Disclaimer: los personajes son propiedad de su respectivo creador, al igual que la historia que pertenece a "Lynne Graham".

Advertencia: AU, Mundo Alternativo. Ooc, alteración de personalidad

CAPÍTULO V

¿Dios, cómo pudo caer tanto bajo? ¿A plena luz del día, en un auto estacionado en un lugar donde cualquiera podría verlos? Pero estaba segura que, si fuera la policía, estarían en mayores dificultades que con Ginny. Con el orgullo despedazado, un violento sentido de humillación, Mione continuó allí sentada, esperando la fatalidad. No podía entender porqué el búlgaro no se iba, ó porqué continuaba sin decir una palabra.

— ¡Oh, mi Dios! — exclamó la pelirroja. Espió dentro del coche, mirando a Hermione y a Viktor. Y ordenó a su amiga: — Sal ya de ese auto. —

—Ese cabello es muy llameante —comentó el azabache. —parrece fuego ¿es naturral?—él intentaba hablar con naturalidad, pero se veía que no estaba en completo control emocional, como le gustaría estar.

— ¿Me oíste, Hermione? —Ginevra proseguía gritando. — ¡Sal ya de ese auto! —

— ¡Si es naturral! Tal vez sea de ese color por lo histérrica que es—Krum murmuró.

— ¿Quién es histérica? —chilló Ginny, golpeando con la mano el parabrisas.

Con una calma envidiable, Viktor metió marcha atrás una vez más y comenzó a salir del jardín de la casa.

— Entonces, ella vive aquí también. Interresante —comentó.

— Ella está casada con Harry, el ahijado de Sirius. —

— ¿Por qué se puso casi loca cuando me vio? —Krum tuvo curiosidad por saber.

— Realmente sería mejor que me dejaras y te fueras. —la castaña arriesgó tímidamente, mientras la pelirroja entraba en el jardín manejando su propio auto.

— Por nada de este mundo me perrdería todo esto. —

Viktor observaba con curiosidad a la pelirroja tras el volante del auto, pasando cerca del masseratti como una neurótica.

— Tu amiga es linda, pero no tanto como mi Hermione. ¿Ella te tiene envidia? —

— Claro que no.—

Cuando Ginny desapareció dentro de la casa, la castaña salió del coche con las piernas flojas, suplicándole a Viktor que se fuese. Sin mucha esperanza, con todo.

El búlgaro también salió y golpeó la puerta. Se arregló la corbata y se pasó los dedos por el cabello azabache.

— No estás casada con Weasley, ¿ó si? —preguntó de repente.

— ¡Claro que no! —

—¿Claro? —Krum sonrió sarcásticamente. — En lo que se refierre a ti, mila, ¡nada me sorprrende! Pero, ¿puedo entrrar? —

— Prefiero que te vayas. —

— ¿Y perrder esta maravillosa oportunidad de conocer a tu familia?—

La puerta delantera estaba abierta de par en par. De la entrada, se podía oír a Ginny gritando.

Viktor reculó. — Alguien debería echarle un balde de agua frría.—

—Ginny te odia. ¿Qué esperabas? Ella sabe de lo que me acusas. ¡Todos aquí saben por qué estoy sin trabajo otra vez! —

— ¡La pobrre inocente! —Viktor murmuró, nada impresionado. — apuesto que hiciste el papel de márrtir delante de ellos. —

— ¡¿Por qué no te vas de aquí inmediatamente?! —

— ¿Tú también, Mione? ¡Por favor! —alguien dijo desde la puerta. Era Harry, con la ropa de trabajo, dejando bien claro que vino directamente de la hacienda. — ¿qué está pasando aquí? —él prosiguió. —Ron esta con un humor de los mil demonios, casi chocó el tractor, y yo llego a casa para encontrar a Ginny sacando el arma de Sirius del armario... ¡Está histérica! —

— Sugierro que no use esa palabrra —el azabache le aconsejó, en tono de broma.

