Gravity Falls: Un Verano de Placer 5
Cabaña del Misterio: Comedor de la cabaña.
Luego de posar su mirada sobre el peculiar hallazgo de Stan, Mabel sintió la necesidad de acercarse para darle un mejor vistazo.
-¿Me dejas verlo más de cerca? ¿Si? ¿Si? Por favor.- Preguntó Mabel mientras se reclinaba sobre la mesa e intentaba alcanzar el hongo que su tío tenía en la mano.
-Sí, claro. No me importa. Date gustó.- Dijo Stanley de manera desinteresada mientras le daba los toques finales a uno de los letreros.
Tras obtener el permiso de su tío, Mabel estira la mano y recoge de la mesa el extraño champiñón que él había encontrado. Luego de eso lo aproxima a su cabeza y se queda viendo la colorida parte del sombrero.
-Vaya. Para ser un hongo tiene unos colores muy animados, incluso es un poco…¿Lindo?- Comentaba Mabel, justo antes de notar que algo le estaba sucediendo al objeto que llevaba en las manos. –Mmm…tío Stan…¿Esto es normal?- Alcanzó a preguntar la chica mientras observaba cierto cambio en la apariencia del hongo.
-¿Qué? ¿A qué te…refieres?- Preguntó Stanley tras levantar la mirada y encontrarse con lo que la chica estaba viendo.
Frente a ellos, los distintos anillos en forma de corazones de tonalidades rosadas que se formaban en el sombrero de la seta se encontraban ahora en movimiento. Lo que sucedía era básicamente que el corazón del centro iba cambiando de color entre rosa claro y el oscuro y cada cierto tiempo generaba un pequeño anillo de luz que recorría la cabeza del hongo desde la parte central hasta los bordes.
-Es…precioso…¿No crees?- Acotó Mabel mientras la luz emitida por el champiñón le iluminaba parte de la cara y se reflejaba sobre sus pupilas dilatadas por la impresión y el asombro.
-Siiiii…no lo creo. Mejor devuélvemelo.- Respondió Stanley al mismo tiempo que tomaba el hongo de entre las manos de Mabel, consiguiendo una reacción de sorpresa por parte de esta última.
-¿¡Qué!?- Dijo Mabel tras ser despojada del objeto de su fascinación.
-Ha. Curioso. Esta cosa dejo de brillar en cuanto te lo quite.- Comentó de manera casual el viejo tras notar el cambio inmediato que sufrió la seta tras haber cambiado de manos.
-¡Tío Stan! ¿¡Porque lo hiciste!? ¡Yo estaba viendo esa cosa!- Exclamó Mabel, con un ligero rastro de enojo en su tono de voz.
-Lo dijiste bien. "Estabas". Luego esta cosa empezó a brillar y te diré algo pequeña, nada que empiece a brillar de esa forma puede ser algo bueno. Tendré que mostrárselo a mi hermano para que vea que rayos es.- Respondió Stanley al momento de guardar el peculiar hongo dentro de uno de los bolsillos de su saco.
-Oh, por favor ¿Qué pasó con el tío Stan divertido? Solo es un tonto hongo ¿Qué es lo peor que puede hacer?- Preguntó Mabel, la cual, por alguna razón fuera de su comprensión, se había quedado con ganas de seguir observando la peculiar luz que emanaba de la seta.
-No es no, pequeña. En cuanto sepa que está cosa no hará nada raro cuando le quite los ojos de encima te lo prestaré para que juegues tanto como quieras, pero no antes de eso.- Exclamó de manera firme, sin señales de que iba a cambiar de parecer.
-Hmph. Bien. No creí que vería el día en que te convertirías en un aburrido.- Dijo Mabel al momento de cruzarse de brazos e inflar ligeramente las mejillas a modo de berrinche.
-¡Oye! ¡Yo no soy ningún aburrido!- Respondió casi de inmediato Stanley, al notoriamente le había afectado el comentario de la chica.
-Eso dices tú, pero aun así decides hacer un escándalo por nada. Y pensar que antes te consideraba mi tío favorito.- Declaró entonces la muchacha, sabiendo el efecto que tendrían esas palabras en Stan.
-Tu…¿Favorito? ¿De veras?- Le preguntó Stanley a la chica que acababa de voltearse y parecía estar soltando suspiros de desilusión.
Al ver la actitud de Mabel, el viejo hombre le echa un vistazo al bulto que formaba el objeto que había guardado en su bolsillo y luego deja salir un suspiro antes de decir algo.
-Muy bien, pequeña. Tú ganas. Te dejaré andar con esta cosa SI me prometes que se lo enseñaras a tu hermano en cuanto llegue a casa, ¿De acuerdo?- Preguntó Stanley luego de sacar el hongo de su bolsillo y ponerse en frente de Mabel.
-¡Yaaaay! ¡Tío Stan! ¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias!- Exclamó casi inmediatamente Mabel tras escuchar lo que su tío le acababa de decir y lanzarse para darle un abrazo a modo de agradecimiento.
-Sí, bueno. Así soy yo. Ahora llévate esta cosa a tu cuarto antes de que me arrepienta, pequeña bribona.- Exclamó Stanley antes de hacerle entrega del hongo que llevaba en sus manos, mientras pensaba. –Joder. Está niña siempre logra convencerme de una u otra forma.-
Mabel toma nuevamente el champiñón y este comienza a brillar del mismo modo que antes, cosa que la hace sonreír antes de darle una respuesta a su tío.
-Jeje, está bien. Gracias otra vez, tío Stan.- Dijo finalmente antes de marcharse a su cuarto saltando de alegría.
-Oh. Por cierto, cuando veas a Dipper, avísale que mi hermano tiene algo que mostrarle. Que baje al laboratorio apenas llegue, ¿De acuerdo?- Alcanzó a gritarle Stanley tras recordar la petición que le había hecho su gemelo antes de irse a trabajar a la habitación secreta que yacía debajo de la cabaña.
-¡Biiiiiiien!- Le respondió Mabel, completamente despreocupada y sin mostrar signos de haberle prestado mucha atención.
…
Bosque de Gravity Falls.
Mientras esa discusión entre Mabel y Stan tenía lugar, otra charla se desarrollaba en lo profundo del bosque, la cual involucraba a Dipper y a otras dos personas que acababan de revelar sus rostros.
-¿¡Qué!? ¿¡Ustedes!? ¿¡E-en verdad son ustedes!?- Preguntó Dipper, completamente sorprendido luego de ver quiénes eran las figuras encapuchadas.
Ante sus ojos se encontraba un par de clones que él había creado usando la fotocopiadora de su tío el verano pasado. Si bien, él pensó que todas las copias habían sido destruidas ese mismo día, se había olvidado del par que él mismo había enviado a una misión aparte, los cuales aparentemente habían sobrevivido y se encontraban ahora frente a él.
-Así es, Dipper. Somos nosotros.- Respondió el clon que llevaba el número 3 en su gorra.
-Pero no temas. No hemos venido a hacerte daño. Solo queremos hablar.- Mencionó el otro clon, cuyo número era el 4.
-Está bien. ¿Y de que querían hablar exactamente?- Preguntó Dipper luego de bajar su guardia y disponerse a escuchar atentamente lo que sus clones querían decirle.
-Imagino que en estos últimos días habrás notado ciertos "Cambios" en los habitantes del pueblo, ¿Verdad?- Dijo el Nº4, haciendo especial énfasis y resaltando las comillas con sus dedos al momento de decir la palabra "Cambios".
-Sí, obviamente lo he notado. Pero me sorprende más el hecho de que, al parecer, nadie más lo ha notado. ¿Ustedes tienen idea de que es lo que sucede?- Preguntó entonces el muchacho, esperando que alguno de los dos pudiera darle más información al respecto.
-De hecho, sí. Pero antes de hablarte de eso tenemos que confirmar algo.- Respondió el Nº4 justo antes de voltearse para ver a su compañero e intercambiar una mirada con él, cosa que puso ligeramente nervioso a Dipper.
