Disclaimer: The Owl House y sus personajes son propiedad de Disney y Dana Terrace, y ninguno me pertenece. El propósito de esta obra no es otro que el de entretener.
La Primera Travesura
—Hola, Bumpikins —Eda saludó relajada poniendo los pies en el escritorio del director mientras reclinaba su silla hacia atrás, sólo para retirarlos de inmediato al estar bajo la influencia de un hechizo del director—. ¿Hechizo de control ajeno? Eso es nuevo…
—Tus constantes travesuras no dejan de poner a prueba mi paciencia, Edalyn —El director hablaba visiblemente furioso con su joven y problemática estudiante de cabello naranjo—. Y en medio de los preparativos para celebrar el aniversario de la escuela.
—No se puede vivir en el pasado, viej… —La confiada sonrisa de la joven Eda desapareció al ver que el director se dispuso a tocar un glifo mágico, eso nunca resulta bien para ella.
—¿¡La niña que coló explosivos al subterráneo de la escuela me va a dar lecciones de vida!? —El director debió contenerse para no gritar.
—Cualquier cosa suena mal si lo dice así… —Intimidada, Eda intentó calmar al director, pero su rostro ya parecía de piedra.
—Clases extracurriculares con la señorita Jenkinmeyer todos los días por un mes —El director sentenció aplicando un círculo mágico a un enorme glifo en la pared—. Para que no escapes, Eda.
—¿¡Un mes!? —La problemática muchacha se quejó mirando al techo— ¡Vamos, Bumperstein! ¿No recuerdas tus tiempos de estudiante?
—Eda… Que sean dos meses —El académico se corrigió dándole la espalda a su frustrada estudiante.
—Como usted diga, director —La respuesta de Eda se dio con un fingido entusiasmo al tiempo en que se ponía de pie frente al escritorio del académico con sus manos atrás.
—Nada de quejas, llantos ni súplicas, Edalyn ¡Y ya deja el condenado grafiti mágico!
—Demonios —Por la magia del director, Eda no pudo garabatear el elegante escritorio.
—Tienes una nueva clase que tomar, Eda —El director ordenó formando un círculo mágico con el que abrió la puerta de su oficina—. Ahora retírate.
—¡Maldito hijo de…! —El sonido de un portazo superó las palabras de la furiosa estudiante.
—Cómo olvidar mis tiempos de estudiante ¿No, Eda? —Bump preguntó al aire sonriendo mientras se quitaba su característica máscara de demonio rojo.
—¡Me lleva el diablo, maldito vejestorio que ya tiene un pie en la tumba! —Eda se quejaba mientras caminaba por los pasillos de su odiada escuela Hexside, si bien la orden era regresar a su salón de clases, la pilla muchacha se dirigió al campanario— Necesito lanzar bombas Kraken ¡Ah!
El camino a su travesura fue detenido por el glifo de restricción territorial de la escuela.
—Te crees muy listo ¿Eh, Bumperius?
—Te ves terrible, Eda —Una estudiante del aquelarre de oráculos habló cuando escuchó un golpe a su lado, su amiga de melena de fuego había llegado y por el olor traía un plato de puré vegetal con agregado—. Y tu sentido del gusto no tiene salvación.
Si bien la clarividente joven lucía una elegante y voluminosa melena roja descendiendo desde su casco negro cuya frente estaba adornada por una estructura parecida a un gran ojo del cual emergían seis cuernos curvados hacia arriba, muchos estudiantes en Hexside tenían aspectos extravagantes y rara vez alguien destacaba entre los demás.
—Gracias, Guraj, eres de mucha ayuda —La furiosa Eda respondió con sarcasmo en lo que daba un tosco bocado a su comida—. No sé qué haría sin tu clarividencia.
—Ser castigada por dos meses —La clarividente siguió burlándose—. Si tan sólo alguien te hubiera advertido del vigía de la academia.
—Era un riesgo que debía tomar —Eda dio un mordisco a la cabeza de demonio que acompañaba su puré vegetal— ¿¡Cómo voy a celebrar el aniversario de Hexside sin al menos intentar destruir Hexside!?
—Eso tiene sentido, pero sigue siendo un plan desastroso —Guraj apreció comiendo el primer bocado de su plato de ceviche de demonios marinos del océano hirviente— ¿Quieres un mapa de los recorridos de los vigías para el próximo?
—Lo que quiero es una forma de vengarme de Bump —Eda susurró para que ningún vigía la escuchara, aunque uno volteó a verla.
—Es demasiado poderoso —La clarividente chica advirtió prácticamente negándose.
—Tal vez el viejo y amargado Bumpikins lo sea —En un semblante maquiavélico, Eda sugirió para luego hacer un círculo mágico con el que cambió el color de su uniforme de amarillo a naranjo, el aquelarre de domadores de bestias— ¿Qué me dices del joven y amargado Bumpcito? ¿Le tendrá miedo a los sapos emperador?
—Supongo que lo averiguaremos.
—¿En serio? —Eda preguntó extrañada, esperaba una rotunda negación de la prodigiosa clarividente Guraj seguida de un discurso de no alterar las líneas temporales— Digo… ¿Así de simple?
—Así de simple… o tan simple como robar un glifo prohibido del despacho del director —Guraj habló con una sonrisa, para luego abrir su boca y dejar salir varias serpientes de aspecto bulboso que devoraron el resto de su comida—. Por cierto, con ese uniforme te ves como una enorme naranja.
Sonrojada, Eda volvió a su uniforme del aquelarre de pociones y también se apresuró a terminar la comida.
—¿Hola? —Una voz saludó algo dudosa.
No respondió, seguiría de pie a oscuras y en silencio.
—¿Eres Bump? Jeje que estúpida pregunta —La voz femenina dejó salir un gruñido de cerdito mientras reía.
