No poseo los derechos de autor. Los personajes pertenecen a la asombrosa S. M. y la historia es de Half Of My Soul. Yo solo me divierto y traduzco.
I do not own the copyright. The characters belongs to the amazing S. M. and the story is from Half Of My Soul. Y just translate and have fun.
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Aro POV
Levanté la mano para silenciar la pobre excusa de un vampiro delante de mí.
- Creaste un recién nacido dejándolo sin control para masacrar a toda una jodida ciudad. Y lo único que no hago es tolerar que los neófitos se queden solos. Largo. – Siseé
Ignoré los gritos de dolor cuando uno de mis guardias menores se acercó.
- Maestro Aro, tiene una llamada del Capitán. – Se inclinó y yo asentí.
Entonces el Capitán finalmente está llamando. Sonreí cuando me caí de mi trono y entré a mi oficina. Descolgué el teléfono con un leve sentimiento de alegría.
- Capitán. – Respondí.
- Aro. Solo llamo para decirte que algunos del Clan Cullen están en camino hacia ti.
Solté un quejido ante eso. Por mucho que fuera pasivo con Carlisle, él no era mi vampiro favorito.
- ¿Cuál es el problema, Capitán? – Yo pregunté.
Peter era un vampiro que conocí hace eones. Le debía mi vida. Sin él, nunca hubiera conocido a mi compañero.
De vuelta en el sur, se encargó de la maldita de María y, por fin, fue capaz de mandarla directo al infierno. Marcus, Cayo y yo fuimos a solucionar este problema cuando me encontré con mi entonces compañera humana. En pocas palabras, fue convertida, puesta en las filas, y cualquiera que sea el don de Peter, le dijo que era valiosa de alguna manera. Ella estaba siendo procesada para su eliminación por el Mayor, pero Peter declaró lo contrario. A partir de entonces, hubo historia.
Escuché atentamente mientras Peter me contaba de la que solía ser su compañera humana y la participación de los Cullen en su vida. Alcé las cejas cuando me dijo que la joven Esme era la compañera del padre de su compañera.
Interesante.
- ¿Entonces te veré? ¿Puedo tener mi avión listo para mañana? – Yo ofrecí.
Peter se rio del otro lado.
- ¿Estás emocionado? – Preguntó en broma.
- ¿En realidad? Sí. Me he estado muriendo por acabar con el bastardo y su pequeño demonio. ¿Entonces el Mayor y su pequeño duende no estaban allí? ¿Qué pasa con el bruto y su espina? – Pregunté con curiosidad.
Peter hizo una pausa por un momento, hablando con alguien antes de volver a la línea.
- No, no sé dónde están, pero los encontraré. ¿En cuanto a esos dos? No estoy seguro de qué implicación tienen en este momento. Edward y Carlisle con seguridad tuvieron algo que ver. Te veremos en unas pocas horas. ¿Y Aro? – Preguntó.
- ¿Hmm? – Tarareé, pensando en todas las cosas que le haría a Carlisle y Edward.
- No les hagas saber cuánto quieres matarlos todavía. Mi compañera y yo estaremos allí pronto, podríamos llegar allí primero. Dejaré a Charlie aquí con Esme ya que ella es tan vieja como yo, y puede manejar a Charlie si es necesario. Hasta pronto. – Peter dijo, terminando la llamada.
Sonreí, frotándome las manos.
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Vuelo a Italia
Peter abrazó a Bella mientras ella contenía el aliento.
- Te está yendo muy bien allí, azúcar. ¿Ves ese auto? Ya casi estamos allí. – Bella gimió levemente, pero asintió, agarrando el brazo de Peter.
Uno de los guardias Volturi les abrió la puerta, Peter hizo pasar a Bella adentro primero. Se deslizó detrás de ella rápidamente, la puerta se cerró al instante.
Una taza de sangre la estaba esperando.
- Gentilmente. – Peter advirtió, viendo a Bella tomarse su tiempo, sus dedos envolviendo la taza.
Él sonrió mientras ella bebía de la taza rápidamente, sus ojos rojos brillaban. Peter la atrajo hacia su lado y le acarició el cuello.
- ¿Estás lista? – Preguntó, y Bella asintió.
- Estoy sorprendida de que tú y los Volturi sean cercanos. Edward hizo que parecieran malvados. – Peter le lanzó una sonrisa.
- Oh, son malvados, y Aro es un hijo de puta malo, pero no tan malvado como yo. – Él susurró la última parte en su oído, haciéndola reír.
Bella le lanzó una sonrisa, acariciando su marca en su cuello.
- Te amo Peter. – Ella suspiró. Peter besó su cabello.
- Yo también te amo, dulzura. – Cuando se acercaron a la casa de los reyes de su raza, Peter agarró la barbilla de Bella, instándola a mirarlo.