Harry lo miró, frunció el ceño, y se acomodo sus gafas sobre el puente de su nariz. Miró a Mione y de nuevo a Viktor. Suspiró. De repente, entendió todo. — Soy Harry Potter, casi hermano de Hermione, señor Krum.—

— ¡No tienes que ser cortés con él, Harry! —Ginny dijo, ahora de pie en el hall con la escopeta en las manos. — ¡Pídele que se vaya de esta casa! —

—Ginny…—Harry susurró, avergonzado. — vamos al menos a intentar ser civilizados en lo que respecta a... —

— ¿Civilizados? ¡Ese hombre arruinó la vida de la mujer que según tú consideras hermana! —la pelirroja dijo con voz palpitante. — él sólo trajo desgracia a nuestra familia u... —

— Por favor, no digas más —la castaña pidió.

— Si no fuese por ti, Krum, ¡Mione y mi hermano estarían casados ahora! —Ginevra observó. —Ron se ofreció a aceptar la criatura que nacería, pero Hermione fue demasiado orgullosa para aceptarlo. Y ahora, cuando al fin las cosas comienzan a enderezarse, ¡apareces!—

Sin mirar a nadie, Mione fue al jardín. Pero oyó a Viktor exclamar:

— ¡¿Un hijo mío?! —el tono de su voz era de total incredulidad.

Ginny comenzó a llorar, de súbito consciente de lo que dijo, consciente de lo que reveló.

Mione se sentó en un banco del jardín. El sol de la tarde no contribuyó para calentarle el cuerpo. Reconoció que debería haberle contado a Viktor sobre Marión. Pero, después de todo lo que él le hizo, se cortaría la lengua antes de revelar que había tenido una hija nueve meses después de su último encuentro. El nacimiento de su hija vino después de una serie de humillaciones infligidas por el ojionix y, cuando ella decidió no dar a su hija en adopción, se dijo a si misma que Krum jamás sabría que Marión existía.

Viktor fue al jardín detrás de ella, e insistió, encarándola: — Dime que eso no es verrdad. —

— Te pedí que te mantuvieras lejos de mí... —

— ¿Sabías entonces que te buscarría? Pero, de cualquier manerra, no crreo que hayas dado a luz un hijo mío. Ó hija —declaró él.

— No hay problema. Vuelve a tu auto y vete. —Hermione le aconsejó. — Eso te debería haber dicho en el primer instante en que puse los ojos en ti por segunda vez. —

— ¡Imposible! —

— Fue una pena que no haya sido posible —la castaña dijo, pero no estaba segura si de verdad quería alejarse del búlgaro.

Ella adoraba a Marion e hizo un inmenso sacrificio para conservarla consigo, pero también descubrió deprisa como era difícil criar a una criatura sin padre. Además, tuvo necesidad de depender de sus amigos a fin de dar a su hija un hogar decente. Y, para una persona independiente y orgullosa como en su caso, eso era motivo para una constante reprobación de sí misma.

— Había cuatro criaturras allá afuera —Krum dijo, como si hablase consigo mismo.— dos niños, que obviamente están descartados. Estaban esas dos niñas una pelirroja, y otra de cabellos castaños oscuros y... asqueante.—

Mione esperaba la censura de Viktor. En espacio de cinco minutos Marion expuso su temperamento, su tenacidad, su agresión.

—Esa fue la que me morrdió y maldijo —él prosiguió, pensativo, y después preguntó: — ¿me vas a decirr que aquella criaturrita desagrradable es mi hija? —sosteniendo el hombro de la castaña con fuerza, dijo: — ¡Te prregunté algo! —

— Pero no quieres saber la respuesta; ¿verdad? —

— Ella no parrece tener edad parra ser mi hija. —

—Marión va a tener cuatro años en Diciembre, es pequeña para su edad, sólo eso. —

— Parrece haber sido descuidada —Viktor miraba a Hermione con aire amenazante.