Siguió ignorando a esa chica, pero parecía agradable. En un vano intento de cumplir su sentencia, el joven se centró en las baldosas del pasillo, las cuales formaban el emblema del emperador Bellows.
—¡Hola!
—¿Se le ofrece algo? —Ya cansado, una tímida voz finalmente respondió en un susurro acompañado de una reverencia— ¿Eres de curso superior?
—¿Qué? —Eda se sorprendió de que ese joven de máscara de diablillo y ojos turquesa la tratara tan respetuosamente— Si lo soy… —Mintió viendo que era del aquelarre de constructores.
—Me alegra… se debe ser respetuoso con los superiores —El muchacho susurró con un leve pero familiar atisbo de frustración— P-Pero estoy castigado y no debería hablar.
—¿Cómo? —La intrusa de indomable cabellera preguntó intrigada y tentada a decirle a algún profesor que el castigado Bump estaba rompiendo las reglas.
—Esta es la máscara de la vergüenza —El joven indicó señalando su máscara de diablillo.
—Vaya… —Eda mostró una irónica sonrisa— No imaginé ver a Bump castigado.
—Eh… Mi nombre es Hieronymus… ¿Y su nombre es…?
—¿Eh? —La sorpresa de Eda era palpable— Siempre creí que te llamabas Bump, jeje ¡Oh!
Eda se reía por la ocurrencia, pero cuando tocó el hombro del muchacho todo se tornó en una asoladora oscuridad que inundaba todo a la distancia.
—¿Qué es- esto? —Con su voz temblando, Eda exigió saber tras separarse del chico. Sus manos y pies también temblaban, no era un hechizo de ilusión de frío, era frío real.
—Debe ser nueva —El muchacho dedujo apuntando hacia el suelo donde estaba de pie, era una plataforma circular con un glifo bastante siniestro—. Se lo dije, estoy castigado.
Mirando alrededor Eda vio que había muchos otros estudiantes con la máscara de diablillo sobre glifos en el pasillo.
—¿Y por qué te castigaron?
—Corregí a un profesor —El joven Bump admitió avergonzado—. Aún no me dice su nombre…
—Horrible —Eda no pudo sino sentir lástima por ellos al tiempo en que golpeaba uno de los pilares a los costados—. Comparado a esto, mis castigos son… no puedo creer que vaya a decir esto: agradables, de hecho.
—¿Y cómo era tu escuela?
—Oh… era más colorida, de castigo sólo me daban más clases… o limpiar mis desastres… o disculparme.
—Un giro dramático —Guraj habló bastante divertida viendo cómo Eda charlaba con la versión joven del director Bump, pero una visión de futuro inmediato se interpuso en su disfrute y de inmediato hizo un círculo de ilusión para ocultar el glifo en la forma de un espejo y luego desordenó su cabello sobre su hombro.
—¿Eda? —Una suave voz preguntó abriendo la puerta del oscuro almacén donde estaban usando un glifo prohibido de intervención temporal— Hola, Guraj.
—Lili, gusto en verte —La oráculo saludó cortésmente a su compañera de escuela, la tímida, dulce e inocente Lilith Clawthrone.
—¿Qué haces? —La bruja de cabello azul preguntó dudosa del serio semblante de Guraj, dado que su máscara ocultaba casi todas sus expresiones, la prodigiosa clarividente siempre era muy expresiva con su boca.
—Como puedes ver jeje, me preparo para el evento de aniversario de la escuela —La oráculo comentó señalando su desordenado mechón de cabello—. Es algo difícil con una vista tan limitada…
—Era imposible que te vieras tan linda sin preocuparte por tu aspecto —Lilith apreció sonriente a su ahora sonrojada compañera de clases— ¿Quieres que peine tu cabello?
—Por favor —Guraj pidió haciendo un hechizo de levitación para traer un banquillo y sentarse frente al espejo.
—¿Te molesta si enciendo las luces? Sé que no las necesitas para ver con tu casco, pero…
—Adelante —La oráculo indicó y con eso ya hecho, Lilith sacó un peine de su mochila.
—¿Siempre llevas un peine contigo?
—Si… Una vez lo dejé en casa, y Eda lo usó… pasamos dos horas tratando de sacarlo de su cabello.
—Suena a una gran historia.
—No tanto… acabé comprando otro peine, jeje —Lilith respondió algo avergonzada—. Por cierto, Guraj ¿Has visto a Eda?
—No —Fue una tajante respuesta.
—¿No puedes decirme dónde estará en unos minutos?
—Si la clarividencia fuera tan fácil de usar… —La clarividente comentó demostrando su maestría al hacer un círculo mágico sin sus manos, sino que con sus ojos al interior de su casco para ver a través de su ilusión en el espejo y volver a centrarse en Eda.
—Siempre quise hacerte una trenza —Lilith comentó con una sonrisa—. Avísame si Eda aparece en tus visiones ¿Sí?
—Seguro, Lili ¿Y para qué la buscas?
—Siempre que la pierdo acaba en una travesura y metida en problemas…
—Típica y problemática Eda, y típica adorable Lili.
—Esa escuela… Hexside suena genial —El joven Bump apreció visiblemente ilusionado por las locuras que esa muchacha vivió en su anterior escuela—. Me cuesta creer que algo así exista…
—Espera… ¿Estás tomando nota? —Eda preguntó en burla.
—P-Pero suena genial ese lugar.
—Cualquier cosa sería mejor que tu castigo —La intrusa de cabello naranjo comentó sonriéndole al muchacho.
—N-No es tan malo… deberías ver los castigos en el aquelarre de ilusionistas —Hieronymus comentó en un vago intento de sentirse mejor.
—¿Estuviste en el aquelarre de ilusionistas?
—En todos los aquelarres, de hecho —El muchacho se notaba avergonzado—. Decían que soy… inapropiado para sus disciplinas.
