Los personajes de esta historia son propiedad de Clamp.
Solo hago esta historia con fines de entretenimiento
Queridos Lectores
Aquí nos vemos de nuevo, como siempre muy contenta de poder traerles un nuevo capítulo, siempre que las musas de la inspiración se hacen presentes no paro de escribir, y esta vez no me han abandonado.
Espero que les guste mucho y nos leemos al final.
-Shaoran-
Que porque estoy tan cabreado pues porque al profesor de deportes se había levantado creativo el día de hoy y se había inventado un juego de lo más absurdo llamado "buscando el tesoro", ¡¿Qué rayos era eso?!, no podía simplemente hacernos correr la pista, saltar obstáculos, el caballete, o no se algo que los profesores normales suelen hacer, pero no, disfrutaba hacernos sufrir un lunes por la mañana, sin embargo, nos fue muy fácil encontrar todas las pistas y llegamos en primer lugar, debía decir que Sakura tenía una destreza magnifica para este tipo de cosas, de manera extraordinaria logró descifrar todas las pistas rápidamente, de tal forma que mientras nosotros ya íbamos en la tercer pista, los demás grupos y apenas iban terminando la primera, terminamos antes de la hora establecida y nos hicimos acreedores de dos maravillosos puntos a nuestra nota final….¡Genial!.
Pero aparte de esa maravillosa actividad, lo que más me hacía sentir encabronado, y la verdad que no sabía ni porque, no le encontraba explicación alguna, realmente era un sentimiento que no podría descifrar y no había sentido algo parecido antes, era haber visto la escenita de Kaito con Sakura, él le había regalado una flor y si no me equivocaba había sido una flor de cerezo, era de sus favoritas, y para finalizar el cuento él le había dado un beso en su mano derecha, ¿a qué se debía eso?, acaso….acaso… ¿estaban saliendo?, ¿desde cuándo?, que no me había dado cuenta, ¿Por qué alguien se acercaba así a mi mejor amiga?, un impulso desmesurado se había apoderado de mí y no pude evitar acercármele cuando el muy idiota había regresado a su clase, empecé a dar zancadas por la pista para alcanzarla, la agarré de su brazo, para que se detuviera, y tratar de hablar con ella pero el muy metido de Eriol nos interrumpió, haciéndonos un comentario fuera de lugar sobre Akiho y haciéndonos regresar a verla.
Si, debía admitir que Akiho era realmente hermosa, y no podía negar que cuando llegó me había sentido idiotizado por su presencia, al igual que el 50% de pendejetes de este instituto, me había empecinado en que ella debía estar conmigo, y no era por presumir pero la genética que la vida me había dado me hizo las cosas fáciles, pronto ya nos encontrábamos besándonos en cualquier rincón del colegio escondidos como si un par de delincuentes se tratara, pero después de andarnos besuqueando por ahí, no sentía absolutamente nada, no había nada de sentimientos de por medio, todo se había tornado meramente algo físico.
Siempre fui muy prudente y jamás permití que nos vieran juntos o supieran lo que estábamos haciendo a escondidas, no me gustaba estar en la boca de nadie, así que para todo el instituto éramos simplemente amigos, y nada había pasado entre nosotros, el único que sabía la verdad era Eriol, que a pesar de todas sus tonterías había llegado a ser mi mejor amigo desde que empezó a estudiar en Japón, y le tenía 100% de confianza, había decidido contarle lo de Akiho porque con alguien debía hablar, ¿verdad?, soy humano, y sabía que él jamás se lo contaría a alguien más.
Poco a poco la idiotez en la que me había envuelto Akiho cuando llegó, se había ido esfumando, aunque me daba la impresión de que ella si se había ilusionado, y quería que fuéramos algo más que amigos, hubo un tiempo que se la pasó pegada a mi como un pulpo, especialmente en los partidos de fútbol, cuando las porristas nos venían a alentar, se empezó a convertir en un fastidio, pero eso sí, jamás fui un desgraciado con ella, era algo que me habían inculcado mis padres desde pequeño y no por nada tenía 4 hermanas, no querría que ellas sufrieran por algún imbécil, siempre la respeté de alguna manera y nunca le hice algún tipo de desplante, pero si fui muy claro con ella, de que yo no estaba preparado para eso, ni quería, es más, jamás había tenido una novia formal, no me gustaban esas cursilerías, para mí era una pérdida de tiempo, yo soy más bien un alma libre.
