C23 * Salvar dos vidas
Al principio la ventana no se abrió. Sasuke se dio cuenta de que era del tipo que se deslizaba hacia un lado, y usó sus músculos para hacer lo que Shikamaru había sugerido. Hubo un pequeño estallido desde dentro, pero se movió. El siguiente problema fue tratar de meter su enorme cuerpo a través de aquella pequeña abertura.
Se metió dentro y tuvo que ponerse el dedo en la nariz para evitar estornudar. Había mucho polvo. Cajas y sábanas cubrían las cosas que estaban en el suelo. Escudriñó el área y vió unas escaleras estrechas que conducían hacia abajo. Se arrastró hacia adelante, esperando que el suelo debajo de él no crujiera.
El pequeño hueco de la escalera le hizo sofocar un gruñido. Tuvo que girarse hacia un lado y los escalones apenas le cabían en sus grandes pies. La puerta de abajo tampoco era de tamaño normal. Al menos no estaba cerrada con llave, ya que giró la manija y se abrió. Tuvo que encorvarse para pasar la cabeza, luego se paró en un largo pasillo. Algunas luces estaban encendidas.
El bajo techo rozó su pelo mientras se movía silenciosamente por el pasillo, ignorando las oscuras puertas abiertas. Podía escuchar una voz desde abajo, identificándola como la del hombre que antes había gritado desde la casa.
"Ese policía imbécil me está jodiendo." el macho se enfureció. "Va a hacer que los mate a los dos. Sé que tiene a mis hijos. Probablemente esté esperando a que los SWAT vengan aquí desde otro lugar."
Sasuke hizo una pausa, esperando escuchar una respuesta. Eso significaría que al menos uno de los padres de Sakura todavía estaba vivo. No hubo ninguna.
La rabia quemó a través de él. ¿Y si el macho ya los había matado?
Los humanos podían ser inestables y asesinos.
Llegó a la cima de la escalera y se asomó por la barandilla. Mostraba la puerta principal y un área abierta. Nada se movía allí abajo.
Hubo un golpe, algo golpeando la madera.
"¡Ese maldito policía me está mintiendo acerca de que esos Nueva Especies también tienen a Sasori! Vi que lo sacaron del apartamento de esa puta y lo metieron en uno de sus vehículos negros. No me atreví a seguirlo porque era de noche, pero se dirigieron fuera de la ciudad, justo hacia el maldito lugar donde viven."
La voz vino de la derecha, en el piso inferior. Había un gran arco que Sasuke podía ver cuando se movía un poco. Una luz estaba encendida allí. Sasuke pensó en saltar hacia abajo pero sonaría muy fuerte. Frunció el ceño pensando en los escalones. Algunos de ellos podrían hacer ruido.
Sasuke estudió la gruesa madera que corría por el hueco de la escalera, con barras de metal que la sostenían. Los humanos las usaban para agarrarse mientras subían y bajaban las escaleras, para evitar caerse. Después de un momento de vacilación, levantó su pierna, poniendo su trasero sobre ella. Su taparrabos quedó entre la madera y su piel.
Se detuvo, manteniendo la mirada fija en ese arco para moverse.
Esperó.
"No voy a esperar a que lleguen los SWAT. Sólo quiero a mis malditos hijos. Tonari siempre fue un idiota, pero eso es culpa de su madre. Ella le dejó ser amigo de ese imbécil de del amigo quien lo llevó ahi. Le advertí a mi ex que ese chico estaba jodido en la cabeza. Tenía una erección por ir a la cárcel, pensando que era algo genial."
El macho golpeó algo duro contra la madera.
"Diciéndole a mi chico que reciben correos de fans y muchas chicas que quieren casarse con ellos."
Usando su pierna aún en el suelo, Sasuke se deslizó a lo largo de la gruesa madera, avanzando lentamente. Se equilibró con los dedos de los pies, manteniendo la mayor parte de su peso fuera de los escalones. Era lento pero no hacía ningún ruido.
"Tonari necesita tratamiento por ser estúpido. No necesita tiempo en prisión. Sasori lo entendió. Sólo queríamos encontrar a Tonari y llevarlo a casa. ¿Es eso mucho pedir? ¡Joder, no! Pero todo resulto mal."
El macho hizo otro sonido de crujido. Sasuke estaba a medio camino del hueco de la escalera cuando finalmente vió un movimiento. Se quedó inmóvil.
Era un macho mayor, de espaldas al arco. Tenía un largo y delgado bastón en su mano. Golpeó el suelo con el extremo, haciendo ese sonido de chasquido, antes de volver a hablar.