Eda le sonrió con confianza, aunque sólo ha estado en el aquelarre de pociones, por curiosidad se ha colado en otras clases y jamás se ha sentido a gusto con alguna actividad, pero en su escuela no la castigarían sólo por eso…
—Mira, Jerónimo, apuesto a que te dijeron que eres un error de este triste sistema —La intrusa habló con confianza mientras que el castigado muchacho se notó más decaído—. Pero yo creo que eres demasiado genial para algo así de aburrido.
—¿Lo soy? ¡Ah!
—Gr —Eda gruñó cuando sintió un choque gélido al volver a tocar a Bump dentro del glifo.
—¿¡Qué sucede!? —Hieronymus preguntó al ver a la muchacha, era muy linda.
—Un segundo intento —Una declaración desafiante de una intrusa igualmente feroz, quien logró hacer un círculo mágico dentro del glifo para destruirlo—. Ahora veamos…
—¿¡Q-Qué estás haciendo!? —Hieronymus preguntó respirando pesadamente en un semblante aterrado tras caer al suelo luego de que Eda destruyera el glifo, pero su agitación no venía de haber salido de esa tortura— Ahora vendrán por nosotros.
—¡Oigan ustedes! —Un demonio cubierto de escamas, enormes ojos blancos y una enorme boca con dientes afilados (similar a los peces con linternas del océano profundo) llamó a los estudiantes que habían roto uno de los glifos Bump— ¿¡Qué creen que están haciendo-Ah!?
Sólo dándole tiempo para gritar, el guardia fue arrojado con fuerza por un hechizo explosivo que lo hizo destruir uno de los pilares.
—¡Cortesía del aquelarre de chicas malas! —Eda declaró a modo de guerra— ¡En marcha, Bumpington!
—¿¡Qué-Ah!? —El confundido chico gritó al ser arrastrado a una frenética carrera.
Pese al miedo a los guardias, el joven Hieronymus se sentía bastante contento por ver a ese guardia inconsciente y herido entre los escombros, no, no era felicidad lo que sentía el muchacho, era fanatismo.
—¡No llegarán lejos! —Un profesor de aspecto reptil gritó saliendo de su salón de clases para luego extender su lengua que acababa en una boca en dirección a los revoltosos.
—¡No estoy por encima de-! —Eda se disponía a atacar al profesor, pero se detuvo al ver que uno de los pilares colapsó sobre la lengua.
—¡Jenkinmeyer no merecía ese castigo! —Bump declaró con un feroz grito sólo opacado por los quejidos del profesor.
—Oh vaya, eso estuvo bueno —Eda apreció sorprendida de ver al mismo sujeto que la castigó por intentar destruir la escuela, destruyendo su escuela.
—¡Cuidado! —Bump gritó usando otro círculo de magia para hacer colapsar los pilares y bloquear un pasillo por el que venían más guardias— ¡Por las escaleras!
—¿¡Qué es lo que hacen!? —Un profesor de aspecto crustáceo exigió saber levantando los escombros con enredaderas manejadas por un hechizo de control vegetal para poder pasar junto a los guardias— ¡Atrapen a esos revoltosos!
—¡Roar! —Una ola de plantas carnívoras emergieron de las mangas del artrópodo docente hacia Eda y Hieronymus entre feroces rugidos.
—¡Poción pegajosa! —Eda gritó lanzando un frasco de color rosado que explotaría para dejar a todas las plantas carnívoras atrapadas como si fuera chicle.
—¡Nada de eso! —El crustáceo profesor declaró lanzando un hechizo de fuego que quemó las plantas, pero el chicle quedó intacto aun bloqueando su camino.
—¡Es anti-hechizos, Eugenio! —Eda se burló bajando por las escaleras.
—¡Gr! ¡Rompan eso y encuéntrenlos! —El profesor ordenó viendo a esos indisciplinados bajar por las escaleras.
—¡Si, señor!
Sin mucho que hacer en esa situación, el docente se dirigió a las bocinas para dar un mensaje a toda la escuela.
—El estudiante Hieronymus Bump del aquelarre de construcción y una estudiante sin identificar del aquelarre de pociones con una voluminosa cabellera naranja han desobedecido la justa ley de los glifos de castigo, por ende, son declarados enemigos académicos y deben ser detenidos de inmediato. Todo el personal académico y estudiantil tienen orden de detener a los criminales ni bien los vean— Tras hacer su anuncio, el académico se dirigió a la sala de profesores ignorante de que los enemigos de la academia estaban escondidos literalmente sobre de él—. Se requiere un equipo de limpieza al pasillo nueve del octavo piso.
Cuando el profesor se fue, la magia en sus enredaderas desapareció, y los escombros cayeron junto a los transformados Hieronymus y Eda, quienes ya fuera de la barrera ilusoria con la que se escondieron, y sin guardias cerca, se dirigieron a los niveles subterráneos/catacumbas.
—Lilith, Guraj, buenas tardes —El director de la escuela saludó a sus estudiantes entrando al salón supuestamente desocupado.
—Buenas tardes, director Bump —Ambas se pusieron de pie y respondieron al saludo.
—Espero no interrumpir, pero esta torre será usada como almacén mientras se celebra el aniversario y deben desalojarla.
—¿Qué? —Guraj preguntó inusualmente alterada, sorprendiendo a Lilith y al director, pero rápidamente recuperó su calma— C-Como diga, director Bump.
—Agradezco tu ayuda —El director comentó sujetando el hombro de la vidente, impidiéndole llevarse el espejo—. Pero lo que debemos almacenar aquí no requiere que saquemos todo en el salón.
—Entonces, me despido —Cortésmente Guraj y Lilith salieron de la sala.
La clarividente no lo demostró, pero realmente estaba preocupada, si el glifo se destruía Eda no podría regresar.
—Tengan un buen día, señoritas —El director se despidió para luego retirar el banquillo de frente al espejo y formar un gran círculo mágico.
