Los personajes de esta historia son propiedad de Clamp.

Solo hago esta historia con fines de entretenimiento


Mis Queridos Lectores:

Estoy muy muy feliz de poder continuar con este fic, créanme que me he divertido mucho escribiéndolo, muchas gracias a todos los que han dejado sus mensajitos, en verdad que es una motivación para continuar.

Espero que este nuevo capítulo, les guste tanto como a mí.

¡Gracias por leer!


-AKIHO-

-Mírala, Akiho

-¿A quién? – pregunté

-A Kinomoto, la de la cámara – a lo lejos vi a Kinomoto, caminando con una cámara en sus manos, seguramente se dirigía a su cueva a donde solía meterse todos los jueves.

-Ahh… gordis Kinomoto jaja… ¿Qué con ella?

-No te parece que está muy linda el día de hoy…

-¡Aghhh!... Kaito que bicho te picó el día de hoy, primero a mí no me gustan las mujeres y segundo Kinomoto por favor, ¿no la has visto?.

-Porque la he visto, te digo que hoy está muy linda, no sé, esa chica tiene algo especial – vi como Kaito ponía cara de cachorro recién adoptado, fijando su mirada en ella.

-Conquístala

-¿¡Qué!?

-Como escuchaste, conquístala, y aléjala de Li, aunque sé que no es ningún peligro para mí pero, uno nunca sabe, es solo por si acaso.

-¡Estás loca!

-¿¡Porque no!? , siempre te ha gustado, bueno no sé qué le ves de bueno, pero en gustos y sabores….

-A la que le picó un bicho, fue a ti Akiho, creo que estas desvariando.

-Vamos Kaito, - lo agarré de su brazo, mientras caminábamos por el patio - ya solo te queda un año más para terminar el colegio, y cada uno tomará rumbos diferentes, no sería genial terminar el colegio con la chica que te ha gustado desde que llegaste y quien sabe vayan juntos a la universidad, solo imagínalo.

-Bueno si, pero…

- Pero nada, conquístala, es más te reto a hacerlo, no tienes nada que perder, seguro que si le hablas bonito y le regalas cosas cursis, caerá rendida a tus pies, no veo porque no te vaya a corresponder, jamás la he visto con novio o algo parecido.

-¡Akiho, por favor…. deja las drogas, no son buenas para tu salud mental! – vi como el muy tonto salía corriendo hacia el edificio, huyendo de mí.

-¡Kaito!

-SAKURA-

Las clases del día transcurrían con total normalidad, pero mi mente volaba y volaba recordando lo que había sucedido en la mañana con Shaoran, antes de que nuestro querido compañero Takashi Yamazaki nos interrumpiera y rompiera toda la magia que nos envolvía en ese momento, o ¿la magia solo me envolvía a mí?, y solamente estaba creando en mi mente una situación que pudo haber sido muy común para él, pero para mí había sido volar al cielo, sabía que debía poner los pies en la tierra y volver a la triste realidad, Shaoran jamás me ha dado un solo indicio que yo le pudiera gustar, es más siempre he creído que me ve como a un hombre, si… debo estar loca, lo que sucedió en la mañana no significa nada, además lo que dijo no necesariamente tiene que ver con el color de mis ojos.

Tratando de eliminar todo tipo de pensamiento incoherente, me dirigí al salón del club de periodismo al cual pertenezco, siempre fue mi refugio, en donde sentía nada más que paz y tranquilidad, mi pedacito de cielo y al cual le dediqué muchas horas de mi vida de instituto escribiendo artículos para nuestro periódico escolar "Tsubasa", tomando fotos o simplemente leyendo uno que otro fic, para inspirarme.

-Querida Sakura, que bueno que has llegado te tengo maravillosas noticias – vi a Naoko con una gran emoción aplaudiendo mientras se acercaba a mí.

-Así… ¿Qué es?– le pregunté con inquietud.