-No me gusta esa mirada que tienen.- Pensó el chico poco antes que la vista de los dos clones se posara nuevamente sobre él.
-Queremos que veas está foto que sacamos y nos digas que ves, Dipper.- Dijo el Nº3 al momento de sacar una foto del interior de su chaleco y ponerla frente al rostro de Dipper.
El chico le da un vistazo a la foto y ve en ella a una persona que él conocía bien, y deduce que, por la ropa que traía puesta, se trataba de una foto que el par había tomado ese mismo día.
-Ehm…es una foto de Mabel. Más precisamente, es una foto de ella cuando salió hoy a la tarde, ¿No?- Respondió el muchacho, sin tener en claro a donde querían llegar el par con todo esto.
Los dos clones intercambiaron una mirada de sorpresa tras escuchar la respuesta del chico.
-Sí, es una foto de ella. Pero dinos, ¿No notas NADA raro en ella?- Preguntó entonces el Nº3.
-No, para nada.- Dio como respuesta Dipper mientras volvía examinar más detenidamente la foto, solo en caso de que hubiese algo que no haya notado antes. -¿Acaso debo buscar algo más de fondo?-
Luego de escuchar la confirmación de sus sospechas, las dos copias del chico dejan salir un suspiro. El Nº3 se golpeó la frente con la palma de su mano y luego le dijo algo a su compañero.
-Joder…a él también lo infectaron. Quattro, ¿Crees que podrías…?- Le pidió el Nº3 a al Nº4, el cual había adivinado lo que iba a decirle y ya se encontraba buscando algo dentro de sus bolsillos.
-Sí, sí. Ya voy…- Respondió el Nº4 justo después de sacar su puño cerrado de dentro del bolsillo de su chaleco.
-¿Eh? ¿Infectado? ¿Con qué? ¿A qué se refie…?- Se puso a preguntar Dipper, poco antes de ser sorprendido por un puñado de polvo rosado que el Nº4 acababa de soplarle en la cara, el cual lo hizo toser sin control y lo había cegado temporalmente. –¿Qué…? ¿Y eso…(Toser)…para que fue…?- Preguntó entonces el chico, mientras se frotaba los ojos y trataba de aclararse la garganta.
-Primero lo primero, ¿Dinos que ves en la foto ahora?- Exclamó el Nº3, al momento de volver a colocar la misma foto de antes frente a los ojos borrosos del muchacho.
Dipper se tomó su tiempo en responder, principalmente porque aún estaba frotándose los ojos, pero una vez que recupero la vista y vio detenidamente la foto hizo una expresión de sorpresa y estupefacción antes de volver a dirigirle la palabra a sus clones.
-¿¡Q-quién es ella y porque está vestida como Mabel!?- Preguntó de manera nerviosa el muchacho luego de ver como la figura de su hermana había desaparecido de la fotografía, y en su lugar ahora se encontraba una chica con un cuerpo sumamente desarrollado y extremadamente sensual a la vista.
-Ella ES Mabel, Dipper. O al menos, así es como se ve ella ahora.- Respondió el Nº4 de manera tajante y directa.
-¿¡Qué!?- Exclamó con incredulidad Dipper.
-Me alegro de que el polvo haya funcionado. Eso nos hará la explicación mucho más fácil.- Comentó el Nº3, aliviado por la nueva percepción del chico.
-A ver, a ver, ¿Qué explicación? ¿Qué es lo que sucedió aquí?- Preguntó exaltado Dipper, exigiéndole una respuesta a sus dos copias.
-Muy bien, te explicaremos lo que sabemos, Dipper. Verás, luego de que tú y Mabel se fueran de aquí al terminar el verano, la ciudad y el bosque vivió una época de paz.- Dijo el Nº4, para dar comienzo a la tan ansiada explicación.
-Sí, pero no hace falta decir que esa época no duro mucho. Ya que a los pocos meses un hada gigante y pelirroja se convirtió en la reina de los Gnomos y comenzó a guiarlos para que conquistaran el bosque y realizasen varias cosas raras dentro de la ciudad.- Continuó relatando el Nº3.
-¿Un hada gigante? ¿Y qué tipo de cosas los ha hecho hacer?- Preguntó Dipper.
-Bien, primero mando a plantar una serie de extraños hongos a lo largo de las carreteras y en las cercanías de las casas de los habitantes. Quattro y yo los hemos investigado y hemos llegado a la conclusión de que sus esporas son las responsables tanto del desarrollo acelerado de las chicas como de la perdida de percepción de los hombres.- Siguió contando el Nº3, justo antes de que su compañero acotará algo más.
-Sí, aparentemente su efecto varía dependiendo del sexo de la persona afectada, pero no estamos seguros de que tanto daño puedan hacer realmente. Por ahora solo hemos podido comprobar los efectos más destacables y obvios.-
-Ya veo…- Comentó Dipper mientras le volvía a dar un vistazo a la foto de Mabel que tenía en su mano. –Así que de eso se trataba, ¿Eh? Esporas de hongos capaces de convertir a Mabel de esto…¡A esto!- Pensó mientras hacía una imagen mental de la apariencia de su gemela hace algunos días y la comparaba con su imagen actual. –Parece algo imposible, aun para este lugar.-
-En fin, otra cosa que mando a hacer esta "Reina" fue asentar a los Gnomos en diferentes zonas del bosque para buscar y capturar a todas las hadas que encontrasen.- Dijo a continuación en Nº4.
-¿Y eso porque? ¿Qué no dijeron que ella era un hada también?- Preguntó el chico, intrigado por el motivo que podría tener esa mujer para hacer algo así.
-Sí, así es. Tenemos nuestras sospechas, pero no estamos del todo seguros del porque haría algo así. Tristemente no hemos podido reunir mucha información debido a nuestra…limitada condición física y vulnerabilidad a los líquidos.- Acotó el Nº3 mientras se lamentaba por el principal defecto que conllevaba el ser una simple copia de papel. –Me apena como investigador de lo paranormal decir que esa es toda la información que hemos reunido sin exponernos a una muerte húmeda a manos de uno de los seguidores de esa mujer.-
-Entiendo. Así que me están contando todo esto para que yo pueda investigar más a fondo el asunto. Gracias, chicos, ahora puedo hacerme una mejor idea de con qué estoy tratando.- Expresó Dipper a modo de gratitud sincera hacia sus dos clones.
-Ni lo menciones, Dip, sabemos que tú encontraras la forma de resolver esto. Después de todo, tú eres el original.- Declaró el Nº3 mientras veía al chico con una mirada que expresaba confianza absoluta.
Dipper correspondió a dicho gesto con una mirada literalmente igual a la suya, poco antes de que el tercer miembro de su grupo cortara la seriedad de la situación.
-Aunque claro, tenemos que admitir que bien podrías darle las gracias por algo a esa "Reina", ¿O no, Dipper?- Comentó el Nº4, el cual acababa de golpear con su codo al muchacho. –Tracey y yo hemos visto la suerte que has tenido con las chicas desde que volviste aquí, pillín. Especialmente hoy con Wendy y Tambry. Te juró que si no fuésemos de papel hubiésemos ido a verte en ese mismo momento.- Terminó decir mientras le daba una palmadas a Dipper en su espalda, a modo de felicitación.
-Oh, sí. Eso te lo aseguró.- Acotó el Nº3 mientras repetía el gesto de su compañero.
-Jeje. Bueno…gracias, chicos.- Respondió Dipper un poco apenado por recibir alabanzas de otro por ese tipo de cosas. –Oh, por cierto, ¿Qué fue esa cosa que me arrojaron antes? Me serviría un poco de ella para poder hacer despertar a los demás.- Preguntó el muchacho, esperanzado de que podría hacerle notar al resto lo que estaba pasando en el pueblo.