—¿¡Ahora qué haremos!? —El joven Bump preguntó asustado, y el ruido de sus pasos por las catacumbas no hacía mucho por aliviarlo— ¡Todos en la escuela nos buscan! ¡Ataqué a dos profesores! ¡Nos llevarán al Conformatorium! ¡Ah!
Las aterradas palabras del asustado enemigo de la academia fueron interrumpidas por una bofetada de su compañera.
—¿¡Y eso por qué fue!?
—Para que te calles —Eda respondió ocultando la enorme dicha que sintió al golpear a quien sería el dictador de un sinfín de sus castigos en la escuela—. Necesito pensar.
—¿Y esto? —El muchacho preguntó cuando esa feroz desconocida le entregó uno de los frascos con los que entrampó a uno de los profesores.
—Por si alguien nos rastrea.
—Gracias… —Intrigado, el muchacho hizo un círculo mágico para traer su bolso—. Eh… espero te gusten.
Eda sólo sonrió aceptado el paquete de golosinas que el joven le ofreció.
Gracias a las indicaciones de Hieronymus, ambos fugitivos llegaron a uno de los puntos más recónditos de las catacumbas, y ahora podían descansar. Rodeados de paredes mohosas y fisuradas, pensarían en qué hacer.
Hieronymus tenía que escapar de ahí para empezar otra vida como fugitivo de la ley, y todo por culpa de esa muchacha… pero no podía sentirse enojado con ella ¿Cómo culpar a quien te sacó de ese horrible castigo?
—¿Qué hacemos ahora? —El joven Bump preguntó dispuesto a obedecer.
Eda no pudo evitar sonrojarse de la emoción ¿En serio su director le estaba pidiendo instrucciones?
—No dejaremos así a los demás —Eda seguía sin concebir un plan consistente para cambiar la situación de la academia—. No puedo ser la primera que enfrentó a los profesores ¿No?
—Claro que no, muchos estudiantes lo odian, incluso algunos han atacado a los profesores y guardias, pero todos acaban en reformación, en el Conformatorium… —El joven Bump tuvo un escalofrío— O con la profesora de pociones. Pero muchos estudiantes están contra las costumbres actuales, los castigos, los guardias, y muchas otras cosas…
—¿Crees que se unan si iniciamos una lucha?
—Ya están unidos…
—Buenas tardes, compañeros estudiantes —Una voz profunda se escuchó desde las bocinas de la escuela, y por el cuervo-fono de Hieronymus— Somos los que escaparon de detención, burlaron los glifos de castigo y enfrentamos a los profesores.
—Me gusta como habla ese —Eda comentó entusiasmada cuando su compañero de crímenes sacó el ave de comunicación.
—Que sepan que somos sus compañeros, caminamos entre ustedes, les hemos pasado respuestas, ayudado con los brabucones, hemos abierto las puertas cuando llegaban tarde y sido sus cómplices en cuanta locura hemos hecho, mas hoy se colmó el vaso: Un estudiante fue perseguido por nueve guardias armados y dos profesores ¿Qué fechoría habrá cometido? Se preguntarán ¡Se negó a ser torturado! ¿¡Cómo puede ser!? ¡Qué horror! —El sarcasmo del vocero llegaba a ser irritante pero también motivador— Pero hoy se acabó, en el diario mural principal publicamos una lista de nuestras exigencias. Ahora escuchen mis palabras, directiva académica: si una sola de nuestras exigencias no ha sido cumplida para el final de la jornada de clases, cada guardia y profesor enfrentará las consecuencias.
—Buena advertencia… —Eda apreció intrigada por ese grupo bastante decidido— ¿A qué consecuencias se refiere?
—Una chica de mi clase está con ellos, Nuroka… a veces se duerme en las clases y dice cosas de atacar a los maestros y guardias…
—Vaya… —Los ojos de Eda se abrieron de par en par, pese a su interminable historial de castigos, jamás se le pasó por la cabeza la idea de asesinar a un profesor— ¡N-No podemos permitirlo!
—Por eso no me uní a ellos… pero tampoco puedo decir que están equivocados —El joven Bump agachó la cabeza con miedo— ¿Qué haremos?
—Te unirás a ellos —Eda sentenció con una sonrisa maquiavélica que intimidó a su ahora compañero—. Contáctalos, úneteles y luego debes…
—¡Hieronymus! —Una voz femenina saludó al tiempo en que se abría una trampilla en el techo de madera en mal estado—¡Me alegra encontrarte antes que los guardias!
—¡Nuroka! —El joven Bump saludó visiblemente contento a la muchacha del aquelarre de domadores de bestias que se asomaba por la entrada, una chica de seis brazos que terminaban en filosas garras y su rostro era un caparazón peludo con ocho agujeros para sus ojos y dos curvas de las que salían enormes tenazas con las que comía— Que gusto verte.
—¡Revisen cada rincón!
—¡Si, señor!
—¡Vengan! Los guardias llegarán pronto —La muchacha explicó para hacer seis círculos mágicos de los que salieron redes de araña que entramparon a Bump, pero Eda se hizo a un lado para esquivarlas.
—¿Qué sucede?
—Iré por mí misma —La desconfiada muchacha sentenció subiendo al pasadizo oculto con un par de ágiles saltos.
—Envidio tus garras ¿Era Nuroka? —Eda apreció impresionada por la facilidad con la que la arácnida muchacha avanzaba por los pequeños y desgastados túneles, Bump se había golpeado bastantes veces, pero su máscara de diablillo lo ayudó a no herirse tanto.
—Gracias… —La artrópoda chica se dirigió a su amigo— Hieronymus ¿Cómo se llama esa chica?
—No lo sé… nunca me dijo su nombre.
—Lo siento, soy Eda —Fue un muy casual saludo que aligeró el ambiente. Entre los pensamientos de un futuro criminal de Bump, y la tensión de Nuroka por el inminente movimiento de sus compañeros, la calma y el ánimo de Eda eran bienvenidos—. Por cierto… ¿Nuroka?