-Pues el director Reed nos ha encargado la tarea de realizar las fotos oficiales de los festivales que se van a organizar desde la próxima semana, además de la publicidad para atraer a la gente de la ciudad a que nos visiten, ¿no te parece genial? - el festival de la escuela siempre se celebraba para conmemorar un año más de fundación del instituto.

-¡ohh!... Es grandioso Naoko, podremos tomar muchas, muchas fotos y escribir artículos para el periódico, quedará de maravilla, además creo que Fay estará encantado de diseñar la publicidad de los eventos de cada club – estaba tan feliz que empecé a saltar de un lado para otro en el salón, como cuando le dan un juguete nuevo a un niño.

-Si Sak, además como es mi último año, quisiera dejar algo especial, algo por lo que me recuerden las nuevas generaciones y que jamás lleguen a olvidar mi nombre – se notaba un brillo especial en sus ojos, Naoko estaba a punto de graduarse y por lo visto quería dejar una huella en el colegio, como presidenta – además como son varios clubes, quisiera que nos dividiéramos el trabajo para que sea un poco más fácil, ya he hablado con los demás muchachos, solo me faltabas tú Sak, tú te encargas de las fotos oficiales del equipo de fútbol – ¡perdón!, estaba escuchando bien, no… esto no me podía estar pasando – deberás acompañarlos en los partidos que se están planeando realizar con equipos de otros institutos, y les tomarás fotografías en cada partido, además de una entrevista al capitán que irá directo a la primera plana del periódico - ¡Qué!, ¡Qué!... no, no definitivamente, esto no me podía estar pasando, ¡una entrevista!, pero ¡¿Qué demonios le iba a preguntar?!, a partir de ese momento las palabras de Naoko se escuchaban como un eco a lo lejos, definitivamente mi mente no estaba presente este día y no estaba preparada para escuchar tremenda cosa.

-¿Estamos de acuerdo muchachos? – es lo único que logré escuchar y veía como mis compañeros asentían y cada uno volvía a sus actividades, ni si quiera me había fijado a qué momento todos ellos habían llegado, Chiharu y Fay unos locos apasionados por el periodismo como yo.

-Tranquila Sak, sé que esos chicos pueden llegar hacer un poco intimidantes, pero yo sé que tú puedes, ¡tú lo vas a lograr!, además te ha tocado la mejor parte… ¿a que si?… quien no quisiera una entrevista con el capitán, cuantas chicas no mueren por algo así, ¡eh!…. ¡eh!... ¡Suertuda! – lo decía Chiharu quien se había acercado a mi supongo que viendo mi cara de pánico, y mientras chocaba su hombro con el mío.

-Ya, claro, la mejor parte... ¡Suertuda!.. – en mi mente me imaginé alzando los pulgares en forma de sarcasmo - ¡Excelente!

El resto de la tarde nos la pasamos, ideando actividades para la siguiente semana que se venía muy dura para todos, entre nuestras tareas y lo que haríamos como club de periodismo, acompañando a los demás clubes en sus participaciones. Tomoyo se encontraba en el coro del colegio, y no me fue posible verla, era la única que podía calmar mis nervios y mi ansiedad.

Me disponía a salir de la escuela cuando a lo lejos escuché que alguien gritaba mi nombre.

-¡Sakura!... – voltee a ver y el corazón me empezó a latir a mil

-¡Shaoran! – vi cómo se acercaba a mi corriendo, se veía tan bien que hasta parecía que una luz caída del cielo alumbraba cada paso que daba.

-¿Qué hay Sak, vas a tu casa?

-Bueno…. Yo….si… - Sakura la tartamuda había reaparecido.

-Que bien, te acompaño, queda de paso a la mía – nuevamente se desordenaba su cabello.

-Esta…está bien… ¿Qué tal las prácticas de fútbol?

-El entrenador ha estado un poco rudo el día de hoy, seguramente es por el mini campeonato que se aproxima la siguiente semana, supongo que quiere ganar a como dé lugar, nos acompañarás ¿verdad? – y ahí estaba de nuevo esa deliciosa sonrisa.