El torneo de futbol empezaría con un partido contra el instituto Seijo, con su capitán Yukito Tsukishiro, ya nos habíamos enfrentado un par de veces antes y podría decir que el era muy competitivo al igual que yo, habíamos tenido un par de riñas por demostrar quién era el mejor en la cancha y suponía que este partido no sería la excepción.
Los graderíos ya se encontraban llenos de estudiantes alentando a sus equipos, al igual que nuestras porristas, estaban haciendo su rutina, con Akiho en la mitad, quien saltaba y daba piruetas en el aire como si pudiera volar, la chica era talentosa, vi como de pronto me quedó mirando y me guiñó un ojo, le hice un pequeño gesto con la mano y un poco incómodo desvié mi mirada hacia los graderíos, pude ver en la esquina que se encontraba Sakura, traía su cámara fotográfica en las manos y me pude fijar que lucía hermosa, a pesar de que en la mañana habíamos tenido la clase de deportes y habíamos terminado sucios y con la ropa un poco estropeada, se había cambiado y ahora traía puesto el uniforme regular de falda y blusa blanca además de un bléiser negro, una pequeña corbata igual blanca con una franja roja en la punta, había retocado su maquillaje y a pesar de la distancia en la que nos encontrábamos, no podía negar que sus ojos esmeraldas resaltaban como dos piedras preciosas, seguramente sería obra de Tomoyo, parecía como si estuviera buscando a alguien, quise acercármele pero de pronto vi que había encontrado su objetivo, veía como poco a poco se iba acercando tímidamente al tal Tsukishiro, seguramente empezaría a tomarles las fotos a ellos primero, cuando ella hizo un pequeño toque en su hombro, él la regresó a ver e inmediatamente se extendió una sonrisa en su rostro mientras la observaba, de pronto sentí al monstruo que había sentido en la mañana al ver a Kaito cerca de ella, volvió a renacer, no pude evitar cerrar mis puños con furia, ¿qué mierda me estaba pasando? y ¿qué mierda le sonreía ese con cara de tonto?, para evitar que el ser que ahora empezaba a vivir dentro de mí, y empezará a devorarme por dentro, empecé a dar tiros al arco como un loco, centrando toda mi ira en cada patada que le daba al balón.
-Sakura -
Después de la sesión de maquillaje a la que me había sometido Tomoyo, aduciendo que siempre se debe estar divina sin importar el tiempo y el lugar, cambié mi uniforme, y me dirigí al graderío, estaba impresionada la cantidad de alumnos que habían ido a alentar a los equipos, faltaba poco tiempo para que el partido empezara, así que debía apurarme si quería sacar buenas fotos, así que lo primero que busqué fue al capitán del equipo del otro instituto, lo reconocí enseguida porque en su brazo izquierdo portaba una banda de color rojo que lo distinguía de los demás, ya lo había visto en partidos anteriores pero jamás había habido un acercamiento, se encontraba sentado en la primera fila de los graderíos, era un chico alto, con cabellos platinados, y ojos color canela, el color de su piel se asemejaba mucho a la de Tomoyo, blanca como la nieve, de aspecto albino - No te pongas nerviosa Sakura, tu puedes – me dije dándome ánimos y acercándome sigilosamente a él.
-¡Disculpa! – le dije, dándole un pequeño toque en su hombro, en seguida su rostro se volteó para mirarme y una sonrisa se extendió en su rostro.
-¿Si? – me dijo mientras, seguía sonriendo.
-Les…les podría molestar con unas fotos para nuestro periódico – le dije mientras levantaba mi cámara haciéndole entender lo que necesitaba– ¡por favor!
-Claro, no es ninguna molestia – el muchacho tenía un no sé qué, que me transmitió tranquilidad en el momento exacto que se volteó para mirarme por primera vez, algo que no podría descifrar – ¡Hey Muchachos!, aquí la señorita, quiere hacernos unas fotografías para su periódico, ¿están de acuerdo? – Todos asintieron – que les parece si nos colocamos en la mitad de la cancha se vería más genial - les decía mientras me guiñaba un ojo, poco a poco los muchachos se acomodaban en media luna en la mitad de la cancha, las porristas ya habían terminado su rutina – bien, aquí vamos – pensé, respiré hondo, tomé mi cámara, vi por el hoyito de la visión, todos perfectamente centrados y sonriendo, alcé tres dedos como para indicarles el momento exacto de las fotos, uno a uno los fui bajando y click, el flash salió como un rayo del cielo, dos tomas más y listo, una personal del capitán y trabajo concluido.