—¿Sí?
—¿Cuál es el plan que tienen para "castigar" a la directiva de la escuela?
—Tenemos información —Nuroka respondió bastante fría—. Es lo único que te diré sin consultar con los demás.
—¿¡En serio van a atacar a los profesores en sus casas!? —Eda preguntó cuando el líder del grupo terminó de dar los detalles de un ataque coordinado en puntos específicos de la ciudad a horas bien cronometradas.
Era una gran reunión en una sala deteriorada con mapas y esquemas en las paredes mohosas y fisuradas donde todo tipo de demonios y brujas miraban expectantes a la muchacha que se atrevió a desafiar al dirigente que encarnaba su deseo de venganza y justicia.
—…
Como era de esperarse, todos miraron a la muchacha con auras siniestras y enojadas ¿En serio una novata estaba cuestionando su estrategia? Conocían las debilidades de los profesores y ya por separados era el momento ideal para acabar con ellos.
—Ese es el plan —El dirigente del movimiento respondió con tranquilidad. Un sujeto de tres ojos y cabello rosado que dejaba ver sus orejas puntiagudas y vestía el uniforme del aquelarre de trovadores y al parecer era el líder del movimiento— ¿Alguna objeción?
—Mira, Bosch —Eda iba decir algunas verdades muy malsonantes, pero sorpresivamente el joven Hieronymus se puso frente a ella.
—Si hacen eso sólo serán enemigos del imperio —El chico habló con miedo, tanto por estar ante tantos chicos rudos, como por encarar a Bosch, pero su valor provenía de que no los quería ver luchando una batalla imposible de ganar— ¿A alguien le gustaría enfrentar al aquelarre del emperador?
—¿Hechiceros imperiales?
—El aquelarre del emperador…
—¿Podremos vencer a uno siquiera?
Al haber sembrado la duda entre todos, Bump y Eda se ganaron el derecho de ser escuchados y con una sonrisa se acercó a Bosch, quien ya parecía intimidado.
—La división de educación del imperio sólo nos verá como criminales —Eda sentenció con confianza.
—¿Qué sugieres? —Bosch preguntó dándole a Bump el paso libre para que usara los mapas y el pizarrón.
—Hey —Eda susurró al oído de su amigo—. Muchas veces hice bromas para ganarme el apoyo de los estudiantes, en casi todas me salvé de mis castigos.
—Si nos enemistamos con el imperio mandarán a su aquelarre a buscarnos, tenemos que seguir de su lado —El embravecido Bump aclaró haciendo aparecer el emblema del emperador en el pizarrón.
—¿Cómo podemos acabar con la directiva y seguir siendo aliados del imperio?
—Ellos deben ser los "malos" de este cuento —Eda volvió a susurrar.
—Los haremos ver como inútiles que ni siquiera pueden mantener la escuela en pie —Bump declaró ante los rebeldes que parecían hipnotizados mirándolo. No podían negar su lógica.
—¡Destruiremos el edificio! —Eda añadió sorprendiendo a todos, incluso a Hieronymus.
—… —Un silencio desolador se formó en todo el salón.
No hay estudiante que no haya soñado alguna vez con destruir su escuela, pero ahora que tenían la idea frente a ellos… muchas cosas pasaban por sus mentes.
—¿C-Cómo haremos eso? —Bosch se animó a preguntar, haciendo que la sonrisa de Eda se viera llena de satisfacción.
—Llenaré las catacumbas de explosivo —Eda declaró confiada—. Ustedes sólo evacuen a los estudiantes.
—L-Lo pondremos a votación —Bosch comentó reuniéndose con los demás— ¿La acompañas, Hieronymus?
—Claro —El ahora recluta Bump se acercó a ambos, tomaría la mano de su amiga para sacarla de ahí, pero ella sólo se hizo a un lado— ¿Eda?
—Dense prisa —La entusiasta muchacha ordenó dirigiéndose a uno de los muros donde se sentó—. Mi paciencia tiene límites.
—¿Estás bien? —Hieronymus preguntó sentándose junto a la frustrada muchacha.
—Lo siento, Geron… nom… Bump —Pese a ser una disculpa, Eda no dejaba de sonar furiosa y tosca—. Es sólo que…
—¿Te molesta que sean tan lentos con todo lo que pasa arriba? —El amable chico preguntó con una sonrisa— No somos tan débiles como para colapsar por eso…
—Nunca aprecias lo que tienes hasta que ves a los que tienen menos —La rebelde chica agachó la cabeza, sin duda seguía determinada, pero la frustración la consumía, y ya en completa frustración, encaró a su compañero.
—¿Eh? —La sorpresa de Bump ante un brusco movimiento fue grande, pero incapaz de hacerlo reaccionar a tiempo para evadir el golpe que Eda le dio en el rostro, sólo atravesándolo.
—Instalaré los explosivos, debes evacuar a los alumnos sin que los profesores lo noten, te sugiero una distracción —Eda sentenció empezando a desaparecer, pero recuperando su entusiasta sonrisa—. Destruiré la escuela yo misma.
—P-Pero ¿Cómo saldrás de ahí? —El muchacho preguntó asustado.
—Más vale que los distraigas bien, no quiero morir en la explosión o ser aplastada por los escombros— Las últimas palabras de la ilusión fueron acompañadas de un círculo mágico y dejaron a un aterrado pero decidido Hieronymus que se dirigió de regreso a la deteriorada sala de reunión.
El glifo de viaje temporal funciona conectando dos ubicaciones en tiempos diferentes, literalmente un portal que no permite el paso a una persona que exista en ambas ubicaciones, pero sí a los objetos no mágicos.
En las más recónditas grietas de las catacumbas (ya sin guardias) Eda usó la conexión del glifo para enviar un mensaje a su amiga en el otro lado.