-Por desgracia no. Se la quitamos a un Gnomo, pero no tenemos idea de que es o de donde la consiguió, ya que ese Gnomo solo decía "Schmebulock" una y otra vez. Supimos de su efecto luego de poner a escondidas un poco en la comida de Soos. Aunque creo que la dosis que le dimos fue muy pequeña, ya que a los pocos días volvió a ser incapaz de notar los cambios a su alrededor.- Explicó el Nº4, un tanto avergonzado por confesar que usaron a alguien como conejillo de indias.
-Oh, ya veo…- Se limitó a decir Dipper. –Así que los efectos podrían no ser permanentes. Tendré que darme prisa y resolver esto rápido.- Pensó el muchacho luego de llegar a la conclusión de que ese podría ser un escenario completamente posible y desafortunado para él.
-Pues bien, nosotros ya te hemos dicho todo lo que sabemos. Nos iremos por ahora, pero si llegamos a descubrir algo nuevo te avisaremos de inmediato.- Dijo el Nº3 a modo de despedida.
-Sí, tenemos que irnos. Hay que cuidar de nuestro hogar y evitar que los Gnomos lo encuentren o lo destruyan.- Acotó el Nº4, poco antes de voltearse y encarar a una parte profunda del bosque. –Nos vemos, Dipper.-
-Cuídate.- Dijo el Nº3 al momento de irse detrás de su compañero.
-Adiós. Suerte, chicos.- Contesto Dipper a modo de despedida para sus dos clones.
Tras quedarse solo, Dipper le da una última ojeada a la foto de Mabel que los chicos le habían dejado y dice algo para sí mismo.
-Ella realmente se ve como las chicas que he visto hasta ahora. (Tragar saliva) Solo espero que no tenga las misma "Necesidades" que tenían ellas.- Se dijo mentalmente él, preocupado por la posibilidad de que su hermana buscará satisfacerse con un hombre o incluso con él mismo.
…
Cabaña del Misterio: Puerta Principal. Interior.
Luego de terminar la charla con sus clones, Dipper reanudo su camino de regreso a la cabaña. El chico ingreso por la parte principal de la misma y se encamino hacia las escaleras que conducían a su cuarto. Antes de subir, observo brevemente los cuartos aledaños a la escalera, en búsqueda de alguno de sus tíos, pero al no ver a ninguno, simplemente decidió continuar con su camino.
-Joder, que tarde se hizo. Parece que no hay nadie por aquí. A esta hora el tío Stan ya debe estar profundamente dormido.- Pensó en su cabeza el muchacho, poco antes de escuchar un sonoro ronquido proveniente del cuarto de su tío. –Ha. Justo lo que pensé. Será mejor que me vaya arriba sin hacer mucho escándalo. Me preguntó cuándo volverá el tío Ford.- Se cuestionó el chico mientras iba subiendo por las escaleras hacia el segundo piso de la casa.
…
Cabaña del Misterio: Cuarto de Dipper y Mabel, Exterior.
Al momento de llegar a la puerta del cuarto que compartía con Mabel, Dipper se detiene frente al mismo y se dice a sí mismo un par de palabras a modo de preparación para lo que estaba a punto de ver.
-Muy bien, Dipper. Todo estará bien. Los chicos ya te prepararon para lo que estas a punto de ver, así que trata de no sorprenderte cuando veas a Mabel.- Se dijo para sí mismo el muchacho mientras tenía la mano posada sobre el picaporte de la puerta. –Sin importar como se vea ella sigue siendo tu hermana. Así que no hay razón para la que te sientas inco…- Continuó él, al momento de abrir la puerta del cuarto y llevarse una sorpresa.
Cabaña del Misterio: Cuarto de Dipper y Mabel, Interior.
Dentro del cuarto que él y su hermana compartían se encontraba la sexy Mabel que había visto en la foto. La chica se encontraba recostada plácidamente sobre la cama, mientras jugaba con un objeto brillante al cual Dipper no pudo prestarle demasiada atención. La razón de ello era debido a la escandalosa y reveladora ropa que su gemela estaba usando en ese momento, si bien se trataba del mismo camisón holgado que llevaba el dibujo de un disquete al frente que ella había usado el año pasado, dicha ropa no iba muy acorde con su nueva apariencia física, ya que la prenda ahora se presionaba contra los recientemente desarrollados pechos de la chica y solamente alcanzaba a cubrirle hasta unos pocos centímetros por debajo de su cintura, haciendo que sus bragas quedaran a la vista casi todo el tiempo.
-¿¡…ooooomodo!?- Terminó de decir en su mente el chico tras cruzar finalmente el umbral de la puerta y llamar de inmediato la atención de su gemela.
-¿Oh? Por fin llegas, hermano.- Exclamó de forma alegre y animada Mabel mientras se levantaba para saludar a su gemelo. Una vez ella estuvo frente a frente con su aun shockeado hermano ella volvió a hablar. –Tengo muchas cosas que contarte. Verás, hoy…- Dijo la chica al momento de comenzar a relatar varios eventos en el día como la cantidad de números telefónicos que obtuvo, los chicos con los que coqueteo, los viejos conocidos con los que charlo, el hongo extraño que Stan encontró y el hecho de que el tío Ford ya había vuelto y lo estaba esperando en el laboratorio. La chica siguió y siguió hablando de ese tipos de temas sin darse cuenta de que su hermano no parecía estar prestándole atención y que, en su mente, Dipper solo escuchaba un incesante "Bla…bla…bla…" mientras su mente divagaba por otros lados.
-Oh…por…¡DIOS! ¿¡E-está realmente es Mabel!? Aún tenidola frente a mí…¡No puedo creer que sea ella!- Gritó el muchacho dentro de su alborotada mente mientras recorría a la chica con los ojos y trataba de hacerse a la idea de que era la hermana que conocía desde el principio de su vida, todo mientras Mabel le contaba sobre su paseo de la tarde. -¿¡Como rayos fue que no me di cuenta de su apariencia hasta ahora!? ¡Sean lo que sean esos hongos de los que hablaban los chicos, definitivamente tienen que tener un efecto muy fuerte!- Continuó monologando él, mientras Mabel irónicamente le comentaba sobre el hongo que su tío había traído a casa ese día. -¡Joder! No quiero admitirlo, pero con este nuevo cuerpo Mabel REALMENTE se ve tan sexy como cualquiera de las otras chicas. Si ella tratará de hacer algo conmigo como ellas…yo…no sé si sería capaz de rechazarla.- Admitió en su mente, justo cuando Mabel llego a la parte que involucraba al tío Ford, la cual a su vez coincidió con el momento en que se dio cuenta que su hermano no parecía estar prestándole atención.
-¿Dipper? ¿¡DIPPER!? ¿¡Me estás escuchando!?- Preguntó Mabel, alejando al chico de sus pensamientos y enojarse ligeramente con él luego de confirmar que, en efecto, esté no la estaba escuchando. -¿¡Porque te me quedaste viendo con esa cara de tonto!?- Dijo entonces la muchacha, sin darse cuenta de que al hacer la pregunta había entrecruzado sus brazos y, al mismo tiempo, había levantado su busto y puesto aún más nervioso al chico.
-D-disculpa, Mabel…yo…ehm…estoy…¡Cansado!…si, eso es, cansado, jejeje. V-voy a irme a dormir ahora. Puedes contarme mejor las cosas mañana a la mañana, ¿Si? ¿Bien? ¡Genial! ¡Qué descanses!- Se apresuró a contestar el chico, el cual de un segundo para el otro rodeo completamente a Mabel, haciendo el menor contacto visual posible con ella, y se fue directo a su cama sin siquiera esperar a que la misma le diese una respuesta.
-Está bieeeeeen…¿Seguro que no te pasa nada raro, hermano? Te ves aún más nervioso y agitado de lo normal.- Comentó Mabel, luego de ser testigo del anormal comportamiento de su gemelo.
