Capítulo 10.

Había pasado ya una semana desde que se habían terminado las cosas. Los primeros días había estado deambulando en soledad en mi casa, sin importarme mucho de lo que sucedía a mi alrededor. Luego de que se fuera aquella noche, me quede en el desayunador rememorando lo que había sucedido, recordando cada parte de la conversación, cada expresión de su rostro, el brillo u opacidad de los irises en sus ojos, cada detalle en las líneas de su rostro, cada palabra y la tonalidad con la que la dijo. Parecía tan irreal, pero sé que lo ocurrido es algo que jamás habría podido imaginar, así que era más real de lo que me gustaría que fuera.

Dormí mucho luego de aquello. Dormí hasta el mediodía. Me levante, no tenía muchas ganas de hacer algo, solo estaba existiendo y sintiendo como me ardía el estómago de hambre, termine mordisqueando algo envuelto en las sabanas de la cama, sentado en el mismo lugar en el desayunador, mirando por la ventana el cielo cargado de nubes grises, mirando cómo se movían las ramas de los arboles por el viento, fue entonces que apareció Harry por el marco de la cocina. Debí parecerle muy miserable por la expresión que tenía en el rostro. Se sentó donde antes había estado Hermione y hablamos de lo que paso. No hizo más que escuchar y hasta el final me pregunto cómo me sentía.

-siento… que el sueño se acabó, Harry… y ahora estoy en la vida real.

No hablamos mucho luego de eso, lo dejé en la cocina y fui a acostarme, dormí hasta la madrugada. Desperté a las cuatro de la mañana, Harry se había ido. Aun todo estaba oscuro. Cerré los ojos y resentí el vacío que había a mi lado en la cama, y no solo ahí, sino en toda la casa. Casi siempre estaba fuera, casi siempre estaba ocupada en el ministerio, muy poco tiempo pasábamos juntos, pero sabía que estaba ahí para mí, y que yo estaba ahí para ella, y ahora, solo estaba el silencio y el frio. El día siguiente fue igual de desordenado, Harry vino a verme, me trajo de comer y se sentó a verme terminar lo que trajo, quizás creyó que yo no querría comer, pero no fue necesario que me obligara, mi cuerpo siempre me pedía de comer, siendo quizás el único medio que continuaba luchando por mi existencia. El lunes no tuve ganas de ir al trabajo, el martes volvió Harry, me convenció de salir e ir a poner en orden algunas cosas en el ministerio. El miércoles, mientras hacía unos recados llegue a la tienda de Madame Malkin. Me resistí en un principio, pero terminé entrando.

Tenía aun mis dudas, pero al ver la actitud recelosa de Parkinson lo confirme todo. No es como si desconfiara de lo que me dijo Hermione, pero en algún punto llegue a pensar, que quizás era una mentira para deshacerse de mí, una excusa para no decirme que se había hartado de mí, que finalmente se había dado cuenta de que no quería estar con un sujeto como yo, pero saber que esa no era la verdadera razón, me dio una cierta tranquilidad.

No quiero decir que con eso automáticamente ya fuera feliz y todo estaba arreglado, solo me sentí un poco más en paz. Aquel día regresé temprano a la casa y encontré a mi madre ordenando todo, limpiando y levantando trastos. No pregunto ni dijo palabra alguna. Me tomo de los brazos y me sonrió, me apretó fuertemente, ella ahora era mucho más pequeña que yo, pero me sentí tan pequeño entre sus brazos, tan pequeño. Las lágrimas vinieron, tuve esa sensación en la nariz y mi pecho repentinamente dolía, entonces sentí sus manos repasarme los hombros en una tenue caricia, sus manos en mi espalda, en mi cabello. Termino llevándome con ella, dejando la casa sola.

Espere que, al llegar, encontrara a los niños y me hicieran todo tipo de preguntas, pero no estaban en casa de mis padres. Me gire a ver a mamá, con la pregunta en la boca.

-han ido con Ginny -yo asentí en silencio. Me senté en una silla alrededor de la mesa. Me quede en la mesa hasta que fue la cena, entonces llego Harry, después Bill, finalmente papá. La cena fue amena, todos hablaban de cualquier otra cosa menos de lo que pasaba con mi matrimonio, pero estaba seguro que Harry les habría dicho todo. No sentía vergüenza, pero, si me sentía patético.

Me fui a la cama muy temprano ese día, casi después de cenar. A la mañana siguiente, mi madre me despertó temprano para que fuera al trabajo, le dije que no iría y me quede en cama. Me quede un par de horas ahí mismo, sin dormir, a ratos con los ojos cerrados, otros ratos mirando las cortinas de la ventana hasta que comenzó a dolerme el hombro. Tuve que levantarme. Pique algunas cosas que había en la cocina y eso desayune, me senté en el pórtico, a ver el cielo y el jardín, algunos gnomos aparecieron luego de un largo rato. Dentro escuchaba voces, pero no me interesaba saber que decían. Quizás, yo era el tema de conversación, quizás no, no quería saberlo. Me estaba resultando muy difícil volver a la realidad. Justo pensaba en eso cuando apareció Fleur a un lado.