— ¿Descuidada? —

Bogoroditsa…si lo que me estás diciendo es verdad y si la niña es mi hija, ¿quién cuidó de ella mientrras estabas en Londres? —

— Mi amiga Ginny... —

— ¿Aquella brruja? —

Mione se puso pálida ante la descripción cruel que hacía de su amiga. — ¡Ginny ama a Marión! —

— ¡Pero me odia! —el ojionix protestó. — Si la niña fuerra realmente mía... —

— Para de hablar así —Hermione lo interrumpió. — ¡Si fuera tu hija! Y métete bien en la cabeza que nadie te arrastró hasta aquí para que la cuidases. Viniste de libre y con espontánea voluntad, y lo peor es que te rehúsas a irte. —

— ¿Y por qué habrría de pasar todo esto? ¿Por qué estando embarrazada, no entrraste en contacto conmigo? ¿Por qué tuve que descubrrir todo de casualidad?—

—Es fácil adivinar la respuesta. No quería que lo supieras, no quería tu ayuda financiera. La verdad, no quiero nada que venga de ti. ¡Y no te debo nada después del modo como me trataste! —

—¿Y qué me dices sobre lo que le debes a esa niña? No, no pensaste en ella, ¿no es verrdad? —

— ¿Cómo te atreves hablarme así? —

— Ella está sucia, blasfema y me parece desesperrada por atención. Todo eso prrueba que no tiene una buena madrre. —

— Apenas la viste algunos minutos. No la conoces. Es una niña bien llevada, temperamental, pero se baña todas las noches. Te destrató porque... —

—Perrdóname si insisto. Pero, ¿porr qué motivo te quedaste con ella? ¿Serría como garrantía por si acaso fueras condenada por tu deshonestidad? Al final, por lo que veo, la tirraste aquí y simplemente la alejaste de tu vid... —

Antes de que pudiera seguir hilando palabras, la castaña le giro la cara con un sonoro golpe y con los ojos color caramelo empañados de lágrimas dijo:

— No fue nada de eso... La dejé aquí, porque por tu culpa, no tenía condiciones financieras de alquilar un apartamento decente; y sé que Marión está bien cuidada por mis amigos. También...—

— ¿Por dónde anda ella ahorra? —Viktor miró alrededor, la frente fruncida y su mejilla enrojecida con la marca de sus dedos. — Ni siquierra sabes eso, ¿no? Puede a estas horras haber sido atrropellada por un carro, en esa calle con tanto movimiento. —

—Marión es demasiado inteligente para ir más allá de los portones.— Mione se preguntaba qué hizo para merecer esa pesadilla. Esperaba todo de Viktor, menos aquel ataque a sus cualidades maternales.

— Ella corre por ahí sin superrvisión... mi hija, ¡cuya existencia te negaste a comunicarrme! ¿Quién te crrees que erres Hermione parra tomar esa decisión?—

— Me trataste como... —

— ¡Pero lo merecías! Intenté verrte después de aquella noche, consciente de que mi irresponsabilidad pudiese tener reperrcusiones! Cuando no pude encontrrarte, me considerré un tonto por haber imaginado que te hubieses arriesgado a un embarrazo. Jamás pasó por mi cabeza que no me informarrías sobre tu condición. No necesitabas mi dinerro, ¿no? Tus marravillosos amigos asumirían toda la responsabilidad, dejándote librre... —

—¡Nada de eso! — Mione repitió, aguantando las lágrimas. —

Za Bozhiyata lyubov… Mi sorpresa fue tan grrande que tuve la imprresión que el techo se desmoronaba sobre mi cabeza.—

Mione ahora estaba en llanto. Se sentía como un blanco para el cual el azabache apuntaba sus flechas. ¡Tanto pasó en tan poco tiempo! ¡Tantas emociones perturbantes habían sido desencadenadas...! Y ahora estaba en medio de una tempestad, sin saber cómo protegerse. Pero, al mirar a Viktor, se dio cuenta que aún lo amaba. ¡Por esa razón las acusaciones la lastimaban tanto!

Mione se recostó en el banco, débil, y bajó la cabeza.

