¡¿Q-Qué hace?!
-Tsuna- dejo que su aliento llegara a la oreja del castaño a punto de decir lo que siente -yo...
Era lo que le hacía falta a Tsuna para tener su realidad perfecta, pero...
-¿Qué clase de estupidez estas imaginando?
El mundo que estaba a su alrededor se desmoronó.
Esa dulce fantasía no puede durar para siempre, no en este mundo.
Una gota de agua había caído del cielo nublado que amenaza con llover, esa gota golpeó la frente de cierto castaño que estaba acostado en una banca. El parque se encontraba vacío, nadie estaría afuera cuando parece que va a llover, nadie excepto el primogénito de Sawada Iemitsu. Tsuna con su ropa sucia y un poco rota se encontraba teniendo un lindo sueño en la banca del parque en la parte sur de Kuoh, había deambulado toda la noche y necesitaba un pequeño descanso. Han pasado dos semanas desde que tiene la rutina de deambular durante todo el día, de cierta forma, eso mantiene la mente de Tsuna ocupada para evitar sentir la amargura que le provoca estar vivo.
Abandonó el edifico que compartía con los demás, no quería ver a nadie. La perdida de Yuni lo había dejado muy marcado, el solo pensar en estar cerca de alguien que va a desaparecer pronto le causa disgusto. La lluvia cayó fuertemente. Tsuna se sentó en la banca mirando el suelo, sus ojos parecían estar cansados y sin vida, se tornaron de esa manera desde el incidente, puede verlos reflejados en el charco de agua que se había formado a sus pies.
-Tch, maldita lluvia.
La lluvia lo había sacado de su realidad perfecta para arrastrarlo a la realidad de los demás. Eso lo hacía sentir de mal humor, le obligaba a recordar que se dejó engañar para sabotear a su ama, que la persona que prometió proteger ahora está a merced de ese sujeto. Maldita lluvia.
-Aquí estás.
Las gotas de agua dejaron de caer encima de Tsuna, una pequeña sombra lo cubría, levantó su vista del suelo. Antes se habría alegrado de verla, pero ahora, le causaba más amargura. Sona sostenía un paraguas encima de ellos dos. La presidenta del consejo estudiantil le estaba dirigiendo una mirada complicada, parecía una mezcla entre dolor, comprensión y reproche, en otras palabras, lastima. La sensación de amargura se intensificó al ver que Sona sentía lastima por él. Los ojos de Tsuna solo le demostraron lo que todas las personas ven al estar sus ojos de frente... un cadáver andante.
-He estado muy preocupada por ti, todos lo han estado- suspiró mientras ajustaba sus gafas con su mano libre -vamos a casa.
-¿Para qué?- su voz era distinta, ya no era animada -¿Para qué deseas utilizarme?
-¿Qué estás diciendo?- Souna estaba confundida, ella sabe las razones de su desanimo pero... ¿Usarlo? ¿De dónde había sacado esa idea?
-Ya no puedo usar mis llamas- unos simples guantes metálicos estaban en sus manos -ahora sólo sirven para proteger mis manos del frío.
-Tsuna… -su mano acarició la mejilla del castaño -Sólo te necesito a mi lado, eso es todo. Te extraño.
-No, gracias- retiró con cuidado la mano de Sona fuera de su mejilla -es mejor que no vuelva a arruinar las cosas.
-Eso no es ver-
-Es la verdad- Tsuna se puso de pie, a pesar de que Tsuna es más bajo que ella, sintió que la miraba desde arriba -por favor, déjame solo.
El viento empezó a mezclarse con la lluvia, ahora el paraguas no los protegía. Sona se esforzaba en pensar que decir, nunca había visto a alguien actuar de esa manera, nunca esperó algo así de Tsuna, ella se sentiría mejor si él se enojara, gritara, se frustrara, llorara, pero no hacía nada de eso, Tsuna solo demostraba lo que es perder todo sentimiento. Un cadáver viviente, no hay nada adentro y ya nada lo lastima, ella quiere que le demuestre que aún hay algo que lo mantenga a su lado, teme que si deja que él continúe de esta manera lo pierda para siempre.
-No puedes seguir así- ha sido bastante sincera con lo que siente, pero ahora él necesita alguien que lo corrija -Ciertamente fue una tragedia lo que sucedió, hiciste lo mejor que pudiste y lo reconozco, no te habría dejado involucrarte en algo así. Yuni es una gran persona, me duele bastante que ella no esté pero... Debes aceptarlo, no importa cuanto te lamentes, no importar cuanto te desprecies en este momento ni cuanto te castigues por haberlo arruinado. Ella no volverá.
Lo único que podía hacer era ser estricta, su sirviente estaba actuando como un niño pequeño que aprendió a reconocer cuando se equivoca. Sólo hace falta que empiece a corregirlos y eso no sucederá si alguien no lo hace entrar en razón...
-Es fácil para ti decirlo, ¿no?
Lastimosamente, Sona no es la persona adecuada para eso.
-¿Eh?
-Nunca has sufrido, todos a tu alrededor se esfuerzan para lograr tus sueños. Yo también prometí ayudarte a lograrlo- el viento se volvió más violento -pero al final, nunca has hecho nada por ti misma. Tienes una gran inteligencia que todos envidian, pero no has entendido lo que es hacer las cosas sola, todo lo que tienes es porque alguien más luchó para ti, ya sea un Rating Game o la política en el infierno. Tu familia se encarga de hablar por ti, nosotros tus sirvientes peleamos por ti. Te encargas de soñar decidiendo tu objetivo pero haces que los demás lo cumplan por ti. Hablas como si entendiera como me siento, pero nunca has conocido el fracaso...
La segunda hija de la familia Sitri estaba conteniendo el aliento, cada palabra que decía Tsuna era una fuerte puñalada en su corazón. "¿Quién eres?" Sona no reconocía a quien hablaba, alguien estaba usando la mente rota de Tsuna y hacía que su cuerpo pronunciara esa palabras dolorosas. Lo peor, es que ese ser conocía las verdades que ella siempre temió oír.
-Sona...- usando su nombre por primera vez desde que ella se lo pidió -Eres una hipócrita.
El tiempo parecía haberse detenido. Su verdad que siempre ignoró salió a la luz, y de la persona que más temía oírla. Tsuna no parecía querer herirla, podía sentir que estaba inmerso en desesperación, él quería que alguien se sienta como él para que sea comprendido, Sona sabía que eso es lo que Tsuna inconscientemente desea. Pero, era demasiado doloroso oír eso de quien amas.
-Lo siento, Tsuna.
Sona se fue del lado de Tsuna, no podía soportar estar con él en este momento... No, no sentía que fuera correcto. Sabe bien lo que quería oír Tsuna para hacerlo sentir mejor, pero no podía decirlo, la persona que amaba la había llamado hipócrita, sus palabras no iban a llegar a una persona que la veía como alguien que no puede hacer nada por si misma, se dio cuenta que no puede ayudar, no puede hacerlo sola justo como él dijo. A medida que se alejaba se dio cuenta, si ni siquiera podía estar a su lado con su dolor... ¿Cómo podría ayudarlo? Se reprochó a si misma por decirse que lo ama. Su amor es falso, no poder estar al lado de quien dice amar era la prueba.
No puede ayudarlo con sentimientos falsos.
Deambulando, la ropa mojada a causa de la lluvia que ya había cesado, Tsuna no dejaba de caminar sin una dirección fija. Hace poco le dijo algo muy hiriente a Sona y sabía perfectamente que la había herido, pero no podía sentir nada al respecto, al igual que las palabras salieron con facilidad de su boca, ya no sentía ninguna culpa por haber dicho eso. No había dicho nada que no fuera cierto. Le parecía incomodo tener la ropa mojada, no le preocupaba enfermarse ya que como demonio no podía contagiar enfermedades de los seres un humanos, los resfriado ya no eran una preocupación.
Su estomago se comunicó, el ruido fue bastante fuerte. ¿Necesitas algo? Le preguntó, su estomago rugió en respuesta, no había comido en varios días por que consideró que lo mejor sería buscar algo de comer. Caminando a través de un vecindario vacío, no se dio cuenta de la presencia de cierta persona.
-Nyahahaha, ¿qué tenemos por aquí?
Kuroka, la hermana mayor de Koneko se ubicó frente de Tsuna.
-Oye, ¿cómo está Shirone?
-No lo sé- respondió de forma automática y siguió su camino sin prestarle atención.
-¿Nya?- ahora estaba sinceramente confundida.
Ella esperaba otro tipo de reacción. Planeaba molestar un rato ya que estaba de paso y saber algo de su hermanita, el pequeño castaño se veía muy cercano a ella aquella noche por lo que consideró que era una buena fuente de información. Además, creyó poder divertirse un rato con él ya que notó un comportamiento un bastante inseguro. El chico que parecía derretirse de miedo con su presencia la acaba de ignorar dándole un respuesta seca. Eso era interesante.
-Huh, tienes valor para ignorarme- obligó a Tsuna a detenerse, usando su velocidad se colocó frente a Tsuna y agarró su garganta.
Ambos se miraron a los ojos. Kuroka se sorprendió un poco por lo muertos que estaban. Escuchó que un incidente en el mundo humano mientras que durante el Rating Game de Gremory hubo otro, decidió averiguar si era algo de lo que deba preocuparse y que de alguna forma pueda lastimar a su hermanita. "Debe estar involucrado" dedujo al ver el estado del chico.
-¿Vas a tardar?- el castaño parpadeó lentamente -Si no me vas a matar preferiría irme.
Se sintió un poco molesta por su respuesta.
-No, no sería divertido si estás de esta forma- retiró su mano.
-Ya veo.
-¿Qué sucedió aquí?- la nekomata decidió que es mejor no jugar en este momento.
-Nada que te concierna.
