Capítulo 4.

"Desearía verte Fleur, desearía verte tanto como lo hacíamos antes, pero no podemos hacer a un lado el hecho de que tenemos a alguien que sabe nuestra situación, comprenderás por ello que debemos mantener una distancia hasta que se arregle este asunto. Tendrás noticias mías cuanto antes lo vea conveniente."

Releí varias veces la carta de Hermione, repase los trazos varias veces con los ojos y acaricie las letras con la punta de mis dedos, imaginando su piel. Si, era obviamente un inconveniente el haber sido descubiertas, me culpo a mí misma por este resultado, solo quería desearle un feliz cumpleaños con tan solo un beso y todo se había salido de control. Una vez que besé sus labios quise más… vaya factura debo pagar ahora.

Suspire y deje la carta sobre la mesita de centro, la volvería a leer más tarde, o eso habría querido hacer, segundos después de ponerla se hizo polvo y se dispersó en el aire como por un suspiro. Debía ser obra suya, sin duda, no estábamos acostumbradas a ser precavidas así que por fin lo estábamos siendo… tapar el pozo después de que se ha ahogado el niño, un poco tarde… es decir. Apoyé mi mejilla en mi mano y bebí un poco de té. Últimamente no tenía mucho que hacer. Tenía una asistente muy eficiente, la mayor parte de mi trabajo estaba hecho, por ahora solo me limitaba a esperar respuestas, tenía tiempo para perder con Hermione, pero ella no lo tenía para mí.

Más bien, no podía darse el lujo de perderlo ahora conmigo. Bueno… exhale, entonces hay que hacer algo. No soy del tipo de personas que esperan pacientemente. Parte de la culpa la tenía yo, así que debía hacer algo. Se llamaba Parkinson ¿no es así? Tome papel y pluma para escribir una carta a mi hermana, en la que le pedía obtener cualquier tipo de información sobre la susodicha. No tardó en responderme, preguntando para que la quería. No le iba a contar los detalles, pero si le dije que me tenía en una desventajosa situación. Tardo un par de horas y los secretos de la mujer estuvieron en mi mesa, si es que podían decirse ser secretos, ya que actuaba sin discreción alguna, salía con sus clientes y sostenía cualquier tipo de relación con todo aquel que se dejara. Un modo de actuar bastante ligero, no se molestaba en ocultarlo y no tenía preocupación alguna por ello, así que no se podía usar en su contra. Fuera de su libertinaje impúdico, no tenía más en su haber. Querrá dinero entonces.

Queme la carta de respuesta arrojándola al hogar, me levante de mi asiento, me puse algo de perfume y tome mi bolso. Cuanto antes mejor, me dije, y salí de mi oficina a la tienda donde trabajaba aquella indeseable mujer, estaba tan ridículamente cerca que podía ir caminando.

-que amable -dijo dulcemente, con ese chillante rojo en sus labios, extendiéndose por todo lo largo de estos en una sonrisa -pero no quiero su dinero Delacour -continuo, paseándose alrededor mío, como un gato que juega con su comida. Nada más entrar a su tienda, tuve la suerte de encontrarla escribiendo algo en el mostrador.

- ¿entonces que quiere Parkinson? -cuestione, queriendo acabar con el tema rápidamente para pasar a lo siguiente. Entonces se paró delante de mí, se llevó un dedo a los labios mientras me miraba de arriba abajo dos veces sin recato y disimulo.