Viktor la odiaba, reflexionaba, pero lo que ella deseaba hacer en aquel instante, más que cualquier otra cosa, era abrazarlo. Quería pedirle disculpas por lo que pasó, aún sin saber si realmente se equivocara. Pero... ¿cómo podría defenderse, sintiéndose como se sentía?

—Necesito tiempo para pensar en el asunto —dijo Krum, y se retiró.

El Masseratti desapareció a la distancia.

El ojionix parecía desolado, Mione nunca lo vio así antes. De hecho, no debería ser fácil aceptar la situación de descubrir que era padre, después de casi cuatro años, y en espacio de pocas horas. Peor que todo, se trataba de una situación que él no tenía posibilidades de controlar. Y, si había algo en lo cual Krum probaba ser excelente, era en controlar todo y a todos con su habilidad innata.

Él despreciaba a la madre de su hija, y no quedó muy impresionado en su primer encuentro con Marión. Hermione sabía que Viktor daba mucho valor al sentimiento familiar, y que no se olvidaría jamás que tenía una hija. ¿No luchó tanto para cuidar del detestable de su hermano Boris?

Viktor le dio una posición importante en Industrias Krum, para hacerlo feliz. Lo colocó en una enorme oficina donde, aunque con limitados poderes, su hermano aún conseguía hacer una tontería detrás de otra... Tonterías que el búlgaro encubría. ¿Por qué? Porque Boris representaba familia. Mil disculpas surgían para defenderlo. ¿Por qué estaría ella pensando en Boris? Si, sabía por qué. Los recuerdos del hermano de Viktor quedaron grabados en su memoria.


Boris la invitó a salir el primer día en que ella comenzó a trabajar en Industrias Krum. Ella rechazó la invitación; tomó por meta no salir con ninguna persona de la firma. Además, supo desde el principio, a través de los demás funcionarios, que el muchacho no valía nada. En Industrias Krum Mione era la única mujer, y eso provocó cierta hostilidad en el medio masculino. Nadie corría a ayudarla cuando intentaba resolver algún problema difícil. Todos creían que Viktor la empleó por ser una mujer bonita, y el siguiente chisme fue que la castaña dormía con el jefe.

Hazme café sólo a mí —Krum le dijo un día.

Toma sólo recados para mí. Aprrende a decirle "no" a todos, excepto a mí. Te contrrate para que fueras mi asistente. No la de los demás…—

¿Cuánto tiempo le llevó a Mione enamorarse de él? La sofisticación de Él inicialmente la intimidó, y no era un hombre fácil con quien trabajar. La primera vez que le gritó, la castaña se asusto, escondió en el baño y lloró pensando que lo mas probable era que la despidieran. La siguiente vez devolvió los gritos. Él hizo una pausa y dio un resoplido de risa.

Hermione lo fascinó desde el comienzo, Viktor era un hombre brillante en los negocios, competitivo, pero no maníaco de trabajo. Así como trabajaba lo suficiente, se divertía en igual medida. Las mujeres abundaban en su vida, en constante ir y venir. Al final del primer mes Mione se dio cuenta que tenía tres problemas.

El primero era que Viktor no aceptaba un "no" como respuesta y, cuando eso pasaba, quedaba intratable. El segundo, que ella estaba perdidamente enamorada de su jefe. El tercero, sufría porque Krum nunca la llevaba en sus viajes regulares a Europa. En general una subordinada de ella lo acompañaba.

¿Y acaso te dije que te llevarría conmigo? —él respondió cuando Hermione al final tuvo coraje para preguntarle sobre esa omisión.

— Bueno, no, pero... —

Tal vez no te guste el trrabajo.— Mione quedó pálida con el comentario.

En el segundo mes el búlgaro se puso difícil, nervioso, temperamental, cuanto más trabajaba ella, más áspero se mostraba él. Pasaban mucho tiempo solos. En el tercer mes, le pareció a Mione que todas las otras mujeres habían desaparecido de su vida. Y notó que Viktor no le sacaba los ojos de encima. Sospechaba que adivinaba sus sentimientos.