-De hecho, he sido designada su fotógrafa oficial – le sonreí – el club de periodismo hará las fotos oficiales para el periódico de todos los partidos, además – titubee, los nervios empezaron a atacar – debo… debo hacerte una entrevista.

-¿Una entrevista? – empezó a sonrojarse – no soy bueno para esas cosas.

-Es para el periódico – utilicé la técnica de los ojitos de gato de película - ¡Por favor!

-Bueno si es para mi querida amiga, lo que sea – punzada de dolor en el corazón, y ahí estaba mi dosis de realidad, si… definitivamente lo de la mañana solo habían sido puras ideas absurdas mías.

Sin darme cuenta habíamos llegado a mi casa, pero como me sentía tan desanimada por sus palabras, y a pesar de que él no tenía la culpa, ya no quería estar a su lado ni un minuto más, solo me estaba haciendo daño yo misma – Bien Li, nos vemos mañana y gracias por aceptar – me di la vuelta y cuando quise empezar a caminar, sentí que su mano sostenía mi brazo, regresé a verlo.

-¿Qué ha sido, ese cambio de Shaoran a Li? – su mirada se veía ensombrecida, como que algo se había apagado en él.

-Bueno…yo… eh…. – tragué en seco – fue inconscientemente.

-No….No…. lo vuelvas hacer pequeña – con uno de sus dedos hizo un pequeño toque en mi nariz, se dio la vuelta y siguió caminando – Adiós Sak – si…definitivamente Shaoran Li me volvería loca.

El viernes llegó como un rayo y ni se diga el fin de semana pasó tan rápido que ni lo vi, por así decirlo, pronto nos encontrábamos en el tan ansiado lunes, día en que empezarían los festivales de la escuela y yo ni siquiera había preparado las preguntas que le iba a realizar a Shaoran, las musas de la inspiración no me acompañaban.

- ¡Rayos!, ¡Rayos!... ¡quiero llorar! – me decía a mí misma mientras me veía en el espejo de los vestidores del instituto, al ver unos rollitos traviesos que se veían por debajo de mi camiseta de deportes, a la altura de mi vientre – tal vez si contengo el aire así no se me note, ¡Ayyyy!... ¡Demonioooooos! – la frustración y la ira me estaban invadiendo, cerré mis ojos mientras me sostenía del espejo tratando de borrar lo que habían visto.

-¿Qué pasa Sak?, ¿Por qué esa carita? – Tomoyo había entrado a los vestidores, y vi como esa mirada alegre se convertía en una de preocupación.

-Nada Tomy, cosas mías, no me hagas caso – no quería preocuparla.

-Sak, te conozco, no te pongas triste yo sé que….

-Tomy, creo que el profesor nos está esperando, vamos no quiero que nos regañe por nuestra culpa – no dejé que Tomy terminara su frase, realmente no tenia ganas de hablar del tema, entendió mi deseo y caminamos en silencio hacia la pista.

Daba la casualidad de que justo cuando nos tocaba la hora de deportes, la clase de Akiho también tenía deportes, pero con un profesor diferente, ¡genial!.

Me estaba preparando psicológicamente para la carrera que nos tenía preparado el profesor, cuando de pronto vi como una mano se situaba delante de mis ojos con una flor de cerezo.

-¡Una flor para otra flor! – dijo la persona que se encontraba de tras de mí, confundida regresé a ver y lo que primero vieron mis ojos fue unos ojos color violeta y unos mechones de color negro que caían por su frente – Te he sorprendido ¿verdad?

-K..Kaito, si, bueno no me lo esperaba – le dije, tomando la flor que tenía en sus manos, era de mis favoritas, ¡a que se debía ese repentino acercamiento!, Kaito siempre había sido distante conmigo a pesar de que un par de años atrás habíamos sido compañeros de clases pero por reformas del instituto nos separaron en diferentes clases, así que la amistad que alguna vez trató de formarse no se llegó a consolidar, solo nos saludábamos por simple cortesía y nada más.