-¿Yo? ¿¡Nervioso!? ¡Ha! ¡Hahahaha! Oh, Mabel…q-que buen chiste. Yo estoy igual que siempre. Nada raro ni anormal me está pasando a mí.- Contestó el muchacho, el cual ya se encontraba recostado y tapado por las sabanas de su cama, y se encontraba con la mirada fija a la pared más cercana. -¡No la mires! ¡No la mires! ¡No la mires! ¡No la mires! Hagas lo que hagas… ¡NO LA MIRES!- Pensó el agitado chico mientras luchaba contra los instintos que lo motivaban a seguir viendo el provocador y sexy cuerpo de su hermana.
-¿Ooook? Si tú lo dices. Buenas noches, Dip.- Le dijo Mabel a modo de despedida antes de dejar al chico solo, apagar las luces y volver nuevamente a su cama.
Una vez que Dipper sintió que la chica se recostó para dormirse, se aventuró a dar una mirada en su dirección.
-¿Es seguro? ¿Ella ya se habrá dormido?- Se preguntó el chico al momento de girar sigilosamente su cabeza y encontrarse con una visión inesperada.
Al igual que él, Mabel se había recostado en la cama y se encontraba ahora mismo durmiendo de costado y con la cabeza girada del lado de la pared. Pero a diferencia del chico, ella se encontraba completamente descubierta de cualquier tipo de sabana, mientras que su trasero se asomaba a la dirección de su hermano. Cabe destacar que él pudo observar con todo lujo de detalle la forma en la que la tela trasera de sus bragas se hundía y desaparecía entre las dos prominentes nalgas de la chica, cosa que lo hizo enrojecer y tener una incómoda erección.
-Esta será una noche larga y tortuosa para mí…- Comentó el chico en su mente mientras se regañaba por haberse volteado y darse cuenta que pasaría un rato hasta que se calmase lo suficiente para finalmente dormirse.
…
Más tarde…
Habrían pasado fácilmente unas cuantas horas luego de que Dipper finalmente logrará calmar sus inquietudes y consiguiese dormirse. A estas horas, el cuarto de los gemelos debería de estar en sumido en un silencio sepulcral y sin embargo, ese no era el caso, ya que había un peculiar sonido rebotando entre las paredes de la habitación y perturbando el sueño de uno de los chicos.
-¿Mmm? ¿Qué es eso?- Fue lo que se preguntó Dipper al momento de despertar, frotarse los ojos y voltear en dirección al origen del sonido. -¿Quién está haciendo ruido a esta…? ¿¡…HORA!?- Exclamó con sorpresa el muchacho tras darse cuenta que la causante del ruido era nada más y nada menos que su gemela, la cual estaba jadeando mientras se masturbaba de manera completamente casual, como sí no supiese que él estaba ahí. -¿¡Esto es en serio!? ¿¡E-ella realmente está…!?- Se cuestionó él justo al mismo tiempo que Mabel dejo salir otro fuerte jadeo de placer.
La chica estaba completamente ensimismada en su labor masturbatoria, ella nunca advirtió que estaba siendo vista, razón por la cual solo se limitó a seguir. En momento en el que Dipper despertó, Mabel se encontraba recostada boca arriba sobre su cama, sus bragas se hallaban a la altura de sus tobillos, sus rodillas estaban flexionadas, separadas una de la otra y levantadas a una altura superior a la del resto de su cuerpo, dejando su entrepierna a plena vista y completamente expuesta. En esta posición, la chica se hallaba colándose un par de dedos en lo profundo de su intimidad, mientras que claramente se veía como de esta brotaba una abundante cantidad de líquido cada vez que ella internaba, frotaba y jalaba su interior con sus dedos. Otro detalle que vale la pena destacar era el hecho que la otra mano de Mabel se había metido por debajo de su camisón y se encontraba jugando y pellizcando el erecto pezón que tenía a su alcance. Este tipo de acciones eran las que causaban que la chica expulsara los gemidos culpables de despertar a Dipper, sin contar otras reacciones como los temblores leves o el morderse el labio de manera ocasional.
-¡Ah! C-cielos. Me siento tan…c-caliente ¡Hah! ¡Oh Dios!- Pensó la muchacha mientras continuaba con su incansable momento de autosatisfacción. -¿Qué rayos me estará pasando? Yo por lo general no hago esto. ¡Ah! Y cuando lo hago…jamás es en la misma habitación en la que estoy con Dipper. Pero hoy…¡Hah! ¡J-joder!…¡Hoy simplemente no puedo aguantarme hasta estar a solas! ¡Ngh!- Declaró internamente, a la vez que jadeaba en el exterior e iba aumentando la velocidad y habilidad con la que movía sus manos.
Fue en ese momento que la chica comenzó a usar sus dedos medio e índice para rasquetear sus paredes internas, mientras que se las arreglaba para aprisionar su clítoris entre su dedo pulgar y el espacio que separaba a este último de su dedo índice, consiguiendo así que toda su mano fuese capaz de estimular las zonas más sensibles y placenteras de su coño.
A pesar de su posición, Dipper fue capaz de ver la intensidad con la que Mabel se desahogaba basándose en la forma en la que se movía y el tono de sus gemidos, los cuales ahora resonaban por toda la habitación y le daban la impresión de que incluso podrían oírse hasta la parte de abajo.
-Vaya…ella está…realmente metida en lo que hace. Hace que sea imposible ignorarla.- Comentó Dipper tras observar por un rato a la muchacha, mientras que una nueva erección comenzaba a tomar forma debajo de sus sabanas.
Llegado cierto punto, la lujuria de Mabel alcanzó un nivel en el cual el solo usó de sus dedos le resultaba simplemente insuficiente o ineficaz para ayudarla a conseguir su orgasmo.
-¡Ah! ¡Cielos! Ya llevo así un largo rato pero…¡Oh!…aun así no he podido correrme ni una sola vez. Mis dedos no son suficiente. Necesito algo más…algo largo…algo duro…algo qué…tenga a la mano ahora mismo…¡Mmm!- Se dijo a sí misma la chica mientras continuaba tocándose de forma incansable aun después de haber admitido lo inútil que era eso.
A los pocos segundos de haber hecho ese comentario en su mente, una idea se formó en la mente de la chica, la cual rápidamente se aventuró a buscar algo que se encontraba debajo de su almohada. El objeto en cuestión era nada más y nada menos que el hongo misterioso que ella había conseguido a manos de su tío Stan. El hongo brilló e ilumino levemente el cuarto al momento de ser sujetado por la chica, cosa que llamó la atención de Dipper por un segundo.
-¿¡Qué demo…!?- Fue lo que exclamo en su mente luego de ver como su gemela sujetaba el luminoso y extraño champiñón entre sus manos.
-Oh, sí. Esto debería servir.- Pensó Mabel momento antes de introducir la base del objeto en cuestión en su interior y hacer que el tallo del mismo la penetrara completamente hasta chocar con la cabeza.
La penetración inicial fue tan rápida y abrupta que hizo que Mabel dejará salir el gemido más fuerte que había soltado hasta ahora, el cual fácilmente pudo haber recorrido todo el interior de la cabaña y asustado a un par de animales de las cercanías. Dicho alarido sorprendió incluso a la propia Mabel, la cual rápidamente se cubrió la boca con una de sus manos.
-Oh, Dios…ese fue un grito muy fuerte…s-seguro que Dipper se despertó…creo que debería…- Fue lo que pensó la chica luego de percatarse del descuido que acababa de cometer y darse cuenta de algo tras proponerse a darle un punto final a todo el asunto. -¿¡Eh!? ¿¡Q-qué!?- Aun a pesar de sus esfuerzos, Mabel fue testigo de que la mano que estaba sosteniendo al hongo se estaba moviendo de manera independiente a ella, dedicándose única y exclusivamente a realizar movimientos de inserción y extracción del objeto fálico que había invadido su cavidad vaginal. -¡Ah! ¡No! ¡D-detente! ¡DETENTE! ¿¡Por qué no puedo parar!? ¡AAAAAHHHH!- Exclamó internamente la muchacha mientras intentaba de manera inútil detener su mano.
