-ey chico estás bien?
-donde está mi novia?
-te llevaré con ella pero debes darle la pequeña a la enfermera ella la sostendrá para que puedas despedirte.
-me negué por un momento sin embargo después de unos segundos supe que no podría ni sostenerme a mi cuando la viera, la enfermera la tomó en sus brazos, la llevaría a un área de bebés o algo asi dijo y yo podría ir por ella mas tarde, deposite un pequeño beso en su frente y caminé por el pasillo, esa fue la caminata más larga que he hecho en mi vida, mis pies me llevaban a ella pero mi corazón latía desbocado queriendo huir de allí, al llegar, una chica cubrió su cuerpo con una sábana dejándome ver solo su rostro, no podía creer lo que estaba viendo, hacia un par de horas planeábamos cosas juntos y ahora ella yacía allí inmóvil, aun tenía una lágrima en su mejilla, la misma que limpié con mi dedo, me quedé en silencio, no había nada que decir, ella no despertaría nunca más.
-que pasó?.- pregunté, pero el médico se quedo callado.-que pasó?, ella estaba bien, estaba contenta, hablé con ella hace unas horas y ahora está aquí.
-lo siento muchacho, fue algo inesperado hicimos lo que pudimos pero ella no resistió, lo que pasó es muy raro sin embargo pasa, en verdad lo siento, debemos salir, la trabajadora social te espera, debes hacer algunos trámites antes de poder llevártela.
Todo fue como ver una película en la que yo era el protagonista, la mujer me hablaba de cosas que yo no entendía, mis manos temblaban sin embargo yo solo podía pensar en ella, mi teléfono sonó de pronto, mi madre esperaba del otro lado de la línea.
-como estás hijo, como está el bebé y kyra?
-donde estás?
-estoy afuera no me han dejado pasar, pero dijeron que aun no tenían información de ella.
-puedes quedarte allí, saldré en cuanto pueda.
-claro, pero dime todo está bien?
-no mamá, nada está bien.
Terminé la llamada, por alguna razón las lágrimas se negaban a salir, ahora iba a tener que enfrentar a mi madre, como le iba a decir lo que había pasado, ella quería mucho a kyra como si fuese su hija, habían hecho planes juntas y mi madre le había prometido que le enseñaría todo lo que hiciera falta para que no tuviera problemas, recuerdo haber reído a carcajadas ese día, mi madre es igual de desastre que yo, ya nos podía ver a los tres intentando calmar el llanto del bebé sin saber que hacer realmente.
-Richard?, escuchaste lo que dije… sé que es difícil tener que hacerlo ahora, me dicen que tienes 18, quien te ayudará con la bebé?, has pensado que podrías darla en adopción, eres muy joven para hacerte cargo de ella, quizá podrías…
-quizá podría hacerme cargo de ella, es mi hija y no se la voy a entregar a un extraño, es lo que me queda de ella, no la voy a dejar.
-con quien vives?
-con mi madre.
-tienes empleo?
-qué es esto?, un interrogatorio, ya dije que yo voy a hacer lo que sea necesario, no soy estúpido, joven quizá, pero puedo encargarme de mi bebé, soy su padre y nadie me la va a quitar, ahora dígame que es lo que tengo que hacer.
El cuerpo de kyra nos fue entregado al día siguiente, al no estar casados no pude acceder a la ayuda económica de la empresa pero los compañeros hicieron una colecta, les estuve tan agradecido por todo lo que hicieron, fue difícil, pues tuve que hacerme cargo de todo yo solo, mi madre no podía creer lo que había pasado y no solo cargué con mi pena sino con la de ella también, no tuve tiempo ni de llorar, todo fue un ir y venir.
-has hablado con sus padres?.- preguntó mi madre mirando el féretro sobre el cual colocamos un pequeño ramo de rosas blancas.
-ellos no quieren saber nada de lo sucedido, dicen que todo ha sido mi culpa que si ellos se hubiesen hecho cargo ahora ella estaría viva.
-y la bebé? No han querido verla?
-no, no se refieren a ella como un bebé, la llaman cosa, no quiero que estén cerca de mi pequeña por ningún motivo, no tienen derecho.
Caminamos por un largo sendero hasta el lugar donde su cuerpo descansaría, sostuve a mi hija cada minuto que pasó, algunos compañeros del trabajo nos acompañaron y algunos amigos de kyra con los que ella aun tenía contacto pero aun asi no había más de 10 personas en ese lugar.
