Me sentía un tanto ridículo pues a pesar de ser joven aun el hecho de ser padre me hacia sentir fuera de lugar, hacer esto me hacia sentir inseguro, que pasaría si no podía con todo o si por algún motivo me veía en la necesidad de dejarlo, por un momento sentí que la idea no era tan buena, aunque si algo había aprendido era precisamente que cuando crees que las cosas irán mal, pues la verdad es que irán mal y ya.

De nuevo tuve que acomodar mis horarios, los sábados cambié mi turno en el trabajo, debía ir por las mañanas durante 4 o 5 horas a la universidad, iba a casa y de ser necesario cubría un par de horas en la oficina o en los talleres, fue bastante complicado al principio acostumbrarme, sin embargo con un poco de suerte pude obtener la ayuda de alguien que me ayudara a cuidar de Emi las horas que yo no podía estar con ella, mi ventaja era que Emi aun no necesitaba salir de casa por el colegio y cosas como esas asi que nuestro horario se dividía en un sistema fijo, después de alimentarla y darle un baño yo trabajaba un par de horas mas hasta la cena y volvía a trabajar un par de horas más, normalmente a eso de las 7 estaba de regreso en casa, mi madre la cuidaba a veces y otras tantas, una amiga de kyra me hacía el favor, creo que nos hacíamos el favor mutuamente, la verdad es que Joan apareció un día después del funeral, no hablamos mucho pero cuando la necesité ella apareció, tuvo algunos problemas en casa y ahora vivía en un departamento, no muy lejos de mi casa, que compartía con un par de amigas, ella al igual que yo había tenido que dejar sus estudios y ahora tenía trabajos temporales que le permitían vivir con lo mínimo indispensable, solía pasar semanas completas sin empleo así que si, el hecho de cuidar de Emi a cambio de unos dólares era más que perfecto para ella.

Los primeros días en la universidad fueron confusos creí que no me adaptaría hasta que el sistema sufrió un cambio, un nuevo programa de apoyo para personas como yo que estábamos en mayor desventaja, nos asignarían a un tutor, alguien que cuidaría que lleváramos todo en orden y que no abandonáramos el programa.

Un par de meses después se reinauguraba la enfermería en el ala sur del edificio, después de pasar casi un año cerrada debido a un incendio, era para beneficio de los estudiantes regulares, nosotros realmente no teníamos derecho pero si sufríamos un accidente leve podíamos acudir a una revisión o curación y nada más.

Una tarde mientras salía del plantel vi a una chica siendo asaltada por un par de fulanos, me acerqué armado de valor y mis puños y me enfrenté a ellos, obviamente me golpearon y me dejaron a la orilla del camino, mi identificación fue de mucha ayuda pues unos chicos que pasaban por allí me levantaron y llevaron a la dichosa enfermería donde me atendieron, claro que solo fueron algunos golpes, lo complicado fue un golpe en la cabeza que me hizo perder la conciencia, mi mente flotaba hasta que por fin pude abrir los ojos, una mujer muy hermosa me miraba, la vi sonreír cuando pude incorporarme.

-kyra?.-dije aun aturdido por el golpe al mismo tiempo que su sonrisa se desvanecía.- dónde estoy?

-estarás bien…mmm…Richard?, ese es tu nombre?

-lo siento, si.-suspiro en un intento por ver la hora pero mi reloj no está.-demonios, me robaron el reloj, qué hora es?

-casi las 7.

-maldición debo irme.

-espera, estás bien?

-si… gracias, quien quiera que seas, pero debo irme ya, es demasiado tarde.

-espera, toma esto.-su mano se extiende para entregarme una tarjeta.-si te sientes mal puedes llamarme.-tomo la tarjeta y la guardo en mi bolsillo.

Corro por la calle y luego subo al autobús que me deja cerca de casa, los últimos metros los hago a pie.

- Joan?, Joan ya volví.

