Los personajes de esta historia son propiedad de Clamp.

Solo hago esta historia con fines de entretenimiento

¡Gracias por leer!


-Sakura-

Los sonidos de la canción "Children" de Robert Miles llenaban mi habitación, una canción que no necesitaba tener palabras para transportarme a otro mundo, a otra dimensión, sus sonidos me envolvían y por momentos lograba olvidar y eso es lo que necesitaba exactamente en ese momento, olvidar, tal vez dirán que es algo material que pronto se recupera, pero los momentos que yo había pasado con esa cámara era algo especial para mí y ahora ya no estaba, además que soy una llorona, la expresión triste de mi padre al contarle lo acontecido me partió el alma, a la vez que también se le veía enfadado, dijo que hablaría con el director del instituto para ver si era posible que me la restituyeran pero seguramente dirán que fue irresponsabilidad mía.

Sin embargo tenía una luz de esperanza, la madre de Tomoyo dueña de una de las más grandes empresas de productos electrónicos se había ofrecido muy amablemente a llevar mi cámara a su servicio técnico para repararla sin ningún costo, estaba muy agradecida, Tomoyo y su madre han sido un gran apoyo para mí.

Sentada frente a mi computadora no me había percatado que inconscientemente me encontraba observando las fotos que había tomado antes de lo acontecido, como la memoria de la cámara era externa no se había dañado.

Mientras iba pasando por cada una de ellas, me detuve en la que se encontraba Yukito Tsukishiro, empecé a observarlo muy detenidamente, tenía una amplia sonrisa sus dientes blancos perfectamente alineados, facciones muy finas, su cabello grisáceo, y sus ojos, no sabría cómo describirlos, eran algo como el color de la miel, en verdad era guapo y como si lo hubiera llamado con la mente, mi teléfono empezó a sonar, era un mensaje, en la pantalla se podía leer "Yukito Cap. Seijo", como lo había guardado en mis contactos.

-Hola Sakura, soy Yukito espero que me recuerdes, soy el capitán de Seijo, vi lo que te paso, que mala onda pero espero que te encuentres bien, no olvides mandarme las fotos como quedamos, besos. (emoji de carita feliz)

"Besos"… arque una ceja por el asombro, y una media sonrisa se formó en mi rostro al leer esa palabra, mientras le contestaba.

-Hola Yukito, claro que me acuerdo, si todo está bien, todo tiene arreglo; en este momento estoy editando las fotos, te las envío a penas las termine, de acuerdo, abrazos. (emoji de carita feliz).

"Abrazos", me sentí atrevida cuando lo mandé, pero no había nada de malo en dejar un poco mi timidez pensé, mientras seguían pasando las imágenes, una foto hizo que el corazón dejara de latirme por un segundo, y empezara a bombear sangre como loco, al ver unos ojos color ámbar que me hipnotizaron y me quedé sin aliento, tan solo con mirar su foto, rápidamente llegó a mi memoria aquel abrazo que nos habíamos dado, su aroma, su cercanía, recordarlo me estaba provocando una ola de calor, ufff… me levanté a abrir un poco la ventana para que entrara un poco de aire fresco, las hormonas estaban haciendo su trabajo, me miré en el espejo estaba sonrojada, aquel momento mágico en el que me sentí protegida en sus brazos se había roto ya que mi adorada amiga Tomoyo se le ocurrió interrumpirnos….." ¡Qué Lindos!", había dicho viéndonos con ojos de dibujo de anime grandes y brillosos, Shaoran y yo nos separamos como si estuviéramos quemándonos sonrojados hasta las orejas, y ahí se había roto mi burbuja. El regresó al partido de futbol no sin antes ofrecerme una hermosa sonrisa. Tomoyo me había ido a buscar para contarme que había conversado con su madre para que me ayudara con la cámara de fotos, ella también se ganó una sesión de abrazos míos.