Sus ojos eran un poco más oscuros.
- ¿Te quedas cerca de mí, oyes? Ahora nadie intentaría ponerme a prueba, pero algunos lo hacen, y te usarán para hacerlo. ¿Y qué es lo que más me importa en el mundo?
Bella le dio una sonrisa.
- Yo.
Peter asintió, acariciando su nariz contra la de ella.
- Así es. ¿Y qué pasa si algo te pasa? – Preguntó, también advirtiéndole a Bella de su temperamento.
- Tú levantas el infierno. – Ella se rió, haciendo que Peter sacudiera la cabeza.
Bella amaba cuando Peter se volvía animal, el derramamiento de sangre también era un sentimiento dentro de ella. Era una pequeña guerrera, su Capitán estaba con ella.
- Así es, levanto el infierno. Ahora, creo que hemos vencido a esos maricas de aquí, así que nos sentiremos cómodos. ¿Suena bien? – Preguntó. Bella asintió, su atención se centró en algo completamente diferente.
Peter y Bella fueron conducidos al interior, llevados a la sala del trono de inmediato. Peter tiró de Bella contra su costado, sonriéndole a Aro que estaba hablando por teléfono, luciendo molesto.
- ¿Entonces me estás diciendo que... Peter Whitlock convirtió a dos humanos y secuestró a tu pareja? Hmmm... ¿Entonces, estos humanos estuvieron alguna vez cerca de tu aquelarre? ¿Una hembra humana a la que Edward no convirtió? ¡Oh! ella, pero este tipo de Whitlock la convirtió a ella y a su padre, ¿dices? ¿Por qué haría eso? – Aro asintió, rodando los ojos. Bella casi se rió ante la cara de aburrimiento de Aro, pero su voz se mezclaba con una falsa sorpresa. – Bueno, necesitaré pruebas de esto Carlisle. ¿Oh? ¿Una hora? ¡Espléndido! – Aro terminó la llamada, gimiendo. – Montón de idiotas. – El gruñó.
Peter soltó una carcajada.
- Tu molestia nunca deja de divertirme, Aro.
Bella dio un paso vacilante detrás de Peter, no acostumbrada a la proximidad de otros vampiros, otro hombre, además de Charlie, mientras Aro avanzaba, extendiendo su mano. Bella apretó el dorso de la camisa de Peter mientras él avanzaba, estrechando la mano de Aro. Los ojos rojos de Aro encontraron los de Bella en comprensión.
- Está bien. No muerdo. – Aro persuadió.
Bella miró a Peter, quien asintió tranquilizadoramente. Bella se levantó tentativamente desde detrás de Peter, su mano izquierda agarrando su brazo como un vicio.
Ella estrechó la mano de Aro con una sonrisa vacilante. Aro solo la miró por un largo momento, solo cuando Peter estaba inquieto miró a Peter.
- No puedo leerla. Interesante. – Bella apartó su mano con un silencioso perdón. Aro solo agitó su mano. – Oh, cariño, no lo hagas. No esperaría que fueras de otra manera sino reservada y bastante asustada. Pero no te preocupes, tu pareja no dejaría que nada te pasara. – Bella miró a Peter con amor, antes de volverse hacia Aro. Regresó a su asiento y sonrió. – Entonces Carlisle y Edward estarán aquí junto con Emmet y Rosalie como testigos. Entonces, ¿cuál es el plan? – Aro preguntó.
Bella miró a Peter con una sonrisa, mostrando una hilera de dientes llenos.
- ¿Maestro Aro? – Bella preguntó.
Aro la miró con los ojos entrecerrados, formando una sonrisa.
- Aro, querida. ¿Qué necesitas? – Preguntó.
- ¿Puedo sentarme en tu trono? – Peter miró a Bella, riéndose.
- Delicia, querida ... quieres jugar a ser princesa. Qué linda. – Levantó la ceja hacia Aro, sabiendo a dónde iba su pequeña compañera con este pequeño plan. – Realmente no quieres decir que no. Odio cuando está molesta. – Aro rio.
- No iba a decir que no Capitán. Necesito algunas túnicas.
Bella y Peter se pararon detrás de un trono, con la cabeza gacha, mientras escuchaban la historia de mierda de Carlisle.
- Ahora Esme está con ellos. Yo… él la matará.
Carlisle declaró preocupado. Bella casi resopló. Aro bajó del asiento, Cayo mirando para esperar la señal. Carlisle tragó saliva cuando Aro se acercó.
- Hija. ¿Serías un amor y traerías a Rosalie Hale? – Cayo preguntó.