Sin molestarse en mirarla, Tsuna siguió avanzando.
-¿Huh?
Su vista se torno un poco borrosa; antes de que se diera cuenta ya estaba en el suelo. A pesar de ser un demonio, su cuerpo seguía siendo en base a un cuerpo humano, al igual que la ocasión en la que drenaron la sangre de Issei, Tsuna carecía de la alimentación adecuada, pasó demasiados días sin comer algo. Tarde o temprano su cuerpo iba a colapsar.
-Hmm- Kuroka se acercó al cuerpo del castaño.
Le intrigaba bastante el chico desde que lo conoció aquella noche. Quería saber que fue lo que vio Koneko en él, ese día pudo imaginar un poco el tipo de persona que era, pero ahora estaba más intrigada. "Dejarlo en este lugar tal vez no sea buena idea" pensó Kuroka, su curiosidad felina le impidió abandonarlo a su suerte en ese momento. Sin mucho esfuerzo cargó a Tsuna en su espalda.
-Está frío.
Era lo normal, había estado bajo la lluvia desde que empezó hasta que terminó, pero no parecía que lo dijera por su cuerpo mojado.
-Supongo que Tsuna no quiere volver- Tsubaki estaba poniendo una taza de té frente a Sona.
Los miembros del consejo estudiantil estaban reunidos en la sala de estar de la casa renovada de Tsuna, tenían expresiones complejas cada uno de ellos, pero todos compartían el sentimiento de extrañar a Tsuna.
La situación estaba realmente tensas con el demonio castaño desde la entrevista, tenían cierto enojo en su momento por haber dicho eso, pero parece que su ausencia es peor. Saji estaba atravesando una gran cantidad de sentimientos mezclados. Él siempre tuvo cierta hostilidad hacia Tsuna, pero siempre lo había respetado e incluso envidiado, una vez que decidió dejar su hostilidad cuando terminó el Rating Game contra Gremory lograron hacerse más cercanos. Sin embargo, se sentía muy molesto cuando Tsuna decidió ignorar lo ordenado por Sona, uno de los aspectos que respetaba era su devoción Sona, y él había dejado de lado todo eso para hacer lo que quería. Sentía que habían traicionado sus sentimientos de admiración.
-El lo ha dado todo para que lleguemos lejos- el rubio apretó un poco los puños -estoy seguro que no lo tirará todo a la basura por esta derrota. Él es un hombre después de todo.
Saji reconoce que no puede entender lo que siente Tsuna en este momento, pero estaba seguro de conocerlo como persona, Tsuna no dejara que esto lo afecte por demasiado tiempo, es lo que quiere creer Saji al conocer al décimo Vongola.
-Eso no podemos saberlo- la ex-ángel caída habló, sentada mientras abrazaba sus piernas -Tsuna-kun debe sentir algo horrible en este momento, algo que no podemos comprender. La soledad debe ser demasiado para él.
Raynare no se caracteriza por ser muy perceptiva. Normalmente hace lo que quiere sin pensar demasiado, pero Tsuna siempre será su prioridad. Todos están seguros que ella sería capaz de hacer lo que sea por Tsuna, incluso traicionarlos a todos. Ella podría intentar hacer que vuelva, pero no siente que sea algo que ella deba hacer. La torre del grupo atravesó un momento de depresión cuando lo arruinó en la entrevista, a pesar de Tsuna le dijo que se marchara, sintió que debía haberse quedado a su lado. Ella no lo hizo, lo dejó solo con su problema. Cree que no tiene derecho a ayudarlo ahora cuando no lo hizo antes.
Los demás miembros le tienen mucho apreció, pero no son tan cercanas a él como Sona, Raynare, Chrome o Saji. Si ellos no pueden hacer que vuelva, no creen que ellas puedan hacer algo que ayude mucho.
Chrome se mantuvo ausente de la conversación, esto no le pareció raro a nadie, Chrome no se relaciona mucho con ellos si Tsuna no está presente. Sin embargo, Chrome no los estaba evitando, estaba inmersa en sus pensamientos. Mirando a través de la gran ventana de la sala de estar, pensaba en Tsuna, no en forma de lastima o de sentir que no podía comprenderlo ni como traerlo de vuelta. Pensaba que traerlo de vuelta no iba ha ayudar a Tsuna, pensaba en qué es lo que Tsuna necesita para progresar aunque ya no tengan que verlo durante mucho tiempo.
Lo que pensaba era complicado, ni siquiera ella podía entenderse a si misma. El sentimiento de que le harán mal estando cerca de él era lo que estaba su mente. Pensó que tal vez Reborn le podría explicar, pero él también desapareció hace tiempo.
-Kaichou, sé que no es el mejor momento pero tenemos un problema- Sona retomó un poco la compostura y escuchó a Tsubaki -El grupo Gremory reporta que la Facción de los Héroes está tramando algo, tuvieron un encuentro con usuarios de Balance Breaker hacer poco y eso les dio una pequeña idea. Necesitan de nuestro apoyo.
La presidenta del consejo estudiantil suspiró, se puso de pie con una mirada fría.
-Tendremos que dejar a Tsuna para después.
Era cálido, la sensación de frialdad por la lluvia había desaparecido. Sentía como si estuviera siendo cubierto por un par de almohadas con calefacción incluida. Tsuna pensó un momento en ello, recordaba que está sensación ya la había sentido antes. Abrió los ojos, seguía viendo negro, pero no el negro de cuando estás dormido si no un negro de la tela de un kimono. Entonces la sensación de dolor tan familiar llegó a él, ese dolor en sus pulmones que siente cuando no puede respirar.
Estaba siendo sofocado por pechos.
-Nyahahaha, ¿te gusta?
Desvió sus ojos de la tela negra para encontrar un par de ojos dorados, los ojos de la nekomata terrorista. Kuroka había llevado a Tsuna consigo, su cuerpo estaba demasiado frío por lo que considero que dejarlo sólo en ropa interior y usar su cuerpo para calentar al castaño era buena idea.
-Ah, sólo eres tú- su rostro puso una expresión aburrida -¿puedes bajarte? Morir asfixiado es doloroso.
-Ara, ¿no decías que quieres morir hace poco?- su sonrisa felina se hizo más grande -Muchos hombres les gustaría morir de esta forma.
-No tienes intenciones de matarme, esto es simple tortura sin propósito- su expresión no cambió, pero su rostro ya estaba rojo por la falta de aire.
-¡Hyahaha! Kuroka, lo vas a matar si no te bajas ahora- la voz de una persona ruidosa se hizo presente.
-Sí, sí. Ya lo sé, Bikou- la pelinegra se dejó a Tsuna.
Tsuna se sentó en la cama, ahora podía ver la habitación en la que se encontraba.
-Ha pasado tiempo, Vongola- un peliblanco lo saludó.
Estaba rodeado por la Khaos Brigade, sus miembros estaban presentes. Vali sentado en una silla, Kuroka en la cama a su lado, Bikou en el suelo comiendo un plato de udon, el sujeto con la espada sagrada, Arthur, y una chica con sombrero de bruja al lado de la puerta, Le Fay.
-¿Dónde estoy?
-En una de nuestras bases temporales- respondió Bikou -pareces bastante tranquilo. ¿No sabes en qué situación te encuentras?
El youkai mono intentó asustar a Tsuna. Los ojos muertos se posaron en Bikou, el portador de Nyoi-bo se sorprendió un poco por su mirada, sin saberlo, Tsuna estaba mirando su udon.
-Asustarme no ayudará. No me han matado porque quieren algo de mi, pero no creo que pueda serles de mucha ayuda- miró a su alrededor hasta que localizó su ropa en un rincón de la habitación -Lo más probable es que quieren información de mi o Vali quiere pelear. Tal vez ambos.
-Je, parece que te hiciste más inteligente desde la última vez- Vali sonrió un poco -¿Crees poder aguantar más tiempo contra mi?
-No, sería tu victoria instantánea- se acercó a su ropa ligeramente húmeda -mi sacred gear está fallando, pero si quieres matarme, con gusto te permitiré hacerlo.
A Vali no le hizo gracia lo dicho, no quería ese tipo de respuesta. ¿Dónde estaba el chico que pelearía con su última voluntad?
-Vali, ¿y Ophis?
Tsuna tampoco había olvidado a la pequeña niña que conoció aquel día. Otra derrota que acosa su mente y que se une a su derrota reciente.
-Está con otra división de la Khaos Brigade. No esperes volver a verla.
-Ya veo- tampoco podía ayudarla a ella.
-Millefiore, ¿son fuertes?- Vali decidió ir al grano.
-No lo sé- se estaba poniendo los pantalones -sólo sé de la fortaleza de una persona. Si quieres pelear con ellos, creo que Byakuran te dará lo que necesitas.
-Peleaste con este Bya... Byakugan, ¿no?- preguntó el mono.
-Sí, no pude hacerle ni un rasguño.
-¡Hyahaha! Entonces debe ser todo un monstruo- tomando un poco más de su udon al que Tsuna siguió observando.
-Sí, buena suerte con él- una vez que terminó de vestirse, se dirigió a puerta.
-Esto... Todavía no puede marcharse- le dijo la chica con una tímida sonrisa.
-¿Por qué?
-Necesitamos información- Vali se puso de pie -Sabes dónde estará Millefiore, ¿no?
-Sí, tengo una idea de donde irán.
-Entonces... - Vali esperó su respuesta.
...
...
...
...
...
Todavía sin respuesta.
...
...
...
Nada.
...
...
...
-¿Me puedo ir?
-¡Hyahahahaha!- Bikou se atragantó un poco con su comida.
Tsuna había ignorado toda señal de tensión en el ambiente, Vali se sentía un poco irritado por la actitud del castaño que no parecía comprender la situación o simplemente no le importaba. No le agradaba este Tsuna.
-Puedo sacarte la información a la fuerza si quisiera.