Después de eso decidí ya no regresar a la cancha y regresé a mi casa, le pedí a Chiharu que me cubriera por lo que quedaba de la tarde y Fay se haría cargo de las fotos de los siguientes días, pero la entrevista todavía estaba en pie, algo que me tenía muy inquieta por supuesto, todavía no sabía qué le iba a preguntar, varias opciones vinieron a mi mente, unas sin sentido e incoherentes, ¿Shaoran qué opinas de Akiho?, ¿Por qué te sonrojas cuando la ves?, ¿Shaoran te gustan las chicas como yo?, ¿Shaoran te gusto?, esta última me estremeció completa, sabía que estas preguntas jamás se las haría solo quedaría en mi mente, pero me hubiese gustado saber la respuesta.

De pronto la canción de "Adagio for strings" empezó a sonar nuevamente en mi celular, había llegado un mensaje era de "Tomoyo-Tomoyin", le había puesto así como nombre de contacto, era gracioso recordar su expresión cuando ella vio su nombre en mi teléfono, pero sabía que era de cariño.

-¿Qué hay Sak, cómo estás?, espero y no te estés deprimiendo con esas canciones tristes que sueles escuchar, sino tendré que poner en marcha mi plan de emergencia y sabes que hablo en serio (Emoji de guiño).

Iba a contestar cuando llegó otro mensaje.

-El partido ha terminado, hemos ganados y no adivinas quien anoto el único gol

Le iba a preguntar ¿Quién?, ojalá haya sido Shaoran, pero otro mensaje llegó enseguida.

-El grandioso y maravilloso….

¡Rayos porque lo decía todo en partes!

-Eriol (emoji de corazón).

Rodee mis ojos y suspiré, mientras le contestaba

-Hey Tomy todo bien, ya me siento mejor y no, no estoy escuchando esas canciones (emoji de carita sacando la lengua) – y era verdad en mi computadora ahora sonaba "24k Magic" de Bruno Mars, adoraba la parte de "I´m a dangerous man, with some money in my pocket"Me alegro que hayamos ganado, el equipo debe estar feliz en especial Eriol (emoji de guiño).

-Pues si está muy feliz, pero te perdiste de la mejor parte, ¿recuerdas lo de Kurogane? - Ay Dios y ahora esta mujer que hizo, pensé – te voy a enviar unas fotos para levantarte el ánimo, te vas a reír hasta desmayarte, me lo pasaron los chicos del equipo, porque obvio yo no estuve en los vestidores.

De inmediato llegaron 5 fotos seguidas, una a una las fui abriendo, ¿¡ayyyy que era eso?!, las fotos de la parte trasera de Kurogane suponía, llevaba puestos unos interiores en los que se leía claramente la palabra "CERDO", acompañado de un dibujo de un cerdito adorable sacando la lengua. Tomy tenía razón no dejaba de reírme.

Yo: Oye Tomy, dime por favor que utilizaste guantes para escribir en esa ropa…

Tomoyo-Tomoyin: Obvio querida amiga no creas que no me dio asquito hacerlo pero se lo merecía, por idiota.

Yo: Tomy, Tomy que haría sin ti, pero no debemos hacer eso, la venganza no es buena.

Tomoyo-Tomoyin: Ay amiga tu siempre tan buena, si supieras lo que estoy pensando hacerle a Shinomoto.

Yo: ¡¿Akiho?!

Tomoyo-Tomoyin: ¡Pensé que la habías visto, ella fue la que te lanzó el balón!

-Shaoran-

-¿Qué demonios se te cruzo por la mente Akiho?... ¿Acaso estás loca? – estaba furioso, gritaba y me movía de un lado a otro, en los vestidores cuando ya todos se habían marchado.

-Shaoran te juro que no fue con intención, de verdad yo estaba jugando y de pronto ella apareció, de verdad Shaoran por favor créeme – vi como empezaba a dar unos pequeños sollozos y los ojos se le hacían vidriosos.

-¡No te creo! – dije fríamente – tienes que arreglarlo, tienes que pedirle disculpas, no sé algo tienes que hacer Akiho, pero esto no se va a quedar así.

-Por favor Shaoran, ¿por qué estás tan molesto?, ¡Kinomoto no es nada para ti!