"¡Voy a mataros a ambos si me obligan! No me importa lo que me pase, pero mis chicos son todo lo que tengo. Soy un maldito buen padre. ¿Ven lo lejos que he llegado tratando de encontrar a Tonari, y ahora a Sasori? Esto es realmente culpa de ese imbécil de amigo de cuerta. Sé que convenció a Tonari para que intentara matar a esos Nueva Especies. El pequeño cabrón mató a un gato, cuando ambos eran adolescentes. Debí haber adivinado que crecería para ser un asesino. No podía ir a la cárcel de por vida él solo. ¡Tuvo que convencer al idiota de mi hijo para que se fuera con él!"
Sasuke vió un arma en el estante encima de la chimenea. Estaba al alcance del viejo humano. No estaba sosteniendo otra arma. Sasuke pudo ver las dos manos del hombre cuando se agitó más mientras hablaba. Una agarraba el bastón pero la otra tenía formado un puño.
"Van a hacer que los mate." se enfureció el viejo humano. "¡Ese maldito policía estúpido! Todo lo que tenía que hacer era traerme a mis chicos y eso era todo. Simple. ¿Por qué carajo ya nada puede ser así? Voy a dispararte en el pecho, Kizashi. Tal vez empujándote por la puerta y viéndote sangrar se encienda un fuego bajo su culo para traerme a mis chicos. Por lo que sé, ya los tiene cerca. ¡Ese policía gilipollas es de los que se excitan siendo un gilipollas controlador!"
Hubo un suave quejido que vino de la habitación.
"¿Quieres que te dispare primero? ¡No muevas tu maldita cabeza hacia mí, mujer!"
Sasuke se giró y se dejó caer el resto del camino al piso de abajo. Hizo un pequeño sonido de golpe.
Rugió, corriendo hacia aquel viejo humano.
El macho saltó, intentó girar, pero luego empezó a caer. Sasuke golpeó la parte superior de su cabeza en el arco bajo pero ignoró el ligero dolor, agarrando al macho antes de que pudiera caerse y sacudiéndole.
El bastón cayó al suelo.
Sasuke miró alrededor de la parte de la habitación que no había podido ver. Dos humanos estaban tendidos en el suelo, con cuerdas alrededor de sus cuerpos para mantener sus brazos apretados a los lados y sus piernas atadas. No podía ver parte de sus caras, ya que un grueso material cubría sus bocas. El terror se veía en sus ojos.
La hembra se parecía mucho a su compañera por sus ojos. Eso le quitó la atención hacia el débil macho que luchaba en su agarre. También vió terror en los ojos de este macho. Sus débiles manos le golpearon.
Sasuke abrió su boca, mostrando sus colmillos. Los ojos del macho viejo se pusieron en blanco y se quedó totalmente quieto, desmayado.
Sasuke lo sujetó. Se dirigió a la puerta principal e intentó abrirla. Las cerraduras impedían que eso ocurriese. Descubrió cómo retorcerlas y volvió a tirar. La puerta se abrió y él salió, arrastrando al macho. Lo dejó sin mucho cuidado en el porche.
"vengan a por su humano malvado." gritó.
Luego volvió a entrar en la casa, sin esperar una respuesta. Cerró la puerta con llave para evitar que el macho intentara colarse dentro de la casa si se espabilaba y Sasuke entró a la habitación donde los dos humanos estaban atados y amordazados.
Se detuvo, viendo cómo se movían por el suelo. Ambos tenían los ojos muy abiertos, apestaban a terror, y la hembra gimoteó detrás del material que cubría su boca. El macho se acercó a la hembra. Parecía como si intentara interponer su cuerpo entre ella y Sasuke.
"Están actuando como una presa." murmuró. "No me sorprende. Son los padres de Sakura. Los llevaré con ella. No se mueran del susto. Soy su compañero. No les haré daño."
Marchó hacia ellos y se agachó junto al macho. Tenía ojos azules y pelo rosado oscuro con algunas canas.
"Mi nombre es Sasuke. Deja de moverte."
Estudió las cuerdas. Estaban anudadas en varios lugares y necesitaban ser cortadas. No tenía un cuchillo, y probablemente heriría a los humanos si usara sus garras, ya que cortar las cuerdas causaría serios tirones.
Suspiró y alcanzó al macho. "No luches."
Olfateó, sin percibir olor a sangre desde ninguno de ellos. Tampoco vió ninguna herida.
Cinco minutos antes...
Sakura se sintió mal del estómago al agarrar el brazo de Ino. Se acurrucaron al lado del granero que su padre usaba para guardar muebles viejos y su cortadora de césped.