-Ese no es tu estilo, aunque me tortures solo me darías una razón para no hablar.
Vali pensó un poco en ello. En este poco tiempo ha sido obvio que su estado mental está bastante dañado, no podría hacerlo hablar cuando está deseando morir de alguna forma.
-¿Tienes algún precio?- el Hakuryoku piensa que es mejor buscar soluciones sencillas.
Tsuna no dijo nada, sólo cambio la dirección en la que estaba mirando. Notaron el movimiento de su cabeza e identificaron lo que Tsuna estaba mirando. Udon.
-¿Huh?- Bikou no entendía por qué lo miraban con tanta atención.
Momentos después
-¡¿Por qué?!- Bikou se estaba quejando.
Tsuna se estaba comiendo su plato de udon silenciosamente frente a él. Quitarle la comida a un mono a cambio de información era un precio con el que podían vivir el resto de la Khaos Brigade.
-Gracias por la comida- puso el plato en el suelo.
-Bien, ¿qué es lo que sabes?- Vali estaba ligeramente impaciente.
-Sé de los lugares donde estará, uno de ellos es en Japón- Tsuna pensó un momento en ello.
Yuni sabe los lugares donde están escondidos lo chupetes, pero Tsuna sabe muy bien que la chica italiana no hablará fácilmente, tendría tiempo para llegar antes que Millefiore. Pero... ¿Qué lograría con eso? Byakuran es mucho más fuerte de lo que Tsuna es, y ahora no puede usar sus llamas. Puede que los presentes puedan hacer frente a Millefiore, pero no cree que puedan ganar.
-Pasó algo durante tu enfrentamiento con Millefiore, ¿no?- Kuroka se acercó un poco -Por eso pareces un cadáver andante.
La usuaria de senjutsu había tenido sus propias conclusiones de lo que sucedió, puede sentir el flujo del espíritu después de todo. El flujo de Tsuna parecía ser calmado cuando lo conoció, pero ahora era como una fuente de desesperación, parecía un río en el que el agua corre de forma peligrosa. Cualquiera que intentara entrar en ese río sería destrozado.
-Sí.
-Habla acerca de eso.
-Kuroka, eso no necesitamos saberlo- Vali estaba un poco molesto.
La nekomata lo ignoró, ella quería saber que sucede. Este chico parece ser importante para su hermana, si este chico no resuelve sus conflictos tarde o temprano afectaran a Shirone.
-Habla- ordenó la pelinegra.
-¡Te encontré!
Sasagawa Ryohei no es una persona que pueda entender a los demás. Después de lo sucedido en el parque de atracciones, le borraron la memoria a él y a su hermana respecto a lo sucedido ese día y cualquier recuerdo de que Yuni existió. Pero, por alguna razón, Ryohei no perdió sus recuerdos. No entendía por qué su hermana no había mencionado el incidente o actuaba como si nada hubiera pasado. Habló con Haru pero ella también estaba en las mismas condiciones que Kyoko. Sólo había una persona a la que podía recurrir.
-Onii-san.
Ha estado buscando como loco a Tsuna los últimos días, no lo encontró ni en la academia ni en su casa, tampoco respondía a las invocaciones por medio de los panfletos. Algo malo estaba pasando con él, desde que se llevaron a Yuni, Ryohei sabía que Tsuna estaría mal pero no esperaba esto.
-¿Dónde has estado, Sawada?
En medio del vecindario donde Ryohei reside, Tsuna había aparecido. Lo vio fugazmente a través de la ventana, no dudó ni un segundo en salir y detenerlo.
-En todos lados.
-Sawada, ¿no piensas hacer algo?
Ryohei quería encontrar a Tsuna, pero en el fondo sabía que es mejor no haberlo encontrado. Si no llegaba a encontrar a Tsuna, iba a resignarse a creer que fue a salvarla de aquellos que se llevaron a la chica, encontrarlo ahora había matado esa posibilidad. Le molestaba pensar que Tsuna no había hecho nada.
-¿Serviría de algo?- el castaño no se molestaba en mirar a Ryohei.
-¡¿Acaso no te importa?!- Tsuna no respondió -¡Responde!
Ryohei tomó a Tsuna de la camisa y lo obligó a mirarlo. Su mirada como la de un muñeco sin alma no le afectó, Ryohei no puede entender a los demás. Le molestaba que todo este tiempo mientras Yuni podría estar sufriendo, Tsuna sólo se ha limitado a sentir lastima por si mismo. El boxeador había llegado a respetar a Tsuna, su respeto se estaba yendo a la basura al verlo de esta forma. Pero, aunque no ha hecho nada, fue Tsuna quien protegió a su hermana. El castaño había sido la causa de que ella estuviera en peligro, pero Ryohei ya la ha puesto en peligro en varías ocasiones al tener una vida en la que se peleaba con cualquiera. Quería que Tsuna se comportara como hombre.
-No se trata de si sirve de algo o no- pensó en aquella peleas callejeras -no importa que si son más fuertes que tú. Tienes que pelear por lo que te importa, un sueño, un ser querido o lo que sea. Querías protegerla y no pudiste, ahora rescata a esa chica. ¡Debes pelear al extremo!
No poder comprender a los demás siempre ha sido una desventaja para él, no puede entender las cosas si no se las dicen, por eso se encarga de mostrar sus sentimientos de la forma más sincera.
-Te debo el que hayas protegido a Kyoko- soltó a Tsuna y puso una mano sobre su hombro -Te acompañare al mismo infierno para compensarte... ¡Cierto! ¡Olvidé que eres un demonio y vienes del infierno!
Ryohei es un idiota.
-Ya veo la situación.
En una oficina bastante lujosa, Reborn le hablaba a un rubio.
-Enviaré a muchos de nuestros hombres a las ubicaciones de los chupetes- Iemitsu sacó un par de documentos -tendremos problemas para entrar al país de los vampiros pero nos las arreglaremos.
-No hay necesidad de eso.
Reborn sólo había venido a presentar su informe de la situación, nunca tuvo la intención de solicitar ayuda.
-Dame-tsuna puede encargarse.
-Reborn…- Iemitsu estaba un poco indeciso -No dudo de tu juicio, pero por lo que dices, Tsuna no está en condiciones mentales para hacerlo.
-Sólo está haciendo una rabieta. Le daré un par de patadas y será el mismo.
Iemitsu estaba un poco sorprendido. El informe de Reborn explicaba a detalle la cercanía que habían desarrollado Yuni y Tsuna, además del estado mental en el que se encuentra el castaño. Ama mucho a su hijo, pero sabe que Tsuna en depresión es más inútil de lo que es normalmente.
-A pesar de que eres su padre no tienes fe en él- un suspiro vino del asesino -Tsuna ha crecido. Sus experiencias desde que se convirtió en demonio le han enseñado muchas cosas, esto es un golpe duro ya que es su primera derrota.
Al tener una vida de inutilidad, Tsuna se había acostumbrado a fracasar. Una vez que se convirtió en demonio experimentó lo que es ser valorado, conoció lo que es ser amado por personas fuera de su familia, y por una vez triunfar en algo. Sin saberlo, Tsuna había sido un poco arrogante al creer que podía proteger a Yuni por su cuenta, no le pidió ayuda a los demás del grupo Sitri. Ciertamente fue Reborn quien le dijo que mintiera acerca de la situación de Yuni, pero Tsuna tenía la libertad de haberse negado.
Conoce a Tsuna, él no entrenó a alguien que deja a los demás a su suerte.
-Tsuna podrá recuperarse pronto, es seguro.
Iemitsu simplemente sonrió. Veía en su mirada que Reborn se había hecho más cercano a Tsuna que él, sentía bastante envidia.
-Está bien, confiaré en Tuna.
-Además, yo estaré con él- Reborn también estaba enojado por lo sucedido con Yuni, era alguien importante. El mejor asesino del mundo se retiró de la oficina.
-Tsuna, haré que dejes de comportarte como Ikari Shinji.
Todos han querido recordarle que no puede huir de esta realidad, quieren recordarle que perdió a alguien a quien prometió proteger. La realidad de los demás es cruel, es lo que piensa Tsuna. Es doloroso vivir así, vivir sabiendo que eres un mentiroso que no puede cumplir sus promesas. Esta sensación de amargura le daban deseos a Tsuna de saltar del edificio en el que se encontraba, aunque sabía que no serviría de nada, el edificio sólo tiene diez pisos y él es un demonio con resistencia de una torre, saltar sólo será un desperdicio.
Se apoyo en la baranda de la azotea, observaba como las personas en las calles continuaban con su vida. Deseaba desaparecer de esa realidad, quería un mundo donde las cosas fueran tranquilas, donde no tuviera desesperación. "El que haya dicho que hay que aceptar la amarga realidad, puede irse al infierno", pensó Tsuna. Nadie quiere vivir sufriendo, solo un masoquista querría una vida donde cometer errores graves es algo normal y que debe ser aceptado. Unos simples idiotas.
-Chrome, ¿quieres decir algo?- no apartó la mirada de la ciudad.
-Boss.
Ya había pasado un día desde el incidente con Sona. La Rokudo menor encontró a su jefe. No tenía idea de como ayudar a Tsuna, no tenía pensado traerlo devuelta, pero no podía estar tranquila dejando a Tsuna sufrir en soledad. Se acercó silenciosamente quedándose a pocos pasos de su espalda.
-¿Cómo te sientes?- suponer que estaría triste, enojado o frustrado sería lo normal. Pero, no puede saberlo si no lo pregunta.
-Quiero morir, Chrome.
Tsuna no dejó de mirar la ciudad para responderle, creía que ella se retiraría poco después de que vea que es una causa perdida.
-Eres malo mintiendo, Boss. Ya lo habrías hecho si lo quisieras... ¿Cómo te sientes?