-Han quedado geniales – dije mientras observaba la pantalla de mi cámara – ¡muchas gracias a todos! – lo dije mientas hacia un par de reverencias, y todos regresaban a los graderíos.
-¿Puedo verla? – el muchacho se había acercado, le entregué mi cámara como pasándole un bebé recién nacido, sus manos la tomaron con mucho cuidado.
-Es verdad, hasta salimos más guapos – empezó a reírse, mientras veía las fotografías – me las podrías pasar a mi Whatsapp, lo dijo mientras tomaba el celular que se encontraba guardado en su maleta.
-Bueno yo… ehh…. Si claro…, pero te las enviaré cuando ya las haya editado.
-Si claro y….¡Por favor!... no nos vayas a poner filtros de perritos o corazones…ehh… – nuevamente se reía, y yo no puede evitarlo tampoco, me reí con él. – ¿te puedo marcar para que tengas mi número y puedas enviármelas? – asentí, enseguida le di mi número y de pronto la canción de "Adagio for Strings" empezó a sonar, era el tono que le había puesto a mi celular, el cual sonaba fuertemente desde el bolsillo de mi falda, lo saqué en seguida como una desesperada y le bajé el volumen a su mínimo.
- Mmm… Tiesto, buena música, tienes buen gusto – me sonrojé – bien, ahí tienes mi número, en cuanto las tengas me las envías, por cierto soy Yukito Tsukishiro. – Me extendió su mano - ¡Mucho Gusto!
-Sakura Kinomoto – le dije extendiéndole mi mano también – y el gusto es mío - le sonreí, en seguida me despedí del equipo y rápidamente corrí al otro extremo, para buscar a nuestro equipo.
Mientras me iba acercando, vi a Shaoran que lanzaba tiros al arco de una manera tal que parecía que quisiera romper la red de un solo balonazo, ¿qué le pasaba?, ¿estaba enojado por algo?, decidí entrar a la cancha a buscarlo.
¡Cuidado gordita y te confunden con la pelota! – escuché a alguien gritar, ya estaba acostumbrada al poco cerebro que algunas personas podían llegar a tener, así que hice como si no me importara, a pesar de escuchar las carcajadas a mis espaldas, continúe caminando, seguramente Shaoran también lo había escuchado, porque de pronto dejó de lanzar balonazos.
-Sakura, no les hagas caso… - decía como intentando disculparse por ellos.- no saben lo que….
-Déjalo, no pasa nada – le dije, no quería darle importancia, a pesar de que en mis profundidades me sentía dolida, ¿hasta cuando continuaría esa situación?, es que acaso las personas no pensaban lo crueles que podían llegar a ser. – Podría…podría tomarles las fotografías – le dije cambiando de tema, quería salir lo más pronto posible de ahí.
-Claro, espera – vi como Shaoran corría hacia su equipo les decía un par de palabras y uno por uno se iba situando en la cancha como el equipo de Seijo, incluido Eriol; sentía destruida mis defensas por lo que no sentía el mas mínimo interés en tomarles las fotos así que a penas los vi listos dispare mi flash sin importarme si sonreían o se arreglaban el cabello, solo fue una toma y una de Shaoran, debo decir que quedó perfecta.
-¡Gracias a todos!– hice una reverencia y me dispuse a salir de la cancha, empecé a dar grandes zancadas para salir lo más pronto posible, traía la cabeza gacha sin fijarme si alguien estaba delante de mí, de pronto sentí como mi hombro chocaba con otro fuertemente.
-¡Idiota, que no te fijas! – la voz de Akiho, empeoró la ira que llevaba por dentro.
-¡Disculpa!... y ¡tú tampoco me viste!, ¿porque no te hiciste a un lado? – le dije con rabia, mirándonos fijamente a los ojos, sin perder el contacto, ella era más alta que yo, pero no iba a permitir perder esta batalla de miradas que teníamos, cuando de pronto sentí una mano en mi hombro.
-¡Chicas, chicas!... solo fue un pequeño accidente, no es necesario discutir por estas cosas – nos interrumpió Kaito tratando de amenizar la situación.