Luego de darse cuenta de que no sería capaz de detenerse a sí misma, Mabel decide adoptar una nueva pose que por lo menos la ayudaría a contener mejor sus gemidos. La chica se dio la vuelta para ponerse boca abajo sobre la cama y así poder hundir su rostro sobre la almohada que yacía en la cabecera de la misma, todo mientras que el resto de su cuerpo se flexionaba para dejar que sus caderas tomasen altura y sus piernas se separasen para hacer más sencilla la tarea de inserción de la seta.
Por su parte, Dipper observó la escena con sorpresa y asombro pero sobre todo con mucha excitación. El chico literalmente ya llevaba mucho tiempo soportando el "Espectáculo" que le estaba dando su hermana, pero esta última acción fue la gota que colmó el vaso y le hizo imposible la idea de no aliviarse del mismo modo que lo estaba haciendo su compañera de cuarto. Fue por esto que, para este punto, Dipper ya se había desprendido de su ropa interior y se encontraba masturbándose mientras veía a atentamente a la chica.
-Mierda…eso es más de lo que puedo soportar. Sé que no debería estar haciendo esto al ver a Mabel pero es culpa suya que yo esté así en primer lugar. Además, lo que ella no sepa no le afectará ¿Cierto?- Argumentó él a modo de excusa mientras su mano se dedicaba a sacudir y frotar su erecto pene por debajo de las sabanas.
-Joder…¡Joder!…Esto no tiene sentido. No sé qué es lo que me pasa. ¿Por qué estoy haciendo esto ahora? ¿Por qué mi mano no se detiene? Pero sobre todo…¿¡POR QUÉ ME SIENTO TAN BIEN!?- Gritó internamente la muchacha mientras sus piernas comenzaban a temblar con antelación ante el orgasmo que en ella se estaba formando. –Oh, Dios…ya lo siento…siento que viene…¡Me corro! ¡Me corroooooo!- Fue lo que exclamó en su ajetreada y confusa mente al momento de llegar al clímax sexual y liberar una abundante cantidad de jugo del interior de su coño.
La intensidad del orgasmo de la chica fue tal que hizo que la misma elevara de manera inconsciente sus caderas y mordiera desesperadamente la almohada para ahogar sus gritos, todo mientras sus rodillas temblaban y el chorro de líquido y los movimientos de sus paredes vaginales fueron lo suficientemente fuertes como para expulsar el hongo de su interior y hacer que el mismo cayese de lleno en la cama. Cabe destacar que tanto la seta húmeda como el jugo que broto del interior de la muchacha bastaron para que la superficie de la cama quedará empapada.
Finalmente, cuando el poderoso orgasmo de Mabel termino, ella dejó caer por completo su cuerpo de manera placida y satisfecha sobre la cama mientras que su respiración lentamente comenzaba a pasar de una serie de jadeos faltos de aire a una respiración más lenta y normal.
-Cielos…eso fue…intenso. Y aun así, a mí aun me falta mucho para desahogarme y por poder dormir.- Dijo el muchacho mientras seguía sacudiendo su mano en un esfuerzo para calmar sus hormonas alborotadas. –Mi único consuelo es que parece que Mabel parece haber quedado dormida luego de…- Continuo diciendo en su cabeza, poco antes de que notará que la silueta de la chica volvía a dar señales de estar moviéndose. -¿¡Eh!?-
Dipper observo como, al otro lado de la habitación, su gemela acababa de sentarse justo en el medio de su cama y recogido el objeto que había utilizado para masturbase. Cuando el hongo fue levantado en el aire justo en frente del rostro de Mabel, fue la primera vez en la cual el chico fue capaz de darle un claro vistazo.
-¿Eso es…? ¿…un hongo? Un…¿Hongo que brilla? ¿De dónde sacó ella una cosa así?- Fue lo que se preguntó el muchacho, momentos antes de que la respuesta le cayera de improviso gracias a la conversación que había tenido con sus clones anteriormente. -¿¡Será ese uno de los hongos de los que hablaron los chicos!?-
Mientras Dipper se hizo esa pregunta, fue testigo del momento en el cual Mabel acababa de introducir el tallo del champiñón dentro de su boca y comenzado a lamerlo de una manera tan sonora y tan apasionada que dio la impresión de que ella era una experta en mamadas. La chica siguió con su labor hasta finalmente haber lamido toda la superficie de la seta y dejarla libre de cualquier fluido con el que haya estado cubierta anteriormente.
-¿¡Pero qué haces, Mabel!? ¿¡Cómo se te ocurre usar esa cosa de consolador y luego metértela en la boca!?- Exclamó internamente el muchacho, quien casi inmediatamente después fue sorprendido por la chica, la cual súbitamente se volteó para ver en dirección a él. Al percatarse de eso, Dipper rápida y disimuladamente se volteó por completo para volver a dirigir su vista a la pared junto a él, evitando así el contacto visual con su gemela. -¡Carajo! ¿¡M-me habrá visto!?-
Alejándose completamente de la vista de su hermana, Dipper no fue capaz de ver lo que sucedía tras de sí, por lo cual solo pudo contar con su oído para tratar de adivinar qué era lo que hacía Mabel. Entre los posibles escenarios que se formaron en su cabeza estaban uno en el que la chica simplemente decidía irse a dormir por haber percibido una mirada por parte de su hermano. Otra donde ella continuaba con lo que hacía, luego de comprobar que el chico siguiese dormido. Otra donde, con pena y vergüenza, Mabel le hacía una pregunta a él y se disculpaba por hacer lo que estaba haciendo. Entre ellos se formaba un total de cuatro escenarios, y sin embargo, la reacción de la muchacha paso completamente de ellos y opto por tomar una quinta opción.
A su espalda, Dipper estaba segura de haber escuchado una pequeña risa, algo pausada e inclusive tenebrosa, la cual corto la atmosfera del cuarto. El chico resistió la tentación de voltearse para ver de qué se trataba, pero sus dudas no hicieron más que aumentar al momento de escuchar como su hermana posaba sus dos pies sobre el piso y comenzaba a caminar hacía su dirección sin decirle ni una sola palabra.
-¿¡Q-qué pasa!? ¿¡Porque está viniendo para acá!?- Fueron las preguntas que se arremolinaron en la alterada cabeza del chico mientras escuchaba como los pasos se acercaban cada vez más y más hacía él.
Finalmente, cuando Dipper escucho como los pasos se detuvieron justo cuando la muchacha hubo llegado al lado de su cama su corazón se sobresaltó en antelación por lo que sea que estuviera a punto de suceder.
Los pocos segundos que Mabel pasó parada al lado de su cama parecieron ser largos minutos desde la perspectiva de Dipper. Pero a pesar de ello, nada pudo perturbarlo más que el siguiente accionar que fue llevado a cabo por su hermana. Con el mismo silencio y calma inquebrantable con el que se había acercado, la chica tomo uno de los extremos de la sabana que cubría a Dipper y lo levanto levemente para así hacerse un lugar, acomodarse en la cama y abrazándose a la espalda de su hermano.
-¿¡PERO QUÉ…!? ¿¡QUÉ COÑO CREE QUE HACE!?- Se contuvo de gritar el muchacho, momentos antes de voltearse de manera obviamente temblorosa y nerviosa para así hacerle una pregunta a Mabel, dejando salir su voz por primera vez desde que todo esto comenzó a tomar lugar. –M-Mabel…¿Q-que haces en mi cama?-
-Oh, nada del otro mundo, hermanito. Simplemente acabo de tener una GRAN e INTENSA…¡Pesadilla! Así que pensé en venir con mi valeroso y querido hermano para sentirme segura. No te molesta ¿O sí?- Dio la chica a modo de explicación para su repentina incursión dentro de la cama de su gemelo.
Cabe destacar que, mientras decía esto, ella se abrazó todavía más a la espalda del tembloroso Dipper, el cual a penas y pudo coordinar una respuesta debido al nerviosismo que planteaba la naturaleza de la situación.