-tu madre me pidió venir a verte, Ron -me dijo al tiempo que se sentaba a mi lado.

-lamento la molestia -conteste con cierta pena y ella se encogió de hombros.

- ¿Qué te sucede Ron? Todos se preguntan qué ha pasado.

- ¿Harry no se los dijo? -pregunte verdaderamente extrañado.

-no ha dicho nada, aunque se lo han preguntado tus padres, creo que él debe pensar, que no le corresponde -yo exhale.

-Hermione quiere que nos separemos… -ella abrió los ojos, impresionada -me confeso que me fue infiel con Pansy Parkinson -alzo tanto las cejas que parecía real su reacción - ¿ya lo sabias no? -entonces frunció el ceño -por eso estabas ahí ese día… viste algo, ¿no es así? tú te veías molesta y además estaba Parkinson.

-no Ronald, no lo sabía… estaba molesta porque Parkinson entro de la nada, pero yo no sabía nada de esto.

-lo siento… lo siento Fleur, creo que ya estoy viendo cosas, es que esto no es algo sencillo.

-Ronald, te daré un consejo -entonces volví a verla -no trates de olvidarla, Hermione no… no parece ser del tipo que puede ser olvidada… sigue amándola si eso te hace sentir mejor, amala de lejos… guarda ese amor para ti, a veces amar, no es siempre estar con la persona que amas, Ron.

-como… ¿un… amor libre? ¿algo así? Porque… la persona que quieres ¿no está… contigo?

-algo así, supongo… amas a alguien porque aceptas la totalidad de su persona, porque aprecias cada parte de ella, incluso si no está contigo, la amas porque… bueno, así es el amor, el amor es libertad, aceptación y también sacrificio… -me quede en silencio un tiempo, razonando sus últimas palabras, libertad, aceptación y sacrificio… sacrificio porque uno sacrifica las ambiciones propias, los deseos propios por ver a quien amas más, libre y feliz, aceptar que es feliz y plena con alguien más, y que esa plenitud es parte de su totalidad, y que esa totalidad es precisamente lo que le da aún más belleza a su existencia, que interrumpir esa belleza con las ambiciones propias la arruinaría y por tanto, perdería su belleza, perdería precisamente lo que más amas de esa existencia. No puedo robar el brillo de su existencia, no puedo negarle la felicidad, lo único que me gustaría en el mundo, es verla sonreír siempre, y si yo no soy el motivo de su sonrisa, no ser motivo de impedimento para ello, al contrario, contribuir para ver, una vez más, aunque sea de lejos, su brillante sonrisa. Mi sueño era que su sonrisa siempre fuera ocasionada por mí, que sonriera conmigo, que nos contagiáramos de esa vivacidad que brotaba en mi con solo verla, pero ese sueño… ese sueño ha terminado y ahora debe haber otro, para ella y para mí.

-gracias Fleur… -le dije con un suspiro -Bill tiene tanta suerte, para él, el sueño jamás terminara…


Bueno, este es el último capítulo. No me gusta explotar demasiado las historias, aunque se que puedo inventarle más. En anteriores capítulos me abstuve de comentar y ahora me gustaría decir unas cosas. Primero, este es el primer FF que hago de HP, no se muchas cosas, después de todo aún no he podido leer los últimos 3 libros (falta de dinero), pero espero que no se haya notado tanto.

Por otra parte, quiero decir que me divertí mucho escribiendo esto. No esperaba que surgiera algo tan largo (no es tan largo, pero no imagine que fueran más de dos capítulos), ni tan complicado con eso del enfoque de cada personaje, ni midiendo los días, ni las fechas y los cumpleaños, el ministerio y la tienda de capas, además el montón de sentimientos que fui desarrollando, solo quería una situación divertida con Pansy porque es el personaje que más me agrada por la personalidad que se le puede asignar, además en un principio no pensé en escenas de sexo, pero eventualmente salieron, que se le puede hacer…

Por último, quiero mencionar a Ronald. En definitiva, no es mi personaje favorito, quizás sea el personaje que menos me agrada, pero he leído tantos FFs donde lo ponen como un idiota, insensible, iracundo, estúpido, agresivo e incluso con intenciones asesinas, que dije, bueno, está bien que es un idiota, pero ¿Por qué siempre el malo? ¿no lo están encasillando en un estereotipo? Creo que no porque sea hombre e idiota necesariamente siempre tiene que ser el que cometa las peores cosas, así que, quise hacer algo diferente, siempre me gusta hacer algo diferente y ahondar en las emociones de los personajes.

Si llegaste hasta aquí, con todo y mis comentarios, quiero decirte: Gracias, por leer, comentar y seguirme. Espero nos volvamos a leer en otra ocasión. ¡Ah! Y cuídate mucho. "Quédate en casa" como dice Gatell.