Al final, una noche, los dos se encontraron en el apartamento del edificio de las Industrias Krum. Todos los funcionarios ya se habían ido y ella terminaba algunas anotaciones. Viktor le ofreció una copa de champagne y, después de eso, los ojos ónix no pararon de mirarla.

«Yo me rindo», Mione susurró al fin y él la agarró y la besó, dejándola jadeante. La copa cayó de sus manos y él continuó besándola. Hermione ni se acordaba como habían llegado al cuarto. Sólo que Viktor parecía tan descontrolado como ella. Con todo, no se olvidó nunca que él tuvo inmenso cuidado en no lastimarla aquella primera noche de amor.

Nunca mezclo negocios con placerr —él explicó. — Pero en nuestrro caso es diferrente.

Hicieron el amor muchas veces durante aquella noche, conversaron en la cama, y finalmente ella se durmió. Despertó tarde a la mañana siguiente, a una hora en que debería estar trabajando. Se sorprendió que Viktor se hubiese levantado antes. La castaña entonces salió de la cama buscándolo, y encontró sólo a Boris. Quería ver al búlgaro antes que partiera a Hong Kong.

— Entonces, ¿Viktor tuvo éxito? —Boris preguntó, después de algunos minutos de silencio. — Erres una farsa, Hermione. Pero déjame decirrte una cosa: elegiste al hombrre equivocado. Mi herrmano no cree en mezclar el amor con el trrabajo, cree que perjudica a la firma. Un día antes que comenzaras a trrabajar aquí, todos ya se sentían prevenidos contrra tu presencia.

— No creo nada de lo que dices —Mione murmuró.

Y ahora que Viktor hizo lo que nadie jamás tuvo perrmiso de hacer, te arrojarrá al lodo. Mi herrmano siempre sigue sus propias reglas.—


El canto de un pájaro trajo a Hermione de vuelta al presente.

Aún revivía la indescriptible humillación de su encuentro con Boris, la sonrisa irónica de él ridiculizando un momento que le fue tan precioso y... tan íntimo. Con todo, no creyó que Viktor fuera tan cruel.

— ¿Mamá? — Marion venía a su encuentro. La castaña abrió los brazos para recibirla. — Disculpa, mamá —dijo la niña. — nunca más voy a ser malcriada. —

— Mi cielo, sólo eres malcriada a veces. —

— Es que me enojo. —

— Lo sé —Mione le acarició la mejilla. —pero no debes echar tierra a los demás y mucho menos morder a las personas .—

La niña frunció el seño y estrecho los labios disgustada de que le recriminaran eso, reclino la cabeza contra su pecho.

—¿Por qué lo hiciste?—pregunto acariciándole el cabello.

—¿Qué?—

—Echarle arena a tus primos—

Marión se quedo callada unos lánguidos momentos, pero finalmente hablo—Lily no me quería dar la muñeca, yo…—callo de pronto

Los ojos color caramelo de Mione casi se llenaron de lagrimas, un súbito sentimiento se apodero de ella adivinando toda la situación. Se inclino dándole un montón de besos en su cabeza

— ¿Cuándo te vas a Londres, mamá? —pregunto de pronto, Hermione tragó en seco.

Ella prometió a Marión repetidas veces durante los últimos quince días que nunca más volvería a Londres, pero la niña no le creyó mucho. ¿Tendría Viktor razón al decir que abandonaba demasiado a su hija? ¿Habría sido mejor si hubiese dejado de lado su orgullo y haberle pedido ayuda? No, imposible. Al final, lo que conocía de Krum era lo que pasara aquella noche y en los días siguientes.

Lo visualizaba negando ser el padre de la criatura que nacería ó, tal vez aún peor, aceptando la responsabilidad pero dejando bien claro que ella sería, de allí en adelante, una mujer odiada y una gran vergüenza en su vida. Recordaba muy bien que el azabache la acusaba de haberlo traicionado, "como funcionaria y como amante". Pero también, a pesar de eso, la buscó, conforme dijo, para saber si estaba embarazada. Intentó, pero no la encontró.