-¡Es mi amiga! – Grité – ¡y no soporto que le hagan daño!

-¿Acaso te gusta?

-¿¡Qué?!

-¿Qué si te gusta Kinomoto?

-Si te escuche, pero que clase de pregunta es esa.

-Pues por la actitud que estas tomando da la impresión de que te gusta, no me digas que te gusta esa gord….

-¡Ya te dije que es mi amiga! – volví a gritar.

-¡Ay Shaoran! – empezó a acercarse a mi muy despacio y con una mirada coqueta – Hare lo que me dices, pero ya no estés enojado, de verdad fue un accidente – puso mis manos en su cintura, y no pude evitar regresar a ver sus labios – ¿Por qué no lo olvidamos y recordamos viejos tiempos?

-¡Basta Akiho! – un momento de lucidez vino a mí y logré a apartarla rápidamente. – más te vale remediarlo, porque si no lo haces te dije que esto no se quedaría así

-¿Y qué vas hacer? – dijo ya enojada

-¡Ya lo veras! – me di media vuelta tomé mis cosas y salí lo más rápido que pude de los vestidores, escuche gritar a Akiho pero no me importó seguí caminando, seguía furioso, a pesar de haber ganado el partido me sentía frustrado, mientras divagaba en pensamientos absurdos, ya había recorrido varias calles, hasta que caí en cuenta en donde me encontraba, frente a la casa de Sakura, ni siquiera lo medite, ni siquiera lo pensé pero ya me encontraba en frente de su puerta tocando el timbre.

-¡Mocoso!

-¡Touya! – el hermano de Sakura tan cariñoso como siempre, abrió la puerta y me recibió muy amablemente.

-¿Qué quieres? – sus ojos marrones me miraban con odio.

-¿Se encuentra Sakura?

-¿Para qué?, ¡ya es tarde!

-Necesito hablar con ella – fruncí mi ceño, frunció su ceño, teníamos una pelea silenciosa de miradas.

-Ahora la llamo – dijo de mala gana antes de marcharse y mirarme de pies a cabeza.

Obviamente no me dejó entrar a la casa me quedé de pie frente a su puerta, volví mi mirada a la calle mientras me sentaba en uno de los escalones a esperar, me sentía nervioso, pero…. ¿Por qué?

Pronto escuche como las bisagras de la puerta chillaban y un "20 minutos Monstruo" se escuchaba desde lejos.

-¡Shaoran! – era su voz, estaba tras de mí.

-Hey Sak – me levante de un salto – ¿cómo estás? – todavía traía su uniforme no se había cambiado.

-Todo bien, ya me siento mejor…. Gracias a t… Tomoyo si, su madre me ayudará con lo de la cámara – noté que sus mejillas estaban rojas, ¿estaría enferma?, ¿tendrá resfriado? - ¿cómo ha estado el partido?, lamento haberme perdido la victoria – sonrió, el color de sus ojos era… era…, carraspee.

-Me alegro mucho de que tenga arreglo, sabes el partido estuvo genial, Eriol se pasó, Tsukishiro se quedó como zombi cuando anotamos lo hubieses visto. – empecé a reír y ella conmigo.

Empezamos a hablar de nimiedades mientras ella reía de mis ocurrencias y le contaba con lujo de detalles lo sucedido con Kurogane en los vestidores, él no se había dado cuenta que su ropa interior se encontraba así, mientras caminaba por todo el vestidor como si nada, todos empezaron a tomarle fotos y empezamos a reírnos su expresión de enojo fue lo mejor, el que hizo eso fue un genio.

De pronto el celular de Sakura empezó a sonar, había recibido un mensaje, curiosamente fije mi mirada en su pantalla, "Yukito Cap. Seijo", ¿Qué… carajo era eso?, ¿Cómo?, ¿Cuándo?, ¿Dónde?, todo se descontroló dentro de mí, respira Shaoran, respira, no pude ver el texto del mensaje, ni quería.

-Bueno Sakura, creo que ya debo irme – le dije no quería sonar enojado, me levante nuevamente del escalón en el que nos habíamos sentado.