Sai estaba a sus espaldas. La había amenazado con agarrarla si intentaba acercarse a la casa. Eso evitó que lo intentara. Una cosa era que Sasuke la tocara. El marido de Ino todavía la asustaba un poco.
Sasuke la había dejado para ir tras sus padres.
No sabía si debía sentirse agradecida o aterrorizada. Podrían matarlo. Había un imbécil loco dentro que tenía a su madre y a su padre como rehenes. Ese disparo hizo que su mente se imaginara lo peor. Uno de ellos podría recibir un disparo. Sasuke podía ser el siguiente.
"Voy a vomitar."
"No hagas eso. Te hará sentir peor." advirtió Ino. "No está pasando nada aun. Sólo Shisui corriendo hacia el Sheriff Kakashi y quedándose allí. Tal vez están discutiendo sobre la toma de posesión de los Nueva Especies. O Shisui le está diciendo que Sasuke va a entrar en la casa. Apuesto a que está enfadado."
"Me importa una mierda." Sakura miró fijamente la casa. "¿Pudo entrar Sasuke?"
Ino la abrazó más fuerte contra su costado. "No lo sé."
"No hemos escuchado ningún grito o más disparos. Eso es bueno." Sakura le disparó una mirada a Sai con el ceño fruncido.
"Lo es." insistió él.
Shikamaru vino corriendo hacia ellos por la parte trasera del granero. Los demás Nueva Especies se apartaron de su camino. Se detuvo a un metro y medio de distancia. Alguien había encendido una linterna a pilas para que ella y Ino pudieran ver, ya que estaba muy oscuro. Sus ojos eran brillantes y él sonrió.
"Sasuke está dentro. Lo vi entrar por lo que parecía ser una ventana muy pequeña del ático."
Sakura miró fijamente la casa. Conocía bien esa ventana. Sólo había una ahí arriba.
De niña, una de sus tareas de verano era limpiarla, ya que el vidrio se ensuciaba después de un tiempo por la lluvia y las tormentas invernales. No se imaginaba a Sasuke entrando por esa pequeña abertura, pero creía en Shikamaru.
Le ayudó a calmarse el imaginarse a Sasuke en el ático. Era alto, y el techo allí arriba no lo era. Probablemente tendría que encorvarse un poco para llegar a la escalera del segundo piso...
"Mierda."
"¿Qué?" preguntó Ino.
"¿Recuerdas las escaleras del ático? Subiste allí conmigo a principios de verano para ayudarme a buscar esa caja de álbumes de fotos que mi madre quería mostrarte, de mi infancia."
Ino parecía recordar. "Mierda. Espero que encaje."
"¿De qué estáis hablando?"
"Es una vieja casa con peculiaridades." respondió Ino. "Piensa en un espacio pequeño y empinado para llegar al tercer piso."
A Sakura le preocupaba que Sasuke atascara su enorme cuerpo y se quedara atorado en la escalera. A veces incluso ella apenas lo conseguía. Sus padres nunca subían allí y siempre la enviaban. De niña, había sido divertido. De adulta, no tanto.
Los minutos pasaban por su cabeza, arrastrándose eternamente. "¿Qué está pasando ahí?"
"Todavía no lo sé." le susurró Ino. "Estoy aquí contigo, sin embargo. Ten fe en tu hombre. Se veía determinado, y apuesto mi dinero por él."
El arrepentimiento golpeó duro a Sakura. ¿Y si perdía a sus dos padres y también a Sasuke? Debería haberle dicho que no y mantenerlo con ella. No podía perderlos a todos. Se le revolvió el estómago y se tragó la bilis que se levantó. La amenaza de vomitar era real.
De repente sonó un rugido amortiguado.
Sakura se sacudió y sus rodillas casi cedieron. Ino la mantuvo en pie, y ella eligió fingir que las dos grandes manos que le agarraban las caderas por detrás pertenecían a su mejor amiga en lugar de al marido de Ino. Sai sólo intentaba ayudar.
Vigiló la casa, buscando cualquier indicio de Sasuke, pero todas las ventanas permanecieron oscuras y cubiertas. Las luces alrededor de la casa seguían encendidas, mostrando el porche y el lateral de la casa. Ninguna de las ventanas se rompió y nada salió de ellas. Tampoco había sido un disparo. Sakura contó eso como algo bueno.
De repente, el Sheriff se puso de pie y levantó su brazo. Shisui lo agarró y lo tiró hacia abajo. Parecía que estaban discutiendo entre ellos, pero ella no podía oírlo. Sólo el Sheriff Kakashi agitó su mano libre lo suficiente para que ella lo viera en las luces de la casa. Su mirada se fijó en la casa.
Su corazón palpitaba cuando la puerta se abrió de repente y vió a... Sasuke.