—Vamos Guraj… —Eda intentaba comunicarse con su amiga vidente, pero no tenía respuesta. Sin ayuda no lograría mover todo el explosivo para traerlo a ese tiempo— ¡Responde por un clarividente demonio!
Al no recibir respuesta alguna de su clarividente amiga, se dispuso a cruzar el portal, tendría que pasar por el aquelarre de construcción para robar algunos de sus glifos.
—¡Ah! —Eda gritó de sorpresa, pero alcanzó a reaccionar para esquivar los cubos que caían sobre ella— ¡Gracias, Guraj!
Sin cuestionar que todos sus explosivos aparecieron ahí, Eda se dispuso a iniciar los preparativos.
Como era de esperarse, la tosca y conservadora directiva de la academia rechazó hasta la última de las exigencias de los rebeldes y llevaron a cabo la jornada de clases como de costumbre.
No lo admitirían, pero sabiendo de la amenaza que representaban esos rebeldes incrementaron la seguridad llamando a más guardias e incluso dieron el día libre a la organización de estudiantes ejemplares para que ayudaran a vigilar.
—Montón de lamebotas —Hieronymus Bump habló avergonzado de ver a los estudiantes de insignias doradas patrullando en la entrada, pero mirando con orgullo la máscara de diablillo—. Y pensar que alguna vez quise esa insignia.
—¡Cuatro abominaciones gigantes avistadas! —Se informó por los altavoces.
—¿Abominaciones? —Con el ego y ánimo que Eda le dio, el muchacho preguntó confiado y en un supremo símbolo de convicción, se puso la máscara de los castigados— Para este punto son atrocidades.
—Todos los guardias en el patio principal asuman posiciones defensivas ¡Que estos rebeldes no avancen ni un centímetro!
—Muy mal —Bump susurró cuando escuchó ese anuncio, necesitaba que los estudiantes fueran evacuados, pero no los funcionarios ¿Y cuál era la mejor forma de lograr eso? —¡Avancen, mis atrocidades! ¡Llevaremos la batalla a la escuela!
Destruyendo el portón principal de acceso a la academia, las atrocidades invadieron el patio frontal en camino al edifico frontal de la academia, golpearían rápido y con fuerza.
—¡Es Hieronymus! ¡Deténganlo ahora! —El profesor reptil ordenó liderando a los guardias en la entrada, y sus subordinados hicieron sus círculos mágicos para disparar todo tipo de proyectiles mágicos hacia las atrocidades.
—Je… —Bump sólo sonrió cuando la primera de sus creaciones se cubrió con placas blindadas cristalinas que absorbieron los impactos mágicos y los redirigieron contra los guardias.
—¿Pedimos refuerzos?
—No, los demás deberán hacer pronto su jugada.
—¡Esos mocos gigantes no te salvarán! —Un gigante de piel azul, dientes carnívoros y cabello naranjo en una línea sobre su cabeza saltó para embestir a la abominación que cargaba a Bump, era un estudiante del grupo ejemplar bien entrenado, pues en términos de fuerza bruta le hacía frente a la atrocidad a la que Bump confió su seguridad al elegirla como transporte.
—¡Roar! —El rugido del ser mágico era muy fuerte, pero no bastó para intimidar al violento gigante que acabó venciendo y dejando a la atrocidad en el suelo.
A modo de refuerzo, las demás atrocidades estaban rodeando a Bump, para evitar que más hechiceros se unan a la pelea, pero por eso mismo no podrían intervenir en el combate.
—¿¡Dónde estás Bump!? —El gigante gritó en burla revisando a los alrededores— Seguro te escondiste, cobarde- ¡Ah!
Bump activó un glifo de autodestrucción en su atrocidad, mas no era una explosión de impacto, sino del chicle mágico de Eda (extraído y replicado del frasco que le dio a Bump mientras se escondían).
—¿¡Qué es esto!? —El gigante gritó incapaz de moverse, pero su única respuesta fue un hechizo de pérdida de conciencia por parte de Hieronymus, quien clavó una bandera con el símbolo de un demonio en el suelo y luego subió a otra de sus atrocidades para volver a unirse a la lucha.
—¡Tu turno! —Bump gritó formando un círculo mágico que creó un escudo que se congeló al recibir un ataque de hielo.
—Impresionante —Eda apreció viendo cómo Bump luchaba en desventaja de posición y número. El hechizo que su ilusión hizo le permitió compartir lo que su amigo veía—. Ups.
En un hábil reflejo, Eda evitó que una roca de las deterioradas catacumbas cayera sobre uno de los contenedores de explosivo, y luego volvió a centrarse en su hechizo de visión. De por sí fue impresionante la destreza del muchacho, no sólo logró replicar el chicle expansivo que tanto tiempo le tomó desarrollar, sino que lo adecuó para hacerlo compatibles con los ingredientes de las abominaciones y todo eso en una hora en el laboratorio del aquelarre de pociones (desocupado en ese momento).
—Quizá… deba aprender de usted para mi próxima broma —La joven añadió regresando a la preparación de los explosivos.
—¡Ha! —Bump gritó saltando de su última atrocidad, la cual cayó con su coraza destruida al ser incapaz de reflejar tantos ataques. Como último esfuerzo para su creación, el habilidoso rebelde hizo que explotara en una bomba de humo para darle tiempo de esconderse y darse un respiro.
—¡Dispersión! —Se escuchó la inconfundible voz de un profesor y de inmediato el humo desapareció.
—¡Ahí está! —Uno de los guardias gritó cuando vio al agotado brujo, y junto a una tropa se dispusieron a someterlo.
—Hm —En su extremo cansancio, el rebelde dibujó un círculo mágico para ejecutar un hechizo de extremidad animal con el que su boca se infló y escupió un fluido verde aprisionando a los guardias— No dejan de llegar…
Ya cansado, el valiente y golpeado rebelde hizo otro hechizo de quimerización, esta vez generando un tentáculo que dirigió al sometido gigante y que comenzó a drenar su bilis mágica.
