Sakura se sentó en la tapa del inodoro con la espalda pegada a la cisterna, con ambos pies apretados contra la puerta cerrada. No tenía cerrojo.

Habría sido mucho mejor si hubiera hecho esto la primera vez que estuvo arriba en un baño del hotel, en lugar de decidir volver a la recepción y terminar dentro de un respiradero. No habría conocido a Sasuke.

"¿Sakura?"

Su voz profunda la molestaba. "¡Vete!"

Giró la manija e intentó abrir la puerta. Ella la bloqueó con las piernas. Sasuke empujó un poco pero no aplicó demasiada presión. Luego se detuvo, soltando la manija. Su gruñido la cabreó aun más. Ella era la única que tenía una razón para estar enfadada.

"Sakura." repitió.

"¿Estás sordo? Vine aquí para alejarme de ti. Déjame en paz. Ve a esconderte en tu cama. Estoy segura de que los malvados humanos están atacando la Reserva en este momento, idiota paranoico. Ve a estar seguro en tu plataforma a prueba de balas."

"Los bebés son algo bueno. Son lindos. Nuestro hijo se parecerá a mi"

Intentó con la puerta de nuevo pero ella la cerró de una patada cuando la abrió un centímetro.

"Sakura, estás siendo poco razonable."

"¿Poco razonable? ¿Qué tal eso de no usar un condón sabiendo que podrías embarazarme y decírmelo sólo después de consumar el hecho? ¿Sabes lo cuidadosa que he sido desde que empecé a tener relaciones sexuales para evitar eso mismo? Siempre he tomado anticonceptivos si empiezo a ver a alguien y les hice usar condones. Usé doble protección, ¡maldita sea! ¡Siempre!"

"¿No te gustan los niños?"

"Nunca he pensado en ello porque no he estado casada o comprometida antes. Así es como funciona. Sales para ver si es alguien con quien quieres pasar tu vida. Luego piensas en el futuro. El matrimonio. Los niños. En ese orden. No sólo seduces a alguien y te quedas con él."

"Soy un Especie."

"¡Yo no!"

"¿Vamos a tener esta conversación con una puerta entre nosotros?"

Remetió la toalla que había agarrado al entrar al baño más apretada alrededor de su pecho.

"Sí. Me siento más segura aquí."

"Nunca te haría daño."

"Ya lo has hecho, si me dejaste embarazada. ¿Cómo voy a explicarles esto a mis padres? ¡Dijiste un cachorro! ¿Te imaginas? Oye, mamá y papá, ¿adivinad qué? Conocí a un tipo, cinco minutos después lo dejé follarme, y aquí está su 'cachorro-barra-niño'. Estoy segura de que estarán encantados. Seré una madre soltera de un bebé de medio leon. Probablemente tratará de atacarme cuando lo amamante. Los animales me odian."

Hizo un ruido extraño que sonó como una risa.

"¿Te estás riendo?"

Sasuke se aclaró la garganta. "No."

"Pensé que los Nueva Especies no mentían."

Bajó los pies y se puso de pie, abriendo la puerta de un tirón. Estaba parado allí con una sonrisa en su cara. Ella quería darle una bofetada.

"¿Te divierte? ¿En serio?"

"Eres graciosa. Te enseñaré a no actuar como una presa. Nuestro hijo no tratará de atacarte. Te amará. Tampoco estarás soltera. Eres mi compañera. Dije que me casaría contigo."

"Qué generoso de tu parte."

Cruzó los brazos sobre su amplio pecho. "¿Ya has terminado de gritarme?"

"No."

"Eres una hembra difícil."

"Eres un imbécil."

"Soy un Especie, y sé lo que quiero."

"No puedo hablar contigo ahora mismo."

Ella trató de cerrar la puerta de nuevo. Se movió rápidamente, agarrándola con una mano y sacándola del pequeño cubículo.

"Te sorprendió mi noticia. Lo comprendo. Debería haber esperado para decírtelo."

"¿Cuándo?"

Agarró la parte superior de su toalla para evitar que se cayera. Ya había perdido una.

"¿Antes o después de que empezara a vomitar por las náuseas?"

"Buscas una razón para pelear conmigo porque estás empeñada en negar que eres mi compañera."

Estaba furiosa por su tranquila lógica.

"Está bien. ¿Cuál es una buena razón para empezar una pelea contigo? Me muero por oír la respuesta, si tener sexo conmigo y no mencionar que podría quedar embarazada no es una."

"No estoy seguro de querer a tus padres cerca de mi cachorro. No sé si puedo confiar en ellos."

Su mandíbula se abrió.

"Tú lo pediste. Espero que discutas conmigo sobre eso."

"¡Oh, Dios mío! ¿Qué piensas? ¿Crees que le harían daño a su propio nieto? Son mis padres. Ellos me criaron."

"Creo que serán irrazonables y difíciles, como tú. Probablemente aprendiste ese comportamiento de ellos. Tal vez también actuarán como presas, y estarán tan aterrorizados que intentarán dañar a nuestro cachorro."

"¡Nunca lo harían!"

"No los conozco."

"Y nunca podrás conocerlos. ¿Sabes por qué? Porque eso implicaría que me voy a quedar contigo... y no va a pasar."

Él gruñó bajo, sus ojos se entrecerraron.