Mi jefe me concedió un par de días más pues tuve que atender varios asuntos pendientes, los padres de ella como lo dijeron no aparecieron por ningún lado, al final agradecí que no lo hicieran, después de todo yo fui su única familia, yo fui quien la acompañó, yo y solo yo.
Mi cumpleaños 19 llegó un par de semanas después, pero no había nada que festejar, entre desvelos, llantos y una tristeza que solo iba aumentando, no había tenido tiempo aun de sentarme a llorar, como hacerlo si de pronto el mundo se me vino encima, tenía un empleo pero el tiempo se me estaba acabando, mi madre me ayudaba pero ella también tenía un empleo y llegamos al punto en el que tuve que reducir mis horas de trabajo lo que significó reducir mi sueldo, pero un bebé recién nacido implica muchas cosas para las que yo no estaba preparado, no sabía como ponerle un pañal, no sabía como vestirla, la primera vez que creí que había enfermado salí corriendo en mitad de la noche, solo para que el médico me regañara por no saber que mi hija solo tenía cólicos, algo que parece ser muy normal en los bebés pero de lo que yo no tenía ni idea, con el paso de los días fui aprendiendo, al fin mi madre no pudo posponerlo más y tuvo que salir de la ciudad, sería la primera vez que estaría yo solo con mi bebé.
Hice los arreglos necesarios y pude conseguir un lugar en la guardería de la empresa, harían una excepción por mi y aceptarían a mi pequeña dadas las circunstancia, creo que incluso besé en los labios a esa mujer por decirme que la aceptaría, para mi era un gran alivio sin embargo no lo era todo pues tenía que salir del trabajo antes de las 5 para ir por ella, al principio fue todo un asunto luego las cosas mejoraron y con mis horarios establecidos todo comenzó a funcionar.
-ey bebé, es hora de dormir.
Los balbuceos de mi pequeña son definitivamente música para mis oídos la verdad es que Emi es una niña de lo más tranquila, casi no llora a menos que sea necesario y la etapa de llanto descontrolado ha quedado atrás, lo que es fabuloso para mi pues puedo dormir la mayor parte de la noche e incluso llevarme el trabajo a casa, mientras la meso en uno de mis brazos, con el otro trabajo en lo que sea que esté pendiente.
-la llevo a su cama. – mi madre aparece de pronto.
-si madre, gracias.
-has cenado algo?
-no he tenido tiempo.
-deja allí un momento la nena se durmió… acompáñame a cenar.
-bien.
Me estiro y escucho los huesos de mi espalda creando una melodía que hace reír a mi madre.
-hace cuanto estás allí?
-no lo sé, desde que llegué.
-deberías descansar un poco más.
-sabes que no puedo, nos hace falta el dinero, la guardería es de la empresa pero debemos pagar la cuota puntual, no puedo darme el lujo de dejarla, y ahora que se redujo mi sueldo todo es más complicado.
-no puedes aplicar para un ascenso, algo que te deje un poco más de dinero sin tanto esfuerzo?
-podría… si fuese mayor o tuviese un grado universitario pero sabes que no tengo ninguno de los dos.
-no has pensado en volver a estudiar?
-a qué hora, con que dinero?
-puedes hacer un curso los fines de semana de esos que son sistemas abiertos.
-no lo sé…por ahora estoy cómodo, por fin pude adecuarme a los horarios, está todo planeado.
--si pero tu hija va a crecer, necesitará otras cosas y debes tener un mejor empleo, quizá puedas hacerlo por las noches, deberías pensarlo.
-no lo sé, no estoy seguro.
-Nora mi amiga me dio esto.
-qué es?
-un folleto de una universidad, por que no lo revisas, ella dice que es económica y que si eres trabajador como tu, solo tienes que cubrir unas horas los fines de semana el resto lo haces en casa.
-déjalos allí luego los veré.
-bien pero no lo dejes pasar, Nora dice que empiezan en dos meses, es tiempo suficiente para que puedas acomodarte y yo puedo ayudarte cuando esté aquí en casa.
- los leeré antes de irme a la cama.
-bien.
Los folletos estuvieron escondidos en mi cajón por varios días hasta que un día sin quererlo volví a verlos, tomé la hoja y la revisé, algo del plan de estudios me hizo pensar que tal vez podría lograrlo, después de todo si no podía con todo, podría dejarlo cuando quisiera, el caso era que no sabía muy bien que estudiar, después de lo que pasó no había pensado en eso, y la verdad es que no tenía ni idea de lo que podría hacer yo en una universidad, no ahora que tenía un bebé conmigo.
Los días pasaron y por fin me decidí, fui por una solicitud, la llené y la entregué, salí de allí con un horario y una lista de cosas que necesitaría.