-P…pero… ¿tan pronto?

-Sí, si es que olvide que…que…. –mi mente empezó a funcionar rápidamente tratando de encontrar una excusa- Recuerdas la tarea que nos dejó el profesor cuando hubo el problema de Tomoyo, bueno pues hay que presentarla hasta este viernes y no quiero hacerlo hasta el último.

-Pero dijimos que lo haríamos juntos…..los cuatro.

-Bueno eh… eh… - revolví mi cabello – debo ver cómo hacerla y esas cosas…..si eso

-Mmm…. Está bien, buenas noches Shaoran, cuídate. – su voz se escuchaba apagada, se dio la vuelta y empezó a subir las gradas, odiaba verla así y más por mi culpa.

-¡Sak!

Se paró en la última grada sus ojos esmeraldas me regresaron a ver

-S…Si

Di dos zancadas grandes y sin pensarlo besé su mejilla, su piel se sentía tan suave y tersa, el olor de su perfume traspasó todos mis sentidos, algo electrizante recorrió todo mi cuerpo y vi como sus ojos se abrían más de lo normal.

-¡Buenas noches Sak! – rompí el contacto y ella entró como un rayo a su casa.

Aun me sentía enojado por lo de Tsukishiro, ¡se estaban escribiendo!, Dioooooss, un momento, un momento, ¿porque me enojaba tanto?, si Sakura y yo solo somos amigos, de pronto la pregunta de Akiho me vino a la mente, ¿Te gusta Kinomoto?

-Sakura-

Inhala, exhala, inhala, exhala, metía y sacaba aire de mis pulmones tratando de recobrar el aire, puse una mano en mi mejilla aun sintiendo los suaves labios de Shaoran sobre ella, la cabeza me daba vueltas pero me sentía muy emocionada y feliz…. ¡Ohhh Shaoran!… me lancé a mi cama, abrazando mi almohada, suspiré, en verdad quisiera que fuera verdad, me quedé un buen rato en ese estado, hasta que recordé el mensaje de Yukito.

-Gracias Sakura por las fotos están geniales. – se leía.

Antes de que Shaoran llegara visitarme, había logrado terminar de editar las fotos y se las había enviado a Yukito, y desde ese instante nos empezamos a escribir como si fuéramos amigos de toda la vida, tratar con Yukito era realmente agradable, era muy inteligente sabía de muchas cosas y transmitía confianza, era exactamente la una de la mañana cuando mis ojos empezaron a sentir cansancio.

-Yo: Yukito creo que ya es hora de ir a dormir, mañana hay que madrugar y nos soy muy buena para ello, seguro y llego tarde… fue muy agradable conversar contigo.

- Yukito Cap. Seijo: Que mal yo también debo madrugar, si no sería por eso me gustaría quedarme conversando contigo toda la noche, sabes a mí también me gustó mucho conversar contigo ojala y se repita. Descansa Sakura buenas noches.

No pude evitar sonreír.

-Yo: Descansa Yukito, buenas noches

Dejé mi celular en la mesita alado de mi cama, definitivamente había sido un largo día, un lunes para recordar toda la vida, pronto mis ojos se cerraron y quedé profundamente dormida.

De pronto sentí como las alarmas que tenía en mi cuarto empezaban a sonar tan alocadamente, no puede ser tan rápido pasaron 5 horas!, pensé, sentía como si a penas hubiese dormido 5 minutos, me sentía cansada, frustrada rodee los ojos tratando de incorporarme y de pronto vi como la puerta de mi habitación se abría y por el entraba el ser más maravilloso que la vida podía darme mi pequeño y hermoso Kero, un pequeño cachorrito que mi padre había adoptado a un par de meses atrás era el consentido de todos, pero se la pasaba metido en el cuarto de mi hermano, sin embargo todas las mañanas iba a mi habitación a despertarme con sus pequeños ladridos, era una bolita de pelos amarilla, lo tomé en mis brazos y lo apachurre contra mi pecho.