—No me volveré a sentir limpio —Bump se dijo a sí mismo, pero pese a su malestar, que ese gigante tuviera una bolsa de bilis tan grande era demasiado útil (sólo recargaba su magia, no aliviaba su fatiga).
—¡Ah!
—Las abomin-
—¿¡Qué es esto!?
Los guardias en medio del destruido patio gritaban al ser sorprendidos por el fangoso líquido que volvía a moverse.
—¡Esto aún no ha terminado! —Bump gritó al tiempo en que sus atrocidades volvieron a ponerse de pie— ¡Tenemos que sacarla de ahí!
—¡Roar! —Con un feroz rugido, un atrocidad inició una carrera a toda velocidad contra la escuela, al tiempo en que muchas burbujas verdes comenzaron a emerger y reventar en su cuerpo.
—¡Deténganlo! —El profesor cangrejo gritó lanzando sus enredaderas para detener la abominación, sin lograr nada, sus plantas se derretían al momento de acercarse a la volátil atrocidad— ¡Es una bomba! ¡Profesor!
—¡Mo avanzadás! —El docente reptil de lengua golpeada gritó formando un círculo mágico del que emergió un poderoso tifón que logró detener a la abominación… por dos segundos— ¡Ah!
Un golpe de bombas chicle neutralizó al indefenso docente.
En un segundo esfuerzo, el profesor cangrejo trató de levantar un muro de plantas, pero no lo hizo a tiempo para lograr detener la feroz carga.
—¡Cúbranse! —Un tercer profesor gritó formando barreras mágicas para proteger a los guardias, profesores y alumnos que estaban cerca de la entrada al edificio principal.
La explosión fue ensordecedora y dejó el frente del edificio principal de la academia inundado en ácido corrosivo.
—¡Evacúen a los alumnos! ¡Que el ácido no avance!
Esa orden fue música para los oídos del joven Bump, pero no contaba con que la explosión de su abominación no dañaría a nadie en el patio, el profesor del aquelarre de curanderos era demasiado hábil y al dejar a tantos guardias en condiciones, lo había condenado.
—¡Roar! —La última atrocidad de Bump rugió comenzando una veloz carrera para escapar de la escuela.
—¡El rebelde intenta escapar!
—¡Persíganlo!
Con ese enorme señuelo, Hieronymus se dispuso a escapar escabullido entre los escombros, necesitaba descansar con urgencia.
—¡Ah! —El rebelde fue tomado por sorpresa por unas cadenas de luz que lo hicieron caer al suelo.
—Esto se acabó, Hieronymus —Una bruja de piel pálida, cabello rubio peinado hacia atrás debajo de un sombrero en punta, y ojos rojos sentenció con una sonrisa que enseñaba sus dientes carnívoros, mientras mostraba un frasco con un líquido morado— ¿Sabes? No permitiré que mi más talentoso estudiante vaya al Conformatorium.
—¿Eh? —Bump preguntó más asustado que dudoso, conocía la reputación de su exprofesora (cuando estuvo en el aquelarre de pociones).
—Con esto serás sometido a mi voluntad, regresarás a mi aquelarre como el mejor pocionista de las islas hirvientes, quizá de todo el imperio ¿No es algo que desees?
—L-Lo lamento, profesora —El muchacho dijo confiado tirando del cuello de su capucha, rompiéndola—. Pero ni usted ni su clase son buenos para mi formación o salud.
—¡Insolente! —La docente iba a forzar al chico a beber, pero al ver que su capa y camisa desaparecieron desvió su mirada, y al ver de reojo se aterró más, el muchacho estaba lleno de atrocidades burbujeantes ramificadas por todo su cuerpo— Bump… ten cuidado ¡Ah!
Un golpe mágico derribó a la temible profesora.
—¡A la carga! —Bosch gritó al tiempo en que los demás rebeldes se unían a la lucha.
—¡Que se den prisa los refuerzos!
—¡Avancen muchachos!
—¡Ah!
—¡Es su turno de ser castigados!
Una batalla había comenzado, pero los números y la energía favorecían a los rebeldes, pues Bump no sólo había hecho estragos en los guardias del frente, sino que los demás enemigos estaban dispersos por la escuela ya sea evacuando, o vigilando en caso de otros ataques, nadie esperó que los rebeldes concentraran a casi todos sus integrantes en la entrada principal.
—¿Estás bien, Bump? —Nuroka preguntó llegando a su compañero gracias a su agudo olfato.
—Jamás estuve mejor… —El agotado muchacho habló deshaciendo sus abominaciones bomba, era un alivio no tener que cargarlas más, pero también era un deleite ver que todos los rebeldes estaban usando las máscaras—. No pensé que me seguirían.
—¡Zenish! —Nuroka gritó y un chico del aquelarre de curanderos acudió listo para ayudar a su compañero (y héroe)— ¿Cómo íbamos a dejarte sólo? Ya arruinaste nuestro plan de todos modos.
—Jeje…
—Hay pocos guardias evacuando a los estudiantes, podremos emboscarlos fácilmente —La arácnida muchacha añadió viendo maravillada la gran batalla en la que sus compañeros no podían ser detenidos, estaban arrasando— ¿Y qué fue de tu amiga?
—Ni idea —Bump mintió, nadie lo seguiría a esa batalla si sabían que la escuela iba a ser destruida—. Pero con esta insurrección ya rompimos la confianza del imperio en la directiva, nadie volverá a creer en este sistema educativo.
—Así que lo logramos…
—¿Te sientes mejor? —El curandero preguntó cuando el círculo de magia curativa se absorbió en el cuerpo de Hieronymus.
—Como nuevo —Bump se levantó —¿Volvemos a la batalla?
—Me leíste la mente.