Su pregunta se repitió, el deseo de morir era una mentira, aunque daba una idea de sus sentimientos, no era una respuesta clara.
-Hay problemas, ¿no?
-Sí, bastantes. ¿Cómo te sientes?
El jefe decidió mirarla. Dejó su lugar apoyado en la ventana poniéndose frente a Chrome. La mirada de la chica es diferente, no muestra lastima o compasión, era como normalmente es, tímida.
-¿Crees ser capaz de comprenderme?
-No, sería imposible. Yo tengo mis propias reacciones a los problemas y Boss tiene las suyas, no puedo comprenderte porque no soy tú.
Tsuna no necesitaba piedad o comprensión.
-No sé que buscas, Chrome- el deseo inconsciente de Tsuna se hizo presente otra vez -pero tienes que detenerte. Te conozco, solo te preocupa la aceptación de pocas personas, la de Mukuro y mi aceptación. Eres patética.
Decir eso le dolió un poco a Tsuna. El no era quién para juzgar cuando a vivido queriendo la aceptación de los demás.
-Sí, lo sé- Chrome ni se inmutó por sus palabras -Además de eso, soy una persona bastante desechable, solo te causé problemas antes.
-Una vez más, te sigues despreciando sin razón para eso- suspiró Tsuna -deberías dejarlo.
-Gracias- Tsuna frunció un poco el ceño -aún en estos momentos quieres que deje de hacerlo. Sigues preocupado por mi.
Tsuna no le contestó. A pesar de querer herir sus sentimientos, Tsuna no podía evitar querer hacerla sentir mejor cuando la escuchó despreciarse a si misma. Esto le dio esperanzas a la chica del ojo parchado, Tsuna todavía no ha caído en la total desesperación.
-¿Qué es lo que quieres, Chrome? No voy a volver.
-No iba a pedírtelo. Quiero conocer los sentimientos de Boss.
Tsuna estaba un poco confundido. Admitió que no podía comprenderlo, pero quería saber sus sentimientos.
-¿Por qué? No ganas nada con eso.
-Sí gano- ella le dio una pequeña y tímida sonrisa -podré conocerte un poco mejor.
Seguía confundido.
-Eres amable, demasiado amable para darte cuenta. No lo noté al principio, pero... Eres un esclavo.
Eso sorprendió mucho a Tsuna.
-Siempre quieres que los demás sean felices, quieres que consigan su felicidad, sus sueños y sus vida perfectas. Pero, nunca haces lo que te pueda hacer feliz. Sé que te hace un poco feliz que los demás a tu alrededor tengan felicidad, es bastante triste si lo piensas. Estas encadenado a los deseos de los demás.- Chrome miraba sin temor los ojos de Tsuna -¿Quiero saber que sientes, qué quieres? Poder compensar la felicidad que me has dado.
-¿Por qué quieres eso? Tu misma lo dijiste, soy un esclavo, no hice nada que fuera... Verdadero- Tsuna demostró un poco de emoción en su voz -las cosas que admiras de mi son una simple farsa.
Estaba empezando a dejar ver sus sentimientos. Sentir que tus acciones no fueron por voluntad propia si no por una necesidad inconsciente, era uno de sus sentimientos.
-No, no son falsos. Eso es parte de ti, aún si eres egoísta, cruel, envidioso o algo peor, seguirás siendo tu. Quiero darte felicidad no por tu amabilidad o por las características de personalidad, te daré felicidad porque eres tú.
-No me conoces- Tsuna no quería escuchar.
-Entonces, déjame conocerte- tomó las manos de Tsuna -los que sé hasta ahora es que tienes 308 comidas favoritas, el filete Salisbury es el número uno. No puedes beber café, no sabes multiplicar por siete, te ausentas de la academia cuando debes recibir vacunas, tiendes a hacer ligeros pucheros mientras estudias ya que no entiendes nada, eres bastante desorganizado, tarareas un poco al caminar, le tienes miedo a los perros grandes- ella habría continuado pero Tsuna la interrumpió.
-¿Cómo sabes todo eso?
-E-Esto... - Chrome tenía rubor en su rostro -Creo que te acosé un poco.
Varios días de la semana, Chrome dedica tres horas al día en seguir a Tsuna por todos lados.
-Quiero que sepas que no necesitas vivir por los demás para ser amado- le hizo un poco de gracia la expresión de sorpresa de Tsuna -puedes liberarte de tu miedo. No estarás solo, jamás te dejaré solo. Aunque las personas te odien, yo te apreciaré, aunque te insulten, yo te daré cumplidos. Si sientes que no puedes creer en ti mismo, yo creeré en ti. Si quieres morir... No lo permitiré, quiero que sea feliz a mi lado. Es... un poco egoísta, ¿no?
-¿Por qué harías... todo eso?- su cuerpo temblaba ligeramente y las lagrimas parecían querer salir en cualquier momento.
-Porque yo a Bos- ella negó un poco con la cabeza -porque yo te amo, Tsunayoshi.
Las lágrimas salieron inevitablemente, cayó de rodillas frente a Chrome. Yuni le había dicho que era amado, pero era la primera vez que alguien le dice eso de forma directa y que lo hace con tanta sinceridad. Chrome abrazó a Tsuna poniendo la cabeza del castaño contra su cuerpo.
-Quiero conocer tus sentimientos, quiero conocerte mejor y hacerte feliz- frotando su cabello, Chrome sonrió -quiero poder decirte buenos días, hacerte algo de comer y ver tu expresión cuando notes que estuvo delicioso, poder dormir a tu lado, tener tu cabeza en mi regazo y frotar tu cabeza, si fuera posible... Quiero tenerte solo para mi.
-¡Por favor detente, ya no sigas!- a pesar de estar sollozando, Tsuna estaba sintiéndose feliz por lo que decía.
-Tsunayoshi… ¿Cómo te sientes?
Ya no podía seguir jugando al deprimido sin remedio.
-¡Frustrado! ¡Quería protegerla, quería que tuviera lo que nunca tuvo, pero no pude dárselo! ¡Siento que soy escoria por no cumplir mi promesa, no la protegí!- Chrome no le importó que su ropa se empapara de lagrimas -¡Siento que decepcioné a todos por mi orgullo, creí que ayudaría aunque sólo perjudiqué a Kaichou!
Siguió, siguió y siguió. Descargó todos sus sentimientos en Chrome, ella escuchó cada uno de ellos y sonrió al saber más de él. Terminó descansando sobre el regazo de Chrome y ella le frotó la cabeza, justo como ella quería.
-No quiero vivir en esta realidad- Tsuna miraba el cielo, había caído la noche y estaba lleno de estrella que iluminaban esa azotea -me da miedo.
-Sí, todos tenemos miedo de la realidad. Pero, no tiene por que ser como crees- miró el rostro de Tsuna -puede ser cruel y amarga, pero también puede ser dulce.
-Eso es imposible, Chrome.
-Sí es posible. En esta realidad creías que nunca serías amado pero... Te amo, Tsunayoshi.
Tsuna se sonrojó bastante por eso, nunca creyó que alguien le dijera eso y no sabía como reaccionar.
-De la misma forma en que estás equivocado, el mundo también puede estar equivocado acerca de la crueldad de este mundo. La realidad puede ser cambiada, el mundo puede cambiar- le dio una dulce sonrisa a Tsuna quien creyó que se veía muy hermosa bajo la luz de las estrellas -Tsunayoshi, cambiemos el mundo.
Sawada Tsunayoshi jamás creyó que su perspectiva sería cambiada, jamás creyó que fuera Chrome quién lo haría y jamás creyó escuchar que es amado. Se equivocó como nunca lo había hecho, y estaba feliz por haberse equivocado.
-Sí, cambiemos este mundo, Chrome- el castaño sonrió otra vez después de mucho tiempo sin haberlo hecho.
Entonces, llegó a su mente la confesión de Chrome. Se avergonzó otra vez, no sabía que decir ya que en este punto no sabía que sentir. También estaban sus sentimientos por Sona, pero ya no estaba seguro si eran verdaderos.
-E-Esto, Chrome... Yo... - su mente lo traicionó y lo dejó sin ninguna palabra que decir.
-No necesito una respuesta ahora- Chrome no tenía prisa -esperaré a que comprendas tus propios sentimientos.
-Lo siento, es un poco injusto.
-No hay problema.
Se quedaron en silencio, únicamente disfrutando de la presencia del otro en una noche tranquila. El tiempo ya no existía en ese momento y Tsuna ni Chrome tampoco querían que existiera. Fue después de un rato que llegó a Tsuna un recuerdo, la propuesta que le hizo Kuroka el día anterior.
-Chrome- el castaño se levantó del regazo de la chica de ojo parchado, se quedó sentado frente a ella -voy a hacer algo muy estúpido, pondré en riesgo mi vida y todo mi futuro por esto. Pero, no creo poder mantenerme cuerdo si lo hago sólo. Esto es muy egoísta, pero quiero que me acompañes en esto, contigo a mi lado creo ser capaz de lograrlo. ¿Qué dices, te jugarías la vida conmigo?
El brillo había vuelto a los ojos de Tsuna, estaba vivo otra vez.
-Sí.
-¿Estás segura? Será aterrador.
-Sí.
-Tendremos que abandonar a los demás.
-Sí.
-Engañaremos a nuestros amigos.
-Sí.
-Tendré que convertirme en un demonio callejero y puede que te lastime si no me controlo a mi mismo.
-Estaré a tu lado sin importar el precio.
Compartieron una sonrisa.
-Gracias, Chrome.
Ser amado por alguien, es maravilloso.
-Hmm, parece que no fui necesario después de todo.
Reborn había presenciado la escena de Tsuna y Chrome de principio a fin. Tenía un buen matillo para hacer entrar en razón al castaño.