Akiho me veía de pies a cabeza con cara de asco, ¿ahora qué le pasa a esta odiosa conmigo?, pensé – Tienes razón Kaito, tengo mejores cosas que hacer, que estar discutiendo con esta….esta señorita… ¡Shaoran! – empezó a gritar, moviendo su mano de un lado a otro, la vi salir corriendo hacia su dirección y al acercársele le ponía una de sus manos en el pecho de él como acariciándolo, y él se empezaba a sonrojar como siempre le pasaba que estaba a su lado y empezaban a hablar.
-¡Pffff….!...¡Ridícula! – dije en mis adentros, soltando el aire que había retenido en mis pulmones – Adiós Kaito – le dije cayendo en cuenta que él seguía a mi lado, sintiendo la oleada de celos que me provocaba ver a Shaoran y Akiho juntos y más cuando estaban así de cerca.
-Sakura, ¿todo bien? – Me preguntó Kaito, algo en su mirada me decía que estaba preocupado – ¿te puedo hacer compañía?
-eh… no… no tranquilo además debo conversar con Tomoyo, mírala está ahí – le dije mientras señalaba la última fila del graderío en donde ella estaba sentada, al parecer no se había fijado en mi pequeña discusión con Akiho, ¿a dónde miraba tan concentrada?, hice el recorrido de su mirada hacia la cancha, ¡Claro Eriol!..., tenía que molestarla – bueno Kaito si me disculpas tengo que…
-Si, si claro, nos vemos después.
Subí lo más rápido posible los graderíos para poder encontrarme con Tomoyo o más bien para asustarla.
-¡Oye!...- grité - ¿Qué hay Tomy? – le dije tomándola de los hombros desde atrás, Tomoyo se sobresaltó.
-Sak, no te vi llegar – dijo un poco confundida, mientras me sentaba a su lado.
- Ya claro, me puedo imaginar porque… - regresé a ver a la cancha, ahí estaba Eriol haciendo pases con Shaoran, la odiosa de Akiho había regresado a su asiento, y el equipo empezaba a hacer calentamiento, no podía dejar de ver lo guapo que se veía Shaoran con ese uniforme blanco, que le hacia resaltar ese cuerpo de impacto que se cargaba y sobre todo ese trase…
-¡Kurogane se ha pasado de la raya, verdad! – me dijo Tomoyo sacándome de mis pensamientos, mientras me regresaba a ver. - ¿¡Hey porqué estas roja?, ¿Qué estabas viendo? – empezó a reírse.
- Lo mismo que tú hace unos minutos – nos reímos juntas, mientras recordaba lo que me había dicho algo de Kurogane, que no entendí – Me decías algo de Kurogane.
-Si Sak, él fue quien te gritó esa estupidez, mientras estabas en la cancha – claro Kurogane no podía ser alguien más que él, para mí siempre había sido un idiota superficial, egocéntrico, narcisista, todo eso para mí lo hacía el hombre más desagradable del mundo, a pesar de que muchas chicas del instituto decían que era súper ultra mega guapo, era parte del equipo de fútbol, le quedé viendo por unos segundos su piel morena resaltaba con la luz del sol, se pasaba la mano por su cabello oscuro – pero no te preocupes –continuó Tomoyo- le dejé un pequeño regalito en su mochila – vi cómo se reía maliciosamente y yo temblaba solo de pensar que se le había ocurrido hacer, tan inocente que se le ve.
- A veces asustas lo sabes – le dije riendo – y ¿qué le hiciste?
-Ya lo veras amiga, ya lo veras.
El partido se desarrollaba con total tranquilidad, los dos equipos estaban dando lo mejor de sí, tenían una buena técnica, y un par de veces se notó la rivalidad que tenían los dos capitanes, pero el gol todavía no se hacía presente para ninguno de los dos equipos, los cuales tenían extraordinarias defensas y buenos arqueros, tan rápido pasaron los treinta minutos que el primer tiempo había terminado, una vez que me sentí mejor anímicamente me decidí a realizar algunas fotografías, mientras las porristas hacían su rutina de medio tiempo, me pareció un poco extraño ver a Akiho tomar en sus manos un balón, tal vez es para su rutina me dije, continúe bajando los graderíos hasta llegar a la cancha una vez ahí empecé a tomar fotografías a los alumnos en los graderíos, a los equipos que descansaban y conversaban tácticas para el segundo tiempo, pero lo que pasó en seguida paso en cámara lenta, quedándome totalmente paralizada, de pronto sentí como un balón chocaba con demasiada fuerza en mi cámara y por la fuerza del impacto resbaló de mis manos y al caer al suelo vi como el anillo del zoom y el lente se partían en dos, y vi como mi vida se iba en ello, atónita regresé a ver quién era el responsable de semejante barbaridad, movía mis ojos de un lado a otro buscando al culpable, pude fijarme que Akiho ya no tenía el balón en sus manos, sabía que había sido ella, no tenía duda, pero como no la había visto directamente no le podía reclamar nada.