—Debí elegir a Bump bebé —Eda habló apreciando el caótico conflicto que su director causó luchando sin ayuda contra profesores y guardias—. Je… ¿El viejo Bump se enojará si le digo que quiero ser como él?
Era una demostración de poder impresionante, pero cuando el conflicto en el patio terminó, todos los estudiantes entraron a la escuela.
—Menos mal dejé fuera el edificio de los profesores —Eda dijo aliviada, sabía de la mentira que Bump le dijo a sus compañeros, y era obvio que al vencer en la entrada irían a acabar con los miembros de la directiva—. Espera… ¿¡Qué haces Bump!?
Eda nunca habría esperado que su amigo se dirigiera a las catacumbas llenas de explosivos, ahora no podía iniciar la secuencia de detonación, pero si no salía antes de la explosión, dejaría su única salida de ese tiempo sepultada bajo toneladas de escombros.
—¿Eh? —Los ojos de Eda se abrieron por la sorpresa de ver que una burbuja mágica envolvió al joven Bump y lo sacó de las catacumbas —A gusano-rata regalado no se le miran los dientes.
Con tranquilidad, Eda activó la secuencia de detonación y avanzó por el portal para regresar a su tiempo.
—¡Ah! ¡Mis últimas palabras: Lilith te perseguiré hasta el fin de los tiempos por comerte mi postre y culpar al gusano-rata! —Eda declaró en un feroz grito de guerra pese al terror que sintió al ver que en lugar de Guraj, quien la esperaba en la sala desocupada era director Bump tomando una bebida caliente de una taza.
—Ya debes imaginar qué sucedió después —El director comentó enseñando la vieja foto de la guía informativa de Hexside—. Inspirado por cierta "difunta" criminal, me armé de confianza para enviar un informe a la división de educación del imperio. Una kikimora se mostró especialmente interesada, y aceptó apoyar el proyecto "Hexside".
—Un momento… —Pese a la extraña situación y al susto de muerte, Eda estaba atando los cabos— ¿En serio?
—Pasé semanas buscándote, excavando entre los escombros de la escuela que destruiste... si no te podía agradecer, al menos te daría un funeral digno, pero sólo encontré un glifo que decía "¡Eda Manda!" —El dirigente académico comentó con tranquilidad viendo como el portal se hacía más pequeño—. Siempre creí que habías muerto en la explosión, hasta que los líderes de la familia Clawthrone trajeron a su enérgica hija a inscribirse a la escuela.
—¡Por eso sabías mi apodo pero no mi nombre! —Eda dedujo recordando cuando visitó con sus padres la oficina del renombrado director Hieronymus Bump.
—Oh, si —Bump dejó salir un suspiro de nostalgia. En ese momento el portal desapareció y el glifo fue consumido, regresando al pasado—. Fue difícil deducir que mi amiga fue tu versión del futuro.
—Y yo sólo quería empujarte por las escaleras, Bumpikins…
—¿Qué?
—Nada…
—Jaja Descuida —El viejo director sólo dejó salir algunas carcajadas—. En memoria de mi "difunta" amiga, pasé toda una vida construyendo la escuela que me describiste hace ya tantos años, por eso permití que tu amiga robara el glifo.
—Vaya… —Eda podía entender a la perfección el lío temporal en el que estaba envuelta— ¡Un momento!
—¿Sí?
—Entonces… ¿¡Yo concebí Hexside!? —La problemática muchacha preguntó, recibiendo como respuesta a su director asintiendo con la cabeza, destruyendo hasta su última pizca de fuerza, haciéndola caer de rodillas y resignada— ¡Noooooo!
—Ese grito valió por dos meses de clases extra —El director apreció sin perder su confiada sonrisa mientras se levantaba para salir de la sala—. Pero al menos tus explosivos si destruyeron una escuela… Y puedes considerarte libre de tu castigo.
—¿¡Sólo eso me dará como recompensa por haber creado esta escuela!? —Eda exigió ya habiendo recuperado su ánimo—. Igual voy a robar los dientes de esa profesora— Añadió refunfuñando.
—Podría llamar al aquelarre del emperador por el robo y uso de un glifo prohibido de viaje temporal ¿Qué te parece la idea? —El dirigente preguntó dándole la pasada a Eda, para luego cerrar la sala desocupada.
—Si incluyes la parte en la que mandaste diez y ocho contenedores de explosivos al subterráneo de otra escuela, Bumpikins.
—No dejas de ser una astuta criminal.
—Olvide el grafiti mágico de los casilleros y hay trato —Astutamente, la revoltosa niña sugirió sonriente mientras esperaba a que el director terminara de cerrar la sala.
—De acuerdo… Pero tendrás prohibido hablar de tu viaje con nadie en el futuro —Bump ofreció su mano para un juramento eterno.
—¿Por un caos temporal? —La revoltosa estudiante preguntó en burla, pero aceptando el trato.
—De hecho, es sólo para que no uses ese tema en mi contra —El docente también se burló enseñando una ligera sonrisa que Eda sólo recordaba de su versión joven— ¿No quieres un permiso de clases extra? Ya sabes… llegarás tarde a tu casa.
—Nah —Eda se negó—. La última vez que llegué tarde fue por una pelea callejera y en casa ni lo notaron.
—¿Peleas callejeras?
—Eh… ¡Hechizo de distracción! —Eda gritó arrojándole al director las mismas golosinas que su versión joven le regaló, para luego salir corriendo, regresar por las golosinas y volver a correr.
Espero les haya gustado este one-shot de Eda y el director de nombre largo (que Eda jamás llegó a pronunciar bien). xD
La primera travesura que Eda realizó en orden cronológico fue destruir una escuela, y su castigo: ser la creadora espiritual de Hexside ¿Qué mejor forma de plantear una teoría que en un fic? xD Realmente necesitaba escribir una batalla grande, mucho tiempo de abstinencia bélica, jaja.