-N-no…para nada…- Musitó él a modo de respuesta, mientras que en su mente, otra frase muy distinta fue la que tomó lugar. -¿¡"Pesadilla"!? ¡Sí, claro! ¿¡Cómo no!?- Gritó mentalmente y de manera completamente irónica, pues él sabía muy bien que lo que le había dicho Mabel no era nada más que una patraña.
-Mmm. Gracias, Dip. Siempre puedo contar contigo cuando realmente lo necesito.- Comentó la chica mientras aumentaba todavía más la cercanía entre sus cuerpos, llegando al punto en que ella prácticamente había pegado la parte frontal de su cuerpo con la parte trasera del cuerpo de Dipper, provocando que sus pechos se presionasen contra su espalda y que el chico se diese cuenta de algo que hasta entonces había pasado desapercibido.
-¡M-mierda! Olvide levantar mi bóxer cuando me di la vuelta. Puedo sentir como la piel del cuerpo de Mabel se presiona contra la mía…- Dijo en su cabeza el muchacho, poco antes de advertir otro hecho impactante. –Espera…¿P-piel? Pero si ella estaba usando su camisón y sus bragas. No debería sentir su piel a menos que…¡A menos que ella esté…!- Abromado por esa repentina conclusión, Dipper no pudo hacer otra cosa más que voltear lentamente la cabeza con el objetivo de confirmar si esto era verdad o no. Cuando hubo girado su cabeza hasta cierto punto, él notó de inmediato que, en efecto, Mabel se encontraba completamente… -¡DESNUDA!- Fue lo que exclamó para sí mismo mientras que su rostro irremediablemente se contorsionaba para hacer juego con su propia sorpresa mental.
Mabel, por su parte, reaccionó con una sonrisa luego de haber sido testigo de la actual expresión facial de su gemelo.
-¿Qué pasa, Dip? ¿Acaso viste un fantasma? Jejeje.- Preguntó Mabel, de manera burlona y sumamente despreocupada, aun para ella.
-¿¡Qué demo…!? ¡Mabel! ¿¡Porque carajos estás desnuda!?- Se apresuró a exclamar el muchacho, a la vez que trato de zafarse del brazo con el que Mabel lo sujetaba y así crear algo de distancia entre ellos. –Diablos. Ella me tiene literalmente contra la pared. No tengo a donde ir.-
-Mmm. Yo podría hacerte la misma pregunta, ¿No crees?- Le dijo ella al oído, justo antes de deslizar su mano hasta la entrepierna de Dipper y sujetar rápidamente su polla. –Dime, ¿Acaso estás así porque sentiste calor a la noche? O…¿Por qué viste lo que yo estaba haciendo y no fuiste capaz de detenerme o de soportar la excitación que tenías al verme?- Preguntó entonces de forma irónica, al mismo tiempo que comenzaba a sacudir el miembro viril de adelante hacía atrás de manera rítmica.
-¿Ehm…? Yo…yo solo…- Dipper quedó sin palabras no solo por enterarse de que Mabel era consciente de lo que él estuvo haciendo, sino también por lo que la chica se encontraba haciéndole a él ahora mismo. -¡Joder! Esto es lo que me temía. Ella está igual que el resto de las chicas.- Pensó el muchacho tras recordar brevemente sus anteriores encuentros sexuales con las demás afectadas. –Si esto sigue así, ella y yo vamos a…-
Mientras el pobre Dipper monologaba consigo mismo, fue testigo de la suavidad y el disfrute que la mano de Mabel le transmitía a través del roce con su polla, cosa que hizo que su mente se llenase de una mezcla de vergüenza, incomodidad, arrepentimiento, duda, miedo, inseguridad, pero más que nada, una culposa sensación de excitación por el morbo de tener a su hermana masturbándolo.
-Esto está mal. Esto está muy mal. Tengo que ponerle un punto final. Tengo que hacer que pare.- Exclamó en su interior, justo antes de tragar algo de saliva y dejar salir unas palabras. –M-Mabel…no creo que…- Dijo con voz temblorosa y un rostro sonrojado, solo para ser interrumpido por una respuesta inmediata de la chica.
-Shhhhh. No pasa nada, Dipper. No estamos haciendo nada malo. Tú solo relájate y disfruta. ¿Quieres?- Contestó Mabel, la cual uso uno de los dedos de su mano libre para evitar que su hermano siguiese hablando.
-Oh. Bueno…s-si lo pones así…- Fue la respuesta que alcanzó a formar el muchacho luego de empezar a sentirse mucho más a gusto con lo que estaba pasando, casi como si la actitud despreocupada de Mabel se le hubiese contagiado. –Qué curioso. Siento como sí…esto realmente no fuese nada. Joder. Estoy tan excitado. La sangre ya no debe estar llegando a mí cabeza.- Comentó para sí mismo en su mente, a medida que esta se hacía más y más difusa.
Algo de lo que ninguno de los dos eran conscientes, fue del hecho de que la mano que había usado Mabel fue de hecho la misma mano con la cual estuvo tocando la cabeza del extraño hongo mientras se masturbaba con él, razón por la cual la misma se encontraba cubierta por las esporas, cuyos efectos incluían el aumento del libido.
-Me alegro de que digas eso, Dip.- Dijo Mabel mientras sonreía ampliamente por la aceptación que acababa de recibir por parte de su hermano. –Ahora…- Exclamó finalmente tras colocar su rostro junto al de Dipper y empezar a mover su mano con una maestría y velocidad distinta a la que había demostrado al inicio.
Los movimientos se caracterizaban por poseer una delicadeza que hacía juego con la suavidad de su palma o la delgadez de sus cálidos dedos, pero que a su vez contrastaba con el firme agarre o la manera en que la chica se las arreglaba para ejercer la presión en algunas zonas sensibles de su tallo mientras su mano lo recorría desde la base hasta el principio de la cabeza. Llegado a cierto punto, Mabel decidió dejar de jugar con el tallo y centrar su atención en la zona más cercana a la cabeza de Dipper. Ella había reducido significativamente el área en la cual trabajaba, pero en consecuencia había conseguido aumentar la velocidad de sus intervalos de ida y vuelta, y la cantidad de placer que podía ofrecerle a la corona del glande. Sobra destacar que durante todo el momento en que se realizó este acto el silencio del cuarto solo fue perturbado por una serie de gemidos realizados por el propio Dipper, el cual poco a poco fue dando signos de que no le faltaba mucho para acabar. Finalmente, cuando hubo llegado el momento en que el orgasmo del chico se volvió inevitable, este dejo salir un grito que acompaño al disparo de semen que acababa de ser expulsado por su uretra.
-¡AH! ¡ME CORROOOOO!-
El esperma del muchacho salió disparado y fue atajado por las sabanas que cubrían el resto de su cuerpo. De su pene salieron una serie de cuatro disparos casi consecutivos, los cuales fueron variando tanto en tiempo como en cantidad hasta que el último de ellos fue expulsado, todo mientras Mabel continuaba sacudiendo el miembro viril con el objetivo de hacer más sencilla la extracción del líquido blancuzco. Al momento en que la eyaculación finalizó, tanto la cabeza del pene como la parte de la sabana que estaba frente a este quedaron cubiertas por una notoria capa de semen.
-¡Vaya! Mira nada más todo lo que salió. Sí que dejaste un desastre, hermano.- Declaró la muchacha luego de incorporarse ligeramente sobre la cama, destapar al chico y observar los restos de esperma que habían quedado en las zonas antes mencionadas y en su propia mano.
-S-si…lo…siento…- Musitó el chico en un tono de voz apenas audible que denotaba un obvio cansancio y falta de aire.
Mabel por su parte, se había llevado sus dedos a la boca para así probar el sabor de la leche, quedando encantada tanto por el sabor como por la textura de la misma.
-Jeje. Descuida, no pasa nada. Pero sabes…sería malo que quede una mancha como esta sobre tu cama…así que…- Contesto ella mientras se relamía los labios y comenzaba a recolectar el semen restante en sus manos.