-vaya pensé que no vendrías hasta más tarde, no estabas en el trabajo?

-lo siento no…

-demonios que te pasó?

-es una larga historia cuanto te debo?

-pero estás bien?

-si, no te preocupes.

-esta bien, debo irme.

-espera, toma.-extiendo un par de billetes por suerte no me robaron la billetera.

-Rick esto es más de lo que me das siempre.

-tómalo sabes que lo necesitas.

-bien, solo por que de verdad lo necesito.

Joan sonríe y luego se despide de Emi para salir sin voltear, la verdad es que Joan ha sido de mucha ayuda no se como agradecerle lo que hace por nosotros.

Unos minutos después estoy recostado mirando la nada, Emi duerme tranquila, hoy no tengo ganas de nada más, estoy cansado y adolorido.

Le doy su cena a Emi mientras llamo al trabajo para disculparme, por no haber ido hoy se que eso significará menos dinero el fin de semana, pero ha sido realmente involuntario.

Emi cena y luego le doy un baño, mi nena ha crecido mucho, le encanta el agua tibia y jugar con sus patitos en la tina, sonríe y patalea encantada, eso me hace feliz.

Los días siguientes no son diferentes a lo que conozco hasta que el viernes Emi despierta con fiebre, mi madre me dice que la llevará la médico y que no debo preocuparme, que quizá sea algo pasajero sin embargo yo no puedo dejar de morderme las uñas pensando en si algo malo le ocurre a mi nena.

Mi madre me llama por fin al medio día, Emi está bien, el médico dice que quizá este incubando un virus y que lo mejor es esperar, le da un par de recomendaciones a mi madre y luego vuelven a casa, cuando yo vuelvo las encuentro a las dos en el baño, Emi está sentada en medio de la tina y mi madre luce preocupada, la fiebre ha vuelto y aunque ha seguido los consejos del médico no cede, paso el resto de la tarde cuidando a Emi, olvido el trabajo pendiente y me dedico a cuidar de mi pequeña, es lo más importante por ahora.

Emi me despierta en mitad de la noche su llanto me hace levantarme, la tomo en mis brazos, camino por el pasillo, le doy otra dosis de medicamento y espero mientras trato de hacer que vuelva a dormir caminando de un lado a otro, una hora después por fin se duerme, su mano sujeta mi camiseta, la pongo en mi cama y me recuesto junto a ella.

Emi sonríe cuando me despierto por la mañana, miro la hora es tarde, salto apurado, aun puedo llegar a clase, me despido de mi niña y de mi madre y salgo corriendo.

Llego cinco minutos tarde, por suerte no ha llegado el profesor, tomo asiento mientras miro por la ventana y allí está ella, la mujer que me atendió el día del asalto, hace una semana, es linda, muy linda pero su gesto es serio, su vista está fija en algún punto.

Ella no me ve, sigue caminando, me pregunto quien será, recuerdo la tarjeta que me dio y la saco de mi billetera, en ella dice que su nombre es Katherine Beckett y más abajo dice que es médico, vuelvo a mirarla mientras se aleja, sus tacones se escuchan por el pasillo, miro hacia abajo, sus piernas son largas, voy subiendo la vista lentamente, su cuerpo es esbelto y su cabellera castaña se mece al mismo tiempo que camina, solo veo su espalda pero puedo recordar su rostro y es una mujer simplemente hermosa.

Apoyo la cabeza en mis manos y luego me recrimino, hace poco menos de un año yo estaba sepultando a mi novia, la madre de mi bebé, cómo es que puedo fantasear con una mujer como ella?.

la semana pasa sin contratiempos y aunque intenté no pensar en esa mujer, siempre terminaba pensando en ella y en lo hermosa que era, fue el sábado y realmente no fui yo quien la trajo a la conversación, sino un par de amigos.

-ey Rick, qué tal te fue?

-no se de que hablan?

-de los golpes, el día del asalto.