-no ha perdido la más mínima parte de su belleza desde aquellos días que la conocí en Hogwarts, y este atuendo… -dijo rodeándome -la tela es excelente, déjeme decirlo, fino material -deslizo un dedo por la manga de mi abrigo -maravilloso, exquisito -daba muchos rodeos, haciendo creer que tenía las de ganar -me gusta el realce que le hace a su piel -sonreí, el último recurso de un embaucador, la adulación, ya podía celebrar la victoria -es muy guapa Delacour, atractiva y la madurez solo ha acentuado su belleza… es obvio porque Granger… digo, la señora Weasley se ha enredado con usted -eso no me gusto para nada -y ella… debes disfrutarla mucho, seamos sinceras, su estilizado y serio rostro debe ser encantador cuando se retuerce de placer -comento, muy cerca de mi oído, inmediatamente me gire a verla, molesta - ¿entiende porque no me interesa su dinero? Es muy guapa Delacour, pero no tengo debilidad por usted, tengo lo que quiero en las manos -a mi casi se me salen los ojos por lo que estaba insinuando ¿creía acaso que podría quitarme a Hermione?

-no la tendrá -musite -la peor forma de tenerla es utilizando artimañas -pero sonrió más, parecía hacerle gracia.

-le recomiendo que se retire a tiempo, para que no se ponga en vergüenza y su marido no la descubra, en el futuro se dará cuenta de que esto es lo mejor que pudo pasarle y se sentirá agradecida -después de haberme dado un par de vueltas fue a tomar asiento en una de esas altamente adornadas sillas de antaño -usted tiene mucho que perder, cuanto antes lo entienda, mejor será - ¿me estaba amenazando? -no es una amenaza, solo sea más consiente -y me guiño un ojo - ¡Gareth! -dijo con voz alta -¡el té querido! ¡el té!

- ¡si Mademoiselle Parkinson! -de oyó detrás de una puerta.

- ¿se queda a tomar el té Delacour? -di media vuelta y salí de la tienda.

Había ido al nido de la araña creyendo que la codicia sería más grande y lo suficientemente tentadora como para hacer que el problema terminara rápidamente, incluso había preparado la chequera dispuesta a darle un cheque en blanco, pero, sin duda había subestimado a esa mujer. ¿De verdad lo que quería era a Hermione? ¿estaba interesada en que fuera su siguiente enredo sexual? Pero ¿Por qué no? ¿solo porque parecía ser heterosexual? Yo solía serlo, la belleza de Hermione es lo suficiente tentadora como para hacer temblar los cimientos de la más sólida sexualidad, quizás la siguiente pregunta es ¿lo lograría aquella vulgar mujer? Imposible me dije, resistiéndome a alguna posibilidad; Hermione jamás podría fijarse en una mujer así, tan vil, tan cuestionable, tan inmoral. Enderece la espalda y alce el mentón, altiva. No hay nada de qué preocuparme. Hermione no cederá y todos sus intentos serán inútiles, de eso puedo estar segura.

Pero… solo por si acaso… iba a asegurarme de que no lo consiguiera. Así que ¿Qué puede detener a una persona de ser infiel? Los sentimientos, obviamente, el amor. Si no sientes amor por tu pareja, fácilmente puedes brincar a los brazos de otra persona, soy el ejemplo vivo de esa realidad, la única manera de conseguir que esa mujer no engatuse a Hermione es haciendo que ella me ame, o al menos sienta cariño, porque si es por el físico, bien, esa mujer no está mal, está fuera de mis gustos, pero no tiene nada que envidiarle a cualquier mujer, Parkinson es guapa, vulgar, pero guapa, no a mi altura, pero lo es, y su único punto a favor es que es ligeramente más joven que yo, por eso mismo debo obtener aún más ventaja sobre ella.

Solo tengo que asegurarme de que Hermione siente algo por mí, no es imposible, es seguro que lo he conseguido en el tiempo que llevamos de amantes, es casi obvio, lo único que quiero es escucharlo de sus labios, oírla decir que me ama, o al menos, que me quiere, que suceda lo contrario es imposible, fuera de ecuación, de contexto. Es obvio que no conozco tan bien a Hermione como para saber si es el tipo de persona que no habla mucho de sus sentimientos, por esa razón solo tengo que asegurarme de que están ahí, por si no es del tipo comunicativa. Es algo sencillo.


Sí, el capitulo de hoy es bastante corto a comparacion del anterior, "c'est la vie". Gracias por el comentario Kl01, se te agradece.