«Santo Dios, ¡que confusión!», Mione reflexionaba. ¡¿Si al menos pudiese volver atrás en el tiempo para saber qué pasaría si él la hubiese encontrado?! Tal vez Viktor le hubiese dado ayuda financiera, pero con certeza no le daría amor. Y eso Hermione no hallaba aceptable. En fin, precisaba considerar que aquella noche, para él, fue un error, y el nacimiento de Marión agregaba más gravedad a ese error.

— Hola... —la castaña le sonrió a Ron en la puerta de la enorme estufa donde él trabajaba. — ¿Por qué no fuiste a cenar con nosotros al Coach anoche? —el pelirrojo preguntó a quemarropa, levantando los ojos de la lista de precios que tenía en las manos.

— Disculpa. No me sentía muy bien para salir. Y, si hubiese forzado mi ida al restaurante, no habría sido buena compañía. —

Los últimos dos días fueron muy tensos para Hermione, aguardaba incesantemente el llamado del teléfono, ó del timbre. ¿Cómo estaría Viktor encarando el descubrimiento de que era padre de una niña de tres años? ¿Intentaría encarar la situación con dignidad?

Ron fue más cerca de ella y le tomó las manos con fuerza, impidiéndole retirarse. — ¿Cómo puedes comportarte con Krum de esa manera? —indagó, furioso. —me haces hacer el papel de tonto.—

— Yo... —la castaña estaba tensa.

— Viéndolo, el pasado me volvió a la mente. Si no hubiese sido por él, estaríamos juntos hoy. —una amargura evidente oscurecía los ojos azules de Ronald.

—Viktor no tuvo nada que ver con nuestro rompimiento —Mione protestó.

Ella de hecho encontró que el regreso de reavivara el resentimiento de Ron. Tampoco tuvo la menor duda que la actitud agresiva de él fue impulsada por Ginny.

— Yo te amaba mucho... —Weasley iba diciendo, cuando fue interrumpido por Mione.

— Pero tienes a Lavender ahora. —

— ¡Tú eres tan …! —pasó la mano por el rizado cabello alborotado de la castaña de ojos caramelos— tan perfecta. —

— ¿Hermione...?—

Ambas cabezas giraron.

La mujer se congeló al toparse con Viktor de pie en la entrada, a pesar de vestir más a gusto, de camisa deportiva y pantalón caqui, continuaba con la misma imponente presencia de siempre.

—Sirius me dijo que no estabas en casa, pero Marion me trrajo hasta aquí.—

La niña de ojos ónix estaba allí, calmada, en contraste con la tensión de los tres adultos. Cargaba un conejo negro de felpa con ojos de botón rojo en los brazos.

El silencio siguió hasta que Hermione hablo

— Te veo más tarde —Mione se dirigió a Ronald, alejándose.

— ¡No voy a morder más! —la niña dijo a su madre, presentándole el bonito conejo para la inspección. — y yo decir "gracias". ¿Sabes que tengo una abuela que ama los niños, mamá? —

— ¿Una abuela...? ¿de verdad?— Mione no estaba preparada para la idea de Viktor dándole un regalo a Marion. Y menos aún para la idea que la niña se refiriera alegremente a la madre del búlgaro como su abuela.

— Es bueno que le cuentes a Marion quien soy, lo más deprrisa posible — ordenó el azabache

— ¿No te parece un poco prematuro? —Mione luchaba para disfrazar su estupefacción.

— No lo creo prrematuro, no, considerrándose que la noticia me llegó trres años y medio atrrasada.—

— ¿Me estás diciendo que pretendes formar parte de la vida de Marion? —

— Si, y parrte perrmanente. —

— ¿En serio? —Hermione no sabía qué decir.

Ella pensó que Viktor haría una escena por el hecho de encontrarla sola con Ron. Pero nada. De cualquier modo, ella jamás se interpondría entre Ron y Lavender.