-Me pregunto, ¿qué tipo de plan tiene en la cabeza?- se retiró del lugar -creo que Hibari podrá ser de ayuda al fin y al cabo.
El dios nórdico Loki había hecho aparición y causó problemas.
Ante esta amenaza, el grupo Gremory, Sitri y el equipo Vali habían tenido una reunión al respecto en la casa de Issei y el grupo Gremory. Acordaron despertar al dragón, Midgarsormr para este asunto.
-Ustedes quédense aquí en espera hasta que yo vuelva, Barakiel, sígueme- dijo Azazel.
-Entendido.
Azazel y Barakiel dejaron la habitación.
Comenzaron ha tener un especie ambiente cómico entre los grupos. Rias discutiendo con Bikou por el apodo "Switch Princess", Irina y Arthur extrañamente habían entablado una conversación sobre las Excalibur, Asia agradeciéndole a Vali por haberla salvado, Kuroka queriendo un hijo con Issei. Entonces escuharon el sonido de la puerta.
-Sensei, ¿ya volvió?- Issei preguntó en voz alta.
Todos esperaban al sujeto de cabello rubio, pero en su lugar, entró Chrome.
-Lamento la intromisión- Chrome hizo una pequeña reverencia.
-Chrome, ¿Dónde has estado?- preguntó Sona.
La chica con el peinado de piña había desaparecido. Sona le habría restado importancia si no lo hubiera hecho justo antes de la reunión.
-E-Estuve... con alguien- Chrome se apartó de la puerta dejando espacio para que su acompañante entrara.
Tímidamente un pequeño montón de cabello castaño se asomó por la puerta. Con bastante lentitud, Tsuna decidió entrar en la habitación.
-¡H-Hola!- temblando de pies a cabeza y con una sonrisa forzada, saludó -¡Ha pasado tiempo!
Exceptuando al equipo Vali, todos se habían quedado sorprendidos de verlo aquí. Durante al menos un minuto, nadie pronunció ni una palabra. Tsuna estaba sufriendo de ansiedad en ese momento era de lo más incomodo que ha tenido que experimentar, al ver que nadie planeaba hacer algo, decidió hablar él.
-E-Esto, de cierta forma...- se quedó sin idea. Sin pensarlo mucho, se postró ante todos poniendo su frente contra el suelo -¡Lo siento mucho!
Se arrepentía mucho. Todo el camino hasta la casa del Grupo Gremory, Tsuna se la pasó lleno de ansiedad. No sabía cual era la mejor forma de disculparse por su actitud.
-Me comporte como un idiota depresivo y patético- las palabras salieron de su boca -sé que no importa lo que diga, no será suficiente para compensar estas dos semanas. Pero, ¡haré lo que sea que me pidan!
El silencio seguía presente. Tsuna estaba aterrado, no tenía el valor para levantar la cabeza.
Los presentes tampoco sabían que decir. Al menos, hasta que Sona empezó a caminar hacia él. "¿Lo regañara?" "¿Lo golpeara?" Era lo que pensaban, el castigo por su actitud solo podía ser algo severo. Ante la heredera del la familia Sitri, estaba este pequeño demonio arrodillado con la frente en el piso, implorando perdón. Sona solo hizo una cosa.
-Bienvenido de vuelta- frotó la cabeza del castaño con cariño. Tsuna levantó la cabeza sorprendido -Te tardaste demasiado.
-¡Kaichou, lamento lo que le dije el otro día!
-Sí, sé que lo dijiste por tu depresión. Está bien, no estoy enojada.
En un segundo, Tsuna había sido rodeado tanto por el consejo estudiantil como el Grupo Gremory. Sentía que un gran peso se había levantado de pecho.
-Tsuna-kun, yo- Raynare intentó decirle algo -yo...
¿Qué podía decirle? Nunca intentó ayudarlo, tampoco pudo comprenderlo y no lo apoyó cuando le dieron la espalda. Sus sentimientos estaban en conflicto, se estrellaban como dos camiones carentes de control. Su culpa y su deseo de estar para Tsuna desde ahora, estaban enredados. No quería hablar con él usando falsos sentimientos.
-Yo... - su mirada se dirigió al piso.
-Raynare, no tienes que-
-Lo siento- Raynare lo interrumpió. Sintió una emoción extraña que no podía soportar, así que solo pudo someterse a ella. Se retiró rápidamente de la habitación. Se acobardo al final.
-Raynare- el castaño la vio retirarse.
-Tsu-kun- Koneko se aferró al pecho de Tsuna. Miró el rostro del castaño con ojos ligeramente llorosos -Tsu-kun, idiota.
Tendría que hablar con Raynare después. Mientras intentaba lidiar con las personas a su alrededor, en su campo de visión entró Kuroka. La mirada de la nekomata le dio a entender que quería saber su respuesta.
Saji, Issei, Vali y Azazel se habían teletransportado para invocar al dragón. A escondidas de todos, Tsuna estaba en la azotea del edificio frente a Kuroka con Chrome a su lado. Chrome había usado sus ilusiones para crear replicas de ellos mismos, así nadie notaría su ausencia.
-Supongo que ella sabe de lo que sucede-nya.
-Sí.
Tsuna estaría mintiendo si dijera que no se sentía nervioso de lo que sucedía. Lo que esperaba de esta decisión sería lo más arriesgado que haya hecho en su vida,y tendría consecuencias en caso de que salga mal.
-Tienes mucho resentimiento. Puedo sentirlo- sus palabras del día anterior llenaron sus oídos -¿Quieres acompañarnos y buscar venganza?
-¿Venganza? No sería lo correcto, no siento un deseo como ese- el nunca fue ese tipo de persona. Reconocía sentir mucho resentimiento hacia Byakuran y Millefiore, pero no deseaba venganza -¿Qué hay de ustedes? ¿No tienen problema con que ella proponga eso?
-Nos da igual si nos acompañas o no- Vali le dio una mirada aburrida -Solo necesito que des la información. Todos nos unimos por interés personal, mientras no nos sabotees y nos des la información, no habrá problema.
-Ya lo oíste. ¿Qué dices?
No tenía un deseo de venganza. Pero, la existencia de la posibilidad de salvar a Yuni y desmantelar a Millefiore, era muy tentador.
-Lo pensaré.
-Vali no tendrá problema con ella- Kuroka se encogió de hombros -Antes de que des una respuesta, recuerda que somos criminales. Serán desertores, vistos con malos ojos por el cielo, infierno y cualquier otro reino. ¿Lo entienden?
Esta travesía tiene un precio muy alto. Sería un criminal, habría recompensa por su cabeza y todos sus amigos se convertirían en sus enemigos.
-Lo haré- estaba dispuesto a arriesgarse. Pero, se le ocurrió algo -Además, tengo una idea para evitar ser un criminal conocido.
-¿Nya? Interesante, ¿qué planeas?- una sonrisa felina apareció en el rostro de Kuroka.
-Algo estúpido.
Tsuna miró a Chrome. Ella no parecía insegura de lo que iba ha suceder, de hecho, se mantuvo muy indiferente a lo que se decía en la conversación entre Kuroka y Tsuna.
-Estaré a tu lado sin importar las consecuencias, Boss- parece que llamar a Tsuna por su nombre completo era algo de una sola ocasión.
Eso alivio al castaño. Él no cree ser capaz de hacer esto sin ella. Tomando un poco de aire, miró a Kuroka y dijo:
-Yo tengo que...
A la mañana siguiente. Todos estaban reunidos en el sótano de la casa de Issei. Habían faltado a la academia ese día y enviaron a sus familiares como sustitutos, nadie notaría su ausencia de esa forma. La batalla decisiva contra Loki estaba a un día de desarrollarse, causaba un poco de ansiedad en ellos. No era sencillo pelear contra un dios nórdico.
Tsuna estaba especialmente nervioso. Él ya le había mencionado a Sona que no podía usar sus llamas, que ciertamente, no ha cambiado. Por alguna razón su voluntad no es la misma. No podía dejar que los demás se enteren o no le permitirían ser parte de esto, y su plan para unirse en un viaje con equipo Vali fracasaría. No podía fallar. Había tenido una conversación con los miembros de la Khaos Brigade a escondidas, él se jugara la vida en este plan y ellos se encargaran de que Tsuna sobreviva.
Raynare evitaba el contacto visual. Tsuna no había podido hablar con ella, pero cree que es lo mejor. Estaba a punto de morir después de todo.
-Aquí está el regalo del viejo Odín- Azazel tenía una expresión desagradable -La réplica del Mjölnir. Hah, ese viejo de mierda realmente estaba escondiendo esto. Pero, ese Midgardsormir, no puedo creer que realmente sabía acerca de esto.
-¿Es tan poderoso?- preguntó el demonio pervertido.
-Se trata de la réplica de la legendaria arma que es usada por el dios nórdico del trueno, Thor. Esto tiene una trueno que puede atravesar a un dios.
Tsuna se estremeció un poco al pensar en el poder de esa cosa.
-Sí, Odín-sama dijo que le prestara está réplica de Mjölnir a Sekiryuutei-san. Aquí tienes- Rossweisse, una valquiria a cargo de proteger a Odín le entregó el martillo a Issei -por favor, envía tu aura a través del martillo.
El Sekiryuutei obedeciendo a la valquiria, envió su aura a través del objeto. El martillo empezó a hacerse gradualmente más grande hasta convertirse en un martillo gigantesco. Excedía la altura de Issei. El peso fue demasiado para el castaño pervertido y dejó caer el martillo en el piso. Creó un agujero en el suelo. Issei intentó levantarlo, pero el martillo se negaba a moverse. Issei creyó que ni siquiera con la ayuda de su Balance Breaker podría levantarlo.
-Oye, oye, oye. Le pusiste demasiada aura. Mantenla comprimida- dijo Azazel mientras suspiraba.
