Sakura respiró hondo y lo agarró con más fuerza, disfrutando de la firmeza de sus hombros bajo sus manos.

"Sigues hablando de cómo son los Especies, pero te olvidas de que yo no soy una, Sasuke. ¿Y si descubres que somos demasiado diferentes? Lo somos, ya lo sabes. ¿Qué pasa si rompemos después de tener un hijo juntos? ¿La ONE va a empujarme por las puertas con nuestro hijo, o peor aún, no me dejará acercarme a mi propio bebé?"

Esa situación de pesadilla la asustó incluso mientras hablaba. "¡Oh, Dios mío! ¿Podrían hacer eso? ¿Alejarme de mi propio hijo? Las leyes no se aplican aquí, ¿verdad? ¡Esos muros que rodean este lugar me impedirán ver a mi propio bebé!"

Sasuke gruñó bajo y se giró, mirando a su alrededor. Llevó a Sakura hasta la comida que habían abandonado y se sentó, poniéndola en su regazo. La sostuvo firmemente con un brazo mientras buscaba el brownie en el plato. Se lo ofreció.

"Comete esto y respira, compañera. A las hembras les gusta el chocolate, me han dicho, y las hace felices."

No lo aceptó.

"¿Hablas en serio? Bájalo antes de que te lo estampe en la cara."

Sasuke colocó el brownie de nuevo en el plato y la sostuvo con ambos brazos.

"Nadie te echaría de la Reserva o te alejaría de nuestros cachorros. Eso es una tontería humana. También lo es pensar que vamos a romper. Conozco el término. Los Especies no hacen eso una vez que se emparejan. A veces nos peleamos, pero nunca nos separamos. Soy consciente de que eres humana, pero estás conmigo. Soy lo suficientemente terco por los dos. ¿Me escuchaste cuando dije que nunca te dejaré ir? Esa es la verdad. Te estás alterando por cosas que no van a suceder."

Ella cerró los ojos.

"¿Sakura?"

Esperaba que no llorara. Había visto lágrimas en sus ojos, y su tono no le había gustado.

"Nunca permitiría que nadie ni nada te hiciera daño de ninguna manera."

Sakura se apoyó contra él y posó su mejilla en su pecho. "Haces que parezca muy fácil, pero nada lo es, nunca."

Se sentía frustrado de que ella no le escuchara. Los humanos podían ser muy irracionales. Él lo sabía.

"Estás aquí conmigo."

"A la ONE no le va a gustar que me retengas. Me echarán de aquí a patadas."

Sasuke resopló.

"Ahora estás siendo tonta otra vez. Cada Especie quiere una pareja. Se alegrarán por nosotros. ¿Quieres que llame a Itachi y venga a decirte que puedes quedarte?"

Parecía sorprendida cuando se retorció en su regazo, mirándolo fijamente. Sus ojos estaban más abiertos de lo normal y su boca se abrió ligeramente.

"¿Qué?"

No sabía lo que había dicho que causaría esa reacción de ella.

"¿Itachi Uchiha? ¿El líder de la Organización de Nuevas Especies?"

"No conozco a ningún otro Itachi."

"¿Lo conoces?"

"Sí. Viene a la Reserva. Él y su compañera incluso se quedan en la Zona Salvaje, a veces."

"¿También has conocido a Izumi?"

"Por supuesto."

Pareció pensarlo bien. "¡Oh!"

"¿En qué estás pensando ahora?"

"Supongo que me dejarían quedarme, si son amigos tuyos. Sólo asumí que..."

"¿Qué? ¿Que no se me permitiría tener una compañera porque soy un Especie de la Zona Salvaje? Madara tiene una compañera. Todos somos Especies. Itachi no nos trata como lo hizo Mercile. Somos familia para él. No importa si fuimos criados en una jaula o en una celda."

Sakura frunció el ceño.

"¿Qué estás pensando ahora?"

Tenía curiosidad por sus procesos de pensamiento. Era bastante difícil de entender.

"Nada."

"No mientas, Sakura."

Ella suspiró y le miró fijamente.

"No vives como otros Especies, sin embargo. Ino me mostró el apartamento de Sai. Tenía curiosidad por saber adónde se había mudado, y fuimos allí mientras se vestía para la boda. Vive en este hotel. Es una bonita suite en el segundo piso. Tú vives en el sótano."

"Ah."

Sasuke lo entendió.

"Es mi elección. Me gusta estar aquí abajo." La dejó ir con un brazo y agitó su mano.

"Me encanta estar al aire libre en la Zona Salvaje, y no me gusta estar cerca de mucha gente. Incluso de los Especies. No hablé mucho mientras crecía. No me siento cómodo con las conversaciones innecesarias."

Se encogió de hombros, volviendo a abrazarla con ambos brazos.

Le gustaba sentirla en su regazo. "Me gusta hablar contigo." Sakura sonrió un poco.

"¿Incluso cuando estoy discutiendo contigo?"

"Incluso entonces. Estoy fascinado por ti." Su expresión era de sobriedad.

"¿Qué pasa cuando te canses de mí? Todas las relaciones son buenas al principio."

"Eso no sucederá, Sakura. Cuando encuentras una compañera, no quieres otra hembra, y eso nunca cambiará. Ahora solo estas buscando razones para pelear. Detente. Cómete tu chocolate."

"Eres muy mandón." Sakura entrecerró los ojos. "Y no digas que eres un Especie."

Sasuke le sonrió.

Sakura se agitó en su regazo y alcanzó el pequeño plato. Se enderezó, dando un mordisco al brownie. Él observó su expresión mientras sus ojos se cerraban y masticaba. Parecía disfrutarlo. Sasuke se alegró. El pequeño sonido de placer que ella hizo lo excitó. Le daría muchos más brownies si las golosinas la hacían tan feliz.