Tras recoger la mayoría del líquido que se había pegado en la sabana y juntarlo con los restos que logró reunir del glande y la uretra de Dipper, Mabel se llevó ambas manos a la boca y comenzó a beberlo todo con un entusiasmo equiparable al de alguien que acababa de encontrar agua en medio del desierto. El semen se deslizó por la garganta de la muchacha mientras esta se tragaba todo lo que sus manos habían alcanzado a recolectar, haciendo un exagerado sonido de sorbidos en el proceso. Finalmente, cuando termino de beber, ella comenzó a deslizar su lengua por las palmas de sus manos mientras decía cosas como "Mmm~" o "Delicioso~".
-Cielos, Mabel…verte hacer eso me resulta…muy excitante.- Admitió nuestro poco pudoroso y desvergonzado protagonista luego de que su pene se volviese a endurecer y exigir una continuación.
-Jeje. Vaya, vaya. Yo no hubiera esperado que fueras del tipo de chicos difíciles de complacer, hermano. Realmente me sorprende que vuelvas a estar así de duro en tan poco tiempo.- Comentó la muchacha luego de tocar brevemente la polla de su gemelo.
-Mabel…por favor…- Dijo Dipper, en un tono que expresaba cierta molestia por el comentario y un toque de impaciencia por proseguir.
-Ya sé, ya sé ¿Acaso crees que yo no me muero de ganas de empezar también? Solo quería molestarte un poco, Dip.- Declaró Mabel poco antes de colocarse justo encima de la entrepierna del chico, separando su coño de la polla por apenas unos pocos centímetros. –Después de todo, la entrada no estuvo nada mal, así que estoy deseosa por probar el "Plato principal".-
Con eso dicho, Mabel tomó el duro y erecto pene del chico y lo guío hacía la entrada de su impaciente y hambriento coño, todo mientras Dipper yacía en la cama y observaba con atención el momento en que sus dos intimidades hicieron contacto físico.
Al momento de sentir los labios inferiores de la chica besando la cabeza de su pene, él pudo notar como estos últimos se encontraban sumamente calientes y que parecían estar dándole la bienvenida con una serie de besos producidos por las contracciones que se originaban desde el interior de la feminidad de su hermana.
-¿Listo, Dipper?- Preguntó la muchacha a modo de confirmación antes de que ambos cruzasen finalmente la línea del incesto.
Ante la repentina pregunta, Dipper fue plenamente consciente de lo que Mabel trataba de decirle. Fue por esa razón que él se quedó mudo por un segundo, dándole un último vistazo al panorama antes de expresar su respuesta final.
-Sí…adelante.-
Tras escuchar eso, la chica no dudo en contenerse ni por un segundo más, así que de inmediato hizo descender sus caderas y forzó la entrada del pene en una sola arremetida, provocando que este último llegase directamente hasta la entrada de su útero e hiciera temblar todo su interior.
-¡Ah! ¡Mabel! Ya está…- Musitó el chico luego de ser testigo del cálido y húmedo agarre que el coño de la muchacha le estaba ofreciendo.
-Sí, ya está completamente dentro, y joder, vaya que llego lejos. Jejeje.- Declaró ella de forma animada mientras comprobaba y disfrutaba la forma en la que la polla picoteaba su cérvix y hacía que su coño tomase una forma que se adaptase a su tamaño. –Ahora, empecemos de una vez.- Dijo Mabel al momento de levantar sus caderas, para dar inicio al verdadero acto sexual.
En la primera vez que la chica guio a la polla en su camino hacia el exterior, ella pudo notar como la cabeza de la misma se las había arreglado para frotarse con variar de sus zonas más placenteras. Cuando hubieron faltado solo unos pocos centímetros para que ambos órganos sexuales se separasen, las caderas de la muchacha se detuvieron y, sin ser lentas ni perezosas, volvieron a dejarse caer sobre el miembro viril, internándolo nuevamente dentro de sí y provocando que un gemido se escapase de la boca de ambos chicos mientras la varilla de carne forzaba nuevamente su entrada por el estrecho conducto vaginal.
-¡Ah! ¡Joder, Mabel! ¡Esto se siente genial!- Exclamó el muchacho mientras disfrutaba la forma en que el coño de su hermana se envolvía a su alrededor y parecía succionarlo cada vez que este intentaba salir.
-Sí, Dipper. ¡Ngh! Esto incluso es mucho mejor de lo que imagine.- Respondió por su parte la chica, mientras lentamente iba subiendo la velocidad de sus movimientos, en un intento de calmar el fuego interior que en ella se había formado mientras masturbaba al muchacho.
A medida que la velocidad fue creciendo, Mabel pudo darse cuenta de algo. Sin importar el ángulo en que ella hiciera entrar al pene de Dipper, este siempre encontraba la forma de frotarse contra ciertos puntos clave en su interior, llegando a rozarse con el más placentero de ellos, el punto G, en más de una ocasión, y siempre arreglándoselas para embestir al menos una vez el anillo que marcaba el inicio de su útero.
-Cielos, Dip. Simplemente no puedo creer lo bien que se siente esto. Tú y yo debemos tener una gran compatibilidad. ¿No crees?- Preguntó ella mientras poco a poco iba ganando más rapidez y se hundía cada vez más en la lujuria.
-Si. Puedo sentirlo. Es como si encajáramos perfecto el uno con el otro. ¡Oh Dios!- Contestó el muchacho mientras él también evidenciaba la aparente facilidad con la que sus sexos se adaptaban a las necesidades y gustos del otro. -¿Será por el hecho de que somos gemelos?- Se cuestionó en un hilillo de pensamiento fugaz mientras sentía como las paredes de la chica se ceñían a su alrededor y parecían deseosas por exprimir todo de él.
Llegado cierto punto, el placer y cansancio de Mabel llegó a un grado tal que ella se vio obligada a tirar parte de su cuerpo hacía atrás y hacer soporte con sus brazos solo para no verse obligada a bajar el ritmo de sus, cada vez más exhaustas, caderas. En esta nueva posición, el pene de Dipper solo era capaz de frotarse con verdadera intensidad contra una de las paredes de la chica, la más cercana a su vientre para ser específicos, pero claro, eso no impidió que ella continuase recibiendo placer, ya que en ese trayecto la corona del pene se encontraba con el pequeño agujero que conducía a la vejiga, el cual era una de las zona sensibles de la muchacha.
Al poco tiempo de adoptar esta nueva pose, el cansancio y fatiga de la chica se hicieron a un más evidentes, ya que su dialogo había pasado a ser una serie de gemidos cortos y ahogados, y su cuerpo comenzaba a cubrirse por una ligera capa de sudor. Esto, y el hecho de tener los pechos de la chica rebotando frente a él, llevaron a Dipper a tomar una decisión.
-Ya lleva mucho tiempo así. Aunque supongo que es normal que en este punto ya se haya cansado.- Comentó Dipper en su mente mientras posaba su vista en el fatigado cuerpo de su hermana. –Tengo que hacer algo. No es justo que ella sea la que haga todo el trabajo.- Declaró él, al momento de levantar su torso de la cama, sentarse y posar sus manos sobre la cintura de la muchacha.
-¿Dipper? ¿Qué estás por…?- Trato de preguntar ella, pero fue interrumpida por una respuesta inmediata por parte del chico.
-A partir de aquí yo me haré cargo, Mabel.- Declaró él, momentos antes de levantar todo el peso de la muchacha y hacerla rebotar sobre su miembro viril.
-¿Qué? ¡Aaaaahhhh!-
Ante ese repentino cambio de tornas, Mabel solo fue capaz de mover sus brazos y piernas para así adaptarse mejor a la pose que Dipper acababa de tomar. Ella rodeo ligeramente con sus piernas la espalda de su hermano y coloco sus manos sobre los hombros de este último, para así dejarle el camino libre para moverla de la forma que él deseé.