-bien, de hecho bien, nada que lamentar.

-eso ya lo sabemos, la doctora sexi y tu jugaron al doctor?.-dijeron usando señas obscenas.

-de que hablan?

-no seas modesto Rick, esa doctora es el sueño de todos aquí.

-no lo sé.

-de verdad Rick, vinimos a verte, Diana nos dijo lo que pasó, ella estaba atendiéndote cuando llegamos a preguntar por ti, nos fuimos, no quisimos hacer mal tercio.

-no sé de que hablan?

-no nos digas que no pasó…

-que no pasó qué?

-ya sabes de lo que hablamos, cielos Rick eres un idiota, debiste aprovechar la oportunidad.

-no soy esa clase de persona, debo irme ya.

Camino molesto por el pasillo, no por sus comentarios sino por que no puedo sacármela de la cabeza, sigo caminando por el pasillo es allí cuando sin pensarlo la doctora Katherine Beckett aparece en mi camino, sonríe , mira hacia algún lugar, es bella, muy bella, sigo caminando hasta que veo el motivo de su gesto, un sujeto le devuelve la sonrisa, viste un traje oscuro muy elegante, me quedo quieto detrás de un pilar, los veo besarse y luego irse tomados de la mano, ya entiendo, debe ser su pareja, su esposo quizá, tardo unos segundos en reaccionar y luego continúo.

Los pierdo de vista por un momento pero al llegar a la calle, los veo de nuevo, suben a un auto, algo con lo que yo solo podría soñar y ni siquiera en el más ridículo de mis sueños podría tener algo así, me quedo parado esperando el transporte público, ella es una de esas mujeres inalcanzables, de esas con las que puedes soñar pero nada más.

La semana de nuevo pasa, Emi cumple un mes más de vida, mi madre compra un pequeño pastel para celebrar y compramos globos que Emi persigue por la sala, me hace tan feliz ver a mi pequeña siendo feliz, el viernes en la tarde la recojo antes, la encargada dice que Emi ha tenido fiebre una vez más y que debería llevarla al médico, me preocupa pero por suerte es día de paga y no tengo ganas de ir a urgencias por algo que quizá no sea nada, así que la llevo a un medico particular, nos da algunos medicamentos, nos dice que la fiebre cederá en uno o dos días pues Emi tiene una infección, paso la noche en vela con ella, cambiando el pañal, tomando su temperatura, decido no ir a clase al día siguiente, se que puedo faltar un día pero solo un día y este es el momento perfecto pues mi madre debe irse este fin semana.

Miro a Emi recostada en la cama, no se mueve y eso me preocupa pues ella suele ser muy inquieta.

-ok mi amor, como estás?.- ella no responde solo me mira.

Los minutos pasan pero las condición de Emi no mejora, es casi media noche, evalúo mis opciones, miro el reloj, Emi no parece mejorar.

Su llanto se intensifica, me parte el corazón verla así, no se que hacer y entonces recuerdo la tarjeta, dudo en llamarla, no quiero molestarla, dejo pasar un rato más pero la carita de mi bebé está cada vez más caliente aunque deja de llorar algunos minutos de nuevo vuelve a la carga y estoy empezando a desesperarme, miro la tarjeta en la mesita, la tomo y al fin marco el número, una voz de hombre contesta.

-perdón, debí equivocarme de número.

-no, Kate está ocupada, dime en que puedo ayudarte?

-mmm…yo quería pedirle un consejo, tengo una bebé con fiebre y ya no sé que hacer.

-la has llevado al médico?

-si, ayer, le he dado el medicamento pero la fiebre no cede.

-hace cuanto que esta así?

-algunas horas, no estoy seguro.

-hiciste algo más?

-la he bañado.

-deberías llevarla a urgencias, quizá sea algo más y deban atenderla.

-si, lo supuse, debería irme gracias.