Haciendo caso al líder de los angeles caídos, redujo el aura y a su vez, el martillo redujo su tamaño. Pero, su peso no había cambiado.
-Debes ser capaz de levantarlo en estado de Balance Breaker. De todos modos, sólo detente por ahora- Issei obedeció a Azazel. Cuando soltó el martillo, este volvió a su tamaño normal -Incluso si se trata de una réplica, tiene un poder cercano al verdadero. Normalmente sólo puede ser usado por un dios, pero con la ayuda de Barakiel, hemos hecho que incluso los demonios puedan usar esta arma temporalmente. No lo gires a lo loco, ¿de acuerdo? O todsa la zona de este lugar desaparecería debido a la alta energía del trueno.
-¿En serio? ¡Uwaa, me da miedo!- Issei retrocedió un poco.
-Vali, qué tal si le ruego al viejo Odín. Tal vez en este momento él podría darte algo especial.
Tsuna al igual que Issei, se estremecieron. Les daba un mal presentimiento imaginar al loco de las peleas con un arma divina.
-No lo necesito- Vali sonrió de manera audaz -Tengo la intención de dominar el poder original del Dragón Celestial. Yo no necesito armas extra, lo que quiero es otra cosa.
Se desarrolló una conversación ligeramente cómica acerca de un familiar de Bikou. Alivió un poco el ambiente antes de la batalla.
-Ah, voy a confirmar la estrategia. En primer lugar, vamos a esperar a que él aparezca en el lugar donde se llevará a cabo reunión, entonces el grupo Sitri usará sus poderes para transferirnos a todos a un lugar junto con Loki y Fenrir. La ubicación del lugar al que ustedes serán transferidos es una mina de piedras.
-Los se enfrentarán a Loki directamente son Issei y Vali. Lo vamos a combatir con los Dos Dragones Celestiales. Los que tomaran a Fenrir serían los demás miembros del grupo Gremory y del equipo Vali junto a Tsuna, quienes utilizarán las cadenas para capturarlo. Tendrán que eliminarlo después de eso. Sin duda, no podemos dejar que Fenrir llegue a Odín ya que sus colmillos pueden matar a un dios. Incluso si es Odín, él moriría si fuera mordido por esos colmillos. Tenemos que evitar que eso suceda a toda costa.
-Ahora desde que salieron a buscar la cadena hasta donde está el anciano de los elfos oscuros, sólo tenemos que esperar a que la obtengamos, así que lo que queda ahora es Saji.
-¿Qué pasa Azazel-sensei?- el mencionado respondió a su llamado.
Tuvieron una conversación acerca de que el poder de Vritra sería necesario para dar apoyo a Issei y Vali. En conclusión, Saji necesita entrenamiento.
-Sona, voy a pedirte prestado a este chico un rato.
-Está bien, pero, ¿a donde lo llevas?- preguntó Sona.
-Me lo llevo al instituto Grigori en el territorio de los ángeles caídos del inframundo- Azazel tenía una cara alegre.
-Saji- Issei puso sus manos en los hombros del rubio y le dio una mirada piadosa -el entrenamiento de sensei es el infierno. Casi me muero en el inframuendo, además, tu irás al instituto Grigori. ¡Estás muerto!
Esto le causó una expresión llena de terror en Saji.
-Jajaja. Entonces, vámonos Saji- Azazel tomó del cuello a Saji quien se resistía.
-¿En serio? ¡Ayudenmeeee! ¡Hyoudoouu! ¡Kaichoooouuu! ¡Tsunaaaa! ¡Ayúdenme!
-Adiós, Saji-senpai. No nos olvidaremos de ti- Tsuna los despidió con una sonrisa.
-Reborn.
Después de haber pasado semanas sin ver al mejor asesino del mundo, Reborn volvió. Recostado contra un árbol cercano, Hibari tenía los ojos cerrados, parecía estar esperando a que suceda algo interesante. Tsuna había salido de la casa de Issei un momento a tomar aire, no esperaba encontrarse con Reborn. Él no había venido a patearlo en las últimas dos semanas, así que pensó que había salido en cacería de Millefiore.
Reborn se acercó a Tsuna con león transformado en un martillo.
-¡Hiiieee! ¡Espera, espera!- sacudió sus manos desesperadamente -¡Ya deje la depresión!
Fue golpeado de todos modos, no lo había golpeado en dos semanas y los asesinos también necesitan liberar estrés.
-¿Y bien?- dejo que león volviera a su forma normal y se posara en su hombro -¿Qué harás al respecto?
-Tengo algo planeado- frotó su cabeza adolorida.
-Traje al lobo solitario- el asesino señaló a Hibari -él será suficiente apoyo.
-En realidad... - Tsuna buscó su teléfono -hay alguien más a quien le pediré ayuda.
Revsió la lista de contactos hasta encontrar su nombre. No sentía que fuera correcto meter a esa persona en este asunto, pero necesitaba apoyo y no podía dejar que Sona junto al resto del consejo estudiantil dejarán las relaciones políticas. Suspiró mientras esperaba que esa persona contestara.
-Onii-san- dijo una vez que respondieron a su llamada.
Era hora de pelear. El sol ya había ido, ahora es de noche. Todos los involucrados en la pelea estaba reunidos en la azotea de un hotel de clase alta, era un lugar donde se realizará la reunión de Odín con los dioses japoneses. La brisa era muy bastante violenta en ese momento.
-Realmente es un dragón enorme- comentó Tsuna mientras sudaba un poco. Había un gran dragón en el cielo.
-Ese es solo Tannin-ossan- le dijo Issei -no es el dragón que fuimos a visitar.
-¡¿EEEhhhhh?!
Los miembros del consejo estudiantil estaban en la azotea de un edificio distinto. Sona no estuvo de acuerdo al principio con enviar a Tsuna, pero Azazel logró convencerla de hacerlo y cedió. Seguía sin saber acerca de que Tsuna no podía usar su poder y el castaño se sentía culpable por mentirle, pero debía seguir el plan y hacer esto.
-Ya es hora- Rias había estado mirando su reloj de pulsera todo el tiempo.
Ahora que la reunión ha empezado, deben evitar que Loki la interrumpa a toda costa. Solo queda esperar a que aparezca.
El cielo sobre el hotel empezó a distorsionarse y un gran agujero fue creado. De su interior apareció Loki junto un gigante lobo gris ceniza, Fenrir. Tsuna no negaría que el lobo era muy intimidante. El dios nórdico se dirigió hacia ellos.
-Objetivo confirmado. Empieza la misión- una vez que Barakiel dijo eso desde un pequeño equipo de comunicación en sus orejas, una gran barrera creada por un circulo mágico se activó alrededor del hotel. El consejo estudiantil activó el circulo mágico para trasladar a quienes pelearían al campo de batalla. Una luz los cegó momentáneamente. Al abrir sus ojos, vieron que se encontraban en un campo amplio.
Un lugar lleno de rocas. Según la información que se les dio, es una antigua mina abandonada. Ya no es usada por nadie.
-Así que no estas huyendo- Loki rio ante las palabras de Rias.
-No hay necesidad de que huya. Todos ustedes se vengarán de todos modos, así que podré acabarlos a todos ustedes aquí y luego volver al hotel. Es solo cuestión de tiempo. Incluso si participo o no en la reunión, haré que Odín desaparezca.
-Estás envuelto en pensamientos peligrosos- dijo Barakiel.
-Oye- Tsuna le susurró a Akeno -Me pregunto hace tiempo, ¿quién es ese vejete?
-Ahora no es el momento- le respondió con frialdad Akeno.
-¡Qué miedo! ¡Akeno-senpai está de mal humor!
-El primero en tener una idea peligrosa fue su lado- continuó hablando Loki -Una alianza entre cada una de las facciones... En primer lugar, dado que las Tres Grande Facciones registradas en la biblia decidieron hacer una alianza, todo se torció.
-Parece que no tienes intenciones de dialogar- la mano de Barakiel se cubrió con un relámpago y de su espalda nacieron 10 alas negras.
Issei y Vali activaron sus armaduras de dragón. Ellos se adelantaron a enfrentar a Loki al mismo tiempo.
-¡Esto es maravilloso!- Loki se emocionó -¡Así que los Dos Dragones Celestiales unirán fuerzas para derrotar al Dios del Mal! ¡Mi corazón nunca latió como ahora lo hace!
Un feroz intercambio entre los peleadores se desarrolló. Loki mantuvo una ventaja abrumadora, ni siquiera los Dragones Celestiales le podían hacer rasguño alguno. La magia nórdica de Vali parecía haber causado daño, pero solo logró rasgar la ropa del dios nórdico. Issei decidió recurrir al Mjölnir que esta en la cadera de su armadura. Los ojos de Loki hicieron tics al ver eso.
-... Mjölnir. ¿La réplica? Aún así estás llevando un arma peligrosa por ahí- se veía molesto -¡Maldito Odín! ¿Tanto quiere que la reunión tenga éxito?
Issei se dirigió hacia Loki a gran velocidad. Pretendiendo liberar el poder del martillo, lo alzó por encima de su cabeza e intentó golpear al dios. Loki logró esquivar el ataque, un enorme cráter fue creado en el suelo, pero el poder real del martillo no fue liberado. Issei se sintió confundido, giró un par de veces el martillo, muy para su pesar, ni el más leve trueno resonó.
-¡Jajajaja!- Loki rio al ver la situación -¡Qué desafortunado! El martillo sólo puede ser utilizado por alguien muy fuerte y también con un corazón puro. Debes tener algunos malos sentimientos dentro de tu corazón. Es por eso que no creas los truenos. He oído que normalmente no tiene ningún peso y que es ligero como una pluma, ¿sabes?
-En resumen. No lo puede usar porque Issei-senpai es un depravado- fue la conclusión a la que llegó Tsuna.
-Ya es hora de que empiece a atacar seriamente.