Edward y Carlisle no pudieron contener sus jadeos, tratando de ver esta nueva adición a la guardia. Bella se deslizó más allá de ellos y se dirigió hacia la parte posterior de la habitación para tomar a Rose.
Bella llevó a Rose hacia adelante, Peter se adelantó a buscar a Emmett. Una vez que ambos fueron posicionados, Peter se paró al lado de Bella, solo mirando el piso.
- ¿Hicimos bien, padre Aro? – Bella preguntó bajando su capucha, Peter haciendo lo mismo.
Carlisle lo miró incrédulo.
- ¡Ese es Peter Whitlock! ¡Pensé que dijiste que no sabías quién era Aro! ¿Qué es esto? – Aro dejó escapar una risa. Él fulminó con la mirada a Carlisle gruñendo.
- Es mejor que vigiles tu tono. Sé la verdad, ya la he visto. Mi único propósito en este momento es ver si el bruto y su rubia esposa estaban al tanto de tales transgresiones. ¿Querida? – Preguntó tendiéndole la mano a Rose. Ella puso su mano en la de él, los ojos de Aro se cerraron de inmediato.
Respiró hondo, sus ojos se abrieron rápidamente. Miró a Carlisle con ojos negros.
- ¡Eres vil, asqueroso, ingrato! – Espetó, haciendo que Bella saltara.
Se acercó a Peter confundida. Él le apretó la cadera.
- Está bien, cariño. – Le susurró en su oído.
- ¡Has estado amenazando a estos dos durante años! ¡No le disgustaba la humana, querían salvarla! ¡Los planes que tenías! ¡Y Esme! ¡No puedo creer que te haya dejado salir de aquí hace tantos años! ¡Y por qué elegirías a Esme como una tapadera para ocultar la identidad de tu pareja cuando tu pareja está a tu lado! ¡¿Estás loco?! – Todos jadearon, sus ojos recorrían a los dos hombres lastimosos.
Bella arruga su nariz.
- No me sorprende que me hayas rechazado. – Ella susurró. – Es por eso que siempre está actuando como si tuviera un palo en el culo. Al parecer, si lo tiene.
Peter se rio entre dientes. Miró a los dos hombres, sacudiendo la cabeza.
- Aro ... ¿puedo tener sus cabezas? Sin embargo, la médula espinal necesita estar intacta. – Peter declaró. Bella miró a Peter con curiosidad. Este era el castigo que Peter quería. – Oh ... en realidad, me gustaría que estuvieran enteros. – Él cambió de opinión.
Aro levanta una ceja.
- Solo si llego a ver. – Él sonrió de lado.
- Que hombre tan sucio. – Peter sonrió de lado.
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Texas
En la propiedad trasera del gran terreno, se sentaron Edward y Carlisle, inmóviles. Bueno, en realidad no podían sentarse. Sus cabezas estaban en lanzas. Observaron en silencio cómo se quemaban las partes de su cuerpo. Peter se rió cuando Edward hizo una mueca, su pene fue arrancado de su cuerpo. Bella se rió, el apéndice pudo caber en su palma.
- ¿Así que supongo que eras el de abajo? – Preguntó aplastándolo en sus manos desnudas.
Ella caminó hacia adelante, agarrando su cabello y sacando su cabeza del palo. Ella lanzó hacia arriba la cabeza varias veces y Edward gimió un poco.
- ¡Golpea, Capitán! – Ella rió.
Peter se paró frente a ella con un martillo, capaz de romper la piedra.
- Lánzala, ricura. – Él llamó.
Bella arroja la cabeza de Edward hacia Peter, quien se balanceó con fuerza, destrozando la cabeza de Edward hasta convertirla en polvo.
Cuando Bella fue por Carlisle, le sonrió a su padre que sostenía a Esme, que tenía la cabeza de Carlisle. Ella sonrió señalando a Peter.
- Cuando estés lista, cariño. – Llamó Peter.
Esme arroja la cabeza, que al final se encuentra con el mismo destino.
Los cuatro bailaron bajo las estrellas durante horas. Cuando Esme y Charlie se fueron al bosque, Bella tarareó cuando Peter besó su cuello.
- ¿Peter? – Ella cuestionó.
- ¿Si? – El respondió.
- ¿Qué vamos a hacer con Jasper y Alice? Sí, fueron bastante estúpidos al tratar de salvarlos… pero quiero que salgan pronto de nuestro sótano.
Peter se rio entre dientes.
- Ya me encargué de eso. Los envié a México.
Él se encogió de hombros. Bella rio, encantada.
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¡Tachan! Este es el final de nuestra historia jaja espero les haya gustado! La considero un pequeño descanso de mis otras historias jeje pero pronto seguiré mis actualizaciones como de costumbre n.n
No olviden dejar un comentario.
¡Nos leemos pronto!