Luego de eso, sin perder el tiempo, Dipper comenzó a marcar un ritmo constante que fácilmente igualaría al que la chica había mantenido hasta el momento, pero con la notable diferencia de que este iba todavía en aumento debido a la cercanía tenía para alcanzar el orgasmo. Dicho de otra forma, Dipper se encargó de hacer que Mabel subiese y bajase cada vez con mayor rapidez e intensidad, con el único objetivo de hacer que ambos alcanzasen el clímax. Cabe destacar que debido a la velocidad con la que se movía, los pechos de Mabel se encontraban rebotando sin control, lo cual solo servía para estimular todavía más al chico.
Tras alcanzar cierto punto, lo inevitable se hizo presente en ambas partes y cada uno expresó con palabras este hecho.
-¡Oh Dios! ¡D-Dipper! ¡DIPPER! ¡Ya no resisto más! ¡Hah! ¡ME CORROOOOOO!-
-¡Y-yo también, Mabel! ¡Yo…! ¡AAAAAAHHHHHHHH!-
Con eso dicho, los gemelos alcanzaron de forma simultánea el orgasmo y recibieron una descarga de placer que solo pudo ser mejorada debido a las acciones de su pareja.
Por un lado, Dipper sintió como el interior de la chica se abrazó con una fuerza aun mayor a la mostrada con anterioridad, sus contracciones musculares literalmente lo estaban jalando de afuera hacia adentro, provocando que el disparo que soltó en su interior saliese con más fuerza y que el momento orgásmico se prolongará hasta que la última gota de su semen hubiera salido por su uretra.
Mientras que, del lado de Mabel, los temblores internos y la sensación de estar siendo bañada por un líquido caliente eran solo la cereza sobre el pastel, ya que ella misma también estaba siendo golpeada por el placer producido por las violentas expansiones que sufrió el miembro viril de su hermano durante el momento del clímax, las cuales si bien eran mínimas y breves, el simple hecho de sentirlas en un momento como este, en el cual todo su interior parecía haberse encogido, le daba a ella la impresión de que la polla acababa de crecer de manera considerable. La suma de todo eso dio como resultado que la chica soltase una abundante cantidad de líquido de forma constante hasta que hubo pasado el momento de su corrida.
Finalmente, cuando ambos terminaron y se vieron forzados a pasar por el lapso de tiempo conocido como "El momento post-orgásmico", cada uno se tiro al frente para así reposar su cabeza encima del hombro del otro. Los dos permanecieron así, limitándose a respirar, por varios segundos hasta que finalmente uno de los dos se decidió a romper el silencio.
-Así que…¿Qué te pareció? ¿Lo hice bien?- Le preguntó Dipper al oído a Mabel, la cual solo fue capaz de percibir debido a su extrema cercanía mutua.
-Siiii~ Estuviste estupendo, Dipper~.- Contestó la chica con voz temblorosa, dando a entender que aún estaba pasando por las secuelas de su último orgasmo.
Al tener frente a él la cara de satisfacción, placer y éxtasis que la muchacha le estaba enseñando, Dipper no fue capaz de contener su propia felicidad y excitación antes de que esta degenerase en una nueva erección, la cual de inmediato se presionó contra el vientre de su hermana.
-Oh, vaya. Y yo que pensé que habíamos terminado.- Dijo Mabel luego de bajar la mirada y comprobar que el objeto que acababa de rozarla no era otro más que la polla del chico.
-L-lo siento…- Se limitó a decir Dipper mientras bajaba la vista por la vergüenza que sentía por pedirle una continuación a alguien que se encontraba tan cansada como lo estaba Mabel en ese momento.
-No seas tonto.- Exclamó ella al momento de tomar el mentón del chico y obligarlo a levantar la vista y hacer que la mirase a los ojos. –¿Cómo podría enfadarme el hecho de que me consideres una chica sexy?- Preguntó de manera risueña, a la vez que picaba la punta de la nariz de Dipper con su dedo.
-Mabel…yo…no sé qué decir…- Musitó él mientras veía a la chica con una cara embobada y conmovida.
-No hace falta que digas nada, Dip…solo…acércate…- Dijo la muchacha poco después de haberse puesto de costado sobre la cama y levantado una de sus piernas en el aire para así invitar a su hermano a tomarla de la manera que él lo desease.
Al ser testigo de algo así, Dipper no tardo en colocarse frente a la muchacha, sujetar la pierna que tenía alzada y comenzar a follársela desde esa nueva posición. Cabe destacar que luego de eso el silencio nocturno del cuarto siguió siendo perturbado por los gemidos de los dos jóvenes que no iban a parar hasta caer rendidos del cansancio, cosa que no sucedió hasta entradas horas de la mañana.
…
Bosque de Gravity Falls. Hogar de Tracey y Quattro.
En una historia paralela y ajena a todo lo que sucedía en la cabaña, la pareja de clones de Dipper se hallaba dentro de lo que sería su refugio al aire libre. El fuego de una fogata crispaba levemente mientras uno de los dos clones hacía guardia y el otro dormía en un saco. La noche parecía más tranquila de lo normal y, por fortuna, no fueron sorprendidos en ningún momento por los Gnomos que hacían las rondas diarias en el bosque. En esencia, se podría decir que la noche fue perfecta hasta que…
-¡Waaaahhh! ¿¡Qué es esto!? ¡Alguien sáqueme de aquí!- Gritó una voz aguda y femenina, destruyendo así la quietud y tranquilidad que había reinado desde el inicio de la noche.
Tras escuchar la voz y comprobar del lugar del que provenía, el chico que se encontraba despierto se acercó hacía su durmiente compañero para así sacudirlo y apartarlo del mundo de los sueños.
-Oye, despierta. Escuche algo y creo que viene del lugar donde pusimos la trampa.- Se apresuró a explicar el Nº4 a su adormilado y confundido amigo. –¡Acompáñame! ¡Rápido!- Exclamó él al momento de correr en dirección al grito.
-Ya voy, ya voy…- Respondió el Nº3 al momento de levantarse del suelo y frotarse los ojos para eliminar los despojos de su sueño.
…
Luego de caminar unos pocos metros, ambos chicos llegan hasta un tronco de árbol volteado y hueco, en el cual habían colocado una pequeña trampa. Los dos asomaron su cabeza para ver qué era lo que había quedado atrapado dentro del mismo, y se sorprendieron enormemente luego de ver de qué se trataba.
Con los pies pegados a la superficie de un trozo de papel atrapamoscas y a escasos centímetros del pedazo de comida que los chicos habían dejado como señuelo, se encontraba una pequeña hada.
-¡Suéltenme de una vez! ¡Mierda! ¡No estuve escapando de esa maldita usurpadora y su legión de pigmeos durante todo este tiempo solo para ser capturada por unos mocosos humanos!- Vociferó de manera fúrica el hada mientras luchaba inútilmente por despegar sus pies. -¡Así que, como la legitima reina de las hadas, les exijo que me quiten esta maldita cosa y me dejen ir! ¡Ahora!- Exigió entonces de forma tranquila y paciente al inicio de la oración, pero estallando y desesperándose nuevamente al llegar al final de la misma.
-¿¡La legítima reina de las hadas!?- Exclamaron con asombro los dos chicos, luego de escuchar la indirecta presentación que acababa de hacerles el hada que yacía atrapada dentro de su trampa.
Continuará…
Nota del autor: Lo sé, lo sé, sé que había dejado esta historia abandonada desde hace como…un año y medio, pero la razón detrás de eso fue debido a que aún guardaba la esperanza de que el capítulo anterior de esta tuviese su adaptación a cómic por parte del staff de VCP. Tristemente, luego de tanto tiempo y espera, dicha esperanza ya se me hace corta, por no decir prácticamente nula, razón por la cual he optado por retomar esta historia para recompensar a todo aquel que se haya quedado con ganas de ver una continuación de la misma. Para todos ellos, quiero decirles que no los decepcionaré y me aseguraré de darle un cierre adecuado a esta historia, ya sea que se vuelva un comic o no. Sin nada más que decir, me despido de ustedes hasta el siguiente capítulo.