-Pórtate bien mi pequeño y te traeré un delicioso postre – le dije colocándolo de nuevo en el piso, salió corriendo escaleras abajo.

Regresé a ver al reloj, ohh no ya era demasiado tarde, entré como un huracán a la ducha, tardé 15 minutos exactamente en alistarme, salí disparada de la casa con una tostada en la boca y corriendo lo más rápido posible, ¡Rayos , rayos!, seguramente me tocará hacer el aseo después de clases, ¡Genial!.

Y si efectivamente fui castigada, el balde de agua y el trapeador me esperaban al finalizar las clases.

-Ohh Sak que mal, que te hayan castigado – decía Tomoyo dándome palmaditas en el hombro – si quieres te puedo ayudar

Nos encontrábamos en el receso sentadas en una de las mesas del patio, Tomoyo me ofreció un poco de su comida ya que para variar había olvidado la mía en el mesón de la casa.

-Oh no, no Tomy, como crees, tú tienes la presentación del coro esta tarde no puedes estar oliendo a sudor, trataré de terminar lo más pronto posible para irte a ver, de acuerdo yo creo que pod…

-¡Kinomoto! - sorprendida regresé a ver a la persona que se encontraba detrás de mí, conocía perfectamente esa voz que me hacía sentir incomoda y despertaba mis instintos asesinos, vi la cara de Tomoyo y tenía la misma expresión de enojo que yo.

-¡Shinomoto! – dije fríamente parándome de mi asiento, encarándola frente a frente.

-Quería ofrecerte disculpas por lo sucedido ayer - por un momento creí que lo decía de verdad, cuando de repente agregó – aunque si tú no te hubieses a travesado nada de esto hubiera pasado, además - vi cómo se acercaba a mí para susurrarme algo al oído – ni creas que esto lo hago por ti, es por Shaoran que me lo pidió en nuestra cita de ayer – cerré mis puños con rabia, desvié mi mirada hacia los lados y lo pude divisar, él se encontraba a pocos metros de nosotras, sus ojos ámbar me miraban extrañamente.

¿De verdad habían tenido una cita ayer?, pero…. ¿cómo si en la noche Shaoran estuvo en mi casa?, había algo que no cuadraba en lo que ella decía, me sentía confundida y desilusionada a la vez, sabía perfectamente que yo no debía hacerme ilusiones, estaba tan consiente de eso, pero no, nuevamente caía en el circulo vicioso de creer que cualquier cosa que Shaoran hiciera por mí era porque había alguna posibilidad de que yo le gustase.

-Así que... si me disculpas Kinomoto, - continuo - tengo mejores cosas que hacer. – se dio la vuelta tan presumidamente caminando hacia Shaoran lo tomo de su brazo, el trato de decirle algo pero lo jaloneo para que siguiera caminando, me quedé tan sorprendida por sus palabras que no pude decirle nada, y me arrepentía, debí haberle dicho muchas cosas.

De pronto mi celular empezó a sonar , lo saqué y vi que era un mensaje de Yukito.

-Hola Sak, sabes me gustó mucho platicar contigo el día de ayer, y sé que tienes esos eventos en tu instituto pero quisiera poder invitarte a salir un momento… tal vez un helado, ¿qué dices?, que tengas un excelente día.

Aun enfurecida por lo de Shinomoto, dudé por un momento en responderle a Yukito, pero finalmente pensé… ¿y por qué no?, entonces escribí.

-Está bien Yukito.


Queridos lectores ¡ufff!... al fin el capítulo 4, les cuento que escribí este capítulo unas tres veces desde cero, al principio quería describir un poquito la vida de Shaoran luego entraba Eriol en acción pero había algo que no me convencía, luego volví escribir otra versión y tampoco, en verdad que este capítulo se me ha hecho difícil jeje y para serles sincera el que estoy publicando ahora tampoco me convence del todo pero fue la mejor versión de las 3, pero si volvía a escribir otro capaz y me demoraba otro mes jaja…

Muchas gracias por sus reviews, cada mensajito alimenta mi alma y me alienta a seguir escribiendo.

Los quiero muchísimo.