En ese instante. Loki chasquea sus dedos. Fenrir que estaba observando hasta ahora, caminó hacia adelante.
-Los colmillos que pueden matar a un dios. ¡Mi siervo, Fenrir, aquel que tiene esos colmillos! Se encontrarán con la desaparición, incluso si son mordidos una sola vez, si ustedes dos creen que pueden derrotar a esta bestia, entonces vengan y acábenlo- Loki le dio ordenes a Fenrir.
-¿Es necesario que hable como villano de una saga de relleno de un manga mediocre?- se preguntó Tsuna.
Rias levantó la mano como si diera una orden. Kuroka sonrió, círculos de magia se activaron a su alrededor, una cadena muy grande y gruesa salió de ella. La cadena mágica Gleipnir. Fue afortunado para los demonios que la cadena fuera terminada a tiempo, ya que era demasiado grande como para llevarla con facilidad, Kuroka la escondió en su territorio personal. La cadena fue sujetada por Tannin y Barakiel, junto a los que no peleaban y se la arrojaron a Fenrir. La cadena envolvió a Fenrir como si tuviera vida propia. Un aullido doloroso provino del lobo.
-Fenrir ha sido capturado- dijo Barakiel al ver que el lobo no podía moverse.
Esperando ver una reacción de pánico por parte del dios nórdico, lo miraron. Pero, él seguía riéndose de forma espeluznante. Extendió sus brazos.
-Sus habilidades son bajas, pero...- el espacio a ambos lados de Loki se distorsionaron. Pieles de color ceniza, garras afiladas, grandes colmillos -¡Skoll! ¡Hati!
Detrás de Fenrir aparecieron dos lobos idénticos.
-He transformado a un Jotünn que vive en Járnviðr a un lobo, y lo hice aparearse con Fenrir. Como resultado, estos dos nacieron. Sus características son bastante inferiores a las de su padre, pero sus colmillos son reales. Fácilmente pueden matar a un dios y a todos ustedes- nunca tuvo miedo de que Fenrir fuera derrotado -¡Vayan, Skoll y Hati! Los enemigos son los que capturaron a su padre, rásguenlos con sus garras y sus colmillos.
Los dos lobos se dirigieron hacia Tsuna y los demás. Uno hacia el equipo Vali y el otro hacia Tsuna con Gremory.
Tsuna tuvo que hacer salir sus alas de demonio para evitar al lobo, los demás hicieron lo mismo. Tsuna, aunque sabía que no podía usar su poder, hizo aparecer sus X Gloves por reflejo. El lobo no le prestó atención, nunca fueron su objetivo en primer lugar. Se dirigió hacia su padre, Fenrir y lo liberó de sus cadenas usando su mandíbula.
-¡Maldición, nos engañó!- comentó el castaño.
Fenrir una vez libre, atrapó a Vali entre sus fauces aprovechando que estaba concentrado en Loki.
-¡Fuhahaha! Parece que mataré al Hakuryuukou primero- Loki se rio a carcajadas.
-¡Vali!- Issei atacó a Fenrir para rescatar a Vali. Fenrir recibió el golpe con indiferencia y usó su pata delantera contra Issei, destrozó al Sekiryuutei en un instante causando que el martillo se soltara de su cintura y cayera en un lugar al azar. Tannin exhaló una gran bola de fuego, pero Fenrir no quería evadir el ataque y lo recibió, ningún daño.
El lobo desapareció. El sonido de algo desgarrándose se oyó. Tannin fue desgarrado por Fenrir en un instante. Usando una botella de lagrimas de fénix que tenía escondida entre sus dientes, Tannin se curó a si mismo. Issei hizo lo mismo y curó la herida que tenía en su estomago producto de las garras de la bestia. Vali no podía usar las lágrimas, seguía atrapado en la mandíbula del lobo, hacer eso sería en vano.
-Ahora es la oportunidad, ustedes tendrán que luchar contra estos seres también- una sombra bajo los pies de Loki se expandió, y desde allí varios dragones con cuerpos largos y delgados aparecieron.
-¡Así que incluso has producido en masa a Midgrasdsormir!- dijo Tannin con disgusto al ver las cinco copias -No serás capaz de derrotarme con eso.
Mientras que ellos lidiaban con los clones. Tsuna y los demás tenían otro lobo con el que lidiar. No importa lo mucho que lo atacaban en conjunto, la piel férrea de Fenrir era imposible de dañar. El castaño tenía que moverse rápido con sus alas y dar golpes fuertes a las partes que se veían débiles de las patas, era difícil volar a gran velocidad con sus alas, no porque que no pudiera hacerlo bien, si no por que la forma de maniobrar era distinta y la situación no le permite acostumbrarse.
-¡¿Qué haces Tsuna?!- Rias se quejó -¡Usa el poder de tu sacred gear!
-Rias-senpai, lo cosa es...
-¡Cuidado!
Muy tarde. Tsuna fue golpeado por la cola del hijo de Fenrir, fue enviado lejos. Al aterrizar contra el suelo, no fue capaz de levantarse. Se sentía bastante aturdido, el mundo daba vueltas a su alrededor. Incapaz de reaccionar, el hijo de Fenrir apareció frente a él una vez más. Otro golpe le fue proporcionado por la pata del lobo gigante.
Los demás intentaron ayudar a Tsuna, pero el castaño estaba siendo arrojado por el campo de batalla como si fuera un balón. Ya estaba sangrando por varias partes de su cuerpo.
-¡Itte! ¡Así no debía ser mi muerte!
Su cuerpo se quedó boca arriba. Los demás lograron atraer la atención del hijo de Fenrir. Tsuna buscó su propio frascos de lagrimas de fénix, sólo encontró cristales rotos en su bolsillo. ¡Maldita sea! Pensó, se dio la vuelta y se alejó un poco, arrastrarse era su única forma.
-¿Por qué decidieron abandonarme?- su fuerza era poca al igual que su avance -¿Por qué no aparecen llamas?
La sangre que salía de su cabeza lo cegaba un poco y no podía ver bien hacia donde se dirigía.
-Yo... tengo que huir- la amargura volvió a su mente -No debí involucrarme en esto.
-Muéstrame tu desesperación- la voz de Byakuran volvió a su cabeza.
-Si solo tuviera mis llamas- avanzó un poco más rápido -¡Lo siento! No puedo ayudar. ¡Lo siento! ¡Lo siento! ¡Yo...!
-¡Porque eres mi mejor amigo!- dejó de moverse.
Yuni. Ella volvió a su mente, una chica que se le negó la felicidad, lanzada a un mundo aterrador sin ninguna elección. La persona que lo había llamado su mejor amigo, estaba sufriendo en este momento, en algún lugar horrible siendo acosada por ese monstruo sonriente.
-Yo...
-Te amo, Tsunayoshi.
Chrome. La única persona que se ha mantenido a su lado en cada dificultad que ha tenido, quien no intentó comprenderlo cuando estaba triste, si no que le dio su amor para que pudiera superar su tristeza. Ahora debe estar esperando que siga el plan para poder estar junto a él una vez más.
-Yo... ¿estoy huyendo?- apoyándose en lo que supuso que era una roca, dejó que el enojo fluyera en él -¡Estoy huyendo otra vez! Aunque prometí arriesgarlo todo para esto, me estoy acobardando. ¡¿Acaso soy estúpido?!
-¿Eres cobarde?
-Sí, el mayor cobarde que alguien pueda conocer- apretó con fuerza la roca en la que se apoyaba, ¿era enojo lo que sentía? -Pero, quiero salvar a quienes me importan. No sé si puedo hacerlo, pero no huiré más.
-¿Eres débil?
-El más débil de todos. Mis poderes son totalmente regalados, en ocasiones entrené esos poderes, pero nunca lo hice con determinación verdadera. ¿Ayudar a mis amigos? ¿Cumplir los seños de mi ama? Sentimientos falsos, nunca me quise superar por voluntad propia- relajó su respiración, no era enojo lo que sentía -Ahora, quiero ser fuerte. No podré salvar a nadie si no trabajo en eso. Ya no pondré excusas, quiero superarme a mi mismo por una vez.
-¿Qué quieres?
-Quiero... una vida llena de paz con las personas que amo. ¿Reconstruir Vongola? Eso es una mentira, ¿ser un demonio de clase alta? Otra mentira. Son simples deseos que me impuse porque creí eso debía querer. Quiero mi vida tranquila con las personas que amo. Esas pequeñas muestras de felicidad que traerán esa vida, eso es por lo que quiero pelear.
El hijo de Fenrir estaba encima de Tsuna listo para comérselo de un bocado.
-¡¿Qué harás para lograrlo?!
-Yo... - era la determinación que olvidó hace tiempo lo que sentía -superaré cada obstáculo. Lloraré, sufriré, sangrare lo que sea necesario. Aunque quiera huir, me quedaré temblando y avanzaré.
-Así que, por favor... - tomó la piedra en la que se apoyaba. El lobo atacó abriendo sus fauces -¡Dame un poco de poder!
Un gran estruendo resonó en todo el campo de batalla. Un gran trueno salió disparado del suelo hacia el cielo, todos sin excepción miraron con asombro. El cuerpo del hijo de Fenrir cayó a un lado, su pelaje chamuscado era ignorado, lo que llamaba la atención es que el lobo ya no tenía cabeza. Frente al cadáver, se encontraba Tsuna de pie con una llama en su frente.
Aquella piedra en la que se apoyaba, era el Mjölnir. Liberó el poder del martillo y asesinó al lobo en el proceso. Se movió de forma inconsciente cuando usó el martillo, el cual ahora de un gran tamaño que superaba la estatura del pequeño Tsuna, reposaba en su hombro. Era liviano como una pluma, una pluma con rayos a su alrededor.
-Ese demonio...- Loki entró un poco en pánico al ver eso.