Doy vueltas por la sala pensando, vuelvo a tomar el teléfono y pido un taxi, esta semana será complicada, muy complicada.

una hora después estoy en el pasillo del hospital, han tenido que internar a Emi por que la infección es más fuerte de lo que pensé, puedo escuchar su llanto, mientras estoy allí llamo a mi madre, le digo lo que ha pasado y que debemos pasar al menos toda la noche allí, trato de tranquilizarla diciéndole que yo me haré cargo y que no debe apresurarse en volver.

Unos minutos más tarde Emi duerme en una cuna, su frente está mojada tiene una aguja en su pequeña mano y respira con dificultad, la fiebre ha ido bajando pero ha sido todo muy lento, es domingo ya puedo ver el cambio en el cielo.

-Richard?.- una voz me hace levantar la cabeza, cuando lo hago ella está parada frente a mi.-Richard que haces aquí?

-cuido a Emi.-digo un tanto adormilado.

-oh vaya, que le ha pasado?

-una infección que se estaba complicando.

-no te vi ayer en la universidad, ahora se por que.

-si yo, estaba ocupado.

-has sido tu quien ha llamado?

-si, lo siento no debí molestarla.

-no te preocupes, Josh me lo dijo.

-si bueno, yo…-el llanto de Emi me interrumpe y me pongo de pie rápido, la tomo en mis brazos.

-debo irme.-es lo último que escucho, cuando volteo ella se aleja por el pasillo.

Las manos de Emi me despiertan un rato después el color de su cara ha vuelto a la normalidad y ríe cuando me ve levantar la cabeza.

-hola mi amor, te sientes mejor?

Emi ríe por mis gestos, debo verme fatal, una enfermera acompañada de un médico hacen un recorrido, al tocar nuestro turno me dice que quizá podamos irnos en un par de horas si Emi sigue bien, la fiebre ha disminuido y se muestra bastante despierta.

Cerca de las 7 de la tarde Emi y yo vamos en camino a casa, mi madre nos espera y la cama también, me duele la espalda pero no importa Emi está mucho mejor y quizá en un par de días vuelva completamente a la normalidad.

Mi madre ha comprado la cena, es domingo por la noche, Emi come un poco de puré de fruta y unos minutos después duerme tranquila, le he dado una dosis de medicamento y se duerme sobre mi, mi dedo está en su mano.

-te ves terrible.

-no he dormido casi nada, estoy muy cansado.

-iras mañana al trabajo?

-tengo que hacerlo, no puedo faltar, he gastado dinero de más, apenas voy a cubrir los gastos de esta semana.

-ya vendrán tiempos mejores.

-eso espero.

-te ahorrare un poco de dinero, me quedaré con Emi para que no tengas que pagar dinero extra.

-gracias, eso será de ayuda, por cierto como te fue?

-lo mismo de siempre, pero Jack dice que tiene un mejor trabajo el próximo fin de semana, solo será el viernes en la noche, me iré por la tarde y volveré el sábado, podré tener un mejor pago, si les gusta mi trabajo podrían contratarme regularmente.

-que bien, me alegro por ti.

-deberías llevar a la nena a su cama y tu deberías dormir mañana será otro día.

-supongo que si, me daré un baño.

Es casi media noche cuando por fin puedo irme a la cama, he recibido una llamada de un compañero de la universidad, me dice que han dejado un proyecto para fin de mes y me ha tocado hacer equipo con él y dos chicas más, me da el tema y donde buscarlo, debo tenerlo listo para el viernes, pues quiere que nos reunamos ese día para ver que no nos falte nada, le propongo que sea en mi casa, asi Emi estará conmigo.

El lunes temprano estoy sentado en la oficina de mi jefe, me da algunas tareas que debo hacer en el día y alrededor de las 6 salgo, compro algo de comida para Emi y la cena para nosotros, he tenido oportunidad de descargar algunos archivos con el tema del proyecto, algo en lo que me puedo basar, Andy el chico de la imprenta me ha dicho que por una pequeña comisión puede imprimir lo que necesite para la universidad, lo que es de mucha ayuda pues se requieren formatos que resultan ser caros a veces y lo mío es ahorrar todo lo que pueda.