"Querías un tema por el que pelear. Eso fue sólo un ejemplo."

"Pero lo dijiste en serio."

"Tendré que conocer a tus padres para saber cómo reaccionan ante mí, antes de que los exponga a nuestro cachorro."

Estaba tan cabreada que se quedó sin habla, pero se recuperó rápidamente.

"¡Eres el hombre más arrogante que he conocido!"

"Arrogante no es una mala palabra. Eso lo aprendí. Significa orgulloso."

"No exactamente. Significa que estás pagado de ti mismo y eres agresivo."

"Soy un Especie."

"¿Es esa tu respuesta para todo?" Sasuke se encogió de hombros.

"Estoy dispuesto a pasar por alto tus defectos porque eres humana."

"¿Qué defectos?"

Sakura lo miró con desprecio.

"Actúas como una presa y te niegas a ser razonable. Esos son rasgos humanos."

"Simplemente no puedo tratar contigo."

Ella extendió su mano y la empujó contra su pecho.

"Muévete. Necesito ir a golpear la puerta hasta que alguien me deje salir de aquí. Me voy a casa."

Para su sorpresa, Sasuke se hizo a un lado y ella pasó junto a él, atravesó el baño y se dirigió al interior del enorme sótano.

Cometió el error de mirar hacia atrás, solo para darse cuenta de que él la seguía justo detrás.

Se detuvo, se giró, y levantó el mentón. "¡Retrocede!"

"Eres mi compañera." sonrió tiernamente. "Probablemente mi compañera embarazada."

"Mejor que no lo esté."

Se volvió y se apresuró a ir hacia la puerta otra vez. Solo dio unos nueve pasos más antes de que su brazo se deslizase alrededor de ella, y la empujara contra su cuerpo. Sakura tuvo que soltar su toalla para agarrar su brazo bajo sus pechos.

"Permitiré que tus padres conozcan a nuestro cachorro. De todas formas, probablemente huirán cuando lo vean. Tal vez teman ser mordidos."

Cerró los ojos, tratando de controlar su temperamento.

Uno. Dos. Tres. Cuatro. Cinc...

De repente la levantó de sus pies, enterrando su nariz contra su garganta. Un gruñido bajo salió de él.

"Quiero morderte, pero lo disfrutarías."

Sus ojos se abrieron de par en par y se movió en su agarre. "¡Bájame!"

"Nunca. Eres mía, Sakura. Quiero acariciarte."

"Y yo quiero pegarte."

Sasuke se rió.

"Me gusta lo enérgica que eres. Me alegro de que ya no me tengas miedo."

Bajó la cara y le dio besos calientes y húmedos en el hombro.

"Una compañera muy sexy. Deja que me ocupe de ti."

Sakura no peleó con él. Se sintió bien ser abrazada en ese momento. ¿Y si se hubiera quedado embarazada de su bebé?

No, un cachorro. se corrigió ella mentalmente.

Parte de ella quería creerle cuando decía cosas tan dulces como las que acababa de decir. Puede que él quisiera quedarse con ella y pensara que podría cuidar de una familia, pero era un poco infantil si pensaba que la vida podía ser tan simple. No lo era.

La ONE podría haberle dado algún tipo de refugio seguro dentro de la enorme habitación diseñada para ser su hogar, pero dudaba que quien estuviera a cargo se hubiera enterado de que ella aún estaba con Sasuke. De lo contrario, habrían venido a buscarla y la habrían echado de la Reserva.

"¿Sakura? ¿En qué estás pensando ahora mismo?" La puso de pie.

Luchó contra las lágrimas y ganó.

"Esto no podrá funcionar entre nosotros."

"Lo hará."

Sakura se retorció en sus brazos, y él aflojó lo suficiente como para que ella se enfrentase a él. La altura de él la hizo inclinar mucho la cabeza hacia atrás para mirarle. Sus ojos eran hermosos y muy intensos.

"No tienes ni idea de lo que estás hablando."

La sorprendió levantándola de nuevo de sus pies y sosteniéndola contra su pecho para poner sus caras casi al mismo nivel.

"Me tomo muy en serio el emparejamiento. Los Especies no mienten, Sakura. Esto no es un juego. No soy como los machos humanos que te han hecho daño. Este es un compromiso de por vida que estoy haciendo. ¿Lo entiendes? No quiero otra hembra, y nunca te dejaré. Tampoco dejare que te vayas. No temas el llevar a mis cachorros, tampoco. La ONE tiene algunos de los mejores médicos, si eso es una preocupación. Han nacido bebés de otros Especies, y todos ellos, junto con sus madres humanas, están sanos. No hay nada que temer. Sólo mantén la calma y relájate. Permitiré que tus padres entren en nuestras vidas si así lo desean. Tu felicidad me importa mucho."

Puso sus manos sobre sus hombros y deseó poder creerle. Él podría decirlo en ese momento, pero se arrepentiría de todo más tarde. Era una locura conocer a alguien y hacer ese tipo de promesas extravagantes. Eran demasiado diferentes como para que funcionara entre ellos a largo plazo.

"No pareces convencida." dijo con voz ronca. "Dime que es lo que dudas o temes. A mí me parece que tienes un poco de miedo."

Olfateó.

"También hueles así. No te haré daño, Sakura."