— Vamos converrsar dentrro de la casa —sugirió Krum.

Marion lo empujó del pantalón, y él le dijo a su hija, con ternura en su voz: — Te veo después...—

Tan pronto ellos entraron, Mione dijo: — Voy a hacernos un café. —

— Olvida el café.—

Hermione cruzó los brazos y esperó.

¿Qué le diría Viktor? ¿Qué le daría dinero para mantener a Marión? ¿Sobre qué más querría discutir?

— No quiero perder tiempo con trrivialidades —el ojionix agregó. — quiero a mi hija, y prrefiero conseguir esto sin peleas. —

— No estoy... entendiendo... — la castaña tartamudeó.

— Puedo darrle mucho más de lo que le estás dando, prretendo adoptarla legalmente. —

— No puedes estar hablando en serio, Viktor. —

—Marion es mi hija y la quierro...—

— ¿Y yo? ¿no seré consultada? Estás hablando sobre mi hija, Vikor. —

— Y mía también. Ignorraste mis derechos durrante más de tres años. ¿Por qué esperras que sea generoso en trratándose de tus derrechos? —

— No estoy hablando de derechos, estoy hablando de sentimientos —Hermione protestó. El azabache quería quitarle a su hija y ella casi no podía creerlo.

— Yo también tengo sentimientos, mila. Y no tengo la más mínima intención de dejarr a mi hija sola contigo. —

— ¡¿Intentas castigarme?! —la castaña no tenía la intensión de decir aquello en voz alta, pero estaba tan tensa que lo dejó escapar.

— Quierro hacer lo que sea mejor para mi hija. Perro lo cierto es que no voy a dejarrla en esta casa, ¡viviendo de carridad! —

—Sirius me ofreció su casa de campo para este otoño. Marión y yo viviremos allá solas, y podrás visitarnos siempre que quieras. ¡Puedo hasta llevarla a Londres de vez en cuando! —Mione sugirió.

— Quierro más que una pequeña migaja. —

— ¡¿Qué diablos quieres?! sangre, ¿no? ¡No voy a darte a mi Marión! ¿Qué tipo de hombre eres? Amo a mi hija, y ella me ama. ¡Todo el dinero del mundo no sería compensación para ella, a cambio de perder a su madre.! —para ese punto su voz sonaba temblorosa

— Si no estás prreparada para desistir de ella, y crrees que Marión quedarría emocionalmente perturrbada con esa separración —dijo el ojionix—. Entonces no tengo otra alternativa que ofrrecerte un hogar a ti también. —

— ¿Cómo? —la castaña no podía creer lo que oía.

— Llevar el caso al Trribunal sería una experriencia desagrradable para todos, en especial para Marión. Y, aunque la razón estuviese de mi parrte, podría perder. Un extrranjero en el tribunal británico, un padre prrocesando una madrre... Mis abogados no tendrrían mucha oportunidad de vencer. —

— ¿Tus abogados? —Hermione susurró.

— Claro que un hombrre en mi posición buscarría orientación legal, puedes imaginarlo, ¿no? Estoy bien firrme en la decisión de tenerr a Marion conmigo. —

— Lo veo. —

— Por lo tanto, acogerrte a ti y a Marión serría la mejor alterrnativa, desde el punto de vista de la niña.—

A Hermione le llevó un mínimo treinta segundos absorber lo que Krum dijo

— No entendí bien lo que quieres decir —ella declaró.

— Si me casarra contigo, tendrré todo el tiempo del mundo para conocerr a mi hija. Y Marion usufructuarría el beneficio de tener un padrre y una madre.—

Notas finales:

¿Y bien? Actualice más rápido de lo esperado. ¿Les gusto este capítulo? Esta historia a mi me fascina por completo, aunque bueno los caracteres están un poco diferente a los de Viktor y Hermione.

Hasta la próxima, no se olviden de dejarme su opinión en sus comentarios.

Les mando un besito a todos :3