En mi mente ya la estaba arrastrando por toda la cancha agarrándole todo su precioso cabello, pero en la realidad ya me encontraba corriendo con la cámara hecha pedazos en mis manos y llorando como una niña cobarde, escondiéndome en el lugar más alejado de la escuela, el salón del club de periodismo, sabía que no habría nadie ahí ya que todos se encontraban en la cancha, mis lágrimas no dejaban de salir me sentía impotente y llena de rabia, mi preciosa cámara se encontraba rota, tanto que la había cuidado, tantos esfuerzos de mi padre para comprármela, se había acabado en dos segundos, con tanto cariño que me la había comprado cuando descubrió que esa era mi pasión y después del acontecimiento de mi madre, pero no me iba poner a pensar en eso ahora, ¿como le iba a decir a mi padre lo que había pasado?.
Me senté en un sillón a contemplar mi desgracia, cuando unos pequeños golpes en la puerta me sacaron de mis pensamientos.
-Sakura…. ¿Estás ahí? – abrí mis ojos como dos platos al escuchar la voz detrás de la puerta, tapando mi boca con la mano…Shaoran… ¿qué hacía aquí?, me puse a temblar como una hoja de papel, regresé a ver el reloj de la pared pronto el medio tiempo acabaría– abre por favor – me dijo.
-Shaoran, estoy bien, por favor regresa, el partido ya va a empezar.
-No me iré, hasta hablar contigo – me dijo con un tono enojado, aun temblando y con los nervios a flor de piel, me levanté para abrir la puerta, secando todo rastro de lágrimas en mis ojos, a penas abrí la puerta, no sé cómo fue ni como paso, pero ya me encontraba rodeada de sus brazos, recibiendo toda la calidez de su cuerpo, con mi cabeza pegada a su pecho, claro él era unos 10 cm más alto que yo, el olor de su perfume se penetraba por mis fosas nasales, llevándome al infinito, a pesar de haber sudado durante el primer tiempo su olor era exquisito, no sé cómo describir lo que sentí en ese momento, una oleada de sentimientos recorrían todo mi ser, era la primera vez que recibía este tipo de gestos de parte suya, a pesar de ser amigos desde pequeños.
-Shaoran…yooo… - intenté hablar
-¡Shh…! – dijo mientras me separaba un poco de su pecho y ponía uno de sus dedos sobre mis labios, derritiéndome por dentro – tranquila Sak, esas personas las van a pagar – me dijo, pude notar un rayo de luz cruzando sus ojos ámbar, que eran puro fuego, una expresión que no había visto jamás. – esas personas no merecen tus lágrimas– lo decía mientras con las suavidad de sus dedos acariciaba mis mejillas, que seguramente se encontraban rojas como un tomate, seguramente el vio a los culpables y yo no sabía que decir, estaba paralizada por completo.
-Gra..Gracias Shaoran – no supe nada más que decir.
-Yo estoy contigo, todo estará bien – lo dijo mientras depositaba un beso en mi frente, mientras seguíamos abrazados, pude sentir la suavidad de sus labios, si no fuera porque sabía que el solo me veía como una amiga, y yo no fuera tan tímida, hubiera alzado mi rostro hasta juntar nuestros labios y recibir mi primer beso.
Continuará….
Bien por fin lo he logrado, he terminado el tercer capítulo y estoy muy emocionada, espero que les guste tanto tanto como a mí. Muchas gracias por sus mensajitos y una agradecimiento muy muy especial a The Melancholy Drama Queen, gracias, gracias por leer mi fic, estoy muy contenta de que hayas podido leer mi review en tu maravillosa historia, que como te dije me ha inspirado mucho.
Mis queridos lectores los quiero mucho y hasta la próxima actualización.