El viernes por la tarde mis compañeros llegan, me ven sorprendidos cuando salgo con Emi en mis brazos.

-es tuya?.- preguntan al mismo tiempo.

-si, ella es Emily, Emi y Emi ellos son mis compañeros.

Justo en ese momento Joan aparece, ella cuidará de Emi mientras mis compañeros y yo trabajamos.

-hola.-saluda Joan y pasa de largo tomando a Emi en sus brazos.-estaré en la habitación.

-claro.

Mis compañeros se quedan en silencio, la ven irse y luego les indico el lugar donde trabajaremos.

Cerca de las 10 de la noche todos se retira, parece que tenemos un buen proyecto y salvo por algunas correcciones quizá no tengamos que preocuparnos.

Unos minutos más tarde me dirijo a la habitación donde Emi y Joan han estado, no hay ruido, pienso que quizá se han dormido, abro la puerta despacio pensando que es así pero no podría estar más equivocado, Emi está en su cuna, me mira en cuanto entro, Joan está en el piso con una aguja clavada en su brazo.

-que demonios has hecho.-digo furioso.

Hacía un par de días que Joan actuaba raro pero no le di importancia, creí que estaría preocupada por otros asuntos no la había visto pues mi madre había cuidado de Emi estos días pero hoy Joan me llamó mas temprano diciéndome que necesitaba dinero y al coincidir todo le he permitido venir a casa, que estúpido he sido, estúpido, estúpido repito en mi cabeza una y otra vez, la verdad es que no sabía que Joan se drogara y ahora todo se ha complicado, ella está en el suelo con la vista completamente perdida y balbucea cosas que no entiendo.

La tomo en mis brazos, la llevo al baño, la obligo a caminar pero ella cuelga de mi y arrastra los pies, no se que hacer, no quiero que muera de una sobredosis.

La mojo con agua fría pero al ver que no reacciona me veo obligado a llamar al 911

Una mujer me atiende, me da algunas indicaciones, al ver que no funciona, me dice que enviará una ambulancia.

Los minutos pasan y yo estoy más que preocupado, pienso en que alguna vez compré hierba para pasar el rato con kyra o con mis amigos pero ella siempre fue muy clara conmigo, no queria esas porquerías cerca de mi y menos cuando supimos que estaba embrazada, así que ahora ni siquiera los cigarrillos de tabaco se permiten en esta casa, pero Joan, Joan no tengo idea de cuando empezó con esto o si ha tenido una recaída, el sonido de la ambulancia me hace salir corriendo, le indico al paramédico donde está Joan, la revisan por un momento, hacen cosas que nunca antes había visto y luego me dicen que deben llevarla al hospital, creí que no era tan malo pero al parecer así es.

Tomo a Emi en mis brazos le coloco una manta encima, tomo el bolso donde guardo sus cosas de la guardería y salgo detrás del paramédico, Joan no tiene una familia, no una que yo conozca, así que debo ir con ella.

-es tu hija?.-me pregunta la mujer.

-si.

-no tienes quien la cuide?

-allí va quien la cuida.

-es su madre.

-no, ella solo la cuida a veces.

-son amigos?

-algo así.

-sabias que se drogaba?

-no, nunca antes había pasado algo así, es la primera vez que la veo en ese estado.

-de verdad no lo sabías?

-no, le juro que no lo sabía.

-donde está la madre de la pequeña?

-murió cuando ella nació.

-ya veo.-hace un gesto extraño.

-que significa eso?

-oye tu situación es difícil, dejaste al cuidado de una adicta a tu pequeña, trabajo social no lo dejará pasar.

Suspiro cuando la escucho decir eso, acaso esto me traerá problemas, Joan me está jodiendo la vida en serio.