-¡Que tengas suerte en tu clase, Sakura! – lo dijo mientras tomaba una de mis manos y me daba un beso en ella, eso sí que me sorprendió, que demonios le estaba pasando, empezó a correr hacia donde estaba su clase, y empezaba a hablar con Akiho, quien estaba realizando unos ejercicios de estiramiento y vi como su uniforme le quedaba como un guante, si… debería dejar de compararme con las demás chicas, pero mis inseguridades volvían a atacar.

-¿Que ha sido eso Sak? – Tomy que estaba a mi lado se había quedado con la boca abierta viendo lo acontecido.

-Créeme que estoy, tan sorprendida como tu Tomy, no sé qué ha sido eso.

-Bien muchachos esta clase la vamos hacer un poco más dinámica –dijo el profesor, quien sostenía un silbato en sus manos –acérquense por favor, el día de hoy vamos a participar en grupos de 4 estudiantes cada uno, la dinámica se llama buscando el tesoro perdido, he escondido varias pistas en diferentes lugares de la pista, no es muy difícil de encontrarlas, pero para que esto funcione los participantes deberán estar totalmente coordinados, ¿De acuerdo? – Todos asentimos - bien en esta hoja están los participantes de cada grupo, el cual tendrá un líder cada uno, Kinomoto este es tu grupo– me entregó la hoja, éramos el equipo azul.

-Bien – carraspee – mi equipo es Daidouji, Hiraguizawa – el sonrojo de Tomoyo era inevitable – y….-tuve que leer dos veces el nombre – Li.- regresé a ver a Tomoyo con mis ojos abiertos como platos y mis nervios volvieron a aparecer cuando vi que Shaoran se acercaba, con una mano en su cabello, otra vez lo estaba desordenando.

-Jóvenes, ahora que ya estamos organizados el punto de partida es alla, ven esa bandera amarilla - todos regresamos a ver - desde ahí deben empezar, atrás de cada hoja esta un mapa, sigan las instrucciones y buena suerte, tienen una hora.

Empezamos a caminar hacia el punto de partida, y mientras iba leyendo las instrucciones, sentí que alguien agarraba mi brazo.

-¿Desde cuándo Kaito es tu amigo?

-¿Eh?... – la pregunta de Shaoran me tomó por sorpresa – Bueno no es mi "amigo, amigo"…. es…

-¿Y porque te ha dado una flor? – ¿Qué demonios le estaba pasando?, hasta parecía enojado, apretaba los dientes con demasiada fuerza.

- Supongo que es una persona muy amable – le dije alzando los hombros como restándole importancia.

-Pues a mí no me….

-Deja esa actitud de amargado – Eriol se le había acercado y cortó lo que Shaoran estaba por decir – y mira esa belleza – todos volteamos a ver, hacia donde señalaba Eriol, ¡claro Akiho haciendo ejercicios, con su perfecto uniforme!

-Eres un asqueroso, cuatro ojos.

-Shaoran… estoy empezando a creer que te gustan los hombres – Shaoran se sonrojó de inmediato y Eriol empezó carcajearse mientras salía corriendo evitando que los puños de Shaoran lo alcanzaran, tampoco pude evitar reírme así que para evitar que Shaoran me viera con ojos de asesino y siguiera con ese genio de los mil diablos, empecé a caminar lo más rápido posible y vi que Tomoyo me seguía los pasos.

-No sé cómo lo aguantas Tomy – le dije haciendo referencia a Eriol.

-Pues simple Sak, él y yo no somos nada, no tengo derecho a reclamarle nada y ya sabes que él es así de ocurrido – abracé a Tomy por los hombros y continuamos caminando así hasta el punto de partida.

- ¿¡Que suerte que nos tocaran en el mismo equipo verdad!? – le dije señalándolos con mi mirada

-Mi querida Sak, "no existen las coincidencias, solo lo inevitable".

Y este era solo el comienzo de un largo día.


Continuará…..

¡Muchos abrazos!