-¿Hmm?- Tsuna se dio cuenta de que tenía algo raro -¿Eh?
La llama de su frente desapareció. Su cuerpo recordó el dolor que sentía, el martillo cayó y Tsuna en el suelo se desplomó.
-¡Itte!- apenas pudo ponerse de rodillas -Yo... ¿cargué eso?
El martillo había vuelto a su tamaño normal.
-La voz que escuchaba antes... era- antes de que pudiera sacar conclusiones, notó que Fenrir se dirigía hacia él soltando a Vali en el camino.
-¡Devóralo Fenrir!- Loki proclamó -¡Olvídate del Hakuryuukou! No podemos dejar que vuelva a cargar el martillo.
-¡TSUNA!- todo el Grupo Gremory junto a Issei gritaron al ver lo que pasaría.
-Es ahora... Lo siento.
En tan solo un momento, Issei y Kiba estaban usando su máxima velocidad para intentar alcanzar a Tsuna. Pero, el lobo ya había abierto sus fauces, y en un instante, Tsuna ya estaba en el interior de su boca. Aunque el lobo fue golpeado con toda la fuerza que poseía, y Kiba intentó cortar su mandíbula, ningún ataque le hizo mínimo arañazo. Alzó su mandíbula un poco hacia arriba, mostró lo que planeaba hacer.
-¡No te atrevas!- Issei itntó atacarlo otra vez, pero... ya era tarde.
Fenrir se tragó a Tsuna. El movimiento de su garganta lo comprobó, ya no podían sacarlo. Estaban paralizados ante eso.
-¡Fuhahahaha! ¡Ese pequeño no sobrevivirá en interior de Fenrir!- Loki rio -Ya debe de haber sido consumido por su acido estomacal.
Tsuna no poseía una armadura como Issei o Vali, no tenía nada que lo protegiera en el interior de esa bestia. Además, es casi 100% seguro de que alguno de sus colmillos debió alcanzarlo. Nadie podía negarlo, habían perdido a Sawada Tsunayoshi.
Un circulo mágico apareció otra vez en la azotea del hotel. El Grupo Gremory apareció junto Saji que estaba siendo cargado Issei, en medio del combate, Saji apareció transformado en un monstruo debido a que combinaron en su cuerpo los cuatro sacred gears de Vritra. El equipo Vali desapareció del campo de batalla una vez que Issei derrotó a Loki. El consejo estudiantil se acercó volando para recibirlos.
-Supongo que lo lograron- comentó Sona, pero no tuvo una respuesta.
Todos tenían evitaban mirarla al rostro.
-¿Tsuna-kun?- Raynare había notado que Tsuna no estaba -Oigan, ¿dónde está Tsuna-kun?
Si era posible, el ambiente se volvió más pesado. Saji, quien ya había escuchado lo que sucedió, apretó los dientes de frustración.
-Rias, ¿qué sucedió?- Sona ya estaba temiendo lo peor.
Se negaron a responder.
-¡¿Qué sucedió?!- por primera vez frente a personas por fuera del consejo, Sona demostró miedo.
Rias se acercó a Sona. La expresión en el rostro de Rias no le daba buenas noticias, sus ojos y labios estaban temblando. Terminó abrazando a Sona.
-Lo siento, Sona- lo único que podía hacer era disculparse -Lo siento.
Sona deseó no entender lo que quería decir con eso.
-Sona, no te preocupes. Tsuna es muy fuerte.
-Lo sé. Pero, él no está en condiciones para esto
-Pero su ayuda nos dará una gran ventaja.
-Ya lo sé, es solo... No quiero perderlo.
-Quédate tranquila, te aseguro que volverá a tu lado.
-Gracias, Rias.
-¡Lo siento. Sona! ¡Lo siento!- Rias no cumplió la promesa que le hizo a su amiga de la infancia.
-La Juggernaut-Drive que no he usado durante un tiempo me afecta, además de ser peligrosa- dijo Vali cansado, estaba reposando su espalda contra la pared jadeando ligeramente.
Vali utilizó Juggernaut-Drive contra Fenrir, también le pidió a Kuroka que los trasladara lejos del campo de batalla a un lugar que ya tenían preparado. Logró con la ayuda de Arthur, reducir el tamaño de Fenrir al igual que gran parte de su poder.
-Corres demasiados riesgos para ser tan inseguro, Vongola.
-¡N-No puedo evitarlo! Todavía no me acostumbro a esta vida de demonio.
Tsuna estaba vendado en casi cada rincón de su cuerpo. El hijo de Fenrir le había dado una buena golpiza, Le Fay le ayudó a recuperarse pero no tiene grandes poderes curativos como Asia.
-Confiaste a una terrorista tu supervivencia, eres muy interesante-nya- Kuroka aprovechó para molestar un rato a Tsuna poniendo sus grandes pechos sobre su cabeza.
Sawada Tsunayoshi tenía que morir.
Tsuna apostó todo a las habilidades de Kuroka. Él conocía el riesgo de dejarse tragar por Fenrir, pero era la única forma de hacerles creer a todos que había muerto, así que confío en la velocidad de Kuroka para trasladarlo a otro lugar mientras se encontraba en la mandíbula de Fenrir.
-¡P-Por favor, no hagas eso!- el castaño intentó apartarla -además no sabes lo difícil que fue evitar los colmillos de Fenrir. ¡Creí que uno me atravesaría el ojo!
-¡Cómo se esperaba de Sawada!- Ryohei apareció en la habitación -¡Vives al extremo!
-¡¿Onii-san?!- Tsuna le entró un tic en el ojo -¡¿No debías estar evitando que Hibari-san pelee con Fenrir?!
-...- su mente intentó procesar el regaño -¡Lo olvidé! ¡Espera, Hibari!
A Tsuna no le costó mucho trabajo convencer a Vali y el resto de permitir que tanto Ryohei como Hibari les acompañaran. De hecho, parece que Vali tendrá un buen compañero de peleas a partir de ahora. Ryohei le dijo una mentira a Kyoko de que fue a una gira mundial de torneos de sumo. Tsuna sigue aterrado de que Kyoko crea las mentiras de Ryohei.
-¡Hyahaha! ¡Esto será interesante de ver!- la voz de Bikou sonó en el pasillo.
-¡Oye, tú no los animes!- el castaño agitó el brazo, acción que le causó dolor -¡Itte!
-No, Boss- Chrome tomó con suavidad la mano de Tsuna -No puedes moverte tan rápido.
Chrome creó una pelea en el consejo estudiantil, culpó a Sona de dejar a Tsuna ir al enfrentamiento y se alejó de los demás fingiendo estar demasiado triste como para ver a Sona. Así que ahora tiene una excusa para no aparecer en Kuoh durante bastante tiempo.
-L-Lo siento, Chrome- Tsuna todavía no puede dejar de pensar en la conversación entre ellos dos en la azotea.
-¡¿Cómo se supone actúe con una chica que se confesó?!- empezó a sudar como loco -Además que no le he dado una respuesta.
-Por cierto, Boss- Chrome llamó su atención -Reborn-san dijo que nos verá en Kioto, así que no tenemos que esperarlo.
-Hah, siempre hace lo que quiere.
-Lo siento, Kaichou- Tsuna no pudo evitar pensar en como se está sintiendo -Pero, no puedo estar tranquilo hasta detener a Byakuran y ayudar a Yuni. No te veré en un tiempo, pero volveré.
Tsuna estaba seguro que con el equipo Vali y las personas que reclutó, podrán acabar con esto de una vez por todas.
-¡Sawada! ¡Ayúdanos! ¡Hibari acaba de morder a Fenrir y ahora huye de Hibari!- la voz de Ryohei se escuchó muy fuerte y claro.
-¡Hyahahaha!- la risa de Bikou se escuchó.
-¡Esperen, por favor no peleen!- la voz de Le Fay se escuchó -¡Si no se detiene Hibari-sama, Fenrir le va a tener miedo y no querrá volver a pelear! ¡Por favor no lo muerda más!
-Wow- Vali estaba sonriendo como maniaco, probablemente pensando en pelear con Hibari.
-Nyahaha- Kuroka se veía interesada.
-Hmm- Arthur estaba estoico como siempre.
-Esto fue la elección correcta... ¿Cierto?- Tsuna ya veía en su futuro que le iban a salir varias canas.
-¿Eh? ¿Qué habrá sido eso?- un pelinegro abrió sus ojos un poco sorprendido.
Había sentido un pequeño tirón de su cabeza. Miró por la ventana, creyendo que estaba abierta, pero estaba cerrada y solo se veía las casa antiguas de Kioto iluminadas por las luces nocturnas.
-¡Takeshi!- una voz le llamó al joven pelinegro -¡Necesito ayuda en este momento, por favor ven!
-¡Sí, ya voy!- se levantó de un cojín que usaba como silla y apagó el televisor que transmitía un viejo juego de beisbol.
Volvió a mirar la ventana, seguía sin cambios. A pesar de que sabe todo es normal en ese momento, Yamamoto Takeshi tiene el presentimiento de algo interesante le sucederá.
Bueno, es cada vez más difícil hacer capítulos de calidad. No estoy seguro de que este sea un capítulo de buena calidad (tengo problemas de confianza) y estuve eliminando y agregando escenas desde hace un mes. Mis publicaciones serán muy irregulares a partir de ahora, lo siento si los pongo a esperar mucho... ¡Soy como el maldito Kentaro Miura! Aunque también soy un poco perezoso como el maldito de Togashi que no termina Hunter X Hunter.
En los siguientes capítulos aparecerán los guardianes en cada ciudad a la que vayan. Primero es Yamamoto, ¿por qué si Gokudera se unió a Tsuna primero? Lancé una moneda para decidir quien iba primero y ganó Yamamoto.
Me despido y espero no demorarme una eternidad en esta ocasión.
-Idracso Redhawk.