"¡Dios! La Reserva tiene la mejor comida."

Abrió los ojos y le ofreció un mordisco. Él agitó la cabeza. "No como chocolate."

Sus cejas se dispararon. "¿No?"

"Hace que mi estómago se sienta mal. Me gusta la fruta en su lugar."

"¡Oh! Tal vez es porque eres parte león o algo así."

"Tal vez. Me encanta el helado pero no el chocolate."

"¿Cuál es tu sabor favorito?"

"Vainilla."

"Somos muy diferentes."

"Deja de buscar excusas para no ser mi compañera. Somos compatibles. ¿Quieres que te lleve a nuestra cama y te lo muestre de nuevo?"

Su mirada dejó la suya, y frunció el ceño ante la plataforma.

"Esto es un rompecabezas, Sasuke. Tenemos que llegar a un acuerdo sobre ello."

"Es más seguro para nosotros estar allí arriba. Duermo mucho mejor sabiendo que estamos donde los humanos no pueden llegar si violan la seguridad."

"Me niego a dejar que saltes conmigo todo el día, arriba y abajo. No comes chocolate porque te revuelve el estómago. Eso es lo que le pasa al mío cuando me subes o me bajas."

"Los humanos atacan a la ONE, Sakura."

Suspiró y le miró fijamente, terminando su brownie. Su mente estaba trabajando. Sasuke podía ver las emociones que destellaban en sus ojos. Esperó, sabiendo que ella le hablaría pronto. Le gustaba eso de su compañera. Siempre tenía muchas opiniones y palabras que decir.

"¿Qué pasa si tenemos un bebé? Va gatear. Podría caerse de la plataforma. ¿Pensaste en eso?"

No lo había pensado.

"Haré que pongan muchas colchonetas debajo. No te lastimaste cuando aterrizaste en las esteras después de que te caíste del respiradero. Es casi tan alto como mi cama. Nuestro hijo no se lastimará."

"Rompo el trato, Sasuke. Eso significa que no puedo vivir con ello. La cama tiene que bajar."

Sasuke gruñó, sin que le gustase su petición.

Sakura se agitó en sus brazos pero él rehusó dejarla ir. Entonces dejó el plato y se retorció para enfrentarse a él, poniendo sus manos sobre su pecho. A él le gustaba cuando ella le acariciaba, lo que hizo en ese momento.

"¿Estás tratando de manipularme por medio del tacto?"

No iba a admitir que estaba funcionando. Se sintió ablandado, queriendo darle cualquier cosa que ella le pidiera.

"No. Quieres que renuncie a toda mi vida para vivir aquí. ¿Es mucho pedir que bajes la cama para que pueda entrar y salir de ella sin un realizar saltos circenses? Cede un poco también."

Suspiró, sin que le gustasen sus palabras, pero lo entendió. "Podemos bajarla un metro y medio."

"¿A un metro y medio del suelo?" Sasuke negó con la cabeza.

"Desde donde está ahora."

Sus dedos jugaban con el pelaje de su pecho.

"Sé razonable, Sasuke. Estoy pensando en mudarme aquí para vivir contigo. La cama tiene que ser lo suficientemente baja para que pueda entrar y salir de ella sin tu ayuda."

"Es un riesgo de seguridad. No me vas a dejar, Sakura. No te dejaré marchar."

Dejó de acariciarle y le clavó las uñas en el pecho. No fue suficiente para lastimarle pero Sasuke pudo ver que la había frustrado. ¿No entendía que solo estaba tratando de protegerla? Abrió la boca para advertirle de nuevo sobre los peligros de un ataque, pero ella habló antes de que él pudiera hacerlo.

"¿Qué hay de una habitación segura? La ONE te construyó todo esto. Tal vez lo consideren."

Sasuke frunció el ceño. "¿Qué es eso?"

"Piensa en un búnker. Es una habitación que está diseñada para ser a prueba de robos. Paredes, suelo y techo gruesos. No soy claustrofóbica. ¿Lo eres tú?"

"¿Qué significa eso?"

"Tener miedo a los espacios pequeños y cerrados. Tal vez podrían diseñarla para que se parezca a una cueva. ¿A los leones no les gusta eso? Podríamos mantenerla abierta, pero si alguien entrara en el sótano, podría quedar sellada para mantenernos a salvo dentro."

Sasuke no estaba muy seguro.

"Hablaré con Neji sobre ello, o con Shikamaru."

Sakura le sonrió de nuevo.

"Gracias."

"Necesito llevarte a la cama ahora." Deseaba a su compañera.

"Acabo de comer. No puedo saltar ahora mismo. Créeme, es duro para mi estómago. No creo que acabar vomitando sea bueno para ninguno de los dos."

Gruñó y la levantó de su regazo. Se puso de pie y se agachó, poniendo a Sakura de pie.

"Ven conmigo. Esas esteras servirán para algo."

"¿En las que me caí?"

"Son suaves y no están demasiado altas."

"¿Puedes traernos unas almohadas? ¿Tal vez una manta? No quiero acostarme desnuda sobre plástico o lo que sea ese material."

Sasuke sonrió, feliz de poder complacerla. "Vuelvo enseguida."

La dejó ir y corrió, dio un salto y aterrizó en la plataforma más baja. Se volvió, miró la segunda y se agachó. Saltó y aterrizó sobre ella.

Debajo de él, escuchó a Sakura maldecir. Sonrió de nuevo.

Su Sakura tenía miedo de que él fallara y se cayera. No sabía lo fácil que era esto para él.